- Vamos Ichigo-kun vamos a ese está enorme.

El joven solo miraba con cara de horror el tobogán que había escojido su débil y tranquila acompañante

- Segura que quieres ese Orihime?.

- Vamos no me digas que le tienes miedo a un juego y no aún Hollow.

Se reía la ojigris.

- Eso es una locura shinigami sustituto de élite, jajaja.

- Claro que no Orihime, yo solo preguntaba.

Respondía el pelinaranja retomando su semblante.

- Vamos.

La ojigris tomaba la mano del pelinaranja.

Estaban en la fila y la próxima era la ojigris muy emocionada se sentó en la llanta y se lanzó alzando los brazos de emocion.

- Wiiiiii que divertido.

El pelinaranja la miraba incrédulo, desde cuándo se había convertido en esta nueva y valiente Orihime? Oh es acaso que siempre lo fue y apenas estaba notandolo.

- Es su turno joven.

Decía el salvavidas encargado.

- Qué ? Ah ya si .

El pelinaranja se subió temeroso y cerró los ojos llegó al final del tobogán más pálido que un papel.

- No lo puedo creer .

La ojigris reía sin parar.

- Vamos Orihime no seas así, mi mamá era la única que sabía a mi miedo a los toboganes, bueno ahora tú lo sabes.

La ojigris dejo de reír.

- No te preocupes Ichigo-kun, no lo sabrá nadie y gracias por venir conmigo a pesar de eso.

- Te parece si vamos a comer algo para bajarme el susto.

Decía un aún asustado pelinaranja.

- Claro Ichigo vamos.

Ambos caminaban por el lugar buscando un lugar de comida.

- Si vamos a ese?

El pelinaranja señalaba un puesto de comida americana, hamburguesas,pastelillos y malteadas.

- Wow enserio? Ichigo, creo que hoy hecho cosas que no hago muy amenudo.

Sonrió la ojigris.

- Día sin reglas lo recuerdas.

Comentaba sonriendo el pelinaranja.

- Eso parece, me esperas quiero ir a cambiarme.

- Claro are lo mismo, te esperaré aquí afuera y si tú sale antes me esperas.

Ambos se marcharon entraron a la regadera se quitaron el agua con cloro y pusieron sus ropas., El primero en salir como era de esperarse fue Ichigo.

- Wow eres muy rápido Ichigo-kun.

Comentaba la ojigris saliendo del baño, Lucía igual de guapa solo su cabello continuaba algo húmedo.

- Soy hombre no hay mucho que arreglar.

Río un poco la ojigris.

- Vamos ya muero de hambre.

Comentaba un hambriento pelinaranja, mientras llevaba a la chica de la mano dentro del restaurante.

La ojigris estaba más que feliz sentía que en cualquier momento sonaría la alarma que indicaría el término de su sueño, pero ella estaba dispuesta a disfrutarlo.

Se sentaron en una mesa y una joven camarera los atendió.

- Les puedo tomar su orden.

Ambos pidieron hamburguesas, malteada y un pastelillos de postre.

- Gracias.

Comento una sonrojada ojigris.

- Porque dices gracias Orihime?

- Porque la estoy pasando tan bien, gracias por invitarme, salí de lo cotidiano, del cuidado extremado de Byakuya y Abarai-kun,sin contar con la preocupación de Kuchiki-san y Tatsuki.

Comentaba algo decaída la ojigris, Ichigo la observaba mientras hablaba.

- No sé que este pasando conmigo, sea bueno o malo, pero tanta protección me hace pensar que soy débil y siempre eh querido ayudarles a Kuchiki-san y a ti, no ser un estorbo.

- Pero qué dices Orihime? Tu no eres un estorbo eh olvidado todas las veces que me has sánado, protegido incluso fue un gran sacrificio irte a hueco mundo por nosotros.

La ojigris abrió los ojos a más no poder de la sorpresa de darse cuenta de los que pensaba de ella.

- Orihime siempre eh tenido una duda. Qué quiero aclarar hoy.

- Dime Kurosaki-kun, perdón Ichigo-kun.

- El día que te fuiste a hueco mundo y curaste mi herida...

La ojigris estaba nerviosa y su nerviosismo aumento al recordar ese día.

- Ese día tú me contaste sobre un sueño, de vivir cinco vidas diferente, de trabajar en cinco lugares diferentes y de...

No pudo terminar la conversación pues su insignia de shinigami empezó a sonar, luego de un estruendo y personas gritando fuegoooooo.

El pelinaranja no podía creer su mala suerte y le dijo.

- Ponte en un lugar seguro yo iré por ti lo prometo.

La ojigris aún estaba nerviosa por la plática no le dió tiempo de hacer nada solo asintió con la cabeza, el shinigami se alejo.

En el campo de batalla se ven enormes y ferozes Hollow ya estaban siendo atacados por Renji, Byakuya, Rukia, Ishida y Sado.

Al ver eso se sorprendió Ichigo, pues no podía creer que la cituasio fuera tan grave para tener a todos en sus mejores poses de batalla.

- Ichigo donde está Inoue?

Pregunto con voz de preocupación Rukia.

- Está en un lugar seguro no te distraigas.

Respondió desafiante Ichigo mientras atacaba a un Hollow.

El capitán volteo a ver y al darse cuenta de que no había llegado con la ojigris se descontroló.

- Kurosaki donde está Orihime?

- Ya he dicho en un lugar seguro.

Contesto el pelinaranja.

Lejos de allí en un lugar "seguro" se encontraba la pelinaranja, observando a lo lejos la batalla escuchando los estruendos de la pelea.

- Iré a ver qué puedo ayudar, estoy arta que me dejen afuera de la batalla.

Empezaba a caminar cuando enfrente ve a un hombre moreno, cabello café hasta los hombros y hermosos ojos verdes.

La ojigris se puso nerviosa.

- Mi nombre es Akiyama Fukui, tenemos un amigo en común.

La ojigris no le parecía de confiar, su nerviosismo aumentaba cuando sintió un golpe y calló desmayada.

- No dejaste que se pusiera interesante quería ver qué tanto poder tiene.

Comentaba el ojiverde.

- Cállate tu y tus ganas de peliar no olvides que es una humana.

Comentaba la peliroja.

- No cualquier Humana.

Comento el peliplata tomando a la ojigris en brazos.

- Vamonos.

Los tres desaparecen con la ojigris.

- Sembonzakura Dispersate.

Aparecen millares de pequeñas cuchillas y atraviesan a todos los Hollow.

- Capitán .

Se escucha la voz asombrada del pelirojo, por usar dicho ataque.

- Donde esta Orihime? Kurosaki Ichigo?.

Lo toma del kimono de shinigami.

- Nii Sama.

Replica un preocupada Rukia, pues pocas veces miraba así de alterado a su nii -sama.

- Qué te pasa Byakuya? Te eh dicho que está en un lugar seguro .

- Imbesil el reatsu de Orihime a desaparecido, no te has dado cuenta.

Los ojos de Ichigo salieron de si, al escuchar esas palabras, eh intentar persibir su presencia.

- No otra vez no.

Comentaba el pelinaranja safandose del hagarra del capitán y dirigiéndose a donde la había visto por última vez.

Al llegar al lugar a unos cuantos metros se encontró con la bolsa donde la ojigris había guardado su traje de baño.

Detrás de él llegó el capitán pelinegro y los demás.

- Jamás te perdonaré esto Kurosaki Ichigo, si algo le pasa a Orihime por tu error no te lo perdonaré, la deje bajo tu cuidado solo porque ella me pidió que no viniera y mira de nuevo está en peligro.

- Nii-Sama por favor.

Replicó una preocupada Rukia.

- Creen que esto sea cosa de Aizen, el prometió que regresaría por ella.

Comento el pelirojo, a lo que Ichigo se descontroló.

- No no puedo permitir que se la lleve, de nuevo iré a buscarla por todos lados.

Decía un Ichigo totalmente fuera de sí.

- Ichigo cálmate, Aizen está en poder de la sociedad de almas no es así capitan Kuchiki?

Preguntaba el Quincy.

- El tiene razón, el problema en si es que tenemos un enemigo que aún no sabemos quién es y ya hizo su primer movimiento, no sabemos dónde buscarla eso es lo peor.

Respondía el capitán pelinegro aún con rabia en su mirada.

- Vamos a la casa de Inoue a planear que vamos hacer.

Comento la pequeña shinigami.

- Claro que no yo me quedaré buscándola noche y día si es preciso.

Comento el pelinaranja.

El capitán se acercó y de un gran golpe lo noqueó.

- Taicho que está haciendo?

Pregunto el pelirojo.

- Solo estorba en ese estado de irracionalidad llévalo a casa de Orihime allí nos vemos en unos minutos tengo algo que hacer.

Desapareció usando shunpo.

Rukia y Renji lo tenían sujetado.

- Qué le está pasando a mi Nii-Sama casi nunca pierde la compostura la única vez que lo ví alterado fue cuando sacaron por error las cosas de mi hermana Hisana y el enloqueció.

Comento Rukia sujetando un brazo del pelinaranja.

- Me temo eso mismo Rukia.

- A qué te refieres?

Pregunto la pequeña shinigami.

- Me temo que mi capitán se esté interesando de más por Inoue.

- Imposible el no puede tu y yo sabemos lo que Ichigo e Inoue sienten.

Comentaba la pelinegra.

- Pues tu y yo lo sabemos pero no el capitán y eso me preocupa, deja yo llevo a Ichigo.

Lo carga de una y se acercan aIshida y Sado.

- Debemos irnos y planear una estrategia vamos.

Dijo el pelirojo.

En otro lugar muy lejano de allí, se encontraba una inconsciente pelinaranja.

- Realmente eres hermosa mi princesa.

Comentaba el peliplata mientras acariciaba su frente acomodando el flequillo de la chica.

- Interrumpo?

Decía una peliroja con un toque de burla y sarcasmo.

- Qué quieres aquí?

Decía un molesto ojiceleste.

- Como te saco a tu realidad? Pues la princesita no puede verte te reconocería ni a ti ni a mí nos conviene por ahora, así que vamos a tener que irnos antes que despierte.

Menciono la pequeña pero desafiante peliroja.

- Ya ya solo me despedía.

Menciono el peliplata.

- Vaya vaya si que te estás creyendo tu papel de Romeo, Oshiro, me sorprende de ti, en tus otra misiones hacías este papel con desagrado hasta pensé que no te gustaban las mujeres.

Decía burlonicamente el ojiverde.

- Estúpido, que desagradable eres, está no es cualquier mujer.

Menciono el peliplata mirando desafiante a su compañero y saliendo del cuarto.

Mientras en otro lugar se miraba llegar a un alterado Byakuya, a una tienda de la ciudad.

- Urahara, necesito hablar con Urahara.

Mencionaba en la puerta del lugar.

Con paso lento y moviendo su abanico hizo la entrada el del sombrero.

- Qué pasa a que debo el honor que el noble Kuchiki Byakuya venga a mi humilde lugar?.

- Dejate de sarcasmos, sé que no se mueve una hoja sin que lo notes, así que dime qué es lo que has averiguado ya.

- Temo no llenar sus expectativas capitán Kuchiki, pero aún no se quien es la persona que está interesado en Inoue Orihime.

Comento el del sombrero con un semblante ya serio.

El capitán dió media vuelta y volteo a ver al del sombrero.

- Pues el o ella sabe bien su objetivo, tiene a Orihime en su poder y nosotros estamos a ciegas

Termino de decir y se fue.

Urahara se quedó analizando y solo dijo.

- Espero que no sea lo que estoy pensando.

En una bodega abandona se encontraba la ojigris despertando un tanto adolorida.

- Aww que me pasó?

Se escucho la puerta abriéndose.

- Qué bueno que despierta princesa.

Decía un ojiverde un tanto sarcástico entrando en la habitación.

- Qué quieres de mí, porque me has traído a este lugar?

Decía Orihime con una mirada de determinación.

Continuará...

Bueno pues estaba inspirada según yo aquí les dejo el siguiente capítulo ya vendrá la acción y espero empezar a descubrir unas cuantas cartas pobre de nuestra pareja nadamás no los dejan estar en su romance pero tranquilos ya habrá tiempo saludos y dejen sus comentarios que me ayudan mucho e inspiran a seguir actualizando pronto besos.