La posesión del Kyubi
"Te comprobaré que jamás te dejaré de amar... cueste lo que cueste"
Hola hermanitos del fic!
Lamento tanto esta tardanza, pero he estado completamente ocupada y out de inspiración. Pero he regresado con las pilas en alto y espero obtener más capítulos, sobretodo de "destino quizás". Los adoro y espero que me perdonen y les guste este capítulo. XD
Ya no hago la espera más larga y espero de todo corazón que me dejen un review, sea positivo o negativo, ya que estos realmente me han inspirado para darles hoy la continuación. Gracias por sus palabras y no se preocupen, que no tengo planeado dejar mis historias inconclusas… y espero tener más actualizaciones seguidas.
¡Gracias por su apoyo!
Capítulo 42: Planes bajo traición.
No deseaba explotar, pero le fue inevitable. Odió su situación ante las estúpidas palabras de ese ser del mal. ¡NO PUEDO CREERLO!- Gritó después del gran análisis que hizo. Gritó por toda la habitación frustrado y enojado. Había fallado a su plan nuevamente y esta vez hasta sus subordinados no pudieron hacer nada por lo que estaba sucediendo.
-Lo lamento tanto, pero esta vez no pu…-
-¡LARGO, PEDAZO DE MIERDA!- Danzou explotó ante la estúpida explicación del AMBU que tenía enfrente. Cuando el ninja desapareció, Danzou tomó con fuerza el pergamino que le fue entregado y lo aventó fuertemente a la pared cercana, evidenciando su frustración.
-No vamos a ganar nada con esa actitud idiota, Danzou-
-Mejor cállate, tú tienes la culpa de todo- volteó a ver al recién llegado y se molestó mucho más por su sonrisa tan grande. -¿No se supone que tenías que evitar a toda costa estos grandes avances? ¡Eres un incompetente!- se acomodó sus prendas ante su agitación. –Ahora resulta que el imbécil ríe-
-No molestes, tú tenía que apoderarte del chico cuando tuvieras la primera oportunidad. Así que debemos solucionarlo entre los dos-
-Eres una mierda- Danzou se sentó nuevamente en su escritorio.
-Y más inteligente que tú, también. No puedes insultarme ya que te traigo muy buenas noticias… excelentes a decir verdad.- sacó de su compartimento ninja un pañuelo negro, en el cual se encontraba una gran estaca. –Si mis cálculos no me fallan, nos desaceremos de este maldito demonio en menos de un mes. ¿Qué dices? ¿Aún estás dentro?-
¡OH! No todo estaba perdido. Sonrió maliciosamente, sintiéndose feliz por poder destruir el legado del tercero. –Ferme, iniciemos el plan-
-Me parece perfecto… sólo nos falta encontrar a Orochimaru, no podemos fallar esta vez- se acomodó en a gran pared del lado derecho. –Pero antes, tenemos que probarla, ¿puedes disponer de algunos AMBU raíz?-
.
.
.
Estando en frente de ese ser extraordinario y poderoso, no se podía poner nerviosa. Fue un hecho que el hacer ese tipo de contactos era por demás difícil y complicado.
-Es tu única oportunidad, recordándote que no tendrás otra-
-Lo sé, sólo tienes que aclararme una cosa. ¿Lo que te daré será suficiente para hacer la compensación a la memoria de Naruto?-
-No. Lo que tendrás que hacer antes de cualquier cosa, es que tú y él sean uno por siempre. Si lo cumples, lograrás lo que tanto has intentado evitar… pero si fallas, no habrá nada ni nadie que me prohíba posesionarme del último Uzumaki, es más…- sonrió como sólo él podría hacerlo. -…ni siquiera el poder que intentan ganar con la unión humana existente en esta tierra, logrará que me deshaga de la escoria nacida hasta el último día de mi existencia-
-Lo entiendo-
-Lo que haré, es aprovecharme de la unión de sangre que tienes con Naruto y con eso tomaré parte de tu alma. Lastimosamente tengo que cumplir mi palabra, a pesar de mi gran odio hacia esa humana molesta en dejarte con vida. Lo que pase a partir de esos momentos, será exclusivamente tu culpa-
-No te fallaré Kyubi, te prometo-
Abrió los ojos, terminando de recordar lo acontecido con ese demonio. Hasta eso, deseó entender completamente esas palabras y no fallarle. Después de ese encuentro tan gracioso en la mansión Uchiha, Naruto comenzó a ser un poco –pero muy poco- como el de antes. Fue un hecho de que su seriedad se presentaba gran parte del día, no obstante, comenzó a marcar pequeñísimas sonrisas ante las loqueras de esos demoniacos zorros o de Arashi, la cual generó tanta travesura se le ocurrió, importándole que el propio Kiba le regañara con tal de ver una sonrisa.
Eran ya las 11 de la noche y para su pesar, tenía que compartir a su amado con Tsunade, la cual se prometió hacerle estudios hasta que recuperara la memoria. Se encontraban desde hace dos horas en su oficina.
-¿Qué más recuerdas Naruto?- la rubia sonrió al notar cierta molestia en Naruto. Estaba completamente feliz ante la rápida recuperación de ese travieso con cara de serio.
-Hn…-
-Oh vamos, dímelo, así te dejaré ir-
-Ya te dije lo que sé, Tsunade-
-¿No quieres irte ya?- como respuesta, él rodó los ojos indignado. –No te cuesta nada decírmelo-
-…- ¿Qué le pasaba a esa mujer? Por un lado, de lo poco que recordaba, le iba demasiado mal cuando soltaba esas palabras y ahora resultó que deseaba escucharlas. ¿Quién la entendía?
La voz de Tsunade fue seria, con reclamo. -Naruto…-
Suspiró resignado. -Hn… vieja-
-Ya pueden irse- ¡Se salió con la suya! Hahahahaha. Sonrió de lado a lado. el escuchar eso de Naruto fue lo que necesitó para ser feliz, aunque no salió con esa chispa. Y, ante la mirada extraña del rubio y la cara llena de felicidad de Hinata, regresó a su lugar. –Sé que aún tienes que recuperarte, pero estoy segura que esta pequeña misión les hará mucho bien. Salen mañana a las 6, así que descansen-
Ante esas palabras, Naruto tomó la mano de su amada y regresaron juntos a su hogar. Hasta eso estaban felices por salir a una misión los dos solos como AMBU. Hinata le demostraría a Naruto la fuerza que tenía como una representante de Konoha y él, le enseñaría que se creía, gracias a ella, parte de la aldea nuevamente.
-¡¿QUEEEÉ?- Sakura estaba a punto de un colapso.
-Eso fue lo que me dijeron- Hanabi, en cambio, estaba fresca como una lechuga. –Pero no debes de preocuparte, estarán para tu boda-
-Eso espero- Sakura estaba asombrada ante la extraña misión que les dio Tsunade-sama, sabiendo que su boda se realizaría en 2 semanas. Y lo peor es que no sabía cómo se lo diría a Sasuke y su posible reacción. Ella estaba completamente feliz ante el cambio que él había presentado desde que presenció la sonrisa de Naruto el otro día, mostrándolo en su expresión más tranquila y se encontraba tan animado. Con decir que estaba opinando ante algunos detalles para su boda cuando antes sacaba su "Hn, lo que digas"… y ahora tenía que soportar la posible furia con la Hokage.
-Y bueno, cambiando de tema, ¿cómo te has sentido? Veo que el embarazo se te nota más-
-¡Sí! Mi bebé crece día con día.- La ojiverde acarició su pequeño vientre –estoy tan ilusionada-
-Todos lo estamos. Por una parte Soma ya tiene un gran vientre y por el otro tú vas por ese camino… ¿y qué te gustaría que fuera?-
-Pues, a mí me encantaría un niño- Sonrió ante el recuerdo. –Pero a Sasuke su gusto se dirigió hacia lo femenino-
-¿En serio?- Hanabi no pudo creer lo anteriormente dicho. -¿el poderoso Uchiha quiere una niña?-
-Así es- Sakura tomó de su té de rosas. –Me comentó que una mujer siempre amará a su padre aun cuando no esté en casa, a comparación de un pequeñín. Un varón querrá ser igual que él y pues, creo que no quiere repetir lo que sucedió con su padre-
-Pero él ha cambiado mucho-
-Lo sé y estoy tan orgullosa por ello. No puedo negar que dudé de que él regresara a nosotros, pero lo ha hecho de la misma manera que Naruto-
-Cierto…-
Y ambas guardaron brevemente silencio. Siendo la única causante de romperlo Arashi. -¡SAKURA-CHAN! ¡HANABI!-
-¿Arashi?- Ambas presentes voltearon a verla, encontrando horror en sus ojos. -¿Qué pasó?- comentó la menor Hyuga
-Tsunade-sama quiere hablar con todos nosotros. Me ha dicho que es muy importante. Tanto Kemura como Sasuke están en camino con los demás, vengan, tenemos que irnos-
-¿Eh?- Sakura se levantó rápidamente, Hanabi no. -¿De qué estás hablando?-
-No tengo tiempo para explicarles-
-Bueno…- resignada a no saber nada, Hanabi acomodó a Sakura sobre Kanno –el cual se quejó por semejante peso XD- y salieron hacia la torre Hokage.
En el camino se encontraron a Shino, Kiba, Ino y Konohamaru.
Al parecer, esto era serio.
.
.
.
.
-Esto es más que necesario, consejo. Me he enterado de que el traidor que tanto hemos buscado, salió de nuestra aldea. Es por ello que solicito que, a su regreso, lo apresemos. Es tiempo de ponerle en cintura-
-Danzou, necesitamos pruebas- el hombre canoso hablo serio. –Sin ellas, no te daremos la aprobación-
-Se las daré y con ello comprenderán lo que les he solicitado, ya que tengo que cumplir como líder del Escuadrón AMBU-Raíz-
-Te damos 4 días para ello-
Pensó que era poco tiempo, sin embargo sonrió internamente ante la duda que implantó en esos dos idiotas de débil criterio. Podría entrar Ferme con sus allegados sin problemas a Konoha y así lograr desequilibrar todo en la casa de ese Uchiha de mierda. ¡Ahora si destruiría todo lo que odiaba y se apoderaría de esos ojos tan valiosos!
.
.
.
No fue el hecho de que ahora sí se sentía cansado, tampoco el concepto de "monstruo" que le gritaron esos aldeanos que desaparecieron de la faz de la tierra lo que más le inspiró ante sus acciones… más bien fue de la espantosa noticia de que un nuevo heredero Uchiha venía en camino. ¡Maldito Sasuke Uchiha! Orochimaru estaba completamente cabreado.
-Ahora sí que ya me fregué- comentó al explotar unas cuantas bombas dentro de esa cueva sin fin. –Sin embargo, no creo que todo esté perdido- esperaba completamente seguro que ese engendro podría serle de gran ayuda. Bueno, eso esperaba.
-Orochimaru-sama- una joven salió de la oscuridad para colocarse a su lado. –He terminado con su encargo…- le sacó un pergamino y al entregárselo, deseó que fueran buenas noticias para su jefe. –Fue todo lo que pude averiguar-
-Mi querida Hika, esto es mejor de lo que yo pensé- agregó cuando terminó de leer. Guardó el pergamino entre sus ropas y dejando que otras tres explosiones exterminaran a sus presos dentro de esa cueva, salió de lo más fresco y feliz al lado de esa mujer. –Tendrá lo que siempre has deseado. Sigue así y verás que mi palabra se cumplirá-
-Claro, Orochimaru-sama-
Ese hombre fue su salvación. Le debía la vida y de ahora en adelante daría su vida solamente para complacerle. Orochimaru era sabio y como uno de los tres Sannin, era más que necesario servirle. Y lo demostró encontrando información de ese tal Ferme y su nuevo descubrimiento. ¿Acaso destruir al último Jinchuriki era lo más importante para que la felicidad de Orochimaru-sama creciera a niveles infinitos?
Observó detenidamente esa sonrisa de serpiente y encontró la respuesta, prometiéndose que ayudaría a ese hombre en lo que fuera.
.
.
.
.
-¿Cuándo llegó?- Shikamaru se encontraba al lado de Tsunade. Acababa de leer el pergamino de la líder, el cual le llenó de desasosiego.
-Hace dos horas- Tsunade estaba tan seria que sorprendió a los demás. –Y todavía no hemos averiguado la fuente-
-Esto es literalmente una estupidez- Kemura, en tanto, deseo en esos momentos estrangular a ese bocón de mierda, lástima que no podía ya que no sabía exactamente s posición -¡¿cómo se enteraron de esto?-
-Ni idea- Shikamaru estaba en las mismas circunstancias.
-Es por ello que les he pedido que vengan- Tsunade habló con los brazos cruzados. –Habrá una reunión entre los Kages en Suna. No podemos permitir que el enemigo avance más- observó a todos y ante la cara de enojo y desesperación de algunos, continuó. –El poder dentro de todo ese grupo del mal, si puede hacernos mucho daño-
-Que problemático- comentó Shikamaru enojado. –Nos haremos cargo de esto como se lo prometí, Tsunade-sama, de eso no lo dude-
¿A qué se refería ese tarado con que "nos haremos cargo"? Kemura y Kariko no quisieron comprender las palabras de ese idiota. ¡No podía ser lo que sospecharon! Cuando chocaron miradas con Shikamaru, entendieron todo, completamente. Maldito huevón. Tanto Kemura como Kariko desearon exterminar al Nara del mal. El muy desgraciado abrió la boca y ahora Tsunade sabía todo de Irikami.
-Me parece excelente- como si nada, Tsunade miró a Ino. –Shikamaru y tú me acompañarán a Suna, los demás tendrán la misión de encontrar la información necesaria para encontrar al causante de esta amenaza. Por nada del mundo vamos a dejar que esos idiotas destruyan nuestra aldea-
-Como ordene, Tsunade-sama-
-Y Sakura, entiendo perfectamente tu estado y no podrás salir de la aldea, sin embargo ayudarás a Soma con la misión que le he dado. Estoy segura que el traidor se encuentra cerca de nosotros y no lo podemos permitir. Eso si- agregó rápidamente ante el bufido magistral de Sasuke. –no quiero que te arriesgues-
-No lo haré-
Y con ello, todos salieron a sus respectivas misiones, esperando que ni Naruto ni Hinata tuvieran problemas…
-Sakura, espera- Sasuke la alcanzó y le tomó la mano. –Tenemos que hablar-
-¿Qué pasó, mi Sasuke-kun?-
-Hay algo más que quiero decirte…- y acercándose a ella, la abrazó. -…pero en privado-
-Hay una oficina que nunca se utiliza, sígueme- sin separarse de él, le guió ante una pequeña oficina en el piso de abajo. Cuando estuvieron seguros de que nadie les escuchaba, continuó. -¿Qué ocurre?-
-Pero antes, prométeme que no te vas a alterar- Sasuke tuvo que guardar su orgullo muy lejos para soltar esas palabras. Conocía a su mujer y esas cosas, desde que se enteró que estaba embarazada, causaban un estruendo en el carácter de ella, pero era más que necesario para su bebé.
-¡Te he dicho que eres un preocupón!- y rió fuertemente después de que le abrazó. Sasuke era un padre-esposo sobreprotector. ¿Quién lo diría?
-¡HN!- sintió sus mejillas calientes. Ella era la única que lograba desarmarle por completo y ese acto era el vivo ejemplo de su "ser mandilón". Le llenó su ser nuevamente cuando sintió como ese pequeño vientre se pegaba al suyo. Su bebé… su familia.
-Lo prometo amor, de eso no hay duda alguna-
-Sakura, me temo que Shikamaru está en problemas, de la misma manera que el Dobe-
-¿Problemas?-
-Sí. Encontré en nuestro registro esto…- le dio un pergamino de color negro y cuando Sakura lo abrió, entendió la preocupación de su amado. –Sasuke-kun…-
-Ahora más que nunca tenemos averiguar lo que significa Irikami-
-Hare lo que pueda con Soma, aunque dudo que quiera cooperar si está dentro-
-Yo haré lo mismo con Kemura. Ese hijo de la fregada ha de estar en los mismos pasos- suspiró pesadamente y gracias a ello, Sakura le abrazó con tanto cariño que le desarmó. ¡Dios! Gracias a Naruto ahora era el hombre más feliz del mundo. Le debía tanto que ahora tenía que pagarle cada una de esas risas que le generó Sakura. –Te amo Sakura-
Sonrió ante la respuesta tan cálida de ese hombre "frívolo" con los demás. -Y yo a ti mi amor-
-¿Crees que esos dos lleguen antes de nuestra boda?- no solo el hecho de que esa amenaza ante una invasión a Konoha le preocupaba, sino cómo estarían Naruto y Hinata en esa misión. Conocía perfectamente el poder de Naruto, pero el enemigo iba tras de él, y por lo mismo no tendría que estar solo.
-Llegarán, no pueden dejarnos nuestros padrinos abandonados, mi vida. Así que tranquilízate y mejor cuéntame más acerca de lo que sospechas con respecto al problemita de esos dos tontos-
-Hn… mandona-
-Lo sé-
.
.
.
.
Una semana después, ambos regresaban completamente satisfechos de su trabajo y listos para ayudarle a esos futuros Uchiha ante su próximo matrominio. -¡Llegamos!- Hinata estaba más que contenta por regresar a Konoha. Ella y Naruto habían logrado su misión con éxito. Y no solo eso, en esos 5 días pudo conocer más de cerca el poder de su amado y ahora entendía el porqué de sus baños de sol o sus desapariciones "improvistas". Podía asegurar que ahora estaban aún más unidos.
La ojiperla sentía, aunque la máscara que él portaba escondía su rostro, que Naruto también pensaba en lo mismo. Logró convencerlo que Konoha era un buen lugar para vivir y no debería pensar de la Hoja como "el lugar donde vive mi mujer"… ¿Podría estar más feliz?
No obstante, al pisar Naruto territorio de Konoha, de la nada y sin previo aviso fue amenazado inmediatamente por AMBU's raíz. Luchó contra tres de ellos inmediatamente por atreverse a tocar a Hinata, matándoles casi instantáneamente… pero no pudo hacer nada al ser sometido ante los Kunai y las Katana presentes, los cuales podrían hacerle daño a ella y jamás lo permitiría.
Apenas pudo moverse. Ella vio con horror que tres AMBU se acercaron a ella y Naruto respondió hostilmente… ¡Mató a dos con un solo golpe! Al tercero estuvo a punto de romperle el cuello, pero los acompañantes de esos le sometieron. Cuando tomó un Kunai de su compartimento, una mano la detuvo e intentando someterla, la colocó en su espalda y la jaló hacia arriba…
-¡BASTA!- El AMBU que la inmovilizó gritó fuertemente para que los demás ninja no lastimaran a Naruto. –No le hagan daño- después se acercó al oído de Hinata e intentando ser escuchado solo por ella -No digas nada o le lastimarán- la voz tan tranquila de ese ser apaciguó un poco a la nombrada. Neji estaba protegiendo a su prima y esperaba fervientemente que los demás no tardaran. Le suavizó el agarre, fingiendo que la estaba lastimando para que no la tomaran a ella como "rehén".
-Tú no eres nadie para darnos órdenes- el mayor de los AMBU, que se encontraban con Naruto, contestó al desarmar al Kitsune de su Katana.
-Pero yo si- Apareció Shizune junto con otros 6 AMBU, en donde Hinata reconoció a Sasuke, Lee, Chouji y Kiba. –Así que suéltenlos-
-No desobedeceremos las órdenes de Danzou-sama… el traidor debe de ser llevado a la corte de Konoha a su llegada-
¿Traidor? ¿De qué hablaban esos idiotas? Hinata no entendía nada…
-He dicho suéltenlo- volvió a comentar una Shizune completamente molesta. Se aprovechaban que Tsunade-sama tuvo que arreglar asuntos en La Arena para hacer este tipo de movimientos.
-¿Acaso no has escuchado mis órdenes Shizune-san?- y como si hubiera sido un enemigo, todos los AMBU restantes de la raíz lograron someter en todo el sentido de la palabra a Naruto, el cual no hizo nada para moverse o liberarse. El mismo Danzou se encontraba a unos pasos del rubio.
-Con todo el respeto que se merece… usted no es nadie para dar una orden como esa- la pelinegra se acercó a él, e importándole un bledo sacó un Kunai y con ella amenazó al AMBU que tenía una Katana en el cuello del ojiazul. –Suéltale- pero no logró nada.
-¿Y usted si lo tiene por ser la protegida de Tsunade-hime?- el odio en esas palabras reflejaron la molestia por las palabras anteriormente dichas. –Uzumaki Naruto… serás enjuiciado por tu traición a tu aldea natal- y desapareciendo en una nube de humo, todos los llegados de la Raíz se retiraron… con Naruto.
-¡NO!- Hinata se soltó del agarre de Neji. Intentó evitar que se llevaran a su amado, pero no pudo hacer nada. Tiró el arma que aún tenía en sus manos para dirigirse rápidamente con Shizune -¿Qué es todo esto?-
-Tenemos que ir inmediatamente a la sede- esa fue la respuesta que pudo darle la morena –te explicaré mientras llegamos. –Señalando a 2 AMBU- Tienen 3 horas para traer a Tsunade-sama… si fallan, lamentarán su fracaso- los nombrados, incluyendo a Kiba, desaparecieron al terminar la orden –Los demás tendrán que llamar a cada uno de los líderes de los clanes con sus respectivos herederos… ¡Muévanse!-
Y todos en un pestañeo desaparecieron. Quedaron solamente Sasuke, Shizune y Hinata.
-Tenemos que movernos rápidamente- Shizune comenzó a correr hacia la sede –Hinata, Danzou ha acusado a Naruto-kun de traidor…-
-Eso es imposible-
-Lo sabemos, pero parte del consejo estuvo de acuerdo con ello y se decretó una orden, aprovechando la ausencia de Godaime-sama, para atraparle a él y a todos los que estaban a su mando-
-Entonces…- no podía creer lo que le estaban diciendo… ¡Era completamente absurdo!
-Así es- ahora la pelinegra habló –Todos los del equipo Kitsune se encuentran apresados-
-Maldito Danzou… pero de esta no se salva- Sasuke comentó realmente molesto, eufórico para precisar.
Y sin más se movieron lo más rápido que pudieron.
Cuando llegaron a la sede, la atmósfera era aún más pesada de lo que estaba en esos tres….
-¡AMO!- los cinco zorros intentaron acercarse a Naruto, el cual había sido "metido" sutilmente en una de las celdas. Aunque no pudieron llegar muy lejos por las cadenas que les había colocado en sus cuellos y patas.
Si Naruto estaba enojado cuando le apresaron… entonces no sabía lo que sentía ahora. Miró su panorama y para su mortificación, estaba todo su antiguo equipo en las mazmorras. Lo único que les separaban eran rejas y cadenas.
-Veo que no pudiste librarte de esto- Soma estaba sentada con Kazuki, el cual le cuidaba ya que tenía un gran vientre. Por suerte ellos se encontraban juntos.
-…- Naruto se acercó a ella, se colocó enfrente de los barrotes y se agachó, aprovechando que la "cama" en donde se encontraban ellos dos estaba pegada a su posición –No deberías de estar aquí-
-No pudimos hacer nada para evitarlo- Ahora Arashi comentó realmente molesta –Y lo peor es que aún no sé nada de Kyo. Se lo llevaron primero y no…-
-Yo creo que no sabes nada de mí porque estás distraída tonta- se escuchó del otro lado de la mazmorra. El mencionado despertó de un extraño sueño cuando entraron con los 5 zorros. Estaba tan molesto que no contestó a ningún llamado. –Siempre he estado aquí Arashi-
-¡Kyo!- soltando algunas lágrimas -¡Pero eres un reverendo idiota! ¡Yo preocupándome por ti y tú… tú…!- lloró amargamente.
Y la culpabilidad nació al ver a su hermana realmente desesperada. -Lo siento, no pensé que te preocuparas mucho- se levantó para acercarse a ella, como pudo.
-¡Tarado!- se acercó a la reja y vio con alegría que su hermano siempre estuvo escondido en la sombra de su cárcel. -¿Por qué no contestaste?-
-Hn- tomó la mano de su hermana y mirándola con esa tristeza que tontamente provocó, le borró sus lágrimas con la otra mano libre -¿Puedes perdonarme? Al principio estaba dormido, pero después me puse de malas y… lo siento preciosa-
-¡AMO! ¡AMO! ¡Odiamos estar encerrados!- Hikaru comentó con miedo… por desgracia estaba encadenado y no podían destruir sus cadenas. –¡Y lo peor es que estamos heridos!-
-Estas cadenas no se destruyen estas cosas con nada- Kahiki –No sé qué puedo hacer… ni siquiera puedo liberar mi cola… me duele-
-SI… ¡Kanno esta lastimado por intentar protegernos!- Haki intentaba romper sus cadenas… ¡era más que urgente hacerlo!
-¡Cállate! No es momento de decir tonterías- Kanno contestó molesto. ¿Qué no notaban que su amo explotaría en un momento a otro?
-No son tonterías Baka- Jirato estaba jalando de sus cadenas como si su vida dependiera de eso -¡ODIO LAS CADENAS!- y sin quererlo, abrió una herida en sus patas por tanto jaloneo.
-Los sacaré de aquí- Naruto se levantó –No se muevan- con esa orden, dirigida a sus animales, logró calmarles. Después generó un pequeño Rasengan, el cual rompería unas cuantas rejas… evitando lastimarles.
-¡NO! ¡NO LO HAGAS!- Soma intentó levantarse, pero fue en vano -¡ENTIENDE QUE ESO ES LO QUE QUIEREN QUE HAGAS!- y calló al ver nuevamente esos ojos rojos en Naruto. Nunca le había visto tanto enfado como ahora. Gracias a Hinata, lograron acercarse a él nuevamente y fortalecer sus lazos, comprobándolo en esa preocupación pura en el rubio. Sin embargo, lo más importante era, en ese pequeño momento, tranquilizarle… aunque no sería fácil. –Estamos bien en lo que cabe… es mejor guardar compostura…- buscando a los zorros –para que Shizune-san o la propia Tsunade nos saque de aquí-
-…-
Naruto estaba que no se aguantaba a sí mismo. Soma tenía razón. Querían que actuara de esa manera y con ello darles el amargo final. No obstante buscaría la manera de sacar a todos de ese lugar… por lo menos a Soma con Kazuki.
De la nada aparecieron dos clones de Naruto en la jaula de la pareja. Ante eso los presentes se asombraron por lo hecho… el rubio generó un cambio y ahora estaban dos Somas embarazadas con dos Kazuki.
-¡Naruto!-
-No lo notarán- recargándose en la pared cerró los ojos y así buscar la manera de bajar su enojo. Dejaría que sus molestas copias hicieran su trabajo esta vez.
-¡Seeee!- Kahiki fue liberado de sus cadenas, para aparecer otra copia de él que tomó su lugar.
-Si te encuentran Kahiki, pagarás las consecuencias- la copia del Naruto que le soltó comentó con una voz que estremeció a cada uno de los peludos, incluyendo a sus recién adquiridas pulgas.
-No… no se preocupe…- con temor ante esa amenaza, se acercó a la jaula y con la habilidad que le competía gracias al acercamiento de su amo, pudo traspasar el metal como si él fuera un fantasma. –Soma-chan… Kazuki tenemos que irnos antes que se den cuenta-
-Naruto nosotros…- Kazuki hasta ese momento pudo hablar. No podía creer que estaban siendo ayudados por la persona que alguna vez llamó jefe. La felicidad por saber que poco a poco sus lazos se reconstruían era enorme.
-La misma advertencia va hacia ti- el Naruto original le contestó sin cambiar de posición.
-Confía en mí- acomodó a Soma sobre el lomo de Kahiki y con ello salieron triunfantes de las mazmorras. A los pocos segundos Soma desapareció con ellos a otro lugar, en dónde sabría que le protegerían sin duda alguna…
Y con ello reinó nuevamente el silencio.
.
.
.
.
Todo salió según el plan. Amaba salirse con la suya…
-¡ES MÁS QUE NECESARIO! Es una amenaza ante nuestra aldea y todo el mundo ninja… ¡QUE DESAPAREZCA!-
-¡A callar!- un sinfín de comentarios parecidos a ese se difundieron por todo el recinto. Shizune estaba desesperada ante esta situación que estaba fuera de sus manos. Algunos de los ancianos del consejo comenzaron a decir las razones por las que Naruto debería de ser desterrado… mientras los líderes más importantes de los clanes de Konoha estaban en contra…
-Usted no tiene autoridad para estar en este lugar, Shizune-san- Danzou se encontraba completamente feliz ante esto… los ancianos eran tan manipulables.
-Pero yo sí y pido que esto se detenga de inmediato- un anciano del clan Nara se levantó, callando a todo que hablaba. –Se pide enjuiciar a un hombre… ¡Pues deseo que lo traigan de inmediato!-
-No es posible- Danzou respondió –es un prisionero ahora de la Raíz y…-
-Pero es un protegido y miembro de los Hyuga- esta vez Hiashi se levantó, seguido de Hinata y Hanabi –así que, como un Hyuga será tratado-
-No puedo hacer nada para traerlo- el viejo vendado intentó refutar, pero las palabras siguientes de ese despreciable traidor le callaron, dejándolo imposibilitado de alguna palabra.
-Pero yo si… Danzou-sama… Hiashi-sama- se levantó un sonriente Sai –en un momento lo traeré- y dejando a todos atónitos, el chico de la risa falsa salió con toda la calma del mundo en una nube de humo.
El silencio apareció y no cambiaría su estado hasta que el juzgado apareciera enfrente de todos. Mientras tanto Sai llegó a su destino, completamente relajado. -Naruto-kun…- su voz hizo que todos los encarcelados guardaran más silencio del que tenían -¿Aún te encuentras aquí?-
Si no fuera Sai… hubiera encontrado a la persona perfecta para desquitar su coraje.
-¡Si Sai-kun!- contestó Arashi –Está con nosotros-
-Menos mal- y apareció con una nube de humo enfrente del llamado –Te esperan arriba- abrió el candado de la "jaula" y sin más le indicó al rubio que le siguiera.
Sin decir nada, acató el movimiento del recién llegado… lástima que era Sai.
Caminaron alrededor de 5 minutos por un largo y oscuro pasillo, protegido por todos los AMBU raíz que existían en el momento. Sai no dejaba su sonrisa hipócrita mientras sentía como el chakra de su amigo alejaba a uno que otro miedoso… pero no les culpaba del todo. Naruto podía intimidar a cualquiera con esos ojos tan rojos y el chakra que emanaba ante su estado total de coraje.
Cuando llegaron a su objetivo, el pintor tocó tres veces la puerta. No esperó alguna respuesta (llámenlo irreverente, pero eso le encantaba hacer) y colocó a Naruto en medio de todos los presentes. Agradeció por primera vez al cielo que los palcos se encontraran algo lejanos al rubio… no quería más problemas para él.
-Pues aquí lo tiene… Hiashi-sama- Danzou sonrió burlón –Su protegido-
-Uzumaki Naruto- comentó uno de los viejos a la derecha del causante de todo este embrollo -¿Es cierto que has participado y eres parte de un grupo que ha atacado varios shinobi de Konoha?- hasta ese momento el rubio permaneció con los ojos cerrados y la cabeza baja. ¡Ni siquiera le miró! Ese joven sí que era irrespetuoso e ignorante. Con un creciente enojo le repitió la misma pregunta. ¿El resultado? El mismo.
-¿Acaso te han comido la lengua?- otro de los perseguidores del poder del Kyubi se atrevió a decir -¿O es que callas por tenernos miedo?-
Miedo. No, no les temía, al contrario, deseaba fervientemente despedazar uno a uno a cada anciano del lugar. Naruto estaba dispuesto a ejecutar la segunda masacre más grande de la historia de Konoha. Así limpiaría de una buena vez a toda la porquería de la aldea.
Pero desistió al sentir el chakra de Hinata.
Ni siquiera el comentario tan estúpido de ese ser generó que se perturbara. Ella cumplió su promesa de no dejarlo jamás, pasara lo que pasara. Y no le fallaría a ella. Desde ahora se sentía parte de Konoha y no lidiaría una estupidez que causaría deshonor a esa mujer que tanto amaba.
-¡Responde maldita sea!- el mismo odioso estaba más que eufórico ante la no reacción del rubio.
-¡BASTA!- Tsume Inuzuka gritó desesperada. -¡Hemos sido llamados por una estupidez como esta!- se levantó para tomar la palabra –No voy a ser cómplice de tachar la reputación de un shinobi de Konoha-
-Si van a cuestionarle asuntos que no tienen como ciertas, entonces no sé qué hago aquí- Shikaku comentó con su aire de paz que siempre emanaba, a su lado se encontraba Shikamaru y dos miembros del clan.
-¿Acaso son estupideces ver como nuestros propios Shinobi mueren a manos de este monstruo?- Danzou comentó y con ello el ruido apareció nuevamente. Partir en dos la decisión de todos los presentes era más que necesario para obtener lo que tanto estaba buscando.
Gritos por todos lados, defendiendo a Naruto o hundiéndole más… esa era música para los oídos de Danzou. El plan estaba saliendo casi a la perfección. Veía que no generaba alguna reacción el acusado ante todo lo que estaba pasando. Simplemente este veía a la heredera de lo Hyuga, la cual le respondía el acto.
Entonces no solo eran rumores… esos dos traían algo y por lo mismo Hiashi lo refugió en su clan. ¡Vaya sorpresa! Ahora encontró otra arma ante su ataque final… eliminar completamente al Jinchuriki y a su posible tormento.
-No permitiré que se lleven así al heredero de Yondaime- una voz hizo que cada uno de los presentes callara con asombro. Cuando reconocieron al hablador, encontraron que Jiraiya se encontraba a un lado de Naruto, desatando sus cadenas.
-¿Qué estás diciendo Jiraiya?- Homura le reclamó con su mirada.
-Ya estoy harto de tantas estupideces… y créanme, no solo yo-
-¿A qué se refiere, Jiraiya-sama?- Inoichi Yamanaka comentó asombrado ante esas palabras… ¿Acaso pensaba revelar el secreto de Naruto?
-Ya lo verás, Inoichi…-
Nadie pudo protestar nada por el gran estruendo que se escuchó en la puerta principal... -¡¿PERO QUÉ ES TODO ESTO?- la voz autoritaria de la representante de la aldea apareció después de ser azotada ambas puertas principales del recinto.
-Tsunade-sama… Danzou-sama y algunos miembros del consejo han sentenciado a Naruto-kun por traición… piden su exilio- Shizune se acercó a ella y le comentó todo en voz baja.
-Me lleva la fregada- la guapa mujer se acercó a su lugar, el cual estaba ocupado por ese viejo del demonio –Danzou… ese es mi lugar, me permites- con voz arrogante y realmente molesta logró posesionarse nuevamente de su lugar en la aldea. –Ahora sí, denme las razones del porqué han hecho esta asamblea sin mi presencia-
-Ese monstruo ha asesinado a varios ninjas de Konoha- uno de los ancianos miraba la reacción de Homura Mitokado y de Koharu Utatane, los dos miembros principales del consejo.
-¡Y no solo eso! Ha traicionado a Konoha estando en una organización secreta- una mujer se acercó a la líder de la aldea para darle unos papeles –He aquí la prueba que ese ser- señalando a Naruto -ha traicionado su confianza-
No podía ser… ¿Cómo se enteraron?
-¿Creen que voy a permitir que se levante una junta a mis espaldas para decidir algo que no es relevante en estos momentos?- dejó los papeles para mirar a cada uno de los presentes –A todas las aldeas ninja se les ha declarado la guerra. Unos completos desconocidos han mandado aviso a todos los líderes de las naciones para alzar la amenaza.- ante sus palabras un meollo se presentó en el recinto -¡A CALLAR!- tuvo que usar un poco de chakra para elevar el tono de su voz –No juzgaré a un hombre que no tiene la culpa de nada. Esos ninja que hemos perdido desgraciadamente fueron atacados por otras personas…–
-¿Cómo sabe eso Tsunade-hime?- Danzou estaba más que alegre. Uno de sus AMBU le informó que el plan en contra del "nuevo" Jinchuriki se había cumplido…
-Porque Uzumaki no es ningún traidor…-
-No obstante tengo que recordarles que- interrumpiéndola el viejo –huyó hace años y no tenemos ni la menor idea del porqué y qué hizo en todo ese tiempo-
-Danzou, ¿desde cuándo eres el Hokage? Porque hasta la fecha no he renunciado y no he muerto, así que deja de decir estupide…-
-Tsunade, consejo- Koharu se levantó y enfrentándose a la mirada autoritaria de Godaime –Ese chico será custodiado hasta que reiteremos su inocencia. No permitiremos que el consejo esté peleando con una situación que queda fuera de tiempo. No puedo confiar en él pero tampoco- continuando antes que otro alarido se escuchara –tampoco puedo juzgar a Uzumaki con semejante castigo ya que no le conozco-
-No puedo permitir eso- Tsunade intentó repelar.
-De acuerdo…- Jiraiya suspiró y riendo –entonces, si Naruto es tomado como un traidor… será mejor que seamos los dos los que estemos dentro de su maldita cárcel-
-Explícate- ahora fue Homura el que habló.
-Déjenlo en que yo he estado con Naruto todo este tiempo y… si ha hecho cosas malas- tomando el hombro de su discípulo, mirando esos ojos azules que estaban, de alguna manera, asombrados –yo le he apoyado-
-¡Jiraiya!- la rubia no podía creer lo que estaba escuchando… sí que era un mal día.
-Suéltenlos- la voz suave de Naruto generó que poco a poco todos los que estaban presentes le prestaran atención.
-¿De qué hablas?- Tsunade estaba a punto de explotar.
-Si yo soy el traidor…- esos cielos buscaron a sus perlas –exijo que liberen a los que fueron parte de mi equipo-
-No puede ser…- Godaime estaba echando chispas por todos lados… Esperaba que no pasara lo que tenía en mente ya que se encargaría de descargar toda su ira a ese idiota con vendas en todo su cuerpo. –¿Metieron a Soma con los demás en las mazmorras?-
-Y a mis zorros- terminó de decir Naruto. Hinata sonrió.
5, 4, 3, 2, 1… un gran golpe destrozó la parte principal del jurado. Tsunade explotó ante la idea de tener a una mujer embarazada en las mazmorras.
-¡Se atrevieron a meter a una mujer indefensa y embarazada a las…!- se escuchó completamente enojada -¡No puedo creerlo!- viendo al jurado –No permitiré que hagan lo que están planeando- suspiró y sentándose en lo que quedó de su banca –Quedarán en libertad inmediata todos-
Perfecto. El plan comenzó.
-No todos, Tsunade-hime- Danzou se levantó para dirigirse a la puerta –Uzumaki Naruto será juzgado hasta la siguiente reunión… y si quiere acompañarle Jiraiya no hay problema de mi parte- la miró con esa vista burlona –No quedará libre hasta que se compruebe su inocencia-
-Danzou…- Tsunade le odiaba más de lo que ya sentía. Observó a cada uno de los ancianos y por desgracia, corroboró que no le sería fácil sacar a Naruto de esta. Por desgracia Irikami no le ayudaría al rubio esta vez.
-Godaime-sama- Shibi Aburame pidió la palabra –Hablando un poco con cada uno de las familias de clanes y…- mirando a un serio Danzou –no permitiremos que el último Uzumaki esté apresado. Su fuerza es más que requerida ante la preocupación que tenemos como aldea completa-
-No es conveniente que…- otro de los ancianos a favor de Danzou intentó comentar, pero ahora Hiashi Hyuga habló interrumpiéndole.
-En caso de que se desconfíe de él… yo como representante del clan, custodiaré sus movimientos y le prohibiré la salida del territorio Hyuga. Sólo le será permitido salir con órdenes de Godaime-sama- mirando a todos –como uno de los clanes más fuertes de toda Konoha podré custodiar el legado de Yondaime-
-¿Cree poder cuidarlo cuando su hija anda tras el Jinchuriki?- Danzou se acercó al palco en burla y se enfrentó a Hiashi y su mirada –No confío en eso, aunque duerma en la misma cama que su heredera-
Y de nuevo se escuchó el alboroto.
-Entonces que se quede conmigo- Sasuke tomó la mano de su amada –no solo conozco a Naruto desde que era pequeño… sino que ahora he vuelto a ser parte de su equipo. No permitiré que salga de los muros del barrio Uchiha y tendré el apoyo de los Hyuga para cumplir mi misión-
-¡Pero si ha hablado el traidor de todos los tiempos!- un joven representante de la desaparecida familia Kurama le soltó. Danzou-sama le había prometido gran riqueza y poder si lograba hundir a esa bestia humana.
-Es un hecho y no los desmentiré… Fui un traidor y me enorgullezco por ser el mejor de todos los tiempos- ahora Uchiha sacaría todo el orgullo que había guardado todo este tiempo –y ahora, regresando a mi aldea siendo perdonado, soy el líder, junto con Hatake Kakashi, del escuadrón AMBU comandado por Godaime-sama… ¿Hay alguna duda de mi poder o de mi intensión de proteger esta aldea?-
-Eso jamás te quitará lo traidor y lo podrido que eres- ese chico no quitaría el dedo del renglón. –Nunca permitiría que ese monstruo quedara en tus sucias y asquerosas manos-
Ya tenía a dos en su lista. Miró a Naruto que estaba observando a Hinata, la cual permanecía atenta a todos sus movimientos. Entendía que Hinata estaba conteniendo toda la ira de su amigo. Los ojos color sangre que ahora presentaba el rubio era sinónimo que estaba realmente en una guerra interna.
Después miró a Jiraiya, el cual le respondió ante su pregunta. -¿Y no son ustedes los traidores por tomar desprevenido a un Shinobi de Konoha sin ni siquiera tener la razón para castigarle?- rió un alegre Jiraiya. –No voy a permitirlo, así que…- soltando las cadenas de Naruto para que se dieran cuenta que estaba retándolos y mirándole con esa sonrisa tan franca –Como uno de los Sannin y shinobi más fuerte que existe en esta aldea… me haré cargo de él. ¡Ah! Y Danzou, prepárate ya que te patearé el culo hasta que me sacie… Tsunade, perdona por desafiar tu autoridad, pero ni siquiera tú me quitarás el derecho que tengo con el chico- a Naruto –Vámonos hijo, no necesitas estar bajo estos estúpidos que no saben nada más que hablar-
-No puedo permitir eso- Homura habló -¿Qué tipo de poder tienes para intentar llevártelo así como así?-
-Simplemente porque es mi ahijado- percibió que Naruto se detuvo. Suspiró completamente alegre por haber liberado esa carga que tenía tanto tiempo dentro de él y liberado asombro (y un posible golpe) en su único familiar –Así es Naruto… yo fui el que te puso el nombre y el que te protegió durante todo este tiempo… ahora vámonos que tenemos mucho que hablar- y antes de que desaparecieran en una capa de humo –Se me olvidaba… ^^ he liberado a todos los que se encontraban en las mazmorras…- viendo a cada uno de los del consejo que lucharon contra Naruto –Y hay 5 zorros que exigen venganza-
-¡Espere un momento!- los AMBU raíz intentaron detenerles, pero una gran rana apareció enfrente de ellos. Esta rana provocó que cada uno de los presentes se asqueara por su olor tan hediondo… ¡Apestaba a coladera!-
-¡Maldito pervertido!- Tsunade junto con Shizune salieron corriendo ante el olor, aunque no pudo guardar una gran sonrisa por saber que Naruto, a su manera, había sido salvado.
Por otra parte Danzou estaba más que feliz. Para este momento el plan que tenía con Ferme había iniciado. La inyección había sido colocada… solo era cuestión de tiempo que Deirant recobrara fuerza y perdiera estabilidad con el chico. Se dirigió a su cuartel para poder enviar la respuesta satisfactoria a esos idiotas que, de alguna manera, le ayudarían a obtener el poder que por tantos años había estado buscando.
Habían llegado al territorio Hyuga en silencio. Por una parte Hiashi estaba eufórico ante los comentarios tan insultantes hacia su familia, por el otro Hinata estaba muerta de la mortificación ante la huída de su Naruto y de Jiraiya-sama. No es que desconfiara de él, pero no quería perder todo lo que había ganado con tanto esfuerzo.
Y así pasaron las interminables horas. ¿A dónde se lo había llevado Jiraiya-sama? Se encontraba completamente angustiada… ¿de dónde sacaron que Naruto era un traidor?
-No te preocupes Hinata, todo va a salir bien-
-¿Kemura?-
Él se acercó a ella con una gran sonrisa. –Estoy seguro que Naruto será otro gracias a este "robo" de ese idiota pervertido. Mejor relájate y…- estando completamente cerca de ella, le ofreció un pergamino negro. -…leé esto. Necesito que lo medites y sobretodo que lo pienses racionalmente. Tu decisión será irrevocable-
-¿Qué es esto?-
-Hinata, eres muy importante ya que estás con Naruto, agregando que me has mostrado tu poder y eres digna de leer esto.. He hablado con los míos y, pensamos la importancia de que seas parte de nosotros- sonrió al generar extrañeza en esos ojos perla. –Tanto Sasuke como tú, son ahora nuestros prospectos a ingresar a Irikami…-
…CONTINUARÁ…
