Reto 30 días de OTP

Día 27: En alguno de sus cumpleaños


Amaba despertar en su habitación a oscuras, amaba la paz que encontraba allí, amaba sentir que en dicha penumbra tenía unos minutos más para hacer nada antes de tener que levantarse, vestirse, y hacer todas esas cosas que se supone que la gente debe hacer; y amaba profundamente, despertar con un brazo pegado a la cintura de la rubia. Ese día en particular era un fecha especial, o quizás no, él nunca le había dado demasiada importancia pero desde que cierta kunoichi proveniente de una aldea calurosa se empezó a esmerar para que él disfrute de su cumpleaños, Shikamaru había aprendido sin querer, a tener más en cuenta dicho acontecimiento.

Se giró y abrazó a la chica, volviendo a la posición de la que en algún momento de la noche se había desacomodado. El cabello de Temari olía a shampoo de coco, mientras su piel olía a sol y calor, era extraño, pero era el aroma al que se había acostumbrado y el que adoraba más.

Su fuerte pero femenina figura se sentía perfecta entre sus brazos, y él estaba demasiado dormido como para pensar, por lo que, simplemente la acercó hasta que no tuvo más opción que esconder su rostro entre los enmarañados cabellos rubios, acomodándose contra la calidez de su cuerpo.

Se sumergió en un leve sueño, y lo siguiente que supo al despertar, sin siquiera notar que se había dormido, fue que la posición había cambiado. Ella se había volteado y sus suaves manos descansaban sobre sus hombros mientras su boca se dedicaba a lamerle el lóbulo de la oreja. Ahora entendía por qué había despertado tan rápido.

Una pierna femenina descansando a su lado mientras la otra se flexionaba sobre su cadera, los voluminosos y suaves pechos de la dama haciendo fricción sobre sus pectorales. Sonrió, y ella, al haber logrado su cometido, decidió hablar.

-Feliz Cumpleaños.- Susurró en su oído con delicadeza. Él respondió ajustando el agarre sobre su cintura, aprovechando para acariciar la tersa piel de su espalda.

-Umm, Tema.- Vaciló sin abrir los ojos, los dientes de la rubia jugaron con su piel.

Nunca habría pensado que una sola persona podía darle todo lo que necesitada, incluso lo que jamás se le ocurrió desear. Le faltaban palabras para describir lo bien que se sentía tenerla cerca; su aroma, su tacto, su calor, su mera presencia le era todo.

Shikamaru dejó escapar un gemido al sentir esa lengua enloquecedora recorriéndole el cuello, y él no pudo evitar que una mano se dirigiera a acariciarle el cabello. Que forma de despertar a un hombre.

¿A quién se le hubiese ocurrido que terminaría así? ¿Quién pensaría que una dama tan sensual por donde se la mirase, le correspondería unos sentimientos tan puros? A él, a quien no le molestaba ser el primero en apuntar que todas las mujeres eran problemáticas, y que justamente se fue a enamorar de la que más. Y no cambiaría nada, ni un solo momento; ni un insulto, ni una discusión, ni un juego, ni una amena charla, a su lado todo era perfecto. Y ella le daba todo y más.

Una risa ronca se escapó de su garganta cuando Temari, solo vistiendo un corto top negro y un pantis del mismo tono, se sentó a horcajadas sobre él, para luego besarle la boca con fiereza. La poca luz que entraba por la ventana era suficiente para vislumbrar esa belleza; belleza, que de todos modos se sabía de memoria.

Un mes antes, en el cumpleaños de la chica, él le había preguntado qué deseaba que le regalase, a lo que ella simplemente respondió que nada. Sabía que ahora le tocaría a él, y sabía que 'nada' significaba que nada material podía satisfacerla más que su compañía; 'nada' significaba que a su lado, cualquier cosa se volvía insignificante; y ahora, que era su cumpleaños, él entendía perfectamente esa respuesta.

Si ya la tenía a ella, que creyó en él cuando ni siquiera él mismo lo hizo; a ella, que estaba segura de que podría realizar cosas increíbles; ella que lo ayudaba a ser la mejor versión de sí mismo; que lo despertaría de un cachetazo si era necesario para que tomase las riendas de su vida ¿Cómo podría pedir algo mejor?

-Shika ¿Qué quieres hoy?- Preguntó, separándose solo lo justo y necesario.

Él, a la poca luz de la mañana, tomó asiento sin quitarla de su regazo, la acercó más y le apretó cada nalga con una mano.

-Nada. Ya tengo todo lo que quiero.-


N/A: Hola! Este año yo quería hacer algo por los cumpleaños de estos dos ángeles, pero terminé por olvidarme XD, así que esto es como mi compensación. De paso, aprovecho para dejarles un dato curioso que me parece muy lindo, el cumpleaños de Tema es el 23 de agosto, y el cumpleaños de Shikamaru es el 22 de septiembre, es decir, que ellos cumplen el día que comienza el signo de virgo, y el día en que este termina, respectivamente; no sé a ustedes, pero a mi me parece un detalle muy tierno y muy bien pensado, claramente ellos estaban destinados a ser almas gemelas desde el principio.

Muchas gracias por leer, no tiene idea lo feliz que me hacen! AH falta tan poco!

Besos!