La Posesión del Kyubi

"Te comprobaré que jamás te dejaré de amar... cueste lo que cueste"

Hola hermanitos del Fic!

Quiero pedirles una gran disculpa por la tardanza ante las actualizaciones, pero el hecho de que la inspiración se fuera muy lejos y el trabajo excesivo después de dos meses de vacaciones me han entretenido como no tienen una idea.

Les agradezco sus mensajes y, sobre todo a Dennise y a zulemo1 por sus mensajes… no quiero dejar estas historias, lo juro, es sólo que no encuentro ese momento de inspiración para continuar como siempre :( lo siento en verdad, pero aquí les doy un pequeño capítulo, pero que en lo personal me encantó… espero que a ustedes también.

Sé que no me merezco ni un review, pero si me regalan uno, verán que mi INNER despertará más rápido de lo normal XD… ¿me dan un comentario aunque sea pequeño?


Capítulo 37: Inicio del todo. Parte 1

Al parecer la batalla realmente era pesada y el tener tantos problemas para defenderlos era un verdadero caos. Cuando destruyó a 4 ninjas más, volteó hacia si equipo intentando cerciorarse que todo estaba en orden, sin embargo lo encontrado le dejó sin habla.

…No pudo evitarlo…

Hinata cayó fuertemente, junto con los demás, después de recibir ese golpe en su costado. La vio tirada y no pudo más. Gritó con toda la fuerza de su ser y con ello, una gran ráfaga de chakra generó una zanja a sus pies…

-¡Hinata!- Se levantó fuertemente. Su respiración era pesada y fuerte, teniendo que el sudor había generado que su cabello se pegara a su frente. Al notar el espacio en negro, volteó a su izquierda y se encontró a una durmiente Hinata, la cual no despertó con el grito dado.

Suspiró aliviado, fue sólo un sueño. Se levantó con cuidado y yendo al baño, tomó su reloj y encontrando que eran las 4:15, decidió liberar esa misión de Irikami antes de que salieran del Olvido. No obstante no supo el cómo hacerlo sin ser detectado… ¿acaso su vida no podía ser más fácil? Se vistió completamente de negro y con su capa en la mano derecha y su máscara de zorro en la izquierda, salió silenciosamente de la habitación, dejando a su Hinata protegida. Era el momento de cumplir con su palabra y esperaba que Jirato cumpliera con la suya.

Se acercó a esos dos peludos perdidos ante Morfeo y con el cuidado de siempre, despertó a Kanno y explicándole rápidamente lo que tendrían que hacer, ambos se dirigieron a la salida de la mansión, no sin antes preparar unas cuantas trampas para defender a los demás.

-¿A dónde demonios creen que van?- la voz de ese humano paralizó su gran huída, ganándose una mirada de malos amigos por ambos huyentes.

-¿Acaso la inteligencia que te reconoce como genio no te sirve? ¿No es obvio baka?- Kanno se acercó al humano chismoso y con la pereza de haberse levantado tan temprano, dejó que le acariciara por un momento, pero solo uno ya que se colocó al lado derecho de su amo, listo para irse.

-Hn… tarado- el Nara, el cual estaba recargado en una de las columnas de la casa, se acercó al rubio rápidamente -No puedo permitir que te vayas así sin más, Naruto- Shikamaru le observó serio, mostrando de la misma manera un su vestimenta negra, cargando consigo las armas que fueron de su sensei en uno de sus costados y esa máscara de ciervo que tanto detestaba. –Así que iré contigo-

-No- contestación seca e inmediata. –Avanzarán hacia Konoha lo más rápido que puedan-

-¿Crees que Hinata quiera moverse sin ti? Yo lo dudo- Shikamaru se colocó a su lado, dándole a entender que esta vez no retrocedía –Entiendo que tienes deberes importantes, sin embargo no me moveré del Olvido sin ti… ni siquiera Kemura lo permitirá, así que deja esa estúpida necedad y vámonos-

¿La respuesta de Naruto? La esperada como siempre. Él simplemente suspiró levemente y dándole la espalda, se encaminó hacia la salida, seguido de Kanno. Ante eso, a Shikamaru no le quedó de otra que utilizar su técnica familiar para intentar detener a Naruto. Sabía perfectamente que él no estaba pasando por su mejor momento y si el chakra sentido horas atrás pertenecía a cierto demonio problemático, estaba en serios problemas. ¿Por qué el Kyubi se presentó? ¿Habrá hablado con ese problemático de algo importante?

-No me estorbes Nara- La voz seca de Naruto era realmente amenazadora. No tenía tiempo que perder y ahora resultaba que el propio Shikamaru quería ayudarle… sí que empezaba mal su día. Con un poco de chakra deshizo el jutsu y continuó su movimiento.

-Sabes que me necesitas, por lo menos para sacarte del área después de tu asalto. Si no voy, no creo que sobrevivas y lo sabes mejor que nadie…-

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Si no se apuraba les perdería la pista. Por desgracia tuvo que salir algunos minutos después que ellos para evitar ser percibido. -¡Maldita sea!- se encontraba más que molesto por el hecho de sentir que cada día que pasaba, perdía la posibilidad de acercarse a ese rubio con cara de idiota. ¿Desde cuándo Naruto tenía esa aura de misticismo y estaba lleno de secretos? Y lo más importante… ¿por qué Shikamaru se escuchaba realmente preocupado?

"No voy a permitir que mueras sin siquiera haberle ganado al Kyubi"

¿Qué quiso decir ese tarado con todo eso?

Sasuke se movía lo más rápido que podía entre las ramas y arbustos del bosque, siguiendo el paradero de esos tres molestos. Para su favor, su Sharingan encontró un pequeño rastro de chakra, regalo indiscutible del tonto de Kanno. ¡Dios! No supo cuánto tiempo ni que tan lejos estuvo moviéndose, sin embargo la necesidad de encontrar la respuesta de sus dudas le hizo seguir adelante, olvidándose de sus propios malestares físicos… y obtuvo su recompensa exactamente a las dos horas.

Sigilosamente se detuvo detrás de un conjunto de piedras, observando con asombro el espectáculo generado por más de 400 soldados y un conjunto de 10 clones provistos por Naruto, más el original, el cual peleaba fervientemente contra el líder del enemigo…

¿Qué estaba pasando? ¡Por qué Naruto se encontraba en el centro de una pelea! Requería saber de toda la verdad.

-Me da gusto saber que eras tú Sasuke el que nos seguía…- Shikamaru sorprendió al azabache, ganándose su atención –y como recomendación personal: mejor no te asomes, puede quemarte sin desearlo-

-¿Qué es todo esto?- se levantó y colocándose a su lado, encontró que Kanno se encontraba acostado en una rama, observando la pelea, el cual bajó a su encuentro solamente para morderle inmediatamente. -¡AWA!- no pudo más que darle un leve golpe en su costado. –¡Maldita sea Kanno! ¿Puedes calmarte por un momento?-

-Idiota mal agradecido- Con ello, Kanno pudo esconder el chakra del recién llegado sin que este se diera cuenta y divertirse ante la mueca de dolor de ese humano tan, pero tan molesto.

-No es algo que tú debas saber...- Shikamaru suspiró molesto, pero agradecido por la astucia del zorro –sin embargo tienes que ayudarme a traerlo de regreso-

-Explícate-

-Mejor velo por ti mismo. Con ello se te darán algunas respuestas a tus preguntas-

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La batalla fue más pesada de lo que él pensó. ¿De dónde salían tantos shinobi? ¡Tenía que terminar con ellos de cualquier modo! Por desgracia cierto inquilino suyo no dejaba de fregarle… así que no solo tenía una lucha externa, sino interna, siendo más intensa aún…

-¿Ahora sí me vas a dejar salir? ¡Vamos Naruto! necesito divertirme- El Kyubi no dejaba de molestarle. ¡Qué tipo de ser era ese! ¿Acaso no se daba cuenta del problema que le estaba generando?

-Ya te dije que no- cuando pudo contestarle, se había deshecho de 4 ninjas de una aldea desconocida gracias al Rasengan.

-¡QUIERO SALIR!- el grito del Kyubi hizo que retrocediera un poco ante el enemigo externo, ganándose una buena herida en su brazo derecho -¡¿No quieres verme enojado verdad, mocoso?! Te lo advierto, o me dejas salir o lo lamentarás- ese aviso vino con un déficit completo de chakra.

¡Ahora no! Cayó de rodillas fuertemente por la debilidad repentina. –Maldi…ta sea- comentó Naruto al interceptar el golpe enemigo. Se levantó como pudo y al perder el control de 2 de sus clones, no tuvo de otra que gastar más chakra en generarlos.

-Hehehe… ¿Acaso el hijo prodigio no puede contra unos cuantos humanos por si solo?...- comentó el demonio lo más irónico que pudo -¿Acaso el heredero del cuarto Hokage requiere de su demonio interno para salir adelante?-

-No molestes- Naruto se dejó caer completamente de rodillas mientras intentaba controlar fallidamente el chakra del Kyubi, el cual soltó a grandes cantidades inesperadamente. Era imposible manejar ese poder con tanto cansancio físico… -Tienes que… ¿acaso quieres matarnos?-

-Vamos Naruto… ¿por qué eres tan aburrido? Déjame divertirme por un momento, prometo que terminaré con todo rápidamente. ¿Qué dices?-

-No… no puedo… ¡AH!-

-¿Qué no puedes? No va a pasarnos nada malo, al contrario- para ese entonces se encontraba observando a su carcelero a través de esas rejas que tanto odiaba. Para su buena suerte Naruto se encontraba tan debilitado (como lo había buscado) que podía confundirle a tal grado de dejarle callado. Esa era su primera oportunidad. -¡Hahahahaha! Eso que sientes mocoso, se llama incertidumbre, pero no te preocupes, sólo será por unos momentos…-

Y después de tanto tiempo, se salió con la suya.

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-..to… des…-

¿Qué había pasado? Poco a poco pudo despertar de esa extraña oscuridad que lo envolvió de pronto. ¿Por qué se sentía tan débil? Ni siquiera pudo reconocer esa extraña voz lejana o el porqué en su rostro se sentía un extraño líquido.

-Am… tien… d…s…r-

Ese era Kanno. Logró identificar esa lengua juguetona por todo su rostro… sin embargo no podía contestarle, se sentía tan mal. Y no solo eso, las presencias que se encontraban a su lado intentaban hacerle reaccionar, pero era más que imposible. Su cansancio era tan grande que apenas tenía fuerzas para poder respirar. ¿Qué había pasado? ¿Por qué no podía recordar nada?

-Tenemos que llevarlo con los demás- Shikamaru se levantó y mirando a Sasuke comentó serio –y por favor Sasuke, ni una palabra de lo sucedido-

-Hn- el azabache observó a Naruto y el intento fallido de Kanno por reanimar a su amo, el cual se encontraba recargado en uno de los pocos árboles que permanecieron de pie después de la gran explosión. –No diré nada-

-Más te vale- Kanno se rindió y levantándose, jaló a su amo de tal manera que lo colocó en su espalda -¿Qué pretexto vamos a darle a mi ama ante el estado de mi amo? Si no reacciona antes de que lleguemos, eso será un problema-

-Lo de siempre tarado- Shikamaru sacó un cigarro y lo encendió de lo más tranquilo –así que deja de hacer esas preguntas tan estúpidas y vámonos, que el camino será realmente problemático-

En silencio los tres se encaminaron hacia el Olvido, esperando que Naruto reaccionara antes de que llegaran.

Algo que no pasó.

Estando con los demás, simplemente dejaron que Sakura e Ino le atendieran mientras era alejada Hinata por hacer todo tipo de preguntas y por intentar reanimar a Naruto con su poder, la cual no descansó hasta sacarles la verdad a esos tres demonios que le escondieron perfectamente lo sucedido ante la caída de Naruto.

Para Sasuke, fue realmente difícil asimilar el gran poder que tenía el Kyubi, porque el que destruyó a todos esos shinobi de esa manera tan atroz y sádica no fue Naruto, de eso estaba seguro. Nunca olvidaría que, al caer misteriosamente el rubio, este liberó una gran cantidad de chakra y a los segundos quemó a todos los que se encontraban a su alrededor. Inmediatamente de eso, la masacre llegó en menos de diez minutos… no hubo shinobi enfrente de él que cayera entero o con vida. Les asesinó sin sentimiento alguno, llenándose las manos y ropa con su sangre, mostrándoles con esa mirada vacía sedienta de sangre que con él no se jugaba… con esa mirada que reconoció al instante, sintiéndose reflejado con sus estúpidos actos del pasado, sintiéndose él en cada movimiento de Naruto… ¿acaso el Kyubi sentía tanto odio por todos para matar de esa manera? El derramamiento de sangre fue tal que, si no hubiera aparecido esa extraña explosión de chakra, el rio cercano hubiera transportado ese líquido rojo por un buen rato.

Lo único bueno fue que, sin que Shikamaru o Kanno le detuvieran, antes de que Naruto cayera al suelo, logró detenerle y apoyarle en el árbol más cercano para ver su estado…

-Sasuke-kun…- Sakura se acercó a Sasuke, el cual se encontraba en el techo del edificio. Le habló varias veces y no fue hasta que le tocó el hombro cuando obtuvo su atención.

-¿Cómo se encuentra?- El sonido de su voz fue suave y apenas eludible. Necesitaba estar solo, sin embargo deseaba saber del estado de Naruto.

-Mejor, mucho mejor- Sakura se acomodó a su lado –Despertó hace 10 minutos y de un muy mal humor por cierto- le miró preocupada -¿Qué fue lo que pasó?-

-…No lo sé.- Intentó cumplir su promesa. –Cuando los alcancé, Naruto estaba ya en ese estado-

-¿Estás seguro Sasuke-kun?-

-Hn-

–Okay… no te preguntaré más- suspiró resignada. Conocía perfectamente a su hombre y ubicaba perfectamente cuando él le ocultaba algo –Por ahora ha recuperado toda su energía y espera que nos podamos mover rápidamente- se levantó y dando dos pasos hacia la orilla del techo –y Shikamaru quiere que nos vayamos pronto, así que vengo a avisarte que tus cosas están listas. Salimos en 10 minutos- y le dejó solo nuevamente.

¿Cómo ayudar a alguien que no desea ser ayudado? Tenía que encontrar rápidamente una solución, ya que no perdería a alguien importante nunca más…

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-¿Estás seguro Naruto?-

Era la cuarta vez que le preguntaba y obtenía la misma respuesta: un simple y suave "Hn". ¿Qué es lo que le había pasado esa mañana? Estaba realmente preocupada por él y por desgracia, estaba distante… ido, sin olvidar ese mal humor. Cuando despertó se encontró con la noticia de que Shikamaru, Naruto y Sasuke habían salido, teniendo la idea errónea de que habían investigado algo con respecto al "abastecedor", sin embargo, 6 horas después, regresaron con vestimentas diferentes y con su rubio inconsciente. ¿Por qué le escondía cosas?

-Tenemos que irnos- él la miró y suspiró antes de levantarse del sillón. No le gustaba ocultarle cosas a Hinata, pero cómo explicarle que tenía una laguna mental y lo único que recordaba era el momento en el que salió de la casa de Kemura con Shikamaru para cumplir la misión de Irikami. Tomó su máscara AMBU y sintiéndose extrañamente perdido, salió de la habitación, no sin antes tomar sus cosas.

-De acuerdo amor- Hinata le siguió y tomando sus cosas se juntaron con todos en la gran sala. Después le sacaría la verdad.

Ahí, Shikamaru les explicó el plan de regreso. Por un lado, tomarían el bosque del olvido para desviarse hacia el trueno y de ahí escabullirse en silencio hacia Konoha. El equipo sería comandado por Jirato, seguido de Sasuke, Ino y él mismo. En el centro se encontraría Naruto y en el término Sakura con Hinata y Kanno. Por su parte, tanto Kemura como Kariko les dieron armas y alimento que les duraría la gran parte del viaje.

-Por favor, no se metan en problemas- Kemura le dio la mano a Shikamaru, despidiéndose nuevamente de su amigo.

-¿Crees en los milagros?- el Nara respondió con pereza.

-No creo en los milagros, pero sí en el riesgo que corren ustedes al lado de un tarado con cara de idiota- observó a Naruto mientras decía esas palabras –por eso lo digo yo-

-Hn- Naruto simplemente ignoró el comentario. No tenía el humor suficiente para soportar palabras como esas.

-¡¿Por qué tienen que irse?!- ahora Kariko gritaba con grandes lagrimones -¡No quiero que me dejes de nuevo, Naruto –kun! Recuerda que…- se acercaba peligrosamente al mencionado, obteniendo como reacción que él se alejaba la misma distancia. -¿Puedo ir con ustedes?-

-¡NNNNNNNNOOOOOOOOOO!- ambos Kitsune gritaron en unísono. ¡No aceptarían tan horrible espécimen humano en su nuevo hogar! Y realmente temían por sus vidas. Jirato le comentó a Kanno el terrible castigo que recibió de esa humana y no desearon repetir lo de anoche: Kariko le dio a oler espantosos espárragos… ¡por poco le da indigestión!

-Ash, ¿quién les preguntó a ustedes?- Kariko les miró disgustada. Se vengaría por ese juego y el beso robado… ¡aún escupía pelos!

-No solo ellos lo dicen, tonta- Sakura se acercó con Ino y Hinata, las cuales tenían una gran sonrisa por debajo de sus máscaras AMBU –es mejor que dejes de molestar a Naruto-

-¿O qué?- le retó fuertemente -¿Acaso crees que por ser la pupila de esa pechugona marimacha (Dahia: XD) vas a derrotarme?- Kariko observó despectivamente a Sakura, para pasar con Hinata –¡No me hagas reír! Ni tú pelos de chicle o tú- señalando a Hinata descaradamente –aprovechada, pueden derrotarme. Soy lo suficientemente fuerte para eliminarlas rápid…-

No pudo terminar. Antes de soltar la última palabra pensada, sintió como era tomada fuertemente del cuello y azotada a la pared. El respirar era más que imposible y cuando intentó abrir los ojos e identificar quién le estaba atacando, su asombro creció sorprendentemente. –Na…-

-Suéltala o te mato, Naruto- para ese momento, Kemura tenía una pequeña daga en su mano derecha, apoyada en el cuello de Naruto, el cual había reaccionado inmediatamente en contra de Kariko. El estúpido comentario que ella realizó fue la gota que derramó el vaso y solamente deseaba desquitar esa ira interna. ¿Se enojaría Hinata si eliminaba a esa odiosa? No lo sabía, no obstante el Kyubi se lo rogaba, así que podría hacerlo sin sentirse culpable. -¡Te dije que la sueltes!- Kemura gritó al ver como su hermana perdía color por no poder respirar.

Naruto observó a Kemura y mostrando esos rubíes vacíos, suspiró pesadamente antes de soltarla. No deseaba hacerlo, sin embargo la propia Hinata estaba tan asombrada como los demás, rogándole que no hiciera algo indebido… ¿Indebido? El deshacerse de Kariko era un premio para la humanidad. –Aléjala de mi equipo o no respondo- comentó fríamente –si vuelve a meterse con ellos, la mataré-

¿Por qué respondió tan hostil? Kemura sabía perfectamente que Naruto jamás aceptó trabajar al lado de su hermana, pero de ningún modo la había atacado. Se acercó a Kariko y ayudándola a levantarse, simplemente miró el movimiento de ese hombre desconocido. ¿Qué le había pasado? Ayer era otro, por lo menos estaba más accesible y… ¿habrá sido el Kyubi el causante de ese mal humor o de esa agresividad?

Nadie se atrevió a decir una palabra más, inclusive Jirato y Kanno dejaron de pelearse y siguieron cada una de las órdenes dadas por Shikamaru. Salieron rápidamente del Olvido y con ello llevaban ya 6 horas de viaje. Hasta eso regresarían rápidamente a Konoha y así darle punto final a esta misión.

Dieron las 7 de la noche y aún andaban de rama en rama, buscando la manera de adentrarse más en el bosque y encontrar un lugar adecuado para descansar y comer algo. Sin embargo todos estaban preocupados por Naruto. Él no generó algún comentario ni nada por el estilo, sólo buscaba alejarse de los demás, incluyendo a Hinata. ¿Por qué lo hacía? ¿Qué era lo que le pasaba por la cabeza en esos momentos? Hasta eso, la Hyuga respetó su decisión y le dio el espacio que él requería. Su andar continuó por algunos minutos más, hasta que, sin explicarse, el rubio detuvo todos sus pasos y seguido por los zorros, se pararon en un árbol, observando al suroeste.

-¿Qué ocurre?- Hinata se acercó a él, notando que estaba completamente tenso.

-Tienen que seguir- Kanno contestó seriamente.

-Y por nada del mu… mundo vayan a de… detenerse- Jirato observó a su ama y alejándose de ella, se puso al lado de su amo. Los nervios por sentir a ese ser eran enormes, temiendo lo peor.

-Naruto…- Shikamaru observaba ese punto perdido entre los arbustos. –¿Te encuentras bien?-

-Largo de aquí- el rubio contestó y sin más se dirigió a ese lugar desconocido. Los demás le miraron sin entender lo que estaba pasando.

-¡Naruto espera!- Hinata intentó seguirle, sin embargo Kanno y Jirato le estorbaron el paso. -¡Quítense!-

-No podemos ama- Jirato contestó –Ya que tenemos que cuidarlos pase lo que pase-

-¿Qué es lo que está pasando?- Ino se acercó con Sakura y Sasuke. -¿Ustedes lo saben?-

-TSK… Problemático- el Nara movió la cabeza negativamente y colocándose enfrente de todos. –Los planes han cambiado, tenemos que ir por Naruto y detenerle antes de que algo malo suceda, pero recuerden una cosa, ustedes no deben meterse en caso de que él no responda…- buscó a Hinata –y tú me ayudarás-

-No po… podemos permitirlo- Jirato comenzó a respirar con dificultad, siendo el detonante de la preocupación de Kanno.

-Es mejor que yo vaya solo- el mayor de los zorros comentó serio –Humanos, tienen que llevarse a mi ama y a mi hermano de aquí. Corren un gran peligro y si les pasa algo, mi amo no me lo perdonará jamás-

-Explícate Kanno- Sasuke se agachó y acarició a Jirato, el cual se veía agotado. Como respuesta, Jirato se acercó más a él y se dejó caer en su regazo. Hinata se acercó inmediatamente y ayudó al azabache con el zorro.

-Lo único que puedo decir es que mi maestro quiere hacer de las suyas y no puedo perder a mi amo por su culpa. Así que obedezcan a mi amo y lárguense de aquí- observó como su hermano perdía poco a poco la conciencia y se dijo que no le quedaba tiempo. –A-ho-ra…-

Y en ese momento, escucharon una gran explosión, no muy lejos de su posición. El chakra invertido en ese ataque logró arrancar árboles desde la raíz y destrozar un sinfín de ramas. Como no pudieron hacer nada para cubrirse o esconderse en algún lugar por la falta de tiempo, Shikamaru y Sasuke pensaron al mismo tiempo e intentarían cubrir a los demás y así evitarles heridas o algo más grave… ya les curarían en caso de salir lastimados. Shikamaru tomó fuertemente a Sakura e Ino y las abrazó de tal manera que su cuerpo las protegía, mientras Sasuke hizo lo mismo con Hinata, la cual vigilaba a Jirato. El líder comenzó a juntar su chakra y así amortiguar algunos golpes gracias a su sombra y el Sharingan detectó los posibles golpes...

Esperaron atentos un tremendo porrazo… sin embargo este jamás llego.

Lo único que percibieron fue que Kanno se puso atrás de ellos (en frente de la ola de destrucción) y bajo un extraño jutsu, sacó una gran cantidad de fuego desde su hocico, destruyendo todo elemento que causara daños al equipo. Por la intensidad del calor, los demás no pudieron moverse. Hasta que todo esto cesó, pudieron voltear y aterrados miraron como Kanno se desvaneció y cayó libremente hacia el suelo. Uchiha liberó rápidamente a la Kunoichi y logró salvar, con gran dificultad, al zorro. Cuando llegó al piso notó que Kanno tenía pequeñas quemaduras por todo el cuerpo y tres estacas clavadas en su cuerpo: una en su hombro (la más grande), la segunda en su pata izquierda y la tercera en su costado derecho.

-¡Kanno!- le acostó con cuidado. Activó su línea de sangre nuevamente y pudo observar su flujo de chakra, quedando sin habla por el hecho de percibir solamente la energía suficiente para mantenerle con vida… ¡se arriesgó demasiado para salvarlos!

-Hn… Uchiha molesto- le contestó el Kitsune muy bajo. –Va… váyanse de aquí… mi amo…-

-No digas nada, no te canses más de lo que estás- le acomodó mejor y dejó que le atendiera Ino, la cual llegó segundos después que él.

-Sasuke, ayúdame a sacarle las estacas…- Ino le aplicaba un jutsu médico después de quitarle el pedazo de madera de su costado –Y no dejes que…-

-La… ¡Largo humanos!- Kanno mordió a la rubia e intentó levantarse, sin lograrlo. Al ver que su hombro estaba inutilizado por semejante artefacto, se armó de valor y ante un dolor inimaginable se la arrancó, dejando sin habla a los presentes -¡Largo…! ¡Ah!...- intentó respirar para tranquilizarse -¡Largo de aquí!- y sentándose como pudo -¡Y llévense a mi ama y a Jirato con ustedes!-

-Pero…- Sasuke no le daba crédito a lo sucedido. Kanno aún seguía sin energías y pudo ponerse en pie.

-Mi maestro les matará si no se van- intentó caminar, pero el dolor y la maldita porquería incrustada en su pata le imposibilitó cualquier movimiento, haciéndolo caer de nuevo. –Por favor, cuiden de mi hermano- les miró suplicante, esperando que esos necios humanos le entendieran…

Pero fue demasiado tarde.

Otro estruendo se escuchó y con ello vieron que una masa cayó a unos metros de ellos. El gran polvo les inutilizó su vista ante lo que acababa de suceder. Ante eso, Shikamaru, Sakura y Hinata bajaron con los demás y con el cuidado necesario, acostaron a Jirato al lado de Kanno.

Si serían atacados, era mejor estar en grupo. No obstante, quedaron desarmados en el momento en que una gran cantidad de chakra se acercó a ellos… un poder que conocían perfectamente.

Como si fuera nada, el polvo desapareció sin dejar rastro, mostrándoles como Naruto estaba cubierto por el chakra del Kyubi, mostrando 7 colas. Su aspecto había cambiado demasiado: su cabello se tornó un poco rojizo y estaba completamente erizado (Dahia: como siempre le pasa cuando se encuentra en ese estado), podían notarse los colmillos alargados y esa mirada color sangre, la cual era la más fría que habían visto en su vida, se dejaba ver de una ruptura de la máscara de AMBU.

-¡Veo que eres fuerte!- una voz que no conocían se escuchó por todos lados. Shikamaru arrugó el ceño y ayudando a Ino miró a Sasuke, dándole a entender la misión de protegerlas.

De todos los escombros, salió un hombre joven, con una capa completamente negra, la cual le cubría todo el cuerpo… y dejando sin habla a Sasuke, apareció destruyendo varios árboles, el Bijuu de 8 colas, ¡era más que imposible!

-Hachibi…- susurró. ¿No se supone que ese demonio estaba encerrado en un pergamino? Inmediatamente miró a Naruto y no notó algo en él que le indicara que esta pelea acabaría pronto.

-Tengo que cuidarme del Jinchuriki… si detuvo el ataque del 8 colas, quiere decir que puede destruirme si quiere- pensó Shajiro mientras tomaba de nuevo el pergamino. -¡Vamos Kyubi! No te escondas ante mí… ¿o acaso me tienes miedo?- y rió fuertemente. El provocar al rubio era un buen entretenimiento.

Y no recibió respuesta. En cambio, una ráfaga de chakra rojo comenzó a llenar nuevamente el ambiente.

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Naruto cerró los ojos y colocó sus manos en su cabeza. ¿Qué significaba todo esto? Apenas podía mantenerse de pie. Su cuerpo no reaccionaba como deseaba y agregando el terrible dolor de cabeza que le invadía, generaba que perdiera la conciencia poco a poco… otra vez.

-¿Por qué luchas ante lo imposible?- La voz del Kyubi se escuchaba con burla. -¿No me vas a dejar contestarle como se merece? Deja que me haga cargo de esto también-

-¡Cállate!- Naruto se arrodilló enfrente de esa puerta. El dolor incrementaba cada segundo -¿Qué demonios crees que haces?- calló de rodillas, sintiendo como un líquido comenzaba a cubrirle.

-Tomo el tiempo que me pertenece por darte mi poder- sin dejar la burla, se dejó ver –Cumple con la parte del trato…-

-Ahora no… ¡ah!- cada vez el dolor era más aterrador, generando a los segundos que sangre se escurriera por su nariz.

-Yo me vengaré de lo que nos han hecho…- poco a poco su propio chakra salió de la puerta y rodeó a Naruto, el cual ya no podía moverse –no me quitarás la oportunidad de ser libre y poseer lo que me niegas. Si logré hacerlo hoy una vez, ¿por qué no una segunda? No vas a sufrir ni una pérdida, Naruto-

-…Detente…- ya no tenía fuerzas para luchar.

-¿Detenerme? ¿Pero de qué hablas? Nada me haría perderme la oportunidad de ser libre…-

-No…- no pudo más.

-Prometo que no sufrirás… dame esta oportunidad, no te arrepentirás-

-…-

-Ya que no te darás cuenta de nada, Naruto –sintiéndose satisfecho -Le mostraré a todos el resultado de la quinta y última fusión con el último Jinchuriki que yo deseo…- rió fuertemente al no escuchar respuesta de su carcelero –…y lo que significó para mí el haber permanecido en este encierro con lo que fue alguna vez tu vida…- serio -quiero comprobar algo antes de terminar lo acordado… si es que termina-

Todos los que estaban afuera, no dejaron de ver a la esfera negra que cubría a Naruto. Cuando él cayó momentáneamente, Shajiro intentó derrotarle con el demonio en su poder, pero no contó que esa esfera le arruinara sus planes.

En cambio Sakura, que conocía perfectamente lo que sucedería, le advirtió a todos que Naruto estaba en peligro y era necesario detener esa transformación como diera lugar. No obstante Kanno desesperadamente evitó que los humanos cometieran semejante estupidez… ¡acercarse a él en estos momentos era un suicidio!

¡No podía ser! Él intentando alejar del peligro a los compañeros de su amo y ahora se encontraban enfrente del verdadero problema. Kanno miró de lado a su hermano y con terror notó como este poco a poco comenzaba a reaccionar ante lo pasado… la pérdida de conciencia y el titiritar era una prueba de ello… ¿Cuánto resistiría? ¡Tenía que evitar la posesión del Kyubi a cualquier costo!

Aún observaba todo y con una gran explosión (la cual no fue mortal como la anterior, por el hecho de que se encontraban en ese momento en un área libre de árboles XD), protegió a su hermano. Quedó enterrado en una gran cantidad de tierra y cuando pudo salir, jalando a Jirato, quedó aterrado al ver a su amo parado.

Hinata también salió de tanto polvo, después de que Sakura le ayudara, y encontró que Naruto estaba de pié. Sin embargo lo notó distinto. Se encontraba parado, pero encorvaba un poco su espalda y sus manos las dejaba caer como si le pesaran. Necesitaba ver esos zafiros para comprobar que todo estaba en orden, pero él aún tenía cubierto su rostro con su cabello y máscara. Su vestimenta estaba desgarrada y cuando suspiró, sacó una gran cantidad de chakra, mandando a volar su máscara y movió de su posición árboles que aún se encontraban de pie.

-¡Pero qué espectáculo!- Shajiro comentó con una gran sonrisa -¡Quiero hablar con el Kyubi, "zorro blanco"! Así que no te hagas el idiota y deja que salga… no le haré daño-

Y como no recibió respuesta, intentó hacerlo reaccionar. Así que le indicó a Hachibi que le atacara. Uno de sus tentáculos se dirigió rápidamente al cuerpo sin movimiento. Sasuke y compañía no permitirían que un golpe de esos le diera a Naruto… ¡era demasiado peligroso!, no obstante Kanno no se los permitió nuevamente. Gritó fuertemente un "Ni se les ocurra moverse", logrando detenerlos, para que vieran atónitos cómo, a unos segundos de ser arrasado, el rubio levantara una de sus manos y detuviera el tentáculo como si nada.

-¿Acaso crees que eso me detendrá, idiota?- la voz del rubio estaba combinada con una más grave, la cual se escuchaba terrorífica. Este, después de arrancar y lanzar el tentáculo de Hachibi lejos de él, se miraba las manos y comenzaba a moverlas, pareciendo como si las probara. A los segundos giró su cabeza y haciendo un giro con sus omóplatos, se encorvó nuevamente.

No… no era cierto… ¡No era posible! Kanno miró absorto a su am… no, no era su amo. Estaban en serios problemas si a ese se le ocurría hacer de las suyas tomando la libertad que había robado.

-¿A no?- el enemigo contestó irónico. ¿Qué significaba ese cambio de voz tan radical? No le puso la importancia que tenía y continuó provocando –Vamos Jinchuriki… ¿vas a seguir jugando? ¡No me hagas perder mi tiempo!

-¿Perder el tiempo?- Naruto se encorvó más de lo que estaba, dejando caer sus brazos más de lo que los tenía y comenzó a reír. Su risa era macabra, sin sentimiento alguno. Cuando se puso erguido, dejó ver unos ojos completamente rojizos. Todo en cambio estaba en la normalidad… no colmillos largos ni cabello erizado. Ahora te mostraré que no lo has perdido tanto como yo-dio tres pasos hacia el enemigo y riendo nuevamente-¿Querías hablar conmigo? Pues bien… aquí me tienes-

continuará...