La Posesión del Kyubi
"Te comprobaré que jamás te dejaré de amar... cueste lo que cueste"
¡Hola amantes del Fic! ¿Cómo se encuentran hoy? Yo aquí desde México intentando darle una continuación a esta historia. He de confesarles que el giro que está tomando el manga ha hecho que mi amor por Naruto y la inspiración se fuera muy lejos. ¿Acaso quiere destrozar Kishimoto-Baka XD el amor que le tengo al manga y a estas dos parejas (NaruHina y SasuSaku) que tanto me agradan? La verdad es que simplemente no me gusta la historia como se va turnando y si se hace lo que yo no quiero que pase (no es por hacer spoiler pero en verdad Kishimoto me ha dado duro)….prefiero que exista el SasuNaru que el NaruSaku. No me lo tomen a mal, pero es muy feo que dos amigos como ellos terminen juntos…
Es mi humilde opinión.
Muchas gracias por su apoyo y paciencia. ¡No sé qué haría sin ustedes! También espero darle continuación a mis demás historias (y el monstruo de la cama está con nosotros, ya que él me ayudó a darle el toque cómico a este capítulo XD), prometo que será pronto.
¡AH! Y quiero agradecerle en especial a Denishitaz por su inimaginable ayuda y esos mensajes de apoyo… ¡Muchas gracias amiga por darme esperanzas hacia el NaruHina! Nos estamos leyendo por Messenger XD.
Les dejo la conti no sin antes decirles… ¡VIVA EL LEMON Y EL NARUHINA!
Capítulo 35: Descontrol.
-Ahhh…- Con mucha pereza se levanto Kariko. Ella se encontraba cómodamente en su cama. Se sentó y observando su panorama se preguntó de la localización de Naruto. No podía negar que había tenido la curiosidad de ir con Naruto y ofrecerle "sus cuidados", pero no pudo hacerlo ya que desconocía en dónde estaba el rubio. Con mucha pesadez se vistió y arrastrando sus pies, caminó lentamente a la cocina con la esperanza de encontrar a alguien que le informara de su amor imposible. Para su favor se encontraba la rubia oxigenada y el peinado de piña.
-Buenos días, Kariko- Shikamaru al verla intentó saludarla lo más alegre posible, ya que buscaría generarle los primeros problemas del día.
-¿Qué tienen de buenos?- bostezó y sin más se acercó al frigorífico.
-¿Cómo dormiste?- el mismo ninja comenzaría con su plan. ¿Podía molestarla y hacer reír a Ino? Esperaba que con eso pudiera convencerla para no detallarle algunas cosas a su problemática novia. Mujeres.
-Bien, gracias… aunque estoy preocupada por Naruto-kun…-
-Pues de eso no debes inquietarte- y continuó hablando con Ino, olvidándose de la recién llegada.
-¿Qué quieres decirme con eso?- Odiaba a ese idiota y odiaba su inteligencia. ¿Por qué tenía que ser la molestada?
-Pues verás…- viendo que la rubia comenzó a reír, por conocer la estrategia de su amigo –estoy así ya que ZORRO BLANCO regresó anoche, junto con su NOVIA y ahora descansan… J-U-N-T-O-S-
-¡¿QUÉ?!- la pobre casi sufre de un infarto. Dejó caer el jugo de naranja recién robado.
-Si Kariko-chan- continuó la rubia –Con decirte que nos pidieron Kanno y Jirato que no los molestáramos-
-Eso es imposible… ¿Están de broma verdad?- aún no se recuperaba de la horrible noticia. ¡Naruto solo con esa tipeja deforme! ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
-Sería problemático hacerlo… no ganaría nada mintiéndote-
.
.
.
El grito de desesperación proveniente de una parte de la casa les llamó por un momento la atención, y sólo un momento ya que regresaron a lo suyo.
-Entonces, ¿no quieres levantarte?- insistió nuevamente. ¿Desde cuándo se hacía tanto del rogar?
-No-
-Vamos Naruto, tenemos que hacerlo, es tarde- acariciaba tiernamente su mano que se encontraba enlazada con la suya.
-No-
Hay vamos de nuevo. -Amor…- Hinata se encontraba acostada cómodamente en el pecho de él, dándole caricias suaves y cuando escuchó de nuevo su negativa lo abrazó fuertemente –debemos bajar, nos esperan para desayunar-
-No quiero-
-¿Por qué no quieres?- se levantó un poco y recibió una caricia en su mejilla mientras se perdía en el hermoso cielo de su pareja.
-Quiero quedarme contigo-
Buena razón. Rió levemente y recuperando su posición en tan masculino pecho, le abrazó fuertemente. -Flojo-
-Necia- ¿Qué tenía de malo quedarse con ella? Realmente la misión la mandó muy lejos cuando despertó, tendiendo como único objetivo el estar con esa mujer maravillosa que le regalaba todo el amor del universo.
-Oh Naruto, no me tientes a permanecer aquí…- y lo besó en el pecho para después acomodar su cabeza en su hombro, impregnándose de su olor tan masculino.
-Vamos, sólo quiero estar contigo- y la abrazó fuerte, el separarse de ella era más difícil día con día. Y más con lo de anoche, lo liberó de tal manera que se sentía libre. Nunca había degustado algo así y por eso quería quedarse con ella hasta que la vida se lo permitiese.
-Vamos a hacer una cosa, desayunemos y regresamos, al fin que Sasuke quiere quedarse un día más-
-No- frunció el ceño. ¿No entendía que deseaba solamente estar con ella? Sí que era molesta cuando andaba de necia.
-¡Hahahahaha!- rió ante el puchero inconsciente de Naruto y con un movimiento rápido logró robarle un beso a ese Adonis que tenía como pareja. –Te recuerdo que tenemos que comer, ¡ayer no probaste bocado!-
-No tengo hambre-
-¿No? Pues yo si… anda vamos- se acuesta en su pecho de nuevo –y así me dejas molestar a Kariko por unas horas-
-Celosa-
-Eres incorregible. Uzumaki Naruto, te amo-
-Y yo a ti, Hinata Hyuga-
-Lo sé- acarició los hombros de su hombre – ¡Qué malo eres!- levantó un poco su cabeza para encontrarse esos cielos que tanto amaba -¿Y si pedimos el desayuno en cama?-
-Perfecto- y buscó la manera de besarla.
Aún podía salirse con la suya.
Después de convencer a Naruto de comer algo, Hinata pudo "levantarse" (el rubio no se lo permitió) y estirándose llamó a Jirato, el cual apareció en seguida brincando y completamente feliz. Le pidió que si pudiera avisarle a Kemura que deseaban el desayuno en cama y si podía ayudarla con eso. Terminando un manjar basado en frutas y yogurt, tuvieron una sesión de sueño reparador (Dahia: No sean mal pensados… ¡Sólo durmieron! XD; Inner: lo otro viene más adelante XD…; Dahia: Inner, no te me adelantes… ¬¬). Para cuando despertó el rubio (de un excelente humor por cierto) encontró que Hinata se había metido a bañar y estaba ya lista para salir.
Se había puesto un vestido blanco con un escote deliciosamente provocativo, el cual no tenía mangas y la falda dejaba ver sus piernas hasta las rodillas; unas zapatillas con un poco de tacón que alzaban su figura, su cabello se lo recogió en una cola de caballo dejando que su flequillo le diera un toque inocente a ese hermoso rostro y se había puesto un poco de maquillaje… ¡Se veía realmente hermosa! Se sentó en la cama y fue despertado en su totalidad por un fuerte abrazo de Hinata.
-¿Cómo te sientes?- rio un poco al ver esa cabellera rubia completamente despeinada, agregando la cara de almohada de su amado.
-Contigo mejor- Y quitándose la tentación le besó la nariz, para bajar después a sus labios. –Te ves hermosa-
-Gra… gracias- supuso que se sus mejillas estaban ruborizadas por la pena ante esas palabras -Ahora te toca a ti arreglarte que vamos a salir… aquí tienes tu ropa-
Hinata se encontraba completamente feliz por ver a Naruto tan mejorado: esa aura de rechazo había desaparecido por completo y estaba mucho más accesible, algo que no desaprovecharía. Mientras Naruto se preparaba, Hinata hizo la cama y cuando estaba a punto de salir para dejar los trastes en la cocina, entró Kanno con dos bolsas de plástico acomodadas en su espalda.
-Ama, me pregunta Sasu… Uchiha-Baka si todo está bien- las acomodó en la orilla del cuarto y se acercó después a ella.
-Está todo de maravilla-
-Gracias ama- el zorro se sentó a lado de ella para recibir gustoso esas caricias que lo mataban.
-No tienes nada que agradecerme-
-Se equivoca. Nos ha liberado de un gran peso, no sabe lo tranquilos que estamos ahora- se levanta –me retiro… ^^ tengo algunas cosas que hacerle al Uchiha… si me necesita sólo llámeme-
¡Hasta los zorros estaban de buen humor! Eso sí que era bueno. Suspiró satisfecha. Al parecer si lograría salvar a su amado de la destrucción... aunque aún tenía varias dudas que sanear con el Kyubi, por lo que era necesario invocarlo y hablar con él. ¿Acaso Naruto y ella aún no eran uno? Es cierto que desde que lo hizo suyo (Inner: que envidia XD) este presentó grandes cambios, pero no los dichos por el demonio… ¿habrá hecho algo mal? Y el problema más grande era el buscar el momento adecuado para que su novio no notara nada. ¡Pero como si ahora estaba despierto y con unas energías enormes!
-Rayos- se sentó en la cama y tomó su bolsa, la cual se encontraba en el buró.
-¿Pasa algo?-
La voz varonil la sacó de sus pensamientos, haciendo que se perdiera ante la maravillosa vista que le ofrecía su pareja. La camisa casual de color naranja que había seleccionado con cuidado hacía que la espalda de Naruto se marcara más, agregando que el muy hombre se dejo abiertos 3 botones, el cuello mal acomodado… esos pantalones de mezclilla que le quedaban a la perfección y su cabello despeinado como siempre (Dahia: ¡DIOOOOSSSS! ¡¡¡NECESITO UN BABERO!!! Mi Inner presenta un derrame nasal masivo y desmayo tan solo por imaginarlo XD pobre, espero que despierte para seguir con el capitulo) le daba un aire de sensualidad tal que comprendió porque Kariko estaba pretendiéndolo… y el porqué empezaba a convencerse que era mejor quedarse toda la tarde con él a solas.
-¿Listo?-
-Si-
-¡Pues vámonos!-
La ojiperla tomó dulcemente esa mano bronceada y salieron juntos. Cuando estaban a punto de llegar a la estancia y reunirse con los demás, encontraron a un par de zorros que se localizaban en el patio central. Ambos hablaban en voz baja y lo que hizo despertar la curiosidad de sus amos… corrección: la gran curiosidad de Hinata, fue la risa macabra de Jirato. Por lo que ella jaló a Naruto para averiguar qué era lo que planeaban.
-¿Qué hacen ustedes dos?- la voz de su ama hizo que se levantaran rápidamente y se dirigieran con saltos a su posición.
-¡Amos!- Jirato brincó feliz a su encuentro –Hacemos planes-
-¿Planes?- Naruto comentó después de ver como Kanno se sentó y le dijo algo al oído a Jirato, el cual rió sin alguna pena.
-Tenemos pensado jugarle bromas a Sasuke-Baka hasta que se exaspere- el más pequeño de los peludos comentó aún riendo.
-Así es- y siguieron con su plática.
Ambos humanos se buscaron con la mirada, para que después Hinata soltara una fuerte carcajada. -¿Y se puede saber el motivo ante tal amenaza?-
-El Uchiha ese es el único que no nos ha regañado por lo que hacemos- Kanno contestó molesto –y queremos averiguar hasta donde llega su paciencia-
-Cierto- continuó Jirato –hasta Sakura-chan nos dio una reprimenda en la mañana por el hecho de que entramos a su recámara sin avisar… ^^ y no los encontramos en un buen momento-
-¡JIRATO!- Hinata rió ante eso… ¿Qué tan traviesos podían ser esos zorros? -¿Y qué hizo Sasuke?-
-Se levantó y con una caricia nos sacó… ¡Y yo quería que se molestara! Pero sólo sonrió y le pidió disculpas a Sakura-chan por nuestra travesura para seguir en lo suyo-
-Es por ello que nos vengaremos- Kanno lo dijo con un tono de voz tal, que le puso la piel de gallina a su ama –pero no sabemos qué hacer con él… ¡No le molesta nada de lo que hacemos!-
-Lo hemos planeado todo… ¡pero nada! E inclusive Kanno le quitó el zumo de tomate restante del desayuno y este se preparó otro…-
-Denle algo dulce- comentó Naruto sin más –Y que sea de tal manera que tenga que soportar el sabor todo el día-
Los tres seres que se encontraban enfrente de él ni siquiera se preocuparon por esconder el asombro que tenían. ¿Naruto dando ese tipo de consejos? ¡Sí! Y era demasiado gracioso verlo cruzar los brazos para planear la travesura del día. Sí que se sentía liberado.
-Fresas… odia las fresas- terminó de decir el rubio. –Fresas con miel... los odiará por el resto de su vida-
-¡Perfecto!- Jirato saltó del gusto y viendo a su hermano -¡Vamos a pedirle fresas a Kemura-san! Yo creo que le va a encantar el plan-
-Y si le hacemos un zumo y que se lo tome pensando que es de tomate… ¡Vamos!- y ambos Kitsune salieron disparados al Dojo.
Después Naruto tomó dulcemente la mano de Hinata y la jaló literalmente a la estancia (ya que ella se encontraba en un estado de shock). En ese lugar se encontraba su equipo más la dueña de la casa.
-¡Hasta que…! ¡Dios!- Kariko absorbió la masculinidad que emanaba el rubio y se contuvo a levantarse y abrazarlo. ¡Era demasiado sexy para ser verdad! Aunque estaba debatiendo a qué mujer molestar, ya que el Uchiha no se veía nada mal con esos vaqueros negros y su camisa blanca, medio abrochado... no cabía duda que Konoha tenía tan buenos especímenes.
-Buenas- Hinata abrazó a su rubio y miró a su "rival" diciéndole con la mirada "este hombre es sólo mío".
-¿Van a salir?- Shikamaru se encontraba acostado en uno de los sillones que le daban una excelente vista al cielo por la cercanía de este a un gran ventanal.
-Así es. Quiero conocer la aldea- Hinata le sacó la lengua a Kariko, sin que nadie se diera cuenta y así vengarse por lo de -Kun
-Me parece excelente- Sakura sonrió al ver a su mejor amigo con una expresión más relajada. -¿quieren que nos quedemos con los zorros?-
-Hn… si- Naruto se adelantó a "contestar afirmativamente" y con ello Hinata comenzó a reír. Lo que le esperaba al Uchiha… pobre.
-Excelente. Sólo quiero avisarles que vamos a hacer un recorrido que nos pidió Kemura en la tarde. Después cenaremos fuera y prepararemos nuestras cosas. Regresamos mañana a Konoha.
-Vale. Nos vemos en la noche-
.
.
.
El paseo fue lo mejor que había tenido Hinata desde que salieron de Konoha. El colorido de la ciudad y el aroma a paz la relajó mucho, y más por el hecho de que Naruto la llevó a lugares que tenían una belleza sin igual. Ahora se encontraban en una pequeña colina lejos de la ciudad. Cuando ella le preguntó porqué ese lugar, Naruto le comentó que era precisamente ese parque donde podía huir de las latosas del grupo y encontrar un momento de paz.
-Hehehe, puedo imaginarlo-
Naruto la acurrucó en su pecho después de recargarse en el árbol –eran un par de demonios inseparables-
-¿La extrañas?- besó su barbilla y comenzó a jugar con su camisa… ¡Realmente era tan sexy!
-Si-
-Me hubiera gustado conocerla-
-Le hubieras caído bien…- suspiro –gracias por lo de ayer-
-No hay de qué… créeme que para mí fue un gusto ayudarte- y lo besó.
Después de un rato de silencio se dirigieron a la mansión ya que Hinata tenía una gran sorpresa para él y quería dárselo aprovechando que nadie estaría en casa.
.
.
.
-Pero Kemura, no podemos hacerlo-
-¡Claro que pueden! Preciosa, sólo es cuestión que se decidan, no se arrepentirán- contestó muy sonriente.
Después de eso, no hubo expresiones más que: "Hn", "No creo… ¿qué opinas Shika?", "Problemático", "¿Lo vas a hacer sin mí Sasuke-kun?", "¡HN!"… "¿Por qué te ruborizaste Ino?"… "¿Pero no has visto la cara de Sasuke?"… "¡Dejen de molestarme, par de molestas!"
Si que los de Konoha eran reservados. ¿Acaso entrar en un baño termal mixto era tan problemático? Kariko y Kemura se miraron sin entender el porqué el Uchiha estaba con un raro sonrojo, Haruno presentaba una vena en su frente, la Yamanaka reía como loca y el piña-man solo movía la cabeza en negación.
-¡Oh vamos!- Kariko, nada perdida, tomó la mano de Sasuke y comenzó a jalarlo hacia el interior… pero no contó con que este se separara como un experto y que, segundos después, se escuchara un gran estruendo. Cuando volteó encontró que cierta pelirrosa había destruido con su puño una columna de hormigón.
-¡¿o.O?!-
-¿A dónde crees que vas con MI prometido, zorra?- el flequillo de Sakura no dejaba ver su rostro, pero el tonito y la posición por semejante reacción, hicieron que los anfitriones sudaran frío… y no solo ellos, Sasuke sabía lo terrorífica que se volvía Sakura con sus "arranques de celos". Por eso fue llamada la flor letal del cerezo.
-Este… ^^' pues verás… yo no- Kariko no sabía ni que hacer o qué decir.
-¡Déjense de estupideces y entremos! No se arrepentirán- tomó a su hermana y entraron como dos locos desesperados para salvarse de una loca (XD). Con ello, Shikamaru suspiró y entró, seguido de Sasuke (Dahia: aunque no lo crean, él teme por su vida. XD), Sakura y por último Ino, la cual simplemente sonreía por ver los grandes cambios en su antiguo amor. Estaba más que orgullosa de su mejor amiga. –Bien hecho Sakura-
.
.
.
-Vamos a ver- se colocó en medio de la estancia y mirando a su amado –te tengo varios regalitos- Haciendo unos sellos apareció una bolsa de gran tamaño. –Déjame buscarlo…- Hinata metió sus manos y buscaba entre varios objetos el regalo de la Godaime. -¡lo tengo!- y sacó una botella azul que tenía en su interior Sake.
-¿Sake?- el rubio la sostuvo en su mano después de que su novia la dejó en la mesita de centro.
-Así es. Tsunade-sama quería que fuera un regalo porque regresaste conmigo- le sonrió para después seguir buscando en su bolsa. -¿Dónde lo dejé?-
-¿Tsunade te lo dio?- Naruto veía raro a la botella, sintiendo que la había visto antes en algún lugar…
-Así es, para festejar nuestra reconciliación-
-Ah-
-Vamos a probarla… al fin estamos solos y no creo que se enojen si tomamos un poco en la estancia- encontró una caja negra después de tanto buscar -¡Lo tengo!-
-¿Qué encontraste?- El ojiazul se puso cerca de ella para descubrir una sonrisa cómplice en su compañera.
-Tengo que darte dos cosas… cierra los ojos- Hinata rió al ver que Naruto alzó una ceja –Vamos, no seas necio, es una sorpresa-
Cuando la obedeció, Hinata se sentó enfrente de él, le dio un beso corto y sacó de una cajita el collar que tanto adoró su amado. Lo encontró tirado después de que Naruto los salvara de las armas de las Natzuki y desapareciera con el Kyubi y Soma. Lo tomó con mucho cuidado y lo pasó lentamente por la cabeza de él, evitando a toda costa que supiera que era. Al estar la cadena completamente apoyada en ese cuello tan imponentemente sexy, tomó la piedra y la puso suavemente en el pecho de él.
-¿Qué es eso?- Naruto no pudo más con lo que sentía. ¿Por qué empezaba a sentir unas ganas tremendas de desobedecer a Hinata y averiguar lo que estaba haciendo? Tenía que preguntarle qué era eso.
-Sólo espera un momento más- Le dio un beso y tomó ahora la Hitai-te que había tenido como recuerdo. Apoyo el símbolo de Konoha en su frente y quitando algunos hilos dorados para acomodarlo lo amarró con cuidado para no lastimarlo. –Aún no abras tus ojos-
Deposito un beso suave en el protector y con voz alegre comentó. -¡listo! Ya puedes abrirlos-
Y así lo hizo. Antes de saber qué cosas había hecho Hinata buscó su mirada y sin más disfruto de la gran sonrisa que le llenaba de tanta felicidad. Después palpó la tela que se encontraba en su cabeza, desamarró el protector y se dio cuenta que era el suyo… el que le dio años atrás Iruka, como símbolo de respeto y aceptación. Inmediatamente bajó su mirada y esta vez se asombró… ¡Era el collar del primero! Se "enojó" cuando se dio cuenta que lo había perdido en la batalla… ¡Y Hinata lo tenía! En verdad no había palabras para describir lo que sentía…
-Tuve que cambiarle la correa ya que estaba rota- un pequeño rubor se presentó en sus mejillas y jugueteó con sus dedos. –Espero que no te moleste-
-En lo absoluto- suspiró hondo y sin más preámbulos la besó. Quería agradecerle cada una de las cosas que ella hacía por él. La amaba. No había duda alguna y, sin más miedos y dudas, lucharía hasta con la propia muerte con tal de estar con ella siempre. Hablando de eso, le agradecería a Hiashi-sama por la felicidad que tendría por el resto de su vida por la sorprendente propuesta que le hizo antes de comenzar su misión…
&&&&Flash back&&&&
Todos los zorros que escuchaban desde la puerta no pudieron esconder el asombro de esas palabras… ¡Si que el mundo de los humanos era extraño! ¿Cuándo había visto el universo a un padre que felicitara a su yerno por tan pocas palabras y le abriera las puertas de su casa? Con eso el rubio tomó dulcemente la mano de su pareja y la ayudó a levantarse, dándole una reverencia a Hiashi y con eso darle fin a la reunión.
-Y antes que se retiren- los detuvo Hiashi en la puerta –Naruto-san, ¿puedes quedarte unos momentos? Hay algo que quiero que te enteres de una vez- el mencionado besó a su novia (oficialmente y ante los ojos del clan Hyuga lo eran) y regresó, mientras Hinata sonrió y ante su "preparare la cena" salió, pero la pobre sin darse cuenta de los zorros peculiarmente curiosos que se encontraban espiando, abrió la puerta y no pudo evitar dar un pequeño brinco de susto.
-¡AH! Pero ustedes que chismosos son… ¡vámonos a la cocina!- y ante esas órdenes los zorros se levantaron y corrieron a refugiarse al patio, mientras Hinata no podía dejar de reír por la extraña actitud de los animales.
-Ya que estamos solos… quiero entregarte esto- de su kimono saca un pergamino pequeño.
-Hn- realmente no le dio importancia, algo que notó el mayor de los dos.
-Es de tu padre. Él me lo encargó cuando naciste y me pidió que te lo entregara cuando estuvieras listo-
Eso cambiaba todo. ¿De su padre? Ante eso tomó Naruto el pergamino y lo guardó en su pantalón para leerlo después... con Hinata claro –Gracias-
-No, yo soy el que te agradece todo lo que has hecho por mi hija- suspiró y enfrentándose a esos hielos azules –cambió mucho desde que te fuiste y ahora puedo enorgullecerme de ella… no cabe duda que ambos serán excelentes líderes del clan-
-¿Hn?- Naruto puso una cara de duda… ¿había escuchado bien? ¿Líderes? ¿Ambos?
-Así es…- se levantó el ojiperla y cuando se acercó a la puerta –tienes dos meses para proponerle matrimonio a mi hija y así casarse en noviembre como lo tengo planeado- y realmente disfrutó el pequeño rubor que presentaron esas mejillas y la mirada azulada asombrada. No cabía duda que era el hijo de Kushina, sin olvidar a Minato, y como lo prometió hace tiempo, se haría cargo del chico como debió de ser hace años.
-Yo…- pero no pudo terminar ya que un grito y una gran risa proveniente del exterior lo silenció. Se paró inmediatamente al reconocer la voz y al salir vio como Hinata trataba de meter a Kanno a la casa, pero este se encontraba debajo de esta (recordemos que las residencias japonesas tienen los pisos levantados) completamente aterrado.
-Ve y ayúdale a tu prometida con esos zorros desesperados…- el Hyuga colocó su mano derecha en el hombro izquierdo del chico –ya que tienen que descansar para la misión de mañana…- serio -te la encargo, te imploro que no le suceda nada, porque todos necesitamos de ella, al igual que tú- y con eso lo dejó solo.
Pero Naruto no podía moverse. Solo observaba como Jirato trataba de ayudar a Hinata jalando la cola de un desesperado Kanno que gritaba elocuencias, haciendo que sus hermanos se escondieran rápidamente…
-¿Naruto?- Hinata se acercó a su amado al verlo en ese estado, riendo por encontrarlo así. Por lo que opto por besarlo, logrando su cometido
-¿Eh?- por fin salió del shock en el que se encontraba.
-¿Qué tienes?- La ojiperla lo abrazó fuertemente y con eso obtuvo su respuesta, entendiendo la reacción tan extraña de los zorros.
-Yo…- y aunque no quería aceptarlo, Naruto estaba muriéndose de nervios (aunque supo disimularlos a la perfección) por el hecho de enfrentarse a su suegro y ahora con la noticia de que sería parte de los Hyuga y que se casaría con la heredera, lo dejó en "ceros".
-Hehehe, estás nervioso-
-¡Hn!-
-Tranquilo, ya pasó todo- lo besa y se acurruca en su pecho –yo también me moría de los nervios, pero ahora todo está bien… bueno, todo menos tus zorros- y rió fuertemente sin dejar de abrazarlo.
Era cierto. Los pobres zorros habían absorbido todo su malestar y se encontraban aterrados por los nervios que habían asimilado, lo cual les duraría por un muy buen rato. ¡Y ahora qué! Su vida si que era difícil… ¡Sólo faltaba que el Kyubi hiciera de las suyas como le encantaba hacer al percibirlo en ese estado y dejarlo más caótico de lo que se encontraba!...
Tenía que empezar a tranquilizarse de alguna manera, y la solución que encontró fue liberar su estrés escapando a la Montaña Hokage… pero primero tenía que ver que haría con esa mujer que empezó a besar su cuello de una manera tal que… hehe, pensándolo bien, ella tenía la solución perfecta para calmarlo…
&&&Fin Flash back&&&
-¿Y bien?- Hinata se separó de él un poco, para alcanzar la botella -¿celebramos?-
Naruto tomó la botella y la abrió, no sin antes besar a su amada Hinata. Ambos celebrarían que se encuentran nuevamente juntos y tomando un álbum, disfrutaron de las elocuencias que presentaban sus anfitriones cuando eran pequeños.
Sin embargo, algunos minutos más tarde y con la mitad del a botella vacía…
-Na… ah-
-Mmmm-
Naruto hizo que acomodara sus piernas alrededor de su cadera mientras él la sujetaba de sus muslos y trataba de llevarla torpemente a su habitación. Sus sexos estaban en continuo roce y eso fue la bomba que explotó en ambos. El beso fue aumentando considerable de su intensidad y el fuego en su interior los estaba quemando. Y para terminar su tormento, la propia Hinata mordió suavemente su labio inferior, destruyendo la poca cordura que le quedaba.
-Naruto…- ¿Acaso quería volverlo loco con semejante suspiro lleno de deseo?
No podía más, necesitaba hacerla suya ya. Así que la acorraló con su cuerpo en la pared (que no supo realmente en qué parte de la casa se encontraba) y cuando pudo acomodarla de tal manera que no necesitó sujetarla, dirigió específicamente sus manos a esos pechos que desde que la vio con ese vestido necesitaba poseer, acarició cada parte del cuerpo de esa hechicera mientras disfrutaba de las suaves manos de su amada por toda su espalda… y un poco más abajo.
¡Dios! Necesitaba desenfrenadamente cada uno de esos fogosos besos que le daba Naruto. ¿Cómo empezó todo eso? Lo único coherente que recordaba es que estaban viendo un álbum que se encontraba cerca con fotografías de Kemura y Kariko, degustando de tan delicioso sake cuando su novio le besó. ¡No pararon desde ese momento! No supo si fue ese beso o la proximidad de ambos y el olor de Naruto, solamente deseaba con toda la fuerza de su lujuria hacerlo suyo de nuevo.
-Hina… ¡ah! ¡mmmm!-
Desesperada por no poder tocar esa piel bronceada que tanto amaba, intentó desabrochar esa camisa naranja… pero la torpeza de sus dedos por el creciente fuego que aumentaba con cada caricia del rubio, no tuvo de otra que arrancar literalmente los botones y así degustar de esos pectorales.
-Eres tan… tan delicioso- Hinata acercó lentamente su labio al pecho de su amado y lo succionó de una manera torturante y exquisita, ganándose un buen gemido. ¿Por qué de pronto todo estaba más caluroso? Hehe, eran ellos.
Naruto ante una segunda suculenta succión a una parte muy sensible de su pecho, no pudo esconder un suspiro y captó de nuevo esos labios rojos. Estuvieron así por algunos minutos hasta que su cuerpo le pidió pasar a la siguiente fase, por lo que volvió a acomodar a Hinata de tal manera que pudo recargar todo su peso en su pecho y sentir como esos deliciosos y apetecibles senos se apretaban a él.
-¡Dios!- Agregando los besos en su cuello… ¿Dónde demonios se encontraba su habitación? Importándole realmente un bledo, se metió en la primera puerta que encontró a su disposición y agradeció que no fuera exactamente una recámara. Probarían algo nuevo…
Volvió a apoyarla en una pared y tirando torpemente todo lo que se encontraba en un estante, sentó a Hinata ahí, rompió el beso y yendo hacia el cuello disfrutó del gemido que se le escapó a esa diosa que, al besar detrás de . Pero eso no fue suficiente. Así que la liberó para poder subirle el vestido hasta la cadera, absorbiendo con tanto deseo el panty tan sexy que se había puesto. Acarició sus muslos lentamente y acercaba peligrosamente sus manos a la entrepierna húmeda de ella.
¡Nunca había sentido tantas canijas ganas de hacerla suya! La apoyó al muro y sin más que el deseo, acarició y besó esas montañas por encima de esa molesta tela.
-¡Naruto!- La ojiperla echo su cabeza hacia atrás al sentir como el rubio atendía tan deliciosamente sus pechos y lo que hizo que su pasión arrebatara toda su cordura, fue la pequeña succión que sufrió uno de sus pechos que ya se encontraba libre de cualquier tela… y pensando que eso sería todo, su cuerpo reaccionó fuerte e inmediatamente a las caricias que empezó a recibir en su intimidad.
No podía más… era ahora o ahora, por lo que separó un poco a Naruto para desabrocharle esos pantalones. No fue una tarea fácil ya que él se encargó de distraerla con esas caricias tan deliciosas en su sexo y más cuando la despojó de su ropa íntima. ¡Lo deseaba ya! Así que sin más preámbulos logró bajar sus pantalones y bóxers, liberando esa parte que añoraba tener dentro de ella y lo invitó a ponerse entre sus piernas.
Gimió Hinata fuertemente por la deliciosa y fuerte embestida que le dio Naruto.
Naruto echó la cabeza hacia atrás y gruñó cuando el húmedo cuerpo de Hinata le dio una gran bienvenida, llenándolo con su calidez, estremeciéndolo de la cabeza a los pies… ¡realmente fue deliciosamente fantástico!
Jamás habían sentido tanto placer. Añoró la ojiperla cada enviste que le propinaba… ¡deseaba cada vez más y más! Naruto disfrutaba de los gemidos que le arrancaba a esa mujer y de los rasguños que sin duda dejarían una marca en su espalda. Quería disfrutar de ese momento, y se sintió desfallecer por tanto placer cuando las manos de Hinata posaron en su trasero, ayudándole con la tarea.
-Oh si… ¡ah!-
Hinata entrecruzó las piernas en su cadera para sentirlo más dentro de ella y sin que ambos lo esperaran, la sensación fue espectacularmente exquisita. Los besos y caricias no cesaron todo ese tiempo y cuando el orgasmo llegó a ellos los dejos tan aturdidos que no pudieron moverse por los siguientes minutos… siendo uno.
Su respiración aún no regresaba a la normalidad cuando sintió que esos labios juguetones recorrían su cuello. Naruto se estremeció y buscando la mirada pícara de su amante, intentó decirle algo, pero ella captó sus labios y con eso olvidó todo.
-Es mejor que… ah- Hinata lo abrazó fuertemente y sintiendo que podían seguir con lo que habían iniciado, generó en ella un acaloramiento tal que necesitaba hacerlo suyo de nuevo -¿Dónde… queda tu habitación?-
-No… no lo sé- contestó lo más concentrado posible, pero le era complicarlo hacerlo ya que aún se disfrutaba de la estrechez de ella y estaba realmente estimulado para poseerla de nuevo.
Y así lo hizo.
Al parecer en esos momentos nos les importó que se encontraran exactamente en la pequeña bodega de papeles a unas cuantas puertas de su destino.
.
.
.
Para cuando despertaron, notaron que ya era de noche. ¿Realmente habían encontrado su habitación? Para Hinata era conocida, en cambio para Naruto no. Con mucha flojera y un gran cansancio, fue ella la que se levantó primero. ¿Cómo fue posible que se hubieran entregado todas las veces que lo hicieron en tan poco tiempo? Aturdida aún, observó como su amado aún mantenía sus ojos cerrados. –Naruto, Naruto levántate que tenemos que ver a los demás-
Nada. Al parecer él se había dormido nuevamente. ¿Cómo despertarle sin motivarle otra sesión de deliciosa entrega total? Estaba segura que no podría sentarse cómodamente por algunas horas. Al principio le llamó suavemente, después le tocó el hombro y por último, un poco desesperada por no obtener el resultado deseado, le empujó levemente.
-…Hm..-
¡Estaba perdidamente dormido! Así que no le quedó de otra más que levantarlo de la única manera que se le ocurrió. Se vistió rápidamente y acostándose a su lado, colocó sus manos en los hombros de él y sus piernas en su espalda.
1…, 2…, 3…
-¡AAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHH!-
¡PAZ! Un golpe duro se escuchó por toda la habitación, seguido de una gran carcajada y de las corretizas más grandes de su vida en un espacio de 3X3 metros. ¡Aventó a Naruto de la cama! Y si, realmente funcionó. Al principio dudó, sin embargo se armó de valor y empujándolo con todas sus fuerzas, despertó a Naruto a la mitad del camino hacia el suelo.
-¡Ven aquí Hyuga!- tomó su pantalón después de sus boxers y como pudo se lo puso, ya que su novia había aprovechado su sueño para vestirse. Esa mujer ahora pagaría caro su "mal despertar". ¿En dónde habían quedado los mimos y besos?
Los zorros, asomándose por la puerta, encontraron que su ama salía literalmente de esa habitación mientras que su amo intentaba desesperadamente vestirse. ¿Qué pasó entre esos dos?
-¡Corran!- Al ver esa risa extraña en su ama decidieron obedecerle. Comprendieron que ella le jugó una broma a su amo y sin más la acompañaron brincando. En cambio Naruto, el cual salía rápidamente de la habitación en un estado de "recién levantado" con sus pantalones negros y su pecho al descubierto agregando que sus cabellos dorados despeinados y con aún cara de almohada, denotaba cierta molestia. De esta no se salvaba… ¡hasta el Kyubi pedía venganza! Al percibir cierta cola peluda dando la vuelta en el pasillo izquierdo, salió tras de ellos.
¿Desde cuándo se escuchaban ese tipo de cosas en esa casa? Los sirvientes no entraban en razón al observar como el amigo serio y amargado de su líder corría desesperadamente tras de su mujer, la cual no paraba de reír y huir astutamente de sus brazos.
Durante algunos minutos sólo se escuchaban gritos como: "Naruto, ¡basta!"… "Amo espere un momento"… "¡AHHHH! ¡AMO!"…"déjame… ¡UZUMAKI!"… "¡Hahahahahahaha!"… "Dilo…"… "Nunca"… "¡Hahahahahahaha! En verdad ya Naruto!!"… "Déjela amo"… "AMO NO!!!"… "Dilo…"…
-Kemura, ¿desde cuándo tu casa se convirtió en un manicomio?- Shikamaru comentó al ver como la servidumbre les veía extrañados, agregando semejante ruido proveniente de la estancia.
-¿Acaso crees que yo lo sé?- el nombrado le contestó asombrado.
Y bueno, lo mejor vino después. Guiados por los gritos y risas que se escuchaban, se adentraron a los pasillos con uno que otro mueble desacomodado o vidrios rotos en el piso. Al llegar a la sala quedan anonadados y completamente felices con lo que veían: Naruto aprisionaba a Hinata en el suelo, él estando arriba de ella y con sus manos sujetaba las de ella y los zorros haciendo todo lo posible por liberar a su dueña, sin lastimar a su amo.
-Dilo Hyuga- Naruto acercó su cabeza a la de su mujer. ¿En qué momento su amada novia era tan traviesa?
-¡No! ¡Yo no tuve la culpa!- Hinata no dejaba de patalear y moverse para intentar de zafarse, fallando indiscutiblemente.
-No lo niegues…- Acercando su cabeza cada vez más –Confiésalo-
¿O qué?- Hinata le amenazó -¿Acaso me vas a amenazar con esa mirada? Pues no, no lo diré-
-Dilo- ¿Creía Hinata que le daría miedo esa amenaza… al contrario, si no se confesaba culpable, la castigaría de tal manera que hasta él disfrutaría.
-Vamos amor…- se perdió en tan bellos celestes –entiende que no fue mi culpa, tú duermes muy loco-
-Amo, ella tiene razón- Jirato dejó de molestar a su amo, dejando que Kanno y su ama continuaran el juego –Usted duerme loco-
-¿Duda de nuestra ama, amo?- Kanno estaba más que divertido. No había duda que sus amos eran geniales.
-¡ASH!- Ella alzó su cabeza y aprovechando la poca distancia con Naruto, le besó suavemente -Tu ganas, lo siento, y sí, yo te tiré de la cama… ¡Hahahahahahaha! Lo siento… no pude evitarlo. ¡Hahahahaha! No despertabas-
-Eres imposible- la soltó suavemente para abrazarla –Lo sabía, tramposa-
-Lo siento mi Naruto, pero sabes, por lo menos– acarició su rostro suavemente -pude ver nuevamente esa hermosa sonrisa, pequeña claro, sin embargo era una y con eso me basta-
-¿Sonrisa?- ¿Qué sonrisa? Ella no había parado de reír…
-Sí, una sonrisa… aquí- y acarició suavemente los labios de Naruto –Gracias por hacerme tan feliz…-
-Hn- Amor, qué bello sentimiento. Juntó sus labios nuevamente y disfrutó de ese pequeño momento, el cual estaría en su memoria el resto de su vida.
-Naruto, ¿te hago feliz?- ella comentó después de sentarse.
¡Qué pregunta era esa! ¿No veía todo lo que él era gracias al amor que le brindaba? Negando un poco con su cabeza, se colocó a su lado y abrazándola fuertemente -Si lo que siento en estos momentos es felicidad… si, y mucho, no puedes imaginártelo-
-Eso es lo que tú crees… te amo Naruto-
-Y yo a tí m…-
-¡AAAAAAAAAAAAHHHHHHH!- si no hubiera sido porque Kemura y Shikamaru cargaban a una enfurecida Kariko, en estos momentos sentirían el poder de los celos ajenos.
-¡MOLESTA HUMANA!- ambos zorros corrieron al auxilio de esos dos humanos y dejando que esa odiosa mujer saliera de escena, Ino, Sasuke y Sakura se acercaron a los causantes del caos en esa casa.
-¿Están bien?- Ino comento al ver como su amiga tenía uno de esos rubores espectaculares mientras observaba como su novio se dirigía por una camisa o algo que le cubriera más. En verdad que Naruto había cambiado mucho y era demasiado sexy.
-S…si, gra-gracias- Apenas podía hablar.
-¿Qué fue lo que pasó aquí?- Sakura reía al notar que Hinata regresaba poco a poco a ese hiperactivo con cara de idiota.
-Digamos que…- Hinata se levantó y dibujó una gran sonrisa –que estoy recuperando a Naruto-
-Se nota- Sasuke tomó la mano de Sakura y la entrecruzó con la suya.
5 minutos después, todos se encontraban reunidos en el punto "cero" del desorden anteriormente causado…
-Entonces el enemigo vino a verlos- Sasuke estaba asombrado.
-Así es, pero no los apoyamos- Kariko habló fastidiada de ver como Hinata estaba de la mano de Naruto y este dejó que ella se acostara en su pecho. ¡Odiaba a esa mujer!
-Pero… ¿qué es lo que les pidieron?- La ojiperla veía con desprecio a la anfitriona. ¡Cómo la detestaba!
-El pergamino de la vida y la muerte- Kariko lo soltó seria, ya se vengaría.
-¿Y qué tipo de pergamino es ese?-
-Uno donde se describe diferentes técnicas donde puedes dar vida a un ser humano… o quitársela. Pero este sigue siendo nuestro y siempre lo será-
-Es peligroso que llegue ese tesoro a sus manos, pueden destruir al que sea y ganar esta guerra- Ino estaba anonadada. ¿En el mundo existía un poder tan peligroso como ese?
-Se equivocan- todos quedaron asombrados por lo siguiente, comentado por Kemura –no cualquiera puede hacer estos jutsu… sólo un poseedor de chakra ilimitado tiene la capacidad de desarrollarlas-
-A un poseedor de energía ilimitada…- Shikamaru vio a Naruto –y por lo mismo no pudieron obtenerlo-
-Así es. Y lo que nos preocupaba era que te hicieras amigo de ellos Naruto, pero veo con gusto que de nuevo perteneces a Konoha- Kemura hablo contento.
-No me interesa estar con el enemigo, ahora tengo lo que he buscado-
-Lo sé amigo, lo sé- no podía esconder su felicidad al ver como Hinata besó al ojiazul y este le contestó de una manera dulce, dándole a entender que gracias a ella jamás los traicionaría. -¿Y qué pasa con Irikami?-
-Estamos arreglando detalles, pero todo va de acuerdo a lo estipulado- Shikamaru suspiró –Es más problemático de lo que pensé y ahora reunimos fuerza para ejecutar todo-
-Entiendo-
-¿Tienes el pergamino?- Naruto preguntó, dejando asombrados a todos por la seriedad con la que cargaba esa pregunta.
-Hahahahaha, claro Naruto. ¿Acaso crees que lo perdería sabiendo la importancia que tiene?-
-Necesitamos llevárnoslo- el Nara se acostó en el suelo. –No tenemos mucho tiempo y necesitamos seguir con el plan-
-Yo mismo lo llevaré, si no les molesta ya que deseo cumplir mi papel-
-¡Hermano! ¡Juraste a la "no guerra"!- Kariko le gritó literalmente para después abrazarlo fuertemente –No quiero que pelees-
-¿Acaso tengo de otra?- Kemura contestó molesto –además te recuerdo que soy parte de Irikami y por lo mismo debo de olvidar el juramento-
-Kariko, eres muy problemática- Shikamaru suspiró cansado –y bueno, la reunión es en Hi-
-Entendido-
-¿De qué están hablando?- Haruno preguntó molesta, algo que notaron los presentes y le pusieron atención a Kemura.
-Nada que te interese, preciosa-
¿Nada que interese? ¡Qué tontería era esa! Sasuke, Sakura, Ino y Hinata se miraron mientras escuchaban demás cosas ajenas a sus conocimientos. Ninguno entendió nada, y cuando se levantaron para preparar la cena, Hinata tomó la mano de Naruto y lo llevó a un lugar apartado de los demás.
-¿De qué hablaron hace rato?- su voz estaba llena de reproche.
-Trabajo- Lo soltó sin ningún sentimiento. ¿Por qué su vida no era fácil y normal?
-¿Trabajo? Vamos dime…-
-¡Hey Naruto!- Kariko corrió hacia donde estaban ellos –Se me olvidó decirte que "Oso negro" quiere que le mandes el informe de tu último asalto-
-Hn-
-Bueno…- y sin que nadie pudiera detenerla, se acercó al rubio y depositó un suave beso en su mejilla –hasta mañana-
Hinata quedó helada ante lo pasado: Naruto no la detuvo. –¡AH!- gritó desesperada… mejor dicho llena de celos -Sabes una cosa Naruto, no puedo entenderte. Alejas a todos los que te queremos y a esta simplemente… ¿Por qué permites que Kariko sepa más cosas de ti que yo?-
-Ella no sabe más cosas que tú- mirándola fijamente –y no me importa ella-
-Claro… ¿y entonces por qué ella si tiene conocimientos de tus planes?- no recibe respuesta –dejas que se te acerque, le contestas y ni siquiera la detienes… ¡Ni Sakura, que fue tu mejor amiga, tiene más derechos que ella para estar contigo!-
-Hinata…-
-¿Por qué?- encontró una mirada seria, la cual no demostraba absolutamente nada. -Entiendo. Si no vas a decirme el porqué es mejor que te vayas, que me dejes sola. Quiero y necesito estar sola- lo miró dolida. ¿Por qué no podía confiar en ella? ¿Y por qué esa resbalosa tenía más conocimientos acerca de SU novio? Sí que sus celos eran grandes.
Con ello Naruto la miró por algunos segundos, suspiró resignado y cuando quiso darle un beso en la frente a ella, Hinata se quitó… yéndose después.
-Rayos…- la ojiperla comenzó a llorar cuando se quedó sola. -¿Por qué me…?-
-Es una respuesta muy fácil princesa- apareció Kemura de las sombras –y me sorprende que no te des cuenta-
-¿Disculpa?-
-Hinata…- sonriendo se sentó a su lado –el rubio no quiere decirte nada ya que te pondría en riesgo y eso es lo que menos ansía- no dejando que ella hablara, callándola con una sonrisa –yo conocí a Naruto cuando perdió su humanidad y te puedo decir que hoy es otro hombre, y eso es gracias a ti… pero si llega a pasarte algo no creo que lo soporte…- mirándola fijamente, asombrándola –además quiero aclararte los celos que tienes son injustificados-
-¿A qué te refieres?- dio en el blanco. Hinata sabía perfectamente que estaba extremadamente celosa, algo que no podía esconder. ¡Odiaba a esa mujer!
-Que jamás recibió un beso de mi hermana-
-Pero ella juró que…-
-Hahahahaha! No Hinata. Para desgracia del mundo entero mi hermana Kariko es demasiado orgullosa para admitir la verdad… estábamos juntos en el país del vino cuando ella trató de robarle un beso a Naruto- hace gestos de resignación -según ella estaba "distraído", pero –el hombre empieza a reír por recordar la escena tan peculiar- calló fuertemente de nalgas y ante un "aléjate, no me toques… me das asco" el rubio la dejó tirada y lo mejor vino después… ¡Kahiki cayó encima de ella porque no la vio y estaba corriendo!- hizo reír a la Hyuga –Hubieras visto la cara que puso la pobre… ¡No dejamos de reír hasta cansarnos!- mirándola con ternura, parando momentáneamente su ataque de risa -¿Ahora entiendes que tu enojo es injustificado?-
-Genial, ahora me siento una idiota- Hinata dejó de reír y agachando la mirada –lo amo tanto que me molesta que…-
-No debes decir eso. Entiende mujer, nosotros tuvimos la oportunidad de aguantarlo con la pérdida de sus sentimientos y por lo mismo podemos acercarnos a él… - la interrumpió y se levantó –Sólo ve como se relaciona con Shikamaru y entenderás mis palabras. No es que los odie o algo por el estilo. Supongo que no sabe como acercarse y sobre todo con Sasuke… ¡Es todo un problema ese hombre con las cosas dulces!- ríe fuertemente y al ver la cara de duda de Hinata –hoy los zorros me hicieron preparar un zumo de fresas con miel… ¡pero los muy condenados le dijeron al Uchiha que era de tomate! Pobre, creo que aún tiene indigestión.
-¡Si lo hicieron! Hahahahaha- rió fuertemente. No había duda que su Naruto era tan genial hasta en eso.
-Ah, con que tú les diste la idea-
-No, fue Naruto-
-¡WOW! ¿En serio? Pues le funcionó… ¡Fue la corretiza más grande de esos zorros que he visto en mi vida! Nunca había visto a Sasuke tan enojado… con decirte que les dio una regañada, aunque creo que ellos lo disfrutaron, ya que andaban de un lugar a otro con él y lograron bajarle el coraje- su mirada se pierde en el estanque que se encontraba enfrente de él -Antes de que te enojes y le hagas sentir mal a mi amigo por tus celos, te recomiendo que le apoyes para que pueda relacionarse con todos ustedes sin problemas… pero para ello tienes que ser comprensiva y ayudarle, ya que solo no podrá hacerlo-
-Gracias por tus palabras, tienes razón-
-Aceptaré tus gracias si te encontentas con Naruto-kun, que anda con un caos en su cabeza- riendo – ¿Sabes? Lo has cambiado mucho. Antes ni siquiera se molestaba en contestar y ahora… ^^ me pidió disculpas por romper una de mis esculturas-
-¿En serio hizo eso?-
-Le importas más de lo que tú misma crees…- suspiró –Ayúdalo y no le haré pagar nada-
-Lo prometo…- sonrió y mirando hacia donde había desaparecido Naruto -¿desde cuándo lo conoces?-
-Pues, creo que desde hace 2 años y medio… tal vez menos, no lo recuerdo. Estábamos peleando en el valle del caos cuando me salvó mi vida y…-
-¿Salvo tu vida?-
-Así es. Yo era un mercenario sin rumbo, un caza recompensas… y me ofrecieron un buen capital para capturar al último Jinchuriki… ^^ no obstante él me salvó cuando estuve a punto de matarlo y se ganó mi respeto-
-Wow… yo…- suspira -¿Qué es lo que ha hecho Naruto en estos años?- Hinata bajó su mirada con dolor –Él es tan fuerte y yo… yo soy una AMBU cualquiera que ni siquiera tiene el poder para ganarse la confianza del ser que ama…-
-¿Eh?- Interrumpiendo a la ojiblanca –Espera un momento mujer… ¡No digas eso!- viendo que ella comenzaba a llorar –no digas eso… Hinata, ¿acaso no sabes lo importante que eres?-
-No soy importante-
-¿Acaso no eres la única persona que trae arrastrando la cobija al hombre más solitario y serio del mundo?- las perlas húmedas lo buscaron con asombro, lo que hizo que continuara -¿No eres la única persona que lo ha querido con sus virtudes y defectos sin importar nada? Y… ¿no eres la única que ha sacado del abismo en el que se encontraba después de darle todo al Kyubi y que le está regresando la vida? No quiero que vuelvas a decir eso. Hinata eres una gran guerrera y… -con una cara pícara –eres la única mujer que puede hacer de las suyas con Naruto. Mi hermana le daría su figura al diablo por tan solo recibir una de las miradas que te da él… así que no me vengas con esas tonterías… - serio -Hinata…-
-¿Qu… qué ocu… ocurre?- estaba secándose sus lágrimas.
-¿Estás en tus días o embarazada?-
-¡¿QUÉ?!- ruborizada se levantó y sin más lo abofeteó.
-¡Tranquila mujer!- saltó y se quedó a una buena distancia, sobándose su mejilla -¡Mi hermana siempre se pone sentimental en esos días! Yo pensé que tú estabas…-
-¡AH! ¡Eres un grosero y grotesco!- le dio la espalda –tenías que arruinar todo- y se fue a su habitación.
-Mujeres… ^^ ¿quién las entiende?… ¿pero quién puede vivir sin ellas?- sonriendo se fue a su habitación –Espero que Naruto si la entienda porque si no… no quiero imaginarme lo que le pasará-
.
.
.
La noche llegó rápido y con ello, todos los habitantes de la mansión descansaban tranquilamente. Sin embargo, una joven estaba planeando lo necesario para vengarse de esa maldita Hyuga y mostrarle que su belleza logrará arrancarle a cierto rubio demasiado sexy y guapetón.
-Maldita Hyuga, pero ahora verá- Kariko se colocó una pijama extremadamente sexy, se arregló el cabello y se puso ese perfume especial que tanto había guardado para esta ocasión. Al no escuchar más ruidos, se adentró entre el pasillo principal y como si nada entró a la habitación del rubio. –Bien- con el mayor cuidado posible, adentró con silencio y cerró la puerta con seguro. De esta no se salvaba.
Con movimientos femeninos fue acercándose a la cama y estando en la orilla derecha, se acostó lentamente.
-Naruto… mi cielo- en susurro comentó.
-¿Hinata?- la voz masculina no se hizo esperar. ¿Qué hacía Hinata ahí si estaba molesta con él?
-¡SCH!- lo abrazó y dándole un sinfín de besos en la espalda. –No, no soy Hinata…-
-Kariko- Naruto se levantó separándose de ella -¿Qué demonios haces aquí?- La miró y frunció el cenio. ¿Por qué vestía de esa manera?
-Naruto…- se sentó arriba de él y jalándolo de tal manera que su cadera quedaba debajo de la de ella -Calla y disfruta- lentamente acarició tan bello rostro varonil y acercando sus labios, le besó.
¡Qué delicia! Sin duda era un sabor completamente el de ese rubio. Nunca había tenido la oportunidad de saborear esa caverna y con gusto lo estaba haciendo ya que él respondía completamente… ¡Fantástico!
-Cómo me encantas guapo…- ella le comentó al separase por falta de aire, comenzando a recorrer el pecho del susodicho. –Lo que vamos a hacer te va a encantar-
-¿En verdad crees eso… Kariko…?- la besó nuevamente -¿Kariko idiota?-
-¡¿EH?!- el romanticismo y la pasión que despertaron cayeron al precipicio por ese insulto. ¿Desde cuándo Naruto le decía cosas de esas? Ella aventó a Naruto en la cama buscando respuesta, no obstante, de pronto Naruto se separó de ella lanzándola al suelo y se echó a reír, sorprendiendo a la mujer.
-Sí que esto es gracioso- y después de que él fue cubierto en una nube de humo, apareció Jirato. –Siempre quise un beso de una humana… ¡Y fuiste tú! Kariko, sabes muy rico- Kariko quedó en shock… ¡Besó a un zorro apestoso!
-Jirato, ¿acaso no pudiste aguantarte la risa?- Kanno salió del closet, riendo también. –Hubieras visto como llegó esta humana… es lo más cómico que he visto en mi vida-
Lo que ella no se imaginó es que Naruto se escabulló minutos antes a la habitación de al lado con su amada Hinata, dejando esa "trampa" a Kariko, idea maravillosa de Jirato y Kanno.
-¿Naruto?- Hinata despertó al sentir como alguien la abrazaba y la acercaba a su cuerpo (y de escuchar un grito descomunal).
-Preciosa…-
-Mi Naruto…- y volteó para encontrarse una mirada preocupada. -¿Qué pasa?-
-Lo siento- sus ojos lo decían todo… esos ojos que ella vio cuando él estaba triste.
-¿Sentirlo? Pero amor… no te preocupes no estoy enojada contigo- y lo abrazó fuertemente. –Soy una celosa, eso es todo-
-Yo quiero decirte todo pero…- y no pudo continuar porque la Hyuga le puso su mano en sus labios para después besarlo.
-No digas nada ahora… esperaré el tiempo que necesites- lo besó tiernamente y haciendo que él se acostara arriba de ella –te amo Naruto-
-Y yo a ti Hinata… no lo olvides- y de nuevo juntaron sus labios.
Ella le acariciaba la espalda y cuando llegó a la orilla de la playera, se la subió lentamente, disfrutando del calor que emanaba ese cuerpo. Para Naruto, la labor fue más fácil por el hecho de que ella solo tenía puesto un camisón muy corto, el cual fue retirado con la lentitud necesaria para poder saborear esa piel que tanto amaba.
Entre caricias y besos prepararon sus cuerpos para unirse y cuando estuvieron listos, bajo la oscuridad de la noche se fundieron en la danza que los llenaba de felicidad. No obstante esta fue completamente diferente a las anteriores, en esta se expresó un sentimiento completamente nuevo… ambos se adentraron a un abismo de tanta necesidad y amor del cual no querrían salir nunca, dándose a entender que el uno no podría vivir sin el otro. Naruto le demostró sentimientos que él mismo desconocía, quizás el miedo de perderla fue tan grande que necesitaba sentirla suya y disfrutar del amor que ella le daba.
Todo sería para Hinata y en ese preciso momento se lo demostró: le entregó plenamente su ser, sin ataduras y sin dudas. Los besos y caricias eran tan tiernos, asombrando a Hinata, la cual felizmente los correspondía de la misma manera y cuando el orgasmo se apoderó de sus sentidos fue tan grande y magnificente que los dejó inconscientes aún siendo uno.
Cuando Hinata regresaba del cielo, los labios de Naruto la sorprendieron ya que le dio un beso cargado de tantos sentimientos que pensó no sentir en mucho tiempo, el cual fue roto rápidamente para que después el se separara de ella y se acostara de lado, jalándola consigo.
-Eres lo mejor de mi vida Hinata… no quiero perderte por mi miedo-
-Y tú de la mía… no me perderás- aún disfrutaba de la corriente eléctrica que le había causado su unión y pasando algunos minutos trató de hablarle nuevamente pero no pudo ya que sus labios fueron ocupados por los de él...
