Importa el destino Capítulo 3

tras bajar de aquel automóvil que hasta ese momento noté su lujo tras sentirme triste por mi regalo comprendí realmente estaba muy por debajo de la imagen que el inspiraba, realmente solo soy un Omega y uno muy ordinario en comparación a él un Alpha bien parecido, el me saco de mis pensamientos, salió del automóvil y me pidió seguirlo dentro de su casa, al entrar vi era incluso más bonito por dentro con todo el lujo imaginable, su casa parecía postal de revista de esas de lujo donde muestran lo último en mueblería de alta demanda.

-vaya, pero por qué venir a su hogar-

-bueno, tras pensar mejor ayer mi oferta pensé podrás ayudarme aquí en lugar de una oficina-

-quiere sea su sirviente, oiga pareceré patético pero no soy un sirviente escucho-

-nada de eso, pero me gustaría a alguien que cuidara de mi hogar además suelo pasar algunas cosas por lo ocupado en mi tiempo y me gustaría alguien me apoyara, además te prometí asesorarte en tu carrera, que mejor aquí donde tengo el material indicado, que dices trabaja para mí, y a cambio te ayudo a tu estudio-

-creó entender que quiere, pero ahora creo le causaré problemas-

-para nada, cualquier cosa puedo ayudarte además te pagaré por tu ayuda lo justo-

-bien, supongo, pero si veo le molestó me voy-

-como quieras, pero lo dudo-

Al comienzo todo fue bueno, aunque le ayude como un servicio doméstico no me molestaba, tras salir de clases venía a su casa, el me dio la copia de su llave y podía hacer mis tareas aquí tras ordenar cosa no difícil, hacia la cena que comenzábamos a compartir, me ayudaba en mi asesoría y en ocasiones me quedaba a dormir en su casa, por dos meses fue perfecto e incluso ya lo llamaba por su nombre tan naturalmente. Pero no duro y él supo lo que era, el hasta ese momento creyó era un Beta ordinario y agradable.

Estaba terminando la cena como cada día, cuando escuche el llego así que fui a recibirle como siempre tras apagar la estufa y verlo.

-bienvenido, has llegado pronto- tomando su saco y maletín-

-solo lo usual- entrando y aflojar su corbata y saludar-

-la cena estará pronto- yendo a dejar las cosas al sofá en el living-

-está bien- tomando asiento en uno de los sofás-

-sabes, gracias a ti hoy el resultado en mi examen fue positivo, nunca creí llegar a ver algo así en la clase de contabilidad, parecía tan fácil-

-bien entonces festejemos ese porcentaje –acercándose al menor-

El coloco su mano en mi frente, tan cálida, hacia mi frente se sintiera caliente y mi corazón agitado, él sonrió ampliamente después de ese gesto.

-has hecho la cena así que, vamos a cenar fuera mañana-

-no, no lo decía para…-

-está bien además me hace feliz el saber te ayude, no solo es un logro tuyo-

Ver su sonrisa me hacía tan feliz, después de que descansara un poco comimos juntos cada día alababa mi comida pues mi comida era muy distinto a lo que en su juventud acostumbro me gustaba escucharle decir "amo la comida casera de Ryuuji", después de la cena me pidió ver ese examen, estaba feliz pues cada respuesta estaba bien argumentada, su expresión fue como de un maestro feliz del logro de su alumno, menciono me prestarías algunos libros para pasar otras de mis materias como administración así que acepte, pensé que seguro los libros que él me prestaría eran de buena calidad a diferencia de los pequeños libros que se encontraban en las bibliotecas o comprar alguno promedios sería más caro que mi dosis, estaba feliz de poder tener así fuera prestados esos libros. Ese día me quede en su casa y dormí como en otras ocasiones en la habitación de huéspedes. Él se fue pronto a su trabajo y yo a la universidad sólo desayunamos, mi día fue tranquilo y sin problemas, me quedé estudiando hasta tarde y mire la hora en mi móvil así que me apresure a su casa y antes de disponerme a llegar vi un automóvil negro frente a su casa como me acercaba una mujer salió del vehículo y me miró.

-tu eres la mascota que Hiroto tiene a su cuidado, ¿verdad?-

No me agrado el cómo me llamo pero no pelearía con una mujer pese a su grosería y que ni conocía, quizás era amiga de Hiroto creí pues le llamo por su nombre y no apellido.

-no sé de qué habla, solo trabajo para el cuidando su casa-

-ya veo, supongo no eres tu aun así te diré esto por amabilidad, Hiroto es mi esposo y no quiero nadie se le acerque ni siquiera un ordinario, lo amo mucho como para dejarlo tranquilo-

-no entiendo por qué me dices eso-

-es verdad, bien no le digas me viste, mocoso sucio-

Después de esa rara conversación ella se fue, no sé pero saber eso hizo mi corazón se agitara un poco, entre en casa y limpie lo que no era nada pues ordene antes de irme a la universidad me quede en el living con la mente confusa...pero era normal un Alpha se casara y más con alguien de su clase social, no entendí pero comencé a llorar él estaba casado y no lo supe porque no lo menciono, así yo no estaría sufriendo por él, en ese momento lo note, me gustaba este Alpha, quizás desde que lo vi por ello buscaba me viera pero no lo había notado hasta que esa mujer apareció para quitarme algo que jamás me perteneció, porque me fije en el en ese momento,… no lo note cuando regreso a casa hasta que me tomo del hombro y gire la vista para encontrarme con sus ojos.

-¿qué te ocurre? ¿Estás bien?-

-nada, perdón- secando mis lágrimas-

-nadie llora por nada-

-creo entro algo en mis ojos, es eso-

Sonreí y no pregunto más sólo me tomo de la mano, me llevo a su automóvil ye hizo entrar en este y comenzó a conducir rumbo a algún lugar.