Hola lectores quiero darle las gracias por leer este fic y votar en el se que debo varios fics y no se preocupen ya estoy trabajando en ellos n.n asi que no desesperen!

espero sea de su agrado este nuevo capitulo gracias!


Quédate a mi lado

By:

Aurora la maga

"Acercándose a Heavens y la tempestad".

El lunes llegó y el sol resplandecía; era simplemente un bello y hermoso inicio de semana.

En los programas de variedades y en las noticias de farándula aún se hablaba de la presentación en la cual Starish, fue protagonista. Sin duda alguna era el grupo favorito del momento en todo Japón. Haruka esa mañana se alistó para salir muy pero muy temprano, sólo le faltaba ir a desayunar y luego partir a la agencia Raging; sin embargo, decidió primero llamar a su mejor amiga y confidente.

- ¡Haru-chan!

-Tomo-chan, ¡¿Cómo te va en California?!

-Todo es genial, hay muchos chicos guapos aquí - Expuso emocionada la chica de cabellera roja al otro lado de la pantalla, se comunicaban con la aplicación más utilizada en el país del sol naciente KakaoTalk; Nanami sonrió al verle tan radiante y susurro animada.

- ¡Eso es genial! - ambas se silenciaron un momento. Silencio incómodo que finalmente se superó gracias a que la señorita Shibuya, cuestionó inquieta y preocupada:

- ¿Haru-chan sucede algo, ¿porqué te quedas callada? -

-Ah… pues… -

Se tomó su tiempo para informar los acontecimientos que habían pasado los últimos tres meses, dando detalles de la desastrosa discusión que habían tenido Tokiya y Otoya el sábado anterior, luego de concluir con el gran espectáculo, donde todos se vieron involucrados a favor del pelirrojo. La pelinaranja no fue capaz de dejar detalles fuera y le explico el motivo de todo esto a su mejor amiga. Revelando la misteriosa e impresionante situación de ambos líderes:

-¡¿Ehhhhhh?! ¡¿Otoya y Eiichi?!- gritaba sorprendida y angustiada la joven pelirroja a lo que su amiga rápidamente silencio:

- ¡Shhh! No grites tanto nadie debe saberlo… Pero Tomo-chan yo de verdad creo que … ¿Qué es eso lo que está pasando? ¿qué están saliendo juntos? - expuso la joven pensativa y preocupada.

-Cielos… Haruka… no puedo creerlo -Atribuyó aun sorprendida. -Siempre creí que Otoya te amaba… Es decir, él siempre estuvo en contra de la restricción que el director había puesto en la Academia yllegue a pensar que rompería esta regla para estar contigo … -

-Creo que Otoya y todos nosotros nos hemos negado a seguir las reglas, nadie puede evitar enamorarse -

Tomoshika sonrió y enseguida susurro: -Mírate, no eres más esa chica temerosa… ahora estás más segura de ti misma - Nanami se sonrojó, intentó refutar cuando escucho un suave toque en la puerta de su habitación.

-Tomo-chan te llamaré otro día -

- Si está bien, ¡Buenas noches! -

-¡Buenos días!-

-Cierto jajaja no me acostumbro al cambio de horario o a vivir aquí, todavía es domingo jajajja-

-Cuídate mucho- finalizó Nanami, cerrando su laptop y yendo a la puerta de su habitación, ahí cuestionó: - ¿Sí?

-Nanami… Soy yo, Otoya-

La joven abrió la puerta y enseguida el joven pelirrojo se sometió a su habitación haciendo reverencia y disculpándose.

-Nanami lamento entrar en tu habitación, es sólo qué quería pedirte un favor-

-Dime Ittoki-kun-

El nerviosismo en el joven pelirrojo era notorio tanto que llegó a juntar sus dedos índices y hablar de forma temerosa:

-Me preguntaba si… ¿Podría acompañarte hoy a tu reunión con Heavens?

-Oh, pues…- la joven estaba segura de que Otoya quería ir con ella para ver a Eiichi, quería ayudarle, pero también se la pensó puesto que quizás esto le causaría problemas al pelirrojo.

-Por favor - pidió de manera dulce el joven causando en la chica liberar un suspiro y expresar con dulzura:

-A ti no te puedo negar nada- Dibujó otra sonrisa y agregó: - De acuerdo, vamos entonces - aceptó emocionada e ilusionada. Otoya sujeto sus manos y expresó contento:

- ¡De verdad! - sus ojos brillaron y su voz fue única - ¡Gracias! Prometo que no te retrasare -

-Claro, de nada - ambos decidieron encontrarse en el comedor y luego ir directamente a Raging entertainment.

El desayuno estaba en la mesa y los miembros de Starish habían llegado a comer, el ambiente era bastante tenso, pues ninguno le dirigió palabra a Ichinose, quien malhumorado les observaba de forma severa. Llevaban quince minutos en silencio hasta que Tokiya hablo serio:

-Esto es ridículo ¿Acaso no piensan hablarme?-

Nadie dijo nada, Otoya ni siquiera lo observaba a los ojos, por otro lado, luego de unos veinte minutos la joven compositora apareció y expresó: - ¡Ittoki-kun, ya estoy lista!-

Todos ahí observaron al pelirrojo quien se puso en pie alejándose de la mesa y expresando: - ¡Genial vamos entonces! -

- ¡¿Espera un segundo, a dónde van?! - cuestionó agitado Tokiya, pues nadie le había dado una respuesta y el pelirrojo se iba así sin más. Fue observado por los otros mientras Ren expone de manera sarcástica.

- ¿No es lógico? Van a hacer perversiones ¿Verdad, Tokiya? ¿Acaso no es eso lo que imaginas que irán a hacer? - Ichinose comprendió la dura indirecta, era cierto que en estos días el pelinegro había pensado bien en la forma en que actuó estos días y sólo quería solucionar el problema; sin embargo, la seriedad en Jinguji se pudo palpar, no era fácil recibir el perdón si habías lastimado horriblemente a tus amigos por los terribles celos. Tokiya lo comprendía, pues incluso el más relajado del grupo volvía a llamarlo por su nombre, eso solo quería decir que aún estaban molestos ya que nadie se opuso a las palabras que Ren había dicho con tanta ironía.

Para evitar más problemas Haruka explicó: -Ittoki-kun me acompañara a la reunión con Heavens-

-Entonces yo también iré contigo - Haruka observó al pelirrojo quien se mostró incómodo y preocupado.

-No es necesario Ichinose-san- expuso rápidamente Nanami - Ittoki-kun vamos ya-

El pelirrojo con Haruka se apresuraron a salir, Tokiya les secundada, pero rápidamente Syo cuestiono: - Sé que no es de mi incumbencia, pero…. ¿Piensas ir a la agencia Raging con esas fachas? -

Ichinose se apreció a sí mismo, no estaba mal vestido, pero si había algo que le hiciera detener toda acción era que alguien le criticara por su ropa. Enfadado se fue directo a su habitación, Cecil que había permanecido en silencio como Natsuki y Masato suspiraron mientras Ren exponía:

-Vaya esos dos corderitos van a pasear a la boca del lobo jajaja-

- No creo que debamos preocuparnos ¿Verdad? - cuestionó sofocado Cecil.

-Tranquilízate Aijima, Otoya ya nos dijo que no debemos pensar mal de Otori, además lo considero un buen sujeto-

El alivio se pudo percibir en los cinco chicos prosiguieron con su desayuno y se dedicaron a hablar sobre que harían esa semana, ya que las tareas como idol habían disminuido un poco…

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8*8*8*8*8*8*8

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Por otro lado, en Raging entertainment…

En su habitación Eiichi se alistaba; preparándose para la llegada de la compositora y su pequeño pelirrojo. Peino sus cabellos, limpió sus gafas y sólo llevando puesto un pantalón se movió del tocador a su enorme closet. Buscaba una camisa, se situó frente a estas y cuestionó elevando su mano a su barbilla.

-Jum…. ¿Cuál usaré? - pasaba sus dedos en cada fina prenda hasta que dio con una camisa a botones color vino la tomó en sus manos y se la colocó mientras tomaba un pequeño chaleco para colocarlo sobre está. Eiichi parecía que tenía una cita y estaba listo para ello.

Abajo los chicos aún desayunaban, Nagi trataba sacarse de encima a Shion el cual le pedía que lo alimentara.

- ¡Ya basta, no te voy a dar de comer!-

- ¡Pero, tengo sueño! - replicaba Amakusa quien era empujado por el menor; en cuanto a Van y Eiiji hacían ejercicio, unas cuantas lagartijas para despertarse mejor.

-Uno… dosss…-exponen ambos mientras el aliento se les iba de sus bocas en cada movimiento.

En la cocina, Yamato observaba con atención a Kira, el cual le pidió que le ayudará a preparar los panqueques para todos, ya se había comido seis y ante esto Sumeragi dijo:

-No es ayuda si te los comes todos-

- ¡Es que cocinas muy rico! - gritó extasiado y con la mirada iluminada, tornando la expresión de su rostro emocionada. Kira le observó de forma nerviosa al punto de girarse e ir por más leche a la nevera. Mientras que Hyuuga le seguía.

Pasado un tiempo, los chicos ya estaban listos a la espera de su compositora. Cuando se les anunció que Nanami Haruka y un invitado especial ya se hallaban en la sala de juntas de la agencia. Rápidamente Eiji cuestiono a su hermano.

- ¿Un invitado especial? ¿Quién será Nii-san?-

-Es una sorpresa, vamos traigan sus libretas llegó la hora hacer música.

Siguieron a su líder y enseguida abandonaron aquella sala para ir por el pasillo que conducía al edificio adjunto.

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Una media hora antes…

Habían bajado del taxi que los llevó hasta la fachada de Raging Entertainment; ambos observaban la inminente estatua de Otori al frente. Nanami ya había estado ahí antes, por lo tanto, ella estaba tranquila y lista para iniciar una nueva experiencia en la construcción de una canción para los chicos de Raging. A diferencia de la última vez que compuso "Heavens gate" y "Fumetsu no inferno" en esta ocasión no la haría sola, sino que tendría los comentarios y sugerencias de los chicos. Prontamente colocó su laptop en su pecho y luego observó a Ittoki.

-Bien ya estoy lis….- la jovencita se silenció al notar a Otoya nervioso, temblaba y sudaba bajo aquella chaqueta blanca con rojo: - ¿Ittoki-kun, que sucede?

-Na…nada es sólo que… Creo que mejor me voy yo… No debí venir - Susurró nervioso y con la mirada asustada.

- ¿Por qué, dices eso? -

-Es que…- se juntaba los dedos con nerviosismo y pensaba: -"Una cosa es estar solo con Eiichi, pero ahí estarán todos ellos y… entonces, ¿Oh, por qué vine?" -sacó su iPhone e intento textear, pero la mano de la joven Haruka le detuvo, dedicándole una radiante sonrisa llena de confianza:

-Todo estará bien, vamos -

La chica le arrastró hasta pasar las puertas eléctricas, finalmente ya estaban frente a la recepcionista la cual habló con Haruka mientras que Otoya tragaba grueso: -"Sólo espero no causarle problemas"- Pensaba aún nervioso. Luego de ser registrados ambos fueron guiados por la joven que los llevó al estudio en donde aguardaban por los 7 jóvenes. Estaba nervioso, vaya que lo estaba, jamás había estado en territorio "enemigo".

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8*8*8*8*8*8*8

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En los pasillos se escuchaban el zapateo de aquel grupo. Eiichi lideraba y mientras más se acercaban él observaba a su equipo con interés y nervios, mientras no podía evitar cuestionarse: "¿Realmente estoy listo para confesar lo que siento por Otoya a mis amigos?"- Examinaba en su interior las consecuencias de revelar su terrible pasión por el de cabellos rojos.

¿Cómo explicarles a ellos que su líder es alguien cuyo corazón ha sido cautivado por otro chico?

¿Lo aceptarían?

¿Lo abandonarían?

¿Le juzgarían? Con estas interrogantes llegó por fin a la puerta que separaba a su persona de Otoya.

Tomó las manijas, antes de abrir él se detuvo y se giró exponiendo:

-Les aseguró que todo lo que hago es por el bien de Heavens y por el amor que tenemos a la música; nunca cambien su forma de ver la vida… Hoy comienza una nueva era para nosotros - Inspirados todos los chicos se observaron con real entusiasmo.

- ¡Nii-san cuenta con nosotros! - expuso Eiiji, se sentía orgulloso por el crecimiento que demostraba su hermano.

Las puertas se abrieron y por fin los chicos entraron en cuanto lo hicieron se hizo silencio, aquel silencio profundo que asustaba, y puso más nervioso a Otoya; Haruka se puso en pie y acercándose al grupo expreso: - ¡Por favor, Trabajemos juntos! -

El grupo apreció con buenos ojos que ella hiciera reverencia, luego observaron a Otoya acercarse y agregar: - ¡Me alegra poder estar aquí! ¡Espero poder ser de ayuda, y dar mi punto de vista y sugerencias! -

- ¿Qué? - cuestionó agitado Nagi - ¿Cómo que esté pelo de tomate nos va a ayudar? -

- ¿Estas bromeando, Eiichi? - cuestionó molesto Yamato.

- ¡Haru-chan! ¡Oto-chan! Bienvenidos -saludaba Van, tomando a ambos en un abrazo mientras susurraba al oído del pelirrojo: -Bienvenido a nuestra familia Oto-chan - Ittoki le observó con una expresión llena de sorpresa mientras Kiryuin se apartaba de ambos e iba a una silla.

-Si esto es lo que desea Eiichi…- Hablo de manera apasionada y calmada Shion: - Lo aceptaré sin dudar-

- ¿Entonces están de acuerdo Nagi, Kira…chicos? -

El silencio reinó y luego de unos minutos todo cambió. Nagi asintió de muy mala gana, el resto no dijo nada solo tomaron asiento en sus respectivos lugares.

Y así comenzó la reunión entre Heavens, la joven compositora y el líder de Starish. Lo primero en cuestión era el tema que abarcaría para este nuevo disco. Haruka apuntaba las sugerencias. Todos apoyaban las ideas del resto, no obstante, cierto castaño de gafas no decía nada, por una razón estaba perdido en apreciar a su chico Otoya, que al lado de Haruka rompió su miedo y se decidió por hablar.

-Si me permiten opinar, creo que Heavens necesita una canción que remueva hasta los más profundos sentimientos de los fans-

- Me gusta eso… Otoya - inquirió Otori mayor, mirándole desde su silla la cual estaba al otro extremo.

-Interesante - Expone Nagi con cierta ironía, aun no aceptaba aquel intruso ahí. Solo lo hacía porque su líder estaba de acuerdo.

-Un ritmo que sea fuerte, poderoso -Atribuyó a Yamato, elevando un puño y dedicando una mirada feroz a sus compañeros.

-Perfecto y armonioso - Agregó Eiji.

-Con letra profunda y apasionada - expuso Van.

-Con coros celestiales…- agregó Shion.

-Eso me agrada - sonrió Otoya mientras observaba a Haruka - ¿Podemos hacer todo eso Nanami? -

-Claro que sí-

Mientras ellos lanzaban ideas en otra habitación que contaba con varios monitores, en un escritorio negro y un ambiente lleno de humo de habano; Raging con atención observaba a tan extraordinario visitante y con ímpetu se cuestionaba una y otra vez:

- ¿Cómo Shining permitió que este chico viniera a mi agencia? -

Se puso en pie, caminaba de un lado a otro. Pensaba profundamente y con cuidado. Mientras las horas pasaban y finalmente a eso de las 3 de la tarde los jóvenes tomaron un descanso. Al igual que Raging quien se dedicó a ir a la sala en la que estaban reunidos…

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8*8*8*8*8*8*8

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Haruka y Otoya fueron a la cafetería en la cual se sirvieron un pequeño bocadillo; mientras lo hacían Eiichi observaba a su chico. Lo añoraba, sus orbes violetas no podían apartar su vista de él, apreciaba cada movimiento de este, mentalmente se imaginaba ahí a su lado probando sus labios. Registraba y memorizaba desde sus pies hasta la punta de sus cabellos rojos; a su lado Kira susurraba: -Se te cae la baba de tanto verlo-

-Me siento terrible sin poder tomarlo entre mis brazos y besarle-

-Tranquilízate, sabes que no es el lugar y mucho menos el momento… Conformate con verlo-

-Nii-san - Se unió Eiiji a ambos: -Fue buena idea traer a Otoya seguro que si trabajamos ambos equipos podríamos hacerlo mejor-

Eiichi se alertó y enseguida dijo: - No creo que Starish quiera venir, pero que su líder esté aquí es un alivio - añadió sonriente -No quiero que los demás sigan teniendo esa idea equivocada de que somos enemigos-

-Te entiendo…-

Mientras conversaban, Haruka en conjunto de Otoya se retiraba para ir a la sala y en el transcurso Raging Otori se presentó. Ambos chicos se detuvieron en el pasillo pronto el dueño de aquel edificio expuso: - ¡Bienvenido a nuestras instalaciones Otoya Ittoki!-

-Señor Raging - llamó nervioso y asustado, al hombre de gafas negras y sombrero: -Lamento haber venido sin autorización suya…-

-Despreocúpate… deduje que mi hijo te invito aquí - el hombre sonrió para el chico y luego añadió: - Puedes venir cuando gustes chico…-

-Otoya - llamó Eiichi al final del pasillo, sus ojos tras aquellas gafas se mostraron asustados, Eiichi corrió a la cercanía de su pelirrojo y se posó entre este y su padre: -Por favor vayan a la sala ya los demás los están esperando-

Otoya leyó la expresión de Eiichi, conocía suficiente del chico para saber que estaba incómodo, comprendió de inmediato y decidió mejor ir con Haruka a la sala de juntas. Muy en su interior algo le decía que debía evitar a ese hombre. Una vez que Ittoki se perdió por el pasillo, lejos de la vista de padre e hijo, el menor cuestionó: - ¿Qué haces? -

-Lo mismo te pregunto… ¿Por qué traes al enemigo a mi casa, Eiichi? -

-Ellos no son tus enemigos, Shining Saotome es tu enemigo - rectifico desafiante y molesto.

¿Hasta cuándo ese hombre seguiría con esas heridas del pasado?

-Vaya… de nuevo faltándome el respeto ¿No aprendiste la lección antes?-

-Solo te trato como tú lo haces conmigo y mi hermano… si me disculpas estamos en mitad de algo-

Raging, lo vio partir sin decir nada, pero sus gafas brillaron al elevar su rostro y expresar: - ¿Qué tramas Eiichi?-

El tiempo fue pasando, los días en que Nanami y Otoya asistían a Raging Entertainment ya cumplían una semana ese domingo. Los jóvenes de Heavens estaban en el estudio de grabación escuchando los arreglos que había creado Nanami y sorpresivamente Otoya quien había contribuido a escribir los acordes y letra musical en la guitarra. Haruka entregó las hojas de la melodía al equipo musical de la agencia. Ellos enseguida se acoplaron a las notas musicales. Otoya se ofreció a tocar el solo de guitarra.

- ¿Ahora nos ayuda? - cuestionaba Yamato.

-Silencio, están a punto de comenzar - expuso Eiichi mientras observaba a Ittoki acomodarse la guitarra y afinar. Se veía tan radiante, estos días cerca de él le dieron nuevos brillos a lo que sentía, además de probar su resistencia, pues había logrado no acercarse a él y besarle, aunque lo deseaba como nunca. No es algo que podía hacer en la agencia con toda la vigilancia que su padre tenía implementada. Si este se enteraba seguro sería malo.

De manera inmediata él de baterías marcaba el inicio de la canción que sería su nuevo sencillo, al iniciar y escuchar la guitarra de Otoya; todo Heavens se emocionó al ver los frutos de su esfuerzo en composición realizados, pues ellos habían aportado un poco de todo en esa canción a la cual ya por fin le podrían dar una letra.

- ¡Es increíble! -

- ¡Siii! ¡Esto es lo que yo buscaba! -expresó Eiichi emocionado.

- ¡Es poderosa! -

-Y con el toque de piano se está escuchando demasiado emocionante -Agregaba Kira a las palabras de Yamato mientras que Nagi y los demás estaban impactados.

Otoya dentro de aquella cabina movía sus dedos sobre las cuerdas de la guitarra como el profesional que se había vuelto. Quería dar lo mejor de sí para que aquella canción quedará alucinante y justo en el solo de guitarra cerró sus ojos e imagino algo que le diera la adrenalina de resistir y marcar los acordes tan llenos de emoción. Imagino al castaño en una carrera, la más difícil y llena de obstáculos; que le hizo tocar como nunca lo hizo.

Eiichi sintió que su corazón se aceleró, sin duda su chico le había dado una sensación y experiencia mejor que las carreras: - Otoya…- le llamó de manera suave y dibujando en su mirada lo que sentía por él.

- ¡Nii-san ese solo de guitarra esta genial!

-Wow, sin duda alguna es un tema bastante nuevo y fresco nunca creado -expone increíblemente agitado Yamato.

- ¿Estas son las clases nocturnas de los viernes Eii-chan? Ya quiero escucharte tocar - Expuso Van observando a su amigo con una expresión sospechosa.

Eiichi se acomodó las gafas se acercó a él y le dijo con suavidad aprovechando que los demás se dirigían a felicitar a Otoya: -Van… Si dices algo más, creo que consideraré darte la cocina como dormitorio…-

-Ah… jajajajaja - reían ambos, Kiryuin lo hacía de forma nerviosa: - Ya entendí jajaja -

Mientras el coqueto de Van sudaba frío luego de las palabras de su líder, el resto de sus compañeros se reunían alrededor de Ittoki.

-Lo armonioso de los coros celestiales y el rock pesado se están uniendo en un glorioso conjunto de sensaciones, digno de las estrellas - expuso Shion.

- ¡LA AMO! - grito Nagi a su lado Kira asentía complacido.

-¡SIIIII!- Observó a sus compañeros y expuso animado -Esta noche escribiremos la letra pongan todo en esto -

- ¡Hai! -

Otoya finalizaba al igual que la banda de la agencia, los cuales se observaban y luego se ponían en pie para aplaudir al joven de cabellos rojos quien hizo una reverencia y sonriente agradeció a todos …

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8*8*8*8*8*8*8

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Se encontraban en el lobby de la agencia, los chicos agradecen a Otoya la ayuda con la guitarra y por supuesto alaban a Nanami, era sin duda la principal compositora.

-Haru-chan, gracias por tu ayuda-

-No hay de que Kiryuin-san -respondía la joven con una bella sonrisa.

-La melodía esta lista sólo falta la letra y el título de esta - exponía Eiiji.

-Sabrás de nosotros pronto - expuso Sumeragi.

-Es soberbia, es un conjunto de coros celestiales, ha sido y es lo mejor que nos ha compuesto; las estrellas se lo agradecerán y el buen karma caerá en su vida-

-Amakusa-san todos la hicimos y por eso ha quedado sorprendente-

- ¡Otoya! Cuando puedas sacar tiempo enseñarme a tocar la guitarra de esa manera ¡Te luciste con ese solo! - exponía Yamato al lado del pelirrojo al cual dio una buena palmada en la espalda.

- ¡Ah! Gra… Gracias Hyuuga-san… -

-Yamato, ¡Dime Yamato! Jaja - expresó mientras acariciaba sus cabellos rojos.

El menor del grupo se acercó con los brazos cruzados hasta el pelirrojo: - No me gusta la idea de darle las gracias a el líder de Starish, pero… Creo que nos has dado una buena sinfonía - admitió serio Nagi - ¡Pero fue sorprendente! - gritó para lanzarse a Ittoki en un abrazo, tal parecía que todos lo apreciaban y valoraban. En ese corto periodo de tiempo el pelirrojo logró hacerse querer por Heavens. Eiichi estaba complacido en que todo salió como lo planeó y mejor.

- Bueno, ya es suficiente… Nanami, Otoya los llevaré personalmente a la academia -expuso Eiichi acercándose a los susodichos. -Mientras tanto chicos, recuerden lo que hablamos… Regresare en unas horas para ayudarles-

-Claro - expuso Van mientras los chicos se despedían de la joven y el chico.

Finalmente, los tres quedaban solos, Haruka notó como ambos chicos se miraban uno al otro como en varias ocasiones lo hicieron en el transcurso de la semana; la joven recordó que ambos no habían tenido oportunidad de estar solos por lo tanto ella habló y dijo:

-Otori-san… No se preocupe por mí, pediré un taxi-

- ¿Nanami? - llamó Otoya preocupado.

-Lo siento, pero Otoya no me perdonaría si te dejo ir sola por ahí. Así que vendrás con nosotros-

Los tres caminaban al estacionamiento, Raging los observaba desde su oficina, aún pensaba en que ocurría… ¿Por qué su hijo se acercaba tanto a ese chico? ¿Qué estaba tramando? ¿Por qué Shining le había permitido venir a su agencia por tanto tiempo, si a regañadientes aceptó hacer un contrato con ellos por la chica? … Algo no andaba bien, de eso no tenía dudas el del sombrero.

Por otro extremo la joven chica subía a la parte trasera del auto y Otoya se sentaba al lado de Eiichi, quien lo observó por un instante de verdad quería besarlo, sentía que ya no podía aguantarse; sin embargo, observaba por el retrovisor a su pequeña acompañante, en otra ocasión tendría que ser.

Haruka se aclaraba la garganta y susurraba con nervios: -Otori-san, no tiene que disimular frente a mi yo comprendo lo que sucede-

- ¡Nanami! - expuso Otoya totalmente sonrojado, Eiichi dibujo una pequeña sonrisa que puso más nervioso al chico, que fue tomado de una de sus manos y la cual fue besada por el de gafas.

-No puedo negar que preferiría besar sus labios, no puedo permitir que Otoya se avergüence… pero te agradezco que comprendas lo que sentimos -

- Claro que sí, lo sé y lo supe desde que un amigo me lo comento -sonrió ella.

- ¿Hum, acaso hay algo que deba saber Otoya?

- Te lo explico después - respondió con suave voz.

Finalmente tomaron camino y mientras viajaban Otoya finalmente rompió aquella coraza contando a su querido castaño las diferentes experiencias que había pasado cuando pequeño en el orfanato. Su infancia a pesar de tener ese lado oscuro y solitario también tenía muchos momentos felices. Nanami les observaba en silencio, los notaba muy unidos tanto que respiró tranquila, pues Otori parecía un buen chico, educado, atento y tierno ante los ojos de la chica, nada que ver a lo que mostraba a los demás y por lo cual muchos le temían.

Los tres reían cuando Otori relataba algunos sucesos bochornosos de Heavens, la verdad es que conociéndolos les parecían jóvenes muy divertidos. El viaje culminó al entrar a los predios de la Academia en la cual el camaro rojo se estacionó a eso de la siete pm frente a las gradas los tres salieron y aún reían.

Mientras estaban ahí Haruka expuso animada: - Fue un placer crear música con Heavens y con Ittoki -kun, nos veremos cuando esté lista la canción -

-Pronto sabrás de nosotros - expuso Eiichi mientras observaba a su chico de manera insistente, Haruka se despidió y entró a la Academia, en cuanto paso la entrada unas gafas negras la observaron; Shining estaba ahí de pie, se asomó hacia la puerta y finalmente observó a Otoya y a Eiichi el cual tomó su mano y dijo: - ¿Volverás mañana? -

- No lo sé… Tengo que saber qué cosa decir para salir -

-Otoya podemos ir al jardín -

-Si… -

Ambos se dispusieron a caminar mientras lo hacían Otori exponía: -Estos días han sido duros para mí, tenerte tan cerca y lejos a la vez es difícil de soportar -

-Yo también me siento así…- Otoya lo detuvo, observó hacia la lejanía de aquella entrada y luego observó el pequeño laberinto de arbustos que tenían a su lado, al asegurarse de que no había nadie a los alrededores, halo Eiichi y se adentraron a aquel pasadizo de arbustos pulcramente podados. Una vez bajo aquel refugio, sin mediar ninguna palabra, el pelirrojo reunió sus labios con los de Otori el cual observaba su rostro y susurraba entre besos:

-Van a descubrirnos-

- No me interesa... no quiero cumplir esa estúpida regla-

- ¿Qué regla? - cuestiono Otori intrigado.

-Es una tontería de Saotome, nos prohibió enamorarnos mientras somos Idols -dijo un poco serio y molesto.

- ¿Pero… Por qué? - cuestionó el castaño tomando su mentón.

-Según dicen los rumores, él fue lastimado y por eso dejó de ser idol, dice que el amor te entorpece… Pero, eso no es cierto te da más fuerzas - dijo abrazándose a Eiichi quien atrajo su rostro al suyo propio y agrego:

- Te inspira, te anima… te…- se silenció mientras le besaba, con la mayor dulzura que fue capaz. Sin embargo, sus cuerpos se tensaron ante el deseo, comenzando a pedir más. Eiichi acariciaba su rostro y luego sus cabellos mientras que Otoya sólo podía dar pequeños jadeos en aquel beso.

Ittoki temblaba de pies a cabeza, algo en su cuerpo estaba naciendo. Una sensación que lo invitó a susurrar el nombre de Eiichi, quien al escuchar aquella dulce voz le abrazo juntándose en un ardiente y cálido abrazo que causó en el más alto apartar sus labios y guiarlos hacia el cuello del pelirrojo, donde dio pequeños y apasionados besos. Ambos estaban sofocándose, el sonrojo en sus rostros y la agitación de sus corazones causó que aquel deseo aumentará al punto de temer llegar más lejos.

-Otoya… No sé si sientes lo mismo que yo, pero algo quema en mi… -

-Yo… No puedo mantenerme en pie… Y mi cabeza se siente liviana… Además de… -Jadeó buscando los labios del castaño quien percibió el calor de aquel aliento tan deseado por sus labios, tomó entre sus manos el rostro del pelirrojo y lo beso como si no hubiera un mañana.

Entre los arbustos Shining Saotome observaba todo, apretaba sus puños fuertemente. Pensaba en salir y sorprenderlos, estaba a punto de revelar la verdad que escondía a Ittoki, pero se contuvo, analizó mejor la situación y les dejó solos; furioso abandonó aquel lugar y les dejo estar juntos para ir a su oficina quizás había perdido esta batalla contra Eiichi, pero la guerra apenas estaba comenzando. En su oficina estaba decidido a planificar algo que pudiera separarlos.

Después de caricias y cientos de besos, por fin Eiichi era interrumpido por su teléfono, se trataba de Eiiji, el cual le cuestionaba a qué hora llegaría pues ya era tarde y él no volvía, agobiado y sin ánimos expuso : -Debo irme.

-Eiichi… no te vayas, … quédate más tiempo-

-Aunque es lo que quiero, sabes que no puedo…- Aunque era cierto lo que decía, también Otori sentía alivio de haber sido interrumpido por su hermano, ya que no sabía si se podría contener si seguían besándose, jamás imaginó que Otoya despertaría en su persona tal lujuria y deseo sexual.

No obstante Otoya se sentía agitado, excitado y abrumado, temblaba como una cría de corcel recién nacida. Sus mejillas y labios se encontraban ardiendo. Un silencio incómodo se formó, aquello había sido peligroso tanto que el pelirrojo se decía a sí mismo: "Tranquilízate… Sin embargo, todo mi cuerpo se estremece… Eiichi me hace sentir cosas que jamás había sentido, mi cuerpo reacciona a sus besos." Aquellos orbes carmesíes observaron con preocupación y susto al castaño quien acarició una de sus mejillas y susurro:

- Otoya, te gustaría que nos viéramos el viernes -

No podía negarse a aquella voz profunda que lo tensaba y le hacía vibrar. Apresurado dedicó una sonrisa y respondió. – Si, cuando sea… Quiero estar contigo -

Otori beso fugazmente sus labios y mientras juntaba su frente con la del chico y confesaba: - Te amo tanto… Te necesito las 24 horas, sin embargo, debemos estar atentos y ser cuidadosos por nuestra carrera -

-Tienes razón - expuso Otoya.

Ambos decidieron refrescar un poco sus rostros y ya más calmados se encaminaron para ir de regreso al auto, en donde el menor se despidió con un beso en su mejilla. Otoya divisó aquel auto alejarse y perderse en la enorme entrada del complejo, ahora lo que seguía era entrar e ir a su habitación para enviar mensajes al de gafas sin embargo…

Para su sorpresa el maestro Ringo lo esperaba y le observaba con preocupación.

-Otoyan… Shiny quiere verte-

El joven se estremeció al escuchar aquello demasiadas cosas pasaron por su cabeza "¿Nos habrán descubierto?" se preguntaba una y otra vez. Ansioso seguía a su maestro que iba en dirección de la oficina del director, estaba nervioso si realmente fue descubierto seguramente lo expulsarían y si eso sucedía ¿Qué ocurriría con Starish?…

Al entrar encontró al director observando por la ventana. Otoya se situó al frente del escritorio mientras escuchó como Ringo cerraba la puerta dejándolos. Pasó un minuto cuando por fin aquel hombre se movió hasta donde estaba una mesa que contenía bebidas, Ittoki estaba sorprendido nunca imaginó que Saotome bebiera.

-Parece que una tormenta se acerca -hablo serio y molesto. El pelirrojo se sentía realmente incómodo, incapaz de mover algún músculo solo esperando por lo que esté diría. Ya por fin el hombre habló, sin dejar ese semblante serio y de manera profunda prosiguió: -Mister Ittoki…- Otoya tragaba grueso - Debido a su excelente desempeño en Starish será promovido, por lo tanto, usted a partir de mañana tendrá una serie de asignaciones. Su agenda estará saturada desde las ocho de la mañana hasta las diez de la noche. Sus responsabilidades comprenden desde entrevistas y sesiones fotográficas a lo largo y ancho de todo el país.

- ¿Eh, pero…?-

-He ordenado a la señorita Nanami que inicie la estructura de solos musicales, así que en las noches usted y ella escribirán sus canciones… Los anunciantes han visto el potencial que usted tiene, así que quieren realizar un disco piloto en solitario para usted. Yo lo recomendé y ellos aceptaron -

-Agradezco mucho la oportunidad, director, pero yo… -

- No se preocupe por los demás, ellos también tendrán su disco en solitario, sin embargo, iniciaremos con usted, antes que todo comience, necesito que me entregue su celular, no quiero que nada lo distraiga, pues estará 100% trabajando para este gran paso -

- ¿Mi celular? -

-Si…-

Otoya se lo pensó, pero luego de un momento bloqueo y entregó su iPhone al director, cual colocó este en el escritorio y luego se acercó al chico a quien tomó de los hombros y expuso: -Doy por iniciado el proyecto de solos musicales… No me falle Mister Ittoki -

Otoya observaba su pobre teléfono el cual vibró y mostró una luz, estaba seguro de que era Eiichi, pero sin poder hacer nada dejó la oficina. Rápidamente se condujo a la habitación de Cecil para pedirle su celular, no obstante, este no se hallaba y en su lugar Hyuuga se encontraba con una maleta llena de las pertenencias del pelirrojo, el cual cuestionó:

- ¿Qué está pasando? -

- El director quiere que te muevas a una habitación individual…- Respondió mientras afuera ya el viento se azotaba tremendamente fuerte, la tormenta se avecinaba con prisa: -No quiere que te distraigas, así que estarás en el ala este de la academia -

-Pero, ahí no hay nadie -

-Así es… vamos -

-Espere profesor Hyuuga necesito hablar con Ren -

-Ya ellos están en la oficina de Shining a cada uno se les dará órdenes - Expuso el pelinaranja mientras lo llevaba hasta el ala indicada. Otoya estaba asustado y completamente confundido, sin mencionar que triste quizás esta era la última vez que vería con Otori en un largo tiempo.

Hyuuga Ryuuga iba al frente de él y caminaba en silencio, parecía un oficial llevando a un prisionero a su celda, Otoya mientras más se adentraba en el ala este, notaba que subían gradas y gradas hasta que por fin llegaron a la habitación que sería su hogar de aquí en adelante. Al abrirse la puerta notó una cama y la habitación que parecía estar decorada de una manera coloquial y clásica, un estilo victoriano se podía percibir en cada rincón.

-Bien… las órdenes fueron precisas a partir de esta noche dormirás aquí-

Un fuerte relámpago seguido de un fuerte trueno se presentó iluminando por un segundo aquella habitación lúgubre en la cual Hyuuga le dejaba solo; Otoya rápidamente buscó por todo el lugar un teléfono y mientras lo hacía escuchaba el sonido de una cerradura.

- ¿Pero, qué…? - Se dijo llegando hasta la puerta en la cual se dio cuenta que estaba bajo llave, esto lo sorprendió algo no andaba bien…

Afuera Ryuuga guardaba la llave en su elegante traje y mientras caminaba se encontró con un preocupado Ringo el cual dijo. -No me lo tomes a mal, pero, esto se llama arresto-

-Solo cumplo órdenes-

-Ese pobre chico está sufriendo por las tonterías de dos adultos-

-Jamás pensé que Shining llegaría a este punto… Son solo dos chicos de seguro se aburrirán y Otoya volverá a ser normal-

- ¿Normal…? quieres decir que la Homosexualidad es una enfermedad-

-Pues…-

-Sabes algo, mejor cállate -

El pelirrosa se apartó de su estúpido amigo el cual suspiro y expuso: -Lo siento-

Aún pidiendo disculpas se perdieron sus voces por el pasillo… En tanto adentro Ittoki no podía encontrar una salida todas las puertas que daban al pasillo estaban cerradas con llave, sofocado fue directamente al ventanal en el cual las gotas de aquella tormenta golpeaban con furia el vidrio, corrió por la superficie de aquella terraza y se asomó apoyándose al barandal de mármol y hormigón, con susto pudo ver lo alto que estaba. Las gotas chocaban en su rostro mientras que el mareo le acechaba, le atemorizaban las alturas y una caída desde el quinto piso no sería lindo. Totalmente atrapado elevó su rostro para ver los árboles moverse furiosos contra el viento era una tempestad…

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8*8*8*8*8*8*8

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Aquel auto rojo llegaba al estacionamiento, los limpia parabrisas aún funcionaban acelerados Eiichi había manejado bajo esa tormenta y preocupado susurraba: -Parece que el cielo se va a caer-

Mientras bajaba, pudo ser testigo de cómo un rayo caía en la estatua de su padre, esta no se partió, pero sí pudo ver como aquella luz bajo por todo lo largo de aquella figura de metal esto no le gustó nada. Tomó su celular y marcó a Otoya, no obstante en seguida la voz mecánica de una mujer dictaba:

- "La persona que está intentando llamar está fuera del área de cobertura o su línea ha sido desconectada."-

- ¿Otoya…? - Se preguntó angustiado, aquella tormenta causó caos en toda la ciudad, hasta la madrugada, un nuevo día se presentaba en el horizonte…


Finalmente Saotome los a separado que pasara!

nos vemos el 31 de mayo n.n