La posesión del Kyubi

"Te comprobaré que jamás te dejaré de amar... cueste lo que cueste"

Hola hermanitos del fic!

Lamento el terrible retraso que tuve para actualizar. La verdad tuve muchas cosas que no me permitieron continuar, agregando que ya vivo en México y pues el cambio de clima está de locos XD. Sé que no es justificación, pero espero que esta vez tenga el tiempo para poder continuar y más seguido.

Este capítulo especialmente me costó mucho trabajo ya que me sentía estancada lo repetí muchísimas veces y hasta ahora me encantó. Sé que habrán cosas que no se explican o que no entiendan el porqué pasan, pero tengo ya planeado y en su momento lo leerán. El cambio drástico que yo mencioné aparecerá a partir de este capítulo y el comienzo del desenlace de la historia también… aunque aún tendrán mucho de esta historia, ya lo leerán.

Les agradezco todos sus mensajes y sus palabras inspiradoras ya que fueron las detonantes para que el monstruo y yo nos sentáramos y sacáramos estas ideas locas que teníamos en mente. ¿Sabrán que parte ideé yo y cuáles mi monstruo? Espero que les guste y que me dejen un comentario con sus opiniones, buenas o malas, ya que eso me hace una mejor escritora… ¡AWA! Mejor dicho, nos hace mejores escritores (el monstruo ya sabe español y si lee que no lo incluyo… ¡qué miedo! Hahahaha)

Que tengan una excelente semana y espero que nos podamos estar leyendo pronto.

Cuídense mucho y recuerden que, si aún tienen ganas de seguirme, pues… los estaré esperando.

Saludos del monstruo de la cama y de su monstrua XD


Capítulo 41: Sonrisa

En esos momentos se encontraba indecisa. ¿Por qué razón se le escapó de las manos el control de su gran descubrimiento? Era más que un hecho que gracias a él, podría darle fin a su tormento y con ello seguir adelante, sin importarle nada ni nadie… pero no se atrevía, sobretodo porque tendría que eliminar parte de su propio ser.

Estaba sentada en el barandal de su recámara observando como la luna media iluminaba los alrededores del bosque del silencio. Suspiró más que nada resignada teniendo en sus manos una estaca negra, envuelta con un especial papel de arroz, capaz de protegerla hasta del polvo. –No tengo de otra más que utilizarla- comentó con sentimientos encontrados.

¿Amar al enemigo? Eso era más que imposible. ¡No podía ser! No era amor lo que sentía ya que ni siquiera le conocía, más bien era una obsesión que nació por un aspecto débil en él y en ella… un sentimiento que tenía que erradicar si deseaba controlar al último demonio "con vida". Así que, sin que nadie lo notara, regresó a su habitación para tomar su mochila lista y salir por la ventana hacia su siguiente destino. Tenía que llegar a Konoha en tres días y con ello matar al Jinchuriki del Kyubi y apropiarse de ese demonio… y si tenía suerte, obtendría también a Deirant.

Corrió lo más rápido que pudo, intentando no perder tiempo ya que su adorado equipo podría darse cuenta de sus intenciones y eso no era bueno. ¡No lo permitiría! Después de su adquisición, buscaría a su madre y…

-¿A dónde crees que vas mi hermosa?- La voz de Shajiro generó un falso movimiento al no poder agarrar correctamente una rama y por poco se cae si no hubiera sido por él.

-Yo…-

-¡Oh vamos mi Reika divina! ¿Te preocupaste por lo que nos dijo el jefe?- la miró con su clásica sonrisa –Pues no debes de hacerlo. Es más, si quieres probar esta arma…- para el horror de la mujer, su "pareja" sacó rápidamente la estaca negra y se la mostró -… tenemos que ir todos juntos y con ello matamos a ese rubio de mierda. ¿Qué dices?-

-¡No!- ella se separó rápidamente de él y tomó su "tesoro". –Aún no está lista-

-¿No?- la miró dudoso. –Vamos Reika, no me mientas. ¡Esa maldita placa está lista!-

-No es cierto-

-Entonces explícanos el por qué te ibas con ella. ¿Acaso crees que soy estúpido?- la voz de ese ser generó un gran estremecimiento en todo su ser.

-Yo sólo quería…-

Al parecer esa mentecata les traicionaría como lo hizo alguna vez con su equipo, pero qué ilusa si creyó que podría contra él. Ahora menos que nunca podía dejarla ir ya que, para su desgracia, era la única que sabía utilizar semejante arma. Le arrebató fuertemente, una vez que estuvo cerca, la estaca de platinum para mirarla seriamente. –Regresemos, tenemos otros planes que arreglar antes de atacar Konoha y detesto perder el tiempo. Yuko, Antaro… quiero que vayan a la Hoja y nos informen acerca del Jinchuriki. Intenten no luchar con él, pero si se les presenta la oportunidad, háganlo pero no se arriesguen a lo tonto. Mientras que Reika y Shajiro terminan las pruebas necesarias para dentro de tres semanas contraatacar. ¿Han entendido?-

-¡Si Ferme!- los gemelos le contestaron con una gran sonrisa y con ello desaparecieron en una nube de humo. ¡Por fin tendrían acción!

-Y Reika, te he aguantado muchas- el viejo se acercó a ella y le tomó por el cuello –Si vuelves a hacerme perder mi tiempo, prometo que no lograrás salir con vida ni tú ni tu madre, ¿entendido?-

-Com… completa-tamente- Ferme la soltó y le regresó la estaca. Con ello tanto Ferme como Shajiro la dejaron sola nuevamente.

Aunque regresó esa noche, no quitaría de sus planes el deshacerse de Ferme y apoderarse del demonio, ya que esta vez tenía el poder de controlarlo, vengándose así de toda la comunidad ninja.

.

.

.

.

Y de nuevo tuvo que quitarles de la puerta. ¿Por qué eran tan necios? ¡Hasta Jiraiya les había prohibido estar ahí! Lo bueno que Hanabi le ayudó como la buena novia que era.

-Tenían que ser tan molestos, tontos zorros- comentó realmente disgustado, tomando del cuello a Jirato, el cual fue el más necio a la hora de moverle.

-¡NO!- El zorro, como defensa, logró zafarse del agarre humano y regresó a la puerta. Tenía que cuidar de su amo y ese ser inferior ni siquiera se lo permitía.

-Ya les expliqué que mi hermana lo está cuidando… no es necesario que se queden aquí-

-Pero…- Haki estaba acostado en el pasillo resignado a tener que huir nuevamente para escabullirse e intentarlo de nuevo.

-¡Pero nada!- La pobre adolescente apenas pudo con Kanno, el cual le dio batalla completa. –Si quieren que Naruto descanse, tienen que hacerme caso. Es más, ¿por qué no van con ese molesto y odioso Uchiha y le hartan hasta cansarse?- cuando mencionó ese apellido, los 5 peludos, completamente blancos, se levantaron rápidamente y levantaron las orejas poniendo la atención merecida. –Y si lo aceptan, puedo darles unos cuantos tips para que los odie aún más-

La idea no fue nada mala… bueno, para Konohamaru un poco, ya que el tener a una novia con doble personalidad muchas veces era peligroso. Sin embargo, no pudo negar que esta vez el pobre de Sasuke sufriría todo lo que no cuando regresó a la aldea… esa tarde.

.

.

.

.

.

Sí que fue complicado acercarse a Konoha. Su viaje duró una semana y hasta eso lograron cumplir parte de esa misión tan esperada. ¡Pelearían con ese demonio hecho hombre! O por lo menos le molestarían un poco.

En esos momentos tenían que concentrarse antes de pensar en otra cosa llena de diversión. Por un lado la seguridad de esa aldea por poco les descubre y ahora resultaba que ni siquiera se internaron en el bosque correctamente. Yue estaba más que enojado por su gran falla, pero como siempre su hermana le salvó, pudiendo adentrarse a la aldea por un pequeño hueco en la seguridad.

-Nunca me imaginé que pudiéramos entrar por la puerta grande, Antaro-

-Yo tampoco hermanito tonto, pero ya sabes, si quieres que no sospechen de ti, hazte el más obvio-

-¿En dónde escuchaste esa estupidez?- él la miró entrecerrando los ojos. Estaba molesto por vestir como simple aldeano, sin embargo gracias a eso ahora caminaba por la gran calle.

-Yo lo inventé- sonrió inocentemente -¿Y ahora qué hacemos?-

-Pues… se supone que tenemos que reunirnos con la pechugona esa ya que requerimos la ayuda de Konoha. Pero creo que podemos desviarnos un poco y observar los puntos débiles de aquí-

-Aunque eso no es fácil- su vista se perdió en la colina Hokage. –No he encontrado sus puntos de vigilancia-

-Hn… yo tampoco- ¿Qué era lo que realmente buscaba Ferme con visitar la Hoja?

-¡Hermano, mira!- ella se detuvo de pronto y señaló de manera disimulada hacia uno de los puestos de comida. Ahí se encontraba exactamente uno de los zorros de ese demonio, acompañado de una peli azul y a una mujer embarazada.

-Es completamente blanco- Yue estaba asombrado por su gran descubrimiento.

-Y al parecer no es el único hermanito- en esos momentos los zorros restantes se acercaron corriendo, siendo perseguidos por cierto hombre completamente enojado que identificaron como el último Uchiha. –Y lo peor de todo es que están más grandes y peludos-

-¡Demonios!- él se molestó. ¿Qué es lo que había pasado con ese Jinchuriki? ¿No se supone que este aún era dominado por el Kyubi?

-Creo que no es necesario que permanezcamos más tiempo en Konoha. Hemos encontrado algo que no le va a gustar nada a nuestro jefecito- Antaro suspiró realmente enojada… ¡tendrían que enfrentarse al disgusto de Ferme!

-Vámonos, entre más pronto lo sepa Ferme mejor- y así lo hicieron. Todo lo que hicieron y prepararon para estar un tiempo en Konoha les valió nada.

.

.

.

.

-¡SASUKE!- las dos mujeres le gritaron fuertemente para evitar un ataque innecesario.

-¡HN!- ¿Acaso no observaban la maldita travesura de esos 5 apestosos zorros? Se vengaría, de eso no había duda alguna. ¡MANCHARON SU CAMISA RECIEN CAMBIADA!

-¡Él tuvo la culpa, ama!- los 5 zorros comentaron con un tono de "nosotros somos santos y buenos".

-El Baka quería lastimarnos, ama- Kanno se acercó a ella y se colocó a su lado. –Y pues, tuvimos que salir corriendo-

-Así es- ahora fue Haki el que continuó –Y por intentar perseguirnos…-

-…Vació todo el zumo en su pecho- Hikaru sonrió internamente ante el puchero del Uchiha. ¿Acaso su ama no notaba la mordida que le dio en su trasero? Hehehehe…

-Es por ello que no puedes decir que nosotros te molestamos, Uchiha idiota- para terminar Jirato se sentó al lado del mencionado moviendo la cola, como si no hubiera sido él el que empujó a Sasuke mientras comenzaba a probar su delirio.

-Ustedes cinco…- Sasuke no aguantó más.

-No importa Uchiha-san- Soma salió al auxilio del infortunado humano. El pobre había tenido que soportar, desde hace dos semanas, el humor y travesuras de esos zorros incontrolables, teniendo que aguantar ese extraño comportamiento que tenían gracias a ese Dobe de mierda. ¿Desde qué momento le dejó el cuidado de sus animales apestosos? –Vamos a comprarte una playera nueva y asunto arreglado-

-¡HN!- si no fuera porque a Sakura se le antojó melocotón después de devorarse todos SUS tomates, causando un desfalque en la alacena, estaría en su casa disfrutando de un buen zumo de tomate. Y ahora tendría que ir de nuevo por esa mierda y su tesoro.

"Sasuke-kun, no hay duda que este es tu hijo… ¡amo los tomates!"

¿Desde cuándo esos zorros del mal decidieron molestarle hasta el cansancio? ¡Dios! Lamentablemente fue él el que les aguantó desde que al Teme regresó después de una extraña visita por Konoha. ¿Qué pasó con él? No pudo comprender el cómo la población de toda la aldea se quejó con la Godaime acerca de las maldades que les hizo.

Pobre Hinata y pobres de todos los Hyuga, en general.

Lo único bueno dentro de todo ese tiempo, fue que Sakura tuvo la oportunidad de visitar a Hinata y ayudar a Naruto con su "extraño y borroso despertar". Eso mejoró su mal humor, regalándole un tiempo de paz y tranquilidad (que era robado por esos zorros de mierda). Regresaron a la mansión Uchiha después de encaminar a Hinata hacia su casa. Por la gracia divina, esos peludos decidieron regresar con ella y así darle un poco de privacidad.

Y como siempre sería, de ahora en adelante, su mujer se encontraba en el gran portón del territorio Uchiha, portando uno de esos kimonos que gustosamente –y diciendo gustosamente ya que él mismo fue con ella a esa tienda especial donde su madre solía comprar su ropa- él escogió. Lastimosamente no estaba con el humor suficiente como para sonreírle y entrar con ella.

-Hola Sasuk… ¿Qué te pasó?- Sakura salió a recibirle. Estaba completamente emocionada de saber que su amado pasaría un rato con esos zorros y así mejorar su relación, sin embargo encontró una cara de frustración y molestia, más una nueva playera.

-Sin comentarios, Sakura- y dejando el pedido en las manos de su mujer, salió hacia su recámara. La Uchiha, en cambio, sonrió y le siguió. Tendría que ocuparse con ciertas "artimañas nocturnas" a plena luz del día que tenía ya 3 semanas sin practicar para bajarle el coraje.

.

.

.

.

Y en sí no pudo irle mejor. ¡Estaba tan feliz! No solo ese demonio había cumplido su promesa, sino que le había dado "de más". Al principio estaba anonadada por la memoria en blando de Naruto cuando despertó después de que ese demonio travieso le dejara en paz. Eso duró sólo dos días, ya que una semana después, pudo platicar con el Naruto de siempre.

-¿Qué pasa, Hinata?- Naruto le miró con una ceja alzada.

-Pues… ¡te amo mi Naruto!- y dejando el cómodo asiento que tenía, se aventó a los brazos de su amado, el cual le recibió gustoso.

-Hn-

-¿Qué más puedes recordar?-

-No sé- él le contestó neutral.

-¿Te acuerdas de la gran caída que sufrió Chouji en la fiesta de Shikamaru gracias a Ino?-

-No completamente… sólo tengo en mente cómo Ino salió gritando, seguida de Haruno más con su cabello lleno de carbón-

-¡Cierto! La pobre se tardó dos semanas completas quitarse esos residuos- ella le besó fugazmente –Me da tanto gusto que recuerdes cada vez más-

-¿Qué le prometiste al Kyubi para que me liberara?- Naruto tenía esa pregunta en su cabeza desde que despertó con tantos bombardeos en su cabeza. Estaba asombrado -sentimiento definido por Hikaru, el cual estaba a su lado cuando lo sintió- por poder recordar cosas que sucedieron en su antigua vida, y más por las palabras de ese demonio minutos después al tener a Hinata enfrente suyo. "Ya he cumplido mi promesa, ahora sólo queda esperar que tu palabra y la de tu hembra se haga realidad. No me defraudes más…"

-¿Por qué lo cuestionas?- No se esperaba esa pregunta de él tan pronto.

-Ni siquiera logré salvarte completamente en mi memoria y ahora…-

-Sch…- le puso su mano en su boca. –Le di lo que era necesario. Te juré que estaría a tu lado sin importar nada y que pagaría lo que fuera por tu bienestar…- continuó rápidamente ya que él estaba protestando -…y lo que pagué, ahora me da la posibilidad de hacerte muy feliz-

-Hn…- la miró nuevamente y moviendo la cabeza negativamente, logró quitar esa mano tan especial y robarle un beso.

Sí que la felicidad de su vida era gracias a ella. Todo se lo debía a ella sin dudarlo, agregando que tenía que pagarle cierto "favor" al Uchiha por ayudarle a Hinata en todo lo que necesitó él mientras estaba inconsciente… ¿pero cómo hacerlo sin involucrarse con él? Lastimosamente, diciendo "lastimosamente", sucedió lo mismo con la tercera fusión y esta vez fue él el que le ayudó sin chistar.

Una opción fue la "fiesta" que tendrían los Hyuga por algo que realmente desconocía, pero no estaba seguro de que los Uchiha se presentaran ante…

¿Qué tanto estaba pensando su novio? Al principio observaba el jardín, disfrutando de las travesuras de esos 5 zorros grises, no obstante se puso más serio de lo normal y suspiraba de manera pensativa y dudando. Se acomodó mejor en su hombro y tomando su mano le interrumpió. -Naruto, hay algo que he querido decirte pero no he encontrado la oportunidad-

-Tú dime-

-Es que… bueno- comenzó a jugar con esa mano bronceada –Sé que estás recordando todo y que ahora si tienes fundamentos para no odiar a Sasuke y a Sakura…- calló por unos segundos, recibiendo un "aja" más un beso en su frente, motivándola a continuar –y quisiera saber ahora lo que… lo que quieres hacer-

-¿Hacer?-

-Sí, con su "relación"-

Sí que era una buena pregunta. Eso se lo había cuestionado él mismo desde varios días. –No sé- realmente era eso lo que tenía que contestar. -¿Por qué lo preguntas?-

-Por la razón de…- sonrió al notar cierta curiosidad en él -…de que ellos te necesitan-

-…- Sí, como no. ¿Necesitarle después de tanto? Que no le viniera con eso.

-Con todo el minúsculo respeto que le tengo a tu hembra, ¡ESTA LOCA! Esos dos no necesitan nada de nosotros…-

El Kyubi tuvo tanta razón. ¿Por qué necesitarían de él después de todo lo que pasó entre ellos? ¡Bah, pura falacia!

-Aunque pongas esa cara de "No-me-salgas-con-eso" o que el Kyubi te diga cosas de más, ahora más que nunca sería bueno que te acerques a ellos y recuperar esos lazos que tienes con ellos-

-¡HN!- ¿Acaso podía leer la mente? Negando con la cabeza, dejó que ella le abrazara más. No podía ante el amor de ella, así que no dijo nada y dejaría que hiciera lo que quisiera con él, importando un bledo ser mandilón en el camino.

-¡¿Pero qué se cree esa mujer?- Comentó completamente frustrado el demonio. Al parecer, pensó de alguna manera similar al rubio -Nunca debí de confiar en ella… ahora resulta que yo también soy mandilón porque me parece intrigantes sus palabras… ¡Me lleva la fregada!-

Hinata sonrió ya que supuso que ese demonio estaba haciendo de las suyas con su Naruto-Y quiero que sepan que, por el hecho de que vamos a ser tíos pronto, yo he prepar…-

¡Un momento! Se separó de ella con la mirada entrecerrada, haciendo que ella detuviera cualquier palabra e ideas. ¿Tíos? ¿Escuchó bien? -¿Tíos?- expresó su duda.

-Sí que se le zafó un tornillo en su cabezota Hyuga…-

-Sí, tíos- ¡Bingo! Dio en el clavo XD.

¿Eh? ¿Tíos? ¿Acaso Hanabi y Konohamaru…? No, eso era más que imposible. Literalmente Hiashi-sama exterminaría al pobre chico sin dudarlo. ¿Neji y Tenten? No sabía nada de eso. Era un hecho que Hanabi era la "comentarista" del clan y le informaba todo acerca de los más allegados… ¿Tío? ¿Él tío? Era imposible–Estás loca- contestó extrañado, haciendo reír fuertemente a Hinata.

-¡HEY! No estoy loca- cuando pudo contestar, le miró sonriente y le acomodó un golpe en su hombro. –Vamos a ser tíos ya que Sasuke y Sakura esperan bebé y… y… ¿Naruto?- al principio colocó una gran sonrisa en su rostro por verle asombrado y un poco pálido, pero después se horrorizó por el aumento de esa palidez y el semidesmayo de Naruto -¡NARUTO!-

-Y lo digo nuevamente, tengo como carcelero a un estúpido idiota perdedor… ¡El maldito Uchiha siempre te lleva la delantera! Me lleva la fregada-

-¡AAAHHH!- el pobre no aguantaba el sentimiento de… ¿por qué tan horribles imágenes percibidas en la Nube de cierta actividad entre esos dos llegó instantáneamente a su mente? Lo último que hizo, antes de correr al baño para vaciar su estómago, fue aventar la cómoda cobija al suelo y así librarse de un estorbo ante su huida…

Hinata mientras tanto, sonrió libremente al sentir como su amor regresaba lentamente.

.

.

.

.

.

¡DIOS!

…Sus ojos quedaron abiertos ante lo que tenían enfrente…

¡Rayos!

…Ni en sus sueños más hermosos tuvieron algo así frente suyo…

¡Centellas!

¡BENDITOS BIGOTES DE SU MADRE!

Estaban que no se lo creían. Tantas travesuras, mordidas, manchaderas de vestimentas masculinas, zumos desaparecidos misteriosamente y robaderas de pan recién hecho sabor tomate, agregando un sinfín de "malditos apestosos de mierda" y tenían enfrente suyo el mejor regalo que pudieron recibir. ¡UN ESTANQUE DE LODO PARA ELLOS SOLITOS!

Ni lentos ni perezosos se lanzaron a ese regalo exclusivo y maravilloso dado por su archienemigo Sasuke Uchiha.

-¿De dónde… salió esa idea?- en cambio, Hanabi, Hinata, Neji, Tenten y Hiashi, anexando a varios trabajadores y miembros de la familia, observaban aterrados como esos cinco demonios no dejaron ni una parte blanca en todo su pelaje.

-Fue mía, Hiashi-sama- Sakura sonreía de lado a lado por la aceptación que tuvo su amado por ese regalo. ¡Lo sabía! No hubo nada más que quisieran esos zorros que estar puercos.

-Oh…- Hiashi Hyuga presentó una gran gota de sudor en su frente… lo que le esperaba.

-Bueno, qué le podemos hacer- Hinata suspiró y dirigiéndose a los recién llegados. –Bienvenidos a su casa, ¿les ofrezco algo de tomar?-

La embarazada Uchiha estaba tan feliz que deseaba cumplir cualquier capricho. De todas maneras, su futuro marido estaba con su "no comas esto, no comas el otro" y estando con Hinata, él no tendría todo ese mando. -¡SI! Por favor. Requiero algo que sea muy, pero muy dulce-

-Sakura…- Mujeres. No entendía como Sakura podía pedir algo así y después ponerse a llorar porque estaba subiendo de peso… que luego no le reclamase.

-Oh vamos, Sasuke… déjala. Por un pequeño dulce no pasa nada-

Y los tres juntos se dirigieron al gran salón de té, dejando a Hanabi horrorizada por esos zorros que, mirándola peligrosamente, tendrían la mala intensión de hacerla rabiar un rato…

Caminaron los tres en silencio, dejando que el espacio entre ellos fuera agradable. Hinata pudo ver de reojo como Sasuke buscó la mano de Sakura y le sonrió, generando unas ganas terribles de poder solucionar todo entre su amado y esos dos, generando el surgimiento del poderoso equipo 7.

-¿Y cómo han estado?-Sakura rompió el silencio mientras apretó suavemente la mano de Sasuke.

-Mucho mejor… no se pueden imaginar cuánto-

-¿Ya nos recuerda?-

Sonrió ante la pregunta. Sabía perfectamente la preocupación de los dos. –Pues, es algo que pueden probar ustedes mismos-

Dejándoles entrar a esa gran habitación, encontraron que el rubio se encontraba sentado leyendo detenidamente un pergamino, acompañado de su inseparable seriedad. Estaba cómodamente en uno de los cojines del recinto, apoyado con una gran mesa rectangular de centro. Ahí se vio que Naruto disfrutaba de un delicioso té verde. Ante eso, los tres entraron y, con la felicidad del mundo, la mirada azulada les encontró.

-…- ¿Qué hacían ellos ahí? Por la sonrisa de Hinata, nada bueno.

-¡Lo que me faltaba!, maldita sea mi suerte…- se escondió más en esa gran puerta –Sólo espero que por lo menos no monten más escenitas como en la Nube. No quiero asquearme nuevamente-

-Buenos días Naruto- Sakura le sonrió levemente y se detuvo seguido por Sasuke.

-…- Les miró por algunos segundos y siguió con su lectura. Él esperaba lo mismo… ¡Vomitó hasta el último pedazo de ramen por recordar esa escenita tan comprometedora. ¡GUACALA!

Ante eso, Hinata movió levemente su cabeza negando e invitando a los recién llegados, les dio la indicación de que se acercaran a él. Caminaron lentamente y, en el preciso momento en que los tres estaban a escasos pasos de Naruto, Hinata les miró misteriosamente. -¡Cierto! Ante de que se me olvide, tengo que… que…- ¿Qué decir para dejarles solos? -¡SI! Voy a ver si la cena está servida- mirando a los Uchiha -¿si se van a quedar, verdad?-

-Sería un placer- Sasuke le comentó con su neutralidad conocida.

-Excelente, bueno… ¡hasta después!- y salió corriendo. Su plan tenía que comenzar de inmediato… sólo esperaba que Sasuke no tuviera un "arranque-de-soberbia" y arruinara todo.

¡¿Qué? Dejarle solo con… rayos.

-¿Ahora si me vas a creer? Tu querida hembra tenía algo entre manos. ¡TE LO DIJE! Por eso te ordené que nos fuéramos lejos de aquí… pero claro, nunca me escuchas. ¡MOCOSO! No quiero tener a esos dos a mi lado. ¡Demonios!-

Era ahora o nunca. Sacó discretamente de la bolsa que tenía en su mano libre una botella de sake y de zumo de tomate recién preparado y así cumplir con las palabras de Hinata. No estaba completamente convencido de que eso funcionara pero no podía fallarle a su Sakura. Estaba tan ilusionada que no pudo ni siquiera decirle que no.

-Naruto idiota- Lo soltó de golpe, haciendo que Sakura le mirara con ojos de platos y que Naruto frunciera el ceño –Se nota que el estar con Hinata no te ha servido para nada-

-…- ¿Y a este qué le pasaba? Rodó los ojos y sin dejar de verle solo esperó que este le insultara más para desquitar esa pequeña molestia nacida en su ser gracias a las palabras nada educadas del Kyubi.

-o.O- Sakura estaba tan asombrada por la "familiaridad" que presentó su amado. ¡¿Pero qué le pasó por la cabeza? Estando a punto de refutar algo, Sasuke continuó al notar que Naruto regresó a su lectura ignorando su comentario olímpicamente. Sin más, se sintió mal por no escuchar el clásico chillido de ese chico hiperactivo que fue su mejor amigo antes.

Suspiró para quitarse todo pensamiento negativo. -¿Acaso no te digo Hinata que es mejor leer con un poco de sake?- Elevó su brazo para mostrarle la botella, deteniendo la lectura de Naruto. -¿Te importaría compartirlo?-

-…- Al principio no se movió, sin embargo recordó vagamente las palabras de Kakashi y, dejando las molestias que le causaba el Kyubi, miró nuevamente a esos dos y sin más, se movió de tal manera que le dejó un espacio para Sakura y tendiendo a Sasuke del otro lado, al lado de ella.

-Gracias, Naruto- ¡Oh por Dios! Sakura estaba completamente feliz por no sentir el rechazo de su mejor amigo. Pudo acercarse lentamente a Naruto.

-Hn…- Nada que decir.

Por alrededor de 5 minutos nadie dijo nada. ¿Qué decir? Una cosa era el haber podido sentarse a su lado y por el otro el hablar con él. Desgraciadamente Naruto había cambiado demasiado y por lo tanto, ya no le conocían. Para bajar la tensión Sasuke tomo la botella y sirvió dos copas, para darle después una a Sakura, pero esta de zumo. Le dio a Naruto la suya y este la tomó como si nada.

-¿Y qué crees que esté haciendo Hinata en estos momentos?- cuestionó Sakura antes de degustar de tan deliciosa y tentadora bebida.

Como respuesta, Naruto suspiró resignado y dirigió su mirada al patio, donde encontró que Hinata trató fallidamente de mojar a un enjabonado Haki, pero este huía con gran habilidad, mojándola a su paso. Ante eso Sasuke alzó una ceja asombrado y Sakura rió levemente.

-¿Bañándolos?- Sakura no entendió el por qué los separó de su recién regalo lodoso de "buenos amigos".

-Hn-

-¿Y no querrá tu ayuda?- Sakura insistió nuevamente mientras tomó con ambas manos su vaso.

-Quiso consentirlos, supongo- Naruto contestó casi de inmediato, alegrando a sus interlocutores. –Además, ellos no quieren que yo los bañe-

-¿Y… y eso?- Ahora fue Sasuke el que preguntó, animándose por sentirse nuevamente aceptado.

-Tienen algo que llaman miedo-

-¿Miedo?-

-…- Naruto enrolló nuevamente el pergamino que tenía y lo colocó al lado de su copa. –Piensan que los voy a purgar-

Y en ese momento, los tres fueron testigos del segundo y monumental baño de Hinata. Los cinco peludos se sacudieron al mismo tiempo, encerrando a la ojiperla en el centro.

-Oh…- Sasike tomó su copa y siguiéndole su mujer, dejaron que Naruto hiciera lo mismo. –Salud- y los tres tomaron de sus respectivas bebidas.

Y sin quererlo, esa tarde el equipo 7 por primera ver tomaron juntos. No hubo muchas palabras después del brindis, pero se deleitaron, a su manera, de la compañía. Y no fue hasta que Sakura dirigió su atención a ese extraño pergamino. –¿Qué es eso?- no pudo más ante su curiosidad.

Naruto la vio y cuando bajó la vista, suspiró dejando su vaso en la mesa. –Era de mi padre-

-¿En verdad?-

-Naruto, por nuestra salud mental… ¡TENEMOS QUE ALEJARNOS DE ELLOS! Me lleva la fregada. Ahora resulta que hasta tomas con ellos… maldita sea mi suerte, nuevamente-

-Si-

-¡WOW!- los dos estaban tan asombrados por el hecho de ver al rubio tan comunicativo.

Y felices por saber que Hinata era la causante de ello.

-Estoy sorprendida que tengas eso en tus manos. La verdad nosotros estuvimos buscando información acerca de tu familia y no encontram…- Naruto volteó a verla con un poco de asombro, generando nervios en ella. –no pienses mal Naruto, es sólo que nosotros, bueno… es quue nosotros- el rubor en sus mejillas no faltaron, delatando la pena recién sentida. Sasuke en cambio estaba anonadado ante la reacción de esos dos. –Es que…-

-Gracias- el rubio acercó su mano derecha al cabello de Sakura y le quitó un pétalo atorado en sus cabellos. Inmediatamente tomó de su sake y regresó la vista al jardín, presenciando otro juego demoniaco de esos cinco ante su mujer.

Okay, se esperaba Sasuke otra respuesta, pero nunca esa. ¿Gracias? Naruto diciéndoles eso… negar que se sintió tan bien por escuchar eso fue realmente imposible, agregando que Sakura le sonrió con tanta alegría que le dejó una cálida sensación en su interior.

-Al contrario Dobe- Sasuke habló en voz baja, con una micro pequeña sonrisa- gracias a ti-

-Hn- y les miró de reojo.

Después de todo, no estuvo tan mal ese pequeño momento con esos dos.

Si era importante para ellos después de todo…

A los minutos, Hinata caminaba hacia ellos, completamente empapada.

Ella quería venganza. Esos zorros se divirtieron de lo lindo con ella y Naruto no le advirtió nada. Furiosa por el trabajo desperdiciado –ya que esos regresaron a su estanque felices-, se encaminó a la estancia donde dejó a esos tres. Eso si, se le bajo el coraje gracias a la buena vista que encontró. En esos precisos momentos Naruto comentaba algo con Sasuke.

-¿Y bien?- Naruto contempló a su mujer, viendo en esas perlas una intención maligna y llena de peligrosidad. ¿Huir? No, eso nunca.

-Sin comentarios- Hinata se acercó a él y con toda la intensißn, se piso frente de él y sin dejar de verlo se agachó, aprovechando que él estaba sentado, y dejó que las grandes gotas que tenía en su cabello quedaran en la frente de él, para abrazarlo inmediatamente, mojándole por completo.

-¡HEY!- Naruto intentó zafarse, pero le fue en vano. Sasule y Sakura mientras disfrutaron de la escena con una sonrisa.

-Ahora regreso, voy a darme un banio…- se levantó Hinata con pesadez y sin dejar de darle un rápido y cálido beso a Naruto en sus labios.

-Creo que hay otro que necesita ducharse- comentó Sakura riendo al ver como el cabello de Naruto escurría y olía a zorro mojado.

-¡HN!- El rubio se levantó sin decir nada más y yéndose detrás de Hinata, les dejó solos. A los segundos apareció una sonriente Hanabi con tazas de té.

-¿Y qué piensan?-

-Tenías razón, tu hermana sabe domar al demonio- Sasuke comentó rápidamente, haciéndolas reír fuertemente.

.

.

.

Shikamaru estaba recargado en la ventana de esa gran oficina, detallando con lujo de detalle cierto "secreto-no-secreto" que incomodó a Tsunade hasta los huesos. Si fue problemático decírselo a todos en la Nube, el comentárselo a la Godaime, fue casi mortal… agregando que Jiraiya no fue de gran ayuda que digamos.

-¿Cuándo tienen que salir?- la pobre mujer estaba conteniendo su coraje.

-En el momento en que Irikami nos lo ordene-

Con mil demonios. Ahora resultaba que tanto Naruto, Shikamaru y Jiraiya pertenecían a ese grupo que tanto tuvo que perseguir. Después de que Akatsuki fuera destruido, aparecieron dos más peligrosos… y en ellos estaban esos tres.

-Debe saber que lo que le he confesado nadie debe de saberlo. Pone en riesgo nuestra vida-

-Lo sé Shikamaru, no soy idiota-

-Pero si una preocupona- Jiraiya, que se abstuvo de cualquier comentario, habló con tanta seriedad que le preocupó. –Naruto ya está bien y lo sabes perfectamente-

-¿Quieres que acepte que el único Jinchuriki tenga que arriesgarse después de pasar por esa fusión extraña? ¡No voy a permitirlo!-

-No tiene de otra- Shikamaru sacó in cigarrillo de su compartimento y lo encendió con paciencia –es un hecho que somos ninjas de Konoha, pero como Naruto bien lo dijo, ya no pertenecemos completamente a ella y podemos irnos de aquí sin problemas-

-No digas estupideces mocoso- rodó los ojos molesta –No pienso perder mi poder ante ustedes. Así que avísame cuando tengas que retirarse, ya buscaré la manera de esconder sus misteriosas salidas de la aldea…- lo siguiente lo comentó con tanta intensidad, que fue una vil amenaza para los presentes –pero si pierden a Naruto por esta gran estupidez, juro que ninguno de los dos vivirá para contarlo-

Jiraiya se sintió satisfecho. Minato y Kushina estarían tan orgulloso de su hijo por el gran cariño que desarrolló en todos sus seres queridos. -No te preocupes por ello Tsunade, jamás perderé al que es mi familia-

-Más te vale idiota, ya que él es parte de la mía también, no lo olvides-

.

.

.

.

.

Una semana después, las cosas parecían tornarse mejor para todos. Por una parte la cena realizada en la casa Hyuga fue fantástica, encontrando que Sasuke dio la fecha de su boda y que Soma le pidió a Hanabi y a Konohamaru que fueran los padrinos de su bebé. Al principio todos se asombraron por ello, no obstante aceptaron con mucho gusto. También Kariko hizo una tregua con las mujeres de la casa y con ello se generó una excelente felicidad. ¿Cómo saber que esa mujer problemática era tan cuidadosa con los detalles de la decoración infantil? Gracias a ella, Soma encontró los mejores muebles para su bebé y Kemura logró hostigar a esos cinco demonios peludos llenos de tierra gracias a que, después de un engaño, tuvo que quitarles todas sus pulgas y desparasitarles… ¡los pobres estuvieron en cama por dos días seguidos!

En esos momentos se encontraban todos en la mansión Uchiha, disfrutando de un domingo lleno de paz y tranquilidad. Hasta eso Tsunade no les había asignado grandes misiones y el hospital estaba "libre" de heridos.

Mientras que los hombres realizaban diversas y extrañas actividades, las mujeres se divertían de lo lindo en la cocina.

Soma sonrió ante la gran noticia. -Entonces, ¿Naruto los trató mejor desde que despertó?-

-Así es Soma- Hinata estaba batiendo el chocolate –no puedes imaginarte el cambio que tuvo después de que despertó de la fusión. Al principio me assuté ya que ni siquiera me recordaba, pero ahora estoy completamente satisfecha-

-Y nosotros también. Ya responde a lo que le preguntamos… digo, no como el Naruto hiperactivo, pero algo es algo y eso es suficiente para mi- Sakura estaba preparando la mermelada de fresa –e inclusive nos ha pedido a Sasuke-kun y a mí si se pueden quedar los zorros una semana con nosotros-

-¿Y eso?- Hinata se asombró por lo dicho.

-No especificó detalles, solo nos pidió el favor-

-ah-

-Me da mucho gusto…- Soma estaba entretenida viendo como Hinata preparaba el chocolate. La ojiperla había pasado todo el día de ayer buscando el chocolate ideal: el que estuviera lo suficientemente dulce para que Jirato disfrutara del postre sin quedarse dormido a la mitad de la cena y arruinar los planes que todos tenían con respecto a Naruto… pero no tan amargo para que Haki no perdiera su fuerza. –Gracias Hinata-

-¿Eh?- dejó de batir el postre para buscar la mirada tierna de la kunoichi. -¿Y eso?

-En verdad estás haciendo un excelente trabajo. No sabes lo agradecida que me encuentro por ver cómo has cambiado a Naruto en tan poco tiempo. Le estamos recuperando en tiempo récord-

-No tienes nada que agradecerme Soma. Lo amo y haré todo lo que tenga a mi alcance para poder ver a ese Naruto del que me enamoré- agachando la mirada, seria –y aún me queda mucho que hacer y tan poco tiempo-

-¿De qué hablas?- Sakura empezó a cortar más fresas.

-Hablé hace tiempo con el Kyubi y…-

No pudo continuar ya que Kyo entró como alma que a lleva al diablo y azotando la puerta de la cocina, tomó del frigorífico un jugo en lata y de la misma manera salió, haciendo que las mujeres dentro rieran hasta cansarse.

-Pobre- Soma reía fuertemente por ver la cara de malos amigos de su compañero de equipo –se nota que está en sus "días"-

Y las risas aumentaron considerablemente. Después de algunos minutos tratando de tranquilizarse salieron con los postres en mano para dejarlos reposar en la barra cercana al comedor…

Sasuke mientras tanto caminaba con una charola con agua de limón recién preparada (Dahia & InnerDahia: es una faceta NO conocida en él, que fue causada por su adorada prometida XD y que poco a poco deja mostrar al público) y algunos vasos servidos para darles a probar a las damas de la casa. No es que quisiera verse mandilón, pero decidió dejar tantos asuntos molestos por la paz y relajarse un poco, aunque fuera con tantos problemas femeninos.

Jirato en ese preciso instante era perseguido por toda la casa por Arashi, ya que el muy travieso rompió "accidentalmente" una de sus blusas favoritas…

Shikamaru y Naruto comentaban… corrección: El Nara contaba los planes para poder dar apoyo a Irikami, pidiéndole buscar a Hinata para darle algunos detalles, el rubio simplemente asintió…

Kanno quería alcanzar a Haki por el hecho que su hermano le robó una botella de sake que tanto escondió para poderlo disfrutar con sus amos…

Cuando ingresó Sasuke a la estancia, vio cómo su mujer, Hinata y Soma entraban también. Intentó saludarlas pero fue inútil ya que "algo" golpeó fuertemente la parte trasera de sus rodillas e hizo que perdiera rigidez en ellas. Cayó encima del "objeto" que lo derribó, junto con el líquido con el que caminaba. Sakura al ver esto intentó correr para salvar a su amado, pero no contó con que Jirato intentó "zafarse" de Arashi y Haki (que acababa de tirar al Uchiha), metiéndose en su camino… tirando no sólo a Sakura, también Hinata –que saltó en auxilio de Sakura para que ella no se lastimara y tuviera estragos su bebé- y los trastes llenos de dulce tuvieron la misma suerte. Hinata tocó con su retaguardia el duro suelo mientras volaban los bowls con todo el relleno dentro y Sakura cayó encima de ella. Soma en cambio abrazó a Arashi que se patinó con el agua derramada, sin embargo ambas quedaron acostadas en el sillón más cercano por la fuerza en la que la castaña entró y se resbaló.

Kanno por su parte intentó frenar desesperadamente para evitar un percance más, pero el agua derramada no ayudó a su causa provocando que este se resbalara, patinara un metro y medio, chocando al fin con el muro de madera cercano y quedara estampado (su espalda en la pared con patas arriba y su cabeza en el suelo)… para terminar esta carambola el postre de fresas cayó exactamente en la cabeza de Sasuke y el de chocolate baño a Shikamaru -el cual resbaló de la misma manera que los demás y cayó de nalgas- y a Jirato, el cual empezó a gritar de tristeza por desperdiciar tan buen chocolate. Naruto se salvó por el hecho de que dejó que el Nara entrara primero mientras este se quitaba las sandalias.

-¡JIRATO!- todos los presentes gritaron en unísono.

-¡YO NO TUVE NADA QUE VER EN E…!- el zorro molesto intentó defenderse, pero calló igual que todos al escuchar un sonido proveniente en Naruto… el cual los sorprendió de golpe, causando que las miradas asombradas buscaran al rubio que se encontraba en la entrada de la estancia.

¡No podía creerlo! Acababa de pasar una carambola "humana" enfrente de sus ojos y lo mejor, Sasuke… ¡El gran orgullos Uchiha "no me gusta lo dulce" lleno de fresas! Era algo que NUNCA había visto… por lo que, relajando sus músculos faciales y dejando que su cuerpo reaccionara ante lo que estaba viendo, pudo entender el porqué la gente pensaba que eran "buenas" escenas como esa… concibió lo bien que se sentía "dejarse llevar" de ese modo (algo que no había hecho en años).

Al principio se escucharon pequeñas risas -ya que el propio ojiazul intentó controlarse para no molestar a nadie, cubriendo su boca con una mano-, sin embargo el hecho de ver como uno de los trastes de cocina era aventado "molestamente", del cabello de Sasuke escurría un líquido rojo pegajoso, el chocolate que se movía lentamente en la frente de Shikamaru y la manera en que Kanno intentó levantarse para terminar haciendo un gran hoyo en la puerta de papel de arroz y caer al patio, estallaron ruidosas carcajadas en Naruto, el cual estaba apoyando una de sus manos en la pared y la otra en su estómago. Apenas podía mantenerse de pie. ¡Era realmente chistoso!

En cambio todos observaban detenidamente la risa en el rubio. Era fantástico que un accidente como ese lograra semejante carcajada en él… era extremadamente relajante sentirlo humano de nuevo y lo mejor, cuando Naruto se rindió y se sentó para continuar riendo se unieron con él, recordando lo grato que era verlo de esa manera.

Su risa seguía siendo contagiosa y cuando este paró con un gran suspiro, fue abrazado fuertemente y tumbado nuevamente al piso por su amada y pegajosa Hinata.

-¿Te… te lastimaste? Hahahahaha… Hehehehe… Lamento que yo…- aún tenía estragos de reírse tanto. ¿Desde cuándo necesitaba hacerlo? Mejor dicho, ¿desde cuándo necesitó recordar esa sensación?

-No lamentes nada, regresaste- Hinata buscó esos ojos cielo y sin esperar otro momento (importándole si los veían o no) lo besó con tanta pasión provocando que la poca cordura presente en Naruto se perdiera definitivamente.

-Qué problemático puede ser Naruto hasta riendo- Shikamaru se levantó con ayuda de Soma y se quitó el chocolate de su rostro –pero todo esto valió la pena por verlo así. ¿No lo creen?-

-Tienes razón, gracias Jirato- Sasuke se aceró al zorro y le acarició la cabeza. Su amigo regresaría, estaba seguro.

-¡Pero que yo no fui!- intentó defenderse, pero si la risa que tuvo su amo era su culpa, aceptaría cualquier castigo por parte de los demás humanos.

Después de eso la parejita se separó y Naruto no pudo evitar reír nuevamente al ver como quedaron todos… yéndose con Hinata bajo las palabras escondidas entre tanta risa "¿viste como quedaron todos? ¿Cómo quedó Sasuke?"

Estaba regresando rápidamente ese Naruto que tanto conocieron…

Aunque eso no duraría mucho tiempo y ella lo sabía. No estaba segura de cuándo podrían atacar, pero lo que tenía en mente es que sería pronto y de manera rápida y fulminante. Desde lo alto de la torre Hokage, ella observó el panorama y asombrada por esa risa que tenía tanto tiempo de no ver, lamentaba que esos cambios no durarían mucho. –Lo siento mucho Naruto… en verdad-

Guardó sus binoculares y cubriéndose nuevamente con su capa, desapareció por el bosque de la muerte. No habría nada ni nadie que la detendría esta vez… nunca más.