La Posesión del Kyubi

"Te comprobaré que jamás te dejaré de amar... cueste lo que cueste"

Hola hermanitos y hermanitas del Fic! Aquí reportándome con un nuevo caítulo. He de confesarles que estoy un poco desnimada ya que la devaluación de review se ha hecho presente en mis historias (Agradeciendo a los que me regalaron unas palabras de aliento para continuar XD) y pues... POR QUÉ NO ME DEJARON MÁS? Acaso no les gustó la conti que puse aquí y en "Destino Quizás?"... eso es muy triste.

Espero que les guste este neuvo capi que me hizo reír mucho y sobretodo me hizo enamorarme más de Naruto de lo que estoy (o.O solo espero que el monstruo de la cama jamás se entere XD) Qué piendan ustedes? Si ven cambios? hehehe, como especial agradecimiento, te doy mi gran amiga Athenea por brindarme tantas palabras en espaniol, no sabría que hacer sin ti!

No obstante, requiero de muchas más para mejorar mi espaniol... desean ayudarme?

Acepto dudas, comentarios, aclaraciones y amenazas de muerte... recuerden que para esta pobre autora, un review es igual a una letra de inspiración.

Nos leemos en el siguiente capítulo!!!


CApítulo 30: Descubrimientos

Dieron las siete de la tarde y estaba más que cansada. ¿Cómo era posible que su hermano tuviera la gran energía para seguir con su misión? ¡Cómo podía lograrlo!

-Hermanita tonta… ¡si no te mueves vamos a perder al Jinchuriki!-

-Yue… no seas malo- una joven de cabellos rojizos, con ojos verdes, piel blanca vestida con unos pantalones ajustados color negro y una blusa pegada a su cuerpo color blanca. Se sentó un poco en la piedra que estaba enfrente.

-No soy malo Antaro… ¡Ahora vámonos!- se acercó a ella e intentó jalarla, pero vio que su respiración era muy pesada, símbolo de cansancio. Así que, sonriendo tiernamente, se sentó al lado de ella y le ofreció su botella de agua –descansaremos 5 minutos, ¿vale?-

-¡Vale!- ella estaba completamente feliz. Su hermano gemelo era lo más maravilloso que le había pasado… no como el tonto de Shajiro… él era el peor hermano mayor que sus padres le pudieron dar… ¿Acaso Reika era más importante que ellos? No cabía duda.

-Hn… Antaro- el joven que también tenía el cabello rojo con ojos verdes le miró preocupado –necesito que me prometas algo-

-Dependerá de lo que sea- la respuesta le desarmó… ¿por qué era tan necia?

-Solo di que si mujer-

-"D-e-p-e-n-d-e"- la vocecita de chica mimada le generaba a ese hermano suyo unos calofríos espantosos…

-Vuelves a hablar de esa manera… ¡Y te abandonaré en este espantoso lugar!-

-Okay… ^^ prometo no molestarte- sonrió y con eso le bajó el coraje a su gemelo.

-Bueno, a lo que iba es…- la miró preocupado –prométeme que no vas a dejar que el Jinchuriki te toque… te resignarás a que yo me enfrente a él-

-¡Estás loco!- se levantó furiosa -¡¿Acaso crees que soy una mujer debilucha?!-

-No es eso Baka…- se levantó igual y sin que ella se moviera le abrazó –no quiero que te pase nada-

-En ese caso- respondiéndole corporalmente –Yo también te pido que te cuides, recuerda que solo necesitamos las muestras de la pesada esa… nada más-

-Okay…- él se separó de ella y con una sonrisa acarició su rostro –ahora vámonos que tenemos cosas que hacer-

-SI- y con ello siguieron su camino… estaban a unas horas de llegar con su objetivo.

.

.

No habían encontrado nada relevante… ¿en dónde encontrarían la pista para llegar con el abastecedor de armas? Se encontraban andando ente uno de los lagos cercanos a la ciudad. Acababan de pasar a uno de los lugares más húmedos de la aldea y realmente era molesta esa gran espesa niebla contendía en el lugar… ¿no podía ser más peligrosa su misión? ¡Perfecto! Ya necesitaba acción.

En esos momentos estaba concentrada en los movimientos de su compañero… el cual le mostraba el camino a donde ir.

-Ino- él la miró con su línea de sangre –Hay una cueva a doscientos metros de aquí… al parecer está ocupada-

-Entendido- nuevamente se colocó detrás de Sasuke y con ello se adentraron a un conjunto de pierdas, llegando a los minutos a su objetivo. Uchiha le indicó a Yamanaka todo lo que harían para obtener la información requerida…

15 minutos después Sasuke dejó caer el último cuerpo inconsciente. Mostró nuevamente el color azabache de sus ojos y sin que lo pudiera evitar, cayó de rodillas completamente exhausto.

-¡Sasuke!- Ino corrió a su auxilio liberando mentalmente a su enemigo. Le logró cachar antes de que cayera plenamente al suelo.

Sasuke tenía fiebre.

-Déjalo Ino…- aún no se había recuperado después de todo… ¡ese maldito con sus malignas flores!

-Tienes que descansar un momento- como pudo le obligó a quedarse dentro de la cueva mientras él se tranquilizaba. Sabía perfectamente que él se encontraba aún convaleciente… sobre todo al usar chakra. ¡Y había ocupado todo en su Sharingan…! ¿Por qué ahora al idiota de Shikamaru se le ocurrió separarlo de Sakura?

-No tenemos tiempo…-

-Mejor cállate y no molestes- le contradijo, importándole un bledo que fuera su antiguo mal de amores ni el prometido de su mejor amiga. –Tenemos algo de tiempo para verlos. Entiende, si te sientes mal puedes desmayarte y realmente me costará trabajo llevarte con todos- escuchó un "Hn" incómodo. -No lo hagas por mí… hazlo por cierta frentuda que se pondrá como loca- sonriendo –ella ya tiene suficiente con el rechazo de Naruto por lo de su habitación como para cargar con que su novio anda de necio y geniudo-

-No le digas frentuda- se dejó acomodar en la pared de la cueva y observó como la rubia juntaba los cuerpos inertes y les amarró… era necesario tenerlos ahí y así hasta que ellos salieran sin problemas. Ante eso recordó ciertas pastillas que preparó Sakura y le dio antes de salir. Tomó de su compartimento dos de ellas y separando un poco su máscara las ingirió.

No es que sintiera el shinobi más orgulloso de toda Konoha (y del mundo ninja) por tener a una doctora personal, pero su prometida sí que sabía hacer las cosas. A los pocos minutos se sintió mucho mejor y por lo tanto, salieron a un buen paso evitando ser vistos para llegar al punto de reunión.

.

.

¡Demonios! ¿Por qué ese tarado flojo le separo de su hombre? Era más que entendible que jamás haría algo "íntimo" con su pareja en una misión activa (y activa quiere decir que no está descansando, mas bien se encuentra en alerta)… ¡Y este chiflado ahora estaba analizando un sector del pueblo! Era de lo más aburrido y… aburrido. Sólo esperaba que pudiera sacar toda la información requerida y así irse al punto de reunión.

-Sakura- Shikamaru hizo que perdiera su concentración. –Tenemos que irnos-

-¿Encontraste algo?-

-Sí, aunque es realmente problemático lo que he captado… lo comentaré cuando estemos todos juntos-

-De acuerdo-

-Sólo espero que los demás tengan algo para nosotros-

-Pienso exactamente lo mismo- la pelirrosa le comentó al salir corriendo hacia el punto cero.

.

.

No tenía ni la menor idea del porqué dejó que ese par de pingos le convencieran… aunque no podía negar que encontraron una excelente muestra gracias al ninja que quedó todo babeado y lleno de pelo por no querer soltar lo que sabía (y desmayado después de oler semejante gas, regalo absoluto de Jirato). Ahora se encontraba montada en Jirato, el cual le había ganado a Kanno otra de sus tantas apuestas. Se dirigían rápidamente con los demás, estando a 10 minutos al paso rápido de esos peludos.

-¡Casi llegamos!- Jirato aumentó la velocidad, dejando atrás a un molesto Kanno.

-¡No vayas tan aprisa!- contrarrestó el mayor de los dos -¡Tenemos suficiente tiempo!-

-Pero ya quiero comer algo y entre más rápido tengamos esta reunión humana, llegaremos al refugio y…-

De pronto paró, callando inmediatamente. Con cuidado se apoyó en una piedra, dejando que su hermano le ayudara con su ama rápido, evitando que se lastimara. Al estar libre de peso, se dejó caer respirando pesadamente...

-¡Dios, Jirato!- Hinata se asombró al ver el estad de su zorro. ¿Qué le estaba pasando? Se separó de él para evitar causarle más molestias e intentar cuidarlo. Kanno por su parte estaba lamiendo la quijada de su hermano haciéndolo reaccionar.

-Ra… Rayos…- el pequeño Kitsune estaba completamente adolorido. Ahora no cabía duda que su amo estaba haciendo cosas realmente molestas. Intentó levantarse, pero su pata derecha delantera estaba destrozada.

¡Y ahora qué hacer!

-Jirato…- Kanno miraba a su hermano e intentó apoyarlo por lo menos con caricias, pero era más que imposible, ya que empezó a temblar y sin más perdió el conocimiento.

-¡Jirato!- Hinata gritó al ver el estado de su zorro. Quitando rápidamente a Kanno que lamía constantemente la cabeza y cuello de su hermano, logró acomodarle y con el Byakugan encontró horrorizada que la pata derecha estaba literalmente fracturada y en su vientre tenía una herida interna, la cual era realmente profunda. –Kanno, Jirato está herido y necesitamos atenderle de inmediato-

-¿Herido?- aún no comprendía el porqué si hermano tenía ese tipo de heridas sin nada.

-Si- tenía miedo de cargarle, pero era más que necesario moverlo y así buscar a Sakura o a Ino.

Así que, acomodándole como pudo su pata, le acomodó en Kanno y así corrieron al punto de reunión. Por ventaja ya se encontraban Shikamaru y Sakura presentes... Podía verlos con su línea de sangre. Así que corrieron lo más que podían. Era más que necesario atender al pequeño.

-¡Sakura-chan!- la Hyuga gritó fuertemente al ver dos figuras paradas a un lado de ese gran árbol. -¡Jirato necesita de tu ayuda!-

Al principio la mencionada buscó a Shikamaru extrañada, pero al ver como llegaba Kanno con Jirato, salió a su auxilio. -¡¿Qué le pasó?!- la pelirrosa ayudó a acostar a Jirato para analizarle.

-Tiene su pata derecha completamente destrozada- Hinata aún no entendía el porqué paso eso. –Y una herida en su…-

-¿Su pata rota?- Sakura miró a Hinata después de analizar el cuerpo completo del animal y con el ceño fruncido escondido en su máscara buscó a una Hyuga completamente nerviosa. –Hinata, Kanno… él no tiene nada, solo presenta un desgaste masivo de chakra… durmiendo unas horas recuperará toda la energía perdida-

-Eso no puede ser… Sakura-chan, eso no es posible. Yo misma observé una gran herida en su vientre y la ruptura del hueso en su pata-

-Pero, no tiene nada-

Y fue cuando el Byakugan observó atónitos que las heridas peligrosas que hace apenas 10 minutos estaban. ¿Qué significaba todo eso? ¡No entendía absolutamente nada!

Con eso pasaron 15 minutos y ahora estaban 5 de los 6 AMBU reunidos. Sasuke fue acostado muy a su pesar por su doctora y, quedando al lado de Jirato, acariciaba a ese peludo que estaba perdidamente dormido. Sin embargo, podía estar presente ante la reunión exprés de su equipo… aunque faltaba uno.

-Bien, descontando a un Jirato adormilado y a un problemático rubio… ¿Qué fueron lo que encontraron?- el líder comenzó a hablar después de encender su cigarro. No es que le gustara hacer esa manía por el hecho de tener grandes y problemáticos regaños de su amada Temari, pero era lo justo y deseado para tranquilizarse y pensar en cómo le haría con ellos y con Naruto después de todo lo sabido.

-Momento Shikamaru- Sasuke estaba apoyado en el árbol, siendo curado por su amada doctora -¿Y Naruto?-

-No lo sé y ni me importa. Ahora dedíquense a responder lo que les he preguntado-

¿Desde cuándo el problemático Shikamaru contestaba de esa manera tan seria y cortante? -¿A qué te refieres…?- Ino intentó sacarle la información requerida, pero lo único que obtuvo fue un "Hn" resignado.

-Les he dicho que no sé dónde está Naruto y eso no nos debe de importar-

-¿Acaso no…?- Sakura ahora intervendría, pero el resultado fue el mismo.

-Él no está bajo mi liderazgo- se apresuró a contestar –Tsunade-sama me encargó que le prohibiera alejarse de nosotros para que él cumpliera la misión que le ha dado. Es cierto que es de este equipo, pero tiene cosas que hacer. Así que lo veremos hasta regresar al albergue o cuando se desocupe-

-Hn- Sasuke se preocupó. ¿Desde cuándo ese molesto era tan irreverente a su equipo? Era más que necesario hablar con él y, de alguna manera, que puede confiar en ellos. Al final y al cabo, siempre eran un equipo. Miró a Hinata y encontró que ella tenía la mirada gacha, entendió que no le agradó nada la noticia.

-¿Y bien?- el Nara cruzó los brazos.

Con ello cada uno relató lo que encontró: por una parte, Sasuke e Ino obtuvieron el nombre de "ojos de león". Era un shinobi de una aldea sin nombre que brindaba a cualquiera que le encontrara maravillosas armas difíciles de conseguir a un buen precio.

En cambio Hinata y los peludos mostraron en un mapa el camino para llegar a "la aldea sin recuerdos" o "el olvido"… pero no lograron entender más ya que el shinobi al que "encontraron", se desmayó accidentalmente por cierto mal olor proveniente de Jirato.

Ante eso, Shikamaru y Sakura terminaron explicando que el poblado de la Nube estaba en nueva alianza con un grupo, los cuales le ofrecían cuidado de sus fronteras por simple abastecimiento de comida, aunque eso cambió hace tres meses atrás.

En pocas palabras, el susodicho se localizaba en una de las aldeas desconocidas del mapa ninja y era más que urgente dar con su paradero, ya que ese tipo abastecía de cualquier tipo de arma al enemigo. Solo que... para el grupo, la otra pregunta era: ¿En dónde rayos se encontraba el rubio y porqué Shikamaru se comportó tan hostil al ser cuestionado acerca de la ubicación de Naruto?

Con esa información regresaron al albergue, para generar los nuevos planes para ir a ese desconocido poblado, sin saber lo que realmente generarían por ese movimiento en su equipo…

.

.

.

-Hn…-

¿Qué había pasado? Abrió pesadamente los ojos y realmente aturdido pudo percibir que se encontraba nuevamente en la casa hogar humana. El único zorro se encontraba completamente descansando en el sillón donde pasó la noche con su hermano y ese humano huraño y/o molesto. Esta vez se encontraba solo y realmente no tenía ni la menor idea del porqué. Solamente se hallaba cubierto por tres cobertores demasiado calentitos, quitándole cualquier gana de levantarse.

Se acostó nuevamente en rollito e intentando no tirar su dador de calor, dejó que Morfeo zorruno hiciera de las suyas con él. Aunque no fue lo suficientemente fuerte su motivación como para no poner atención a esas pisadas silenciosas tan conocidas. Levantó sus orejas y al sacar muy levemente su hocico, reconoció el aroma de su amo, combinado con tierra y sangre.

Naruto guardó el mayor silencio posible y así llegar a la silla que se encontraba enfrente de Jirato para descansar un poco antes de darse un baño e ir con Hinata. Logró sentarse sin problemas… y como si fuera más que necesario, apoyó completamente sus piernas en esa mesa. Las cruzó y dejó que el propio calor corporal le ayudara ante su malestar.

-Amo, si sigue a ese ritmo no va a durar mucho- Jirato sacó por completo su rostro para buscar a Naruto, el cual estaba con la cabeza echa atrás, recargada en el respaldo; ambas manos colgando en sus costados y con las piernas cruzadas… y su traje estaba más que sucio, mezclado con la tierra de la batalla y la sangre derramada. Su cabello alborotado tenía un tono rojizo, olvidando cualquier hilo dorado característico y si mal no sospechaba, esos ojos serían rubíes completamente secos.

-Hn…- fue lo único que pudo decir, el dolor en su costado aún era fuerte.

-¿Por lo menos logró su cometido?- Jirato miró a su amo resignado.

La contestación del rubio fue exacta. Sacó de su compartimento un pequeño pergamino, el cual fue lanzado a unos centímetros del zorro. Inmediatamente suspiró pesadamente y con eso (más un quejido de dolor) tanto los ojos rojos como el cabello del mismo color desaparecieron inmediatamente.

-Me alegra…- el Kitsune se levantó dejando tan suave cobija en el suelo para colocarse al lado de su amo. Después ubicó su cuerpo debajo de la mano derecha de Naruto y así recibió un poco de caricias.

-Duerme- Naruto cerró los ojos y disfrutó de ese pequeño momento con su zorro. ¿Por qué no se dio cuenta del carácter tan suave y ligero de Jirato? No cabía duda que le buscaría más.

-El que debe de dormir es otro- se levantó no sin antes lamer la mano que le había acariciado -yo simplemente estaré al pendiente esta vez-

-…- No tenía las energías para contestarle. Se levantó como pudo y después de acurrucar a Jirato y taparle como lo merecía, se dirigió arrastrando los pies hacia el baño y así prepararse para no alzar sospechas a su amada… ya que ella era la única que podría darse cuenta de lo que pasaba y no podía permitirlo, no por el momento.

Entró y por fin pudo deshacerse de tan pesada carga. Odiaba el olor a sangre y más la que él derramaba. Pero no podía hacer nada para evitarlo… ¿qué hacer ante la amenaza que se avecinaba con tanta rapidez? Solo esperaba que nada le evitara salvar lo que tanto juró.

-Hn…- realmente fue excelente el contacto con el agua caliente sobre su cuerpo. Lo único que deseaba en esos momentos era poder relajarse y olvidar todo lo pasado horas atrás… ¿Quién era ese tal Yue? Realmente nunca se imaginó que un chico de no más de 17 años le hubiera lastimado con esa extraña estaca en su costado. No podía negar que ahora estaba literalmente curado, pero el ser sorprendido por semejante velocidad no era algo que podía ver todos los días.

-¿Acaso no vas a permitir que me vengue por lo que ha hecho?- la voz siniestra en su interior le rompió el hilo de sus pensamientos.

-No saldrás. ¿Cuántas veces necesito repetirlo?- estaba fastidiado con ese tema… ¡El demonio ese estuvo insistiendo todo el día y por su culpa salió lastimado por ese niño!

-Naruto… no cumples con el trato… pero por hoy me da igual- serio, con un tono de desconcierto -Tenemos que tener cuidado ante esa organización. No puedo permitir que mis hermanos se lastimen o mueran al servicio de esos idiotas-

-Yo tampoco puedo permitirlo-

-Y mocoso… ¡no vuelvas a utilizar semejante jutsu! Te lo he repetido una infinidad de veces… si te lo enseñé fue para que lo ocuparas cuando fue más que necesario… ¡No para estupideces como el de la tarde!-

-Fue tu culpa- continuó Naruto –No tenía el chakra suficiente para eliminar a todo ese ejercito gracias a ti-

-HN… eres molesto y tonto. Si tan solo me hubieras dejado libre no…-

-¿Para qué querías salir?- para ese entonces, el ojiazul se encontraba saliendo de la regadera y tomaba su toalla.

-El chakra de esa estaca no era normal… he sentido esas vibraciones en alguna parte y necesitaba averiguar de dónde era-

-…-

-Naruto, tenemos que evitar que el enemigo haga de las suyas con semejantes actos. El poseer aún parte del poder de mis hermanos pueden causarnos muchas molestias-

-Lo sé-

-Además, presentas un descontrol manejando mi chakra desde hace varios días… no puedo culparte ya que lo que vivimos ayer nos causó muchos problemas digestivos, pero tienes que mantenerte tranquilo-

-Es muy fácil decirlo- tomó su pijama y con la flojera del mundo se la puso –no entiendo nada y ahora…-

-Eso era más que necesario. Darme tu vida ha permitido que yo te de la mía de cierta forma… y tengo que confesarte que estoy intrigado ante tu hembra. ¿Para qué quiere hacerte recordar todo?- la voz que manejó fue de risa, burlándose –Se supone que la recuerdas, ¿no? pues es todo lo que necesitas para evitar caer ante lo inevitable-

-Yo tampoco lo entiendo- confesó Naruto neutral –sin embargo la idea la hizo sonreír y si eso la mantiene de esa manera, no le encuentro nada malo-

-Mandilón- estaba a punto de soltar una carcajada -¿quién diría que el hombre más fuerte del mundo cae ante las caderas de una mujer?-

-La amo simplemente…- calló por algunos momentos y mirando la reja en donde se encontraba su reo -¿Y qué es eso de mandilón?-

-¿No te ha explicado eso?- tenía una leve gota en su cabeza… sí que ese humano era inocente, aunque no lo culparía ya que él tampoco conocía de la existencia de esa palabra hasta hace unos años –Eso se lo preguntarás a la Hyuga después-

-Hn…- ¿Qué era lo que sentía? ¡Deseaba conocer el significado de esa palabra! Alzando una ceja se dio por vencido por hoy. Estaba realmente cansado y lo único que necesitaba era acostarse a un lado de su amada.

-Antes de que te muevas o hagas de las tuyas en una batalla como la de hoy, te recuerdo que necesitas manejar completamente o por lo menos liberar como siempre un poco de mi chakra ya que no lo controlas… ¡O lo controlas o no te lo doy más!

-Molesto- si que el Kyubi cambiaba de estado a cada rato. Por un momento parecía feliz y por el otro era más que un energúmeno… ¿vengarse del malestar de hace rato? -Kyubi- el rubio le miró serio (más de lo normal).

-¿Y ahora qué se te ofrece?-

-Pues…- alejándose de esa puerta –cada día pareces más un…- calló hasta que desapareció casi por completo –un humano-

Lo siguiente fueron insultos masivos hacia su persona y a sus progenitores, especificándose en uno. Sabía que ese demonio no se quedaría tranquilo después de ese insulto, pero fue realmente estimulante el haberle hecho enojar. ¿Qué era lo que explotaba en ese zorro del mal un enojo capaz de inmovilizarse chakra? El que se le compare con un humano.

Con ello entró a la recámara de su amada, pasando por la del Uchiha, la de Haruno (que no estaba habitada) y la que alguna vez fue suya… ¡no volvería a entrar!

.

.

.

-¡Reika!- una joven corría por todos los pasillos en busca de esa problemática mujer -¡Reika!-

-¿Qué sucede?- se asomó desde la puerta de su habitación. Si esa persona no le daba buenas noticias, la mataría. ¿Quién en su buen juicio despertaba a todos a las 3:45 de la madrugada?

-Es esa tal Junko… la que tanto buscas- la joven se recargó en la pared para recuperar un poco de aire –su rastro se perdió en la Nube-

-¡¿Lo dices en serio?!- de acuerdo, no la mataría ya que esa era una excelente noticia.

-Si… lamento el despertarte pero… pero aquí está el informe que me han dado- y de la nada sacó tres pergaminos, los cuales leería inmediatamente.

-Gracias y descansa- sin esperar respuesta, se metió nuevamente a su habitación y se sentó nuevamente en su deliciosa cama.

-¿Qué quería esa loca?- Shajiro estaba más que dormido, apenas pudo preguntarle.

-la encontraré amor- se acomodó de tal manera que estaba descansado su espalda en el respaldo de la cama y encendió la lámpara de lectura.

-¿Y eso es importante?-

-Claro- miró a su novio completamente adormilado… sí que lo cansó –no voy a perderla-

-Ya veo…- bostezó y dando la vuelta para darle la espalda. –No te desveles más ya que tienes cosas que hacer-

-Lo sé… lo sé- y con eso se concentró en su lectura.

.

.

.

Estaba durmiendo de lo más placenteramente posible. Estaba completamente relajada por sentir horas atrás el calor humano que más amaba y por lo tanto, el maravilloso sueño que tuvo era más que hermoso: volvió a ver esa sonrisa que le regalaba una gran tranquilidad, seguridad y amor.

Pero ahora sentía suaves caricias en su mejilla izquierda, quitándole cualquier señal de sueño. Sonrió sin abrir sus ojos y cuando lo hizo, se llenó nuevamente de esa felicidad que era su batería, su vida. Se encontraba Naruto acostado escasos centímetros de ella, con su mano derecha acariciando sus mejillas, su rostro reflejaba tranquilidad y una mirada tan tierna que la dejó más feliz de lo que estaba. Lo único que faltaba era ver esa sonrisa tan hermosa.

-Buenos días mi Hina- la voz que salió de esos labios tan varoniles reflejaban la tranquilidad que irradiaban esos cielos.

-Buenos días mi vida- ella le contestó bajo una sonrisa y antes de que se acercara a él, Naruto se le adelantó y, después de pedirle que cerrara los ojos (convenciéndola con su "ándale, no te haré nada malo"), besando sus párpados le intentó darle los buenos días.

¡Era tan maravilloso ese acto! Nunca se imaginó que él reaccionara así o… ¡era tan tierno y romántico a la vez!

Era la mujer más afortunada del mundo.

-Hablé con Shikamaru y pues… nos dio el día libre…- la besó y colocándose en el pecho de ella para ser abrazado -¿Me permites llevarte a un lugar que quiero compartir contigo?-

No podía creer que él le hiciera ese tipo de propuestas…

-¿Entonces?- él tomó la mano de ella y la besó.

¡Claro que iría! –Desayunamos y no vamos, ¿te parece?-

-Perfecto-

Y así le hicieron. Realmente ahora entendía el porqué Naruto no estaba al mando de Shikamaru: por un lado tendría libre movimiento sin dejar al equipo para generar lo necesario de su misión y de la otra que escondía. Por el otro Tsunade deseaba ensenarle el trabajo en equipo... y al parecer estaba funcionando. ¿Desde cuándo pide Naruto permiso?

Toda la mañana pasearon dentro del bosque más hermoso que había visto Hinata en su vida. Por el clima húmedo de la aldea, la vegetación era divina: enormes árboles de tan bellos coloridos, que asimilaban el cielo nocturno con el pase libre de la luz solar entre sus hojas; el aroma a tierra húmeda embriagaba todos sus sentidos… las flores demostrando que su impotente magnificencia dejaba sin habla a cualquiera que les viera por su variedad de hojas y colorido… ¡Parecía un sueño de hadas!

Y eso no era lo mejor. Ver a Naruto tan relajado disfrutando del espectáculo sin igual, llenaba poco a poco esa tristeza que había tenido todo el día anterior por no estar a su lado. ¿Desde cuándo él se había vuelto vital para su existencia? ¿Cómo y cuándo entró completamente en su ser? Era un hecho que se enamoró perdidamente de él desde niña, pero ahora lo amaba. No le importaba que el chico hiperactivo y alegre que tanto amó, se convirtiera en un hombre serio y reservado (aunque era igual de hiperactivo)… simplemente la esencia de su Naruto Uzumaki seguía intacta y eso era lo que hacía amarlo hasta morir.

Realmente ninguno de los dos supo el porqué el tiempo pasó volando. No querían separarse y regresar al albergue… pero era más que necesario.

Siendo las 5 de la tarde, con un hambre monumental y una rara sensación acerca de esos zorros dormilones, se dirigieron a su "hogar" temporal. Se dieron su tiempo para regresar y no ser vistos por esa población (ya que estaban como civiles) para evitar cualquier contratiempo.

Al estar dentro del albergue, se encontraron que los demás se encontraban ya ahí. Bueno, no todos, ya que Ino había salido con un arrastrado Shikamaru de "compras"… ¿acaso no se percataba que era más que imposible hacer ese tipo de actividades en una misión? ¡No eran vacaciones! (Dahia: Y no queriendo hablar por ellos XD)

-¡AMOS!- ambos zorros corrieron a su presencia y haciendo reír a Hinata, ambos Kitsune tiraron inmediatamente a Naruto para lamerle hasta cansarse. ¡Les habían extrañado demasiado!

-¡HEY!- el rubio intentaba fallidamente zafarse de semejante ataque. Ni siquiera Hinata lograba distraer a esos animales que le lamían toda la cara… y un poco más.

-¡No vuelvan a dejarnos!- Jirato estaba lamiendo el cachete derecho de Naruto, mientras Kanno el izquierdo. Él colocó su cuerpo en su amo, y así evitaría que huyera como siempre.

-¡Esperen!- dejando de reír, la ojiperla se arrodilló para poder jalar a Kanno, pero no esperó que ahora ella estuviera tirada, recibiendo el mismo trato.

-¡ALTO!- Naruto (Dahia: con toda la cara y parte del cuello babeado… agregando huellas negras y grises en su camisa XD) miró la escena y estuvo a punto de parar cualquier juego de esos dos, pero al ver como Hinata reía y seguía la travesura de esos dos calló. "Eso que siento es felicidad". No cabía duda.

-Ya… esperen… ¡Hahahahaha!- realmente le hacían cosquillas.

-Ama… ama…- ambos peludos intentaban hablar y seguir con lo suyo, pero tuvieron que parar cuando Naruto les tomó del cuello y les separó de ella. -¡NO! ¡AMO ESPERE!-

-Hn- ahora no era solo él el babeado… ¡Hinata estaba peor que él! Qué cosas…

-¡No vuelvan a dejarnos solos!- Kanno se zafó del agarre de su amo y fue directamente a los brazos de su ama, la cual le recibió con gusto. -¡NO QUEREMOS SER JUEGO DE ESOS CACHORROS NUNCA MÁS!-

-¿Qué les pasó?- la ojiperla respondió riendo, ambos zorros actuaban más raro de lo normal.

-¡NO QUEREMOS JUGAR CON ESOS NIÑOS!- Jirato tiró nuevamente a Naruto y se acostó en su pecho, literalmente.

Naruto, no pudo ni quiso hacer nada. La risa de su amada le calmó cualquier malestar ante esos dos que le sacaban canas verdes… solo le acarició como en la noche.

-¿Qué niños?- Naruto comentó resignado. Ahora tenía que lavarse la cara y todo su cuello.

-Los más espantosos que he visto en mi vida- Kanno se recargó lo mas que pudo en Hinata y al estar sentada, recibió en sus piernas semejante animal -¡Pensaron que éramos perros!-

-¡Hahahahaha!- la única mujer presente comenzó a reír, sobretodo al ver la cara de duda de esos tres que nunca entendían de sus risas y lo simpáticos que eran –Entonces… ¿Es horrible que les confundan con perros?- preguntó al calmarse un poco.

-Ama, es el peor insulto que nos pueden hacer en nuestras vidas- Jirato dejó que su amo se levantara para acomodarse en sus piernas.

-Sé que son nuestros parientes muy, pero muy lejanos… ¡Pero son idiotas!- Kanno continuó con el relato.

-Además no son atléticos-

-Ni traviesos o astutos-

-Ni siquiera pueden brincar como nosotros…- Jirato gritó molesto -¡O robar todo lo que puedan comer!- para ese entonces ambos zorros se alejaron de sus amos y se acomodaron de tal manera, que los dos se "abrazaban", haciendo reír a su ama y sacando un suspiro de "ahí va de nuevo" en su amo.

-Y lo peor de todo… ¡No saben qué es una buena fruta o los baños de sol!-

Tras esas palabras mencionaron muchas más características que los diferenciaban de un simple canino. Hinata les observaba alegremente, entendiendo que mucho de esos detalles de alguna manera los poseía Naruto: ¿Atrevido? Ni dudarlo. ¿Travieso? Él de niño podía generar la tercera guerra ninja sin problemas... y de grande, más. ¿Astuto? ¿Atlético? ¡Hasta tomaba baños de sol!

Cierto… Naruto parecía un zorro. ¿Por qué nunca se dio cuenta de eso? ¿Será por el Kyubi? Tal vez esa respuesta jamás se la contestaría.

-Hinata…- la voz de su amado interrumpió todo pensamiento.

-Dime- ella seguía viendo los movimientos de sus nuevas "mascotas".

-¿Qué es mandilón?-

-¿Ma… Mandil… Mandilón?- recibió un "si" suave –Naruto… ¿de dónde sacaste esa palabra?- contenía su risa para no molestar a su amado… ¡Pero cómo hacerlo cuando él tenía una cara de "WTF?" ante su cuestionamiento!

-El Kyubi me lo dijo ayer… que soy un mandilón contigo- la miró y supo que estaba a punto de reír nuevamente su amada… ¿Acaso era realmente que ella era feliz o qué era lo que le provocaba semejantes risas?

3, 2, 1… lo sabía.

-¡HAHAHAHAHAHA!-

No se equivocó. Suspiró rendido mientras esperaba que Hinata se tranquilizara. ¡Ahora era más que vital saber el significado de esa palabra!

-Tú mandilón…- apenas se entendió esa frase, confundida ente tanta risa.

-¿Qué significa?- ahora no solo ella reía, sus HORRIBLES zorros acompañaban a su amada ama por escuchar la pregunta… ¬¬# ¿por qué ellos sabían el significado y él no?-

-Naruto, amor…- se calmó como pudo, no obstante esos Kitsune no ayudaban en nada –Verás… Hahahahaha. Un mandilón es… es un hombre que… Hahahahaha… que es obediente, dócil, manso y sumiso a… ante su mujer… es masoquista y… y… se somete enteramente a… Hahahahaha… a los designios de su pareja-

-¿EH?- ¡NO entendió nada de nada! ¡Él no era…! Momento:

_-*Obedecía a Hinata en lo que le pedía sin chistar…

_-*Hasta cierto punto dejaba que ella hiciera lo que quisiera con él…

_-*Le encantaba ser "sometido" en ciertas actividades íntimas con ella…

_-*No sabía que era sumiso, manso o masoquista (Dahia: Yo tampoco o.O), pero él le daría su vida con tal de ver solo una risa en ella…

_-*En pocas palabras…

-¡NO! ¡YO NO SOY UN MANDILÓN!- esa maldita sensación que tuvo con Sasuke y Sakura al "encontrarlos" en su habitación se presentó nuevamente… y podía decir que fue más fuerte. Su rostro lo sentía muy caliente y el corazón le brincaba a mil por hora, agregando el sudor que comenzaba a aparecer. No sabía qué era eso, pero ahora era lo menos de sus problemas.

Dejó de reír al ver el gran sonrojo que presentaba su novio. ¡Era tan inocente! Con ello se acercó e importándole estar babeada o no, le abrazó fuertemente.

-No eres eso mi vida… el Kyubi jugaba contigo- Hinata sonrió.

-No mocoso, no juego… ¡es más que la verdad!- esa detestable voz se hizo escuchar desde su interior confundiéndolo más.

-Rayos…- Naruto se separó de Hinata para ver esas perlas. Si mentía podía verlo reglejado en esas hermosas perlas. -¿Ser mandilón es malo?-

-Pero si tú no eres mandilón-

-OH si… lo eres-

-…- entrecerró los ojos. Por una parte Hinata le decía que no y por el otro el Kyubi le respondía que si… ¡HN!

-¿Acaso no me crees?- ahora Hinata puso esa mirada que doblegaría hasta el más iceberg masculino existente en toda la faz de la Tierra.

-Mocoso… ¿piensas botar mis palabras? Si lo hace te juro que no volveré a aconsejarte nunca más-

-¡A ninguno le creo!- Se levantó y como alma que la lleva el Diablo se dirigió a su nueva habitación. ¡¿Qué era ese maldito sentimiento en su ser?! Ahora no solo sentía su rostro incendiándose… ¡SI NO TODO SU CUERPO!

Para eso los tres presentes (más un cuarto encerrado en el interior del recién huyente (Dahia: el que huye… o.O otra cosa que no sé que es ooeepppsss :$)) quedaron atónitos ante la nueva reacción de Naruto. ¿Desde cuándo huía por sentir pena? Ya iban dos.

-Pobre…- Jirato se acercó a su ama, la cual se levantó sin dejar de mirar el camino por donde su amado huyó.

-¿Por qué lo dices?- se sentía mal al dejar a Naruto en esa condición… solo esperaba que no se alejara como lo había hecho con Sasuke y Sakura.

-Verá… mientras usted le comentaba que no era mandilón, mi maestro le dijo que si… y cuando ambos le pusieron en el dilema de elegir quién tenía la razón, prefirió salir corriendo-

-Entonces el Kyubi… ¿por qué dijo eso?- ella miró a ambos Kitsune completamente extrañada.

-Pues porque estaba jugando- Ahora Kanno respondió y continuó por ver asombro en su ama –no sé porqué lo hace, pero mi maestro le encanta molestar a mi amo cuando le encuentra en una situación parecida… antes simplemente mi amo callaba o suspiraba, sin embargo ha encontrado el huir como una buena arma ante lo… ¿Ama?- miraba como la tierna y amada Hinata-sama ahora veía con odio puro el pasillo por donde había desaparecido su amado.

Ambos peludos se encaminaron muy lejos de esa aura maligna que comenzaba a aparecer alrededor de ella y ejecutando la misma acción de su amo, salieron como alma que la lleva al diablo a otro lugar. Mientas tanto Hinata pensaba en las 1000 y 1 manera de hacer rabiar a ese maldito demonio que se atrevía a jugar con su amado, aprovechándose de su estado "sin sentimientos".

Para Sasuke y Sakura, los cuales llevaban escondidos más de 15 minutos detrás del muro de papel dentro de la estancia, guardaban su gran risa ante lo sucedido. Por una parte el Uchiha reía ante la idea de ver a Naruto como un mandilón hecho y derecho… ¡Se burlaría el resto de su vida!; mientras tanto Sakura reía al identificarse tanto con la Hyuga… ¡sus hombres eran el ejemplo puro de mandilón!

-Sasuke-kun- ella comentó al estar solos después de que Hinata fuera corriendo con su amado, para escuchar minutos después "¿Entonces no soy mandilón?... ¡No lo eres!... (unos ruidos llamados risas y un "HN" demasiado grande)… ¡TE AMO NARUTO!... ¿Qué es lo que hacen amos?... ¡GUACALA! (ambos zorros aparecieron en la sala para ir al patio trasero, huyendo del beso descomunal que tenían esos dos respetados humanos) ¿Quieres ramen?... ¡Ahora lo preparo!..."

-Hn-

-¿No crees que esa palabra te queda como anillo al dedo?- esa sonrisa pícara y sensual desarmaron al pobre Uchiha.

-Explícate- ¡A no! Eso sí que no…

-Sasuke-KUN… eres mi amado, dulce, sometido y guapísimo MAN-DI-LÓN-

Y fue donde otro grito se escuchó por el albergue… y una de esas corretizas donde Sasuke era obviamente el ganador.

El que se mete con un Uchiha, lo paga realmente caro… sea quien sea.

Pero esta vez, se percataron de no entrar en una habitación ajena...


CONTINUARÁ...