Hola!
Que hermoso es recibir la aceptacion de los lectores en este fic!
gracias por leer y por votar se les agradece mucho, espero que siga gustando, quiero una vez mas darle als gracias a Wajiwaji por ayudarme en el fic a ir por el camino correcto gracias muchas gracias!
bien a leer!
Quédate a mi lado.
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Aurora la maga.
Capítulo 2: "Sentimientos y sensaciones."
No había logrado pegar un ojo en toda la noche, a pesar de que al día siguiente tendrían un gran evento. El pelirrojo sólo podía tocar sus labios y rememorar ese momento en que se atrevió a dar aquella muestra de afecto a Eiichi; aún no comprendía por qué lo había hecho, pero en ese momento sintió la necesidad de hacerlo, su cuerpo y sus sentimientos se lo ordenaron.
Todavía sentía el calor de aquellos labios, ese sabor tan delicioso que aún reinaba en su boca y el dulce recuerdo de aquel suave roce en su mejilla de la mano de Otori. Recordar todo lo estremeció, se sentía como una chica emocionada. Hundido en ese vital recuerdo e invitado por el deseo de dormir feliz, tomó su teléfono y observó aquel mensaje, dándose cuenta de que ya eran las dos de la madrugada y aún no podía conciliar el sueño.
Aquel acelerado palpitar y esa sonrisa que no se quitaba de sus labios le mantuvo despierto por un rato más, hasta que finalmente cayó rendido ante el cansancio; Otoya se había abrazado a la almohada… cómo sí en realidad está fuera el castaño.
La Academia dormía en silencio, todo era tranquilidad en aquel lugar; parecía que cada uno de sus habitantes tenían un buen y reparador sueño; sin embargo, en una de las habitaciones, un monitor de computadora seguía encendido; un hombre estaba frente a este, rebobinando la grabación que uno de sus drones de vigilancia había captado en los jardines de su escuela.
Shining Saotome, el Master en presentaciones increíbles y en apariciones que se suscitaban de la nada, por ello tenía bien vigilada su academia. Y tal parecía que su equipo, su tercer ojo había grabado aquel momento. Sus gafas negras centellearon al ver por decimonovena ocasión aquel delicado, suave y tierno beso que Otoya había brindado al hijo de su peor enemigo. Trago grueso, sin duda no había peor cosa que ver a su pequeño pelirrojo con ese sujeto, más sabiendo que era tan peligroso para su hijo, sin embargo no estaba preparado para revelar la verdad del pasado.
Quizás le molestaba porque su querido hijo ilegítimo había tomado el camino incorrecto y decidido unirse a esa población que gustaba del mismo sexo o quizás era el hecho que significaba mezclarse con su peor enemigo, eso le preocupo …
-Los Otori nunca han sentido amor o respeto… Raging debe estar enterado que Otoya es mi hijo y de seguro… quiere acercarse a él para vengarse, ponerlo en mi contra…- dicho esto se apartó del escritorio, se puso en pie dejando ver su silueta, llevaba puesta su pijama de círculos blancos con fondo amarillo.
En su rostro se podía leer la preocupación, camino hasta la ventana tramando un contra ataque: -I am sure… Sólo quiere vengarse… Debo evitarlo ¿Pero cómo? No puedo decirle a Ittoki lo que sucedió cuando nació, pero sí Raging lo sabe… Estoy seguro de que quiere desprestigiarme, ese infeliz de Otori, nunca entendió que lo nuestro no significo nada, solo fue pasajero-.
Dicho esto, se apartó del cristal y enseguida fue a apagar toda máquina y se encaminó cabizbajo y desanimado hasta su cama; ahí se recostó y envolvió en las sabanas, mientras el pasado lo asediaba, sólo Shining sabía el porqué lo había abandonado y porqué era preocupante aquel secreto para su prestigiosa imagen de ex-idol…
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Por otro lado, en la agencia Raging Entertainment….
Eiichi entraba silencioso, no quería despertar a nadie, por lo que se movió en total silencio. Cerró la puerta y dejó las llaves de su auto en una pequeña mesita que estaba a un costado; mientras caminaba lentamente por la sala para dirigirse hasta la segunda planta en donde estaban las habitaciones, al dar tan solo dar un paso sobre el primer escalón escuchó a alguien aclararse la garganta:
-Llegas muy tarde, Eiichi-
-¡Kira!- expuso asustado y tremendamente agitado.
El pelinegro salió de las sombras, dejando ver primero sus orbes doradas, parecía un gato escondido. Eiichi le apreció mientras que Sumeragi cuestionaba: -¿De nuevo fuiste con Ittoki?
-Kira… ¡Oh Kira! - Llamó Eiichi a su compañero de tal manera que el pelinegro notó lo enamorado y empalagoso que Otori se encontraba: -No sabes lo que ha pasado- expuso acercándose al de mirada dorada tomando sus manos, este se impresionó y le observó de forma seria mientras que Otori ilusionado confesó: -Por primera vez en tanto tiempo puedo volver a sentir este sentimiento-
-Solo espero que no salgas lastimado-
-Imposible, Otoya es… Otoya es demasiado lindo y… - el castaño no podía encontrar palabras suficientes para describir lo que Otoya le hacía sentir - Bueno … Te seré sincero Otoya es a quien quiero-
Sumeragi suspiró hondo y susurró: -No puedo impedir que estés contento, pero… quizás debo advertirle que tu hermano sospecha que no estás yendo a tus clases nocturnas de guitarra-
-Eiiji ¿Sospecha? -
- Si, también los demás se preguntan por qué sales tanto los viernes-
-Vaya eso será un problema…-
Sumeragi soltó sus manos y enseguida se encaminó hasta la cocina para abrir la nevera y sacar un bote de leche, luego depositar un poco en un vaso mientras observaba con atención a su líder y mejor amigo. Eiichi se sentó en la silla que estaba frente al mesón en donde Kira había colocado su vaso, el castaño puso sus codos sobre la mesa y sostuvo su mandíbula con ambas manos expresando.
-Aunque, todo esté yendo como lo deseé con Ittoki, sé que debo pensar en algo para los demás, pero... no puedo dejar de estar feliz e ilusionado -
-Bájate de esa nube o te dolerá más el golpe cuando caigas, ya habíamos hablado de esto antes, mucho antes y te lo repito de nuevo…- Hizo una pausa para beber su leche y susurrar: - A tu padre no le va a gustar la idea de que estés enamorado de un chico, menos si se entera que es el líder de Starish -
Eiichi se tensó un poco ante la mención de su padre. Dejó de tener ese rostro enamorado y su faceta sería se dejó notar, junto sus manos y entrelazando sus dedos pensó en alguna solución.
Sumeragi tenía razón.
Aunque su loco corazón y sentimientos tuvieran una fiesta interna debía que ser realista y franco; su padre Raging Otori nunca permitiría que su hijo primogénito tuviera una relación homosexual y mucho menos con el enemigo. Mientras Kira bebía, Eiichi elevó su mano derecha a su barbilla y expuso:
-Lo que tu dices es cierto, por lo tanto, acabo de tener una idea, mantendré en secreto mi relación y tu me ayudarás a ocultarlo -Kira casi se ahoga con la leche, soltó un pequeño gemido e inició a toser observando a Eiichi de forma asustada. Se limpiaba la boca cuando de nuevo escuchó. -Y mañana me ayudarás, vendrás conmigo al Triple S -
-¿Contigo?... ¿A qué? -
- Bueno quiero darle mi apoyo a Ittoki antes de que salga al escenario y necesito que distraigas a Ichinose -
Kira se cruzó de brazos ya más repuesto, observó a Otori de manera molesta mientras mantenía cerrado sus ojos y expreso directo: -Me niego-
Eiichi soltó un suspiro, ese hombre serio y misterioso… ¿En realidad era su amigo? Dejó caer su rostro a la mesa y susurró: -Cielos que haré… -
Mientras un aura depresiva se situó sobre el de gafas, ambos escucharon pasos provenientes de las gradas, Nagi se había despertado y por consiguiente Shion le secundada, como efecto dominó los miembros despertaron y bajaron a la cocina en donde Eiiji cuestionó aún rascándose los ojos: -Nii-san, ¿Qué pasa, porque estas despierto? -
-¿Eh, Kira-chan también estás despierto? Hummm Eiichi… ¿Acaso acabas de llegar? -cuestionó intrigado Van.
-¡Creo que alguien estuvo de juerga! … ¡¿Por qué no nos llevaste?!- Gritó molesto Yamato.
-¿Tienes que gritar tanto? - Nagi expuso molesto.
-Yamato- Llamó Kira al alto muchacho, el cual le observó de forma molesta; el pelinegro sin mirarle le ofreció un vaso de leche y galletas: -Toma-
-¿Eh, para mi?-
-…- Eiichi notó aquel extraño suceso descubriendo que algo se asomaba en las mejillas de Sumeragi, desde hace un buen tiempo, por no decir desde que Raging reclutó a los nuevos miembros, Kira tenía especial atención con Hyuuga. Al por fin abrirse ante sus ojos la realidad agrandó sus párpados "Vaya… así que eso es lo que pasa…" pensó sonriente y se levantó de su asiento mientras expresaba como un verdadero líder: -Chicos tengo una idea … -
Sus amigos le observaban atentos; Nagi, estaba sosteniendo el peso de Shion en su espalda. Amakusa, apenas y estaba despierto mientras Eiiji apreciaba a su hermano con emoción y Van observaba a Kira y a Yamato; ambos parecían estar en su mundo de galletas y leche, pero observaban atentos a su líder el cual por fin habló:
-He decidido que iremos al Triple S-
-¡¿Ehhh?!- gritaron todos confundidos.
-Tenemos un disco que grabar próximamente y debemos averiguar cual es la nueva canción de la competencia -
-¡Eso suena genial!-expuso Eiiji -Si vamos al Triple S podemos averiguar qué nuevos ritmos ponerle a nuestra canción -
-Uhh… Espiar a los Starish me parece perfecto, será una aventura - inquirió Kiryuin.
En tanto Yamato -Mndnsndhjsbsbzbs xjjdjdjd infnsnbddeajjxjs-
-¿Qué?- cuestionaron todos al rubio que tenía la boca llena de galletas, Hyuuga trago y susurro con una sonrisa maniática:
-Estoy de acuerdo, si hay que golpear a seguridad para entrar cuenten conmigo-
-…- Kira asintió y Eiichi expresó contento:
-Si… sii~~~~- estaba realmente exaltado.
-Espera Nii-san… Pero ¿Cómo entraremos sin que las fans nos reconozcan y además cómo le diremos a papá que iremos al Triple S?
- No le diremos nada, el nunca se entera… De entrar yo me encargo-
-Bueno- respondió el castaño menor siendo abrazado por su hermano que expuso:
-Vayan a dormir y descansen, que mañana será un día de provecho... recuerden hacer apuntes -
Heavens finalmente se fue escaleras arriba. Eiichi se quedó en la cocina y entonces dio un último vistazo a su celular envío un mensaje a Otoya y se fue a dormir; el día siguiente sería uno lleno de aventuras y de emociones.
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El día llegó y en la Academia Saotome se podía sentir la emoción con la que los alumnos se reunían en el enorme gimnasio para ver el Triple S; todo estaba bien planificado mientras la mayoría de los alumnos se acomodaban y recibían órdenes de sus maestros.
En las habitaciones otro clima se vivía, puesto que el nerviosismo era evidente en algunos miembros de Starish.
En la habitación en la que vivía Syo Kurusu y Natsuki Shinomiya, se alistaban y se colocaban los vestuarios de gala para ese evento, faltaban ocho horas para estar en escena y una para ir al estadio; y verificar con el personal del evento los lugares específicos de cada uno en el escenario. Natsuki daba el último toque al vestuario de su rubio compañero lo cual era una boina de color negro con franjas rosas.
-Listo, Syo-chan-
El mencionado que estaba atado a una silla le gritó colérico: -¡Entonces, ya suéltame!
-Jajaja, es que sólo así te quedas quieto -
-Date prisa liberarme - Gruño.
Mientras Natsuki lo desatada en la siguiente habitación; Cecil peinaba su cabello además de colocar los últimos detalles en su vestimenta y susurrar al espejo: - Todo está listo-
Todo preparado, va directo a la puerta en donde encuentra a Haruka a la cual saluda, además de sus amigos Syo y Natsuki, los cuatro deciden ir por el pasillo para encontrarse con los demás en la entrada de la Academia, en el transcurso de su camino se encuentran a Ren y Masato este último susurraba a su compañero de habitación:
-Compórtate esta vez Jinguji-
-Te lo prometo, pero... si Ichi está molestando no me impidas golpearle.
-Tu nunca cambias… ¿Cómo sea vamos que se nos hace tarde?-
Ya todos estaban reuniéndose a excepción de dos chicos, el líder de Starish y su compañero de habitación, donde las cosas estaban algo complicadas… Tokiya había despertado a Otoya quien se había quedado dormido y como una madre enojona le gritaba mientras este se vestía:
-¿Pero qué demonios te pasa?... ¿Qué acaso no escuchaste la alarma?- Arremetía contra el pelirrojo observándolo furioso y cruzado de brazos. Sabía muy bien cual era la causa de esto. Ese maldito cuatro ojos, era verdaderamente una mala influencia para Otoya.
-Lo siento Tokiya -
-Mira la hora que es ya vamos atrasados-
-Jajaja, cálmate... Aún hay tiempo- exponía el pelirrojo sentándose en el sofá, colocándose la camisa y la chaqueta mientras que Tokiya observaba con enfado que aún no se había puesto los pantalones, Ichinose camino hasta las camas en las que ambos dormían y tomó aquella prenda del camarote, los llevó hasta de Ittoki a quién sujeto de su pierna derecha:
-Vamos te ayudare a ponértelos-
-¿Eh?... ¿Tokiya…. Qué haces?- Otoya lo Observó de forma confusa. Mientras que el pelinegro se detenía, analizando sus acciones.
Observaba a Otoya y observaba sus manos, y lo que estaba por hacer…
-¿Qué estoy haciendo?- Se preguntó a sí mismo.
Luego se dispuso a apreciar los orbes de Ittoki quien confundido agacho su mirada.
Ichinose recorría con sus ojos aquel rostro de Otoya, aquellos labios, ese cuello terso y que apenas se cubría con la camisa que llevaba, su piel, sus manos, sus cabellos y su aroma. Tokiya inicio a sentir que sus mejillas se sonrojaban y enseguida se apartó mientras cubría con recelo su frente y luego sus mejillas entonces le dio la espalda. Ichinose se extrañó, ahora que lo pensaba se había pasado un poco, enseguida se dio cuenta que de verdad estaba actuando raro, él nunca se había ofrecido a ayudar a vestirse a Otoya. Ante esto se fue directo a la puerta en donde advirtió antes de salir.
-Nos iremos en 10 minutos-
La puerta se cerró y Otoya suspiro hondo, no entendía qué había pasado, pero aquello sí que había sido extraño; aún tratando de entender qué ocurrió observó todo a su alrededor hasta que tomó su teléfono y notó la hora: -¡Ahhhhh¡ ¡Ya es tardísimo!- mientras se colocaba la ropa con prisa y acomodada sus cabellos, se acercó al espejo y tomó de nuevo su celular en el cual había un texto sin leer, tecleo con sus dedos y leyó el mensaje. Ittoki dibujó una sonrisa y guardo su celular para con prisa salir de su habitación.
Corrió apurado por el pasillo hasta que chocó con Shining, el joven le observó asustado y expuso haciendo reverencia: -Lo siento, director-
-Mister Otoya… ¿Everything ok?
- Si, si… bueno debo irme-
-De lo mejor de sí-
- Si señor-
El joven se perdió por el pasillo ante la vista de Saotome. Tras sus gafas aquellos ojos cansados por la edad le apreciaban de manera severa, no obstante, por un momento cambio. Si bien era cierto, no había reconocido a Otoya como su hijo y tampoco le había dicho la verdad, y mucho menos era cercano al chico, Shining se preocupaba y había una razón bastante fuerte por la cual preocuparse… Pero toda esa preocupación no tenía sentido es decir… ¿Cómo podría prohibirle a su hijo el salir con Otori Eiichi, o tener una relación? Desde que vio el beso de ambos se lo pregunto. Él no era nadie en la vida de Otoya Ittoki, pues nunca en su vida fue una figura paterna para el joven y eso quería decir que no podría intervenir.
Aún preocupado prosiguió su camino encontrándose a Ringo y al maestro Hyuuga, ambos parecían conversar seriamente de algo, Saotome mientras se aproximaba a ellos logró escuchar de Hyuuga lo que le decía al pelirosa. -Según me enteré Heavens asistirá al Triple S-
-¿En serio? Y que se supone harán ahí-
-Según Yamato, amenazó con que iban a conocer la canción nueva que Haruka compuso, me advirtió diciendo que tomarían notas y que harían una canción mejor para vencerlos en las encuestas de mejor álbum vendido- suspiraba el mayor, sin duda su hermano menor es un caso perdido.
-Ah~~ Tu hermano es un dolor de cabeza, debería de aprender a guardarse sus amenazas, si le cuenta a todo el mundo lo que planea Heavens nunca llegarán a nada-
Shining se alertó al escuchar aquello, fue directamente al otro extremo del pasillo apartándose de ambos, rápidamente sacó su celular y molesto llamó por teléfono al jefe de transportes - Soy yo… Necesito el helicóptero listo de inmediato - cortó la comunicación de manera acelerada y se perdió del pasillo en dirección al tejado.
Ahí el helicóptero lo esperaba…
Abajo los chicos notaron el transporte volador elevarse, mientras subían al autobús que los llevaría al concierto…
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El estadio estaba lleno hasta el tope y el público estaba extasiado y ansioso. Las horas habían pasado rápido y por fin estaban a sólo media hora de ver a Starish, los cuales se encontraban en Backstage. Los chicos ya habían escuchado las indicaciones del personal, sus micrófonos y auriculares se les habían facilitado. Haruka estaba feliz observando a sus amigos, cuando de pronto su celular repicó.
La joven respondió apartándose de sus amigos al hacerlo se sorprendió ante la voz que oyó en la otra línea.
- Buenas noches, Nanami Haruka-
-¿Otori-san?-
-Si~~~- Respondió el castaño -Queremos que nos ayudes, estamos queriendo entrar al Backstage, pero por alguna razón los guardias no nos permiten pasar... ¿podrías abrir la puerta que da a los sanitarios y dejarnos pasar? Por favor-
-¡Claro!-
La joven chica se encaminó hasta el lugar que había citado Eiichi, con mucha calma abrió la puerta y HEAVENS entró, no sin antes agradecer debidamente a la pelinaranja y sin perder el tiempo se dividieron por órdenes de su líder.
-Nanami… ¿Podrías hacerme otro favor?- Cuestiono Eiichi, luego de que todos se dispersaran bajo sus indicaciones.
-Por supuesto, Eiichi-san-
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A 20 minutos nada más para salir, los chicos estaban concentrados y afinando sus voces cuando Haruka aprovechando la distracción de todos y que Ittoki estaba en la mesa de las bebidas atrajo al chico fuera de la vista de todos.
-¿Nanami… que sucede?- Expuso Otoya al sentir aquel agarré apresurado de la chica.
- Oh, nada, sólo es alguien que quiere darte buena suerte- Dijo llevándolo a la cercanía de una tienda, abriendo la cortina de esa carpa de utilería.
Al hacerlo Eiichi se dejó ver, Otoya agrando su mirada y expuso emocionado: -¡Eiichi, si viniste!- se acercó al de gafas, quien sin pensarlo lo tomó en un abrazo que sonrojó a Ittoki al darse cuenta de lo que hizo. Haruka al ser testigo de aquello se dio la vuelta y susurro:
-Emm yo mejor…. Es mejor que me vaya -Al salir ella observaba a todo lugar, su instinto le indicaba que nadie debía descubrir al castaño y a su mejor amigo Otoya. Nanami estaba nerviosa aquella escena había sido demasiado para su mente inocente, tanto que observó a todos lados nerviosa. A lo lejos ubicó a Ren, y recordó sus palabras -Creo que ahora lo entiendo todo…- se apartó de aquel lugar mientras se reunía con los chicos, permitiéndole tiempo a solas a los líderes.
Eiichi en aquel necesitado y cálido abrazo que le hizo acelerar el corazón olía los cabellos de Otoya a quien le susurraba en su oído: -No podía fallarte, quería… ansiaba verte… Otoya, lo de anoche fue hermoso, no he logrado dejar de pensar en ti- El pelirrojo escuchaba la voz grave y profunda de Otori mientras se hundía más en el pecho de este estremeciéndose ante la calidez de este le transmitía.
-Yo tampoco he dejado de pensar en ti… -confesó con un leve sonrojo en sus mejillas, elevo su rostro dedicándole una dulce y tímida sonrisa al mayor - Eiichi, no sé qué me pasa… Creo que me enamoré de ti-
-¿Entonces sentimos lo mismo?- cuestionó separándolo un poco del abrazo y tomando al pelirrojo de la barbilla con una mano. Le observó con fascinación -¿Otoya eso quiere decir que tu correspondes mis sentimientos? -
Ittoki se sintió perdido en esos orbes violetas que le hipnotizaban cada vez que se miraban fijamente. Su corazón latía a mil por hora y tanto era aquel sentir que generaba Eiichi en su interior que no podía evitar desear que los labios de Otori se juntaran a los suyos. Ambos se miraban en silencio Eiichi removido por el creciente deseo de amor en su juvenil corazón no pudo evitar acercar con mucha calma su rostro al del pelirrojo.
Otoya sostuvo el aliento mientras cerraba sus párpados y por segunda vez sintió como los labios de Otori se unían a los propios. Eiichi sintió desmayarse, un enorme hueco se formó en su estómago dando paso a las mariposas en el estómago, esas que se apoderaron de su interior; cerró instintivamente sus ojos y mientras aquellos labios suaves y varoniles acariciaron los suyos, empezaba a temblaba de pies a cabeza.
Otoya temblaba también en cada caricia. Y cada pequeño sonido de ambos al besarse le hacía estremecer, en sus pensamientos no podía evitar cuestionarse:
-"¿Qué estoy haciendo? Esto está mal Eiichi es un chico, es…. Otori Eiichi"-
Aquel que era mencionado en pensamientos se separó lentamente susurrando: -Otoya…- Tomó el rostro del pelirrojo entre sus manos como si se tratara de una joya preciosa y valiosa. Le observó de manera ilusionada y enamorada para confesarle: -Otoya… yo sé que es pronto pero quiero… Me nace este deseo de decirte... que... te amo-
Un frío escalofrío recorrió el cuerpo de Otoya, observaba la mirada sincera y brillante de Otori al cual no supo cómo responder aquella confesión más que con un beso cálido, tierno y a la vez dulce pero que lentamente subía de intensidad…
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En la entrada del Backstage, el personal de seguridad permitía pasar a Saotome quien había hecho su aparición camino hasta estar ante su grupo de chicos, los cuales al verlo se impactaron; pues daban por hecho que aquel hombre, no sabía presentarse de una forma tan normal. Es decir, Shaning siempre aparecía en los eventos como arte de magia para comunicar algo, no obstante, en esta ocasión parecía molesto.
Analizó a cada uno y al darse cuenta de que Otoya no estaba cuestionó: -¿En dónde está Otoya?- su voz parecía molesta y profunda no era la usualmente divertida y con pequeños comodines al inglés. Todos se observaron uno a otro. nadie sabía en donde estaba el pelirrojo, Saotome escuchó entonces de los organizadores del triple S.
-Cinco minutos por favor vayan a sus posiciones -
Starish se observaba angustiado, hasta que Ichinose tuvo la grandiosa idea de llamar a Otoya a su celular.
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Su iPhone vibraba y sonaba con desesperación, interrumpiendo la situación. Los besos que ambos se daban, las diferentes formas de probar los labios ajenos, causaron estos se pusieran un poco rojos y sensibles. Ittoki finalmente susurró aún dando pequeños besos:
-Eiichi debe ser Tokiya, debo irme-
-¿Podemos vernos mañana?-
-Pero mañana es domingo-
-Por favor- decía suplicante
-Haré lo posible… Pero no lo creo… qué te parece mejor que nos vemos el lunes-
-Pero, Otoya no soportare estar sin tus labios unidos a los míos-
El pelirrojo se tensó al sentir nuevamente el móvil vibrar en su bolsillo. Se separó del castaño y fue muy a tiempo, ya que Tokiya había logrado escuchar el sonido del celular de Otoya, al abrir la cortina sus ojos casi se salían de sus cuencas.
-¿¡Otoya!?... ¿¡Eiichi!?- Grito molesto, así que esta era la causa por la que su líder había desaparecido, nada más ver a ese sujeto ahí con el pelirrojo le hervía la sangre de rabia.
Otori no supo qué decir ni tampoco Otoya. Ichinose, ignorando al castaño tomó al pelirrojo del brazo y lo sacó de ahí expresando: -Date prisa es hora de salir al escenario-
Eiichi salió tras de ellos, sin embargo, antes de siquiera acercarse al pelirrojo y desearle suerte una mano lo tomó y lo jalo bruscamente. Eiichi no tuvo opción, más que ver a su captor; Saotome Shining estaba a su frente; Otori no podía ver su expresión por completo gracias aquellas gafas que usaba el mayor, pero este estaba con las cejas juntas en un claro enfado, y la mirada más asesina que podía poseer. Sabía que ese hombre le diría algo acerca de Otoya.
-Otori Eiichi…- le llamó de forma seria y grave -¿Qué haces aquí?
-No se ofenda señor Saotome, pero no tengo que darle explicaciones de qué hago aquí-
El joven ya se retiraba cuando Shaning le tomó del brazo una vez más y al mismo tiempo se escuchaba el inicio de la canción de Starish y los gritos en el público, con prisa el director de la Academia de Idols expuso serio y directo:
-No te quiero ver cerca de mi Academia, no eres bienvenido… Y dile a Raging que esto es lo más bajo que ha hecho, enviarte a ti para cumplir su venganza…-
Eiichi le observó de manera sería, enseguida soltó su brazo acomodó su ropa y expuso de manera seria y profunda: -Los problemas de Raging y usted no me interesan…- Saotome lo observa sin parpadear siquiera: -Yo no soy un peón al que puedan usar y por lo tanto le pido que no se meta en mi amistad con Ittoki-san, yo no seré como lo fueron usted y Raging… Yo no velo sólo por mi triunfo o el de mi equipo, a comparación de ustedes yo amo la música y compartirla con Starish, Quartet Night o quien sea es mi objetivo y si está en mis manos poder sobresalir en una sana contienda lo haré pero, nunca… no… jamás en su vida me compare con Raging Otori-
Shining intentó refutar, no obstante…
-¡Nii-san!- A ambos los alertó la aparición de Eiiji el cual exponía: -¡Ven a ver Nii-san... la canción de Starish esta genial! -
El joven de gafas asintió y aún enfadado por lo que había dicho aquel sujeto susurró. -Señor Saotome le recuerdo que debo ir a la Academia para tratar asuntos de nuestra canción con la compositora Nanami Haruka y eso no lo puede evitar… tenemos un contrato -
-…-
No hubo respuesta ante esto. Eiichi se apartó del frente de Saotome mientras el joven caminaba, pensaba con agilidad:
- "¿Qué significa esto? Él ni siquiera sabe lo que está pasando y me está evitando entrar a la Academia… ¿Y que fue eso que dijo de Raging? Aunque no me interesa lo que esos dos hayan pasado... parece que hay algo más que sólo rencillas por popularidad o en ventas… Raging ¿Qué sucedió entre tú y Saotome?"-
Finalmente se reunió con sus chicos los cuales estaban situados en los graderíos a un costado del escenario en donde observaban a Starish, sin duda un estremecimiento surco su nuca y terminó en su estómago al ver a Otoya cantando y bailando dedicando una sonrisa para todas las fans.
Eiichi apreciaba al público, aquellas muchachas clamaban el nombre de Otoya y los demás, de cierta forma aquella situación lo puso un poco incómodo. Estaba celoso de que todos lo vieran lo encantador que es.
-No sé cómo demonios hacen, pero siempre cantan con cosas tan inmaduras e infantiles - Refutaba Yamato un poco irritado y cubriéndose los oídos.
-La canción es pegajosa, pero la nuestra será una obra de arte- Expuso animado Nagi.
-Y más sensual- Agrego Van.
- Con más sentimientos y sensaciones -Expuso Eiiji.
- Que demuestre lo que somos -
-Y que sea más apasionada y profunda…-Agregó por último su líder -Quiero que escriban la canción más genial que hayan imaginado jamás… Algo que logre demostrar quienes somos, porque aunque Starish sean los mejores, Heavens tiene su propia marca personal y tenemos que ser el rival perfecto-
Heavens asintió y justo cuando se movían para irse, Otoya en un punto de la presentación aprovechó sin que nadie lo notara, para expresar en forma armónica el nombre de Eiichi.
Todo HEAVENS se detuvo y su líder observó al escenario en donde la coreografía de aquella música tomó oportunidad para formar un corazón dejar ir un beso al público específicamente al de gafas el cual se sonrojo y agacho su rostro para tomar camino de manera acelerada.
En el escenario Tokiya había visto aquello lo cual le molesto, se acercó a su compañero y le abrazó del cuello mientras susurraba cubriendo su micrófono:
-¡¿Qué demonios haces Otoya?! -
-¡Cantar Tokiya!- expuso riéndose y dando lo mejor de sí en el escenario, todo Starish entregaba su corazón al público. Incluso Tokiya el cual dejó de lado el extraño suceso y se dedicó a ver a Otoya. Distraído observaba su figura e inconscientemente el pensamiento de que se veía era hermoso se hizo presente en su cabeza, pensamiento que decidió ignorar por completo, hoy realmente había sido un día de pensamientos raros y no por ellos echaría a perder tan importante presentación.
En tanto HEAVENS ya llegaba a la salida del estadio cuando.
-Jajaja ¿Qué demonios fue eso? - Gritó Yamato divertido -Eso fue tan gay.
-Yamato tengo galletas... ¿Quieres?-
-¿Son de arroz?-
-Si…-
Van y Eiiji se habían quedado estáticos observando aún la presentación en las pantallas gigantes, el castaño de mirada violeta observaba a su hermano y a Starish, a su lado Van susurro -Vaya, vaya... creo que acabo de descubrir oro…-
-¿De qué hablas Van?-
-Creo que esos dos se gustan mucho-
-¡¿Mi Nii-san y Otoya Ittoki-kun?!- Van continuó su camino sin decir nada más dejando al pequeño Otori un poco preocupado.
-Ya es hora de irnos, tenemos mucho trabajo… dense prisa antes que salgan las fans- Ordenó Eiichi causando que su grupo fuera al estacionamiento en donde estaba esperándolos su transporte. En tanto él y Kira aún observaban la presentación, el pelinegro al quedar solos expuso de manera seria.
-Parece que esto se sabrá pronto…. Te recomiendo que hables con los demás si quieres ocultarlo- Eiichi asintió y siguió a sus chicos mientras Kira se decía a sí mismo:
-Realmente espero que no suceda nada malo-
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El triple S finalizó, al hacerlo el primero en salir del escenario fue Otoya quien corrió a la tienda de utilera quería pensar que Eiichi seguía ahí, pero en su lugar encontró a Saotome el cual le observó y expuso: -Ese fue un buen concierto… Mister Ittoki-
-Gra-gracias- Shining abandonó el lugar y le dejó solo; el joven observaba todo el lugar, aún podía sentir el perfume de Eiichi en el aire y se acariciaba los labios cerrando sus ojos pensando:
-"No puede ser cierto… Eiichi me gusta y mucho y yo… le gusto y… me ama…"-
La emoción en su rostro se transformó en preocupación pues, quizás ese sentimiento era verdaderamente prohibido para ambos. Ittoki se angustió; sin embargo, todo mejoró al recibir un mensaje en su móvil el cual decía:
"Recibí tu beso… Estaba en el público"
Su rostro era un poema, un semáforo sus mejillas, que tenían un color rojo iluminado como su cabello. Estaba flipando cuando recibió otro texto:
"Nanami vendrá a la agencia el lunes… ¿Podrías venir con ella?"
Otoya enseguida respondió al mensaje mientras enviaba como respuesta:
"Sí… estaré ahí con ella"
"Gracias te veré el lunes…"
Inició a caminar para reunirse con sus compañeros cuando recibió otro texto...
"Te quiero, no dejaré de pensar en ti este fin de semana…"
Oficialmente estaba en el quinto cielo, se sentía como nunca se sintió antes: animado, feliz, contento, extasiado, lleno de tantas emociones en un solo corazón. Hacía mucho que su vida no le regalaba ese tipo de encantos; enormemente entusiasmado se reunió con sus amigos y mientras iban al autobús Syo expuso:
-¿Vieron a HEAVENS entre el público?-
-Sí… fue bastante raro- respondía Natsuki a su pequeño.
-Me imagino que están investigando en que estamos trabajando-
-Es lógico, la corderita trabajará en su nuevo álbum y de seguro quieren saber en qué aspectos deben trabajar- Respondió el pelinaranja agregando a la opinión de Hijirikawa.
Tokiya se acomoda a en el asiento mientras observaba a Otoya el cual no dejaba de ver su celular enseguida expuso: -Creo que HEAVENS no es lo que nos hicieron creer en el concurso pasado, hoy comprobé que sólo quieren acercarse a nosotros para sacarnos información y usar artimañas sucias para ganarnos-
Ittoki escuchó aquello, guardó su móvil y no dijo nada. No quería defender a HEAVENS pero tampoco quería abonar a los malos pensamientos de Tokiya por lo tanto guardó silencio.
-Bueno Ikki a estado viendo a Eiichi, quizás él sepa algo de lo que están planeando-
-Cierto… ¿Otoya, dinos que están planeando? -
Los chicos le observaban persistentemente incomodándolo hasta el tuétano, Cecil se dio cuenta de esto y expuso: -Por favor, chicos no hagan esto, Otoya sólo tiene una buena amistad con Otori-san-
-¿Amistad?- cuestionó Tokiya serio -¿Amistad?- Expuso de nuevo -Claro que lo creó, Otori debe estar tan desesperado por información que de seguro está actuando con él y Otoya es tan inocente que no se da cuenta de eso-
- Tokiya, eso no es cierto- Refuto el pelirrojo- Eiichi es un buen chico, él no es lo que tu piensas- grito furioso Ittoki al autobús entraba Nanami la cual alcanzó a escuchar aquello.
-Vamos Otoya no seas ridículo… ¿Por qué Eiichi Otori querría ser tu amigo?
-Chicos…- Susurro la chica.
-Se sabe que HEAVENS es la manzana de la discordia en esta industria, ellos son armas de doble filo, traidores y mal intencionados desde que eran sólo tres.
-Ya cállate, tú no sabes nada.-Grito histérico el pelirrojo.
-Okay, esto ni se ve bien… Ikki, Ichi tranquilos-
- No, esta vez le abriré los ojos a Otoya…-Grito observando a Ren y luego dirigir su mirada a Ittoki a quien dijo con esa voz sutil y grave- Eres un idiota ese sujeto no te busca por tu bondad él te está buscando para otra cosa-
-Ya estás hablando en claves de nuevo Tokiya, si vas a decirme algo solo dilo-
-Pues te lo diré… - Expuso Ichinose molesto ante la vista de todos, sus celos y molestias llegaron a un límite en el que no había retorno - Es obvio que ese pervertido sólo quiere acostarse contigo-
-Ichinose-san…- Expuso Haruka bastante sorprendida.
-¿Cómo puedes decir eso? Otoya y Eiichi son sólo amigos- Defendió Cecil, sin poder creer que Tokiya fuera capaz de decir tanto.
-¿Amigos que sólo salen los viernes en la noche, pasan horas fuera?- Inquirió sarcástico - ¿Me ven cara de idiota? A este punto sería un milagro que Otoya nos dijera que nada a pasado… De seguro ya se revolcaron en su inmundicia-
-Tokiya eso fue demasiado - Expuso Ren molesto.
-Solo digo lo que es, me parece asqueroso que dos hombres salgan por ahí y terminen juntos- Otoya palideció, antes de iniciar la marcha en el transporte el decidió bajarse de este.
- Esta vez fuiste demasiado lejos- Expuso Masato molesto -Creo que Ren tiene razón, tu enfado es sólo porque estás celoso de que Eiichi se haya acercado más a Otoya que tu como su amigo-
-Iré a ver como esta Ittoki-san-
-Déjalo Nanami-
-No vamos a dejarlo- expuso Cecil tomando la mano de Haruka y bajando ambos del autobús, le secundaron Ren y Masato y por último Syo y Natsuki este último observó a Tokiya y expuso:
-Generalmente no me meto en discusiones ajenas, pero esta vez lastimaste no sólo a Otoya si no a todos y a ti mismo…-
Ichinose tenía el entrecejo fruncido, se dejó caer en el respaldo de su asiento y escuchó del conductor -¿A dónde fueron todos?-
-No lo sé, será mejor que nos vayamos a la academia - aquel autobús prendió la marcha y se fue dejando a los demás.
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En tanto ya el estadio estaba quedando sólo. Otoya había corrido hasta las butacas que habían quedado desocupadas; en estas se dejó caer, tomó los costados de su cabeza con ambas manos y cerró los ojos amenazando con llorar. No quería creer lo que Tokiya dijo, pues sus palabras le estaban haciendo dudar con respecto al castaño, la poca confianza que había sentido por el ojivioleta se estaba esfumando a medida que más pensaba las cosas.
-¿Qué hago?-
Se cuestionó a si mismo pues no quería tampoco dividir o abandonar a sus amigos, honestamente deseaba que todos se llevarán bien… Bajo sus manos y colocó sus brazos sobre sus rodillas mientras dos lágrima bajaban por sus ojos, escuchó pasos y rápidamente se limpió las mejillas, mientras observaba a sus amigos y a Haruka. Trato de verse animado y fuerte diciendo: -¡Chicos, lo siento vamos ya!
- No te preocupes Ikki, no debes de disimular con nosotros - Expuso Jinguji a su lado Masato se situó y agregó:
- No es bueno que guardes lo que sientes, está bien decir que te lastimó lo que Ichinose dijo-
-Otoya- Llamo Cecil sentándose a su lado -Te entenderemos mejor si nos dices qué sucede-
El peli rojo agachó su mirada y luego escuchó de Syo y Natsuki -Sea lo que sea te apoyaremos-
-Chicos… Yo… No se que hacer, esperan mucho de mí, pero no sé si soy el líder que necesitan, en este momento estoy triste porque no se como hacer entender a Tokiya que Eiichi no es nada de lo que él dice-
- No tienes que demostrar nada, solamente debes seguir lo que dicta tu corazón Ittoki-kun-
-Nanami…-
La joven observó a cada uno de los chicos y enseguida agregó -Creo que debemos ser sinceros, el amor que les prohibieron está escondido entre todos y eso los está lastimado… quiero decirles tantas cosas, pero no es el lugar ni el momento -exponía notando a los fotógrafos que tomaban fotos de ellos.
-Cierto porqué no vamos a un lugar más privado y confesamos lo que está pasando. - propuso Kurusu.
El grupo se movió en dirección de la salida trasera de aquel estadio, pidieron unos taxis y fueron a un parque, era el punto de las ocho de la noche y ellos se adentraron al enorme parque, llegando a un pequeño mirador que daba a un lago, y ahí los chicos junto con Nanami se sentaron. Observaban la luna que en este caso era enorme y blanca el primero en hablar fue Ren.
-Bien, creo que es el momento de confesar- Masato a su lado tomó su mano y entonces prosiguió expresando -Desde hace un año Masato y yo estamos saliendo-
-Nuestros sentimientos fueron más grandes, no supimos controlarlos, no esperamos que nos juzguen sólo queremos seguir guardando el secreto-agregó Hijirikawa.
-¿Lo guardaron por tanto tiempo?-Cuestionó Otoya impresionado.
-Yo lo supe desde siempre - expresó Syo demasiado orgulloso.
-Syo-chan ¿Qué dices? Tu no sabrías ni quien te coquetea-
-¿Me estas llamando distraído?-
-Solo un poquito- replicó Natsuki abrazándolo con amor y devoción.
-¡Suéltame!-
El grupo sonrió incluso Otoya el cual suspiro hondo y quien escuchó -Quizás sea momento de revelar nuestro secreto- expuso Nanami observando a Cecil.
-Desde hace un tiempo Haruka y yo estamos saliendo-
-Eso si no me lo esperaba- inquirió Syo.
-Vaya… el único normal parece ser Cechi-Sonrió el de mirada celeste.
Masato negó y expuso severo -Ya antes habíamos tocado ese tema, no hay nada raro en amar a alguien del mismo sexo o del sexo opuesto-
-Cierto- Afirmó el de mirada celeste.
-Cecil es un buen partido para Haruka. Felicidades a ambos- expreso Hijirikawa mientras Otoya suspiraba y elevaba su mirada al cielo expresando con calma.
-Me alegro de que todos puedan contarme sus secretos pero… yo no puedo ser del todo honesto.
-Ikki algún día te abrirás a nosotros y ese día estaremos junto a ti- Otoya aprecio a todos sus amigos, era una lástima que Tokiya no estuviera ahí -Pero creo que ya descubrimos que sientes atracción por ese extraño psicópata…-
-Ren…-
- … Lúgubre…-
-¡Ren!- Regaño Masato.
-... Y desquiciado tipo-
-¿Qué cosa dices Ren?- cuestionaba sonrojado Otoya -Él no es desquiciado… es igual a nosotros, lo único diferente es que corre carreras de autos, que es divertido y…- Expuso observado el cielo -Y que cuando sonríe sus ojos brillan muy lindo, además es demasiado tierno y atento… - En ese momento los cinco chicos y Haruka se observaron, tal parecía que por la forma que hablaba Ittoki de Eiichi Otori era evidente que había caído totalmente.
-Wow, entonces si estás enamorado -Expuso Ren, siendo golpeado por Masato -¿Y ahora qué hice?
-Solo te golpeo, porque nunca has hablado así de mis virtudes-
-…- Ren sujeto su mano y la beso exponiendo -Porque alguien me dijo que es vergonzoso decirlo en público-
- ¡Diablos, busquen un hotel!- expreso Kurusu bastante asqueado, no obstante.
- El enanito está celoso ya que su esquiva forma de ser no le permite aceptar a Nat-chan- Ahora si que ambos Syo y Natsuki se sonrojaron.
El ambiente se tornó un poco abrumador, habían confesado sus más profundos secretos, aquellos que por mucho tiempo habían guardado; Otoya se sintió por un momento en confianza entre sus amigos. Sin embargo, entendió que no podía ser sincero con Tokiya por lo tanto esa misma noche, decidió dar su primer paso.
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Ichinose sólo observaba de reojo mientras leía su revista; miraba como Otoya guardaba sus cosas en una maleta y tomaba su guitarra, los cubrecamas y sábanas de su lecho. El frío chico de cabellos negros no cuestionó nada, sólo le dejó partir; pero antes de irse, Ittoki giró a ver por última vez a Tokiya expresando:
-Lamento haberte incomodado todos estos años- hizo referencia y finalizó: -No tienes porqué preocuparte por mí, sé lo que hago-
Finalmente cerró la puerta dejándole solo, Tokiya dejó caer su revista a un costado de su cuerpo, giró su cabeza y analizó toda la habitación, la cual quedó medio vacía; un sentimiento mezclado entre furia y tristeza se agolpó en Ichinose. Pues Otoya había decidido mudarse a una habitación diferente a la suya, no deseaba compartir más está con Ichinose luego de todo lo que esté había dicho. El pobre pelinegro quedó solo como una lechuga en el refrigerador.
En tanto el pelirrojo llegaba a su nueva habitación, tocó en varias ocasiones hasta que por fin Cecil le abrió; feliz le dejo pasar y finalmente se dispusieron a acomodar los objetos personales del nuevo inquilino…
Parece que las cosas se complican que ocurrira despues!
gracias por leer!
