La Posesión del Kyubi
"Te comprobaré que jamás te dejaré de amar... cueste lo que cueste"
Hola hermanito/as del fic
Ahora si me entró la inspiración y por lo mismo he traído el capítulo esta noche, espero que sea de su agrado. Entiendo que no tiene mucha acción, sin embargo lo mejor viene acercándose…buuuaaaahhh! Lalalalala XD Lamento el retraso pero no quería dejarles más tiempo sin leer continuación ya que tenía mucho tiempo con este capítulo pero no lograba darle el final deseado . Agradezco a cada uno de sus mensajes y favs :D me hacen realmente feliz. Lastimosamente no he tenido de contestarles a todos sus reviews, sin embargo quisiera darles las gracias a:
Kitsuyi18, kotoko-98, Moses24, Guest (No me dejaste tu nombre :S), chino Uzumaki, amigo Carlos, IECS, heero Root, Josu, Nicea96, Marta, hinaru Aburame, NarutoJ9… y a todos los que me han dado su apoyo incondicional, agregando a todos los que han estado siguiendo esta historia anónimamente.
Sinceramente sin ustedes no sé que podría hacer.
Ya no quiero entretenerles más y recuerden, que un review es motivo de inspiración.
Coman frutas y verdudas, no hablen con extraños y duérmanse temprano :D
Capítulo 48: Amanecer.
Nada ni nadie detendría todos sus sueños, ni mucho menos esa mujer que la miraba con esos ojos llenos de asombro. Era el momento de hacer las cosas bien por el simple hecho de que su tiempo era escaso para remediar todas las estupideces realizadas hasta el momento. El único inconveniente que encontraba ante eso era la salud inexistente de ese mocoso. ¿Por qué esa pechugona del mal no podía ni siquiera salvarle un poco? ¡Con una fregada! ¿No se supone que es la mejor ninja-médico del mundo entero? Bueno, pensándolo bien tampoco tenía que ser tan mala con Tsunade ya que ella misma había obtenido ciertos conocimientos gracias a su familia con respecto a los Uzumaki y su tipo tan especial de chakra. Suspirando realmente tranquila, se levantó del pecho del rubio y sin más sacó una pequeña navaja de su porta instrumentos. Tenía mucho que hacer y tan poco tiempo.
Miró inmediatamente a la pobre mujer que estaba a unos cuantos pasos suyos y sonrió victoriosa. Al parecer el asombro de la Hyuga fue tan grande que no decía absolutamente nada…
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¡Mil veces demonios! Ahora sí que estaba jodido. Siendo observado por su clan, todos sus movimientos eran definitivamente bloqueados para cumplir sus planes, arruinando su misión.
Y todo eso gracias a ese idiota del mal llamado Neji Hyuga. ¡Demonios! Ese ser del mal estaba atento a todo y no daba su brazo a torcer… ¡Y no solo eso! Organizó una brigada especial con los mejores miebros del clan para reconstruir y acondicionar el antiguo departamento de Naruto para que la heredera Hyuga viviera ahí mientras que este se recuperara de semejante ataque, proporcionándole la más alta vigilancia existente.
-¿Pasa algo?- Neji, quien veía a Kerun con indiferencia, le llamó ya que se había detenido para mirar el nada a través de esa ventana vacía. No le gustaba nada que ese individuo estuviera observando cada movimiento que él mismo tenía con respecto a Hinata-sama. No le daba buena espina la mirada de ese hombre y por lo tanto no podría confiar en nadie, aun viniendo de su mismo clan. Se colocó a su lado intentando descifrar que era lo que tanto observaba.
-En lo absoluto, Neji-sama- Kerun le miró intentando esconder su nerviosismo por creer ser descubierto. Tenía que cuidar sus espaldas para cumplir su plan y no fallar ya que estaba completamente decidido cumplirle a su amo. Su vida dependía de ello y no le importaba nada más que él mismo y el poder prometido ante su clan. ¡Deseaba matar a Hiashi Hyuga y a toda su descendencia!
-Pues ponte a trabajar, no hay tiempo que perder-
-Como ordene. Disculpe-
Y si, le hizo caso pero no como Neji quería obviamente. Puso sin que nadie se diera cuenta trampas para que la heredera cayera y pronto. El tiempo estaba en su contra por lo que cada segundo contaba.
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Y ahí iba de nuevo. ¿Acaso no se daba cuenta de sus verdaderas intenciones? ¡Rayos! Tenía que trabajar lo más rápido posible, el tiempo estaba contra de ella. Volvió a mirarla y al hablarle a la Hyuga caída por un buen golpe dado en su estómago para tranquilizarla, continuó con lo suyo. -Mejor déjate de estupideces y ayúdame que a este hombre no le queda mucho tiempo- lo dijo de tal manera que desarmó a la Hinata por completo, quien estaba lista para atacarle nuevamente. –No estoy aquí para lastimarle ni lastimarte- le enfrentó ante la mirada asombrada. -no quiero hacerle daño, ¿lo entiendes?-
¡No podía creerlo! Esa mujer estaba al lado de su amado nuevamente y para su desgracia su propio cuerpo no le estaba ayudando en nada. ¡Tenía que detenerla a como diera lugar! Hinata analizó rápidamente a la intrusa y con ello buscar sus puntos débiles gracias al poder de sus ojos. -¿De qué estás hablando? ¡No lo toques!- intentó acercarse a la camilla, pero un Kunai salió del enemigo parando cualquier intento de ataque de Hinata, haciendo que esta cayera al suelo completamente contrariada y cansada. De pilón le dio un ataque de debilidad severo haciendo que el suelo fuera su real aliado. Literalmente desde que esa mujer entró al cuarto de Naruto, su cuerpo perdió fuerza.
-¡Te he dicho que no voy a hacerle daño, caray! Entiende eso de una buena vez Hyuga. No me hagas perder más tiempo ya que si se dan cuenta que estoy aquí me van a matar y Naruto va a fallecer sin poder luchar. Guarda silencio y si no me vas a apoyar, por lo menos no estorbes- se levantó y se acercó a la ojiperla -Prometo que vivirá pero necesito de tu ayuda, así que cálmate y ven, dame una mano porque la voy a requerir- y le extendió su derecha.
-¡¿Pero de… de qué hablas?!- Hinata no podía entender nada. – ¿Por qué quieres ayudar a Naruto si tú…?-
-¿Lo atacaba?- terminó de decir la mujer quitando su mano ya que Hinata se levantó con sus propias fuerzas. –Entiendo que no puedas creerme, sin embargo por esta vez no dejes que mis actos del pasado marquen el futuro de Naruto. Ahora más que nunca requiero de ti para recuperar a este mocoso-
Y Hinata por vez primera no supo qué hacer…
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Sin siquiera pensarlo bien, todo le salió mejor de lo que deseó. No solo Naruto estaba en el mundo de los muertos disfrutando de su nuevo descanso, sino que la misma Reika iba para allá. La pobre jamás se imagino que, cuando llegara a la guarida y que los gemelos quedaran perdidamente dormidos, atacara alejándola de los demás para deshacerse de su presencia. Sabía que ella tendría planes en su contra y era mejor eliminarla antes de que los problemas se presentaran a lo idiota. ¡Oh sí! Sus planes no podían destruirse gracias a los celos de una mujer despechada y vengativa.
-Ferme…- Reika apenas podía mantenerse en sus rodillas. Estaba exhausta y tan adolorida que el pensar era imposible.
-Te lo advertí tonta, pero jamás me hiciste caso. Y ahora pagarás las consecuencias de tus actos- El viejo tomó con toda la calma del mundo su katana que estaba recargada en una de las sillas de caoba de la habitación y la desfundó. -¿Sabes? Tenía pensado que podría tenerte como aliada y perdonarte la vida después de lo que has logrado, sin embargo no podremos compartir tan preciado premio por tu estúpida avaricia. Hasta nunca mujer…- y la apuntó con una sonrisa maliciosa.
-¡Ferme! ¡Espera!- la chica se dejó caer y alzó una mano intentando evitar el ataque. –Has interpretado todo mal… ¡No quiero ponerme en tu contra!-
-¿A no?- Después de una gran carcajada, él bajó el arma y agachándose a su altura, comentó burlón. –Si no querían interponerse ante mis deseos… ¿qué era lo que estaban hablando tú y el estúpido de Danzo en sus cartitas de amor?- ella abrió los ojos asombrada. –Y no te hagas la que no sabe nada ya que yo mismo vi cuando tu palomita sagrada llegó a tu ventana-
¡No podía ser! Eso era algo que estaba guardando por cualquier circunstancia a su favor y no quería soltarlo así como así, sin embargo tenía que salvar su pellejo y buscar la mejor venganza hacia ese rabo verde. –Sobre... Uzu-Uzumaki-
-No me friegues con eso- La tomó fuertemente del cabello, la jaló y se levantó arrastrándola –no estoy para eso. ¡El idiota está muerto! Escuchaste, ¡muerto!-
-Él aún… aún…- tomó aire antes de sentir como el filo de esa katana comenzaba a lastimarle el cuello - …aún vive… ¡está vivo!-
-¡No es cierto!- Ferme gritó fuertemente y la lanzó al extremo de la habitación.
-¡Lo… lo es!- Apenas podía mantenerse despierta. Estaba tan desesperada por salvarse que ya no le importó soltar su cuartada. –Yo sol…solo buscaba decir…te eso…- Reika tuvo la fuerza suficiente para sacar una pequeña placa que brillaba levemente antes de ser atacada nuevamente por ese viejo. –Brilla y… esta vi…-
Reika supo que estaba a salvo en el momento que el hombre la soltó fuertemente y comenzó a gritar como histérico. Se sentó recargándose en el muro más cercano y dejó pasar algunos minutos antes de que hablara. –Está en su aldea gravemente herido, pero aún respira.- Sostenía con una de sus manos su cuello mientras que con la otra se curaba su costado fracturado. –La carta me informaba que no solo Naruto sigue con vida, sino que el propio Danzou está bajo vigilancia y no puede deshacerse de ella para avisarte, en sí apenas tuvo la oportunidad gracias a mi paloma mensajera. Cuando me enteré no lo podía creer y estaba planeando ir con Shajiro y los gemelos para darle el fin de una buena vez. Danzou preparará nuestra llegada como pueda-
-¡Ese idiota es mala yerba! ¿Cómo puede seguir con vida después de todo? ¡Los gemelos le encajaron el arma en su vientre!-
-Recuer… recuerda que es un Uzumaki al final de… de cuentas-
-Escúchame bien mujer, si tú me estás mintiendo… me las vas a pagar-
-No tendría porque- ella le sonrió aún lastimada, estaba a salvo. –Estoy de tu lado, en verdad-
-Más te vale Reika, más te vale- y la ayudó a levantarse. Por nada del mundo dejaría que ella le ganara, sin embargo tenía que confiar ya que si ese idiota estaba con vida, requeriría de su ayuda para salir adelante. ¡Mil veces demonios! No podía creer que apenas pudiera estar a unos días de rehacer su plan y ese idiota aún le estuviera molestando… ¡Era una reverenda pesadilla! Al final de cuentas tendría que hacer lo que tenía que hacer para lograr su cometido, y nada ni nadie le quitaría la oportunidad de su vida: conquistar todo el mundo ninja. Madara no logró hacerlo ni mucho menos su achichincle, sin embargo sí lo lograría él. ¡Simplemente no podía fallar!
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¿Qué hacer? ¡Estaba tan confundida! Ni siquiera estaba segura de poder ayudarla ya que no confiaba en ella, pero por el otro estaba desesperada por salvar a su amado y esa podría ser una gran oportunidad. Con una inseguridad jamás sentida, Hinata se acercó a Junko, demostrándole sus miedos e inseguridades.
-Te comprobaré que no estoy aquí para lastimarlo- Junko sin más palabras le entregó todas sus armas, quedando sólo con su energía al descubierto. –No tenemos mucho tiempo, ve, toma esto…- le entregó un jarrón con un líquido extraño mientras que ella comenzó a sacar chakra verde y analizar el cuerpo del rubio, sobretodo las heridas hechas por las estacas. Inmediatamente le explicó a Hinata con lujo de detalle cada uno de los ingredientes empleados en los medicamentos que había preparado para salvarle. Junko estaba decidida a buscar su confianza y por lo mismo no la excluía de nada.
-Veo que su estado está peor de lo que pensé… Reika completó el jutsu- Junko habló con un tono triste y empezó a combinar dos botellas en un gran recipiente. – ¿Estuviste con él cuando todo pasó?-
-Si-
-Te seré sincera. Si no logramos curar a Naruto, no sobrevivirá al amanecer- enfrentándose a la mirada llena de dolor y amargura de Hinata, entendió que pudo haber evitado todo eso si no hubiera caído en la trampa de Reika. –El jutsu que le aplicó Reika es capaz de destruir la unión que tiene el cuerpo de tu rubio con el poder del Kyubi- tomando el recipiente en donde preparo una solución –ya que se aprovechó de su línea de sangre-
-¿Líne… Línea de sa…sangre?-
-Me sorprende que nadie sepa eso… ni siquiera la pechugona esa- tomó la tercera botella y dejó caer un pequeño chorro a su solución antes de ver esos ojos perla completamente tristes –yo fui parte de la familia Uzumaki cuando era niña y conocí muchos de sus secretos- aplicó chakra a su medicina y haciendo una bola de agua (Dahia: tipo Sakura cuando curó a Kankuro cuando este fue envenenado por Sasori) la acercó al pecho descubierto de Naruto –necesito que lo sostengas lo más fuerte posible, esto le va a doler-
-¿Eh?- Hinata salió del trance en que se encontraba. ¡¿Fue parte de lo Uzumaki?! ¿Qué demonios estaba pasando en esos momentos? No entendía nada de nada.
Rayos… definitivamente no tenía poder de convencimiento. -¡Necesito que despiertes! Sujétalo lo más fuertemente que puedas, sin importarte sus fracturas… ¡Vamos!-
-Cla…claro- e hizo lo solicitado con las manos temblándole. Una parte de ella le gritaba que alejara a esa mujer, no obstante su otra parte quería confiar, deseaba confiar…
-A la cuenta de tres empezaré. Tengo que quitarle la sangre acumulada en sus pulmones y comenzar a curar sus heridas desde dentro con esta medicina, pero le va a doler… y pase lo que pase necesito que confíes en mí- su voz ya no era la dura y segura como el principio, más bien era triste y con nervios –te lo pido por favor, confía en mí. Ya no quiero hacerle mal a nadie y tengo que pagar todo lo que he hecho… sólo quiero salvarlo-
Y en ese momento Hinata encontró en esos ojos negros la necesidad de su confianza. Junko realmente estaba para curar a Naruto. ¿La razón? Realmente la desconocía pero ella le rogaba que confiara. Cerró los ojos rápidamente para enfocar después a Naruto, entrándole una seguridad que había perdido 5 días atrás.
-Confío en ti-
-Muchas gracias…- Junko le sonrió nuevamente.
-Llá-llámame Hinata-
-De acuerdo Hinata, vamos a salvar a este héroe… una, dos… ¡tres!-
Y comenzaron. Junko introdujo rápidamente el líquido, generando inmediatamente malestar en Naruto reflejándolo primeramente en pequeños quejidos, sin embargo estos aumentaron considerablemente cuando comenzó a mover la solución. Su respiración comenzó a ser rápida y molesta pero aun así la kunoichi continuó trabajando. Hinata observaba cada uno de sus movimientos y con el Byakugan activo, pudo notar como poco a poco eran liberados los pulmones de su amado… con la diferencia de la solución de Tsunade-sama, la sangre no regresaba. ¡Empezaba a curar a Naruto!
Sacó todo el mal que tenía el rubio en sus pulmones vaciando su preparación junto con el veneno y sangre en un recipiente y repitió el acto en las áreas afectadas. Inspeccionó cada lugar cercano a la herida de su vientre y al dejarlo en un muy buen estado, continuó a los brazos. Desgraciadamente no tenía el tiempo suficiente para curarle por completo y sólo buscaba sacarlo del peligro de morir.
Sin embargo, cuando intentó pasar la solución a la herida de su brazo derecho donde estaba el tatuaje, no solo la herida aún estaba abierta, si no que el mal estaba pasándose a más área alrededor de esta.
-¿Pero qué…?- Para analizar la gravedad de la herida, Junko suspiró pesadamente antes de tomar más solución. -Hinata, necesito que lo sostengas más fuerte- Y en el momento en que el líquido entró en contacto con la piel herida, Naruto generó un quejido realmente alarmante. Desgraciadamente esto no estaba ni cerca de terminar. Retiró el inmediatamente toda medicina del cuerpo de Naruto y dejando caer el líquido en un recipiente vació maldijo en voz baja. Inmediatamente comenzó a preparar otra solución, esperando que esto sí funcionara.
-¿Qué ocurre?- Hinata sólo observó como esa sonrisa se convirtió en horror expresado en palidez y esa mirada dolida. Preguntó al sentir que nada de lo que estaba pasando lograría salvar a su amado.
Sospechaba que Reika no solo mejoró su jutsu, sino que le puso ese maldito toque especial digno de su poder. -Hinata, ¿con qué hirieron su brazo?-
-No lo sé con exactitud- suspiró intranquila –pero eran estacas negras y finas… cuando le quité la que le incrustaron se quejó demasiado… no pude verla ya que se deshizo cuando la aventé-
-¡Maldita seas Reika!- Miró a la Hyuga y completamente molesta -¡Ahora entiendo todo! No importa lo que hagamos, esa maldita cosa se encuentra aún en el cuerpo de Naruto y es por ello que no… ¡AH!-
-No te entiendo- Hinata estaba asustada, ¿qué significaba todo esto?
-No hay tiempo. ¿Se lo incrustaron en el brazo? –Recibiendo un "si" frustrante –Tenemos que quitarle cualquier residuo de ese metal…– tomó la tercer botella y llenó dos jeringas, dándoselas a Hinata –inyéctame una-
-¿Qué?-
-¡Vamos que no hay tiempo!- Junko en verdad se encontraba desesperada… ¡Reika la había traicionado de la peor manera posible!
-Pero…-
-¡VAMOS! Yo puedo darle la cura a Naruto, ¿qué no lo entiendes?- entendiendo que Hinata no haría nada hasta que supiera lo que pasaba –Naruto tiene la habilidad de aceptar cualquier chakra por la naturaleza del suyo propio y asimilarla con el tiempo. Los Uzumaki poseían el poder de soportar cualquier chakra dentro de ellos o brindarlo para salvar a otros, sin importar lo poderosos o malignos que fueran. Era una gran ventaja en cualquier pelea… pero siempre tiene sus riesgos. De la misma manera que la acepta, puede rechazarla si se mezclan más de tres chakra con algún tipo de similitud. Lo más probable es que Reika haya utilizado a varios Shinobi o a los propios Bijuu para lograr un desequilibrio en Naruto. Hinata, si le doy un poco de mi sangre lograré romper el jutsu y permitirá que el chakra del Kyubi entre nuevamente en su organismo. De esa manera podrá salvarse-
Hinata la miró por algunos segundos y sin dudar más sacó la misma cantidad de sangre que tenía de líquido en la otra jeringa según instrucciones y cuando estuvo todo listo se las dio. Junko las colocó cerca de la solución que preparó y respirando profundo continuó –lo que lastimó a Naruto fue un metal llamado Tinuim. Es sumamente frágil y al entrar en contacto con sangre, este se deshace en gran proporción. Necesitamos quitarle la mayor cantidad posible… intentaré activarlas con mi chakra y requiero que las ubiques con tu Byakugan. No tenemos mucho tiempo ya que puedo acelerar el proceso y quitarle tiempo de vida… cuando las encuentres avísame para que pueda sacarlas-
-¿Cómo las reconoceré?- En ese momento su línea de sangre estaba activa de nuevo, desgraciadamente en un solo ojo ya que, de la misma manera que Naruto, sintió un terrible dolor en su brazo y un cansancio sin explicación. Su tiempo también se estaba acabando.
-Para tus ojos serán fuentes de luz… ¿lista?- la mayor colocó sus manos en la herida de la mano – ¡Ahora!-
Y como lo dijo, Hinata pudo reconocer inmediatamente 5 pequeñas astillas acomodadas cerca del hueso. Se acercó a la kunoichi y literalmente quitándola, asombrando a Junko, colocó sus manos en esa herida y gracias a su técnica pudo deshacerse de esas malditas cosas. Pero eso no quedó ahí. Cuando volteo a ver a su amado este había dejado de respirar y Junko tenía en su mano una de las jeringas, la que contenía su sangre pero no le aplicaba la supuesta cura.
-¡¿Qué esperas?!- la ojiperla gritó desesperada. -¡Hazlo ahora!-
-Promete que me dejarás hablar con él cuando esté despierto-
-¡Lo juro pero hazlo ya!- Desgraciadamente no podía más. Su energía estaba perdiéndose sin explicación alguna y simplemente su cuerpo ya no reaccionaba, sintiéndose desfallecer.
-Gracias…- y aplicó la medicina en el pecho del rubio mientras que Hinata se desvaneció escuchando "Vamos demonio… despierta… vamos Kyubi". Su mundo simplemente se volvió negro llenándose de preocupación por no saber qué más podría hacer por él...
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-Veo que te saliste con la tuya, pervertido este-
La voz de la mujer hizo que su sonrisa se agrandara al por mayor. –Te dije que no fallaría y heme aquí. Es tiempo de que me pagues lo que me has prometido- Realmente era feliz ante lo dicho.
-De acuerdo, tú ganas esta vez- Tsunade, que estaba descansando después de un arduo trabajo en el hospital. –Pero no ahora, estoy esperando los resultados de…-
-No me salgas con esas tonterías, mujer- Jiraiya, que estaba recargado en una de las paredes de la oficina de Tsunade, se levantó para acercarse a ella. –Es mejor que descanses, aún tienes trabajo que hacer con Naruto-Baka-
-Cierto…- la rubia habló tranquila con una gran sonrisa desde su lugar. Estaba completamente feliz ante la inesperada pero deseada recuperación de Naruto. Cuando entró al cuarto de Naruto junto con Sakura para checar si el medicamento había funcionado, encontró que Hinata se encontraba recostada en el pequeño sillón, teniendo al lado unas extrañas botellas que contenían esencias realmente desconocidas. ¿De dónde habían salido? ¿Por qué Hinata las tenía? Con una gran duda en su ser fue a ver a Naruto. Cinco minutos después estaba que no lo creía. ¡OMG! Con una gran alegría y tranquilidad, le encontró respirando normalmente con estabilidad en sus signos vitales aunque aún sus heridas no estaban completamente curadas. ¡Bendito Dios! Eso sí, le preocupó por la Hyuga ya que no reaccionaba con nada. Intentó fallidamente hacerla reaccionar, sin embargo parecía perdida en un profundo sueño y, pasando ya cinco días, parecía no querer despertar.
-Naruto va a estar mejor y mientras eso pasa, no podemos dejar que una rica botella de sake nos abandone hoy. Tengo que decirte un par de cosas realmente importantes-
-¿A Si?-
-Si Tsunade-
-¿Y qué es lo más importante que tienes que mencionar y te tiene como idiota?-
-Tengo que salir unos días de la aldea. Uno de mis informantes me comentó que el enemigo ya está enterado sobre Naruto y supongo que van a intentar mover sus cartas en contra de él-
-…- desgraciadamente ese pervertido tenía razón. Desgraciadamente esos desgraciados podrían estar ya cerca de Konoha para atacarla, aprovechándose de que aún estaban en recuperación. Lo único favorable es que Suna estaba con ellos, de igual manera que el Aire. -¿Cuándo piensas irte?-
-Esta noche, no puedo esperar más tiempo. He avisado a Kakashi y él se pondrá en contacto con Irikami para montar una guardia en la aldea y protegerla ante cualquier ataque. Sabemos que Naruto es gran ayuda para derrotar al enemigo y no podemos darnos el lujo de perderlo ni ponerle en peligro por segunda vez-
-De acuerdo, borracho, pero esta vez yo invito-
-¡¿Borracho yo?! ¡Pero mira quien lo dice!-
-No empieces o te voy a dar una en la cual no volverás a llamar la atención de cualquier mujer, ¿entendido?-
Se acomodó al lado de la pechugona y se dirigieron a un bar que estaba abierto y funcionando en esas horas. -Bajo esa amenaza, entendido- Tenía que disfrutar el momento ya que, al parecer, esta vez tendría que enfrentarse a los malos sin ayuda alguna…
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-¿Cómo la ves?-
Sonrió al ver como su amado Sasuke estaba cambiando. Él no se separó de ella durante esos días mientras atendía a Hinata y, guardándose su propio malestar, cansancio y deseos de no estar en el hospital, le auxiliaba con todos los enfermos que no requerían gran atención médica. ¡Hasta cuidó a niños! Ese momento era tan memorable como cuando esos apestosos zorros dormilones se durmieron sobre él. -Mejor, mucho mejor. También responde a medicamento que Tsunade-sama ha preparado para ella-
-…-
Y otros minutos pasaron antes de que Sakura rompiera el silencio. Estaba convencida que la "extraña" curación de Naruto no era nada más por acto divino y del Kyubi. Esos frascos contenían una avanzada combinación entre diversos materiales que no existían en Konoha. -¿Sasuke-kun, podrías ir por Shizune-san para hacerle los análisis correspondientes a Hinata, por favor?- Sakura, que estaba acomodando la mano de Hinata, tenía que cerciorarse que todo estaba bien con ambos amigos suyos. ¿Qué había pasado realmente esa noche? Cuando Sasuke-kun la dejó sola, recordó lo acontecido días atrás…
En la tarde, cuando Hinata le pidió quedarse una vez más con el Rubio, ella le prometió que estaría con a su lado después de terminar su ronda y de convencer a Sasuke que, aunque estaba embarazada, podía seguir al cuidado de sus pacientes. Caminó por esos pasillos con semejante olor que le causaba uno que otro mareo innecesario (Dahia: Provocado por el asco que el mismo Sasuke le tenía al hospital). Desgraciadamente encontró, dos horas después de lo prometido, que la pobre Hyuga se había desvanecido en el suelo. Corrió a su auxilio y logró acomodarla en el sillón que estaba a lado de la cama de Naruto y checar cómo estaba.
Y ahí se dio cuenta de que algo extraño había pasado ahí.
Estaban unos frascos desconocidos acomodados en la ventana. Con cierta duda se acercó a estos y al tomarlos, percibió que olía a yerbas medicinales que eran realmente difíciles de encontrarlos en la aldea. ¿Acaso Tsunade había hecho algo con Naruto y no le comentó? Llamó inmediatamente a la enfermera en turno para preguntarle y de igual manera que ella no supo de dónde había salido esa medicina. Tuvo que salir de la habitación para informar que requería una cama extra para Hinata y en el momento que regresó al cuarto estaba la misma Tsunade analizando a la Hyuga.
-Tsunade-sama…- Sakura habló en voz baja, intentando no romper la concentración de la rubia que estaba tomando los signos vitales de su amiga.
-¿Tú has hecho esto Sakura?- La mencionada dejó de tomarle el pulso a Hinata y se acercó a ella después de tomar uno de esos contenedores extraños.
-No, Tsunade-sama, pensé que había sido usted la que lo preparó-
-No, yo no lo hice. Solamente encontré esos frascos al lado de Hinata…-
-Yo encontré a Hinata en el suelo y la coloqué en ese sillón mientras iba por ayuda…-
-Tenemos que averiguar qué sucedió aquí ya que…- Tsunade la tomó del hombro con una gran sonrisa. -…Naruto está fuera de peligro- La alegría sentida se contagió, generando que la embarazada liberara algunas lágrimas de felicidad.
-¿Está segura Tsunade-sama?-
-Completamente. De alguna manera las heridas están cerrando y acepta esta vez el medicamento que hice. Sakura, nuestro irreverente nos volverá a dar lata y espero que muy pronto…-
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Abrió los ojos ante el recuerdo y se juró que esta vez haría bien las cosas. No por nada perdería esta gran oportunidad. ¡Oh no! Ahora sí tenía un motivo para salir adelante y no permitiría que el legado Uzumaki cayera ante el desastre de Reika. ¿Quién iba a decir que, de alguna manera, ella misma se uniría al bando "enemigo"? ¡No podía creerlo! Tantos años de lucha para lograr liberarse de tanto mal y en esos momentos entendió que siempre estuvo equivocada. Por nada del mundo caería de nuevo en ese terrible error, aun cuando su propia sangre estuviera entre sus planes. Konoha era el único pueblo capaz de satisfacer realmente las necesidades de paz y tranquilidad del mundo ninja gracias a que alberga a excelentes miembros de élite que buscan el bienestar mundial, quitándole la idea errónea con la que vivió durante gran parte de su vida.
-Esta vez lo haré bien, lo prometo-
Junko logró salir de la aldea sin ningún problema y, sabiendo el resultado de su osadía, pondría las trampas correspondientes a ese grupo que ya estaba en movimiento para deshacerse de Naruto. Lo bueno es que tenía cierta ventaja y logró alarmar a los vigilantes de Suna ante la llegada inesperada de Ferme. Ese hombre pagaría cada lágrima derramada.
Corrió por todo el desierto en búsqueda de la mejor trampa y la encontró. ¿No sería mejor que esos desquiciados gemelos cayeran bajo su propia fuerza? Para lástima del enemigo, ella los conocía tan bien que esta vez el camino que tendría tanto Naruto como los Irikami sería realmente sencillo. No perdería la oportunidad de destruir al único que le causó tantas molestias. Si tan sólo supiera Ferme que estaba a punto de cometer el mayor error de su vida con Reika…
-Me las vas a pagar, viejo libidinoso…- Ella se detuvo bajo la sombra de un árbol para descansar. -…y muy caro-
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Lo "barato" sale caro y ahora lo estaba viendo. No era nada bueno para las apuestas ni para tomar Sake. -¡No puede ser!- se lamentó completamente desilusionado ante su gran derrota. No le gustaba perder, oh no… ¡¿Qué le iba a decir ahora su adorado sensei?!
-¡Ha! Por eso te dije, pedazo de idiota que te calmaras. ¡Ahora tienes que pagar!- mientras que el otro festejaba nuevamente su victoria.
-¡NOOOO!- el grito de terror del pobre Shinobi se escuchó a unas cuadras a la redonda, llamando la atención de todos los aldeanos presentes.
-Y ni te hagas el idiota. Así que mejor cállate y cumple el trato-
-Pero… pero…- el pobre intentó justificarse, pero no pudo por la mirada y el ladrido reprobatorio.
-¡Vamos cejotas! Te lo advertí… ¡Es mi amigo y lo conozco mejor que tú!- acarició a su fiel amigo antes de continuar. –Naruto se recuperó en 10 díaz,no en 5 como dijiste-
-¡Él es mi amigo también!- Rock Lee gritó con toda la fuerza que le quedaba.
-Kiba…- Shino, que no había comentado nada en esas dos horas llenas de apuestas y harto de tanta estupidez, decidió darle fin a eso. –Todos sabíamos que eso iba a pasar. No juegues con eso-
-¡Shino!- Kiba, quien estaba cómodamente en el lomo de su amigo Akamaru, cruzó los brazos realmente molesto. -¡¿De qué lado realmente estás?! ¡Siempre me traicionas!-
-…- Simplemente no estaba para sus berrinches.
-Pero Shino-kun tiene razón- Ahora fue Sai quien comentó después de terminar su pintura. –Sabemos que iba a perder ya que es demasiado idiota para lograr que alguien le crea o simplemente en apostar sin que el Sake le afecte…-
-¡Sai!- Ahora fue Sakura, Ino, Tenten y Soma las que intentaron fallidamente hacer callar a ese hombre que no entendía que ese tipo de palabras sólo causarían más mal del que estaba presente.
-¿Qué?- el mencionado como si nada sacó uno de esos predecibles libros. –Aquí dice que…-
-¡Ash!- Ino, llena de desesperación, le arrebató el libro y le asentó un fuerte golpe. -¡No vas a aprender a relacionarte si sigues con semejantes libros, idiota!-
-…- ¿Por qué no? Ese libro le había funcionado bastante al intentar comprender las relaciones humanas… ¡pudo invitar a una chica a salir sin recibir un golpe!
-Bueno, bueno…-Sakura, quien estaba intentando fallidamente no reírse, continuó para amenizar. –Lo siento mucho Rock Lee, pero tienes que pagar tu apuesta antes del amanecer ya que tú serás el tercero en cuidarlo, así que…- sonrió mientras los demás hacían lo mismo a su manera. -…tienes diez segundos para salir de aquí. Prometo que te avisaré en qué quedamos-
-¿Tú también lo dices, bella flor de Cerezo?- intentó acercarse a ella, sin embargo cierto moreno con una cara de malos amigos, evito cualquier mal acercamiento con su aura maligna, haciendo que el peinado de vaselina simplemente llorara amargamente por tan bella pérdida y saliera disparado a cumplir su apuesta: no hacer ejercicio durante el resto de la noche para, como lo había dicho Shikamaru, acostarse en el tejado y ver el amanecer para guardar sus energías ya que él sería el primero en hacer guardia a la primera luz del sol.
¡Simplemente no podía dejar que su físico se desgastara por no hacer nada!
-De acuerdo, después de que el cejotas se ha ido, ¿cuál es el plan?- Comentó nuevamente Kiba, quien estaba feliz por lo acontecido anteriormente. Lo que le encantaba ganarle al pobre.
-Tenemos que montar guardias las veinticuatro horas- Neji habló serio. –He realizado una lista de los grupos y de los horarios correspondientes que nos tocarán mientras estemos en la aldea.-
-¿Creen que eso sea buena idea?- Chouji preguntó con un gran bocado de papas fritas en su boca. –Quiero decir…- al ver que todos le miraban sin entender realmente el porqué de su cuestionamiento, siguió. –Aún la aldea está en reconstrucción y podemos perder mucho tiempo por tener que estar montando guardias en grupos, pienso que es mejor que lo saquemos de la aldea cuanto antes-
-No tenemos de otra Chouji- Tenten habló para apoyar la idea de su amado. –para nuestra desventaja ninguno de los dos tiene la fuerza suficiente para aguantar un viaje-
-Qué problemáticos son todos- Shikamaru, que estaba acostado al filo de la ventana disfrutando de la noche, observó a todos los presentes. Tenía que sacar lo que tenía dentro. –Opino lo mismo que Chouji, es una gran perdida de tiempo el montar guardia cuando Kakashi ya se encargó de eso. Más bien tenemos que encontrar la manera de sacar a esos dos de la aldea, junto con esos apestosos zorros-
-Pero Shika, ninguno de ellos está en condiciones de realizar un viaje. Naruto requiere atención médica continua- Ino mencionó mirando a Sakura. –Además la mejor protección de lo podemos dar en la aldea-
-Yo no estoy tan seguro de eso- el Nara se defendió. –Ya que, si Sakura no me deja mentir, el hecho de que Naruto siga con vida es gracias a alguien externo de Konoha que ha entrado sin problema alguno, burlándose de los mejores AMBU que tenemos-
-…- ¡Rayos! Eso era tan cierto. Cuando Sasuke confirmó que un extraño rastro de Chakra apareció entre las cosas de Hinata y en esos frascos, se sintió realmente frustrado ya que no se dio cuenta de que alguien más había estado esa noche en la habitación. Sakura apretó levemente la mano de su amado, demostrando que todas las palabras dichas eran completamente ciertas.
-Es mejor sacarlos de la aldea por un tiempo y ni siquiera avisarle a Tsunade sobre esto, por lo menos hasta que estemos seguros de están seguros. Entre menos personas lo sepan es mejor. Jiraiya-sama supo perfectamente que esto pasaría y por lo tanto me dejó encargado a ese idiota dormilón-
-Shikamaru, no es tan fácil lo que nos propones- Sasuke comentó realmente molesto. No estaba de acuerdo con sacar al Dobe, sin embargo al parecer no tendría de otra. –Sin embargo estoy seguro de que puede funcionar. Tienes mi apoyo-
-También el mío- Shino comentó con su seriedad de siempre. –No puedo permitir que ni Hinata ni Naruto sean lastimados-
-Pero…- Kiba intentó debatir, sin embargo no le dejó su compañero de equipo por colocar una de sus manos en sus hombros.
-Es lo mejor-
Y así fue. Planearon el lugar exacto para poder esconder a esos dos dormilones. Tanto Kiba como Shino tendrían la misión de encontrar un excelente escondite lejos de Konoha y Suna mientras que Shikamaru se encargaría de encontrar con Gaara (y con Irikami) la mejor seguridad para su transporte. Mientras tanto Sakura, Ino, Sai, Sasuke, el Cejotas y Chouji cuidarían de su sueño y ayudarían a Kakashi en todo lo que requiriera.
Lo bueno fue que, pasando tres días llenos de planes y búsquedas, Hinata despertó.
...Continuará...
