La Posesión del Kyubi
"Te comprobaré que jamás te dejaré de amar... cueste lo que cueste
¡Hola! Estoy escribiéndoles desde México y con la felicidad de estar nuevamente en este país… ¡es maravilloso! Espero actualizar pronto las demás historias y sobretodo espero que el monstruo de la cama (el cual me propuso este viaje), me deje…
Les dejo la continuación y pidiéndoles, como parte de iluminación y ganas por mi deficiente inspiración gracias a Kishimoto, solamente comentarios buenos o malos… pero escríbanme, ya que sólo ustedes pueden lograr que mi inspiración crezca….
Gracias por leer mi fic y por favor, no dejen de escribirme con un review maravilloso...
Capítulo 34: Verdades ante el hielo
-No cabe duda que estamos en reales problemas… Naruto- El Kyubi estaba realmente intrigado… no era su día. –aunque pensándolo mejor, ¿por qué no la eliminas? Así nos desaceremos de un estorbo más humano…-
El ojiazul la miraba, intentando entender el porqué después de tanto tiempo seguía siendo algo realmente desagradable… tomando en cuenta la grandiosa idea que le había dado el Kyubi.
-Naru-kun… ¿Dónde demonios te metiste?- al principio se sintió victoriosa por lograr acercarse, sin embargo su enojo y desesperación creció considerablemente al ser empujada bruscamente. Los brazos de él le tomaron por los hombros y la separaron fuertemente. Si no hubiera sido pro su fuerza, estaría en esos momentos en el suelo -¡Pero…!-
-No me toques, me das asco- serio y cortante. ¿Por qué el destino era malo con él y le ponía a esa mujer enfrente de nuevo cuando por fin tenía a Hinata?
…Sí que no era su día…
-¿QUÉ?- no podía creer lo recién escuchado. ¿Le daba asco? –Mira Naruto, no debes de…- intentó acercarse nuevamente, pero él se alejó los mismos pasos…. ¡Estaba más que furiosa!
-No me toques- repitió su respuesta, no recordaba que fuera tan tonta… ¿o sí? Fue hasta que topó con pared cuando pudo detenerse… ¿qué hacer en estos casos? Y lo más importante… ¡por qué Hinata no le ayudaba!
-Vamos Naruto… solo mátala. Créeme, le harás un favor a la humanidad- su demonio interno le intentaba convencer, y lo estaba logrando…
-¿Naruto?- Shikamaru intentó entrar en escena antes de que algo malo pasara. Conocía perfectamente la reacción que tenía él ante "esos dotes femeninos" y buscaba evitar cualquier "incidente", sin embargo calló al ver como el mencionado se acercó mucho a la recién llegada (con el ceño completamente fruncido, escondido en su máscara) y la tomó del brazo fuertemente. Naruto la jaló, importándole un bledo o no el lastimarla (siendo una petición del Kyubi XD) hacia el hueco en la pared bruscamente, ganándose jaloneos y palabras "hirientes" de ella.
-¡Ash!- Hinata al ver eso no tuvo más que seguir a los zorros y a su pareja. ¡Quién demonios era esa mujer!
-Esto será demasiado problemático gracias a esa…- Shikamaru se rascó la cabeza. –Sakura, Ino… Sasuke debemos de ir también-
-Okay- bajo esas palabras los siguieron.
-Naruto, ¡Me lastimas! ¡Suéltame salvaje!- logra zafarse de él y casi le suelta una patada, pero desiste de hacerlo por el hecho de que Kanno la miró de una manera no muy grata (el cual sostenía a un semiinconsciente Jirato).
-Hn- la suelta y quitándose la máscara la mira fijamente – ¿Dónde se encuentra Kato? Requiero que me diga todo del "abastecedor"-
¡Oh por DIOS! No podía dejar de mirarle… ¿acaso ese hombre sexy y realmente atractivo eral el chico un poco serio y tranquilo que conoció tiempo atrás? Pues ahora encontró a todo un hombre… ¡qué hombre! -¡Pero qué guapo te pusiste!- e intentó abalanzarse y besarlo, pero él mismo la detuvo, entendiendo que Naruto no era el mismo de hace más de 2 años. -¿Qué te pasó? ¿Naruto?-
-Contesta- seco y molesto, no pudo contradecir de otra manera.
-¿Eres el mismo Naruto que conocí hace tiempo? ¡Antes por lo menos decías "Hola"!- y se quedó atónita cuando él volteó rodando los ojos y tomó dulcemente el hombro de Hinata (la cual rió internamente por "marcar su territorio"), escuchando de esa voz sexy tan varonil "ella no nos sirve, no es lo que buscábamos" -¡Espera Uzumaki!-
-Se te dijo que contestaras Kariko-chan… pero no le haces caso y lo exasperas- Jirato se rió al incorporarse y se acercó a su ama –además molestaste a mi ama y eso es un pecadote- Venganza, vil y deliciosa venganza. No dejaría de molestar a esa humana hasta que el dolor de cuello desapareciera de su ser.
-¡¿Ama?!- Eso no podía ser… ¡¡NO!! Él jamás se vio enamorado de alguien… ¡era más que imposible! ¡Era cierto el chisme ese!
-Así es… ella es nuestra linda, querida y sobreprotectora A-M-A- ahora Kanno contestó.
Odio. Sintió odio hacia Hinata. Y por desgracia, los zorros tenían tanta razón. El rubio estaba al lado de esa peli azul y lo peor era que le tomaba dulcemente del hombro. Cuando se enfrentó a su mirada, intentó demostrarle que la odiaba con toda el alma. En cambio Hinata se sintió victoriosa, no dejó de reír por ver como su novio se alejó de la metiche esa, dejando que su máscara guardara ese secreto…
–De acuerdo…-la pelinegra contestó con energía al rubio –veo que te interesa saber algo del "abastecedor" pero te vas sin ni siquiera explicarme nada y además, me alejas como si yo fuera una total molestia-
-Venimos de Konoha para poder obtener información de la persona que está abasteciendo a la nueva fuerza que lucha en contra de nosotros y de todas las aldeas ninja- Ino trató de explicarle, pero la mirada de ella se encontraba perdida en Naruto.
-¿Acaso crees que eso me importa estúpida oxigenada? Me sorprende que vengan a verme-
-No es a ti a quien buscamos, tarada- Shikamaru le contestó con una voz pesada, molesta, sosteniendo a una enfurecida rubia por el comentario pasado.
-¿Qué?- Ahora resultaba que ese flojo de mierda le insultaba… ¡Que Dios le ayudase a controlar su rabia!
-Busco a Kato…- habló Naruto después de ponerse su máscara, obviamente sin alejarse de su mujer… ¡no quería tener a esa ruidosa a su lado!
-Naruto… Shika-tonto-idiota… ¿Acaso no se enteraron?- agachó su mirada y su semblante denotaba tristeza -Kato-san murió hace 2 meses-
-…- al parecer no les afectó esa noticia, dejando a los demás a la espera de la respuesta, pero nunca llegó.
-Ya déjalos mujer… ¡te dije que nada de problemas! Y ahí vas con tus estupideces- una voz masculina se metió en la plática, la cual se escuchó por todo el recinto. –¿Acaso no ves que ellos no son enemigos? Esta vez, el "piña" ese tiene la razón-
-Hn- Shikamaru le buscaba con la mirada… cuando encontrara a ese desgraciado del mal desquitaría todo el coraje sentido desde que esa idiota molestó a Naruto, agregando que le acababa de decir "piña" –Idiota-
-No te metas… yo les vi primero- ella simplemente cruzó los brazos, rendida ante su hermano… ¡Por qué no podía divertirse nunca!
-Claro, sobretodo porque estabas aburrida y no tenías nada mejor que hacer que fingir que eres yo. No me friegues- un hombre de la misma estatura de Naruto salió de las sombras para situarse delante de Sakura, la cual fue protegida por el Uchiha –Vamos, no voy a atacarlos-
-¿Quién eres?- El moreno preguntó molesto. ¡NADIE se acercaba a su cerezo!
-Yo soy ese "ojos de león" que tanto buscan…- con voz molesta -aunque no entiendo porqué siempre me cambian el apodo… llámenme "león pardo"- y alejando a Kariko de Naruto, se acercó y le ofreció la mano –Me da gusto verte… Zorro Blanco-
Pero no obtuvo respuesta. Naruto simplemente se quedó mirándolo y su silencio pareció decir más que mil palabras, ya que después de eso el recién llegado bajó su mano y le dio un rollo.
-Aquí encontrarás los nombres de los surtidores que tanto buscan. No podemos ayudarles más por el hecho que hemos jurado fidelidad a la "no guerra" por el luto de Kato, pero por ser tú el que lo pide haremos una excepción…- los zorros se sentaron alrededor del rubio –y como pago al maltrato de mi hermana Kariko, les invitamos a que se queden a descansar esta noche en el olvido, si no tienen inconveniente-
-¿El olvido?- Ino se colocó al lado de su líder.
-Sí, es nuestro hogar, nuestra aldea… ¿no es así Naruto?- Kariko comentó provocando al recién llegado, lo cual jamás pasó.
-Ya basta mujer- León pardo calló a su hermana. Después se dirigió a los de Konoha –lamento que esta loca los tratara de esa manera, no volverá a pasar-
-Gracias por tu ofrecimiento, ya te habías tardado. La aceptamos con gusto y por favor- señalando a Kariko -aléjala de nosotros… es muy problemática- Shikamaru por fin habló y sin decir más se encaminaron a la aldea.
Los recién llegados estaban asombrado ante lo que tenían enfrente: saliendo de un gran túnel escondido a unos metros y después de pasar por una pequeña zona de árboles, encontraron la vista panorámica de una gran ciudad. Podían disfrutar del colorido de las calles y de los edificios, el sonido de una aldea ajetreada por el movimiento de sus habitantes y del trabajo que se realizaba día con día... recordándoles sin lugar a dudas a Konoha. Se adentraron por la calle principal y notaron que la población, en su mayoría, era shinobi.
-Disculpa- Sakura se acercó a "León pardo" para preguntarle -¿Acaso esta es una aldea shinobi?-
-Así es preciosidad- comentario que hizo que el azabache apretara fuertemente sus puños y pusiera atención a la plática –mi vida, nosotros somos la "no aldea"-
-¿No aldea?- Sasuke entró a la conversación.
¿Por qué todos estaban tan asombrados ante su hogar? Kemura miró primero a Shikamaru, el cual se hizo el idiota (como siempre) y después a cierto rubio que le había sorprendido ya que hablaba más. Después de unos segundos se lleno de ira al encontrar que ninguno de esos dos habían tenido el cuidado de comentarle a los demás de la existencia del Olvido.
Malditos desconsiderados.
-¿En verdad no les dijeron nada?- Kemura observo a ese par de idiotas.
-Deja de decir estupideces y llévanos a descansar- Shikamaru colocó ambas manos en su nuca mientras le seguían –y yo no soy nadie para andar soltando cosas de más, eso le tocaba a Naruto-
-Hn- simple y rápida respuesta. ¿Acaso él tenía que hacer todo? Maldito flojo.
-¡Por Kami-sama! ¿No les contaron de este lugar?- viendo a los mencionados -¡Son unos despreciables y malos amigos!-
-…- ambos shinobi se hicieron los que no escucharon nada.
-En verdad que me tienen completamente enfurecido… ¡Desgraciados y malos hermanos! No quiero volverles a ver en lo que me resta de vida-
-No exageres- Jirato contestó sin más. –No es relevante, ya estamos aquí y…-
-Naruto…- interrumpiendo al zorro -Vamos hombre, no porque ahora seas de Konoha debes creer que te hemos olvidado… ¡hasta de nosotros te has vengado!-
-Kemura- detuvo sus pasos sin más para buscarle–no es venganza- y se quito la máscara.
-Entonces, ¿acaso no quieres saber nada de nosotros ni del Olvido?-
-Hn- desvió su mirada. No quería contestarle. El sentimiento que había nacido en él nuevamente era tan aterrador que lo único que deseaba era salir corriendo de ahí.
-Naruto…- suspiró dolido –entiendo que…- calló y por fin entendió todo. -¿Es por ella verdad?- también se detuvo y poniéndose enfrente del rubio –Vamos amigo, ¿por qué te castigas de esa manera después de todo este tiempo? Es pasado y hasta pensé que lo habías olvidado-
-…-
-Lo que tienes que hacer, es decirle a ese demonio idiota que deje de controlarte y que te ayude a… tienes que olvidarlo- colocó una de sus manos al hombro del susodicho, pero este se negó. –Tienes que dejarla ir-
-Déjame tranquilo- Era la primera vez que el rubio contestó a alguien con una mirada y expresión indescifrable.
-Entiende que no fue tu culpa… todos tuvimos que ver en esto, no tu solo-
-¡Cállate!- la mirada que tenía Naruto no era buena, Hinata se acercó un poco para calmar las cosas pero fue Kariko la que la detuvo. Maldita.
-¿No entiendes que no es tu culpa?- los cielos buscaron el piso mientras escuchaba las palabras de Kemura -lo que le sucedió a Tani en Chaos fue algo doloroso pero no fue tu culpa, y lo sabes perfectamente-
Y es cuando todos los presentes vieron a Naruto atónitos. El rubio buscó a Kemura con la mirada y en esta se presentaba una frustración enorme, agregando tristeza y sobretodo enojo. ¿Qué significaba todo esto? ¿Quién era Tani?
-Naruto…- el hombre comprendió que el hablar de ella era muy doloroso aún para el rubio, e intentó disculparse pero fue inútil. El rubio desapareció en llamas sin decir una sola palabra, seguido inmediatamente por sus fieles zorros, los cuales agacharon la mirada como su amo.
-Si serás… si serás tarado Kemura… ¡Se fue y todo por tu culpa!- Kariko gritó furiosa -¡tenías que mencionarla ahora que tenemos de regreso a Naruto-kun!-
-Lo siento, pero no pudo creer que nos aleje de su vida sin que nosotros hagamos algo- el ninja intento justificarse. –Se echa la culpa de…-
-Eso es algo que él mismo debe decidir Kemura, no tú- Shikamaru sacó una cajetilla de su compartimento ninja y su encendedor, para comenzar a jugar con él –Problemático-
-Perdonen…- la Hyuga agradeció a su amiga Yamanaka que hablara por ella -¿pueden explicarnos qué demonios pasa aquí?-
-Con gusto, cuando lleguemos a casa, primor- Kemura tomó de la mano a la rubia y la besó –pero antes porqué no se quitan sus máscaras… no corren peligro aquí-
-Pero…- la ojiverde aun dudaba de todo lo que pasaba, no obstante Shikamaru se la quitó rápidamente, generando que todos hicieran lo mismo.
-Tsk… Eres un verdadero problema Kemura- continuó el Nara, interrumpiendo a Haruno y deshaciéndose de esa molesta máscara aventándola al suelo –en verdad no puedes mantener tu bocota cerrada-
-Creo que no- él agachó la mirada.
-Ahora tenemos que esperar a que Naruto regrese… si es que lo hace- el Nara tomó uno de sus cigarrillos y lo encendió –eres un reverendo idiota. ¡Arruinaste mi misión!-
-¡Puedes dejar de juzgarme! Maldita sea…- el hombre contestó molesto -¡Hasta Kanno me va a recriminar por lo sucedido!- llegó a una calle y dobló a la derecha –Tampoco es fácil para mí… ¿es tan complicado entenderlo?-
Y guardaron silencio. A los 20 minutos se encontraban enfrente de una gran mansión. La entrada tenía escrito la palabra Kirosoki, siendo duda para todos los recién llegados. Kemura dio órdenes al personal para que prepararan las habitaciones necesarias, mientras él los llevaba a la estancia.
Se encontraban todos reunidos en el centro de una gran sala, solamente Shikamaru tomó una gran almohada para colocarse cerca de la ventana. Kemura les ofreció comida, pero negaron todos ya que necesitaban urgentemente saber el porqué de todo esto.
-¿Y bien?- Sasuke empezó a hablar. No perdería más tiempo.
-Espero que con esto Naruto no se enoje más de lo que esta… aunque… ¿ya sabe enojarse?-
-¡Deja de tus juegos estúpidos hermano!- Kariko se encontraba con una gran gota en su frente, igual que los demás –Si no pudiera enojarse no te hubiera contestado de esa manera… ¡IDIOTA!-
-Okay, Okay… mal chiste- Kemura tomó su vaso de sake y bebió un sorbo –Pues verán, esto pasó hace 2 años atrás. El grupo Kitsune y mi equipo, el cual estaba compuesto por mi hermana Kariko- la cual vio mal a la Hyuga y viceversa –un viejo ermitaño llamado Kato Irikami y una joven kunoichi llamada Tani Lie, estábamos unidos para poder destruir a los ninja de la aldea del silencio por el hecho de que buscaban apoderarse del pergamino del olvido…- suspiró resignado, no quería recordar lo pasado –y logramos hacerlo-
-Con las semanas mantuvimos una cierta "amistad" entre los del equipo…- continuó Kariko –las misiones las realizamos juntos, viajando por todo el mundo ninja… ayudando a Naruto-KUN (para molestar a cierta peli azul) a recolectar a los Bijuu- sonriendo –Recuerdo que uno de esos días Soma se enojó con Kazuki por el hecho de que se encontró a una vieja compañera y no dejaron de hablar y beber juntos… ¡no le habló en todo un mes! –cambió su tono de voz, denotando cierta melancolía -y Tani, teniendo apenas 15 años, se ganó el corazón de todo el equipo Kitsune. Ella y Arashi eran inseparables… y no solo eso, poco a poco, aguantando la seriedad de Naruto, se encariñó mucho con él y, sorprendiéndonos a todos, él con ella… con ambas-
-¿En serio?- Hinata estaba muy atenta a esa parte de la historia. Ese nombre lo había mencionado anteriormente Naruto, siendo el detonante a su mal humor.
-Así es, pero no fue fácil… enfrentarse a la coraza de hielo del ojiazul fue una misión espantosamente terrible. Arashi-chan y ella poco a poco lo fueron doblegando y pasando alrededor de 6 meses lograron lo imposible-
-Fueron 3, no exageres la historia- Shikamaru comentó después de acostarse por completo en esa almohada enorme del recinto –fueron aproximadamente 3 meses, recuerda que la pobre casi mata de espanto a Arashi p…-
-¡¿De qué demonios estás hablando Shikamaru Nara?!- su compañera del equipo 10 le gritó molesta y le buscó, para enojarse más por lo pasivo que se encontraba el mencionado.
-Problemática… no tienes porque gritar. Lamento no haberles dicho antes pero…- cerró los ojos resignado y prendiendo un cigarrillo -nunca perdí comunicación con Naruto, al contrario. Estuve en su equipo el mayor tiempo que se me fue permitido…-
-No puede ser… ¡No es cierto!- Ahora fue el turno de Hinata de hablar -¿Estuviste todo este tiempo con él y no nos dijiste nada? ¡¿Por qué?!-
Esa noticia sí que le cayó como agua helada… ¡Pudo haberle salvado de todo el sufrimiento que pasó por estos años de soledad y él ni siquiera le dio esa oportunidad! Era realmente indignante y sobretodo frustrante el escuchar esa confesión. Ella necesitando tanto de Naruto… y Shikamaru simplemente se cayó todo.
-Hinata, fue más problemático para mí aunque no me lo creas. Esconderles a ustedes todo esto, hasta a Tsunade-sama y tratar de convivir con Naruto fue de lo más complicado… nunca me había enfrentado a tantos problemas en mi vida-
-Pero…- la ojiperla se encontraba contrariada y molesta. ¿Por qué jamás se lo dijo?
-Hinata- el Nara la buscó e intentando responder algunas de sus dudas comentó lo más sinceramente posible -él tampoco me olvidó- cambió nuevamente su vista a la ventana comenzando a fumar. No era nada grato confesarles su mayor secreto… le fue peor de lo que pensó. –Y le ayudé porque él es mi amigo-
Y ambos guardaron silencio. El asombro en ella era enorme… ¿Naruto no olvidó a Shikamaru? ¿Por qué no se lo mencionó?
-Entiendan, nosotros le pedimos que no dijera nada porque el rubio no quería regresar ni saber nada de su aldea… ¡Hasta negaba de ella!- la pelinegro comentó molesta –No mostraba sentimiento alguno hacia ustedes y por lo mismo decidimos que era mejor alejar cualquier comentario de Konoha, incluidos ustedes… Shikamaru no la tuvo fácil, así que no lo juzguen-
-¿Quién más estaba contigo Shikamaru? Ya que no pudiste hacer esto solo- Sakura veía dolida al peinado de piña.
-…el Kazekage era el que me ayudaba avisándole a Godaime sama que necesitaba de mis servicios cuando realmente iba a ayudar a Naruto- tardó en contestar… ¿acaso la vida no podía regalarle momentos de tranquilidad?
-¡Maldita sea!- el Uchiha explotó -¡Yo mismo hable con él preguntando por Naruto y…! ¡Me lleva la fregada!-
-¿Pueden tranquilizarse?- Kemura habló con voz regia.
El silencio se apoderó de todos… ¡Shikamaru estuvo con Naruto todo el tiempo! Ahora entendieron el fácil acercamiento de este y el porqué el rubio no lo rechazaba. Tenían tantas dudas en su cabeza…
-No entiendo nada- Sasuke buscó la mirada de Kemura -¿qué tiene que ver todo esto con que el Dobe se haya ido de esa manera hace rato?-
-No puedo decir que éramos un grupo unido, pero Tani era, junto con Arashi, la única que lograba tener una conversación amena con Naruto. E inclusive hacía reír a un enojado Kanno… era un amor- Kemura sonrió con una gran amargura en su corazón, al recordarla se llenó de tanta tristeza.
-¿Por qué hablas en pasado?- Ino comentó sin entender la verdadera situación del locutor.
-Estábamos en una misión y…- Kariko poco a poco perdía la fuerza de su voz.
-El estúpido de Shiro utilizó un oso para intentar matar a Haki y así recuperar el pergamino del 2 colas que este había arruinado, no obstante Tani golpeó fuertemente al animal tratando de evitar a toda costa el perder tan importante objeto, mientras Arashi y yo interceptamos al enemigo y así liberarla. Logró separarse sin problemas con Haki y contrarrestar.
Cuando Naruto se percató del peligro que corrían ambos salió en su búsqueda pero no contamos con el poder que poseía Shiro y…- suspiró dolido –Cuando logré zafarme de Reika fue demasiado tarde. Ese maldito intentó asesinar a Naruto aprovechando la distracción que tenía, pero Tani no lo permitió… utilizando su cuerpo como escudo-
-¡Oh Dios!- Sakura gritó horrorizada y cubrió su boca con sus manos.
-Clavándose ella misma la espada cerca de su pecho- Kariko se hizo la fuerte para no soltar lágrimas que amenazaban salir.
-Ninguno de nosotros llegamos a tiempo...- Kemura cerró los ojos recordando el suceso.
&&&flash back&&&
Naruto se encontraba en el suelo literalmente horrorizado por ver como Tani estaba enfrente de él intentando inútilmente el mantenerse de pie. La espada incrustada en su cuerpo era más que visible y cuando Shiro retiró bruscamente su arma, el cuerpo inerte de la kunoichi cayó lentamente ante los ojos de todo su equipo.
El enemigo pudo recuperar el pergamino después de aventar fuertemente a Soma, la cual fue ayudada inmediatamente por Kariko, llegando a tiempo. Mientras Kazuki y Kemura detenían el ataque de los agresores, logrando alejarlos con mucho trabajo y así acercarse a su joven compañera.
El rubio se levantó y yendo lo más rápido que pudo al lado de la chica, la sostuvo suavemente intentando ver el daño y se derrumbó por ver tanta sangre en ella… ¡Esto no debió de haber pasado! ¡Él debería ser el herido, no ella!
-Na… Naru… Naruto-kun…- la joven morena hablaba con dificultad. Despertó al sentir el poder que emanaba su mejor y único hermano, llenándola de una paz y tranquilidad que jamás sintió.
-No hables, tranquila- el sentimiento que inundaba su ser era aterrador… sintiéndose desfallecer por no saber qué hacer para salvarla, por perder a un ser que apreciaba sin poderlo evitar. –Voy a ayudarte-
-No te… no te rindas…ante el Kyubi… gánale- sonrió Tani débilmente –recuerda que… que hay gente que te… necesita-
-Sch, no hables, por favor. Te vas a recuperar-
-No Naru-kun. Prométeme que… que volverás a… a Konoha y cumpli… cumplirás todos tus sueños y la… promesa que le has hecho a… a tu equipo- y débilmente acercó su mano a la mejilla de él, la cual fue tomada dulcemente –y serás el ho… hombre que el Kyubi me… me ha contado que… eras y serás-
-…Tani…-
-Vamos necio, promételo- acarició la mejilla de ese hombre que estimaba como su hermano mayor y que salvó para que viviera como se merecía. Le sonrió y sintió como una lágrima cayó en su mejilla… por lo menos pudo sentir una vez esa humanidad que había perdido Naruto… la cual buscó día y noche sin descanso.
-Lo prometo-
La mano pequeña perdió toda su fuerza, cayendo lentamente ante una mirada azulada llena de dolor.
&&&Fin Flash back&&&
Si tan solo él hubiera estado en el lugar de Tani aún seguiría con vida y él no sería un estorbo. El recuerdo de esa sonrisa era lo que lo mantenía de pie al juramento que le hizo antes de verla morir. Ese único sentimiento que sintió por años era horrible y luchaba con todas sus fuerzas para no vivirlo de nuevo… sin embargo en esos momentos lo percibía nuevamente, regresó después de olvidarlo por causa de la cuarta fusión… ¡era verdaderamente aterrador! Siendo la verdadera razón por la que no quería regresar al Olvido.
Se "odió" él mismo por mucho tiempo y por lo mismo evitaba a toda costa el "hacer" lazos con las personas cercanas a él… no quería que murieran ante sus ojos por estar a su lado y ayudarlo. Por eso no quería regresar a Konoha, ya que se encontraría a viejos amigos… por eso buscó liberar a Arashi y a los demás de él… por eso no quería regresar con Hinata, ya que la podría en peligro y el perderla… ¡Dios! Hasta pensarlo le lastimaba.
Todo lo había hecho mal. ¿Por qué tuvo que verla de nuevo? ¿Por qué nuevamente se enamoró perdidamente Hinata y ella de él? ¿Por qué hizo que se entregara a él? Y, ¿por qué a la vez no se arrepentía? Se encontraba su mente en un caos total. Tenía que alejarse nuevamente de todos para evitarles algún daño irreversible, pero era demasiado tarde para hacerlo. Simplemente le era imposible. Los lazos que había forjado estas simples horas con todos era lo que ahora le motivaba para seguir… hasta ese momento entendió el sentimiento que esa pequeña tenía hacia él, el porqué no dudo ni un segundo el protegerle dándole su vida.
Su cuerpo le temblaba y lo único que quería era desaparecer… ¡No debió de aceptar nunca nada de esto! Inclusive Kanno y Jirato, junto con los demás zorros, eran importantes… esos seres inseparables que darían su vida solamente por verlo vivo, esos seres que aguantaban todo sin recibir algo a cambio. Ahora se encontraban dándole su apoyo, sentados acompañándolo, sintiendo lo mismo que él…
-Gracias- el susurro apenas fue escuchado por los Kitsune, que levantaron su cabeza para buscar a su amo. Este se encontraba recargado en una de las paredes de un gran edificio seleccionado por la lejanía del pueblo. Sus piernas no estaban completamente flexionadas y sus codos se recargaban en sus rodillas.
-Amo…- Jirato se levantó, acercándose lentamente al rubio –no debe agradecernos lo que hacemos con tanto gusto- se sentó al lado de él y le siguió a los segundos Kanno. –El estar a su lado es una gran aventura y… si debemos perder la vida, sería un honor con tal de que usted esté bien-
-¿Por qué?-
-Esa es una respuesta fácil, Naruto-sama…- Kanno se adelantó a contestar –simplemente porque usted haría exactamente lo mismo por todos nosotros, además de que usted es alguien muy importante que no queremos perder-
-¿Y si yo…?-
-De todas maneras lo haríamos, Naruto…- la voz suave de esa mujer logró tranquilizarle su ajetreado corazón. Cerró los ojos como respuesta y a los segundos siente como unas manos suaves acariciaban su rostro tiernamente. –Ahora entiendo tu miedo, pero no debes de sentirlo ya… porque esta vez, no estás solo-
Naruto abrió lentamente sus ojos y alzando un poco su cabeza se encontró con su mujer arrodillada enfrente de él… se encontró esas perlas que tanto amaba, que tanto necesitaba. –Ya no estás solo porque yo estoy aquí- y lo abrazó fuertemente.
La lluvia que amenazaba con caer por fin se desplomó libre sobre ellos y con eso, Hinata pudo sentir como Naruto poco a poco liberaba todo su sentir, el cómo se aferraba a ella. El fuerte y necesitado abrazo que sintió le demostraba lo mucho que agradecía esas palabras y las pequeñas gotas que caían por su cuello, que no tenían que nada que ver con el clima cálido y libre de nubes, dijeron por sí mismas que por primera vez necesitaba que alguien rompiera ese gran hielo que se encontraba en su interior…
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-¡No puede ser!-
-Yo te lo dije-
-Maldita sea Reika… ¡Me hiciste perder mi tiempo!-
No había duda que esa mujer era una estúpida. No solo le había dado el poder de regresar al equipo… ¡le entregó parte del 3 colas y para qué… la muy idiota lo perdió por un "mal cálculo".
-Te lo advertí Ferme…- Reika tomó más de su café –pero no todo está perdido. Sólo necesito una muestra de tu sangre y ya-
-Escúchame bien mujerzuela… vuelves a fallarme y te juro que no volverás a ver la luz del sol- Ferme se levantó fuertemente de la silla y mirando con odio a Reika, salió del recinto.
Ella en cambio, sonrió victoriosa al encontrarse con la solución para controlar a su amor. Lo que nadie sabía es que sí encontró la solución para deshacerse del Jinchuriki del Kyubi sin eliminar al Bijuu…
-Veo que todos son unos tontos. Ahora tengo que planear el siguiente movimiento y eliminar a esa intrusa para siempre- Reika rió bajo mientras guardaba la prueba de su trabajo en una caja fuerte escondida detrás de un cuadro. –Adiós Hyuga-
Lo que jamás espero ni supo, fue que un par de ojos le observaron con cuidado, analizando sus movimientos y deseando el momento de eliminarla sin la necesidad de levantar sospechas entre los inquilinos del lugar.
-Con esto, no solo eliminaré al legado de Yondaime… sino que te destruiré, Sasuke-kun…-
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Durante toda la noche Sasuke esperó a Naruto, el cual seguramente se encontraba con Hinata. Ahora entendía el porqué exageraba con el cuidado hacia ellos y deseaba, fervientemente, que le diera la oportunidad de demostrarle que estaría con él, sin importar nada.
Sakura dormía plácidamente a su lado, apoyándolo. Le dio un beso en la frente y cuando decidió que era tiempo de irla a acostar, pudo ver como uno de los zorros entraba tranquilamente por el pasillo principal. Lo reconoció enseguida y le sonrió.
-Sasuke- Jirato se colocó enfrente del mencionado. –Mis amos necesitan de tu ayuda-
-¿Qué dices?- Se preocupó por el tono serio y preocupado que manejó el Kitsune -¿Les ha pasado algo?-
-Digamos que si…- al ver como el Uchiha acostó a Sakura en el sofá y la tapó con la cobija que ella misma había traído para los dos. –Mi ama no puede cargar sola a mi amo y ni mi hermano y yo tenemos la fuerza suficiente para regresar con ustedes-
-¿Qué le pasó?-
-Mi ama ha sanado algo dentro de él y ha hecho que quedara exhausto- Sasuke no escondió su asombro y felicidad, sobre todo por las últimas palabras –^^ Y mi amada ama me dijo viniera por ti ya que te necesita para reunificar lazos…- agachó su cabeza, en forma de rendición -todos te necesitamos, ¿quieres ayudarnos?-
La sonrisa marcada en el rostro fue la única respuesta que esperaba…
-¿Sasuke?- Cuando Sakura despertó y se encontró con que estaba sola, se sentó e intentó buscarlo. Lo que no se esperó es que, al levantarse 19 minutos después, viera como su querido entraba cargando en su espalda a un durmiente Naruto, seguido por Hinata y los zorros, los cuales brillaban de felicidad (sobretodo Jirato, el cual veía alegremente al azabache y brincaba muy cerca de él).
-Gracias Hinata- pensó la ojiverde cuando por fin acostaron al rubio y ella comentó que se quedaría con él, hasta que despertara.
-Entendido, avisaré a Shikamaru e Ino, no te preocupes- Sasuke se acercaba a la puerta, pero fue detenido por Jirato.
-Sasuke, teme…- obtuvo la atención de todos –Gracias-
-Créeme, fue todo un placer- sacó de su chaleco una pequeña bolsa y le ofreció un chocolate al zorro -¿Quieres?-
-¡Sí!- a su ama -¿Puedo?-
-Claro- Hinata abrazaba a Naruto, el cual descansaba en su pecho.
-Uchiha…- Kanno miró dudoso al humano que le daba a su hermano el dulce.
-Dime-
-Bueno… yo…- bajó la mirada demostrando pena -¿no…? ¿Podrás preparar por curiosidad zumo de tomate?-
-¿Eh?- tanto Sakura como Sasuke se miraron asombrados por la suavidad de las palabras y por lo que había pedido Kanno.
-Es que… yo…- suspiró derrotado –necesito descansar y bueno…-
-Espera que en un momento te lo traigo- Sakura besó a su amado y acarició al zorro –no tardo- y salió disparada hacia la cocina.
-¿Te gusta el zumo de tomate?- El ojinegro estaba asombrado por esa revelación… ¡también adoraba ese zumo!
-Y no solo eso… ¡lo hace muy feliz para después tumbarlo por horas!- Jirato comenzó a lamer el delicioso chocolate que era demasiado dulce para dormir unas cuantas horas.
-No grites Baka, ¿por qué eres tan ruidoso?-
-No lo sé- aventando el chocolate cerca de su hermano -¿quieres probarlo? ¡Está delicioso!-
-¿En… en verdad?-
-Sí, sólo espero que no te moleste el que yo lo haya lamido-
-No importa. Sólo quiero probarlo- y lo hizo, poniendo una mueca de disgusto por tener mucho dulce en su lengua.
-Hahahahaha- los humanos rieron bajo por lo hecho antes. En verdad Jirato se parecía mucho a Naruto –es mejor que me vaya para dejarlos descansar. En un momento te traigo lo que me has pedido Kanno…- a Hinata -¿Se te ofrece algo?-
-¿Puedes prestarme otra cobija?- abrazó a su amado, el cual suspiró –Aún está temblando-
-En un momento lo traigo- y salió de la habitación.
Hinata acariciaba esa selva rubia y recordaba el momento que compartió con Naruto, que por primera vez fue libre. Jirato por lo mientras, cayó de espaldas al ver como su hermano sacó de la "nada" una bolsa repleta de trufas.
-¿Prometes que vas a comerlas con moderación?- Kanno la acercó a su hermano, el cual tenía los ojos como platos por el acto.
-¿De dónde las sacaste?-
-Sí o no-
-No, ¡las quiero comer todas!- Jirato por poco pesca el contenedor de su perdición.
-Jirato, puedes comerlas sin problemas ya que este chocolate no afectará al amo… pero quiero que las disfrutes-
-¿Te las dio el Uchiha verdad?-
-No-
-¿Sakura-chan?-
-No-
-¿El problemático?-
-Sé realista-
-Hmmm… ¡No me digas que Kariko! ¡No las voy a comer!-
-¡Sch! No grites tonto… el propio amo me las dio-
-¿O.o?-
-Dijo que era un pago por lo que haces… pero quiere que las disfrutes. Así que, -las lanza –no te las comas de una…- suspiró resignado al ver como su hermano destrozó literalmente la bolsa–eres incorregible-
Para cuando entró Sasuke con Sakura, encontraron que Hinata se había quedado dormida acurrucando en su pecho a Naruto, Jirato estaba acostado de "panza arriba" en uno de las orillas del cuarto, junto con una bolsa que contenía algunas trufas y a Kanno, sentado observando la luna. –Kanno, aquí está tu zumo- el ojinoche se acercó a él y tapó bien a Hinata y a Jirato, el cual no dejaba de roncar (Dahia: no molesto como cierto hombre que lo hace cuando está dormido XD… Ich liebe dich, Markus…)
-Gracias- y salió de la habitación, para sentarse en la sala y degustar tan deliciosa bebida… que poco a poco fue relajándolo.
-¡Dios! ¡Qué delicia!- no pudo evitar gritar ante semejante sabor -¡Sakura-chan, no cabe duda que Sasuke se sacó la lotería contigo!- y continuó con su degustación.
-Gra… gracias- el rubor de sus mejillas la delató.
-Veo que tenemos otro punto débil en un zorro- Comentó alegremente Sasuke, quién se iba a imaginar que Kanno tuviera uno.
-¡Sí!- el zorro comentó demasiado satisfecho –pero el mío no se compara para nada con Hikaru… ¡el pobre…- seguía lamiendo el plato mientras hablaba -…con solo comer un camarón… pierde toda su fuerza!- ya casi se acababa su jugo cuando continuó –pensándolo bien, creo que es peor lo de mi maestro, el Kyubi…- lengüeteaba desesperado lo último del plato -eso es algo que a… a todos sin excepción nos afecta-
-¿A todos?- Sakura se entretenía viendo como Kanno se "abría" a ellos. ¿Desde cuándo el más serio del grupo Kitsune comentaba cosas tan íntimas?
-Sí, hasta el amo… ahhhh… amo sufre las consecuencias- se estiró y bostezando acercó el plato a los pies de Sakura.
-¿Y cuáles son?- el moreno preguntó curioso (aunque su expresión no daba rastros de su sentir).
-Dolores de estómago terribles, agregando mareos y ganas de…- se sentó y adormecido se acurrucó en uno de los sillones –si come el amo espárragos…- bosteza y se acomoda de tal manera de que se perdería ante la presencia de Morfeo en cualquier momento -todos nos enfermam… y… caemos en cama ya que… ya que… ¡el Kyubi lo aborrece! Prefiere ahhhh –bostezó quedándose dormido- comerse a un humano ahhh… -bostezó de nuevo- antes de espárragos, y… digan que eso es mu…-
-¿El Kyubi ha comido humanos?- Sasuke estaba asombrado ante esas palabras.
-No sé… eso nos dijo. No… no tengo i…dea– bostezó de nuevo, estaba ya muy cerca de Morfeo.
-Ah bueno-
-Sólo se ha que… con l… vi… de mi… a…- los efectos de ese jugo estaban haciendo efecto, el sueño le estaba ganando, y por lo mismo hablaba muy bajo –y des… s… la de…- y se perdió en un sueño profundo.
¿Qué quiso decir Kanno con eso? Lo importante en el momento era dejarlo dormir junto con los demás y cubriéndolo con la cobija dejaron que descansaran...
continuará
