La Posesión del Kyubi
"Te comprobaré que jamás te dejaré de amar... cueste lo que cueste"
Hola, ¡hola!
De nuevo aquí con la continuación de este fic. Muchas gracias por todos sus mensajes y palabras alentadoras. Esta vez, he estado encantada con el monstruo de mi cama y pues... no tengo mucho que decir XD (^^ solo perversidades, pero eso es solo para mi XD XD XD XD)
¡GRACIAS!
Y pues, sin decir más que me regalen otro review, ya que una palabra suya es igual a una de inspiración… les dejo la conti sin más, esperando que la disfruten tanto como yo!!! XD
Capítulo 32: Sentimientos encontrados
Pasaron 2 horas y en cualquier momento servirían la cena. Sakura e Ino prepararon todo mientras esperaban la llegada de Hinata, Sasuke y Naruto. Para ello, Temari se había retirado 20 minutos atrás, con la promesa que les vería en Konoha antes de que terminara su misión.
"Recuerden que deben de cuidar a Naruto a cualquier costo. No podemos darnos el lujo de perder no solo a un amigo, sino al único ser que puede destruir la guerra Shinobi… mi hermano es otro gracias a él y yo creo ciegamente en que el poder que tiene ese rubio, me guste o no, será el causante del cambio en nuestro mundo"
Bajo esas palabras se perdió en el horizonte, dejando a un alegre y complacido Shikamaru…
-¡OH! ¿Crees que tarden mucho en llegar?- Ino estaba colocando la mesa. No era nada personal pero el quehacer femenino poco a poco le gustaba, gracias a cierto pelinegro que le sacaba su lado femenino al 100%.
-No lo sé- Shikamaru traía una jarra de agua –Espero que no ya que salimos mañana a primera hora-
-Eso me agrada. Ya no quiero estar aquí- Sakura estaba más que molesta por recordar las palabras del Kage. Cuando se los dijo a los presentes, tanto Temari como Ino maldijeron al hombre y predijeron de lo que se iba a morir, en cambio Shikamaru simplemente suspiró y ante su "no sabe lo que dice" las dejó solas en la sala…
-Tengo hambre…- una cola se dejaba ver en la orilla de la mesa. Jirato se encontraba acompañando a Kanno, los cuales rodearon la mesa para después colocarse debajo de ella.
-Yo también… ¡Quiero comer!- el enérgico zorro estaba completamente hambriento.
-Tranquilos. Les dijimos que les daremos de cenar hasta que sus amos lleguen- Ino se agachó y riendo encontró que Jirato mordía una sandalia que reconoció en Sasuke y Kanno tenía un protector de brazo, el cual pertenecía al Nara.
-Nosotros no pod…- el más enojón comentó molesto, pero se detuvo al sentir en su interior un gran dolor. Esta vez no era físico.
Miró a su hermano y al parecer Jirato presenció lo igual. ¿Qué sentimiento era el que percibían? Salieron debajo de la mesa con cuidado de no tirar nada de lo que estuviera ahí. -Uchiha…- fue lo único que pudo decir. Dejando a los humanos presentes sin habla, corrieron al recibidor y encontraron a sus amos, al Uchiha y a una de esas apestosas ranas, la cual cargaba al más convaleciente.
-¡Pero qué tenemos aquí!- esa ranota comentó alegre al ver a esos dos peludos. –Nada más ni nada menos que dos zorros completamente bañados y limpios-
-¡Cállate Gamakichi!- ¡Se dio cuenta! Ahora serían el hazmerreír de todos los sapos que conocían…
-Hehehehe, y yo que pensé que no se dejaban- la rana ayudó a Hinata a bajar a Sasuke. –bueno, yo me despido… ¡HASTA DESPU…! Ah…- dirigiéndose al rubio –Y antes que se me olvide, mi padre me mandó decir que lo que solicitaste está listo, sólo debes de decirnos cuándo y cómo le haremos-
-Hn…- Naruto le miró, para sacar un pergamino del compartimento de sus armas y se lo dio –Dile al jefe que estaré pronto con él-
-De acuerdo… ¡Nos vemos!- y con una gran nube de humo desapareció.
Y ahí se dieron cuenta del porqué sintieron eso tan doloroso. Su amo ni siquiera se dirigió al Uchiha… dejó que alguien más le ayudara. Primero fue Hinata, después fue Shikamaru. Ante eso ambos zorros esperaron a que su amo desapareciera de su vista para acercarse a Sasuke e intentar hablar con él… pero eso jamás pasó.
Cuando Sakura vio a Naruto, el sentimiento de acercarse nuevamente le llenó su ser y sin pensarlo corrió a su ubicación y, sin que él pudiera hacer algo, le abrazó fuertemente.
-Lo siento tanto Naruto… en verdad- recargó su cabeza en su pecho y pudo percibir nuevamente el calor corporal de ese hombre al que estimaba tanto –Me alegra que regresaras…- el sentimiento le ganó y comenzó a llorar –no quiero perd…-
-Suéltame- le interrumpió inmediatamente. No deseaba estar con ella ni con ese Uchiha… ¡Y le estaba abrazando! Ese sí que no era su día…
-¿Perdona?- ella se separó un poco para verle y atónica se encontró esos cielos completamente serios, llenos de disgusto y decepción.
-No me toques…- se separó de ella bruscamente -¡HE DICHO QUE NO ME TOQUES!-
-Naruto…-
-¡Déjenme tranquilo!- buscó a Sasuke, el cual le miraba absorto –No quiero que se me acerquen…- buscó ahora a una llorosa Sakura -…nunca más en lo que me resta de vida-
Morir. Se sentía a morir… ¿por qué le rechazaba de esa manera cuando le empezaba a aceptar? Ahora no podía creer que el propio Naruto le contestara de esa manera. Lo había perdido.
Hinata estaba observando toda la escena sin decir ni una sola palabra. Era más que un hecho que su amado había recordado algo que, de alguna manera, le causo ese odio a los dos… ¿pero qué fue? ¿Qué podía hacer ella para ser mediadora de todo y solucionar de una buena vez toda la confusión y el enojo que presentaba Naruto? Y lo más preocupante resolver… ¡dejarle claro al Kyubi que no se metiera en sus asuntos!
-Naruto espera…- la ojiverde intentó tomarle del brazo y detenerlo para hablar con él, no obstante el fuerte movimiento brusco del rubio y su mirada tan vacía le quitó toda la fuerza para sostenerlo. Y lloró realmente de dolor.
-No quiero verte…- dándole la espalda –Déjenme vivir en paz- Y sin más, se dirigió a su recámara.
El Kyubi tenía razón. No valía la pena estar ahí intentando generar un lazo que nunca le sirvió. Observó su panorama y con la seriedad que le caracterizaba encontró a todos en el pasillo muy atentos a sus movimientos. Ino y Shikamaru por un lado le miraban asombrados (agregando el reproche del Nara) y Hinata agachó la mirada cuando él le vio.
Caminó por el largo pasillo y con ello, pasando al lado de Hinata, sin decir nada le tomó de la cintura (sabiendo que ella podría pelearle por lo anterior), la jaló a su cuerpo y con rápidos movimientos la cargó. Era urgente y necesario estar a solas con ella… no quería ver a nadie más.
Hinata en cambio sintió al principio contrariada al ver como su amado pasaba de lado, pero al sentir sus manos alrededor de su cintura para jalarla y cargarla, la llenó de una tranquilidad que no entendía. Simplemente se dejó llevar y con ello fue dirigida tiernamente a su habitación.
Estaba sorprendida por la facilidad de acercamiento que poseía con él. Realmente era feliz conocer que él jamás la rechazaría como lo había hecho unas horas atrás con Sasuke ni como Sakura. Cuando entraron a la recámara, fue acostada suavemente en la orilla de la cama e inmediatamente después recibió con mucho gusto el peso de Naruto, el cual se acurrucó en su pecho, sin importarle su traje AMBU ni nada.
Y así esperó que él iniciara la conversación. Esta vez no quería amedrentarle más de lo que estaba…
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Ahí le encontró. Estaba sentado en el tejado del albergue, al parecer disfrutando del aire fresco y del cielo despejado. Se acercó lentamente y a unos pasos logró escuchar un gran suspiro de él. Si mal no sospechaba, Sasuke se sentía de la misma manera que ella.
-Sasuke-kun…- Sakura se acercó a él y sentándose a su lado, apoyó su cabeza en ese hombro tan varonil.
-…-
-Supongo que no querrás hablar del tema pero…- suspiró y le tomó la mano suavemente -¿Qué fue lo que pasó?-
-No lo sé…- contestó después de varios minutos –realmente no lo sé-
-¿Crees que sea por lo de su habitación?-
-No Sakura. Por desgracia no es eso…- guardó silencio nuevamente y cuando comenzó a escuchar el sollozo de ella, se acomodó de tal manera que podía recibirla en su regazo –Soy un maldito traidor despreciable-
-¿Por… por qué dices eso?- al escuchar semejantes palabras se separó de él y encontró una mirada seria pero triste a la vez… dolida.
-Es la verdad… Naruto me odia, no cabe duda-
-¡¿Qué?!- se separó completamente de él y ahora si encontró la respuesta a su dolor. Una cosa era ser despreciado por Naruto y otra muy diferente ser odiado.
-Cuando intentamos Hinata y yo detenerle en una batalla… no sé qué le paso. Simplemente comenzó a quejarse de un dolor de cabeza y por lo mismo le acomodamos para intentar bajarle el malestar. Cuando despertó e intenté levantarle…- cerró los ojos –me grito que no me acercara a él y mirándome con recelo me dijo que me odiaba-
-Oh Sasuke-kun…- le abrazó fuertemente –Tranquilo-
-No puedo estarlo… ¡maldita sea! No… soy solo una basura humana-
-No eres basura humana y Naruto no te odia- le abrazó fuertemente.
-Me odia, Sakura y no puedo culparle… al contrario, yo solo he cosechado lo que he sembrado en él. Ahora tengo que pagar las consecuencias de mis actos… y por desgracia me he dado cuenta demasiado tarde la importancia que tienen ustedes en mi vida…- con la voz más seca que había sacado con ella desde que estaban juntos -¿qué irónico no? Pensé que el verdadero poder estaba lejos de ustedes…-
-Sasuke-kun, escúchame…- le buscó con la mirada –es cierto que Naruto nos aleja de él por lo que le hicimos, sin embargo cuando me miró y me separó de él, yo encontré desilusión, no odio- sonriendo levemente –ya que dudo que él sepa que es ese sentimiento-
-No te entiendo-
-Él dijo que te odia… ¿acaso le crees a una persona que ni siquiera sabe qué es la pena?- sonrió libremente al ver cómo a su prometido "le cayó el 20" al abrir sus ojos por el asombro (Dahia: ¡AMO este tipo de expresiones! Aunque al principio no les entendía… Hahahahaha) –es cierto que no nos quiere, pero tampoco nos odia-
-Pero…-
-Pero nada- le cayó con un beso pasa continuar con una voz alegre y conciliadora -¿No te habías puesto a pensar eso? ¡Ha! Mi amado Uchiha, no decaigas bajo el "te odio" de tu mejor amigo… ¡Pensemos en qué manera le recuperaremos!- suspiró y le besó –ya que si te deprimes, no lograrás retomar esa amistad que tanto necesitamos-
-Ahora sé lo que se siente… y es muy feo-
-Yo también lo estoy pagando… pero tenemos que encontrar la manera de que nos perdone y así ser lo que éramos antes. ¿O acaso no extrañas al hiperactivo Naruto?-
-Hn…- la abrazó fuertemente y así, planearon bajo la luz de la luna, la manera de acercarse a Naruto…
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-¡Les he dicho que no!-
-Pero Reika… ¡Qué es lo que estás haciendo!- Antaro estaba más que intrigada por todo lo que la mayor estaba haciendo. Ahora estaba más que atenta por ver varias estacas de un material completamente desconocido y que les había costado tanto encontrar.
-Realmente tengo que trabajar. Prometo que les explicaré con más detalle después, solamente que ahora no puedo-
-No te cuesta nada decirnos- la joven tomó la mano de su hermano y ambos le miraron expectantes, algo que Reika no podía aguantar.
-Ya déjenla tranquila. Yo les explicaré- una cuarta voz apareció y con ello ambos adolescentes se enojaron y le miraron feos. -¿No entienden que debe de trabajar?-
-Shajiro, eres más que detestable.- Yue le miró realmente molesto –Además Reika es la que nos puede correr, no tú. Así que puedes irte, no le estorbaremos en nada, al contrario, queremos ayudarle-
-No y se van ahora mismo- el mayor les contestó enérgico, pero la mano de Reika le paró.
-Deja que estén aquí. No me molestan… al contrario.- a los chicos –Estas estacas nos ayudarán contra el Jinchuriki y recuperar al Kyubi sin problemas-
-¿Pero cómo?- Antaro estaba sonriente. Amaba saber que dentro de poco ese ser se alejaría de sus vidas para siempre.
-Eso es lo que estoy logrando resolver-
-Ah… ¿Y la sangre que nos pediste?- ahora Yue preguntó al ver como su hermano le miraba enojado… le molestaría hasta que se cansara. Sabía perfectamente que él deseaba estar a solas con su pareja, pero no se lo permitirían.
-Es para poder activarla…- suspiró –prometo explicarles todo cuando ya esté listo-
-De acuerdo- la chica tomó la mano de su hermano gemelo y sacándole la lengua al mayor, tomó sus cosas y le plantó dos tremendos besos a su cuñada, para pasar con Yue. –Nos vamos… ¡iremos a visitar al abuelo!-
-Momento… Antaro yo no quiero irme-
-¿Pero no te acuerdas que el abuelo nos regalaría nuevas armas?- ella le abrazó fuertemente.
-Cierto… ¡pero no quiero irme!- Yue estaba más que necio. El molestar al mayor era un asunto de vida o muerte.
-Vamos, y por ahí visitamos al enojón aquel… ándale, di que si… ¿Si?-
-¡ASH!- bufo molesto por no poder decirle que no. Mientras tanto Reika reía y Shajiro les miraba con su "ahí van de nuevo".
Y corrieron sin despedirse del otro personaje dentro del cuarto. Shajiro notó como poco a poco esos dos se unían más y a él le hacían a un lado. ¿Importarle? En lo absoluto, bueno, si le importaba pero eso no era algo relevante en esos momentos. Necesitaba urgentemente hablar con su mujer y aclarar ciertas cosas que desde hace días tenía rondando en su cabeza y le quitaban la tranquilidad y el sueño.
-Reika…- iniciaría con su plática rápidamente. No quería robarle mucho tiempo.
-Si sigues con ese carácter los vas a perder- Reika se colocó guantes de látex para tomar de una pequeña caja de cristal un pedazo de metal negro. Con el cuidado merecido lo sacó y le puso en una charola con la sangre del Jinchuriki recién obtenida.
-Es lo mejor-
-¿Lo mejor cuando puedes perder a tu única familia?-
-Pero mira quién habla. Recuerda mujer que hemos matado a tu tío y a tu ex novio para dejarte libre de su cuidado, agregando que tu "tía" que resultó ser tu madre ha escapado para cuidarse de tus garras- riendo irónicamente -¿Acaso no era tu adorada y feliz familia?-
-No del todo… Shiro me engañó por todo este tiempo diciendo que era mi padre y ni se diga con Kasumi… lo que no entiendo es como mi madre pudo esconderme por todos estos años de su existencia. Por eso es más que necesario encontrarla-
-¿Qué le vas a hacer cuando la tengas enfrente?- Shajiro para ese momento se encontraba detrás de ella, a punto de tomarle la cintura.
-Nada. Es mi madre y la he amado siempre, aun sabiendo que era mi tía…- cuando él se acercó y comenzó a besar su hombro, dejó de trabajar un poco para corresponder las caricias... pero solo un poco ya que era más que necesario activar esa estaca para generar la primera prueba. –Ahora tengo que trabajar Shajiro, después hacemos lo que quieras…-
-No te quito mucho tiempo con un beso- y cuando intentó por segunda vez besarla, ella le rechazó gentilmente.
-En verdad- se separó de él con un rápido movimiento para continuar su labor –quiero terminar esto-
-Reika, ¿qué tienes?- ella le miró con duda.
-No tengo nada-
-Mientes. Ya tienes varios días así y realmente no entiendo el porqué… ¿me lo puedes explicar?- el hombre hablaba en serio. Se recargó en la pared cercana y cruzó los brazos sin dejar de verla. -¿Es por ese monstruo que tanto odias?-
¿Acaso no la dejarían en paz con ese tema? –No, no es eso. Entiende que tengo que terminar mi labor y ganarme mi libertad. No puedo descansar ni parar hasta verle muerto y el mundo ninja bajo nuestro mandato… ¿contento? Eso es lo que tengo-
-Eres tan mala mintiéndome mujer… recuerda que sé ese secretito que tanto perjudicó a tu ex pareja- se acercó a ella y con un rápido movimiento, logró separarla de la mesa de trabajo –y lamento informarte que él es tu enemigo-
-¿Crees que no lo sé? No me tomes como una idiota-
-Sé que no eres una idiota… pero sí una mujer y por lo mismo déjame ayudarte…- le tomó de las manos –Te amo y creo que lo he demostrado de todas las maneras posibles-
-Y yo tamb…-
-No. Tú no sientes lo mismo que yo… tú solamente me quieres, pero nada más. Lo tengo en mente y te juro que eliminaré cualquier obstáculo para que no me separen de ti nunca... sea quien sea-
-Me parece perfecto- enojada sin entender la razón, se separó de él completamente. –Y para eso, necesito estar sola y terminar con este jutsu, por favor- y acercándose nuevamente a la mesa de trabajo, le dio la espalda para continuar en lo suyo.
-De acuerdo Reika, pero tú y yo tenemos una plática pendiente- la miró por última vez antes de salir.
Cuando quedó sola, se dejó caer en la silla que tenía a un lado. Estaba destrozada y no podía esconderlo esta vez… no tenía la fuerza para soportarlo y realmente necesitaba eliminarle para, por lo menos, intentar olvidarle. -¡Por qué tú!- ¿Cómo era posible que en tan solo unos minutos le bastaran para querer a ese hombre tanto? Jamás lo entendería.
Cerró los ojos y recordó cierta sonrisa y una mirada azulada tan tierna… una que por desgracia jamás tendría ni olvidaría. No quería sentir lo que guardaba su corazón, luchaba cada momento para erradicar cualquier sentimiento pero cada vez que intentaba olvidarle, él se aparecía en cada uno de sus sueños, de sus pensamientos.
-Aún sigo sin entender qué es lo que has hecho conmigo… Naruto-
&&&Flash back&&&
Tanto Kasumi como Reika se encontraban en el bosque negro (Dahia: un lugar cubierto de hielo, negro amerita el nombre por no existir vida en él), en busca del poseedor del Kyubi. Una de sus misiones era encontrarle para poder capturarle y así generar la liberación de ese demonio tan deseado.
Lo que no se esperaban fue que ese rubio, al que ubicaron como Jinchuriki, no estaba solo. Una chica y un viejo caminaban a su lado.
-Kasumi… tenemos que ser precavidas- la mayor de las dos se detuvo y escondiéndose detrás de una gran piedra de hielo comenzó a hacer algunos sellos. Con ello obtuvo una Katana blanca de doble filo.
-Entiendo hermana…- la otra sacó una de sus recién adquiridas armas: una hermosa Katana negra.
Preparadas para la pelea, siguieron un poco el movimiento del enemigo…
-¡NARUTO!- una enojada Arashi le soltó un zape, el cual hizo reír a Hide, mientras el rubio se quejó por el dolor. -¿Cuántas veces tengo que decirte que no me digas "Arashi-hime"?-
-Pero es más que necesario- él intentó justificarse -¿O acaso no lo eres?-
-¡NO! Ya no lo soy… así que déjate de esas estupideces y solo dime Arashi-
-Okay Arashi…- y separándose un poco de ella la miró para dejar que una sonrisa marcara su rostro –H-I-M-E-
Y con esas últimas palabras, una buena carcajada por parte de él y una corretiza brindada por ella les regaló un buen momento de esparcimiento. Hide por su parte observaba que cada día el rubio perdía esa chispa de alegría y se volvía más serio… por desgracia Naruto aún no le tenía la confianza suficiente para contarle lo que le sucedía.
Estando a unos pasos de Naruto, ella sintió como una pequeña cortada nacía de su hombro. Arashi se asombró por ver a una mujer vestida completamente de negro se colocaba delante de ella y le atacaba. Al intentar escapar del agarre de ese enemigo, unos fuertes brazos (muy conocidos) le tomaron de la cintura y hombro para jalarla lejos.
-¡Quiénes son ustedes!- Naruto alejó del nuevo enemigo a su amiga Arashi y se colocó enfrente de ella. Aprovecharía que el viejo se acercó para poder atacar a esas dos mujeres.
-Pero mira que tenemos aquí…- la menor de las dos habló primero –es nada más ni nada menos que el Jinchuriki del nueve colas-
Tanto Naruto como Hide se sorprendieron por lo dicho, mientras Arashi le miró atónita ante esas palabras… ¡Qué querían decir esas dos estúpidas ante eso!
-No queremos pelear así que… ¿por qué no te rindes y vienes con nosotras de manera pacífica?- Reika analizó al rubio y notó que él era como máximo un año mayor que ella. Era un joven hasta cierto punto tranquilo y, aunque era delgado, mostraba una gran fuerza por su porte.
-¡CÁLLENSE! ÉL NO ES UN JINC…- Arashi intentó salvar a su amigo, pero la mirada de Hide más una que desconocía completamente de Naruto la hizo callar. ¿En qué momento esos cielos dejaron su maravilloso color para transformarse en rubíes brillantes?
-¿Qué es lo que desean de mí?- él se encontraba completamente enojado por la indiscreción que habían hecho esas mujeres. Ahora temía que perdería a Arashi por ese secreto que no deseaba revelarle por nada del mundo.
-A tu Bijuu por su puesto- Kasumi sacó su arma y le apuntó –y como te dijo mi hermana, deja de hacerte el pesado y vente con nosotras… así sufrirás menos-
Y desde ahí no recibieron respuesta alguna. Todos observaron como Naruto cerró los ojos por algunos segundos. Para abrirlos de nuevo, teniendo otra expresión por completo… se encontraba serio y realmente infundía miedo a cualquiera que le mirara.
-¿No vas a venir con nosotras por voluntad?- Kasumi sonrió ante la posibilidad de pelear contra él –Perfecto-
Y sin más miramientos, se abalanzó en contra de Naruto. Lo sorprendente fue que él solo necesitó mover su brazo para detener el movimiento de esa Katana negra, mandando a volar a su atacante para después generar 5 clones y asaltarle. Mientras tanto Reika estaba a la expectativa de esa pelea. –Sí que es fuerte- sus sospechas eran ciertas. El simple hecho de tener integrado un demonio de esa índole, generaba un crecimiento de fuerza sin límites… primero lo comprobó con el ser que el nuevo integrante del equipo llevaba consigo. Si mal no recordaba se llamaba Kyo, un nuevo Jinchuriki.
-¡Naruto!- Hide intentaba detener a Arashi, pero era imposible cuando esa jovencita se movía de esa manera tan rápida y desesperada.
-Tranquila. No podemos meternos en esa pelea-
-¡No puedo permitirlo!- ella intentó contradecirle, pero una gran ventisca no se lo permitió.
-Hazle caso al viejo… una vez que él esté en nuestras manos, no tendrás que preocuparte… ya que no vivirás para recordarlo- y bajo esas palabras les atacó. Al principio busco a la chica, pero ese viejo se interpuso y le estaba dando batalla.
-¡HIME HUYA RÁPIDO!- el hombre protegía a su único recuerdo.
-¡No puedo Hide! ¡No voy a dejarlos solos!- Arashi estaba solamente como espectadora. Por un lado Naruto estaba con la molesta esa y el viejo con la seria… ¿Qué podía hacer? No sabía cómo ayudar a sus seres amados, llenándose de terror por el sentimiento de perder nuevamente a un ser querido. ¡Eso nunca!
Por lo mismo corrió con todas sus fuerzas y le ayudó a Hide. Eso fue un movimiento lleno de satisfacción para Reika. El eliminar a esos estorbos era más que necesario para obtener lo que estaban buscando. De la misma manera que su hermana, sacó su arma y comenzó a darles una buena batalla. En menos de 5 minutos logró herir al mayor en su brazo y costado, mientras aún luchaba a iguales con la joven.
Lo que no se esperó Reika, teniendo una oportunidad para aniquilar a Arashi, fue que un fuerte golpe en su espalda le derrumbó junto con Kasumi, que chocó con ella.
-No permitiré que les hagan algo a ellos… ¡NUNCA!- el rubio apareció inmediatamente enfrente de sus compañeros. Ahora portaba la Katana que le había regalado el viejo Hide antes de salir del olvido. La tomó con su mano izquierda y apuntó a ambas. –Intenten algo más y realmente tendré que matarlas-
-¿Tendrás?- Kasumi se levantó realmente enojada. -¿Me estás diciendo que no estabas luchando con todas tus fuerzas?
-No tengo porqué hacerlo… ustedes no son mis enemigas y realmente odio lastimar a mujeres- las miró sereno con una leve sonrisa para después acercarse a su amiga que ayudaba a Hide -¿Se encuentran bien?- les miró nuevamente con esos cielos para ayudarles después. –Díganme que no los lastimó-
-Estamos bien Naruto, gracias- Hide le contestó con otra sonrisa.
-Me da tanto gusto saber eso-
Y ahí fue donde Reika no pudo moverse. Nunca había visto tan bellos ojos. La paz y el amor que irradiaban eran puros, llenándola de un sentimiento tan bello, único. Y lo mejor fue esa sonrisa franca. El chico que estaban buscando no era un monstruo como le había llamado su padre. Sino al contrario, era un ser humano que luchaba solamente por sus seres queridos. ¿Cómo lo sabía? Al ver la devoción que les dio a esos dos sin importarle nada más y… cuando Kasumi le ataco nuevamente, él desviaba los ataques de su hermana e intentaba de cualquier manera evitar lastimarle. ¿Por qué? Se supone que eran enemigos… ¿entonces?
-¡Maldito seas!- Kasumi le atacaba con todo lo que tenía -¡Lucha de verdad maldito monstruo!-
Inmediatamente buscó a los compañeros del Jinchuriki y realmente les vio preocupados. ¿Eso era un lazo de amistad? Suspiró al levantarse por el dolor causado en su pié derecho, generando que su andar se volviera lento y complicado. – ¡Kasumi!- tenía que llamar la atención de su hermana y salir de ahí. Ya no era necesario que permanecieran ni un minuto más. ¿La razón? La desconocía… solamente no quería pelear con él.
La pelea la estaba ganando Naruto. Sin utilizar su poder fue derribando lentamente a una cansada y frustrada Kasumi. No obstante, ella buscaba pelea y por lo mismo, bajo una trampa que le puso al rubio, se dirigió plenamente hacia una Arashi distraída.
…Si él no jugaba, ella le haría entrar al torneo…
-¡ARASHI!- al darse cuenta del engaño, Naruto corrió a su auxilio, completamente desesperado por el hecho de que no llegaría a tiempo…
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-¿Y dices que no me necesitas?- nuevamente esa voz se apareció. –Dame lo que tanto te he pedido y obtendrás mi poder…-
Rayos. Aún no había podido encontrar la solución para no perder sus recuerdos… pero era más que necesario obtener más poder y así salvar a Arashi y a Hide.
-Y esta vez no tienes mucho tiempo para pensarlo… ¡DAME YA TU VIDA NARUTO! Dámela y te ayudaré a mantener a salvo a esa chica con su abuelo.- la risa sádica y burlona resonó por todo el lugar. –Tu vida a cambio de la de ellos. ¿Qué dices?-
Aún no podía… ¡No aún! Ni siquiera había salvado los recuerdos de… Estaba desesperado por el golpe de gracia dirigido a Arashi y no podía permitirlo aunque eso significara perderlo todo. ¿Acaso no podía guardar un poco de felicidad en su desolada vida? El dolor en su corazón era demasiado grande y ante una lágrima que rodó por su mejilla izquierda, confió que su único tesoro lograra mantenerse intacto…-No me olvides… Hinata-
Una gran explosión se escuchó por todos los alrededores. Con ello Reika y Hide salieron volando algunos metros del impacto final. Una espesa nube de humo se hizo presente y al disiparse un poco, encontraron que Arashi sostenía el cuerpo de Naruto atravesado en el pecho por el arma de Kasumi, la cual reía por su victoria.
-¡NO KASUMI! ¡NO LE MATES!- el pensar que ese hombre podría morir la llenó de una tristeza sin igual. No podía permitirlo. Se levantó como pudo, sin embargo fue nuevamente derribada por el viejo, el cual le ataco y clavó una pequeña navaja en su costado.
-NO Naruto…. ¡NO!- Arashi estaba aterrada al ver esa arma incrustada a unos 5 centímetros debajo del hombro derecho. –No te mueras, resiste- las lágrimas salían por sí mismas, aumentando su fluencia al ver como su amigo tocía sangre. –No me dejes… no me dejes… ¡NO ME DEJES SOLA!-
-Bah, yo pensé que sería más divertido- Kasumi suspiró molesta y al intentar sacar su arma de ese cuerpo, comprobó que no pudo al ser sostenida por la mano bronceada de él -¿Pero qué demonios…?-
-No… no los… ¡AH!- esa mirada se tornó roja nuevamente y con ello, un extraño fuego salió de la mano de Naruto y con ello la espada comenzó a desintegrarse.
Si la propia Kasumi no la hubiera soltado y huido algunos metros, sería en esos momentos simple polvo. Estaba sorprendida ante el gran poder de ese ser…
-¡KASUMI! ¡KASUMI!- los gritos de su hermana la hicieron reaccionar y con terror vio como Reika sangraba de un costado.
-¡HERMANITA!- corrió lo más rápido que pudo y aventando lejos a Hide, tomó a su hermana y la acomodó de tal manera de que su huida podría hacerse con rapidez. –Escúchame bien maldito Jinchuriki… ¡DE LA SIGUIENTE NO TE SALVAS!-
Y ambas desaparecieron en una nube de humo…
&&&Fin Flashback&&&
Pero eso no fue lo que la hizo enamorarse de Naruto. Cuando se colocaron a unas ramas de distancia y escondiendo su presencia, ambas observaron como el rubio le regaló su última sonrisa a una Arashi bañada en lágrimas. Mientras ella desesperadamente intentaba curar su herida, él le sonrió tan dulce, mientras acariciaba el rostro de la joven con tanta ternura… desatando un sentimiento tan hermoso en ella… jamás sentido.
"No te preocupes pequeña princesa… me alegro que… que estés viva"… "no llores ya que… te quiero mucho, como… como la hermana que siempre quise tener"
Querer, amar. Palabras tan ajenas a ella hasta esos momentos. ¿Cómo no envidiarla por tener su última sonrisa? Por mucho tiempo guardó ese sentimiento que fue transformándose en amor…. No cabía duda. Cada pelea y cada encuentro eran solamente para verle. Añoraba el tenerle cerca y poder oler su aroma tan masculino…
Agregando que tiempo atrás logró lo que ninguna mujer pudo hasta que ella llegó. ¡Cómo olvidar cuando pudo robarle un beso! Gracias al ataque de Orochimaru y el descaro de su hermana muerta para darle una paliza a una Soma aterrada por perder a su líder, tuvo solo unos momentos de soledad con un inconsciente rubio antes de ser rescatado por ese maldito zorro llamado Jirato: sus labios eran dulces y suaves, siendo la tentación más grande presente en su vida. Admiró esas mejillas con franjas y ese cabello dorado… besó con el mayor cuidado tan bella boca, y con el dolor en todas sus entrañas, el nombre que obtuvo de ellos no fue el suyo…
"Hi… Hinata…"
Ahora esa maldita mujer se había quedado con todo. Le robó tan tiernas caricias… tenía a su disposición esos labios que tanto añoraba probar nuevamente… disfrutaba esos ojos llenos de amor y paz… esa tipa se quedó con lo más preciado que tenía Naruto para dar: su amor.
Cuando su adorado jefe llegó y les dijo que el Jinchuriki fue visto junto a una mujer dentro de Konoha, se llenó de unos celos jamás sentidos… ¡Y lo comprobó en persona! Apenas había regresado de su visita inesperada a la Nube y les encontró acostados en el bosque. Él la recibía entre sus brazos y pasados algunos momentos observó nuevamente esa mirada azulada, pero esta era completamente diferente… ¡el amor estaba impregnado en ella! Esa chica del clan Hyuga le robó lo que quería. Y ahora intentaría separarles al costo que sea.
Aún si lo perdiera para siempre.
-¡Reika!- una voz la sacó de sus pensamientos.
-Ferme…- se asustó un poco al tener enfrente al viejo ese.
-¿Acaso ya terminaste?- se colocó a unos pasos de la puerta –Veo que estás tan perdida en tus pensamientos que ni siquiera te diste cuenta de cuando entré-
-Lo siento. Es sólo que estaba intentando solucionar el jutsu-
-Claro… ¿y cómo explicas ese rubor en tus mejillas?- rió fuertemente al ver como ella se ruborizó más de lo que estaba.
-¡No me molestes!- Demonios, de nuevo le fastidiarían.
-De acuerdo- se colocó a su lado –ten- le dio una cajita de cristal, en la cual se guardaba una extraña esfera, la cual brillaba por contener una concentración de chakra puro. –Espero que te sirva-
-Es hermosa- la tomó con cautela y la admiró. Realmente era maravillosa.
-Si con eso ese individuo no se muere… entonces no sé como matarle- dejándola sola de nuevo –y por favor, ten cuidado. Aunque es muy pequeña logrará matarte si no le usas con precaución-
-Entendido Ferme. Gracias por tu ayuda-
-No hay de qué… al contrario, gracias por desear matar al Jinchuriki tanto como yo- y con eso la dejó ahí, con una confusión moral en su ser.
Cuando salió del laboratorio, caminó por esos pasillos que por tanto tiempo había albergado. La sonrisa en su rostro era más que notorio… reflejando la alegría de destruir el mundo que tantos problemas y penas le había causado. Faltaba poco para obtener el premio que tanto había buscado.
-Sí que está contento con todo esto-
-Así es. Por fin obtendré el poder del maldito demonio que tantos problemas me ha causado y seré el causante de la destrucción del mundo ninja- el viejo se colocó enfrente del chico, el cual le esperaba recargado en la pared con los brazos cruzados.
-Ferme, ¿no crees que es peligroso enfrentarnos al Jinchuriki en estos momentos?- Shajiro se acomodó para poder caminar con su líder – ¿y más con Reika de nuestro lado? Está obsesionada con ese idiota-
-¿No me digas que no has podido enamorarla?- esa pregunta salió con tanta ironía, que el presente rió fuertemente.
-No. Y lamento informarte que esa mujer puede ser la causante de la pérdida del Jinchuriki-
-Al contrario Shajiro… una mujer despechada es la mejor arma que podemos tener- al ver una mirada llena de dudas continuó. – ¿Por qué crees que le ofrecí el deshacernos del ninja ese? Si la oferta la hubiera hecho a Junko, en estos momentos tanto Shiro como el idiota que mataste a placer estarían vivos y en nuestra contra…-
-¿Me está diciendo que sabía del sentimiento de Reika hacia él?-
-Si-
-¡Wow! Sí que está en todo-
-Shajiro, tengo que tomar todos los caminos para llegar a mi venganza. Es por ello que te pedí que "enamoraras" a esa estúpida mientras genera para nosotros el arma perfecta- entrando a una habitación en penumbras –y recuerda, cuando tengamos al Kyubi, puedes regresar a tu amada soltería… no la necesitaremos más-
-Lo tengo en mente…- riendo –lástima que tendré que eliminar a una excelente amante…-
Y ambos se perdieron entre la oscuridad, con la alegría que pronto obtendrían lo que tanto han buscado…
Un nuevo día había comenzado. Siendo aún de mañana, los iniciales rayos de sol comenzaban a iluminar todo su entorno, adentrándose lentamente por todos los lugares que estaban expuestos y a su disposición. Y es en el momento cuando el sol se encuentra a una altura adecuada, comienza a mostrar dentro de una recámara los trajes AMBU esparcidos en el suelo, algunos accesorios íntimos y cobijas que fueron cayendo durante la entrega de dos amantes.
Por la posición de la cama, un pequeño rayo de luz comenzó a iluminar a esa pareja que, apenas un par de horas, habían conciliado el sueño. Ambos se encontraban en la orilla derecha del lecho, estando la espalda de ella acurrucada en el pecho de él, pudiendo apoyar gran parte de su peso masculino en el amor de su vida. La mujer estaba siendo abrazada por un fuerte y sensual brazo masculino, y por medio de tener sus manos entrecruzadas, lograban evitar cualquier separación. Su cabeza podía recargarse en el brazo de él cómodamente, mientras la de él se apoyaba completamente en la almohada... las piernas de ella se entrecruzaban con las de ese hombre y apenas las cobijas cumplían su misión de cubrirles.
-Kanno… no quiero despertarles- Jirato se encontraba a un lado de la cama, observando cómo sus amos dormían perdidamente. Se dirigió a su hermano que se encontraba a su lado con una voz demasiado baja, para evitar que esos dos humanos despertaran por su culpa.
-Yo tampoco… pero es más que necesario. Recuerda que salimos en unas horas y Shikamaru-Baka quiere hacer planes para llegar al olvido-
-Hermano… estamos en serios problemas si vamos todos a esa aldea- este se acostó en el suelo apoyando todo su cuerpo en su pecho –Y no sé como lo va a tomar esa monstruosidad de mujer cuando vea a nuestra ama-
-Eso lo quiero ver… ¡Si se atreve a hacerle algo, se la verá con nosotros!-
-Ni lo dudes- ambos movían la cola de felicidad. El tener a ese par de humanos durmientes era más que halagador… ¡nunca se arrepentirían de generar ese juramento!
-¿Y si nos vamos como si nada?- Ante una afirmación demasiado alegre, Kanno tomó con cuidado la cola de su hermano y la jaló. Con una risa guardada, Jirato fue arrastrado hacia la salida aún acostado en el suelo.
-¡Hey!- con la voz más baja posible molestó a su hermano para después reír… sí que Kanno comenzaba a cambiar con él y para bien. Cuando estuvieron afuera (como pudieron cerraron la puerta), corrieron para dirigirse con el resto del grupo. Para ese momento todos los demás se encontraban desayunando y ya estaban vestidos.
-No me digan que aún duermen- Shikamaru suspiró ante la idea de esperarles un rato más. Al verlos entrar solos y brincando, se dio una idea del porqué no estaba listo Naruto. ¡Qué problema era tener a Hinata en un mismo equipo! Hinata representaba la distracción total de Naruto… agregando que era la única que podría provocar lo pasado horas atrás: cuando ese problemático sacó su lado "asesino".
-¿Hhhuuuuuu?- Jirato se colocó a su lado y dejando a todos sin habla, tomó rápidamente el pan que se encontraba en el plato de Ino y comenzó a comerlo -¡Qué rico está!- viendo a la ex dueña de ese pan –muchas gracias por mi desayuno, no te hubieras molestado-
-¡OYE TÚ!- la rubia se molestó al ver como el pan bajo en grasa que tanto le había costado conseguir, ahora estaba siendo devorado por un zorro apestoso… ¡NNNNNNNNNNOOOOOOOOOOO!
-…- Sasuke y Sakura guardaron silencio. No pudieron dormir por el malestar que tenían ambos por haber "perdido" a su hermano, agregando que un par de peludos desquiciados y desesperados por un par de humanos deprimidos, tomaron literalmente su cama y sus propios cuerpos como almohada.
-¿Y sus amos?- Shikamaru estaba resignado a tener que batallar con un par de zorros adictos a las travesuras y con Ino, la cual no dejaría de molestarle con sus "¡Aléjalos de mi vista por comerse mi desayuno!".
-Muy bien, están de maravilla- Kanno miró al Uchiha y con unas tremendas ganas de molestarle, colocó una de sus patas en el muslo del mismo y con una lengüetada en su brazo desnudo, le enchinó los cueros (Dahia: me encanta esa palabra XD…) y pudo llamar su atención. -Tengo hambre, aliméntame-
¿Eh? ¿No se supone que los zorros le despreciaban más que Naruto? ¿Desde cuándo cambiaron los papeles? Miró al zorro con duda, sin embargo se levantó sin decir ni una sola palabra, acarició su cabeza y se dirigió a la cocina. Y por obvias razones, fue seguido por Kanno.
-Eh… Sakura-chan- ahora fue Jirato el que comenzó a molestarla jalando su chaleco suavemente -¿Sabes si hay fresas?-
-¿Fre… fresas?- estaba sorprendida. Primero por ver como Sasuke salió con Kanno, y ahora Jirato le pedía alimento. Miró a Shikamaru y se encontró con una sonrisa. –Ándale… ¡Dame una! Muero de hambre y mis amos duermen… ¿me lo das? Prometo no molestarte el resto del día-
-¿Cómo que aún duermen?- el Nara completamente harto por esperar, se levantó de su asiento para dirigirse a cierta recámara y levantar a un par de flojos… pero no contó con que Ino le detuviera. -"Si les interrumpes, te mato"- palabras interpretadas por la mirada asesina de su compañera. Con eso Sakura miró a Jirato y ambos rieron ante el poder de la Yamanaka.
-Hahahahaha- riendo se levantó. La ternura de ver esas orejas abajo, el movimiento loco y circular de esa cola peluda y los ojitos brillosos de Jirato le llenó un poco el vacío que se encontraba dentro de ella. –De acuerdo, vamos por tus fresas-
-¡SI!- y brincando a su lado, ellos también fueron a la cocina.
-Shika, ¿Sabes qué fue eso?- Ino tomó el pan integral de Sakura y comenzó a comerlo. Al fin de cuentas, Sakura estaba gorda y no necesitaba cuidar su figura como ella…
-Digamos que limpian asperezas-
-¿Eh?-
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-Uchiha… no le pongas azúcar- una pequeña vena se marcó en su frente. –No me gusta dulce-
-¡Hn!- Como un simple zorro no le dice que hacer, colocó una gran cucharada en el extractor, generando una venita en la frente de Kanno.
-¡NO LE PONGAS AZUCAR!- Si ese ser no entiende a la buena, lo haría a la mala.
-¡NO ME DIGAS QUÉ PONERLE O NO!- No estaba de humor para complacer cada uno de los berrinches de esos dos. Si no le ayudaban… ¡qué no le estorben!
-Pues déjame aclararte algo Uchiha idiota… ¡ES MI DESAYUNO! Y si quieres que te tome en cuenta aunque sea un poquito… ¡DEJA DE PONERLE AZUCAR!-
-¿Tomarme en cuenta?... ¡NO NECESIT…!-
-¡DEJEN DE FREGARSE QUE TENGO HAMBRE!- un Jirato completamente asombrado tuvo que gritarles para que dejaran de pelear. Entendía que si ambos tuvieran en sus ojos fuego, ya estarían achicharrados.
-Vamos ya…- Sakura abrazó a Sasuke mientras Jirato mordía a su hermano, intentando tranquilizarles. -¿Qué quieren desayunar?- ambos humanos (uno suspirando rendido) se acercaron a ellos, para acariciarles sus cabezas blancas -¿Se les antojan fresas con leche? O…-
-El amo no les odia- ambos zorros lo sacaron rápidamente. Al ver que ninguno de los dos humanos contestó por poner una cara de asombro, continuó Jirato –y necesitamos que nos ayuden a recordar el porqué mi amo realmente les tomaba como hermanos, ya que no podemos permitir que se separen de él-
-Ahora menos que antes…- Kanno suspiró ante lo que iba a decir –nosotros tampoco les… bueno- sin dejar de verlos movió su cabeza hacia la derecha y paró más las orejas -¿Qué es sentir odio?-
-El odio es…- Sakura miró a Sasuke para después contestarles–…es un sentimiento que genera un disgusto o repulsión hacia una persona o cosa… y provoca que un ser desee evitar, limitar o destruir aquello que detesta-
-Ah…- ahora Kanno habló -¿Y el odio provoca desequilibrio?-
-Exacto- Sasuke no entendía a dónde querían llegar esos dos
-Rayos…- el pequeño peludo se sentó y dejó de mover la cola. Realmente el sentir cosas humanas era más que difícil… y pudiendo decir que más él. Si su amo odiaba a esos dos, ¿por qué les liberaba de todo mal, procurando su salud? –No entiendo- obtuvo la atención de todos –Si mi odio hacia ustedes me genera desequilibrio y de alguna manera ganas de destruir esos lazos que tanto "odio"… ¿por qué yo…?- calló al ver que comenzaba a hablar de más.
-¿Sí tú qué, Jirato?- Sasuke estaba intrigado. Era la segunda vez que hablaba como si fuera él el que sintiera lo que Naruto… ¿a qué se debía eso?
-Pues… ¿por qué se tiene la necesidad de protección hacia los que odiamos?-
-Eso no es posible. Jirato, Kanno- comentó Sakura –el odio no es más que el deseo de deshacerse de todo lo que nos provoca daños…-
-¡Ahora lo entiendo Jirato!- Kanno saltó de alegría al poder entender la confusión en todo su ser. –No puedo creer que confundiéramos todo esto-
-¿En verdad?- el pequeño le miró dudoso.
-Así es. ¿Te acuerdas de la sensación que tuvimos en la casa de la ama?- al ver un "no" en su hermano –Cuando mi amo pasó más de una hora dentro de…-
-¡CIERTO! Aunque esto es más complicado que aquella vez- diciendo a los humanos –y es por eso que no quería acercarme a los humanos… ¡Tienes razón hermano!-
-Si…- tomando el plato que Sakura acababa de dejar, despreciando el zumo de tomate que tanta azúcar tenía, provocando que Sasuke alzara una ceja y le mirara enojado –Es eso lo que tan confundidos nos tenía-
-Ah bueno, ahora tenemos que explicárselo a nuestro amo, así dejará de darle lata a nuestra ama-
¡SI!- y ambos zorros comenzaron a devorar las fresas (Jirato empezó a tomarse ese zumo, el cual estaba lo suficientemente dulce para alegrarle el día).
-Disculpen… pero no entendimos nada de lo que han dicho- la ojiverde estaba más que confundida. -¿Pueden explicarnos?-
-¡Claro!… Ahora entendemos lo que tanto hemos estado confundiendo y puedo decirles que…- buscó a un distraído Kanno -¿Se los décimos?-
-No tenemos de otra… ^^ aunque podemos dejarlos con la duda un rato más-
-Díganoslo, por favor- la mujer volvió a insistir –ya que no pode…-
-No es odio lo que sentimos por ustedes- Jirato movía la cola en círculos. No era tan malo para hacerlos sufrir con eso. En la noche comprobaron lo confundidos y mal que se encontraban esos dos y lo mínimo que podían hacer era decirles e intentar rescatar a su amo.
-¿No nos odian?- Sasuke contestó más confundido que antes –Si no es odio, ¿qué es?-
Esperaban ambos la respuesta de esos dos. Ellos eran los únicos que podían brindarles la solución a todas sus dudas y temores.
-Pues… la verdad es que…- el pequeño pasó una fresa entera y buscando a su hermano –les tenemos Miedo- ambos Kitsune comentaron antes de sentarse, perdiéndose de la mirada asombrada de los dos humanos.
Sasuke y Sakura se buscaron con la mirada. ¿Habían escuchado bien? No podían creer que Naruto les tuviera miedo… ¿por qué? Querían preguntarles pero no se atrevieron. ¡Miedo! ¿Pero por qué?
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Si no hubiera sido por sentir tan deliciosos labios en su espalda, no hubiera despertado. Realmente se encontraba perdido en su sueño, disfrutando de la tranquilidad que le brindaba ella... quitándole cualquier duda y sentimiento "negativo" en su ser.
-Buenos días mi bello durmiente- Hinata disfrutaba de ese sabor tan masculino mientras le motivaba a despertar. -Tenemos que levantarnos- se acostó nuevamente, pero esta vez detrás de su hombre y le abrazó, escuchando un gran suspiro. -¿Tienes hambre?- comenzó a acariciarle su pecho.
-…- cerró nuevamente los ojos, disfrutando de la delicia de su mujer. -Buenos días- quiso contestar pasando un rato ya que le encantaba ser mimado por ella.
-¿Sabes?- comenzó la plática Naruto para hacer reír a la Hyuga –creo que si soy mandilón-
-¿Y se puede saber el por qué de tus sospechas?- reía fuertemente, sintiendo que poco a poco ese hombre regresaba a ser el mismo… por lo menos con ella y eso le pareció fantástico. Él movió un poco su cabeza de tal manera que ella pudo ver nuevamente esos ojos cielo que tanto le hacían feliz.
-Me encanta ser sometido por tus encantos- se dio la vuelta y tomándola por sorpresa, le besó suavemente. Por cuestiones de tiempo y no de gusto, tuvieron que frenar ese beso ya que corrían el riesgo (muy apetecible por cierto) de repetir lo que hicieron toda la noche, pero era más que necesario alistarse y salir a su nueva misión.
La que se levantó primero fue Hinata. Con una gran sonrisa tomó una de las cobijas del suelo para cubrirse mientras observaba como su pareja se colocaba boca arriba en medio de la cama y disfrutaba de un momento de estiramiento. El Uzumaki estiró lentamente cada uno de sus músculos, recibiendo la gratificación de la relajación y tranquilidad.
En cambio Hinata lo relacionaba cada vez más a una actitud zorruna. ¿Desde cuándo su amado tomaba su tiempo para estirarse? Digo, no criticaba el hecho que lo hiciera ya que era una actitud completamente normal (ella misma lo practicaba) pero… ¿Tenía que estirar hasta la punta de sus dedos del pié?
-Voy a tomar un baño, ¿me acompañas?-
-De acuerdo- bostezando le contestó –Aunque Hinata… ¿no crees que has duchado mucho en menos de 24 horas?-
-¿A qué te refieres?- Hinata estaba fascinada ante la curiosidad de Naruto. Tenía casi dos días con ella y realmente era emocionante poder ver esos cambios en él.
-Cuando tú y yo descansamos un rato después de lo que tú sabes, me obligaste a tomar un baño… después antes de dormirnos tomamos otro… y ahora uno de nuevo- la miró y encontró una sonrisa – ¿Requieres tantos en tan poco tiempo?-
-Así es. Si fuera por mí, tendría más de 4 al día…- riendo -¿Acaso Uzumaki Naruto le huye a la ducha?-
-No le huyo. Solo que no le veo el caso a tantas- se levantó sin importarle su desnudez. Se acercó a ella y con el ceño fruncido, dirigió una de sus manos al costado de espantosa tela. Y con un beso fue desprendiendo lentamente esa tela. ¿Acaso ella no entendía que ese maravilloso, apetitoso y sexy cuerpo lo había visto, besado y conocido completamente desnudo y que le fascinaba recorrerlo tanto con la mirada como con sus labios? –Y tú no te cubras- cuando terminó su unión, tomó las toallas que se encontraban en la silla de al lado tirando a unos pasos la cobija de Hinata.
-¿Eh?- se ruborizó completamente al quedar tan desnuda como él –Pero Naruto…-
-Te he visto así muchas veces así. No te cubras… no es necesario-
-Yo no…- el jugueteo de sus dedos comenzó, acompañado de un buen sonrojo –es que me… me da pe… pena-
-¿Pena?- negó con la cabeza lentamente y volviéndola a besar –No debes sentir eso… ya que te amo y eres perfecta-
-…- no supo que contestarle. Sus ojos perla le miraron entre asombrada y apenada.
-Y Hinata…- le sacó del shock con sus labios dirigidos especialmente a ese cuello que tanto le gustaba –tenemos que repetir más seguido lo de anoche… me encanta hacerlo contigo-
-Naruto… eres todo un pervertido- ambos se dirigieron a la ducha, no sin antes un beso.
-Lo sé, pero tú eres la única culpable- esa fue la última sentencia que salió durante su supuesta "ducha"… ¿Era aceptable que besos y caricias se presentaran bajo del agua de la regadera?
No cabía duda, harían esperar un rato más a su equipo…
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-Entonces se van ya- el Kage se encontraba en su oficina. ¡Hasta que por fin! No cabía duda que esas kunoichi sabían perfectamente hacer su trabajo.
-Así es- Shikamaru se encontraba enfrente de él, en representación de todos sus compañeros.
-Pensé que se quedarían más tiempo… pero qué se le puede hacer.- con voz regia –Ahora que se han abastecido y preparado para salir, quiero advertirles algo…- cruzó los brazos –me han informado que un nuevo grupo está en busca de un pergamino demasiado poderoso y se encuentra muy cerca de aquí. Estos han eliminado varios de mis shinobi y quiero proponerles un trato, agregando la respuesta a su adorada Godaime.-
-¿Qué tipo de convenio?- Sakura, la cual sabía perfectamente de lo estipulado por Tsunade-sama, esperaba esa respuesta.
-Comprometeré a mi aldea ante una unión directa con su aldea, agregando el pago directo por sus servicios si destruyen a aquellos que se atrevieron a retarme-
-El trato se hará siempre y cuando usted nos permita libertad de movimiento en sus fronteras- Shikamaru contestó rápidamente –Sin eso, no hay nada-
-De acuerdo problemático… no me jodas más. Y antes de que se me olvide…- Mirando a cierto rubio, acompañado de los zorros. –Lowa tech mi tetric, Kitsune… Hirsch- sonrió y tomando un pliego, se lo aventó a Jirato, el cual le tomó rápidamente.
-Fach plora quelirs, van foreliuoc ne kioleb zu hudi- Naruto respondió con un tono neutro -Tap-toc del lsoora fec in HI-
-Et sloda mocoso, kligure eto nadre mu shina- con una sonrisa maliciosa se levantó de su asiento.
-Hn…- con la voz más seria escuchada hasta el momento –holdrate nie-
Los demás dentro del recinto, no entendieron obviamente nada de lo dicho. ¿Desde cuándo ese Kage conocía a Naruto y este le contestaba? Con varias órdenes y firmas de más (más todas sus dudas), lograron salir de la sede. Antes de salir de la aldea por completo, Nara les explicó el plan de movimiento: en primera fila, se encontraría Hinata con Kanno. Esta vez requerían hallar la entrada al camino que ella misma había averiguado y qué mejor que con el Byakugan. Estando detrás de ella, sería él mismo. La planeación del movimiento y la realización de estrategias en caso de peligro eran su especialidad. El siguiente sería Sasuke, pegándose al lado izquierdo. El Sharingan por el momento estaba prohibido para él, no obstante el Uchiha era capaz de detectar cualquier movimiento y proteger al equipo en caso de ser necesario, agregando su rapidez para atacar. Las siguientes serían Sakura e Ino. Ellas serían las que vigilarían a todo el grupo y Sakura cumpliría el complemento de Uchiha al colocarse a la derecha, gracias a sus rápidos movimientos y su fuerza destructiva… e Ino se encargaría de proteger a Naruto, el cual sería apoyado por Jirato. Los dos custodiarían al equipo y en caso de un enemigo, los bunshin del ojiazul servirían para poder distraer al atacante mientras los demás escapaban o se preparaban para luchar.
Gracias al cielo y al "buen" humor del rubio, no existieron quejas ni molestias. Hasta cierto punto, Shikamaru busco separar a Hinata de Naruto para no generarles una distracción, agregando el nuevo y creciente rechazo del rubio ante los Uchiha.
"¿Y ahora qué voy a hacer?" ante ese pensamiento comenzaron a moverse.
Agradeciendo a la organización que tuvieron, lograron avanzar demasiado ese día. Estaban a unas horas de llegar al "camino muerto", siendo una caverna que Hinata había descubierto gracias a las explicaciones dadas. No obstante el grupo necesitaba descansar y comer algo para poder continuar. Por lo que levantaron un pequeño campamento, constado de los cobertores y una fogata. Esta vez, tenían que descansar solo tres horas y seguir su viaje.
-Naruto- Shikamaru se acercó al nombrado, el cual se acomodó en una de las ramas más altas de un pino localizado a metros del campamento.
-…-
-¿Estás seguro que podrás mantenerte vivo?-
-…- Ni siquiera se molestó en verlo. No tenía ganas de hablar con nadie de ese tema.
-De acuerdo- tomó nuevamente sus cigarrillos y al encender uno –Confío en ti- y le dejó solo nuevamente. Aunque no quería aceptarlo, Shikamaru realmente estaba preocupado por Naruto. No cabía duda que estaban en serios problemas gracias al enemigo. Ahora más que siempre, le daría la razón a las palabras de su amada Temari…
-De acuerdo problemático… no me jodas. Y antes de que se me olvide…- Mirando a cierto rubio, acompañado de los zorros. –Mantengan la alerta negra, Zorro… Venado- sonrió y tomando un pliego, se lo aventó a Jirato, el cual le tomó rápidamente.
-No puede apagarse, todos la mantendrán hasta su llegada…- Naruto respondió con un tono neutro -ahora la reunión será en Fuego-
-Y por favor mocoso, si vas a morir avísame-
-Hn…- con la voz más seria escuchada hasta el momento –no lo haré-
Naruto no podía morir y mucho menos en estos momentos. Por desgracia todos contaban con su poder y fortaleza… una vez más. Sin dudarlo más, tenía que hablar con los demás e informarles de su pequeño y molesto secreto. ¿Le perdonarán? Esperaba que sí, ya que era más que necesario cuidar a ese rubio. ¿Se enojarían? No había duda alguna…
-Jirato…- Sasuke se encontraba a unos escasos centímetros del zorro, pero este al parecer se encontraba completamente dormido ya que no contestaba –…Jirato…-
-Hn…- se movió al otro lado –Trufas… mis trufas…-
Si, estaba perdidamente dormido. Suspiró molesto y cuando volteó a ver a Sakura, se encontró con que ella estaba nada más ni nada menos que con Hinata. Esperaba obtener más información.
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-Lo siento Sakura, pero no puedo decírtelo-
-Pero…- ella intentó convencerla –los zorros nos dijeron que no nos odia-
-Sakura, no puedo decirte nada ya que aún no estoy segura realmente ni quiero traicionar la confianza que me tiene mi Naruto. Pero te prometo que serás la primera en enterarte si me entero de algo-
-Okay- sonrió con tristeza –Gracias por tu ayuda-
-Nada que agradecer Sakura-chan… nada…- cerró los ojos para recordar lo dicho en la mañana…
&&&Flash back&&&&
Ambos se encontraban vistiéndose. No cabía duda que un rico baño después de ser poseída nuevamente por el amor de tu vida, le llenaba de muchas energías. Preparó sus cosas rápidamente y así salir con los demás del albergue.
-Hinata…- esa voz hizo que rompiera su concentración y le buscara con la mirada.
-Dime- no podía esconder esa sonrisa. Cuando le miró encontró a su novio sentado en la orilla de la cama, observando detenidamente su nuevo Hitai-ie.
-¿Por qué no puedo odiarles?- él buscó esas perlas para continuar –Quiero experimentar el sentimiento que me has explicado… pero no puedo- calló por unos segundos –Simplemente no puedo-
-¿En verdad quieres odiar a Sasuke-kun y a Sakura-chan?- para ese momento, se encontraba a un lado de él.
-No estoy seguro… yo…- cerró los ojos y recordó esas palabras tan hirientes –quiero experimentar lo que sienten por mí y así entenderles-
-Mi Naruto… ¿si te digo lo que pienso, lo tomarás a mal?-
-No- acariciando su rostro –Jamás tomaré mal tus palabras-
-¿Aunque te diga cosas que no desees escuchar?-
-¿Sentiré pena por ello?- la mirada curiosa de Naruto le hizo reír levemente.
-No mi amor… no sentirás pena- le abrazó ante las ocurrencias de ese rubio. ¡Cuánto lo amaba!
-Entonces, dime- y le miró fijamente.
-El odio es un sentimiento que solo se puede dar con personas en específico. No puedes odiar a cualquier ser aunque tú lo desees con todas tus fuerzas por el…-
-¿Por qué?- La interrumpió.
-Veámoslo así. ¿Qué sientes por Orochimaru?-
-Un deseo terrible de ver su sangre en mis manos…- contestó inmediatamente –quiero verle muerto gracias a mi poder- de acuerdo, esa respuesta no le agradó nada a ella, pero al fin y al cabo era lo que sentía Naruto por él.
-¿Y por Sasuke?-
Es ahí donde esperó varios minutos su respuesta. Naruto intentó explicarle pero no le salían las palabras. ¿Qué sentía por el Uchiha ese? –Quiero que…- dudaba –…por un lado tengo unas tremendas ganas de darle una buena paliza hasta que me canse- hizo reír a su pareja –y por el otro, deseo defenderlo de cualquiera que le haga daño-
-Entiendo que has salido herido por ellos dos, pero… no puedes odiarlos ya que han sido los primeros lazos que has tenido en tu vida. ¿Te das cuenta ahora sí qué es el odio?- acarició esas mejillas y depositó un beso en una de las franjas –Orochimaru te provoca el verdadero significado de "odio", en cambio- sonrió ante la cara de duda de Naruto –lo que sientes por Sasuke-kun y Sakura-chan es decepción-
-¿Decepción?-
-Así es. Verás, una decepción es… el vacío que se genera en tu ser gracias a que tienes la expectativa de algo y no llega a cumplirse por un sinfín de causas… provocando dolor, te sientes lastimado y deseas estar alejado de esas personas o cosas-
-Me duele estar a su lado-
-Lo sé- le sonrió –y si no controlas eso, poco a poco ese sentimiento se transformará en odio- encontró nuevamente confusión en esos cielos –Quiero que entiendas una cosa antes. El odio siempre trae sufrimiento… tú mismo lo viviste toda tu vida y luchaste día con día para erradicar ese malestar en ti y en los que te rodearon. Yo no soy nadie para obligarte o decirte a quien odiar o no…- le besó rozando sus labios con los de él –sin embargo deseo de todo corazón que intentes olvidar todo lo pasado y que me ayudes a recordar los momentos que te llenaron de felicidad con ellos-
-No Hinata- le dijo de pronto –No es decepción lo que siento… bueno, no del todo… creo-
-¿Entonces?-
-Les tengo miedo- y con ello un silencio apareció entre los dos. Cuando ella le miró, se encontró con una mirada agachada y vacía –no quiero recordar lo que me hicieron sentir, Hinata-
-¿De qué te acordaste?-
-…Estábamos Sasuke y yo en el valle del fin. No sé completamente el porqué peleábamos pero, él me aclaró que yo era más que un juguete al que necesitaba para comprobar su fuerza-
-Oh…- en verdad maldecía a cierto demonio encerrado en el interior de su amado.
-Y ella me veía como si yo fuera un mon…- calló al recordar la promesa que le hizo a su Hinata.
-Mi vida, ¿no recuerdas cuando los tres regresaron de una misión rango A completamente felices? ¿O cuando entrenaban juntos?-
-No-
-Antes de querer odiarles, te pido que me dejes ayudarte a recordar todo lo pasado. Al tener más datos sobre su relación, decidirás hacerlo o no. Dame esa oportunidad…-
-¿Acaso crees que ella logre hacer lo inevitable?- Nuevamente esa voz se presentó en su mente –Dudo que logre algo… ¡Tienes que odiarles! O por lo menos genera en tu ser una decepción que los mantenga alejados el mayor tiempo posible-
¿Qué hacer? Por una parte deseaba dejarse llevar por Hinata y entender todo lo que sentía para reaccionar de la manera más correcta… pero por el otro lado estaba cada una de las palabras del Kyubi. Ese molesto y horrible zorro le había salvado y permitido quedarse con el mayor tesoro de su vida.
-Sólo por esta vez…- Naruto miró a su prisionero –Sólo por esta vez, déjame se…-
-¿Seguir los sentimientos de tu hembra?- con mirar al rubio supo la respuesta -¿Qué me darás si accedo a tu petición?-
-Ya te he dado todo lo que me quedaba-
-Hmmm… Se me ocurre algo y si quieres que te dé lo que me pides… dejarás que mi venganza a ese maldito Uchiha se cumpla. Y esta vez tienes estrictamente prohibido detenerme… ¿Qué dices?- riendo –escucha mi maravilloso plan, y si estás dispuesto a…-
&&&Fin Flashback&&&
Entendido. No cabía duda que estaba completamente loca esa humana… ¡¿De dónde sacaba que el elote con azúcar era delicioso?! Los tres estaban a punto de devolver toda la comida robada de Ichiraku.
-Soma, cariño…- al parecer los zorros no eran los únicos en pensar esas cosas -¿Te parece delicioso lo que estás comiendo?-
-Claro mi vida… ¿quieres probar?-
-¡NO GRACIAS!- Kazuki se alejó de ella, y por lo mismo se ganó una fuerte carcajada.
Si que el embarazo en su mujer era más que loco. Lástima que no se encontraba Kanno para prohibirle ese tipo de comida. Estaban ya descansando después de ir a comprar todo lo que requerirían para el bebé. Hasta Arashi y Kyo se encontraban perdidamente dormidos en la sala.
Moviendo la cabeza negativamente, disfrutó de un nuevo antojo en Soma, la cual ya mostraba un vientre de casi 4 meses… ¡Era fenomenal! Su primer hijo sería todo un ninja de Konoha… teniendo la familia que él jamás tuvo. Sin más tomó su taza de café y acomodado al lado de su amada, se regocijó de la compañía de esos zorros traviesos que estaban a punto de explotar un globo muy cerca de esos oídos humanos completamente desconectados de su realidad…
-Hermano, a la derecha- Kahiki estaba en la orilla del sillón, escondido para que no le vieran, en caso de salir el plan a la perfección.
-¿Aún falta mucho? Hikaru estaba moviendo el globo, regalo de Kiba, hasta el centro del recinto, teniendo a la mano a esos dos humanos perdidos con Morfeo.
-No… dos patas más adelante y listo- Haki se encontraba a la vista del público ya que sería él el que explotaría semejante arma. -¡Ahí!- su hermano se detuvo y con una mirada llena de aventura le indicó la posición a Hikaru -¿Listos? 1… 2… 3… ¡Ahora!-
Y como lo planearon, dos gritos monumentales se escucharon por todo el barrio Uchiha. Tanto Arashi como Kyo cayeron al firme y duro suelo al ser literalmente espantados por tres zorros que habían calculado ese movimiento por días completos. Cuando Haki saltó encima del globo, enterró sus garras y con ello el sonido generado salió estrepitosamente. Después se escucharon las garras de 12 patas en la duela del pasillo, intentando escapar de un posible castigo.
Ante eso, Soma y Kazuki no pudieron esconder las carcajadas por ver como los dos humanos completamente enojados persiguieron a tres zorros hábiles que se escapaban de sus manos con una facilidad increíble. Y cuando estuvieron a punto de alcanzarlos, una gran rana apareció de pronto.
-¡Gamakichi!-
Y sin evitarlo, todos chocaron con él…
-¡SI SERÁN TONTOS ZORROS!- la rana se molestó ante el doloroso golpe que recibió en su pata. -¡No tenemos tiempo para juegos!- viendo a los humanos –En dos días vendré por ustedes… Naruto está en serios problemas y necesitará de nuestra ayuda-
-¿A qué te refieres?- Soma salió lo más rápido que pudo al ver a Gamakichi.
-La quinta fusión se acerca y tenemos que estar listos…-
