Hola hermanitos del fic.
Espero que estén de maravilla y que fueran muy felices en el día de san Valentín con sus seres queridos. Recuerden que los adoro con toda el alma y que sin ustedes, no estaría inspirada continuando el fic y los demás hasta estas horas XD. Deseo que les guste la continuación como a mí.
¿Me regalan un review?
…Nos estamos leyendo más pronto de lo que ustedes creen XD…
Capítulo 40: Todo un día… ¿en Konoha?
Habían pasado ya 10 días y no había cambio alguno. Hinata seguía cuidando de Naruto mientras que Sasuke se dedicaba a inspeccionar los alrededores junto con Kazuki y Kyo en busca del enemigo. Según Kariko, un extraño poder se acercaba a la aldea a gran velocidad, no obstante este desapareció en el momento en que Kemura salió tras de él. ¿Quién era?
Y lo que más le preocupaba era Sakura. Por desgracia ella había tenido un ánimo por los suelos y eso no era bueno para ella ni para el bebé.
¿Por qué toda su familia estaba en problemas?
-Sasuke…- Kyo se colocó detrás del Uchiha, esperando órdenes. -¿Qué es lo que…?-
-¡Sch!- el mencionado ni siquiera se dignó a voltear. No podía distraerse de ninguna manera.
¡Demonios! Estaba exasperado porque tenía que estar con ese idiota irreverente y con Kazuki en vez de estar acostado en su cama DESCANSANDO. Ahora sí le reclamaría a Hokage-sama el mal funcionamiento de su "servicio" ninja… ¡No deseaba trabajar con los amargados! Lo único bueno fue que, 10 minutos pasados, regresaron a la aldea con las manos vacías y muchas ganas de devorarse lo encontrado en la cocina del Uchiha, para generar ese gran desayuno tan merecido. Y así fue. La ventaja de tener a dos mujeres embarazadas es que tienes comida las 24 horas…
-¡Kariko!- ese grito desgarrador logró escucharse algunos metros a la redonda. Para eso, tanto Sasuke como Kazuki se miraron diciendo…
¿Y ahora qué?
Tanto el grito de Sakura como el de Soma, les indicaron que era más que necesario correr y así evitar la tercera guerra Ninja en la mansión. El primero en llegar, obviamente, fue Sasuke, encontrando como su adorado y molesto cerezo estaba a punto de estrangular a cierta pesada mujer que, si no hubiera sido por la propia Ino, hubiera dejado de existir desde hace 4 días.
-¡Lo siento!- la mencionada sintió realmente pánico a esa pelirrosa que estaba más que inestable con su "bebé". ¡Esta vez no quería molestar a nadie! Solamente pasaba por ahí sin hacer nada después de levantarse y se tropezó con algo que estaban haciendo esas mujeres, resultando que había destrozado sin querer la pequeña pijama del bebé recién tejida.
-Ahora sí que no te salvas zorra…- si no hubiera sido por esos brazos masculinos y protectores que la tranquilizaron, Sakura no se hubiera calmado.
-Tranquila Sakura- Sasuke la tomó fuertemente en su regazo y le susurró al oído, logrando su cometido desde los primeros segundos. Esperaba que el embarazo no empeorara más su carácter… ¿o sí?
-¡Pero Sasuke!- Rayos. ¡Oh no! ¿Qué le pasó al –kun? Sí que se encontraba molesta –Esa zorra maldita…-
-¡Arruinó nuestro trabajo de toda la semana!- soma ayudó a terminar la frase de Sakura y ella se puso a llorar mientras que Sakura apretó un poco más la mano de su hombre, lastimándolo sin querer. Uchiha guardó como pudo ese quejido de dolor, no deseaba presentar una parte débil enfrente de todos…
Malditas hormonas.
-No paso nada malo Sakura-san, mi vida- Kazuki tomó a Soma del hombro y la abrazó fuertemente, generando que su malestar bajara inmediatamente. Cuando su mujer se calmó, secó con sus labios esas lágrimas, haciéndola reír (mientras Sakura curó esa pobre mano blanca, dándose cuenta a los segundos de su "error hormonal" XD) –Así que dejémosla en paz y mejor comamos… morimos de hambre- sonrió con cierta malicia, asombrando a los presentes –ya que Hanabi abogará por nosotros y le dará su merecido como el otro día, sólo tenemos que decirle y asunto arreglado XD-
Y dejaron sola a la pobre de Kariko sin movimiento. ¡Que Dios la ayudase con esa Hyuga diabólica!
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-¡Tschu!-
-Salud Hanabi- Konohamaru se encontraba en la sala junto con su novia viendo una película y de pronto esta estornudó. -¿Te sientes mal?-
-No, es sólo que algo me picó- la ojiperla justificó su malestar con algo físico y no mental. Rascó la punta de su nariz antes de volver a lo suyo con su novio. ¿De dónde nacieron esas terribles ganas de patear a Kariko?
-Ah bueno- y continuaron con sus planes.
-Konohamaru…- Hanabi se recostó en su hombro mientras él apoyaba su cabeza en la suya -¿Crees que Naruto despierte pronto?-
-Ni idea. Pero eso si te advierto, mi hermano tiene que hacerlo ya que tiene que ver mi avance con el Rasengan… ¡esta vez le voy a gan…! ¡Awa!- recibió un fuerte zape de su novia por ser tan ruidoso.
-¡Cállate tonto!- le reprochó -¿Qué no te das cuenta que Naruto necesita silencio?-
-Y no solo él- Kemura y Arashi se encontraba en el otro sillón intentando ver la película a gusto, pero para su desdicha esos dos adolescentes no dejaban de hablar. El pobre hombre no solo aguantaba las carcajadas de Arashi, sino el romanticismo de esos dos locos. -¿No pueden guardar silencio mien…?-
-¿Mientras qué?- Konohamaru le miró extrañado por el hecho de verle completamente serio. ¿Acaso el generar preguntas incompletas era una manía de ese tipo?
-No se muevan- Kemura sintió una presencia no muy grata en el cuarto del rubio y si lo que temía sucedió, estaban en grandes problemas.
Sin decir más fue acercándose al ala sur de la mansión en espera de…
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Hinata se encontraba asombrada ante lo que tenía enfrente. Era un hecho que la promesa iba a cumplirla… ¡pero nunca se imaginó que fuera tan rápido! Eran las 8 de la mañana cuando despertó en ese sillón. No era algo realmente cómodo, sin embargo era relajante estar enfrente de su amado y así vigilar su sueño. No obstante, a los 10 minutos, esa tranquilidad se volvió horror cuando, saliendo por un poco de agua, encontró a cierto rubio observando la ventana.
-No me digas que te vas a quedar parada como idiota. Te recuerdo que no tenemos todo el día-
-Ky… Ky-y- Esa voz la reconocería a la distancia. Sin más dejó caer todo lo que tenía en sus manos.
-Sí, soy yo mocosa.- Naruto volteó a verla y mostró que esos azules podían estar aún cuando era él el que se movía. ¿Acaso no sería perfecto su plan? Sólo esperaba que nadie le estorbara. –Espero así pasar desapercibido-
-¿Y Na-Naruto?- Hinata se acercó al hombre despeinado y moreno, mientras él la analizaba de pies a cabeza.
-¿En dónde crees tonta?- El Kyubi dio dos pequeños pasos para colocarse a unos escasos centímetros de la recién llegada. –Aquí- y señaló su cabeza. -¿Qué estamos esperando? Tengo mucho que ver y muy poco tiempo-
-Bue-e-eno yo… Cómo diga-a Ky-y-yubi… só… sólo nece-ce-cesi-sito pregunt-tarte algo…- La ojiperla se armó de valor y le miró a los ojos -¿Qué es lo-lo que voy a-a de-decir-le-le a l-los demás-mas a-a… acerca de tu-tu pre-presen-ci-cia?-
-Vamos humana, ¿crees que eso a mí me importa? ¡Yo qué sé! Inventa algo que les convenza…- Era un hecho que este pago realmente valía la pena. Aunque tenía que quitarse la curiosidad de hacer algo antes y poder comprobar sus dudas. –Puedes decir que el mocoso despertó con ganas de salir… o que simplemente le ofreciste tomar aire fresco. Pero eso sí, NADIE debe saber que soy yo el que está despierto-
-De acuer-rdo Kyubi-sama-
Cuando ella volteó y dirigirse hacia la salida, él le tomó desprevenida por los hombros y la acercó a su cuerpo. –Pero previamente necesito hacer algo-
-¿Qu…?-
Y no pudo terminar por el terrible asombro que presentaba en su ser. Sin decir ni una sola palabra más, el demonio acercó su rostro (más bien el de Naruto) y juntó sus labios a los de ella. ¡¿Qué estaba haciendo?! Obviamente el susto y la impresión generaron que Hinata se separara bruscamente de él, y la extraña sensación fue lo suficientemente satisfactoria para el Kyubi. Ahora si entendía algunas palabras del mocoso.
-Hn… con que era eso- la miró fijamente y se echó a reír fuertemente –Sí que puede ser adictivo tu sabor, lástima que no eres de mi tipo- Y pasó de lado de una Hinata ruborizada y sin movimiento -¡Qué esperas Hyuga! Ahora sí quiero saber más de los humanos-
¡OMG! Las palabras no vinieron a su boca, por lo que asintió con la cabeza y salió a su lado. Lo primero que hicieron al salir fue dirigirse al gran pasillo de la "casa" para desayunar algo, sin embargo Kemura apareció al final de esta mirándoles con odio puro, literalmente. El enojo se marcaba en su expresión y la miraba que les daba indicaba que estaban perdidos… según él.
-¡¿Qué demonios le has hecho a Naruto, demonio?!- Kemura dio tres pasos hacia los presentes. Si sus sentidos no le fallaban, ese ser no era su amigo. ¿Por qué el Kyubi caminaba como si nada al lado de Hinata?
-¿De qué… qué hablas Kemura-kun?- Hinata, al sentirse descubierta, intentó actuar de lo más normal. No podía arriesgar a su amado por nada del mundo.
-Responde demonio- ¡Ahora resultaba que esa traidora Hyuga le daba al Kyubi libertad!
-Hn…- el Kyubi rodó los ojos de exasperación y con voz regia pero neutral comentó –No molestes Kemura- ¿Así contestaría Naruto? No tenía ni la menor idea, sin embargo logró calmar a ese hombre con esa simple oración y asombrar a Hinata por utilizar la propia voz del mocoso y evitar romper su plan.
-¿En verdad eres tú Naruto?- Kemura no daba crédito a lo que veía. Por un lado sentía fuertemente el poder del Kyubi, pero esa mirada neutral y voz sin sentimientos eran exactamente las de Naruto. ¿Se habrá equivocado? Las miradas se enfrentaron por algunos segundos y cuando Naruto suspiró molesto, se dio cuenta que realmente era él… ¿o no? ¡Estaba tan confundido!
-Hn…-
Y el Kyubi tomó la mano de Hinata (la cual se dejó) y así dejaron atrás a ese metiche de mierda. ¡Por poco le contestaba hasta de lo que se iba a morir! Ya se vengaría después. NADIE le reta.
Lamentablemente el fingir ser un humano fue lo más difícil que había tenido que hacer. Habían pasado sólo cinco minutos… ¡cinco escasos minutos! Y se había enfrentado ya el mundo de Naruto de la manera menos grata. Por un lado, el toparse con el padre de la mocosa no fue nada sencillo. ¿Desde cuándo a Naruto le respetan tanto? Ahora bien, esa pechugona no dejaba de verle con recelo desde que los encontraron en la sala y no le gustó para nada… y no por el hecho de que le analizaba fijamente Tsunade, más bien fue porque no pudo burlarse de sus "pechos grandes", haciendo su estadía terriblemente complicanda, agregando que fue abrazado por el tarado de cabellos negros llamado Konohamaru 10 pasos después… ¡Qué pavor! ¿Acaso tenía problemas con sus preferencias sexuales? ¡Hasta el condenado lloró! Lo único bueno fue que una joven parecida a la Hyuga llegó al "rescate" y lo golpeó fuertemente.
Y eso no fue lo peor, no señores, lo peor fue que tuvo que ser besado y mimado por Arashi. ¿Por qué a la única humana que le entendía tenía que ser tan melosa? ¡GUACALA! Lo único bueno (y enfatizando "único") fue que esta sí se dio cuenta de su plan e hizo todo lo que estuvo a su disposición para alejar a los demás chismosos que podrían molestarle.
"Nos vemos, mi querido Kyubi… ¡no te olvides de la plática que tenemos pendiente!"
¡Pamplinas! Le dejaría claro que nadie puede decirle QUERIDO… ¡NADIE! Por su culpa ya tenía a dos personas horripilantes burlándose de él.
-Kyu… etto, Naruto-kun- Hinata logró sacarle de sus pensamientos. Ambos caminaban hacia la salida.
-Dime…- la miro de lado y encontró un gran sonrojo y ese desesperante movimiento de sus dedos.
-Pues yo…- jugaba con sus dedos sin poderlo controlar –Si quie-ere que nadie se dé cue-cuenta, responda a…-
-Al horrible nombre del mocoso, lo sé.- rodó los ojos harto. -¿Qué pensó ese idiota de mierda con su pobre hijo? Estoy seguro que le arruinó su vida al ponerle tan horripilante nombre-
-Yo-yo digo qu-que Naru…- No podía desviarse del tema con tan brillante comentario –Tambié-también tiene que…-
Actuar lo más humano posible… ¡También lo sé! Maldita sea, ¿Acaso crees que soy idiota?- el Kyubi la miró realmente feo.
-No es eso…- suspiró pesadamente para controlar sus nervios… ¡é no era su Naruto-Kun! –Lo que quiero decir es que… tiene qu-que controlar su m-mal genio-
-¡HN!- ¡Cierto! Naruto no tendría mal humor ya que no podía enojarse… ¡Mierda! ¿Y ahora? Sin duda será el día más difícil de toda su existencia.
-Lo que le…- calló por algunos segundos corrigiéndose ella misma. No podía hablarle propiamente si se supone que ellos eran pareja. –Lo que te reco-recomiendo es que… que cuentes hasta diez pa…-
-¿Hasta diez? ¡¿Qué demonios estás intentando decirme?! ¡¿Contar hasta diez?!- para esos momentos deseaba estrangularla. -¡No soy un maniático ni neurótico estúpida! ¡Así soy yo! Maldita sea mi maldita suerte…-
Lo que no notó el demonio es que más de 50 miradas estaban sobre él.
-El pueblo nos ve- Hinata se acercó más a él para susurrarle –si quie-quieres que todo salga bien, tienes que fingir. Naruto nunca dio este tipo de escenas ni diría esas palabras-
-De acuerdo Hyuga, tú ganas- suspiró rendido. Sí que ser humano era difícil y complicado. -¿Qué es lo que tengo que hacer?-
-Pue-es…-
-Sólo una cosa a aclarar. Si vuelves a tartamudear o hacer ese estúpido movimiento de dedos, juro que no volverás a ver a Naruto en tu vida… ¡Me desesperas!-
-¡…!- ¡Dios! Tenía que tranquilizarse. Contó hasta diez (Dahia: lo que tiene que hacer una por su amado XD) y guardó donde pudo su miedo y nervios para evitar perder al ser que más amaba en este mundo -Antes que nada, párate derecho- le tomó los hombros y le enderezó –Y camina a mi lado. Naruto jamás se separó de mí-
-Hn- la tomó de la mano con duda (y sin quererlo decir, con pena) para ir al primer restaurante abierto y saciar ese extraño hormigueo en su estómago. Ahora comprendía el dolor de sentir hambre.
…15 minutos después en uno de los restaurantes más lujosos de la aldea…
-¡¿Qué es… esto?!- observó con un tic en el ojo el platillo que le acababan de traer. Cuando lo identificó, sus nauseas crecieron al por mayor… -¡KYAH! ¡Aléjenlo de mí!- se tapó la cara con ambas manos y aterrado se arrinconó en las orillas del asiento. -¡HYUGA MUEVETE Y ALEJA ESA ASQUEROSIDAD DE MI PRESENCIA!-
-¡KYU… NARUTO!-
Y no pudo evitar reír. ¿Qué diría que el demonio más poderoso y terrible del mundo entero huyera del delicioso olor a espárragos? Y que ni se le ocurriera molestarla o amenazarla. Él le pidió consejo y aceptó cada uno de los ingredientes que ella leía en la carta. Así que le solicitó a la mesera que se llevara el platillo y que trajera otra cosa basada en huevos, arroz y verduras. Nada de espárragos para el rey.
-¡¿Acaso quieres matarme?! ¡Maldita Hyuga!- aún no se reponía físicamente del atroz engaño de esa mujer. Ahora sí cumpliría su venganza sin importarle nada ni nadie.
-Momento Naruto- aún sonriendo se dirigió al Kyubi –Yo te comenté que tenía espárragos. Desconocía el hecho de que les odiaras-
-Hn… sólo porque no encuentro nada en la memoria del mocoso, te creo- la mirada entrecerrada causó tanta risa en Hinata. -¿Y ahora qué te causa gracia?- la observó detenidamente y ante la risa de la Hyuga, interpretó la situación. -Entiendo. Vas a eliminarnos con tus planes atroces, pero te juro que no voy a dejar que…-
-Vamos Naruto-kun, no es lo que tú crees. ¿Acaso crees que mataré al hombre de mi vida? Tranquilo, esta vez vas a comer arroz con huevo y verduras. Te prometo que eso si te va a gustar-
-¡Ah no!- el Kyubi se incorporó en su asiento y levantándose levemente, acercó su rostro al de Hinata para verla con los ojos entrecerrados -¡Necesito comer algo que vuelve loco al mocoso…! Hn, creo que se llamaba…- se acomodó en su lugar y cruzó los brazos. -Ramón… raman… ¿ramen? ¡SI, ramen! El idiota no dejaba de mencionarle en su niñez… y ni se diga ahora-
-Lo comerás después y sabrás lo que es-
-De acuerdo, Hyuga-
¡Dios! Sí que Kyubi hacía tantas preguntas pareciendo un infante… ¡asombroso! Y lo mejor fue que ella le contestaba cada una de ellas. "¿Qué significa el acto de que den la mano?" "¿Por qué se llora?" "¿Qué es lo que más detestan los seres humanos?" "¿Por qué comer chocolate cuando están tristes?"
Hasta eso tuvo suerte con el desayuno. ¿Quién diría que ese ser mágico se hiciera adicto al café? Hinata supuso por lo amargo de su sabor XD. Después de tomar 6 tazas de café salieron hacia las concurridas calles de Konoha. Lastimosamente se detuvieron en el primer establecimiento para que Naruto hiciera sus necesidades básicas… lo que causó un semidesmayo de Hinata porque no tuvo de otra que entrar con él al baño masculino.
-Hn… ¿Qué me estabas diciendo?- para esos momentos ambos disfrutaban de un delicioso helado de limón.
-…el clan Hyuga realmente es duro. Sólo espero poder separar esa barrera que por tantos años ha lastimado a sus miembros-
-Es por ello que detesto tanto a tu especie. Pelea sin sentido con sus propios hermanos… ¡Bah! Como si me importara- le dio una buena probada a su helado –De lo que tengo entendido, las ramas dentro de tu clan marcan el poder y rango del ninja, ¿cierto?-
-Así es. Yo pertenezco a la primera rama y soy la heredera del clan… mientras que Neji controla la rama secundaria-
-A ese idiota tengo ganas de patearle el trasero…- Kyubi cayó de pronto y sonrió con malicia –Hyuga…-
-Dime Hinata, por favor-
Okay Hinata- comentó asteado -¿Qué le haría ese maldito Uchiha al mocoso en estos momentos?-
-¿A qué te refieres?- Oh no… si él le comentaba lo que tenía en mente, estaba en grandes problemas.
-Simple curiosidad.- sonrió con malicia –Deseo conocer el grado de su paciencia-
-¿Fuiste tú el de la idea de que Naruto pateara su trasero, verdad?-
-Obvio. El idiota ni siquiera lo pensó…- al no tener más helado, lanzó sin rumbo el embace lo más lejos que pudo y para su felicidad, cayó exactamente en la cabeza de un aldeano "X" y lo noqueó por la fuerza utilizada. De la nada tomó la mano de su guía y se libró de tener que decir "lo siento". Después de ello, generó que los humanos a la redonda se enojaran con Naruto por hacerles unas cuantas, simples e inofensivas maldades: tiró un puesto enorme de fruta con el pretexto de "ella me empujó" echándolo todo a perder, destrozó 3 balones sonoramente con el simple roce de sus dedos, dos muñecas de porcelana recién compradas (las cuales cayeron exactamente a los pies de una atónita Hinata, teniendo que pagarlas), comió paletas dulces ajenas (dejando a 4 bebés literalmente llorando XD) y se bufó grotescamente de un par de adolescentes entrenando… ¡salieron gritando de horror al ver como sus armas se convertían en polvo! Ilusos.
-¿Y ahora qué quieres hacer?- Hinata no paró de reír ante las travesuras del demonio. Ahora entendía muchas de las actitudes de Naruto.
-Guíame. Aún no tengo hambre y deseo molestar a más humanos a mi paso…- paró de pronto sus pasos, meditándolo mejor –Espera mocosa. Quiero suponer que tienes algo que hacer en la aldea más que cuidarte tus garras y entrenar-
-Así es-
-Muéstramelo entonces. Pretendo hacer ahora lo que tú normalmente realizas en el día… aunque sea por unos minutos.-
¡Genial! Ahora tenía el pretexto de llevarle al hospital. –Sígueme, no te aburrirás- y le tomó la mano para dirigirse al centro de la ciudad.
Caminaron alrededor de 20 minutos para encontrarse en la entrada del hospital. Esta vez Hinata no le dijo nada al Kyubi y entraron sin palabra alguna. De ahí, como ayudante de Sakura, Hinata le mostró de manera general las instalaciones, sus pacientes y los cuidados que se les daba, agregando la instrumentaría médica y demás accesorios.
-…y por ello estoy aquí. Me encanta convivir con los aldeanos y gracias al hospital puedo hacerlo de alguna manera.-
-Hn. ¿Y va a estar esa "machota junior" aquí?- Con las horas pudo entender perfectamente a Naruto. ¿Por qué le daba tanta paz una simple humana? Ni siquiera Arashi lograba tranquilizarle al grado de Hinata y lo peor, le hacía sentir terrible y agobiantemente… amado. ¡NOO! ¡QUE PATÉTICA SITUACIÓN! El demonio más fuerte (y el único literalmente con vida) se sentía amado… que mierda con su persona.
-No creo. Con eso de su embarazo no creo que pueda, agregando lo exagerado que se ha vuelto Sa… ¿Kyubi?- ella se detuvo al no sentir movimiento alguno del cuerpo de su amado. Cuando volteó a verle frunció el ceño al tener a un Kyubi-Naruto asombrado. -¿Qué ocurre?-
-¿La hembra del Uchiha espera cachorro?-
-Así es-
-Eso sí que es una horrible noticia. ¡Me lleva la fregada!- la voz tan pesada reflejaba enojo. Si se sentía patético con eso de "amar", ahora estaba tan desilusionado de su contenedor y la hembra Hyuga. –Ahora resulta que no podré vengarme como lo deseo y que perdí otra maldita apuesta… pero igual, no me interesa en lo más mínimo lo que hagan esos dos mientras no se metan en mis planes-
-¿Tanto les odias?-
-No te imaginas cuánto. No recuerdo nada que sea alegre con ellos… el haber vivido con ellos fue puro sufrimiento- él se acercó a ella para continuar con su camino –Deseo que mueran para así no tener que aceptar lo que el mocoso siente por ellos-
-¿Deseas visitar a uno de mis pacientes favoritos?- cambió el tema para evitar entrar en detalles.
-¿Me tocará o babeará?-
-¡Hahahahaha! No. ¡Los pacientes no babean!-
-Si claro, mentirosa. ¿No me crees?- preguntó al verla asombrada –Vamos, si no me crees, explícame esto: ¿por qué esa mujer del cuarto azul cargaba a un cachorro minúsculo humano mientras que este le mojó todo el hombro con su asquerosa baba? ¡Casi te regreso todo lo que he comido con esa horrible visión! Es lo más horripilante que he visto en mi vida, claro, después de la escenita que montaron esos dos estúpidos Uchiha en la Nube-
-¡Oh!- rió levemente ante las muecas del Kyubi –Dudo que te babee, sin embargo no puedo asegurarte que deje de tocarte. Es muy pequeño para identificar que tú eres un demonio- sonrió ante el fruncido de ceja –apenas tiene 6 años-
-Ah…- suspiró y la siguió. Ambos entraron en un pequeño cuarto completamente blanco.
-Con que esto es un hospital…- Por la luz del día, Kyubi pudo analizar el espacio y se sintió un poco incómodo. Recordó todas las veces por las que pasó Naruto en un lugar como ese. Se detuvo en el momento en que Hinata se acercó a una pequeña cama con un bulto en el centro por sentirse tan incómodo. ¿Por qué aceptó entrar? Ahora maldecía eso llamado curiosidad.
-Hola Yashiro- la joven habló en voz baja y así no levantar al niño por si este se encontraba dormido. -¿Yashiro?- volvió a mencionar su nombre sonriendo por notar que éste se estaba escondiendo de "alguien". -¡Hey! No fijas, sé que estás despierto-
-¡No quiero!-
-¡Yashiro! ¿Qué es lo que no quieres?-
-No quiero inyección- se destapó y sonrió al reconocer a su amiga –Hinata-chan… ¿Vas a inyectarme?- esa vocecita sonó preocupada.
-No, sólo vengo a visitarte por algunos minutos. Hoy no estoy de servicio, así que deja de verme así, no vengo a inyectarte.- se sentó en la cama y acarició esas pequeñas mejillas morenas -además quiero presentarte a alguien-
-¿Eh?- tanto el Kyubi como Yashiro se miraron dudando.
-¿Quién es él?- preguntó el niño curioso. Hasta que ella le mencionó, notó su presencia.
-Pues verás… él es… etto- ¿Qué decir? Por un lado era el cuerpo de su amado Naruto, pero por el otro el Kyubi ahora estaba controlando su mente. –Él es…-
-Naruto Uzumaki, el futuro Hokage de la aldea- comentó rápidamente con una sonrisa tan falsa como sus palabras.
¿Y ahora qué? Kyubi sintió una desesperación completa al notar dos respuestas: Yashiro sonrió como idiota por sus palabras y Hinata tenía los ojos como platos… nunca entendería a los humanos.
-Uzumaki… ¿Uzumaki?- el pequeño analizó un poco lo dicho y cuando obtuvo la respuesta, sonrió -¡eres el pupilo de Jiraiya "el pervertido Sannin"!- el pequeñín sonrió e intentó levantarse de la cama, pero no pudo por el dolor que tuvo en sus costillas. –Awa…-
-¿Qué te duele?- Hinata le acostó cómodamente y le tomó la temperatura con su mano –Tienes fiebre…- miró a Kyubi –te lo encargo, no tardo- y pasó con Yashiro –y no le hagas preguntas… ahora regreso-
Y salió rápidamente por asistencia. Yashiro si necesitaba esa inyección.
-¡HN!-
¡¿Cómo que se lo encargaba?! ¡DEMONIOS! ¡Él no era ni un Nanny ni nada por el estilo! Maldita Hyuga, se vengaría de eso. ¿Qué iba a hacer? ¡Quería salir corriendo de ahí! ¡Le llevaba la fregada! Ahora tendría que quedarse ahí paradote mientras a la tonta esa se le ocurría regresar. Y sobre todo… ¿por qué le miraba tan analizantemente ese cahorro? ¡Doble demonios! Esto sí que se lo cobraría caro a esa Hyuga del mal… ¡Dejarle con un mocoso que no dejaba de verle!
Y lo peor vino después. Si él suspiraba, ese mocoso lo hacía… ¡hasta cruzó los brazos como él lo hizo! Fue hasta que terminaron de "pelear" con su mirada cuando ese mocoso rió fuertemente.
-¿Eres AMBU, verdad?- Yashiro en cambio, se sentía tan alegre por tener a un hombre como él enfrente suyo… si su memoria no le fallaba, él era el hijo del cuarto y deseaba ser como él.
-Hn- No le contestaría.
-¿Qué haces aquí?- Buscaría sacarle toda la verdad y tenerlo como ejemplo.
-¿No haces muchas preguntas?- su paciencia estaba yéndose muy, pero muy lejos.
-¿No vas a contestarme?-
-¡HN!- triplemente demonios… -Soy Jounnin, no AMBU. Estoy de visita con la Hyuga del ma… con Hinata y ya te contesté. ¿Contento?-
Pues al parecer no. Las miradas que se lanzaban no eran tan amistosas y lo peor pasó en el momento en que ese chiquillo intentó levantarse pero no pudo por el dolor y casi cae al suelo. Naruto le cachó en el aire y sintiéndose repudiado por sí mismo, le acomodó nuevamente en la cama.
…No puedo odiarles ya que quiero saber qué es ayudar…
¿Por qué recordó esas horripilantes palabras que Naruto le comentó tiempo atrás en esos precisos momentos? Ahora si pudo decir que no era su momento. -¡Lo que me haces hacer maldito mocoso!- comentó el Kyubi en voz alta sin percatarse de la mirada llena de dolor de Yashiro, que interpretó mal las palabras que no eran dirigidas específicamente a él. –No te muevas-
-¿Por qué me dices eso?- el pobre niño se sentía tan dolido. ¿Por qué el héroe de Konoha le trató tan mal? ¿Había hecho algo malo?
¿Y ahora qué? Naruto tendría que molestarle aún inconsciente, peligrando su estadía en Konoha y ese infante tenía una terrible mueca de dolor. ¡Qué problemática situación! -Solo obedéceme. Prometo que no dolerá… tanto- ante la negación del niño comentó -¿Es aquí (señaló su costado derecho) dónde te duele?-
-Así es- habló con un deje de dolor.
…Deseo seguir los pasos de Hinata, ¿acaso eso es malo?...
-…- sin decir nada más, aplicó una leve cantidad de su chakra y poco a poco tomó el virus que tenía presente para absolverlo en su totalidad. Después incrementó la energía unos cuantos segundos de tal manera que le causó un desmayo mientras que su cuerpo aumentaba sus defensas y la curación se hizo casi instantánea. –Ahora sí, no me molestes maldito rubio de mierda y déjame tranquilo-
Se separó del niño e intentando borrar tan mal recuerdo, se acercó a la ventana para relajarse para controlar su mal humor, es decir. Aunque la pregunta era cómo hacerlo. ¿Contar hasta diez? Comenzó a contar mientras que llegó Hinata con una enfermera.
… 8… 9… ¡10! ¡Oh por los santos bigotes de su persona…! ¡Maldita sea su suerte! Sí que contar hasta diez bajaba el coraje. Ahora sí que la Hyuga había ganado. ¿Acaso no podía salirse con la suya? ¿Por qué su orgullo era pisoteado por simples y escorias humanas? ¡Se enojó nuevamente por eso!
Lo bueno fue que pudo contar nuevamente sin que nadie lo notara…
-¡Es un milagro!- no podía dar creencia ante lo sucedido. Dos minutos después la enfermera encontró esa "milagrosa" curación de Yashiro, dándole gracias a los dos "humanos" por su ayuda, dejando a Hinata asombrada ante las acciones del Kyubi. Obviamente éste negó todo, pero esa seriedad repentina le delataba.
Salieron del hospital y con ello pasaron a la academia, teniendo nuevamente las travesuras del Kyubi ante la humanidad de Konoha... ¿desde cuándo el aire quema cuadernos y provoca salidas de urgencia de todos los alumnos por "mini zorros" de fuego corriendo por todos lados? Siendo las 4:30 y completamente hambrientos después de correr por toda la aldea (gracias a que Kyubi se le ocurrió pellizcar la retaguardia de una joven que tenía a un celosísimo novio… ¡tuvieron que noquearlo y así librarse de la persecución!), llegaron a Ichiraku. El siguiente destino alimenticio del Kyubi.
Aunque jamás se esperó el recibimiento…
-¡Oh por Dios! ¡NARUTO!- el dueño del lugar sonrió como loco al identificar ciertas franjas y color de cabello -¡Me da tanto gusto verte por aquí!-
-…- ninguno de los dos mencionó palabra. Simplemente se vieron como diciendo "¿Y ahora?"
-¿Naruto?- el viejo se acercó más a la barra para verle detenidamente –¡Me tenías tan preocupado! Pensamos que no te dejarían salir de la mansión Hyuga jamás-
-…- una cosa era recordar a ese tipo, y otra muy diferente tenerle enfrente y hablar con él. ¿Qué decirle para no levantar sospechas?
-No le teníamos encarcelado señor, es sólo que tenía que recuperarse de sus heridas y hasta hoy me dieron permiso de salir con él- Hinata salió al auxilio del rubio -¿Puede darnos dos platos de la especialidad de la casa? Morimos de hambre-
-¡CLARO! Y para mi cliente favorito… ¡la primera ronda la invito yo!-
¡Qué bueno que dijo la primera ronda! El rubio llevaba ya 7 platos e iba por el 8. ¿En dónde le cabía tanta comida? ¿Desde cuándo el Kyubi se hacía adicto a tantas cosas humanas?
Para Hinata fue realmente relajante observar como el Kyubi no dijo palabra alguna y se dedicó a comer como loco. "Es bueno" comentó al primer sorbo y desde ahí nadie le detuvo. Y lo mejor fue que llevaba el dinero suficiente para pagar todos los gustos de ese demonio…
-Ahora entiendo al mocoso- comentó el Kyubi sobando su gran panza y con un "pequeño" eructo. –Desde ahora en adelante SOLO comeré ramen… y un poco de carne fresca también… pero no hay duda que esto lo tengo que repetir-
-Me da gusto que te agradara-
-Aunque no puedo negar que el arroz de la mañana estuvo bueno también. Sí que ustedes comen cosas que ni siquiera hubiera imaginado-
-Sip. Y lo que te falta- le pagó la cantidad de 250000 yens (Dahia: no sé si sea mucho :S)
-¿Hay algo más delicioso que el ramen? ¡Quiero probarlo!-
-Sólo debes de prometerme algo- comentó suavemente, generando un alzado de ceja –No me mal interpretes… quiero que entiendas que lo único que hago es cumplir mi promesa. Así que lo que te pido es que me des tu palabra que me cumplirás-
-¿Acaso crees que soy un demonio con falta de palabra?- Se sintió realmente molesto. ¿Qué no se daba cuenta del gran esfuerzo que estaba haciendo para cumplir su palabra?
-No es que desconfíe en ti…-
-¿Entonces?-
-Amo a Naruto más que a mi propia vida y no quiero perderlo… no puedo perderlo-
-Sí que sabes arruinar los momentos, estúpida Hyuga. ¡Qué sermón tan innecesario! Odio cuando son cursis y melosos… ¿crees que a mí me importa que tú desees a tu amado mocoso a tu lado? ¡Ni loco! Así que si cumplo mis palabras son solo por respetar mi nombre. Así que ahora dame de comer esa cosa deliciosa antes de que te odie y desaparezca lo poco que has ganado.- Se levantó como si nada -¡AH! Y antes de que se me olvide… ¿qué es lo que acabas de darle al viejo ese?-
-¿Esto?- le mostró a Gama-chan llena de monedas al escuchar un "si" rotundo. –Es dinero-
-¿Lo que compra la felicidad humana?- tomó curiosamente una de esas monedas y la analizó a detalle. Encontró un par de símbolos que desconocía en esa placa de platino. ¡Eso tan pequeño era la felicidad de muchos! Sí que los humanos estaban realmente locos.
-Hahahaha… ¿dónde escuchaste eso?- estaba asombrada ante la curiosidad del Kyubi.
-Naruto lo repetía constantemente… y ese flojo de mierda siempre comentaba que no era el todo, sin embargo daba felicidad. ¿Es cierto eso?-
-No completamente… quiero decir- tenía que encontrar las palabras exactas –El dinero da estabilidad pero no la felicidad, más bien es el enfoque que se le dé-
-¿Enfoque?- ¿A qué se refería con "enfoque"? Aventó la moneda de nuevo a esa cosa verde realmente fea y se levantó para salir de la tienda. –Me confundes Hyuga-
-Con enfoque quiero decir que…-
-¡Déjalo así! No me interesa saberlo- la miro a su lado y se dio cuenta que presentaba un pequeño sonrojo en sus mejillas, por lo que acercó su mano derecha para "tocar la prueba" delictiva. -¿Por qué tienes esta parte de tu blanca piel roja?-
-¡…!- no se esperaba ni las extrañas caricias ni esas palabras, haciendo que su pena creciera enormemente. –Pues yo… yo… no… ¡HN!-
-Sin duda los humanos son extraños, pero más las hembras. Jamás te entenderé-
-Pero Kyuby… etto, Naruto-kun yo-
-¿Ya vas a llevarme para probar esa delicia o vas a quedarte con esa cara de idiota? Te recuerdo que sólo tengo unas horas antes de anochecer-
-Lo siento- suspiró y tomándole de la mano nuevamente, se dirigió a uno de las más prestigiosas panaderías que ella conocía.
Lastimosamente esta vez no salió todo como lo planeó, ya que el Kyubi odio inmediatamente lo dulce. ¡Ni siquiera quiso probar el cheescake!
-Buenas tardes, ¿puedo ayudarles en al…?- una joven, al ver la cara de disgusto de Naruto, se acercó a ellos y así ofrecerles un posible postre, pero lo que sucedió a unos pasos, hizo que desistiera de cualquier intento.
-¡MALDITA SEA HYUGA! ¡Prometiste que me gustaría!- y por cuarta vez, despreció esa horrible cosa empalagosa.
-Vamos, prúebalo-
-¡QUÉ NO!- ¿Desde cuándo era tan necia esa hembra humana? –No me agradó su sabor- y cruzó sus brazos. Para desgracia de Hinata, Naruto creció más y ella ahora llegaba un poco abajo de su hombro, imposibilitándole la oportunidad de tomarle por sorpresa.
-Este no es tan dulce-
-¡HN!- la miró de reojo y notó como la chica que intentó acercarse no dejaba de verle de una manera extraña. ¿Qué tenía en su cara para que esta le mirara de espanto? –Que quieres-
-YO… este… yo- la pobre no pudo moverse y librarse de ellos –yo…-
-¿Sabes de estas cosas, no?- le preguntó lo más "Naruto" posible. ¿Acaso tenía que rebajarse tanto para poder meterle algo a ese estómago molesto? -Quiero algo que no sea dulce ni con esa textura espantosamente suave, ya que esta mocosa (refiriéndose a Hinata) no puede complacerme y tengo ganas de comer algo…- al recibir un movimiento afirmativo de la muchacha, se sintió de alguna manera complacido, no obstante esa estúpida no se movió, haciendo que su enojo creciera a niveles aún desconocidos -¡MUEVETE IDIOTA Y TRÁEMELO AHORA!-
¿Acaso a los humanos les servía ese tipo de palabras y gritos? Pues a la Hyuga y a esta mujer sí que les encantaba. Lo comprobó cuando le pusieron enfrente suyo, 5 minutos después, una barra negra a la que llamaron chocolate.
-E-espe-pero qu-e-e-e l-e gu-u-guste- la pobre mujer ya no sabía qué hacer para complacer a tan singular cliente.
-Hn… por tu vida espero que sí- escuchó un extraño sonido proveniente de ella y observando a Hinata, acercó lentamente esa cosa y la olió. -¿Esto es chocolate?-
-Así es-
Hn, no estaba tan mal. El olor era dulce, sin embargo no tanto y la textura era dura… ¡Como lo que él deseaba! La giró y encontró que tenía una extraña forma rectangular con pequeños huecos blancos. ¿Qué era eso? Suspiró antes de colocarlo en su boca y brindarle un gran mordisco.
¡Perfecto!
Mientras tanto, Hinata sonrió complacida al ver como ese demonio degustaba alegremente ese chocolate. ¿Cómo supo ese gusto? Simplemente por la gran sonrisa que tuvo desde que dio el primer mordisco. De alguna forma se deleitó con esa sonrisa en el rostro de su amado y se juró que volvería a verla, pero ahora sí sería puramente de Naruto.
-Otro…- comentó cuando se terminó toda la barra.
-¡Cla-claro!- la chica fue corriendo al aparador y trajo consigo toda una caja.
-¿Quieres toda la caja?- Hinata le preguntó al sacar a Gamma-chan.
-¿Tú qué crees, mocosa?- tomó otra barra y se la devoró.
-Hahahahahaha- rió fuertemente y pagó la caja mientras le agradecía a la mujer por su servicio.
Salieron del establecimiento y dejando que el Kyubi terminara de comer, se sentaron en una banca en el parque y con ello disfrutaron de una maravillosa vista de Konoha.
¿Esto es lo que hace feliz a la gente?- Aún no podía comprender el porqué Haki perdía su fuerza con semejante manjar.
-Así es- ella le miraba comer.
-Hn…- dejó la última parte de su "tesoro" y observó a la Hyuga. No hubo duda que Naruto tuvo mucha suerte esta vez. Estando a punto de devorarse el pedacito (Dahia: y digo pedacito ya que el muy canijo no dejó nada para la prosperidad XD), extendió su mano en dirección de Hinata -¿Quieres probarlo?-
-¿Eh?- supuso que se ruborizó por el acto. Primero vio esa mano bronceada para después ver esa mirada rojiza completamente diferente. Esta vez no había odio ni soledad en ellos. Así que sonrió libremente –S-si- y lo tomó.
-Esos nervios Hyuga, ¿en qué quedamos?-
-Lo siento- corrigió inmediatamente su voz y comió el chocolate.
-Veo que el chocolate te afecta… ahora sonríes- la miró de reojo para después pasar hacia Konoha. Cuando ella lo llevó al parque de la aldea, jamás se imaginó que éste llegaba a un punto alto y que le dejaba ver toda la "ciudad" libremente por eso a lo que ella llamó mirador.
-Hn…- cierto.
-La aldea ha cambiado mucho…- comentó así de pronto. Hinata le miró fijamente, haciendo que él continuara. –…la última vez que estuve aquí, fui apaleado por ese rubio de mierda y ni siquiera me permitió quemarla. No obstante, la recuerdo más fría, sin tanta luz-
-¿En serio te fijaste en eso?- estaba asombrada por la repentina confesión del Kyubi.
-No me mal interpretes. ¡Odio Konoha! Y más por ese hijo de p…- no terminó ya que Hinata le cayó la boca.
-Esas son palabras muy malas… ¿quién te las enseñó?-
-No lo recuerdo… hace tanto que estoy en este mundo y la infinidad de humanos que he comido, ha hecho que pierda la cuenta del tiempo.- quitó la mano de esa mujer molesta y la miró con recelo -¡Vamos Hyuga! ¿Acaso tú no las dices? No me vengas con que eres pura y casta… ¡Hasta el mocoso ahora las pronuncia!-
-Yo… bueno, no es que no las sepa, no me gusta decirlas- ¡DIOS! La pena incrementó en su ser gracias a esa mirada expectante, haciendo que su autocontrol aumentara al evitar el jugueteo con sus dedos.
-Oh…-
-¿Kyubi?- Hinata retomó su vista hacia su aldea, igual que el demonio.
-Dime-
-¿Por qué…- suspiró para tomar el valor de terminar su pregunta -…atacaste Konoha esa vez?-
-Se supone que mi presencia era necesaria cuando ustedes los humanos han acumulado el odio suficiente para llamar mi atención y así nivelar el asunto comiéndomelos, sin embargo desconozco el porqué aparecí ese momento…- calló por algunos segundos por degustar del anochecer -…supongo que ese idiota de Madara tuvo la culpa y como el maldito de… ese Yondaime- corrigió sus palabras al tener esa mirada desaprobatoria de Hinata, aunque después bufó molesto. ¿Desde cuándo tiene que cambiar por un simple HUMANO? –Ese estúpido me puso dentro de su propio hijo, marcando mi drástico final-
-¿Final?- ella le miró con duda.
-Así es mocosa. Mi existencia desaparecerá en el momento en que Naruto muera o que yo sea atrapado por el enemigo, que es lo mismo- ¿Ahora qué? ¿Acaso no lo sabía? Esos ojos asombrados eran la maldita respuesta que no deseaba conocer. –Ahora entiendo… Naruto no te dijo nada-
-No-
-Hyuga…- la volvió a mirar con duda -…si quieres que eso no pase y tener a tu "amorcito" estúpido a tu lado, llévame nuevamente a comer ramen. ¡Tengo hambre!-
-¿Hambre?- ¿Acaso no había comido demasiado? ¡Dios! Sí que era un troglodita.
-Si… o eso creo- colocó sus manos en el estómago de Naruto, escondiendo un terrible retortijón. –Me duele aquí, como en la mañana-
-Déjame ver- se acercó a él y rió fuertemente al notar que no era hambre lo que tenía realmente –Ven, regresemos a casa-
-¿Regresar? ¡NO! Aún no acaba mi tiempo en Konoha-
-Cierto, pero tienes espasmos ya que has comido demasiado y generarás una gran indigestión en Naruto-
-¿Indigestión?-
-Es un terrible dolor muscular y… ¿recuerdas lo que te pasó cuando oliste los espárragos?- al parecer sí le entendió ya que se levantó como bólido y agarró el resto de los chocolates, mejor dicho la última barra. Así que le tomó de la mano –si caminamos, podrás relajarte y así bajar todo lo que has comido-
-Hn, mandona-
Y ella sonrió.
Esta vez caminaron en completo silencio, cada uno perdido en sus pensamientos. Y esta vez el Kyubi se portó bien… bueno, mejor que en la tarde. Solamente empujó a un aldeano imprudente y se salvó de un regaño ya que este estaba tan borracho que se tomó toda la culpa.
Llegaron a la mansión Hyuga 2 horas después y asombrando a Hinata, el Kyubi le pidió estar solo. Necesitaba hacer algunas cosas y con ella no podría. Y así fue. Estando en la mansión logró evitar ver a ese molesto Uchiha y a su hembra, agregando a los inquilinos de ese lugar para dirigirse exactamente al cuarto en donde dormían plácidamente los zorros.
Entró sigilosamente y encontró que esos 5 apestosos estaban acomodados en un gran cojín blanco, confundiendo su pelaje por el color. No tenía mucho tiempo y por lo tanto se acercó inmediatamente a Jirato. Liberó un poco de chakra en su mano derecha y la aplicó levemente en el costado del zorro.
Jirato se quejó levemente, sin embargo no despertó y al final simplemente suspiró por sentirse libre. Con ello su día estaba por terminado.
-¿Te divertiste en Konoha, maldito demonio?- la voz de ese ser detuvo los movimientos del Kyubi, el cual estuvo a punto de acariciar a Kanno.
Cuando volteó encontró a ese chismoso recargado en la pared cercana a la puerta y, gracias a que el cuarto estaba oscuro, solamente pudo ver sus pies cruzados.
-¿Acaso te importa estúpido humano?- respondió tan irónico como pudo. Después de todo podía divertirse un momento más.
-Deja libre a Naruto- el recién llegado estaba tan enojado consigo mismo por lo que encontró. Desgraciadamente no pudo evitar que ese hijo de la fregada no obtuviera la libertad que ahora poseía. ¡Llegó tarde!
-Dame una buena razón para que lo haga… si mal no recuerdo, traicionaste al mocoso para irte con ese Uchiha y entrenarle para evitar que yo tomara lo que ahora tengo, ¿o me equivoco? Se supone que no debe de importarte para nada lo que le suceda- para ese momento, ambos estaban a centímetros de distancia.
-Estás muy equivocado Kyubi- se enderezó y con ello miró al demonio con odio puro. –Él me importa más de lo que todos creen-
-Sí que es gracioso ver a…- tomó rápidamente del cuello a su "oponente" y así azotarlo en la pared, sin que el otro pudiera hacer algo. -…a uno de los Sannin más poderosos del mundo rogando por alguien que no vale la pena-
-Naruto va-vale más de… de lo que-que tú cr-crees- Jiraiya no intentó contraatacar para evitar lastimar a Naruto.
-Demuéstralo, maldito ninja. Ya que hasta ahora la Hyuga ha sido la única que realmente me ha demostrado que le valora- le soltó de mala gana y dándole la espalda continuó –y más si quieres que sea como su estúpido padre deseó…- y de la nada, desapareció envuelto de fuego, dejando a Jiraiya completamente desarmado.
-¿Eh?- Kanno despertó por sentir una extraña combinación entre el poder de su amo y de su maestro. Y se levantó en el momento en que encontró a cierto pervertido en el suelo.
-Kanno…- Jiraiya se levantó como pudo y fue socorrido inmediatamente por el zorro. A los segundos, tenía a los 5 peludos a su lado. -¿Cómo se sienten?-
-¡HAMBRIENTOS!- los cinco contestaron moviendo como locos su cola.
-¿Cuándo no?- rió fuertemente y acarició a cada uno como les encantaba y con ello salieron de la habitación, cuidando de que el Sannin no se alejaran de ellos.
CONTINUARÁ
