La Posesión del Kyubi

"Te comprobaré que jamás te dejaré de amar... cueste lo que cueste"

Hehehe, estaba intranquila, buscando la manera de poder continuar este fic. XD y lo he logrado. Estoy satisfecha por este capítulo y la verdad me reí mucho al escribirlo y espero que ustedes también. Pobre Sasuke, esta vez, sí que lo hice sufrir. Pero bueno, eso es más que necesario para lo que sigue dentro de esta historia. ¿Qué más puedo decirles? Muchas gracias por sus reviews… ¡AMO TANTO VERLOS UNA Y OTRA VEZ!

¿Me regalan uno?


Capítulo 33: Entre lazos

De acuerdo. El intentar convencer a ese peludo era más que imposible… ¿desde cuándo Kanno era tan regio? No cabía duda que Jirato era el manipulable y el más integrado del grupo. Sasuke no pudo sacarle realmente nada y estaba más que desesperado por las palabras de la mañana. ¿Por qué el rubio tendría miedo de ellos?

-Si mi amo no te dice nada por lo idiota y testarudo que eres, yo no tengo derecho a hablar… así que mejor abstente de molestarme y vete de mi presencia- el zorro le miró burlón –ya que si me hubieras dado un zumo decente otra cosa sería, UCHIHA- y le dio la espalda.

5, 4, 3, 2, 1…

No funciono. Va de nuevo…

10… 9… 8… 7…

¡Estaba a punto de explotar! Pero tenía que tranquilizarse para poder controlar la situación. Realmente Kanno era un energúmeno engreído y… momento. No es porque sintiera un deja vú pero… ¿acaso no actuó así él mismo tiempo atrás? Tenía algo en mente, y si funcionaba todos sus planes funcionarían a la perfección…

-Entiendo Kanno- se levantó para alejarse –veo que no tienes las agallas suficientes para intentar siquiera generarle una travesura a tu amo diciéndome lo que te he preguntado…- le miró por última vez –qué lástima, me has decepcionado-

Un tic apareció en su ojo… ¡ese humano de mierda le había retado! NADIE, absolutamente NADIE (más que sus hermanos) tenían ese derecho. Sin pensarlo dos veces se levantó y corrió de tal manera que pudo tener la fuerza suficiente para derribar a Sasuke, el cual cayó boca abajo ya que le daba la espalda.

-¡Hey tú peludo apestoso!- ¡BINGO! Nunca te metas con un Uchiha. -¡Bájate de mi espalda inmediatamente!- con movimientos rápidos intentó aventar al cuadrúpedo, pero no pudo –Eres un traidor de mierda, me atacaste por la espalda- y con eso detuvo sus movimientos.

-Y no se diga de ti, estúpido humano- la voz de ese zorro mostraba enojo –Nadie me reta-

-¿Estás seguro de eso Dobe?- con ironía contestó -¿Acaso no serás sirviente por tres días completos del idiota de Jirato? Explicat… ¡AUCH!-

¡El apestoso ese le mordió! Y exactamente en su retaguardia… ¡LE MATARÍA POR ESO!

Con toda la fuerza de su cuerpo se levantó para aventar a un asombrado Kanno algunos metros. –Ahora verás- y con ello inició la guerra Águila-Zorro más grande vista hasta el momento…

Lo que ninguno de los dos supo fue que, a unos metros de ellos, se encontraban dos pares de ojos atentos a sus movimientos. Gracias a la altura obtenida por estar en una rama, el espectáculo de esa pelea era analizada con cuidado.

-Creo que la paliza que querías darle, se la está dando Kanno- ella le abrazaba con fuerza. Amaba estar muy cerca de su amado y pues, como él se dejaba…

-No es la que yo debo darle- con una mirada realmente indescifrable encontró esas perlas tan hermosas.

-¿Acaso no ves las mordidotas que le regala Kanno al pobre de Sasuke?- rió al ver como su novio encorvaba los hombros diciéndole "no lo sé".

-Tengo que golpearlo personalmente- calló por unos segundos –y ese Uchiha de pobre no tiene nada…-

-Oh Naruto…- comentó aún riendo –Lo importante de todo esto es que te des cuenta pronto de lo que quieres sentir por ellos… golpeándolo o no-

-¿Crees que pueda ser cierto lo que según tú he recordado?- cambió de tema completamente. Si no se hubiera desmayado de manera exprés por ese maldito demonio, después de su "plática preparativa a la venganza Kitsune", lo más probable es que no hubiera tenido ese sueño. Cuando se lo contó a su amada al despertar, ella le miró asombrada y ante un "Por Dios Naruto… ¡Has recordado!" más un abrazo, le indicó que realmente pudo haber pasado eso…

"Sakura-chan… No llores…" "De ahora en adelante seremos los mejores amigos…" "Hehehehe, ¡creo que este momento ha sido, además del delicioso ramen que me hizo Hinata, el mejor regalo que he podido recibir en mi cumpleaños!"

Estaba recibiendo en sus brazos a una llorosa Sakura, la cual rió al ver tanta felicidad en él…

"Si, nuestro amigo Naruto… Mi hermano"

Regresó su vida. No solo tenía a la mujer que amaba a su lado, sino a su mejor amiga… ¡eso era más que genial!

"Buenos días Naruto, y vengo por ti. Necesitamos hablar"

Y le vio nuevamente. ¿Qué estaba haciendo Sasuke ahí? Por una parte se sentía feliz por tenerle en la aldea, pero por el otro sentía que debía huir para no verle más… ¿Será un sentimiento generado por el Kyubi o de él mismo?

"Tú te quedas mi sonrisa y me dejas este rencor que no quiero sentir… sabes mejor que nadie que a ese Baka lo estimo como mi hermano y ahora lo trato como si fuera mi enemigo"

Amigo… ¿Sasuke era su amigo? Si era así, ¿entonces por qué le despreciaba? El Kyubi solo se reía de su sentir…

"Espera, Naruto debemos hablar"

En su voz se escuchaba preocupación. ¿Qué buscaba Sasuke con él? Obviamente no era su amistad… ¿o sí?

"Mis asuntos no te importan"

Él le gritó eso a Sasuke ante la desesperación de ser descubierto y de lastimarle con la primera fusión que tanto le pedía el Kyubi…

"Claro que me importan"

¡Quién le entendía! Por una parte juega con él durante mucho tiempo y ahora resultaba que para Sasuke Uchiha, Uzumaki Naruto era importante. Esa pequeña batalla se dio por alguna razón que desconocía, sin embargo el escuchar esas palabras le hizo feliz… aunque fuera por un momento.

"Tú… ¡Sobreviviste! ¡Le ganaste!"

¿Sasuke feliz de verle después de tanto tiempo? Obviamente le ayudó ya que estaba él en peligro y como el juramento de proteger a toda Konoha, no permitiría que nada le pasare, pero… ¿estaba preocupado por el trato que tenía con el Kyubi?...

.

.

.

-No creo que sea… ¡ESTOY SEGURA!- Hinata se separó de él para mirar esos cielos tan lindos –Para tu buena o mala suerte… yo estuve presente en casi todos esos momentos-

-¿En verdad?- Sí que su amada estaba en todo. Por eso sentía tanto amor por ella.

-Así es… ¿Acaso no lo recuerdas?-

-No, por desgracia no…-

-No importa ya que lo recordarás…- suspiró agradecida –esa es mi promesa ninja-

-Gracias- y la besó. Cuando ese pequeño contacto se deshizo, la abrazó fuertemente para continuar observando esa pelea tan absurda. Ahora el traje de Sasuke estaba un poco rasgado y el pelaje de su zorro estaba gris… -Hina-

-¿Qué sucede?- sonrió al recibir ese nuevo "nombre" por parte de su amado… ¡Cuánto le amaba!

-¿Crees que sea buena idea detenerlos?- ambos observaron que Kanno estaba siendo ahorcado por un mordido y babeado Sasuke, mientras el zorro le empujaba con sus patas, logrando zafarse y morderle… –No quiero cargar con dos heridos esta vez-

-Déjalos, ya se les pasará el coraje- era realmente chistoso ver al serio y regio Uchiha con ese comportamiento tan infantil… y ni se diga del serio Kanno.

-Como tú me digas-

Bajo esas palabras, permanecieron algunos minutos más en esa rama.

Hinata, aferrándose más a ese hombre que estaba en su corazón y alma, buscaba la respuesta a sus propias preguntas: ¿Cómo lograr que Naruto recordara todo sin la necesidad del demonio? ¿Por qué el Kyubi deseó quedarse los recuerdos de Naruto? ¿Qué pasaría con él para perder toda su vida y cuánto soportó por ello? Tenía tanto miedo de perderle para siempre.

En un inicio pensó que esa decepción lograría desunir a esos tres para siempre, pero al entender que era miedo el sentimiento que amedrentaba tanto a su rubio, logró vislumbrar una pequeña luz de esperanza…

-Les tengo miedo…- la mirada vacía de él la dejó sin aliento. Era tan comprensible ese sentimiento en un ser que nunca ha tenido algo seguro y lo que él tomó como suyo, lo perdió casi por completo.

-Es horrible la soledad que sentí con esas palabras y lo he vuelto a sentir al recordarlo…- cuando tomó las mejillas de su amado, encontró tanta soledad que realmente le rompía el corazón –… y si tengo que odiarlos para no volver a caer bajo eso, lo haré…- entendió que lo único que buscaba era un escape a tan feo sentimiento. Ella pasó por eso mismo con su familia. Ver a tu padre con tantos favoritismos no es algo maravilloso y grandioso… pero gracias al amor que le regalaba Naruto, ella misma salió adelante y se dio a respetar ante los ojos de todo su clan y ahora sería una heredera orgullosa y feliz, ya que había logrado encontrar ese camino que tanto trabajo le ha costado a Naruto…

Ahora era el turno de su amado el recuperarlo...

"¿Crees que lo que siento sea malo? ¿Por qué ellos quieren lastimarme nuevamente? ¿No son felices por haberlo hecho una vez? ¿Acaso no descansarán hasta destruirme?"

-No mi vida, ellos ya no quieren lastimarte más, al contrario… desean con todas sus fuerzas recuperarte- agradecía a la vida que Naruto comenzara a abrirse con ella. Ya no guardaba para él todas esas palabras y permitía que ella contestara sus dudas y no cierto demonio encarcelado.

-¿Por qué?-

-Ya que eres su amigo- y sí, se notó que esas palabras simples le pegaron duro. El asombro de esos cielos más el silencio que siguió bajo ellas, tomaron un gran significado para ella. –No desean otra cosa más que tu perdón y que regresen a ser los amigos que eran. No he podido hablar con ellos en concreto, sin embargo puedo asegurarte que ellos piden a gritos que les des una nueva y última oportunidad para que sean amigos nuevamente… que sean los hermanos del corazón que fueron hasta…-

-¿Me prometes que jamás me dejarás?-

Cuando fue interrumpida por esa pregunta, se encontraba anonadada. La tristeza impregnada en esta le demostró el papel tan importante que ella misma tenía en la vida del rubio. Sonrió levemente y besándolo con todo el amor que guardaba para él, le contestó de tal manera que derramó algunas lágrimas por ver la más hermosa respuesta que él le había dado hasta esos momentos: una pequeña, pero maravillosa y real sonrisa después de regalarle un "gracias" tan cargado de amor y agradecimiento…

-Te prometo que siempre estaré a tu lado, en las buenas y en las malas… ya que te amo con todo mí ser y eres lo único que me ha hecho tan feliz. Te amo mi vida y…- entrecruzando su mano con la de él –prometo que estaremos juntos por siempre-

…Juntos por siempre…

.

.

.

-¿En qué tanto piensas Hina?- la voz de Naruto hizo que regresara de sus pensamientos. Ella se encontraba acurrucada en su pecho, deleitándose de tan maravilloso calor masculino.

-En lo divertido que sería que esos dos peleoneros acabaran viviendo juntos por siempre- sonrió y volteó para esconder esa lagrimita escurridiza y que él no se preocupara por verla así.

-Pobre Kanno, viviría un infierno-

-Hahahahaha, más bien yo diría… ¡pobre Sakura!- ella comentó después de reír ante la ironía de Naruto.

-Hn… no creo que sea un desagrado para ella, al contrario… por eso digo que pobre Kanno-

-¿No crees que vivir viendo como dos seres exactamente iguales se pelean a cada momento sea un tormento?- miró a Naruto y encontró que él no dejaba e verlos.

-Lo dudo…- suspiró –Kanno no es igual que Sasuke, al contrario, él es peor-

-¿En serio?-

-Si.- la miró fijamente –ni te imaginas lo que es capaz de hacer por obtener su zumo de tomate perfecto-

-Dime un ejemplo- le abrazó nuevamente para recibir un buen apretón por parte de él.

-Recuerdo que tenía apenas 7 meses y Kanno ya había logrado que Soma, Kazuki, Arashi y Tam…- suspiro rápidamente y con los ojos bien abiertos se acordó –Tame…-

Y de pronto calló. Hinata se separó de él cuando sintió que el abrazo que estaba recibiendo perdió fuerza, logrando así que ellos perdieran su pequeña unión. -¿Naruto?- no podía dejar de observar como la expresión de Naruto cambió de pronto. Al inicio se encontraba sereno, pero después se puso realmente serio.

-¡HEY! Ya nos tenemos que ir, bajen de inmediato- Shikamaru estaba debajo del árbol y les avisó que ya era hora de irse. Con ello Naruto se separó de ella y, ayudándole a levantarse, sin decir ni una palabra más ambos se reunieron con Sakura e Ino. Jirato aún continuaba dormido y esos dos peleoneros habían sido detenidos a duras penas por el líder…

-¡BASTA YA!- la voz de Shikamaru se hizo escuchar –Si no se calman, prometo que los mando de regreso a Konoha y con castigo-

-Nadie puede mandarme más que mi amo… Nara idiota- Kanno mordió por última vez a Sasuke, el cual guardó el grito de dolor por recibir ese ataque cerca de su muslo derecho…

-Me vale un reverendo rábano Kanno- la contestación molesta apareció inmediatamente –Ahora párense, par de problemáticos-

-¡HN!- no tuvo de otra más que callar todos los insultos que tenía preparado para ese humano por ver a su amo con un "te calmas o te calmo".

Y al parecer era mejor obedecerle a su amo rápido ya que el humor que irradiaba no era el más apropiado que digamos. ¿Qué le había pasado para que estuviera tan de malas? Tendría que preguntarle a su ama… no le daba buena espina este cambio de humor tan repentino.

Al estar todos reunidos (tuvieron que levantar a Jirato con agua, ya que ni con mordidas reaccionaba) con sus cosas listas para salir, comenzó nuevamente el ordenamiento del grupo y las explicaciones. Cuando terminó Shikamaru de hablar, estaba más que molesto por escuchar protestas ante el plan que había desarrollado. ¿En qué momento decidieron desafiar sus órdenes? De Naruto lo comprendería… pero hasta Ino le regañó por pensar en eso.

-¡A CALLAR! Que no he pedido su opinión-

-Pero Shikamaru- Sakura se colocó al lado de Sasuke -¿Por qué quieres separarnos?-

-Es más que necesario. Entiendan que vamos a un lugar que no…- calló de pronto suspirando –es mi única palabra-

Los reclamos no faltaron y mucho menos la actitud de reproche de Naruto. Sabía perfectamente que él y Sasuke no se llevaban desde hace unas horas (y bueno, algunos años para precisar), pero tenía que cumplir las palabras de Tsunade-sama… así que buscaría mejorar los lazos "laborales" entre esos dos.

-No pienso estar con ese- Naruto, el cual había guardado silencio hasta esos momentos, tomó su Katana y colocándola en su espalda caminó cuatro pasos hacia Shikamaru –Primero muerto antes de lidiar con un traidor- y lo siguiente lo dijo con tanta determinación que dejó sin habla al equipo. –Y no voy a dejarlos desprotegidos por tu estúpida orden. Vamos todos juntos o ninguno-

-No es algo que me vas a objetar, Naruto- el líder intentó hablar pero, como siempre, fue ignorado. El rubio se dio media vuelta y se acomodó su Katana mejor. Estaba loco ese hombre si creía que siquiera estaría solo con el azabache ese…

-¿Acaso el gran y poderoso Uzumaki me tiene miedo?- el tonito irónico y esa sonrisita hipócrita generó que Naruto realmente deseara odiarlo. Detuvo sus pasos y molesto, volteó rápidamente para encontrarse con esa maldita sonrisa que le quitaría gracias al Kyubi.

Ambos se enfrentaron con la mirada y ahí fue en donde la pelea daba inicio.

.

.

.

-Perfecto Naruto… acaba de describir lo que sientes por él. ¿Qué vas a hacer?- esa vocecita tan fastidiosa se presentó mientras sus ojos cambiaban de cielos a infiernos. -¿vas a dejar que se burle de tu miedo? Yo que tú le patearía seriamente ese trasero tan asqueroso y celulítico que tiene… ¿Qué dices? ¿Cumples tu palabra ahora? No veo el caso de que lo pospongamos más, entre más rápido todo esto se termine, mejor para mí… para ambos-

-…- El silencio fue la respuesta que le dio al demonio este… ¿qué era eso de celulítico?

-Entonces comienza… Naruto- bajo esas palabras, se escondió entre las sombras eternas.

.

.

.

-¿Si es miedo entonces?- Sasuke continuó -¿Por qué? ¿Acaso temes que te derrote?-

-…- ¿Responderle? No, aún no. Dejaría que él se molestara y sería el momento para iniciar todo, si es que lo lograba.

-Naruto, espero tu respuesta- el Uchiha no quitaba el dedo del renglón. Si no hablaba, le haría hablar.

-…-

No de nuevo. ¿Desde qué momento perdió la capacidad de mantenerse tranquilo? Supuso que desde que escuchó ese "odio" de su amigo, agregando que no había podido descansar y la pelea con Kanno… -Responde-

-Hn…- le miró de manera indescifrable. En su ser entraron unas ganas tremendas de salir de ahí, no sin antes patearle su trasero aunque fuera una sola vez. Había sido sincero con Hinata al decirle que deseaba odiarle… lástima que no podía.

Y el silencio apareció de nuevo. No cabía duda que hasta que esos dos se tranquilizaran, podrían moverse. Hinata no dejó de observar la actitud de su amado y rogó al cielo para que él no decidiera hacerle daño a Sasuke por el resentimiento que sentía. Intento ayudarles a esos dos, pero lo cosechado en Naruto ya no estaba entre sus manos.

-¿Te comió la lengua tú zorro?- mayores provocaciones a su favor –Vamos Uzumaki, contesta la pregunta-

-Hn… ¿para qué hacerlo?- le retó de la misma manera -¿será que necesitas mis palabras para conciliar el sueño, Uchiha?- y burlándose de la mirada del azabache, tomó de su compartimento un pergamino para jugar con él.

Golpe bajo. ¿Desde cuándo Naruto era inteligente? – ¿Crees eso?-

-Es más que obvio, pregúntaselos a mis Zorros en caso de que lo dudes- se acercó a él –Y ya que quieres saberlo… lo que menos deseo es tenerte a mi lado. No me interesa ni un mínimo tener algo que ver contigo… buscabas romper lo que nos unía, y lo lograste- vio a su mujer para regresar con Sasuke –no te me acerques en lo que te resta de tu miserable vida-

-Lamento informarte que eso no es posible- sonrió con ironía –ya que tengo una promesa que cumplir-

-Hn…- dando media vuelta –No te me acerques, Uchiha-

E intentó alejarse de él nuevamente. Antes de que tomara una buena distancia, el moreno le enfrentó –Escúchame bien Naruto… ¡No voy a permitir que me alejes de tu lado!- se colocó enfrente de él y con su Sharingan activado -¡Y MUCHO MENOS QUE INTENTES DESTRUIR LO QUE TANTO ME HA COSTADO CONSERVAR!-

-¿Te ha costado?- si no fuera por la risa del Kyubi y la estúpida promesa que acababa de hacer, se hubiera ido ante majaderas palabras. Se enfrentó a su mirada y sin más suspiró rendido... "no tengo de otra".

-¡Es perfecto!- el demonio estaba más que contento -¿Quieres dejarte llevar por tu adorada hembra? Ya te he dado una razón para que no les odies… ¡AHORA CUMPLE Y DAME MI ADORADO Y BUSCADO REGALO!-

Sin contestarle a Sasuke, aventó el pergamino que tenía en sus manos para sacar un Kunai. Miró el Sharingan de ese hombre y teniendo sus ojos rubíes, generó una pequeña cortada en su muñeca, tomó poco de su sangre para colocarla en la palma de su mano y haciendo varios sellos, apareció debajo de una gran nube de humo el mismísimo Kyubi: este se presentó ante todos del doble del tamaño del rubio. La sonrisa sádica y esa aura de maldad pura hicieron que los ajenos a la "pelea" se alejaran algunos pasos. Hinata fue la única que intentó quedarse en su lugar, pero Jirato la jaló y con ello tuvo que hacer lo de los demás…

-Veo que quieres cumplir tu palabra mocoso en estos precisos momentos… ¡Me alegra tanto! No cabe duda que eres hombre de palabra…- se dirigió a Naruto antes de caminar hacia Sasuke –Y yo haré eso con la mía siempre y cuando termines con lo acordado- estando a unos escasos pasos de su objetivo (llámese el último Uchiha), movió una de sus colas y con eso logró aventar muy lejos la Katana de Sasuke, casi tirándolo. -¿Quieres que este humano idiota no pierda lo que tanto has intentado destruir Uchiha? Perfecto… tendrás que pagarme por ello- y le rodeó para colocarse nuevamente enfrente de él y así sentarse.

-…- No le tenía miedo. Una vez pudo ver como el demonio pedía por la vida de Naruto, así que dudaba que él le hiciera algo en su contra. Observó como el demonio se encontraba analizándole… estudiando cada uno de sus movimientos y cuando pensó que le atacaría, este simplemente se levantó y con toda la tranquilidad del mundo se acercó a su carcelero.

-¡Hey Naruto! ¿Qué demonios estás esperando?- el demonio comentó riendo. -¿O quieres que lo haga yo mismo?-

Okay, no tenía de otra… con paso lento, Naruto se acercó a un Sasuke que no parecía impresionado o asustado.

Sí que era predecible.

Antes de enfrentarse al Uchiha, observó el panorama y encontró La Katana de ese hombre indescifrable. Se agachó para tomar el arma tirada y ante el asombro de todos, la desfundó y la clavó fuertemente a unos centímetros del pie derecho del ojinegro. Después de eso sacó la suya y la colocó en su mano izquierda… para tirar su Hitai-ie lejos con su diestra.

Si perdía la "apuesta", ya no la necesitaría…

-…- sin entender nada de lo que estaba haciendo Naruto, Sasuke observó detenidamente el último movimiento de él. ¿Qué estaba pasando? Se supone que el Kyubi le haría pagar por permitirle recuperar los lazos con Naruto… ¿pero por qué hacían todo eso? ¿Por qué tiraba el emblema de Konoha?

-Bien Uchiha, el pago que tendrás que hacer…- El Kyubi se levantó y encontró la mirada seria y neutra del enemigo. ¿Acaso el mocoso ganaría esta vez? Esperaba que no. Tomó el emblema de Konoha recién tirado y destrozándolo con sus colmillos -…será nada más ni nada menos que luchar contra Naruto… a muerte-

-¡¿QUÉ?!- el asombro en sus ojos no pudo esconderse… ¡No podía ser cierto lo que acaba de escuchar!

-¿Acaso no escuchaste bien estúpido? Pues te recomiendo que te laves bien esas orejas que tienes para no hacerme perder el tiempo en tonterías como repetirte una orden.- con ironía –No creo que necesite recordarte que tiempo atrás estuviste a punto de matarle… así que quita esa cara de idiota que tienes, y toma tu arma. Tendrás que lastimarle a tal grado de dejarle un buen daño. Si no lo haces por rehusarte o rendirte, prometo que Naruto ni siquiera recordará tu nombre-

No podía ser cierto. Esto era más que una broma de ese demonio desgraciado. ¡NO PELEARÍA CON NARUTO!

-¿Listo Naruto?- el demonio se acercó nuevamente al rubio y estando a su lado, mordió la Katana fuertemente y se la quitó demasiado rápido, lastimando esa mano bronceada –Creo que será mejor si no ocupas esto… le darás ventaja- la sangre derramada en la palma de esa mano no le preocupaba en lo más mínimo.

-Hn…- la única respuesta que recibió del rubio fue esa. A él tampoco le importaba esa herida.

-¿Por qué quieres que luche con él?- Sasuke no pudo moverse. Aún no asimilaba la petición dada. ¡No lo haría!

-Simple venganza. Si fuiste capaz de llamarnos monstruos y de utilizarnos para comprobar lo fuerte que eres, creo que tienes la capacidad y el orgullo suficiente para atacarle. ¿O me equivoco?-

-No lo haré- contestó el Uchiha aventando su Katana lejos.

-Como te dije humano, no es opción-

-…- Naruto simplemente observaba la reacción de Sasuke. ¿Cómo predijo todo eso Kyubi? Le preguntaría después junto con eso de "celulítico". Cerró los ojos y al abrirlos, se enfocó solamente en cumplir con su promesa. Así que, dejando a todos con la boca abierta, llegó rápidamente al lado del Uchiha y le asentó un buen golpe en su abdomen mandándolo directamente al suelo.

¡Maldita sea! Esto iba en serio. El golpe recibido fue realmente doloroso, sacando gran parte del aire contenido y necesario para tenerle en la normalidad… ante el dolor y la falta de oxígeno, Sasuke cayó de rodillas, apoyando una de sus manos en el suelo, mientras la otra se encontraba en el golpe. -No… no…- estaba intentando rápidamente recuperarse. Se levantó como pudo y miró fijamente ese rostro serio. Naruto estaba de pié, sin hacer otro movimiento. –No lo haré… ¿has entendido?-

Y de nuevo tocó el suelo, esta vez fue gracias a un puño en su rostro. Al parecer Uzumaki no se detendría para nada.

-Defiéndete- Naruto le dijo regio. Realmente esperaba pelea, pero no la encontraba… ¿por qué Sasuke se negaba a luchar con él? ¿No era eso lo que siempre había deseado? Ahora más que nunca requería saber el porqué no hacía lo que él predijo y si lo que el demonio ese le comentó durante la planeación de esto.

Otros golpes aparecieron y nada… ni siquiera intentó defenderse Sasuke.

-No…- si que Naruto pegaba duro. Y por una vez más, se levantó limpiándose la sangre en su labio roto –no me obliga… obligarás a las…lastimar a… a mi mejor a…amigo-

-Que cursi eres Sasuke… ¡Mátalo Naruto!- Estaba tan feliz por ver como los "mejores amigos" se encontraban peleados. Entendía a la perfección la reacción de Sasuke, ya que al final de cuentas y sin desearlo, sentía exactamente lo mismo.

Naruto solamente observaba a Sasuke. Sabía perfectamente que esos golpes fueron lo suficientemente duros para lastimarle su orgullo y aún seguía de pié… caminó tomándose su tiempo y ante la mirada de todos, le soltó otro golpe en su estómago y antes de que callera al suelo, le tomo del cuello para alzarle.

Si no peleaba, le obligaría a hacerlo.

Sin embargo, el moreno ni siquiera intentaba zafarse. Muy al contrario de aquel que asesinó, aceptaba cada uno de los golpes y al parecer, esperaba otros más pacientemente. -¿Por qué Uchiha?- Naruto le apretó más fuerte. Frunció el ceño intentando comprender el porqué de la no pelea en su ahora enemigo.

-Ah…- el dolor incrementó rápidamente. El muy desgraciado amigo suyo comenzaba a utilizar su chakra para asfixiarle.

-Contesta…- los azabaches que apenas se dejaban ver le buscaron y fue ahí donde encontró su respuesta… -¡CONTESTA!- era más que necesario escucharlo con su propia voz.

–T…ú… er… mi ami…go y… y no v… volve… volveré a pe…rder a… a algu…uien impo…importante pa…para mí- apenas podía hablar. El agarre en su cuello le estaba despedazando por dentro, pero aún así no alzaría su mano para lastimar al único que le llamó por primera vez hermano.

Mi amigo…

En ese momento, el Kyubi rió fuertemente al recibir la mirada de Naruto. No cabía duda que no se le daban las apuestas. Suspiró rendido y sosteniendo la mirada de su carcelero, le dio a entender que desde esos momentos, podía hacer lo que se le regalara la gana. Ya no intervendría por el momento.

-¡Sasuke!- Sakura intentó correr al auxilio de su amado, pero los Kitsune se colocaron enfrente de ella. -¡Quítense! ¡Lo va a matar!-

-Confía en nosotros, Sakura-chan… confía en nuestro amo- Jirato le mordió su chaleco para detenerla… -y no estorbes porque si te metes, ambos morirán-

Cerró los ojos y liberó toda la fuerza de su mano, dejando caer a ese ser que tanto le confundía. Sin mirarle dio media vuelta y tomó la Katana negra de Sasuke. Regresó con el heredero del Sharingan y escuchando los gritos de Sakura e Ino, apuntó hacia el lastimado cuello. –Realmente no eres lo que dices ser, Uchiha- acercó más esa arma cargada con un poco de su chakra y, apoyando la punta de esta en la piel blanca, generó una leve herida.

Y en ese preciso momento, para el moreno todo se detuvo. Por alguna extraña razón, cuando Naruto le hizo ese corte, sintió una ráfaga de energía dentro de su cuerpo y por lo mismo los dolores causados por la pelea pasada más los malestares físicos tenidos anteriormente desaparecieron. Lo siguiente fue que su Katana fue lanzada a las patas del Kyubi para ser consumida por el chakra del mismo.

-¿Feliz? Ahora cumple con la tuya- el ojiazul se dirigió a su prisionero antes de que este desapareciera. Inmediatamente buscó a Sasuke y haciendo lo que le pidió Hinata, decidió el camino que seguiría con él, con la mujer que ahora lloraba fuertemente y… con todos los que alguna vez fueron parte de su vida.

Sólo esperaba no equivocarse por segunda vez.

-¡Sasuke!- Sakura corrió, liberándose de dos peludos, hacia su amado. Importándole un bledo la posición que tenía se tiró y le abrazó. -¿Te encuentras bien?-

-Si, Sakura…- Sasuke aún no podía creer lo que le estaba sucediendo… mucho menos con lo que sus ojos le estaban mostrando segundos después.

No podía creer nada de lo que estaba pasándole. Si ese era un sueño, que no le levantasen. Con sus ojos bien abiertos, reflejando el asombro presente en todo su ser, encontró cierta mano bronceada que le ofrecía levantarse. Estaba atónito ante la reacción de Naruto. ¿Qué fue todo eso?

No entendía nada, sin embargo se sostuvo de la fuerza de Naruto, alejándose un poco de una Sakura tan feliz, y pudo levantarse nuevamente. Unieron sólo por un momento sus manos y con eso, comenzaría una nueva etapa para todos. ¿Sería buena? ¿Sería mala? Ninguno de los dos lo sabría inmediatamente, pero era un hecho que intentarían recuperar y de cierta forma acordarse de lo que alguna vez les unió como hermanos.

-No vuelvas a provocar al Kyubi, Uchiha- le soltó rápidamente y comenzó a caminar hacia la posición de Hinata.

-Hn- ¿Provocar? ¿Ahora qué había hecho? Bah, ahora no importaba ya que tendría esa oportunidad que tanto había rogado. Abrazó a Sakura y le dio un beso en su frente. Aunque su orgullo fue pisoteado, se sentía realmente feliz, como hace mucho no sentía.

-¿Y tu promesa? ¡NO LA HAS CUMPLIDO COMPLETA! Tienes que darle en su orgullo… y con eso prometo dejarte en paz por estos días- El Kyubi se encontraba asomado en esa gran reja. –No te cuesta nada hacerlo-

-Ya le di lo que tú…-

-¿Ya le pateaste en donde tú sabes? No Naruto, te falta cumplir tu palabra… y ni lo niegues, que lo deseas tanto como yo-

De acuerdo, lo haría solo porque era hombre de palabra…

No obstante, Naruto le miró nuevamente y con las terribles ganas de cumplir con la última palabra del Kyubi (y admitiendo su propio deseo), se colocó detrás de Sasuke (el cual ni siquiera se movió por estar perdido en sus pensamientos, analizando inconscientemente los movimientos de su amada para tomar lo que restaba de su única y ex amada Katana) con el pretexto de tomar su propia arma y, volteando rápidamente con toda la potencia de su pie derecho, le dio una patada a ese trasero tan asqueroso que por desgracia había visto, levantando unos centímetros a Sasuke, el cual cayó de nalgas fuertemente.

-Hn…- no cabía duda que ese demonio era sádico con Uchiha. Naruto solo escuchaba palabras alegres y melodiosas de ese demonio. ¿Por qué reír ante una patada como esas? No lo entendía pero si eso le hacía feliz…

-¡OH POR KAMI!- estaba sin palabras ante el acto anterior de su amo… ¿desde cuándo era tan original? Lástima que no pudo ser él mismo el causante de esa burla a Sasuke-Baka -¡ES MI HÉROE! ¡Lo admiro tanto!- Kanno gritó y brincó como loco al ver como su mismísimo amo generaba una patada tan cruel en esa apestosa retaguardia humana, creando tantas risas y deseos cumplidos en todos los presentes…

-¿Hn?- Naruto miró a todos al escuchar sus risas y antes de ver como Sakura corría nuevamente hacia su Sasuke, fue derrumbado por una llorosa y sonriente Hinata.

-¿Ahora si estás tranquilo?- le abrazó fuertemente para darle un buen beso, en agradecimiento por lo pasado… no cabía duda que tenía un gran poder de convencimiento. -¡Fue una excelente patada!- ella rió fuertemente para besarle después.

-Completamente- y respondió a ese beso agradecido a la vida por darle una pareja tan perfecta como Hinata.

-Shikamaru, se nota que esos dos son un caso perdido- Ino apenas pudo controlar su risa. Ella misma se encargaría de soltar lo pasado a todos sus conocidos… encontrando que Tsunade-sama la premiaría por ello.

-Pero, problemáticos o no, son ellos mismos. Uno con un orgullo pisoteado y el otro con el descontrol de sentimientos y recuerdos… pero son al final de cuentas amigos- dejó de reír para ponerse realmente serio –Sólo espero que eso no cambie después de…- calló suspirando y tomó otro de sus cigarrillos.

-¿Después de qué Shika?- le pareció realmente extraño el cambio de humor en su compañero de equipo.

-Tenemos que irnos-

.

.

.

-¿Te encuentras bien?- Jirato se acercó a un dolido Sasuke y a una risueña Sakura.

-¿Tú qué crees?- esa patada inesperada, no solo le había lastimado su retaguardia, sino todo su ya pisoteado y semi destruido orgullo. No cabía duda que encontraría en otro momento una excelente venganza… no por nada tenía el apodo de ex vengador.

-Demasiado agradecido y contento… te encuentro perfectamente- Jirato se sentó a su lado –ya que podrás quitarle el miedo que siente mi amo por ti-

-Jirato…- se apoyó de su mujer para levantarse -¿por qué nos tiene miedo?-

-Teme a que ustedes dos generen en su ser dolor nuevamente con su desprecio- el zorro movía la cola alegre de que su amo aceptara mandar muy lejos los consejos del demonio ese y hacerle caso a su ama –pero gracias a la apuesta con mi maestro ha comprobado que no volverá a pasar… bueno, eso esperamos-

-Créeme que no volver…- Sakura comentó alegre, pero calló mirando a su amado para que los dos buscaran a un alegre Kitsune -¿Tú sabías lo que pasaría?-

-¡Claro! Por lo mismo pudimos detenerte. El Kyubi le pidió a mi amo que pateara el trasero del último Uchiha como venganza en caso de que este no le levantara la mano- a Sasuke –sin embargo… en estos momentos mi amo estaría muerto si se te hubiera ocurrido golpearle- suspiro –gracias por no hacerlo- y se levantó, dejándolos más confundidos de lo que estaban. ¿Naruto muerto? ¿Habría algún momento donde esos peludos les dijeran las cosas como son y no a medias?

-Sasuke-kun- obtuvo la atención de esos azabaches que tanto amaba –tenemos que irnos, ¿te ayudo?-

-No, ve tu sola- aún le dolía su orgullo. –En un momento te alcanzo-

-De acuerdo.- se alejó de él para darle su espacio y mirando a Naruto al reunirse con los demás, agradeció al cielo que no le hubiera hecho la técnica que aprendió de Kakashi en su juventud, sino todo su orgullo Uchiha estaría erradicada de la faz de la tierra.

Sin más palabras, estando todos reunidos, reorganizaron el grupo en donde Shikamaru no pudo hacer nada por separarlos en equipos de dos y se dirigieron a su destino…

.

.

.

-Se nota que han encontrado el camino nuevamente. Tengo que detenerles- la voz femenina se hizo escuchar por todo el recinto.

-¿Para qué? De todas maneras nadie sobrevive al tétrico y lúgubre pasillo- ahora fue un joven el que le contestó.

-¿Y dejar de divertirme? ¡Jamás! Estoy más que aburrida… necesito algo de acción-

-De acuerdo hermanita, pero te recuerdo que no debes de matarlos, simplemente sácales la información que requerimos, ya que está cerca la reunión y necesitas estar sana y salva-

-¿Reunión?- le miró con reproche -¿Estás planeando ir al yōkai (fantasma)-

-Eso está por verse. Ese idiota me ha mandado un mensaje de Irikami con los cambios dados por la muerte de ese inservible ser humano… agregando el hecho de que Orochi-baka está con vida. No puedo dejarlo así como así-

-¡Me lleva!- ella explotó, aventando el Sake que tenía en sus manos -¡No voy a perderte por estupideces como esa!-

-Me vale lo que pienses, además él necesita nuestra ayuda… el viejo nos lo encargó-

-Así claro, después de que "sombra de venado" nos mandara a la fregada con las noticias de ese idiota descorazonado piensas en ayudarles- bufó molesta –pues que se metan por donde ya sabes los planes de Irikami-

-¿Acaso estás celosa de que tenga pareja? ¡Oh Kariko! Pensé que lo habías olvidado ya-

-¡NO MOLESTES!- y estando a punto de levantarle la mano a su hermano mayor, la presencia de un AMBU le detuvo.

-¡Han pasado la barrera 6 AMBUS!- estaba agitado por haber corrido tanto. –Vienen hacia nosotros-

-Gracias, desactiven las trampas y dejemos que se acerquen… pueden ser clientes, o algo mucho mejor- el hombre habló, sosteniendo a su eufórica hermana. Al quedar solos nuevamente, él la soltó –ve y pregúntales lo necesario. No te metas en problemas como la otra vez, por favor-

-Como digas… Kemura- y desapareció en una nube de humo.

.

.

.

-¿Estás segura que te dijo que aquí?- Sakura estaba dudosa… Ese lugar realmente era feo. Apenas habían entrado y ya quería irse.

-No hay duda, esta es la cueva- Hinata entró primero, siendo seguido por los dos zorros y los demás, dejando a un distante rubio al último. El gran túnel apenas era alumbrado por la luz de la entrada, mostraba que era un lugar realmente lúgubre: estaba plenamente oscuro, agregando a sus "ganas de salir huyendo" el olor a sangre. Sasuke tomó una estaca que se encontraba a sus pies y logró utilizarla como "antorcha". Las paredes tenían impresas manchas rojizas y rasguños, símbolo de peleas.

-No me gusta nada el lugar- Ino comentó al acercarse a Sakura.

-No cabe duda que las mujeres son unas gallinas- Jirato comentó fastidiado por sentir como esas dos temblaban… aunque decidió no hablar de más ya que su ama estaba en las mismas circunstancias. Sin más se acercó a su hermano y entre los dos, ayudaron a Hinata para poder guiar al grupo.

¿Cuánto tiempo estaban ahí? ¿Desde cuándo el olor a tierra y sangre se asentó más? Por desgracia, la misma Hinata no encontraba el final de esa cueva.

-Problemático- Shikamaru soltó de pronto al detenerse. –Así no llegaremos a ningún lugar… es mejor que tomemos otro cam…-

-¿A dónde quieren llegar, extraños?- una voz femenina se escuchó de pronto, haciendo eco en todas direcciones, guardando así su posición.

-Esa voz… me suena- Jirato pensó mientras se acercó a Hinata para defenderla.

-Buscamos a "ojos de león"- Shikamaru lo soltó rápidamente, juntándose con los demás. No cabía duda… era ella.

-¿Ojos de león?- soltó esa misma voz completamente divertida -Pues han llegado al lugar perfecto… felicidades-

Gracias a la luz generada por Sasuke, pudieron observar el ataque. La lluvia de Shuriken y Kunai se dirigió a cada uno de ellos, siendo desaparecida inmediatamente por una ráfaga de chakra rojo. Naruto se colocó rápidamente enfrente de todos para defenderlos, lográndolo a los segundos.

-¡HEY!- la mujer habló nuevamente -¡Maldito desgraciado! Nadie sale vivo después de la destrucción de mis amadas armas-

-No venimos a pelear… necesitamos hablar con él acerca de…- Ino intentó negociar, pero fue en vano ya que de nuevo las armas se vieron y ahora si les costó trabajo detenerlas por el hecho de perder toda luminosidad en ese momento. El instinto y su entrenamiento ninja, logró detener cualquier posible herida, agregando la ayuda de los clones de Naruto.

-¿Con él? ¡Hahahahaha! ¿Buscan a alguien sin siquiera saber su género? Pero que tipos tan chistosos… es hora de que mueran-

Y si no hubiera sido por el hecho de que Jirato y Kanno destruyeron la hoz que portaba el enemigo, Sakura hubiera sufrido una buena herida sin que ella se diera cuenta. Como respuesta a esto, tanto Naruto como Sasuke generaron sus técnicas y así liberarse de la recién llegada: una gran descarga eléctrica proveniente del moreno logró abrir un agujero en la pared, permitiendo un paso apenas susceptible del sol, mientras el rubio generó un clon que detuvo todas las armas ninja y realizó el Rasengan, destruyendo el resto de la pared, tratando de darle al atacante. Cuando el humo se esparció, dejó ver a una atractiva mujer, cabello negro ojos rojos, vestida con unos mallas color gris y una blusa del mismo material, dejando ver parte de sus grandes dotes femeninos, sin llegar a la vulgaridad; unas botas negras con un gran tacón y un cinturón que hacía juego con la vestimenta.

-¡Pero qué demonios…!- La mujer quedó sorprendida. Primero vio a sus visitantes y se asombró por ver que eran de a la hoja. ¿Acaso ellos sabían del olvido? ¡Era más que imposible! Se supone que jamás "les traicionarían" de esa manera. Analizó a cada uno de los presentes y, quedando extrañada, su atención se perdió en los animales. –Ustedes… esos ataques… yo los conozco-

-Grrr…- ambos zorros se colocaron enfrente de todos para mostrarle a su atacante sus maravillosos y filosos colmillos.

-Si creen que eso me va a espantar están más que… que…- pasando algunos segundos su rostro de duda cambió a la de una cara de felicidad. Se acercó tirando la Katana en uso y señalando a uno de los peludos, sonrió ampliamente -¡Pero si tú eres Jirato!-

-¿O.o?- ¡¿Cómo supo su nombre?! Su pose de ataque cambió por completo y sin poder huir, recibió de esa mujer un abrazó mortalmente asfixiante.

-¡Ay no!- Kanno se quejó por reconocer a tan feo espécimen humano. Reaccionó al ver como su hermano se ponía morado por falta de oxígeno y y tratando de salvarle, mordió a la humana -¡Tú molesta, déjanos tranquilos!-

-¡AWA!- La kunoichi se alejó inmediatamente. Miró su mano lastimada sintiendo una gran rabia en su ser. No solo estaba completamente desarmada, sino que el tonto de Kanno… –Kanno, nunca cambia…- y calló cuando vio dentro de los presentes una cabellera rubia, llenándose de una felicidad inigualable, sentida después de tanto tiempo -¡Naruto!- y corrió ante el hombre que tenía enfrente, dejando a todos con una cara de "a 6" cuando lo abrazó sin que él pudiera hacer nada por detenerla. -¡Naruto eres tú!-

-Kariko…- Naruto habló con un tono de fastidio después de ser abrazado por esa mujer. Mientras tanto, el aura maligna y oscura de Hinata, se mostró lentamente…

Y el Kyubi no dejaba de burlarse de él.

Continuar...