La posesión del Kyubi
"Te comprobaré que jamás te dejaré de amar... cueste lo que cueste"
Hola holaaa!
Aquí de nuevo con un chapter más. Estoy contenta con el resultado de este capítulo que he planeado por meses. ¡No me maten! Era más que necesario para el giro de la historia que busco. ¿Les gustará? ¡Espero que si!
Lo dedico a cada uno de ustedes y espero que pueda verles pronto en las demás historias. Quiero pedirles perdón por la tardanza, no hay pretextos que valgan, sólo que mi vida se ha vuelto un total caos y por lo mismo tengo muy poco tiempo para mí y para las historias, pero quiero que quede claro que no voy a dejar de escribir… :D
¿Me perdonan?
Ya sin más, agradeciendo de igual manera todos sus reviews, nos leemos pronto XD
Capítulo 46: Mi venganza… al fin (Teil 1)
Tres largas semanas cumplidas después de todos los planes.
Tres terribles semanas donde estaban todas sus ilusiones y metas plasmadas esperando para ser cumplidas.
Tres soñadas semanas para cumplir esa venganza que por años soñó.
Corría con todas las fuerzas de su cuerpo y sabiendo que le faltaba menos para lograr sus fines, incrementó su energía a niveles jamás sentidos. Por fin todos esos años de sufrimiento y aislamiento darían frutos. ¡Qué frutos! Y nos solo eso, su grupo estaba igual de ilusionado ante lo que pasaría esa misma noche. ¿Cómo no buscar venganza de esos seres que le quitaron todo? ¡Pagarían caro el haberse metido con él! Así que, después de abandonar Konoha con las trampas que acomodó, encontró a esos mocosos que estaban ya muy cerca del punto "cero".
-Ferme…- Yue adelantó unos cuantos pasos para ponerse a la altura de su jefe. Estando a su lado derecho, decidió hablarle. -¿Aún no recibe luz verde de ese estúpido ciego?-
-No muchacho, pero tenemos que estar lo más cerca posible para dar el golpe-
-Ok- Yue y Ántaro eran los más felices ante eso… ¡podrían enfrentarse nuevamente al rubio y así desquitar sus energías! Hasta eso tendrían más suerte esa vez por la excelente estaca que guardaban en su portaobjetos. Sin más, ese Jinchuriki no se les escaparía por nada del mundo.
-¿Reika tienes hambre?- Ántaro en cambio, se colocó al lado de esa mujer que tenía una rara seriedad. Desde que salieron de su escondite, la pobre adulta traía un humor de los mil demonios, agregando esa rara cara de "malos amigos" ¿Qué le pasaba por su cabeza?
-No, para nada- La miró y le regaló una sonrisa. Ante eso, la chica le miró con los ojos entrecerrados.
-Entonces… ¿estás preocupada por Shajiro? Todavía no ha regresado de la misión para distraer a los Irikami…-
-Él es fuerte, sobrevivirá, ya lo verás- Reika continuó con su camino. No tenía deseos de hablar con alguien.
Sin embargo, Antaro no entendió nada de eso. -Lo sé, por algo es mi hermano mayor y tengo que por lo menos fingir que me preocupo por él… hehehehe-
-¡Alto!- La voz de Ferme detuvo cualquier movimiento.
-¿Qué ocurre?- todos los Shinobi que le acompañaban se detuvieron inmediatamente.
-La luz verde…- señaló un pájaro completamente negro volando sobre ellos. Por lo que, sin más palabras, se acomodaron en el área, esperando su turno. Danzou logró dar el paso final.
Hasta eso le alegró a Ferme el terreno: era una zona árida, con poca vegetación y un sinfín de piedras de varios tamaños. En ese lugar, Ántaro y Yue tendrían libre movimiento… Reika también, pero en ella no confiaba nada de nada. Shajiro había dado ya el primer paso y esperaba fervientemente que la trampa funcionara ya que así el fin de todo comenzaba.
.
.
.
.
Pasaron dos horas después de que Irikami le llamara y para su desgracia, no daban con el lugar. ¿Qué significó todo eso? Sasuke, Naruto, Kemura y Kenji habían sido llamados repentinamente de su tranquilidad familiar y entrenamiento para detener a un extraño Shinobi, quien había invocado a sus bestias y así sustraer el pergamino negro de la aldea del Viento, sin embargo al llegar no encontraron absolutamente nada. ¡Rayos! Lo peor era que cada uno tenía misiones después por separado gracias a sus queridos y ponderados Kages.
-¿Qué pasa aquí?- Kemura simplemente estaba molesto ante lo que veía. Por primera vez, Irikami les mandó un aviso falso. ¿O no?
-…- Naruto no estaba de humor para contestar. Salió de casa después de un arduo entrenamiento con Hinata y Neji para nada.
-No tengo ni la menor idea- Sasuke, mientras tanto, buscó con su Sharingan algún indicio. Pero estaba limpio el terreno. Sin más siguió a Kenji, quien se estaba fiando de la nariz de su animal para encontrar algo… ¡y Bingo! Detrás de unas columnas destruidas y llenas de una extraña vegetación encontró un rastro de chakra. Caminó sigilosamente hacia ese lugar y apenas tuvo tiempo de gritarles rápidamente a los demás que tenían que correr y esconderse, era una trampa.
Una gran explosión logró derribar todo lo que estaba a la redonda, generando que los cuatro hombres salieran de escombros. Hasta eso lograron esconderse a tiempo y así no salir gravemente lastimados. Kenji, dejando pasar dos minutos aproximadamente, salió de un hueco que él mismo cavó. -¿Todos están bien?-
-Si…- respondieron uno a uno de sus compañeros, sin embargo encontraron que el rubio estaba acompañado por el mismo Kyubi, a una altura considerable.
-¿Hn?- los demás le miraron mientras eran viles exportadores de lo que ocurría. Naruto acariciaba el lomo de su prisionero mientras este le decía en un idioma completamente desconocido por los presentes, suponiendo cada uno que era algo importante ya que el rubio se dedicó a bufar.
-¿Naruto?- Kemura le miró con duda. ¿Por qué Naruto convocó al Kyubi? Eso significaba solo grandes problemas.
-Tenemos que regresar a Konoha, Kyo está en serios problemas- El Kyubi caminó hacia ellos moviendo sus nueve colas. Esta vez rompió su promesa y tuvo que salir del cuerpo de Naruto ya que esa explosión causaría grandes estragos a su persona estando dentro de su carcelero. Lo único bueno de esto es que Naruto lo entendió y no le exigió que regresara.
-¡Kyubi!- Kenji se sorprendió al verle tan "amigable" y no solo eso, encontró fastidio en Zorro blanco. Pobre, tener que batallar con semejante bestia no debería de ser fácil.
-No tengo tiempo de explicarles, pero si no nos vamos ahora, estarán en un grave problema y dudo que puedan con ello- Miró a Naruto –Te compensaré, así que no me veas con esa mirada de idiota insatisfecho-
-Hn…- El nombrado caminó como pudo hacia el demonio de nueve colas y al colocar su mano sobre su lomo peludo, sus energías regresaron a la normalidad. Inmediatamente miró a los demás antes de continuar. –Haré lo que pueda por detenerlo, mientras vayan por ayuda, la necesitaremos-
Y ambos desaparecieron en una nube de humo.
-¡Caray! ¿Por qué no puede ser más comunicativo? Bah, yo hablaré con los demás, les encargo a ese imbécil- Kenji tomó más de su Sake antes de desaparecer en una nube de humo.
-Tenemos que avisar a Tsunade-sama que algo está pasando- Kemura miró a Sasuke, quien estaba observando lo que quedó de pie de la piedra en donde estaba el explosivo. -¿Qué ocurre?-
-Este chakra me parece extraño- se acercó y tomó una pequeña muestra de los residuos de tan singular chakra. –Antes de que explotara, logré notar una carga exagerada del mismo… no lo entiendo. ¿Estás bien?-
-Sí, no me pasó nada…- Kemura cruzó los brazos. -¿Qué habrá sido eso?-
-Hn…- se levantó nuevamente y sin más, se dirigieron a Konoha.
.
.
.
-Ya te dije que no tuve de otra… ¡Cuántas veces tengo que señalártelo!-
-¿Y no pudiste avisarme? ¡Me dejaste sin energía!- Naruto estaba saltando entre las ramas mientras se dirigía hacia Konoha.
-Ese chakra me hubiera paralizado y por lo mismo no tendrías energía alguna, igual que yo… ¡malditos humanos! Estaban buscando eliminarnos del mapa sin siquiera luchar-
-…- Naruto meditaba lo dicho. Cuando sintió el golpe de chakra, apareció un dolor extraño en su sello de cinco elementos y jamás se imaginó que realmente eso afectaría hasta el Kyubi mismo. Estaba molesto porque, al parecer, descubrieron su secreto. -¿Crees que lo sepan?-
-Completamente. Por alguna razón revelaron su conocimiento de nuestro "problemita" con semejante ataque- bufo molesto el Kyubi, que se encontraba nuevamente en tan lúgubre lugar dentro de su carcelero. –Sin duda ese poder era de mi hermano Ichibi… ¡odio a toda tu raza por usarnos de esa manera!-
-Tenemos que evitar que lastimen a los demás- Logró librarse de seguir andando en pie empleando la técnica de su padre. Llegó en tiempo récord a las afueras de Konoha.
No obstante, lo que vio le dejó sin habla. Estaba Konoha entre el fuego y humo por todos lados, movimiento y gritos por aldeanos intentando de huir. -¡No!- Gritó fuertemente antes de correr hacia su aldea, tenía que salvar a su familia. Corrió y en el camino generó 10 clones, quienes se esparcieron por toda la aldea para ayudar. Con un nuevo sentimiento en su ser, fue adentrándose a la aldea, encontrando que el pueblo si había sido salvado a tiempo. ¡Viva Tsunade! Ahora tenía que encontrar a Hinata. Derribó a varios AMBU negros antes de correr hacia el bario Hyuga. Y llegó en el preciso momento en que, estando en la plaza central, Tsunade luchaba con un encapuchado que portaba una Katana más dos águilas que intentaban fallidamente desarmar a la babosa de esa mujer. Tenía que moverse rápido y así lograr enterarse realmente de la situación en la aldea.
-¡Tsunade!- Naruto logró darle un buen golpe al encapuchado. Lastimosamente era un simple clon, por lo que desapareció mucho antes de que pudiera sacarle información. La rubia mujer se incorporó rápidamente, para quitarse el polvo del cuerpo. Le indicó a Naruto que tenían que dirigirse al centro de la aldea y así siguió hablando. -¡Naruto! ¿Dónde rayos estabas? ¡Te estuve buscando por toda la aldea!-
-Yo…-
-No importa. Un grupo ha entrado a la aldea a la fuerza y se ha llevado a Kyo. Estoy completamente segura que Danzou tuvo que ver en esto ya que desapareció unas horas antes junto con sus AMBU raíz y nos ha dejado con las defensas bajas- Ante relevante información, Naruto la miró con coraje. –Y no he tenido tiempo para buscarle ya que extraños clones han mantenido nuestra atención al máximo.- ella se detuvo cerca de la sede. –He mandado a tu antiguo equipo a su búsqueda, con Hinata incluida y a Sakura con Soma al refugio con los demás aldeanos quienes atenderán a los heridos.- Le colocó su mano en su hombro para después correr y ayudar a los Shinobi a defender la aldea. –Ve por él mientras yo me encargo de todo… ¡Rápido!-
Y así lo hizo. Generó 15 clones más que ayudaban a todo ser de Konoha y con ello buscó el chakra de Hinata y aparecer a su lado inmediatamente…
.
.
.
.
.
¡No podía ser! Estaba completamente anonadada ante lo que veía. Cuando unos extraños atacaron a la aldea y se llevaron a un inconsciente Kyo, salió en su búsqueda, sin embargo lo que tenía frente a ella le dejó sin habla. El ninja que atacó a Naruto cuando fue poseído por el Kyubi antes de la fusión, estaba luchando contra Kazuki, quien tenía grandes problemas. Aunque eran solo ellos tres más los cinco zorros tenían grandes dificultades para derrotar al enemigo, que ya tenía una baja considerable. Y no era eso lo peor, unos osos estaban dándoles lata a los cinco zorros que estaban desesperados por defenderlos. Siguió luchando con todo el que se le ponía enfrente buscando con su Byakugan a Kyo…
Desgraciadamente estaba literalmente desaparecido.
-¡Rápido Reika! ¡No tenemos tiempo!- Ferme estaba escondido en una cueva junto con Reika, Danzou y Kyo, el cual estaba inconsciente en el centro del lugar recibiendo el chakra robado de varios Bijuu para lograr el cometido de poseerle.
-No es tan rápido…- la pobre mujer estaba haciendo todo lo posible para terminar con todo y dar inicio así a toda su venganza. Ella sabía que esto lograría darle control absoluto a Danzou y salir con ello a matar con sus propias manos a Naruto.
-¡Muévete!-
-Ya voy… ¡Ya voy!- Necesitaba sólo unos momentos más…
.
.
.
.
.
La luz generó que su visión girara sin control. Tuvo que cerrarlos para que el mareo se detuviera. Lastimosamente tardó mucho tiempo en reaccionar.
Se sentó como pudo y, al sentirse mejor, observó su panorama, encontrándose dentro de una extraña cueva. ¿Qué estaba haciendo ahí? Lo último que recordaba era que estaba con Sakura tomando un café cuando llegó Arashi con Jirato. De ahí no recordó nada más. Se levantó con una gran pesadez y se dirigió a la salida.
-¿Me extrañaste Kyo?-
¡No de nuevo! El mencionado detuvo sus pasos al reconocer nuevamente esa horrible voz. Su respiración comenzó a acelerarse junto con el ritmo de su corazón. -¡Quien eres!- Gritó con todas sus fuerzas. Sin embargo no hubo respuesta. Con miedo volvió a dar un paso hacia la salida. ¿Qué era lo que quería esa voz de él? ¡Necesitaba saberlo! Tenía ya varios días con sueños horribles y solo vivía con miedo de perder a toda su familia.
Hasta eso pudo salir con un poco de dificultad de tan lúgubre cueva, sin embargo lo que reconoció le dejó sin habla. El enemigo estaba en plena batalla con su antiguo equipo. Corrió con pocas fuerzas hacia Arashi, que estaba siendo agredida por una chica aproximadamente de la misma edad que él.
-¡Arashi!- Gritó fuertemente, haciendo que las dos voltearan a verlo, una respondió con lágrimas y la otra con una sonrisa macabra.
-¡KYO ESPERA!- Ante el encapuchado que se encontraba detrás de su hermano, Arashi intentó ayudarle logrando mandar lejos a Antaro, sin embargo su atacante logró darle duro en su estómago regresando a su posición en tiempo récord, aprovechando su distracción.
-¡Noooo!- El pobre chico estaba completamente desesperado por ayudar a su hermana.
Estuvo a punto de ser golpeado por su atacante, pero Hinata llegó a tiempo y derribó al hombre encapuchado. -¡Kyo! ¿Estás bien?-
-Hi… Hinata-sama- El pobre joven tenía tan poca energía que no pudo más, se dejó caer siendo socorrido por la Hyuga.
-Tranquilo Kyo, estas a salvo- Hinata le abrazó y como pudo, le separó de todo para acomodarlo debajo de un gran árbol. Ahí con el Byakugan analizó su cuerpo en búsqueda de heridas y checar su nivel de chakra, pero encontró un nuevo sello en su vientre tal como el de Naruto. ¿Qué significaba eso?
-Tiene que dejarme aquí Hinata-sama- Kyo le habló en voz baja. –Mi hermana corre peligro-
-No te preocupes, todo va a estar bien- y le abrazó.
-¿Crees realmente que todo va a salir bien? ¡Déjate de idioteces! Despierta, amigo mío…- No de nuevo… ¡no de nuevo! Con un dolor de cabeza inimaginable se acurrucó en el regazo de Hinata. Jirato, que logró derrotar al oso molesto que le tocó al desesperarse por dejar a su ama sola contra el enemigo, corrió al auxilio de su ama. ¡No podía permitir que le pasase nada!
-Ama…- el animal se colocó a su lado. –Tengo que llevármelo, aquí corre gran peligro-
-De acuerdo. Ten mucho cuidado- Se levantó para tomar al chico y colocarlo al lomo de Jirato, pero el quejido lleno de dolor detuvo todo acto.
El dolor en su cabeza aumentaba cada vez. Ni siquiera podía escuchar al demonio que tanto le intentaba reaccionar. ¿Qué era todo esto? No supo exactamente cuánto tiempo estuvo así… sólo sentía que ese dolor se agravaba al paso de los segundos.
-Es hora copia de Jinchuriki…- Comentó fuertemente un shinobi recién llegado al campo de batalla. Vestido completamente de negro logró alejar a Jirato y Hinata de Kyo por un leve pero potente ataque, prohibiéndoles acercarse nuevamente a él. Defendido por todos sus aliados, pudo acercarse a Kyo derrumbado. Sonrió libremente al ver como ese despreciable ser se retorcía de dolor… ¡Era el mejor regalo dado por esa zorra!
-…No…- intentaba calmarse para recobrar la fuerza mental perdida… -Deirant… no puedes… ¡AH!-
-¿Acaso no te das cuenta que la pelea ha terminado, demonio?- esa voz de nuevo. Ahora podía escucharla fuertemente y le calaba por dentro. Por alguna razón, Deirant jamás le dirigió la palabra.
-…- intentó responder pero fue imposible… ¿qué le estaba pasando?
-Mátalos…- Hasta que se dignó su Bijuu en hablar, sin embargo lo escuchado no fue nada grato. ¡No lastimaría a nadie más nunca! Ante eso, Kyo simplemente luchó por mantener su energía en igualdad.
…No lo logró…
-Mátalos a todos… ¡Mátalos a todos sin piedad!- Esa orden fue escuchada por todos lados, resonando en eco.
No pudo hacer nada. Deirant estaba a favor del enemigo. Sin fuerzas se dejó caer observando cómo su Bijuu reía como histérico ante la futura libertad que robaría.
Hinata y Jirato estaban como simples espectadores por tener bloqueado cualquier ataque, sabiendo que si alzaban la mano, el enemigo podría hacerle algo a Kyo y eso jamás lo permitirían. No obstante, el joven detuvo todos sus grito y con ello apareció una gran cantidad de chakra rodeándole para después explotar. Los ninja que se encontraban cerca de esta energía, fueron mandados muy lejos, falleciendo al instante por quemarse cada una de sus células. Solo porque Kazuki y Hinata lograron proteger a todos gracias a sus técnicas ninja, evitaron muertes del lado de Konoha. El viento combinado con tierra, madera creada por la destrucción de árboles, hojas que se quemaban poco a poco y la sangre derramada, generó una espesa niebla. ¿Qué era lo que estaba pasando?
Arashi levantó la vista una vez que los escombros desaparecieron, encontrando con horror que su hermano tenía el cabello completamente blanco y su rostro se había deformado, dejando ver una sonrisa realmente diabólica. ¡No podía ser! Las lágrimas surcaron por sus mejillas… ¡Fue igual que cuando lo encontraron en las manos de Orochimaru! Los atacantes se pusieron a su lado y le entregaron una Katana. Ante eso, al mismo tiempo, unas llamas aparecieron cerca de los zorros blancos con la Hyuga. Yue y Ántaro dejaron de escuchar la siguiente movida de su equipo al reconocer al dueño de semejante chakra ¡Era Naruto! Estaban completamente felices al ver a su futuro contrincante, eliminando cualquier tristeza por ver caído a su hermano mayor, que estaba siendo atendido por Reika.
-¿Están bien?- Naruto logró acercarse a tiempo y liberar tanto a sus zorros como a Kazuki del ataque enemigo. Así que sólo eran ellos contra 10 encapuchados.
-¡Amo! Algo le pasó a Kyo-kun- Jirato comentó alarmado. –Él nos atacó… dejó mal herido a Haki-
-Si Naruto-kun. Estábamos juntos en la casa de Sakura-chan cua-cuando él tuvo un micro desmayo. Al despertar nos atacó sin reconocernos. Logré salvar a Soma mientras los encapuchados…- dirigieron su vista al enemigo. –…entraron a la mansión y se lo llevaron sin que pudiéramos hacer algo-
-Hn.- Ayudó a Hinata a levantarse y de igual manera dejó que Kazuki se apoyara en él para así recuperar un poco de fuerza. Arashi en cambio, acarició a Kanno, que estaba lamiéndose una de sus patas lastimadas. Sin Haki realmente pelear con semejantes animales fue una odisea. Hikaru y Jirato estaban bien, pero él como Kahiki estaba al límite. Desgraciadamente serían un estorbo completo.
-¿Qué hacemos Kanno? No podemos participar en esta batalla, sólo estorbaríamos- Kahiki le preguntó en voz baja a su mayor… ¡odiaba su situación!
-¡Rayos- Su hermano peludo tenía razón. –Es mejor ir por ayuda, nuestro maestro no creo que pueda solo esta vez-
-Sí, pensé lo mismo. La fuerza de nuestra juventud está en nuestra contra- Se levantó como pudo para ayudar a Kanno y acercarse a su amo.
-Tenemos que ir por ayuda- Kanno habló mientras que Hikaru lambia su rostro intentando reanimarlo.
-¿Creen poder llegar a la aldea?- Hikaru habló inmediatamente.
-Sé que estamos heridos, pero no de muerte idiota- Kanno se esponjó ante cruel comentario. ¡No estaba muriendo!
Naruto solo vio la situación y por primera vez comprendió el significado de estar desesperado. Todo su equipo estaba en un peligro real ya que el enemigo era fuerte. El poco tiempo que les estaban dando sin duda era una manera de burlarse de ellos. Conocía su energía, pero los demás estaban ya cansados y con heridas pequeñas. -Hn…- miró a todos antes de comentarlo con voz baja. –Es mejor que todos vayan por ayuda-
-¡No!- Gritó Arashi. -¿Estás loco? ¡Kyo puede matarte en ese estado!- La chica se acercó a Naruto y con ruego siguió. –Somos un equipo y por lo tanto tendrás que luchar con nosotros-
-Eso si Naruto- Kazuki tomó una píldora que le ayudó a cortar el sangrado y recuperar fuerzas pérdidas. –Dedícate tú con esos gemelos. Los desgraciados sí que están fuertes, yo me dedico con el otro grandulón...-
-Y nosotros apoyamos a nuestra ama con Kyo-
Ferme dejó que su enemigo se organizara. ¡Para él mejor! Deseó completamente terminar con todo esto lentamente. Con sus fuerzas destruiría el legado de Konoha, el legado del mundo ninja y se apoderaría de todo el poder arrebatado, siendo él el único dueño del mundo entero.
-Kyo- Mencionó con su clásica tranquilidad. -¿No crees que ya es hora de que desquites toda tu ira? Eso hará que el Kyubi te odie más de lo que hace.- El mencionado sonrió complacido. Inmediatamente miró a los gemelos –Creo que ustedes ya tienen a quien molestar…-
-Perfecto- Y así fue. Los primeros en atacar fueron los gemelos. Hasta eso Naruto tuvo la habilidad de contrarrestar rápidamente el ataque mandándolos a volar lejos. En cambio, Kyo le hizo frente a una sorprendida Hinata mientras que Ferme se fue con todo contra Kazuki. Los zorros se harían cargo de los demás humanos enemigos.
Lograba hábilmente salir adelante y contrarrestar semejante atacante y, aunque Naruto intentó a toda costa ayudarla, no pudo ya que esos gemelos no le daban ni un minuto de paz y cada clon que hacía por una razón horrorosamente desconocida, no duraba más de dos minutos en el campo de batalla porque explotaban por sí mismos. Agregando el hecho de que intentó con sus propias palabras hacer reaccionar a Kyo, sin embargo no generaba cambio alguno. ¡¿Qué le había pasado? ¿Qué le había hecho? ¡Tenían que recuperarlo a cualquier lugar!
¡Qué diversión! Por primera vez en su vida se sentía tan libre, tan él. Deseaba seguir así por el resto de su vida y no permitiría que nada ni nadie le enjaularan de nuevo, decidiendo unánimemente el deshacerse de todo estorbo en su camino.
Uno de ellos era la Hyuga.
Peleó con todas sus fuerzas, logrando que ella se desequilibrara con un fuerte golpe. Sonrió fuertemente y estando a punto de clavarle su Katana aprovechando que ella intentó levantarse y contraatacar, sabiendo lo que sucedería con Naruto, le sorprendió y rió con fuerzas al ver como fue el propio Jirato se interpuso entre los dos salvando a su ama de una herida profunda, cumpliendo al fin su cometido de destruir al Jinchuriki. Fue una herida ancha en su costado dejándolo inconsciente casi al instante. Ante el terror, fue rápidamente socorrido y protegido por la Hyuga. Cuando Kyo intentó lastimarla de nuevo y darle el segundo golpe al rubio, Kazuki contrarrestó el ataque con un Kunai, arruinando su jugada.
-Pero qué te sucede Kyo… ¡Reacciona!- el hombre parecía desesperado, ¿cómo y por qué Kyo los había traicionado? Tuvo suerte de que el viejo con el que peleaba se retirara sin más.
-¿Reaccionar? Pero si me encuentro perfectamente bien…- sonriendo maliciosamente –¿Sabes? Estás equivocado ya que no deberías de preguntarme eso a mí… yo que tú le preguntaría eso precisamente a otra persona-
-¿De qué demonios hablas hermano?- Arashi preguntó asustada y al mirar lo mismo que Kyo quedó estupefacta.
Y sin la necesidad de las palabras de ese ser irreconocible, observaron con terror como la batalla entre Yue, Antaro y Naruto se complicaba sin tener una explicación: cuando Naruto estaba a punto de darle el tiro de gracia a su enemigo, detuvo drásticamente todos sus movimientos y con su mano en el costado tiró su arma y cayó de rodillas, para que segundos después Yue tomara ventaja y con una gran patada en el lugar donde el rubio se agarraba, lo mandó a volar.
-¡NARUTO!- Hinata no pudo evitar gritar espantada.
-¡Dios! –Kazuki trató de ir con Naruto, pero no podía porque Kyo que lo atacó- Mierda… ¿Qué ha pasado? Kyo no me estorbes… ¡Despierta!-
-¡EXCELENTE! ¡EL IDIOTA ESE PORFÍN CAYO!- Antaro habló contenta. Abrazó fuertemente a su hermano ante semejante hazaña –Y si, lo lanzaste más de 10 metros-
-Hermanita, hermanita… te dije que lograría aventarlo muy lejos-
-Eres tan fuerte- y lo abrazó. –No cabe duda que eres un genio-
-Hinata, ayuda a Naruto… yo me encargo de Kyo- Kazuki estaba decidido a salvar al rubio. -Arashi se hará cargo de Jirato…-
-Entendido- Sin más palabras dejó a Jirato al cuidado de una Arashi herida, llegando lo más rápido que pudo con Naruto. Lo encontró a varios metros de la zona de batalla arrodillado, tratando se sujetarse de una piedra, con su respiración dificultosa y su mano derecha estaba sujetando fuertemente su costado.
-Naruto…- La ojiperla corrió a su lado y horrorizada vio como él escupía sangre.
-Hin… Hina…- Intentó decirle algo, pero el dolor en su costado era tan fuerte que perdió fuerza en su brazo y si no hubiera sido por la ayuda de Hinata ahora se encontraría tumbado en el suelo.
-¡Dios! Tenemos que…- no pudo continuar ya que una ráfaga de aire los atacó y con su cuerpo protegió a Naruto.
-¿A dónde crees que vas Jinchuriki?- Yue llegó con la Katana de Naruto en mano -Tenemos que acabar con esto hermana-
-Sí, ¿qué te parece que yo me dedico a derrotar a la Hyuga mientras tú eliminas al Jinchuriki?-
-No… no lo… lo permitiré…- Naruto habló y trató de levantarse. Al principio Hinata trató de detenerlo, sin embargo fue inútil y al cabo de algunos segundos el rubio pudo reincorporarse. Su estado hizo tan feliz a Yue: sangre en su boca y el temblor corporal en Naruto comprobó el gran poder que tenía su jutsu.
–Es hora de decirle adiós al mundo, idiota- esas fueron sus palabras antes de indicarle a su hermana para comenzar a atacar.
Para evitar que Hinata se metiera en eso, Naruto aprovechó la distracción de su novia para aventarla a unos cuantos metros por medio del chakra del Kyubi (con dirección al suelo para evitar que se lastimara) y corrió lo más rápido que pudo para poder contrarrestar el ataque enemigo.
-¡Naruto!- Hinata quedó asombrada ante esa movida y cuando pudo poner los pies en el suelo se encaminó rápidamente para alcanzar al ojiazul, pero un Kunai se interpuso en su camino. Cuando dirigió su vista hacia dónde había salido el arma se encontró con Reika.
-Ni se te ocurra interrumpir tonta- a los gemelos que se encontraban peleando con el rubio más un clon – ¡Chicos! Ya pueden utilizarlos-
-¿En serio?- Antaro estaba completamente feliz -¡Hasta que por fin!- y sin más sacó una estaca de color negro de su porta Kunai.
Lo mismo hizo Yue y sin más atacaron a un rubio que apenas podía con ellos. Ahora la situación se ponía a favor del enemigo, hasta Hinata era bloqueada por Reika que no dejaba de pelear con ella. Poco a poco la energía de la Hyuga se desgastaba sin entender la razón y fue en el preciso instante en que su atacante sacó una estaca como las demás que se sintió más débil.
-¿Pero qué significa todo esto?- ella pudo contrarrestar con dificultad el ataque de Reika y lastimarle varios puntos vitales de chakra, debilitándola también.
-Maldita Hyuga… ¡Yue termina con él! ¡No creo resistir más!-
Para cuando ambas kunoichi observaron la pelea tuvieron que cubrir sus rostros por la luz que emanó el ataque de alguno de ellos. Cuando pudieron abrir los ojos, después de escuchar un grito desgarrador, cada una reflejó una expresión distinta: por una parte Reika rió al ver como Yue salió literalmente volando por el Rasengan que acomodó Naruto en su estómago y por el hecho de que Hinata comenzó a llorar al ver como el brazo derecho de su amado (en donde estaba su tatuaje) fue atravesado por la estaca que portaba Antaro, completamente derrotado. Ella aprovechó el momento en que Naruto tuvo que bajar la guardia para asentarle el golpe final.
Y no conforme con eso aplicó la fuerza suficiente para clavar el objeto en el suelo, dejando así al rubio sin posibilidades de moverse.
-Mira zorrito, eres muy sexy pero tengo que matarte- tomó la otra estaca y la lanzó de tal manera que la mejilla izquierda de Naruto tuviera un rasguño por el hecho que él pudo mover su cabeza a tiempo -¡AH! Todavía tienes energía-
-Hermana- Yue caminaba lento por estar realmente lastimado, ¿cómo podía atacar así Uzumaki después de estar completamente derrotado? Al verlo su gemela corrió para socorrerlo –No nos queda mucho tiempo y tenemos que matarlo… ve a Reika, apenas puede levantarse-
-¡NARUTO!- Dejando a Reika en el piso, Hinata corrió para ayudar a su novio –Naruto…- se arrodilló enfrente de él y con mucho cuidado le abrazó para acomodarlo de tal manera que pudo, con algunos movimientos después, quitarle la estaca de su brazo… guardando un grito de dolor entre su cuello.
-Que tierno- Antaro se acercó haciendo varios sellos. Su pobre hermano estaba casi en el colapso y jamás se lo perdonaría… ¡nadie se metía con su familia! -¿Crees que la parejita sobreviva? Yue, Reika les presento el gran final que he preparado para estos idiotas-
Una gran fuerza proveniente del suelo hizo que empezara a temblar. Hinata intentó moverse pero le era imposible, agregando que Naruto en un momento a otro perdería el conocimiento. Pasando algunos segundos el piso empezó a abrirse y con eso una gran zanja se dirigió a ellos…
No pudo evitar caer. No fue lo suficientemente rápida para impedirlo y salir huyendo de ahí… junto con Naruto. Intentó aferrarse a él con el propósito de utilizar su cuerpo como escudo y así evitar que se lastimara más de lo que estaba, pero este la sorprendió cuando la abrazó y ante su "te protegeré", girando para quedar ella arriba de él. Antes de poder reaccionar y evitarlo, todo se puso negro…
-…lal...-
-Hn...- comenzó a moverse. Todo el cuerpo le dolía… lo más probable es que tendría una fractura en su pie derecho…
-...enc...tral...-
Algunas voces se escuchaban a lo lejos, obligándola a despertar. Hinata abrió lentamente los ojos tratando de acostumbrarse a la poca luz que emitía la luna, reaccionando inmediatamente después, al sentir como unos latidos débiles y una respiración que se amoldaba a ese movimiento chocaban con su oído. Recordó lo sucedido y con todas sus fuerzas pudo levantarse para después sentirse a desfallecer… realmente estaba aterrada por lo que sus ojos le revelaron.
Naruto la había protegido como juró hacerlo utilizando su cuerpo como "colchón" y este se encontraba debajo de Hinata. Su mano izquierda aún abrazaba la cintura de ella, mientras su mano derecha se encontraba a la altura de su cabeza, presentando sin dudarlo una gran fractura. Cuando la ojiperla dirigió su vista a la cabeza de Naruto se encontró que él se había golpeado con una piedra, provocando que una pequeña herida dejara una marca rojiza a su paso. Su protector no fue suficiente para evitarlo y ahora era un gran estorbo para el rubio.
-No… Naruto- Hinata intentó contener sus lágrimas. ¡La protegió aún estando herido! Tenía que cuidarlo a cualquier costo. Levantó la vista y pudo analizar que era una gran distancia la que habían caído… tenía que sacarlo de ahí como fuera lugar. Por lo que intentó levantarse y así atenderlo como debía de ser, sin embargo algo extraño se acomodó en su hombro y la aventó hasta que tocó la dura pared de piedra, siendo apresada por el atacante que no pudo reconocer al instante, quedando su vista libre para ver a Naruto tendido.
-¡Ahora Yue!- Antaro generó una capa de barro que inmovilizó a la Hyuga, la cual intentó zafarse de ella para salvar a su amado de un posible ataque, fracasando inevitablemente. – ¡Y ni se te ocurra fallar!-
Y como lo dijo la recién llegada, Yue tomó vuelo y con la Katana del rubio se lanzó al vacío… mientras caía apunto la navaja a su cuerpo y sonriendo como maniático terminó la misión de hoy. Incrustó el arma en el estómago de Naruto y como tenía mucho ímpetu por la caída libre logró enterrarla en el suelo también. Se escuchó un quejido débil en Naruto y uno grande, lleno de dolor, en Hinata.
-¡Tonto!- Antaro generó una capa de tierra y así pudo sostener a su hermano que estaba a punto de caer – ¿no te parece que tenías que darle un poco más arriba?-
-No te quejes… apenas pude lanzarme. Conseguí darle por lo menos- movió un poco la catana y ahora si no escuchó nada por parte del rubio –Bien, creo que ya lo maté… ¡hicimos lo que Akatzuki no! Somos increíbles hermana- Su sonrisa estaba grande, pero disminuyo a los segundos por los gritos de la Hyuga y simplemente se desesperó -¿Qué vamos a hacer con esta?-
-Déjala, dejemos que esa idiota se salve por esta vez-
-¡Ni loco! Olvídate de estupideces y vamos a atacarle- Yue se levantó e intentó correr hacia Hinata, pero su hermana le tomó del brazo impidiendo que huyera-¿Qué demonios haces?-
-Tranquilo- Sintiendo como su nuevo aliado empezaba perder el control de su chakra por pelear con Kazuki -Podemos perder a Deirant… tenemos que llevarlo a la aldea junto con Reika y así ganarle a nuestro estúpido hermano-
-¡Maldita sea! Tienes razón…- viendo a Hinata –te salvaste… nos vemos preciosa- se detuvo un momento, mirando con detenimiento al derrotado –Hermanita espera-
-¿Qué ocurre?-
-Quiero llevarme mi premio-
-¿Tu premio?- apretó más a la Hyuga con su técnica y desesperada por los gritos de esta pudo cubrirle la boca con barro –perdona pero me estaba volviendo loca-
-Hehehe, gracias por cerrarle el pico ya que no creo que calle después de esto- se acercó al rubio y sin ningún cuidado sacó la espada, con una gran sonrisa por no ver ninguna reacción en ese cuerpo inerte –esto es mi premio- y la limpió con su capa.
-Yue, eres un tremendo-
-Y tu una preciosidad- por curiosidad observó a la Hyuga y encontró en sus ojos perla tanto dolor –Vámonos hermana, ella morirá cuando el Jinchuriki lo haga-
-¿En serio? ¡Tienes que decirme el porqué!- y desapareció junto con su hermano.
No podía estar pasando eso, tenía que ser una pesadilla… ¡Naruto estaba muriendo! Cerró los ojos y activando su línea de sangre en un solo ojo por la baja cantidad de energía en su ser, observó a su amado y encontró que sus signos vitales bajaban considerablemente, agregando más fracturas de lo que había visto antes. Intentó por todos los medios posibles destruir sus ataduras para ayudarlo, lográndolo pasando algunos segundos. Primero pudo liberar una de sus manos y con eso quedó suelta al instante. Después corrió hacia el rubio importándole un bledo el dolor que sentía en su pierna derecha y con el cuerpo temblándole hizo todo lo que pudo para evitar perder al ser que tanto amaba…
Lo primero que hizo fue acomodarlo con cuidado para después apretar la lesión. Pudo palpar que era más grande de lo que pensó, así que corto un pedazo de su capa ayudándose con su boca y la amarró por todo el vientre para detener un momento la hemorragia… pero no era suficiente ya poco a poco se tiño de rojo esa tela, por lo que hizo presión con sus propias manos.
-Dios, Naruto resiste…- noto que su temperatura bajó considerablemente y la palidez en su piel denotaba su mal estado -¡AUXILIO! ¡QUE ALGUIEN ME AYUDE! ¡Kazuki… Arashi!– lloraba desconsoladamente y ante su desesperación colocó una de sus manos en el rostro de él, lo cual hizo que llorara más fuerte al ver sus manos teñidas de rojo y dejarle una marca de ese color en sus mejillas y con una desmoralización interna le besó suavemente su frente, ya que no podía moverlo -No me dejes amor, te necesito… no me abandones… ¡NARUTO!-
Gritó con todas sus fuerzas y se sintió desfallecer… no sabía en qué situación se encontraba Arashi ni Kazuki… supuso que los zorros cayeron igual que Naruto y ahora no había nada ni nadie que pudiera ayudarla. Estaba perdida.
-No vas a morir, te lo prometo… resiste por favor… ¡Resiste!-
Quiso creer eso hasta el final, pero el estado de Naruto empeoraba cada minuto… y con la desesperación de perderlo lo abrazó sin lastimarlo, intentando llenándose de la esperanza de volver a ver esos ojos azules que la enamoraron. -¡Que alguien me ayude! ¡Auxilio!-
Esta vez no podía hacer nada y perdería al amor de su vida…
