Los personajes no me pertenecen son propiedad de la gran Rumiko Takahashi
Esta historia fue escrita sin fines de lucro por el puro gusto de echar andar mi loca mente. Este fic fue creado con la intención de participar en la dinámica de las páginas de Facebook, Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma e Inuyasha Fanfics
La cual lleva por nombre #12_eventos_decembrinos, se supone que tenía que tocar de alguna manera el número 12 y es por eso que esta historia estará dividida o enumerada…
Pido disculpas de antemano por mi mala ortografía y las desconexiones que puedan existir.
También agradezco infinitamente el tiempo y la atención que tuvo mi bella beta en esta historia, sin ella yo estaría perdida, gracias mil a mi linda Ziari27
Sin más preámbulo, les dejo leer
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4.- Invierno
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El mes de Diciembre había ingresado con todo a Tokio, el frio era más que evidente, se podía sentir en cada rincón del país entero, algunas nevadas habían saludado ya a la gran ciudad.
Los atuendos pesados eran el ir y venir en todos lados, las calles y las tiendas estaban abarrotados de personas con atuendos muy abrigadores, de verdad que Ranma Saotome odiaba el frio y no por el hecho de existir solamente, si no que no soportaba las ropas pesadas sobre su cuerpo, lo hacían lucir robótico, incomodo, las bufandas le picaban el cuello, los guantes lo hacían torpe para tocar o tomar su móvil, los abrigos gruesos le hacían caminar como un tonto y los gorros simplemente arruinaban la estética de su porte, definitivo todo esto no era para él.
Por suerte para el moreno su cómodo y lujoso departamento gozaba de una confortable calefacción, al igual que su auto y en la oficina, por lo que solo tenía que soportar el camino de su edificio al auto y del auto al bufete, lo cual era pan comido para un ser como él. El problema era cuando por alguna razón tenía que ir a gestionar o hacer algún tipo de diligencia y el lugar acordado por alguna razón no contaba con aquel aditamento, en ese caso tenía que verse en la incómoda necesidad de utilizar el estorboso abrigo de emergencia que normalmente descansaba en el asiento trasero de su transporte.
Detestaba verse en la odiosa necesidad de mantenerse rígido, pero aquello era un mecanismo involuntario de su cuerpo al sentir la brisa invernal filtrarse en su anatomía, sin embargo observaba como las personas a su alrededor se encogían buscando inútilmente generar algo de calor, contrayendo los músculos de manera instintiva, cuando en realidad lo único que provocaban eran espasmos y tensión en sus cuerpos. De verdad que no entendía aquellas acciones, mas sin embargo a pesar de los anteriores padecimientos les veía sonreír y en ocasiones hasta disfrutar de aquellas temperaturas, definitivo el ser humano era complejo.
Esas eran algunas de las cavilaciones más frecuentes de Ranma, pero de un tiempo a la fecha lo único que ahora rondaba su mente era, el "¿porque carajos a esa mujer se le veía tan bien aquellas vestimentas?" Ella era todo lo antes mencionado reunido en un solo ser, parecía el coqueto maniquí de una bonita tienda de ropa invernal para el polo norte, pues todas las prendas las utilizaba al mismo tiempo, bufanda gruesa, gorro, guantes, abrigos, suéteres pesados y en ocasiones ambos al mismo tiempo, su pequeña nariz se asomaba por sobre la voluminosa tela que envolvía su cuello, sus mejillas estaban enrojecidas, sus ojos brillaban de manera encantadora ante el frio que azotaba Tokio.
Aunque una vez que la chica se establecía en su escritorio, todas aquellas prendas quedaban en un rincón del estrecho lugar de trabajo, dejando ver los bonitos y ajustados vestidos que solía llevar, eran prendas elegantes, adecuados para aquel bufete, todo era a la rodilla, con mangas largas, abotonado hasta el cuello, faldas con tiro alto, medias, y estilizados tacones, su cabello corto arreglado de manera casual pero moderna, su rostro decorado con un tenue y sutil maquillaje. Los accesorios sencillos combinaban a la perfección con los conjuntos que acostumbraba portar.
El enrojecimiento de la nariz y mejillas desaparecía al tiempo que el menudo cuerpo cogía algo de calor, tornándose en un delicado tono rosa. Últimamente el prestigiado abogado llegaba más temprano de lo común a la oficina, con el fin de sacar todos los pendientes en tiempo y forma, aunque sinceramente aquello no justificaba los minutos que el varón arribaba antes, pues esos pendientes aun así serían entregados o elaborados sin ningún problema, lo que en realidad provocaba su aparición tan temprano era aquel invernal panorama que veía a cada mañana, esa bonita escena le daba un poco de calor a su día, era demasiado agradable para sus ojos el ver aquel espectáculo cuando la mujer se despojaba de las pesadas prendas.
También era cierto que actualmente prefería mantener la puerta de la oficina abierta, pero es que el abogado se dio cuenta que su despacho necesitaba un poco de ventilación, eran años de permanecer cerrado, los cambios eran buenos, eso era lo que gritaba su lógica, su mecanismo de defensa, su mente conocía la realidad, sus ojos se deleitaban, su estómago burbujeaba y sus sentidos se alteraban, ante la presencia femenina e invernal de su asistente.
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5.- sonrisa
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Cada mañana las personas sonreían a manera de saludo, coqueteo, flirteo, era una manera de comunicarse que Ranma Saotome no entendía, que acaso no era suficiente un simple "Buenos días" ¿por qué se sonreían de esa manera? bueno eso era lo que él pensaba, no era la verdad absoluta pero era su manera de entender las cosas.
Siempre al llegar a su lugar de trabajo la recepcionista le sonreía seguido de un cordial saludo, las personas de limpieza incluso sus compañeros, no se diga las personas que por cuestión de negocios lo hacían, en el lugar donde desayunaba todos los días, donde compraba sus víveres o parte de su guardarropa; no podía procesar ese gesto sin ser realmente genuino.
La temporada invernal parecía poner de mejor humor a todos, era como si todos se pusieran muy felices de la nada, sonreían y saludaban más efusivamente, las personas parecían emocionadas que de costumbre, sonrisas y carcajadas cómplices se escuchaban por aquí y por allá.
Actualmente las asistentes habían tomado su lugar los cotilleos en los pasillos era mayor, todas platicaban de las fiestas venideras, hablaban de atuendos de moda, parejas, familias etc.
Y desde que él tenía a esa mujer tan cerca todo lo que le molestaba parecía agradarle más de lo debido, sentía esa emoción por llegar a la oficina, el delicado burbujeo que emanaba desde su estómago hasta el nacimiento de su pecho. Ya era un hábito para él, el dejar la puerta abierta con excusas tontas solo para poder ver el bonito rostro que se ocultaba de vez en vez detrás de aquel monitor, mientras Ranma le espiaba, tratando de ocultar sus verdaderas intenciones detrás de su computadora, fingiendo escribir, tecleando a lo loco palabras y letras sin ningún tipo de sentido, en tanto sus ojos se encargaban de memorizar cada bonito detalle de sus gestos.
La fémina era bonita… era hermosa ante sus ojos, gozaba de un color de cabello bastante peculiar, pues la luz natural que se filtraba por los ventanales hacia que destellos azulados iluminaran su perfecta piel, tersa y blanca, sus ojos eran tan llamativos y expresivos que poseían la característica de los imanes, pues te atraían de manera inhumana.
Le veía tan concentrada en aquel tonto informe inventado por él, Ranma de un tiempo a la fecha llenaba a su asistente de trabajo extra, no solo atendía sus llamadas, archivaba documentos o llevaba su agenda, sino que también elaboraba formatos, informes incluso hasta graficas; todo por verla de cerca, cada que ella se acercaba a él para recibir una instrucción, cuando ambos revisaban a detalle los contenidos de los informes Ranma tenía el mejor de los espectáculos en primera fila, ella.
Akane ligeramente inclinada hacia él con el fin de modificar o poner atención en las palabras del abogado mientras este descubría detalles de su piel y rostro, como aquel coqueto lunar que se asomaba ligero entre el cuello de sus blusas dando inicio a su clavícula, o lo bonito de sus pendientes al adornar el lóbulo de su oreja, y su olor, su maldito y embriagante olor, esos detalles maldición lo hacían sonreír como un estúpido deleitándose a escondidas de ella.
Eso era lo que Ranma meditaba mientras regresaba a su realidad detrás de la luz de aquel computador, donde lo único que había escrito era la letra A una y otra vez, ya había llenado varias cuartillas con esa letra mientras fingía trabajar.
Durante todo ese tiempo en que sus ojos permanecían fijos en ella esperaba aquel momento, aquel minúsculo instante cuando ella se percataba de la insistente mirada y elevaba su cabeza de aquel monitor para chocar por segundos sus miradas y brindarle una bellísima sonrisa, gesto que iluminaba su rostro y hacia brillar sus ojos. Era una característica tan peculiar, tan de ella que desarmaba al varón, pero así como lo esperaba, tenía que apartar la vista mientras hacia un sonido con su garganta tratando de aclararla y regresar a su trabajo ¿trabajo? Claro a regresar con sus interminables planas de palabras y letras sin sentido, satisfecho de poder haber visto ese gesto en ella.
Teniendo en cuenta que escondido detrás de la pantalla un Ranma Saotome sonreía sin sentido.
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6.- Bebidas Calientes
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Durante la jornada era común ver a las secretarias, recepcionistas o asistentes con sus tazas en mano despidiendo un agradable calor, el café era una bebida fundamental para poder funcionar en las arduas jornadas, aunque para Ranma Saotome aquello no era vital, de manera esporádica podía degustar de una buena taza de aquel elixir
El invierno no solo traía consigo los atuendos y el cambio de horario donde los días eran cortos y las noches se alargaban sin explicación alguna, sino que también modificaba lo que las personas ingerían, pero para ser sincero aquello pasaba desapercibido para el varón de ojos cobalto, o tal vez era algo que prefería ignorar, si no le tomaba atención aquello definitivo no existía.
Pero al ver a cierta persona llegar cada mañana con un humeante envase entre sus manos, todo lo anterior cobraba sentido.
En más de una ocasión decidió llegar al lugar que el envase indicaba, cada mañana la peliazul hacía fila en un concurrido lugar de café, que a decir verdad era económico pero gozaba de una sabrosa bebida, el abogado no muy familiarizado con el negocio decidió esperar a verla como cada mañana, una vez la chica arribó al lugar tomando lugar en la fila al igual que todos los demás, el abogado de ojos cobalto decidió darse valor e ingresó justo detrás de ella.
Akane revisaba la agenda sobre sus manos no prestando mucha atención a lo que ocurría a su alrededor, Ranma no sabía cómo actuar ante aquel incompleto plan, aunque en su mente aquello sonaba bastante fácil la realidad choco con fuerza en su rostro; no supo cómo entablar una charla amistosa con la mujer ¿Qué le diría?
"hola como estas" "cuanto tiempo sin vernos, si claro desde ayer" "tú también bebes este café es fantástico" y si la chica le decía "que casualidad, cuál es tu favorito" ni siquiera sabía cuál era la especialidad del lugar
-Vamos Saotome piensa –musitó más fuerte de lo que creyó hacerlo
-Licenciado que sorpresa, buen día –saludó la ojicanela cordial ante su extraño encuentro, en el concurrido negocio.
-Hola, si… yo… veras pasaba por aquí y vi….. –las incompletas palabras parecían atorarse en su garganta, su cabeza las enviaba de manera correcta, pero su lengua parecía colocar trampas para evitar que estas sonaran coherentes.
-Nunca ha venido a este lugar ¿verdad? –al chico no le quedó otra más que asentir ante la aseveración de la mujer.
-Sabe algo… mi favorito es el expresso natural, o el capuchino de vainilla, bueno, creo que es el favorito de todos –Akane hablaba bastante familiarizada con el lugar –me encantan los cafés, también hacen unos tés muy buenos, yo siempre pido el de jengibre y limón, o en ocasiones cuando estoy de antojo compro avena; es deliciosa, este lugar vende todo tipo de bebidas calientes, a mí me encantan –la fémina mencionaba todo aquello muy entregada a la plática –esta es una de las razones por las cuales amo el frio, a pesar de ser friolenta, esta temporada es de mis favoritas –
-Sí, creo que a mí también me agradan estas fechas…. –pero ¿qué había dicho? mintió de lo más descarado, el odiaba con el alma esta temporada y todo lo que se relacionaba con esta, maldijo lo traicionero de su boca –creo que pediré un capuchino de vainilla –articuló ignorando sus alertas y sentidos, eso iba totalmente en contra de su esencia.
Una vez habiendo llegado a la barra donde un barista esperaba atento, Akane pidió dos bebidas con ciertas especificaciones, al abogado no le gusto el trato que el chiquillo detrás de aquella caja le daba a la asistente, le extrañó que la chica pidiera dos cafés pero era obvio que aquello no era su problema y prefería ahorrarse las explicaciones, él no era nadie para pedirlas.
-Aquí esta licenciado, espero lo disfrute, que tenga un bonito día, lo veré dentro de poco en la oficina, adiós –y sin más dejo el recipiente entre las masculinas manos, el azabache de manera robótica se alejó de la fila para no estorbar, le había entregado un cálido café, le había sonreído de manera preciosa y se había alejado…. Se había ido sin decir nada más…. Bueno es que después del ligero contacto y la preciosa sonrisa no escuchó nada.
-Pero que idiota –se dijo para si…. –Akane espera…. –detuvo el andar de la peliazul justo saliendo del lugar mientras ella colocaba la bufanda ligeramente arriba de su boca.
-¿Sucede algo licenciado? –preguntó mientras se acurrucaba en lo tibio del cuello de su abrigo.
-¡SI!... ¡No! ¡ No! No sucede nada malo, pero pagaste esto y yo solo….. –donde estaban sus palabras, ese día las dejo en el auto, su departamento… ¿Dónde diablos quedo su seguridad y facilidad de palabra que gozaba un estudiado en leyes?
-No se preocupe, no es nada, yo invito –
-Pero yo…. Te llevo a la oficina, mi auto está cerca y podemos… -
-No, no, de verdad todo está bien, aparte eso se puede malinterpretar, así estamos bien, con permiso –y sin dejarle tiempo a insistir ella dio dos pasos hacia atrás, mientras le daba un ligero sorbo a su café, le sonrió juguetona y se giró rumbo al trabajo –Lo veo más tarde licenciado –
Ranma solo pudo contestar el gesto con una ligera sonrisa, últimamente esa mueca permanecía demasiado tiempo en su rostro, no despegó sus ojos de ella hasta que la perdió de vista entre la multitud, recordó el humeante líquido que sostenía en su mano y lo miro con alegría y a la vez decepción entre sus sentimientos.
-Bueno eso no estuvo tan mal ¿o sí? –Dio un sorbo comprobando el agradable sabor, un poco dulce para su gusto, demasiado caliente para sus papilas gustativas, pero era algo que le otorgó placer –Creo que visitare este lugar más a menudo –se dijo mientras paseaba sus ojos en la fachada del lugar –a mí también me agrada estas fechas… como pude decir eso…. Ranma estas en problemas –sonrió y bebió una vez más de aquella dulce bebida –la avena… mañana pediré avena –
Los cambios no eran tan malos, él era un hombre que le agradaba hacer modificaciones, ¡Ja! si claro, ni la pequeña voz en su cabeza se creía las explicaciones que se daba para él mismo.
-Ranma eres la persona más cerrada y hermética del mundo –susurró sin dejar de ver el vaso entre sus manos.
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Continuara….
N/A:
Primero que nada Feliz cumpleaños Ziariiiii, hermosa… te debo tanto….. Que juro que hare algo en tu honor… ¿un vegebul? No se… pero tratare… besos linda…
Ahora siii
Como ya saben esta historia está situada en un Universo Alterno, en lo cual no soy muy buena, pero siempre trato de hacer cosas diferentes.
Aquí muestro tres aspectos más que Ranma odia, pero parece que algo está cambiando jejejeje, de verdad que ojala quede entendible el punto que quiero mostrar y que poco a poco se ira desarrollando
Gracias a todas las personas que me dejaron review en el anterior capitulo, a las que me marcan como favorito y a las que le dan seguir a mi perfil, de verdad mil gracias.
Gracias súper extra especiales a mi espectacular beta Ziari27, ella siempre está atenta a mis ideas y mis desvaríos, ella es parte de mis locuras y cochinadas jejejejeje.
Gracias a la página de Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma y a la página de Inuyasha Fanfics por crear esta dinámica.
Gracias a la espectacular artista que creo la portada de esta historia SaoTendo mil gracias te quedo genial (la portada está en mi perfil de fb jejeje) corran a seguir a la artista en fb Ranko SaoTendo y en instagram como Saotendo_1957.
Gracias a todos…
Y como siempre me despido como los grandes
¡GRACIAS TOTALES…!
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