Hola!

Bienvenidos a otra entrega de este fic primero que nada quiero agradecer a quienes lo leen y me regalan sus opiniones y votos, tambien un especial gracias a WAJIWAJI que siempre me ayuda a corregir y a editar el capitulo n.n

espero les agrade este capitulo que en lo personal me encanto muchísimo escribirlo fue una satisfacción tan unica muajajaj ya sabrán por qué 7u7r

ahora quiero darles un anuncio importante:

el capítulo 8 se atrasara un poco estamos acomodando algunas cosas y pues tomará un tiempito quizás a lo mucho tres semanas disculpen la espera de ante mano gracias por esperar n.n

bien ya dicho esto a leer!


Quédate a mi lado.

By:

Aurora la maga.

"Heridas del pasado, eventos de esparcimiento."

Raging Entertainment….

Aquella transmisión en la que el líder de Starish y su compañero fueron entrevistados fue vista por el presidente de ya mencionada agencia. La oscuridad en la habitación sólo era absorbida por la pantalla plasma que se encontraba al medio de varios monitores en esa oficina, Raging con un habano en la mano repetía una y otra vez aquellas imágenes, sus cejas estaban juntas pues aquel acercamiento entre su hijo y Otoya no aparentó para nada lo que decía Tokiya. Definitivamente algo más pasaba ahí.

-Y lo voy a averiguar.-expuso con suavidad y voz grave para enseguida tomar el auricular de un elegante teléfono color negro con botones que se iluminaron en rojo, estaba decidido a contactar con la televisora, su meta era pedir o más bien exigir ser el dueño de aquella grabación, luego de varios minutos al teléfono finalizó.-No me importa cuánto cueste… Pongan el precio, yo estoy dispuesto a pagarlo, pero esa grabación no será expuesta jamás.-expresó severo, colgando la llamada mientras aún observaba con atención aquellas imágenes y susurraba.-Eiichi... ¿Qué demonios estás haciendo?

En el mismo edificio en las instalaciones que resguardaba a los miembros de Heavens. Los chicos estaban en la sala Kira tocaba el piano en cuanto Yamato se encontraba a su lado, el joven rubio trataba de llamar su atención, Nagi y Shion discutían y Van con Eiichi trataban asuntos relacionados a las siguientes grabaciones de la miniserie en la que Kiryuin trabajaba. Estaban inmersos en sus cosas, que no notaron la llegada de Eiiji hasta que escucharon un fuerte portazo en la entrada y descubrieron que el menor de los hermanos subía las gradas corriendo directo a su recámara.

- ¿Pero qué? - cuestionó Nagi preocupado.

- ¿Ese fue Eiiji? -le secundo Kira.

Eiichi de manera ágil se puso en pie, su rostro parecía tener una expresión abatida pues se preguntó enseguida ¿Qué habría hecho que Eiiji entrará de aquella manera tan tempestiva? Fue a buscarlo ordenando a su grupo que se quedase ahí, el castaño subió las gradas y enseguida estuvo frente a la puerta de la habitación de su hermano y susurró. - ¿Eiiji… estas bien?

Por dentro Otori observo hacía la puerta, a pesar de estar molesto junto sus manos y nervioso pensó que había hecho mal. Su expresión fue triste al darse cuenta de que había defraudado a su hermano mayor, con lágrimas llenas de culpabilidad que cubrieron sus mejillas respondió suavemente.

-Si… Nii-san… Por favor déjame solo.

-Eiiji…-Llamó, con un tono pacífico y comprensible.

Por dentro el más joven pensaba una y otra vez en lo buena persona que es su hermano y en aquellas palabras que Tokiya dijo; que lo lastimaron. Molesto se preguntó ¿Cómo alguien podría hablar así de su querido hermano? ¿Cómo si quiera Ichinose podría pensar mal de una persona que cuido de él? ¡Este no tenía idea de nada! No sabía todo lo que han vivido, no tenía ningún derecho a hablar así de Eiichi que era como su padre. Ante aquella respuesta el castaño de gafas intentó dejarle sólo pero pronto escuchó ruidos que pertenecían a objetos cayendo al piso además de gruñidos, palabras sin sentido y mucho más, ante esto el mayor de los hermanos se asustó; abatido ordeno. - Eiiji, ¿Qué está pasando? Abre la puerta, sé que no estás bien ¿Qué sucede?

El pequeño castaño respiraba asustado, jamás se había sentido tan molesto por dentro, suspiraba y apreciaba todo en el piso, luego veía la puerta, quería estar sólo pero, no podía negarse a su hermano aún molesto se condujo a la puerta decidió abrirla.

Enseguida Eiichi entro y observo a su hermano pequeño, el cual se encontraba sudando, respiraba agitado y una mortificada expresión adornaba su angelical rostro en conjunto de lágrimas que se escurrían por sus mejillas. Eiichi al notar el desorden tragó grueso y se cuestionaba: ¿Qué pudo haber hecho enfadar a su tranquilo hermano? Al punto de que este tirara y rompiera sus cosas. Luego de ver aquello elevó su rostro y observó o al menos trato de ver a su pequeño Eiiji a los ojos pero este...

Aún con el respirar acelerado y los puños cerrados, su mirada estaba puesta en el piso. Sus cabellos estaban un poco desordenados su hermano alcanzo a ver sus cejas juntas, de manera inesperada Eiiji se lanzó a abrazar a su hermano, lo apretó con sus brazos y mientras lloraba como un niño pequeño gritaba.

- ¡Lo odio, lo detesto!

Eiichi sorprendido respondió a su abrazo, aquel momento le recordó a aquellos días en los que Eiiji corría a su lado para desahogar su llanto, cuando se caía, rompía algo o lo molestaban en la escuela y también cuando extrañaba a su madre. Su corazón se hizo frágil al sentir que su pequeño castaño buscaba su calor y resguardo que de alguna manera Raging nunca se molestó en brindarle. Eiichi entonces acarició sus hombros y espalda para luego tocar la coronilla de su cabeza y cuestionar con voz tranquila.

-Eiiji… Tranquilizante y dime ¿De quién estás hablando?

Eiiji junto valor tal como un niño asustado, se apartó un poco elevó su rostro y observó a su hermano con una expresión adolorida y es que le había herido en el alma que Tokiya, alguien que admiraba se hubiera expresado de aquella manera, más que decepción le causaba enfado y molestia.

Eiichi dejo de ver aquella tristeza, ahora podría ver que las expresiones de Eiiji cambiaron y en todo su dulce rostro se apreciaba la furia, de manera severa respondió. -Ichinose Tokiya, lo odio. -confesó con voz temblorosa y tremendamente sofocado a lo que Eiichi enseguida cuestionó preocupado.

- ¿Qué ocurrió?

-Estaba en esa entrevista y cuando salí del set lo escuché hablar muy mal de ti…. -Relataba con voz calma, pero enfadada finalmente hizo una pausa cerró con fuerza sus ojos y confesó. -No pude tolerarlo y lo golpeé.

Eiichi agrando su mirada estaba impresionado, quizás en la vida nunca había sido testigo de la furia de su pequeño, esto le descolocó puesto que eso no era normal ni correcto en Eiiji. Rápidamente el mayor cuestionó. - ¿Eiiji, pero que fue lo que hiciste?

-Lo siento. - se disculpó de manera sincera, sabía que había decepcionado a su hermano mayor él nunca lo educó de esa forma y tampoco aprobaba llegar a tal grado de agresividad. - Nii-san, perdóname... Pero es que me molesto lo que dijo.

El de gafas le abrazo con sumo fervor para luego liberarlo dulcemente al tiempo que tomó a su hermano por sus hombros y le miro a los ojos exponiendo. -Eiiji, durante todo este tiempo te he educado como se debe…

-Pero Nii-san.

- Te he dicho que si alguien dice algo de otra persona no debes molestarte, porque si conoces a la persona de la que hablan y sabes que no es así entonces debiste pasar de lado…

- ¡Pero Nii-san! ¡Él dijo que tú sólo quieres aprovecharte de Ittoki-san! - Eiichi dibujó una sonrisa fraternal y de manera tranquila.

-Eiiji…- susurró tornando su mirada seria observándolo profundamente, el chico escondió sus orbes y escuchó de su hermano. -Sabes que eso no es verdad y no necesitas demostrarlo con golpes… Eso no estuvo bien.

-Pero…- apretó sus puños el menor.

-Escucha… sé que no soportaste que alguien hablara mal de mí, pero no podemos ir por ahí golpeando a las personas, tú sabes eso.

Eiiji agachó su mirada y susurro. -Lo siento.

-Sé que estas molesto, pero no vas a ganar nada golpeando a Ichinose. - acarició su cabello y susurro. -Gracias por defenderme, sin embargo no deseo que hagas esas cosas.

Ahí estaba la faceta que nadie más que él conocía de Otori Eiichi, a pesar de que los medios lo describían como un chico sádico, misterioso, malvado y ambicioso, ellos no tenían la gloriosa oportunidad de conocer más a fondo a su querido Nii-san. Aquel que te miraba de manera dulce, ese líder que protegía, que velaba por el bien estar de todos, que entendía y comprendía cada uno de sus caprichos. Ese Eiichi que era más que su hermano era su padre; ante la vista dulce de aquellos ojos violetas.

Eiiji se sonrojó y con sinceridad anunció. -Lo siento le pediré disculpas.

-Bien dicho…-Dedicó una sonrisa.

Estaban teniendo un momento bastante fraternal, Eiichi nunca pensó que su querido hermano menor fuera a ser reprendido por él. Y cuando estaban ya tranquilos de pronto...

-Escucharon eso…-Ambos hermanos notaron aquella voz, observaron hacía la puerta curiosos al punto de poner atención a las voces...

- Eiiji es lo máximo.

- ¡Cállense los dos! Van, Yamato nos escucharan.

-Nagi ¿Tú me defenderías igual?

-Shhhh.

- No tienen vergüenza.

Ambos hermanos dibujaron una sonrisa tal parecía tras de la puerta sus amigos opinaban sobre el asunto que según ambos fue privado, sin embargo, no fue el caso. Eiichi se movió para abrir la puerta, al hacerlo los cuatro cayeron al piso, afuera Kira los observaba con desaprobación.

- ¡Hola Eiichi! - saludó Van arriba de todos, Shion escondió su rostro mientras que Yamato gritaba.

-¡Bien hecho Eiiji! ¡Debiste romperle los dientes!

-Yamato no lo alientes…

- ¡Auxilio! -gritaba Nagi. Al pobre, le cayeron encima todos. De inmediato aquella situación causó que Eiichi soltara a reír mientras ayudaba a sus amigos y salvaba al pequeño pelirrosa.

-Ya dejen estas tonterías. No está bien lo que hizo así que no es de risa, Eiiji. -Llamó al joven para este mirarle un poco temeroso. - Cuando tengas la oportunidad te disculparas con Ichinose.

-Pero Nii-san, Ichinose-san debe disculparse también.

-Un paso a la vez Eiiji. -expuso el joven de gafas dedicando una sonrisa y observando a sus amigos de manera orgullosa.

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8*8*8*8*8*8*8

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En la Academia Saotome al día siguiente…

El dolor era resistible, sin embargo, le hería en su orgullo que aquel muchacho al cual admiraba se halla lanzado sobre él a golpearle. Definitivamente uno nunca se conoce bien a las personas, pensaba el pelinegro, mientras Otoya le curaba el labio y susurraba.

-Te lo merecías.

- No comiences, Otoya.

El pelirrojo suspiró y susurró. - Era de esperarse que reaccionará así, es de su hermano de quien hablabas. -explicó. -Eiichi siempre me ha dicho que Eiiji lo ve como su padre. Entonces te debes imaginar lo mal que se sintió.

Ichinose observaba al pelirrojo con atención, la verdad es que tenía razón se había comportado inapropiadamente, suspiró hondo y susurró. -Tendré que buscar la forma de hablar con él y pedirle perdón.

-Por ahora déjalo así… Debes esperar a que Eiiji se tranquilice.

-Tienes razón le ofreceré mis disculpas en cuanto nos encontremos con ellos. -Otoya asintió tomó el pequeño botiquín, mientras su mirada se tornaba triste de manera inmediata Ichinose cuestionó. - ¿Otoya, que ocurre?

-Es sólo que, dudo que nos encontremos con Heavens. - Tokiya se extrañó por aquello dicho, intentó preguntar a qué se refería, pero no logró hacerlo ya que tocaron a la puerta y Otoya sabía que era lo que significaba. Se apartó de su compañero y fue por su guitarra al mismo tiempo tomó un pequeño bolso, acto seguido salió despidiéndose de manera desanimada.

Tokiya no entendía nada ¿A dónde llevaron a Ittoki? Se cuestionó y lo que sucedió el resto de aquellas dos próximas semanas también le causó inquietud pero, no sólo a él sino que también a sus amigos.

15 días después…

Las grabaciones de programas y miniseries, incluyendo doramas se fueron dando. Todos tenían trabajo, pero no era nada comparado con el trabajo que tenía Otoya. En esa ocasión los chicos y Quartet Night cenaban en el comedor de nuevo la ausencia de Ittoki los incómodo un poco.

- ¿Oigan es mi imaginación o es que Otoyan ya no pasa tiempo en la academia?

-Es verdad, es difícil poderlo ver. -Exponía Syo.

-Otoya ha estado muy ocupado apenas y tiene tiempo de cumplir con el programa que hace conmigo. -expuso Cecil. -Creo que además de no tener tiempo, está desgastándose mucho, no tenía ánimos de hacerlo la última vez.

-Esto es preocupante. -Expreso Masato pensativo.

-Ikki está siendo sobreexplotado… No es problema si estamos todos, pero que él no tenga tiempo ni para divertirse ya es muy malo.

-Pobre Otoya…

-Ya dejen de quejarse esto es lo que les espera a todos si tenemos este tipo de carrera. -Expuso Ranmaru de manera sería.

-Ciertamente me impresiona que lleve un ritmo de tan alta calidad. -agregó Camus.

-Claro, los niveles de porcentaje en ventas serán más altos. -agrego Ai.

La mayoría libero un suspiro enseguida Ren susurro. -Ichi tú que vives con él, ¿Sabes si en algún momento para?

-La última vez se quedó dormido sobre la mesa de trabajo y logre ver su agenda… Es impresionante la cantidad de trabajo que tiene, pude ver en el cronograma que apenas y tiene descanso o días libres incluso se duerme a las 3 de la madrugada para tratar de terminar antes su trabajo y poder salir unas horas, pero es imposible. - respondió el pelinegro.

Enseguida la preocupación se percibió en los rostros de los senpais, una cosa era tener que cumplir con tus labores y la otra era ser un burro de carga. Aquella situación se volvió estresante para todos.

-Bueno… No se sofoquen en una semana tendremos la reunión de estrellas y ahí estaremos todos reunidos. -expuso Reiji animado. Aunque era un hecho el que los grupos se reunirán algo no cuadraba en aquella emoción.

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8*8*8*8*8*8*8

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Pero mientras estos misterios se trataban de resolver en la Academia, en la agencia de Raging Entertainment otro ambiente se percibía. El mánager y presidente de la agencia había asistido a todos los eventos en los que Heavens participó y en cada uno de estos notaba a Eiichi distraído. Siempre que él podía estaba al teléfono esto le incómodo al punto de espiarlo y escuchar algo de aquella conversación telefónica.

-Se que estas cansado Otoya, pero por el momento debes seguir cumpliendo hasta que Shining se relaje y te deje salir. - las cejas de aquel hombre de gafas negras se elevaron al escuchar aquello. -Yo también te amo y necesito verte, pero por ahora no podemos… Mi única esperanza es verte en la reunión de las estrellas…. Hasta entonces recuerda y ten en mente que te amo, más que a nada.

Su hijo había buscado un lugar tras el set para poder hablar y le había seguido, gracias a la oscuridad el menor no lo notó y fue así como Raging descubrió lo que sucedía. - ¿Qué es esto? -susurró, apartándose sorprendido de donde estaba oculto.

Ya lo sospechaba desde la grabación que les tomaron en el festival, pero no tenía nada en concreto que comprobará sus teorías, hasta que por fin en ese momento logró oír aquellas palabras de su hijo al teléfono, la realidad le cayó como un balde de agua fría, pues esto lo confirmó todo.

Minutos después…

El camino a casa en la limousine de estilo Hommer fue silencioso. Los chicos de Heavens se sentían algo incomodos, pues Raging no dijo nada en todo el camino, este los observaba en silencio o al menos eso es lo que creían ellos, pues era difícil averiguar o saber con certeza que era lo que esos orbes violetas veían a través de aquellas gafas polarizadas. Los jóvenes estaban nerviosos temían que el dueño de la compañía hubiera vuelto a ser el despiadado y frío hombre que les obligó a retirarse de la industria al no cumplir sus caprichos.

En Heavens desde hace un tiempo el ambiente se volvió más ameno cuando Raging, quien después del concierto decisivo cambio por completo a alguien más accesible e interesado en que sus chicos hicieran todo lo posible por sobre salir de la mejor manera, evolucionar, esforzándose sin trampas o arreglos.

El viaje terminó y finalmente todos abandonaban la limousine pero…

-Eiichi. -Llamó a su hijo mayor haciendo detener todo movimiento al joven. - Cierra la puerta necesito que vayas conmigo a un lugar. -ordenó.

Eiiji y los otros escucharon aquello notaron como su líder les observaba asintiendo y cerraba la puerta mientras el transporte reanudaba su camino.

- ¿Qué habrá pasado? - cuestionó angustiado Nagi.

- ¿Tú crees que haya descubierto lo de Otoya? -cuestionó preocupado Van al menor de los hermanos.

- Espero que no.-Susurró el castaño mientras su grupo se movía hacia adentro del edificio.

En tanto en el transporte el silencio gobernaba, Raging fumaba su tercer habano y aún cruzado de piernas analizaba a su hijo. Desde el otro extremo de aquella cabina Eiichi, quien estaba expectante hasta que ya su paciencia se terminó. - ¿De qué quieres hablar?

-No puedo creer que sigas mis mismos estúpidos pasos.

- ¿Disculpa, de que hablas?

Raging se acercó a su hijo lo tomó de la mandíbula y apretó está susurrando. -Eiichi… Lo que sea que estés haciendo con ese tonto pelirrojo olvídalo.

-Humg…-el joven chico lo observaba de manera asesina.

- No me veas así… Sólo quiero lo mejor para ti y para el grupo.

-Suéltame. -Eiichi fue liberado y al hacerlo cuestionó. - ¿De qué estás hablando? Explícate.

-No te hagas el idiota…-Grito severo. -Escuche tu llamada… Así que lo amas ¿Eh?

Su rostro se tornó pálido enseguida inicio a pensar en una excusa, sin embargo, analizaba a su padre y lo que había dicho antes. Al darse cuenta de aquella frase que dijo Raging, contraatacó. - ¿Qué quieres decir con que sigo tus pasos?

-No vale la pena hablar de eso… Estas advertido, aléjate de ese chico y concéntrate en la música. - Eiichi arrugo sus cejas y susurro.

-Ya estoy harto de este tipo de secretos… Tú y Shining Saotome hablan como si tratarán de ocultar algo.

- ¿De qué hablas?

-Porqué Shining Saotome dijo que tú me enviaste para hacerle daño… ¿Por qué quieren prohibir que vea a Otoya? Si vamos a confesar y hablar en serio, necesito respuestas Raging. -expuso furioso el chico.

Aquel hombre lo sujetó del cuello de la camisa y murmuró. -No me llames así soy tu padre.

-No… Dejaste de serlo cuando nos llamaste herramientas y mascotas para cumplir tu venganza contra Shining, ahora explícame que fue lo que paso entre ustedes… Porque dudo que su pelea haya sido un asunto de ventas.

-Eres igual de listo que tu madre… No puedo dudarlo siempre vas un paso adelante, por ese mismo intelecto te advierto que dejes de ver a ese sujeto.

- No me cambies el tema estamos aquí solos tú y yo, habla. -inquirió severo, Eiichi estaba harto de tanto secreto y de las diferencias entre esos dos hombres. Finalmente Raging se acomodó a su lado, retirando sus gafas y sombrero, se limpió el sudor en su frente mientras expresaba.

-Eiichi esto es por tu bien, aún eres muy joven para cometer este tipo de estupideces y peor con un chico… Tú aún no sabes nada de la vida, ni tampoco sabes si esto es sólo pasajero o si él es lo suficientemente confiable para estar a tu lado.

- ¿Por qué me dices todo esto? -cuestionaba intrigado. - A juzgar por lo que me dices tú también tuviste una relación homosexual en el pasado, esa es la impresión que me das… ¿Estoy en lo cierto?

-Si… Y no estoy orgulloso de ello, conocer a tu madre fue lo mejor que me pasó en el mundo. No puedes confiar en un chico, menos si es tu enemigo.

-Basta con eso, no somos enemigos.

- ¡Eiichi! ¿Acaso no lo entiendes? Ese chico seguro sólo quiere acercarse a ti, hacerte subir a las nubes. - se silenció para dedicar una mirada desquiciada hacia su hijo ¿Cómo este no podía ver lo preocupado que estaba por él?. - Cuando estés en la cima no dudará en traicionarte, te sacará el corazón con su mano y lo destruirá por completo. -la mirada de Raging era psicópata mientras relataba aquello Eiichi agrando sus párpados y entonces comprendió.

-Te… paso a ti. -susurró con suavidad, mientras que su padre estaba en trance recordando lo que Shining Saotome le hizo en el pasado…

-El amor es un sentimiento que te mata por dentro, al final ese sujeto sólo tomará tus ideas, las usará en tu contra… En cuanto te des cuenta… Ya será tarde, te apuñalará y asesinará lo único más puro que poseías… El amor.

Eiichi comprendió enseguida. Entonces todo tenía sentido, no había necesidad de que su padre se lo explicara, Shining Saotome fue amante de su padre y lo dejo tan mal herido que por mucho tiempo planeo una venganza que consumaría con sus hijos. Pero mientras Eiichi observaba a su padre descomponerse y estar inestable se preguntó. ¿Qué tenía que ver Otoya con todo esto, porque Shining lo protegía? Sus pensamientos dieron miles de vueltas tratando de buscar una explicación hasta que…

-Se largará con otra y te dejará sólo, para comenzar una familia la cual nunca querrá porque sabes que él te ama… Que su conciencia no puede con él …

El más joven enseguida susurró. - ¿De qué hablas Raging?

Su padre no pudo tranquilizarse estaba sumergido en palabras sin sentido, rápidamente él se asustó y ordenó al chofer ir al hospital más cercano, pues una vez más un ataque de pánico y ansiedad se había desatado en su progenitor. Ya lo había visto así y no era bueno, porque que en anteriores ocasiones había lastimado sin querer a su hermano. Lo que más temía se cumplió Raging miraba a su hijo y pensaba que era él… Shining Saotome… Lo tomó por el cuello e inicio a estrangularlo mientras le gritaba.

-Mitsugo eres un maldito, robaste mis canciones sólo te acercaste a mí para destruirme, Shining Saotome… Te matare.

-Raging… de…despierta soy yo.

Le apretaba con más fuerza los orbes de su padre estaban dilatados mostraba la locura en estos. -Señor Otori. -expuso el conductor asustado a lo que Eiichi expuso apenas.

-Dese prisa.

Tomaba sus manos y las trataba de sacar, pero estaba perdiendo el aliento. - ¡Papá basta! - gritó desesperado y ante aquel llamado Raging se detuvo, con calma su mirada volvió a ser la de antes mientras se daba cuenta de lo que hacía se apartó y susurró.

-E…Eiichi lo siento.

El de gafas tocia con fuerzas mientras notaban que llegaban al hospital en el cual atendieron al mayor, Eiichi aún acariciaba su garganta jamás había visto la muerte de cerca definitivamente su padre tenía mucho odio acumulado hacía Saotome.

Un tiempo después Eiiji llegó, enseguida el chico se angustió y susurró.

- ¡Nii-san! ¿Qué paso?

-Le dio otro ataque…

-Tenía mucho que no le pasaba, ¿Estás bien?

-Si…-expuso con suavidad. Eiiji abandonó a su hermano y fue a la habitación en donde su padre se encontraba ya con calmantes y sedantes. El de gafas observaba a su hermano tomar la mano de su padre y es que a pesar de toda la mierda que había causado, Eiiji siempre lo perdonaba pero ¿Y él? A Eiichi no le agradaba para nada y nunca le pudo perdonar, porque desde que eran pequeños los obligó a seguir su camino, no obstante ahora entendía todo, la razón del por qué Raging era como era.

Saco su celular y enseguida marcó a Kira.

-Kira… Si… Tranquilízate, todo ya pasó, estoy bien… Escucha necesito que me hagas un favor.

Dio indicaciones por su iPhone y cuando terminó entró a la habitación para estar con su hermano y su padre…

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8*8*8*8*8*8*8

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En la Academia, Shining observaba con recelo las pantallas de vigilancia, admiraba a Otoya llegar a la 1 de la madrugada con el personal de vigilancia, con prisa él se movió y tomó el teléfono expresando.

-Necesito hablar con Otoya.

Rápidamente el joven fue alertado a regañadientes, cansado y agotado decidió ir de una vez a esa oficina en la cual entró con mucha calma. En todo momento guardó silencio mientras el pelicaoba observaba por la ventana, al tiempo que le saludaba. -Mister Ittoki bienvenido.

El joven se apreciaba estar realmente al borde del colapso sus ojos mostraban lo cansado que se encontraba, su cuerpo parecía estar decaído y delgado, aquella sonrisa que lo caracterizaba ya no se encontraba en sus labios. Shining lo rodeo y susurró.

-Pronto se celebrará la reunión de las estrellas.

-Si…

-Quiero que le quede clara una cosa… Asistirá, pero no quiero que hable con nadie que no sea su equipo entendido.

-…- No le quedó otra más que asentir, no había forma de escapar de él… ¿Verdad? Ya siendo advertido salió de ahí rápidamente mientras que adentro Saotome susurraba.

- No puedo creer en su palabra, será mejor que vea la forma de que no asista… Si lo llevo al límite quizás se sienta muy mal en esa ocasión y entonces…. Decidirá quedarse a descansar… Eso es lo que haré. - observó por la ventana nuevamente.

Mientras los días transcurrían Starish y Quartet Night ensayaban sus rutinas para ese gran día en el que se encontrarían, sin embargo alguien no les llevaba el ritmo.

Syo se acercó a Tokiya, el observaba a Otoya quien estaba en una esquina del salón en una pose de descanso sentado sobre si y abrazando sus piernas además de estar con el rostro sobre sus rodillas estaba más que claro que Otoya estaba dormido. -Se durmió de nuevo.

-Es lógico… No come nada, no duerme y creo que está al límite.

-A este paso no asistirá a la reunión. -agregó Masato a las palabras de Tokiya.

-Dejémoslo descansar ya se pondrá al día. -expreso Ren mientras ellos iniciaron a ensayar.

Unas horas después Otoya despertaba adolorido por la posición notaba que se fue la mañana y que no había hecho nada asustado se puso en pie y susurro. -Chicos perdón…

-Está bien Otoya, ¿Por qué no vas a dormir un poco?

- No puedo tengo una entrevista en una hora y después debo ir al estudio….

-Ikki… Vas a comer algo.

- No tengo tiempo, nos vemos después Ren.

- ¡Ittoki-kun! -llamo la joven peli naranja la cual le entregó en sus manos un bento, ordenando con seriedad. -Cómelo todo por favor.

-Gracias Nanami. -se fue corriendo ya era tarde…

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8*8*8*8*8*8*8

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Los días fueron transcurriendo hasta que finalmente la reunión llegó, en Raging Entertainment ya los chicos estaban listos, Eiichi en el primer piso animaba a sus compañeros los cuales dibujaron aquella sonrisa ganadora en sus rostros una vez más estarían en escenario con Quartet Night y Starish.

Animados decidieron salir en cuanto Kira y Eiichi ellos se quedaron atrás. El joven de mirada dorada observo con preocupación a Otori el cual cuestionó.

- ¿Conseguiste averiguar algo?

-Si…-Sumeragi estaba indeciso en otorgar o no la información que su investigador había conseguido pues era chocante. - ¿Estás seguro Eiichi?

-Si… Quiero conocer la verdad.

-De acuerdo…-entrego un pequeño sobre, el cual Otori desdoblo y entonces en el informe del investigador que averiguo toda relación entre Shining Saotome y Otoya Ittoki se descubrió, una terrible verdad que estaba ante sus ojos, sus manos iniciaron a temblar no de emoción o tristeza, sino más bien de rabia.

-Ese maldito.

-Eiichi… Tranquilízate.

-Lo abandono… No se hizo cargo de él… Y dejo que su madre muriera, es un maldito…. Ahora entiendo por qué trataba de apartarme de su lado… Otoya es el hijo de Shining.

-Eiichi… ¿Qué vas a hacer?

- No lo sé, no puedo decirle esto a Otoya, sería devastador para él…

- ¿Entonces?

-Vamos Kira pensaré en algo en el camino.

-Está bien.

Ambos dejaron la sala de estar y fueron con sus compañeros.

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8*8*8*8*8*8*8

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En la Academia el ambiente era de emoción también y tal parecía que los chicos habían tenido un poco de calma al ver a Otoya contento y animado, esa mañana se veía radiante, lleno de ánimos y energía. ¿La razón? Era obvia después de mucho tiempo vería a Eiichi y eso era más que suficiente para que sus fuerzas, el deseo de cantar y bailar regresarán.

- ¡Vaya! ¡Pareces contento Otoyan! -Expuso alegre Kotobuki. - Y creo saber por qué. -Ranmaru le golpeó una costilla y murmuró.

-Silencio nadie debe saberlo.

- No te preocupes ya todos lo sabemos Reiji-senpai. -exponía Tokiya impresionando a los cuatro senpai y Camus el cual murmuró.

-Nosotros nos enteramos un día después de que Reiji lo supiera, verán él no sabe guardar secretos.

- Eso veo jajaja. -reía emocionado. Otoya estaba sonrojado pues el que sus amigos y sus superiores supieran su relación con Otori le avergonzaba, pero a la vez le hacía feliz que ellos aceptarán con buenos ojos aquel suceso.

Los chicos notaban la sonrisa más linda y genial de Ittoki, les daba muchas fuerzas e iluminaba su camino afirmando que no importa que tan dura este la tormenta siempre llega un momento de calma. Ya subían al autobús que los llevaría a las instalaciones, Quartet Night subió a su propio transporte, estaban cómodos mientras que Tokiya al lado de Otoya cuestionaba.

- ¿Estas feliz?

-Si. - respondió animado, pero aquella sonrisa se borró de su rostro al ver a Shining Saotome, entrar al autobús, hizo sus tontas poses y expuso.

-Esta vez iré con ustedes para asegurarme que todo esté bien.

Otoya trago grueso y pensó "No puede ser verdad…"

-No te preocupes. -Expuso Tokiya tomando su mano. -Yo me haré cargo de distraerlo.

-Gracias. -aun animado decidió no deprimirse o si quiera entristecer, debía estar feliz por ver a su querido Otori. Ya el viaje inicio y faltaban minutos para llegar a su destino.

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8*8*8*8*8*8*8

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El evento estaba llevándose con gran emoción. Ya habían pasado a cantar varios artistas y grupos del momento. Era una reunión de muchas estrellas, los diferentes gritos se escuchaban en el público aclamado a sus favoritos.

Tras bambalinas, Starish caminaba por los pasillos, al ser miembros del bloque Jpop Otoya pudo ver el nombre de Heavens en una de las puertas estaba seguro de que ahí se encontraba su querido castaño de mirada violeta. Con real alivio se dio cuenta que la puerta siguiente era de su grupo y la siguiente era de Quartet Night. Entraron y enseguida se cambiaron de ropa. Shining hacía guardia en la puerta mientras que Natsuki cuestionaba.

- ¿Qué le pasa?

-Me da miedo parece que nos está vigilando.

- No es a nosotros a quien vigila Ochibi-chan… Es al corderito a quien está vigilando.

- ¿A Otoya? - cuestionó intrigado Cecil.

-Así es. -Expreso Masato.

- ¿Otoya ya estás listo?

-Si…-Respondió el pelirrojo a Tokiya. -Bien todos síganme… ¿Ya están listos?

-Si…- respondió la mayoría, enseguida salieron de la habitación siendo seguidos por Shining al estar afuera notaron que Quartet Night salía también y otros dos grupos más en conjunto de Heavens también caminaban a Backstage.

Al llegar hasta el lugar en donde aguardaban su turno Tokiya expuso. -Vengan vamos a saludar.

- ¿Qué hace Ichinose-san?

-Vamos a ser educados y saludar a los demás, está en nuestras responsabilidades como ídolos llevarnos bien, director Saotome. - el pelicaoba se enfureció, pero igual permitió que ellos fueran a saludar, Tokiya de prisa grito- ¡Eiiji-san!

El joven de cabellos castaños se giró, Tokiya se acercó con Otoya a su lado este estaba tomado de su mano, Eiichi entonces fue atraído por su pequeño hermano el cual enseguida susurró.

-Ichinose-san… Etto… Qué bueno que te veo yo…

-Perdón. - interrumpió Tokiya haciendo reverencia y agregando. -Lamento haber dicho todo lo que dije esa ocasión. -El menor de los Otori dedico una sonrisa, estaba punto de perdonar a Ichinose cuando de pronto.

-Eiiji, también tiene algo que decir. -interrumpió Eiichi.

-Si…-el joven rasco su cuello con pena y susurró. -Lamento haberte golpeado.

Shining observaba con atención aquella conversación apretó sus puños cuando noto que Eiichi no dejaba de ver a su hijo y cuando ambos parecían apartarse lentamente de los demás. -Sobre mi cadáver. -Expuso acercándose y cortándoles el paso a ambos Otoya se asustó enseguida agachó su mirada pero.

-Shining… Saotome… Qué bueno que lo veo, necesito hablarle en privado.

-Eiichi…-llamó Otoya preocupado observándolo de forma asustada

-Será rápido, ya regreso…-Dijo dándole un abrazo y susurrando. -Todo estará bien.

El de gafas negras con blanco siguió al chico quien le llevó a los bastidores de nuevo, Kira por otro lado siguiendo las órdenes de Eiichi evitó que el pelirrojo fuera tras de ambos. Le hizo platica cosa que era demasiado raro en Sumeragi, sin embargo, no fue problema ya que los chicos se reunieron y conversaron plenamente distrayendo a Otoya.

En el vestidor Otori observaba al mayor con enfado a lo que este susurró. - ¿Por qué me miras así?

-Porque no hay otra forma de ver a un hombre como usted. -respondió directo.

Saotome se molestó enseguida susurro, con esa voz grave y rasposa. -Eres igual que tu padre, molesto y engreído.

-Mi padre será lo que es… Pero eso no quita la clase de basura que es usted….-Shining se molestó enseguida susurro.

- ¿De qué estás hablando?

- Todo el mundo lo quiere, sin conocer su verdadero interior… Ladrón, embustero, estafador y un mal padre.

- ¡Ten cuidado con lo que dices niño!

- No, usted tenga cuidado con lo que hace Saotome… Conozco sus más profundos secretos y pienso usarlos para mi beneficio.

- ¿Qué es lo que quieres?

-Quiero que nos deje en paz a mí y a Otoya.

- Eso jamás… ¿Cuánto vales? ¿Cuánto cuesta que cierres la boca y guardes el secreto?

- No pienso vender lo que siento por Otoya.

-Sínico… No quieres negociar, pero si quieres chantajearme

-Es la única forma que veo posible para que nos deje en paz. - Shining estaba molesto estaba contra la espada y la pared ¿Qué hacer? Enseguida se le ocurrió algo mejor que acceder.

-Si yo acepto… ¿No te convertirá a ti en un mentiroso?

Eiichi trago grueso, claro que terminaría siendo un mentiroso pero, la pregunta era ¿Shining realmente quería que el mundo o que Otoya, supiera que era su hijo? Ante esto le susurró. -En algún momento pensaré en si decírselo o no… Pero creo que no sería buena idea decírselo, no ahora.

-Entonces olvídalo no puedes decírselo porque lo lastimarías… Jajaja eres más idiota que tu padre al chantajear.

-Lo dudo…

- ¿A si?

-Tú te aprovechaste de él ni siquiera le diste oportunidad de negociar. En cambio yo te estoy dando el tiempo para que puedas remediar tu situación.

- ¿De qué hablas?

- ¿Acaso no quieres que Otoya te perdone por haberlo abandonado cuando nació? ¿No piensas reparará o sanar el daño que hiciste en él? Otoya sufrió desde pequeño, su madre falleció cuando apenas era un niño y la única persona que lo amo, murió por una enfermedad y tú… ¿En dónde demonios estabas?

Shining pensaba con atención, de cierta forma Eiichi tenía razón, pero en realidad era tanto su orgullo y el temor de que los medios lo destrozaran por ser el padre de un fenómeno.

- ¿Qué más sabes? -cuestionó inquieto.

-Ahora estas interesado… Realmente no me interesa saber más, pero de me gustaría que me cuentes porque lo abandonaste…

"No sabe nada…" pensó con cuidado. Sus orbes brillaron y enseguida susurró. -De acuerdo tú ganas les dejaré tranquilos pueden verse cuanto quieran, pero, sólo hasta cuando yo lo desee… Veamos cuando podrás quedarte a su lado.

Shining dejo la habitación. Eiichi temblaba pues había controlado sus deseos de golpearlo, definitivamente ese hombre era un monstruo…

Relajo su cuerpo y fue enseguida hasta donde estaban los demás, ahí entre la oscuridad del Backstage Eiichi lo abrazo con fuerza y susurro. - Otoya… Se terminó todo va a estar bien… Mi amor podremos vernos cuando lo deseemos y quiero comenzar hoy mismo.

-Eiichi…

Se separaron pues era el turno de Heavens, una batalla había sido ganada… ¿Pero que tanto duraría esa victoria?...

.

8*8*8*8*8*8*8

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El evento terminó y como siempre los tres grupos dieron un espectáculo alucinante. Definitivamente estaban en la cima del éxito y estaban emparejados. Ya se preparaban para irse cuando Starish y Quarter Night descubrió que su mánager ya no estaba en el lugar. Eso les permitió a los chicos socializar se reunieron en el parqueo en conjunto con Quartet Night y Heavens habían pasado muchas cosas y ahora que estaban más cercanos. A Reiji se le ocurrió una fabulosa idea.

-Oigan tengo una idea, ¡Porque no vamos a celebrar el concierto de hoy!

-Con este calor estaría bien ir a la playa. -Expuso irritado Kurosaki.

- ¡Suena genial! -gritó Yamato. - ¡Hagamos una parrillada!

- ¿Parri que? -cuestionó Syo, confuso.

-Si tiene que ver con carne yo voy. -expuso Ranmaru uniéndose a los dos chicos.

-Suena divertido. -exponía Eiiji observando a su Nii-san el cual pensó un poco y susurró.

-Un campamento… Sería perfecto ¿Les apetece ir a nuestra casa de campo?

Tokiya y los demás se observaron, Otoya observaba con emoción al castaño, pues había propuesto una gran idea a lo que Masato asintió y los demás también mientras que Ren le colocaba el brazo a Eiichi en el hombro y susurraba.

-Si tu invitas todo bien.

-Ah… Claro me aseguraré de que no haga falta nada.

- ¡Entonces ya está vamos a pasar un resto de fin de semana de fábula! - Reiji tomo del brazo a Otoya y le apartó de la cercanía de Eiichi mientras exponía. - ¿Habrá piscina? Quiero darme un chapuzón.

-Tenemos una piscina olímpica le va a encantar Kotobuki-san. -expuso Eiiji.

Ya estaban reuniéndose para ir en ese viaje inesperado en el cual no habría estrés o trabajo, se merecían ese relax y celebrar su unión, pues aunque eran rivales debían de llevarse bien. Los tres transportes se encargaron de ir por el camino siguiendo la limousine de Heavens dentro de esta Eiichi informaba al personal de la cabaña que tendrían invitados, dio órdenes específicas para que alistarán todo en la cabaña, era irónico aquel lugar emblemático se convertiría en un sitio en donde la unión de los tres grupos se suscitaría.

Dentro de la elegante limousine Reiji exponía. -Oye me gusta esta limo, está equipada y tiene TV… ¡Satelital! ¡RANRAN PODEMOS COMPRAR UNA! - mencionó extasiado y emocionado.

Los chicos se habían intercambiado, en la limo viajaban Eiichi, Eiiji, Reiji, Ranmaru, Otoya y Tokiya. En tanto en el autobús estaba el resto de Heavens y STARISH en la pequeña camioneta viajaba Camus y Ai.

-Deja de tocar botones Reiji…- reprendió Kurosaki a su muy alterado compañero, claro que Kotobuki había estado en varias limosnas, pero no como la que Heavens tenía, apresurado Ranmaru agregó. - Escucha si vendes tu estúpido escarabajo entonces compramos una.

-Eres malvado. -exponía lloriqueando. - Mi escarabajo es un fiel amigo ¿Sabes desde cuando lo tengo?

El platinado rodo sus ojos y exclamó en dúo con el de ojos grises. - ¡Desde antes de ser ídol!

-Si ya lo sé, esa cosa se cae a pedazos y tú la llevas al taller cada que puedes.

Eiiji estaba riendo por las ocurrencias de ellos dos prontamente observó. -Se llevan muy bien. - a su lado Tokiya hablaba con él muy plenamente.

-Así es… creo que las cosas que dicen en los periódicos no son de todo ciertas. - ambos se observaron un poco alejados aún estaba presente el error que los dos habían cometido.

Eiichi los observaba con atención jamás había visto a su hermano tan avergonzado, ni tampoco interesado en otra persona además de los chicos, esto lo inquieto y llegó a pensar que quizás el altercado con Ichinose había despertado algo más en ambos. El de gafas decidió permitir a su hermano el espacio que estaba generando la llegada de Tokiya, podía percibir que algo estaba pasando en ambos incluso llegó a pensar en uno de los dichos más cotizados "del odio al amor sólo hay un paso" se preocupó sin embargo; a su lado escuchó un largo suspiro y luego dirigió sus bellos ojos violetas al amor de su vida. Otoya quien se encontraba a su lado finalizó las cancelaciones de todo aquel montón de trabajo que tenía para el fin de semana. Termino la llamada y susurró.

-Listo ya cancelé todo.

-Qué bueno, ahora relájate, por favor. Escuche por ahí que no has descansado bien.

-Nanami te lo cuenta todo.

-Esta vez no fue ella…-señalo a Tokiya.

- ¿Eh?

-Otoya… Todos estamos preocupados por ti y decidí decirle a Otori-san para que pueda hacerte descansar.

-Gra-gracias Tokiya. -expreso conmovido por aquel tan inesperado acto del pelinegro.

En el autobús, Van y Ren molestaban a sus amigos tratando de sacar una sonrisa a Kira y Masato pues esos dos tenían caras de ancianos amargados. Yamato por otro lado comía galletas a su lado Syo cuestiono. - ¿De dónde las sacaste?

-Ah~~ mdnsnz me las dio Natsuki. -Expuso con la boca llena.

-Yamato…. Etto no deberías

-¡Están buenísimas!

-Es un caso. -expreso Nagi a su lado Natsuki no dejaba de abrazarse al pequeño en cuanto atrás.

Shion y Cecil mantenían una conversación bastante extraña desde estrellas, musas y pájaros.

El viaje los relajaría y los uniría más, eso es lo que esperaban. Luego de unas cuantas horas por fin llegaron, se les asignó habitaciones en parejas y también ropa cómoda. Mientras sus amigos examinaban aquel lugar en el que ya había estado antes, Otoya, iba a la habitación que le fue asignada.

Fue un alivio abrumador admirar aquella alcoba, ya no estaba encerrado en la academia al menos no por ahora, sus orbes rubíes analizaron cada espacio aquel campamento nunca le pareció tan grande y es que en el pasado nunca había indagado en sus habitaciones la única vez que estuvo ahí sólo hizo uso de la sala de estar; el hecho de encontrarse ahí le hizo reflexionar de los sucesos que habían ocurrido últimamente con Eiichi, se dio cuenta que aquel lugar ya no era el sitio en el cual su querido castaño rompió su corazón ese lugar ahora formaba parte de una buena amistad. De manera cansada se sentó sobre la cama. No tenía ganas de hacer nada, aunque sabía que estaba en la cabaña con su querido castaño y los demás apenas podía estar más tiempo despierto. Shining realmente lo llevo al límite por lo tanto decidió mejor recostarse.

En cuanto Eiichi, le observaba con amor manteniéndose de pie en el marco de la puerta admirando a su pelirrojo, paso un poco de tiempo ahí para asegurarse que todos bajaron y nadie los molestaría, la mayoría estaba preparándose para una noche bastante divertida de hombres, Otori en el marco de la puerta, entró y llegó a su lado cuestionando. - ¿Otoya estas bien?

-Si…-respondió con suavidad mirándole de manera dulce y esbozado una pequeña pero hermosa sonrisa al tiempo que manifestaba. - Sólo me encuentro un poco cansado, pero estoy bien.

Eiichi se movió despacio y se sentó a su lado mientras expresaba. -Los chicos quieren ir a la piscina aún está temprano y apenas está anocheciendo ¿Te gustaría ir?

- No Eiichi, prefiero dormir un poco.

El rostro preocupado se hizo notar en el castaño demasiado que cuestiono de nuevo. - ¿Te sientes bien?

-Si… -sonrió, dándose cuenta de que Eiichi estaba al borde de la preocupación, con suavidad confesó. -Solo dormiré una media hora los alcanzare luego, realmente estoy cansado.

-Está bien, te dejaré dormir, pero. -le beso la mejilla. -cuando estés más repuesto vamos a olvidar todo lo que paso con Saotome.

-Gracias Eiichi lo lamento pero es que solo quiero dormir un poco. -se abrazó a la almohada mientras que el joven de mirada violeta se aproximaba para besar su hombro con cariño.

-Está bien… Entonces me quedaré contigo. - expreso sometiéndose a la cama acomodándose con Otoya el cual ansioso le permitió aquel cálido abrazo.

Se encontraba relajado entre aquellos brazos, sin embargo, el pelirrojo escuchó las voces y risas de sus amigos y los miembros de Heavens en el primer piso.

-Eiichi tienes invitados ve con ellos yo estaré bien.

-Está bien. - dijo el de gafas para brindarle un beso en su mejilla esta muestra de cariño hizo relajar todo el cuerpo de Otoya al punto de dar un pequeño gemido, se giró en la cama y al estar al frente de Eiichi busco sus labios dedicando una muestra mayor de amor.

Los suaves labios de Ittoki rosaban los suyos y entre cada caricia pequeños sonidos de jadeos se dejaban escapar en ambos, Otori invitado por el deseo de aquellos besos fue ganando terreno sobre el cuerpo de este, acariciaba el rostro de Otoya y se acomodó mejor entre sus piernas, juntaba su pelvis contra la de su pelirrojo quien no pudo evitar gemir entre aquellos labios, estaban descontrolándose, una vez más sus corazones palpitaban acelerados y sus cuerpos estaban excitándose a tal extremo que dolía. Eiichi se asustó no debía volver a profanar aquel momento, intentó separarse pero la mano de Otoya lo capturó en un abrazo, sintió como las piernas de Otoya se flexionaban y se abrían colocándose a los costados de sus caderas. Aquella faena causo en Eiichi el deseo de cerrar los ojos y acariciar su erección contra la de Otoya el cual jadeo entre sus labios y susurro.

-A.. Ei… Eiichi. -

-Otoya…-Le llamo temblando lleno de excitación a lo que el pelirrojo se estremeció de tal forma que sintió como aquel lugar se humedecía y dolía deseoso de más. Su pene estaba duro y sus piernas temblaban.

De nuevo ambos se besaron y el beso se alargó un poco más mientras Ittoki, exponía entre sus labios. - Te amo.

-Yo también, Otoya…-le beso de nuevo percatándose de que las manos de su pelirrojo incursionaban en su ropa, definitivamente ambos deseaban estar unidos… Pero Otori recordó lo que sucedió hace unos días y prefirió alejarse.

-Otoya… yo … mejor no los dejo solos… Descansa un poco. - dijo con dificultad pues estaba más que excitado, sin esperar respuesta beso fugazmente a su pelirrojo y fue directo a la puerta. Le dejó sólo, Otoya estaba agitado, se cubrió con la sabana y gritó con el rostro cubierto.

- ¡Ahhh! ¡Que me pasa! - movía sus piernas como haciendo una pataleta. -Me estoy volviendo raro… Pero es que Eiichi…. Siempre que me besa, siento que algo quema en mi interior y…-Descubrió su rostro al sentir que algo recorría su ingle y se derramaba en sus glúteos. Un líquido cálido que emanaba su zona secreta, asustado expuso. - No… lo que me faltaba. - se movió hasta sentarse en la cama, mientras que él se ponía en pie y caminaba hasta el baño, tomo su maleta y de su pequeño bolso de mano saco un estuche de color rojo y de este una pequeña toalla.

Su rostro era depresivo y aun sonrojado, definitivamente odiaba esa situación. Él suspiró y susurró.

-En buen momento apareces…- ya frente al retrete estaba bajando su pantalón y ropa interior estaba listo para ver el desastre de su periodo, cuando con sorpresa noto que no había nada malo y tampoco había rastros de aquello, pero si había flujo transparente en su ropa interior.

- ¿Hum… tendría que preocuparme por esto?

No entendía nada, guardo lo que había sacado y se metió a la cama en donde tomó su celular y llamó a la persona que sabría mejor de esas cosas, pues nunca le había pasado aquello, no al menos en esa cantidad tan alarmante. El sonido en la otra línea era persistente hasta que por fin la joven respondió.

- ¿Hola Ittoki-kun?

-Hola Nanami… Etto perdona que te llame a esta hora pero quería preguntarte algo.

-Dime…

-Bueno, primero debo contarte que, los chicos y yo venimos a la casa de campo de Heavens y pues ellos están disfrutando. El detalle es que yo estoy en mi habitación porque estoy muy cansado.

- ¿No te sientes bien?

-Bueno… Nanami ¿Recuerdas lo que pasó hace tres meses?

-Se más específico, por favor.

-Bu-bueno lo que te confesé de mi secreto.

-Oh ya si me acuerdo… ¡No me digas Ittoki-kun! ¿De nuevo, tan pronto?

-No… Eh… Esta vez es algo diferente es como algo transparente… ¿Es normal?

-Mmm… ¿Algo… transparente dices? Pero, eso … -la joven se silenció en la línea y rápidamente respondió. -No. La verdad no lo sé… Ittoki-kun, dime una cosa tú ya… ¿Se lo dijiste a Otori-san?

- ¡Ehhh! ¡No! ¡Como crees! NO PUEDO, DEFINITIVAMENTE NO PUEDO HACERLO.

-Ittoki-kun….-

-Es demasiado, no podría soportar que me rechace por esto.

-Tranquilizante y escúchame. No pasa nada creo que es normal, descuida ok.

-Bueno… Lamento molestar.

-Tranquilo… Ahora hazme un favor salúdame a Cecil de mi parte.

-Si eso hare. -finalizaron la llamada y de dormir no supo más. Prefirió ir con los demás no sin antes cambiarse de ropa, se puso un short de color negro con rayas rojas a los lados, una camiseta y una sudadera blanca, en sus pies sólo se encontraban las pantuflas que usaban en la cabaña.

Enseguida el bajo las gradas y escuchó gritos de Nagi y Syo afuera, paso a la cocina y fue directo a la puerta que daba a la piscina, se emocionó al ver como ellos estaban sobre los hombros de Yamato y Natsuki, jugando a las luchas.

La noche llegó y había antorchas alrededor del jardín, Ranmaru, en conjunto de Ren y Reiji se encargaron de la parrilla, a un costado de piscina estaban Cecil, Shion, Kira, Masato, Camus y Ai. Buscaba con la mirada a su castaño, pero no lo encontraba hasta que escuchó sonidos en la parte profunda eran tres nadadores los que competían.

Rápidamente descubrió a Tokiya, Eiiji y a Eiichi muy atrasado les seguía Van.

Finalmente al llegar a la meta ambos pelinegro y castaño salieron de las profundidades realmente agitados, momentos después Eiiji salía y luego Van ambos susurraban. -Nii-san y Tokiya son muy rápidos.

-Uhhh. -Respiraba fuerte Kiryuin. -Esto no es normal nadan demasiado rápido Ah… Ya estoy viejo.

- ¡Jajaja! -exponía Eiichi acomodándose los lentes para el agua. - Se equivocan yo soy el mejor en natación y en carreras, ya le gané dos de tres a Ichinose.

-Quiero la revancha.

-Ríndete ya nunca podrás contra mi… jajajja. - Tokiya suspiraba mientras salía de la piscina y exponía.

-De acuerdo tú ganas Otori-san.

- ¡Eso fue genial Tokiya!

Tokiya se posó al lado del pelirrojo y expreso. -Otoya, que bueno que te nos unes ¿Ya estás mejor?

-Eh… Sí mucho mejor. - escuchó como otras tres personas más salían del agua y el último fue Eiichi, quien dejó boquiabierto al pelirrojo, pues los cabellos alborotados de su castaño estaban empapados y echados hacia atrás mientras que de su cuerpo se deslizaba aquella agua, su torso desnudo fue una visión sublime. Otoya estaba más rojo que un tomate a lo que Ichinose expuso.

-Otoya, ejem.

- ¡Ah! -salió de su trance al ver que Eiichi y Eiiji se acercaban con Van

- ¿Y tú sabes nadar Otoya? - cuestionó su querido castaño observándolo de manera enamorada.

-E… ahh… yo… no.- confesó juntando sus dedos.

- ¡A que sí puedes! ¡Al agua Otoya! - expuso Van empujando a el pelirrojo cayó con fuerza y Eiichi observo a Van susurrando.

-Dijo que no sabía nadar.

-Ups… Ve a rescatarlo Eiichi.

-Van, tarado. -se lanzó al agua y enseguida tomó al pelirrojo quien se aferró a su cuerpo y al salir el pelirrojo tosía con fuerza observaba a Van y le gritaba desesperado.

- ¡No hagas eso baka!

Las risas se dejaron escuchar en todos los que estaban ahí, Otoya se relajó mientras Van se disculpaba. Adentro Eiichi susurraba. - ¿Estas bien?

-Si…. Gracias Eiichi.

-Porque no te quitas la sudadera y la camiseta será mejor así.

-Si espera. -expuso mientras se la sacaba y lanzaba está a la cara de Kiryuin el cual gritó.

-¡Me lo merezco!

Ya en el agua Nagi llegó y susurro. -Ne Otoya-chan… Te prestare mi tabla te mantendrá a flote.

-Ah gracias.

Ya estaban pasándolo muy bien fueron a la zona menos profunda y ahí se reunieron para hacer un partido de polo en el agua…

Unos minutos después Ranmaru y Ren gritaban que la comida estaba lista, salían todos del agua el último en salir fue Otoya visto por todos y principalmente Eiichi. Definitivamente el joven pelirrojo tenía un cuerpo hermoso, blanco como la leche y con esos pequeños puntos rosas en sus pectorales además de tener una cintura angosta y un trasero envidiable a más de alguno le saco un pensamiento impuro. Van estaba al lado de Eiichi al cual dijo.

-Vaya ahora entiendo por qué te gusta… Demonios es muy guapo.

Eiichi lo observó furioso, fue a una de las sillas más cercanas y tomó una toalla, rápidamente cubrió al pelirrojo y expresó celoso. -Es mejor que te cubras te puedes enfermar. -dicho esto Eiichi le dedicó una mirada maligna a Van quien.

-Upsi….-se alejó por su seguridad y fue a la cercanía de Eiiji el cual observaba con atención a Tokiya no sólo Otoya tenía lo suyo también Ichinose tenía un cuerpo ardiente y hermoso. Luego de examinarlos a todos Ren susurró a Masato.

-Todos son lindos pero nadie como tú, mi querido hombre serio.

- Ren…

-Está bien. -Se silenció, rápidamente la cena se inició estaban compartiendo en la misma mesa todos los 18 muchachos, amigos y rivales parecían llevarse muy bien y así sería hasta que todos pudieran estar unidos.


Gracias por leer!

espero les haya gustado mucho, les aseguro que en el próximo capitulo las cosas se van a descontrolar jajaja.

se que varias a quieren intimidad entre Eiichi y Otoya pero resulta que no es tan facil confesar lo que le pasa a nuestro pelirrojo en fin muchisimas gracias por leer!

Aurora