Los personajes no me pertenecen son propiedad de la gran Rumiko Takahashi
Esta historia fue escrita sin fines de lucro por el puro gusto de echar andar mi loca mente. Este fic fue creado con la intención de participar en la dinámica de las páginas de Facebook, Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma e Inuyasha Fanfics
La cual lleva por nombre #12_eventos_decembrinos, se supone que tenía que tocar de alguna manera el número 12 y es por eso que esta historia estará dividida o enumerada…
Pido disculpas de antemano por mi mala ortografía y las desconexiones que puedan existir.
También agradezco infinitamente el tiempo y la atención que tuvo mi bella beta en esta historia, sin ella yo estaría perdida, gracias mil a mi linda Ziari27
Sin más preámbulo, les dejo leer
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12.- Reunión Familiar
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Las cuestiones familiares no eran el fuerte del abogado y jamás lo serían, siempre trataba de esquivar ese tipo de escenas, donde podía llegar a verse inundado de abrazos y besos de sus tías. El joven Saotome no gustaba de esas pláticas interminables donde estas eran tan parecidas a interrogatorios sobre su estatus social, económico y amoroso.
Detestaba tener que escuchar y contestar siempre las mismas preguntas.
¿En que trabajas? ¿Qué fue lo que estudiaste? ¿Dónde estás viviendo? ¿A qué me dijiste que te dedicabas? ¿Aún no tienes novia? ¿Cuándo piensas casarte? "ya estas mayorcito" Todas esas preguntas eran contestadas de la misma manera desde hace más de cinco años. Incluso dejo de asistir a la cena navideña que su madre organizaba, en parte por el odioso motivo antes mencionado y porque en los últimos años sus padres habían decidido tomar ese evento con unos buenos amigos que vivían fuera de la ciudad de Tokio.
La verdad preferiría ahorrarse todo ese teatro de presentaciones y platicas incomodas, aparte si esa familia tenía hijas lo más seguro es que tratarían de emparejarlo, conocía a su padre y lo mejor sería evitar todo aquel embrollo.
Y en este preciso momento siendo las once de la mañana del veinticinco de Diciembre se encontraba camino a una posible reunión familiar y aun peor, de una familia que ni siquiera era de él, una familia que nunca en su vida había visto, de seres que no conocía, pero no podía culpar a nadie, él mismo se había ofrecido a llevar a la chica que le había trastornado su mundo, a partir de esa noche en que estuvieron juntos Ranma no podría permitirse separarse de ella. Aun no podía creer las decisiones que había tomado por causa de esa pequeña mujer que ahora se encontraba a su lado en aquel bonito auto.
Después de haber tomado un desayuno decente donde ambos compartieron un lindo momento, Ranma insistió en que ella se quedara, pero la chica había comentado que iría a Nerima, necesitaba y deseaba ver a su familia, extrañaba a sus hermanas y tenía pendiente la entrega de regalos. Ella le pidió le acompañara por segunda ocasión a la estación de trenes, pero obvio como todo caballero se ofreció a llevarla, Akane un poco renuente aceptó ante aquella proposición donde Ranma no aceptaría un no por respuesta.
Ahora con los pensamientos un poco más fríos Ranma meditaba en el gran lio en el que se había metido; una cosa era Akane y todo lo que traía a su vida, pero otra muy diferente era irse a meter a la boca del lobo, ¿que respondería? ¿Cómo le recibirían? Era un tonto, un enorme tonto, el tonto más grande del mundo, ¿qué diablos hacía? Lo mejor sería dar vuelta en "u" –si eso será lo mejor –musitó en un susurro para sí mismo, no tomando en cuenta que unos femeninos oídos podrían escucharle.
-¿Dijiste algo? –Mencionaba la chica, bajando un poco el volumen del radio –creo que la música está un poco alta –al terminar la frase le sonrió, reflejando una peculiar luz en sus ojos, era alegría, probablemente emoción por ver a sus seres queridos.
En ese momento entendió que si, Ranma Saotome era el más tonto de todos y lo aceptaba, siempre y cuando aquella sonrisa le acompañara por siempre.
-Preguntaba que…. ¿hace cuánto que no ves a tu familia? –al escuchar aquella pregunta Akane no pudo ocultar sus emociones, regresando su vista al camino, y en ese preciso instante Ranma se dio cuenta de todo y de nada a la vez, lo había hechizado y a él le encantaba.
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Una vez ingresaron al distrito de Nerima los ojos de Akane chispearon con emoción, parecía una pequeña niña, totalmente emocionada reconociendo su entorno, las casas tradicionales decoradas con vistosas coronas en las grandes puertas de entrada, la nieve en los tejados y copas de los árboles, las familias jugando en las calles y amplios patios con los posibles regalos de la noche pasada.
Las calles eran tranquilas, sencillas nada parecidas a las transitadas avenidas de Tokio, la mujer a su lado le indicaba por dónde ir, y podía distinguir la ansiedad de esta al acercarse a su objetivo, su lenguaje corporal la delataba.
Una vez que la mujer le indicó detenerse frente a una propiedad, la cual contaba con una gran entrada de madera; Akane suspiró, estaba emocionada de ver a su familia después de unos largos meses.
-Ranma… -pausó sus palabras un momento meditando lo que hablaría, mientras regresaba su vista al frente aun sentada en el asiento del copiloto –mi familia no es adinerada, ni viven con lujos, son simples, mi padre peca de exagerado y emocional, mis hermanas pueden llegar a brumar a los demás, el maestro es un degenerado de primera, si gustas no es necesario que entres, tú no estás acostumbrado a este tipo de entorno….., ahora que lo pienso bien, esta no fue una buena idea –la mujer de expresivos ojos color canela, bajó la mirada hacia sus manos las cuales permanecían sobre sus piernas en tanto jugaban con sus dedos en un movimientos un poco nervioso.
-Akane, yo vivo endeudado, aún estoy pagando este carro, debo las tarjetas, trabajo y vivo al día, aparentando algo que en ocasiones no puedo ser, mi familia es un maldito caos, son impertinentes, mi madre va por la vida con una katana atada a la cintura, esperando que su hijo sea poco varonil para clavarla en mí, mi padre es un holgazán que si mi madre se descuida sería capaz de comerse la vajilla. Tu familia será un reto peculiar para mí o yo para ellos –como era posible que dijera aquellas palabras cuando se moría de miedo por ingresar y si no les agradaba que respuesta daría, "Kamisama háblame" imploraba mentalmente el joven, dando como siempre la mejor cara para ella, siempre ella.
-Está bien, solo no te asustes de lo que veas o escuches ¿Estamos? – Ranma simplemente asintió ante la frase dicha –si te sientes incomodo puedes irte cuando gustes –
-Akane… ya es hora –las masculinas palabras la sacaron de su monologo, un tanto dubitativa salió del auto, emocionada pero temerosa de las reacciones de su familia, no era que ellos reaccionaran mal o agresivos contra su invitado, temía del bombardeo de preguntas, de las anécdotas que su padre contaría a la par de su amigo, los chistes poco decorosos de ambos y si le sumábamos el sake y el ambiente, ese conjunto de situaciones podría ser una bomba.
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Una vez abrieron la gran puerta de madera, ingresaron al lugar donde inmediatamente a sus ojos llegaron las imágenes de tres pequeños corriendo a duras penas entre la nieve aglomerada en el jardín, reían, gritaban y obviamente discutían entre ellos, al parecer el mayor mantenía una guerra de bolas de nieve con las pequeñas niñas.
Akane simplemente se detuvo a observar la feliz escena, sonrió al ver aquello, una de las pequeñas se dio cuenta de la presencia de la chica y corrió emocionada a su encuentro
-¡Tía Akane! ¡Tía Akane viniste! –la niña de grandes ojos y cabello castaño corrió directo a los brazos de la peliazul, tomando impulso y colgándose de la mujer quien le recibía encantada.
-¡La tía Akane llego! ¡Abuelo! ¡Mamá! ¡La tía llegó! –el niño de cabello azabache corría emocionado hacia el hogar alertando a su familia de la llegada de la menor de las hijas.
Kasumi al escuchar los emocionados gritos, salió apresurada para recibir a su hermana al igual que el pequeño niño, las mujeres se fundieron en un cálido abrazo, donde la añoranza y el cariño se hicieron presentes, la mediana de las Tendo quien caminaba despacio hacia su encuentro, esperó junto a ellas observando detenidamente el abrazo, pero sin pasar desapercibido el acompañante que esperaba justo detrás de su hermana menor, sonrió sagaz ante la mirada que el chico desprendía hacia Akane, una vez espero su turno y abrazo a la más pequeña de las tres, no pudo esperar más para hacer su usual comentario.
-¿Y quién es este apuesto chico que te acompaña hermanita? –Akane se sonrojó, que descuidada había sido.
-Perdón, es que venía algo emocionada, él es Ranma Saotome, es mi…. –la mujer hizo una pausa algo titubeante, imaginando que tipo de adjetivo le daría a su acompañante ¿su Jefe? ¿Su amigo? ¿Cuál sería su respuesta? y la reacción de sus hermanas al llevar un completo desconocido a su hogar en una fecha tan familiar e íntima.
-Novio, soy su novio mucho gusto –interrumpió sabiendo de las intenciones de la chica, adelantándose a la respuesta, haciendo una impecable reverencia.
-¿Novio? –una conocida y femenina voz para el chico resonó con fuerza desde dentro del hogar, por Dios debería ser su imaginación, esa persona no podía estar ahí, claro que no –Ranma Saotome ¿qué es lo que acabo de escuchar? –definitivo su mente le jugaba una pesada broma, por Dios esa mujer tenía meses sin verle, seria demasiada coincidencia, muy mala coincidencia, la peor de las coincidencias –Dijiste ¿Novio?... ¿escuchaste eso querido….? –la mujer de impecable kimono y cabello recogido simplemente hablaba con los ojos muy abiertos, en una mezcla de emoción y sorpresa.
-¿Mamá? ¿Pero qué haces aquí? Tu….. Y papá, familia de Akane,… -un descompuesto Ranma trataba de articular una frase entendible, pero es que el tic en su ojo en conjunto con el temblor en sus labios no ayudaba mucho.
-Ranma hijo, por todos los Dioses, jamás imagine verte aquí, eres un desobligado e inconsciente –hablaba el hombre de gafas que caminaba rumbo a donde se encontraba la joven pareja, siendo seguido muy de cerca por una hermosa y elegante mujer.
-Ranma cariño me da tanto gusto verte, ¿Akane querida como estas? –preguntaba visiblemente feliz la dama, tomando por las manos a la actual pareja de su hijo.
-Muy bien tía Nodoka, me da gusto verla... Pero no entiendo, que sucede –la conmoción era palpable en el rostro de la chica, estaba confundida, si… ahora no sabía que hacer…
-¡Vaya Akane hija! ¡Mi pequeña niña….! –gritaba un varón de largos cabellos oscuros mientras corría directo al cuerpo de su hija menor, abrazándola con mucha fuerza, mientras gruesas lagrimas salían de los azabaches ojos.
-Amigo mira… mi hijo es novio de la pequeña Akane – palmeaba la espalda del hombre de espeso bigote, al mismo tiempo que sonoras carcajadas salían de la varonil boca.
-Señor Saotome esto sí que es una buena noticia –los hombres maduros se tomaban de las manos mientras lloraban, haciendo extraños movimientos, simulando una danza.
Ambos chicos solo escuchaban todo el alboroto, la algarabía entre los padres los tenía aturdidos.
-Parece que nuestros padres se conocen –musitaba el voz baja el azabache inclinándose hacia la confundida chica quien veía sorprendida el espectáculo que daba su padre y tío, lo único que pudo hacer fue asentir con las mejillas un tanto coloradas.
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-Quien lo diría cariño, tantas veces que te invitamos a venir con nosotros para las cenas navideñas y nunca aceptaste –comentaba divertida la matriarca de los Saotome mientras servía unas cuantas tazas de té en el comedor.
-¿Nunca quisiste venir a cenar con mi familia? –preguntó Akane mirando fijamente a Ranma quien en ese momento era el centro de atención.
-No es eso, lo que pasa es que yo siempre he trabajado en estos días, y la verdad no tenía mucho tiempo para fiestas –por primera vez desde que conoció a Akane agradeció que su cerebro formulara algo coherente.
-Si, mi Ranma es un hombre muy ocupado, es tan varonil que sea tan responsable –hablaba soñadora la madura mujer mientras sonreía.
La reunión familiar se llevó acabo sin contratiempos, solo lo normal, las fastidiosas preguntas de siempre, que por alguna extraña razón Ranma contestaba totalmente entregado al cuestionamiento, le gustaba generar ese interés de parte de la familia de su novia.
La familia tenía dudas y ambos contestaron encantados, entre sonrisas, anécdotas graciosas y planes a futuro…. El interrogatorio no había salido tan mal como el chico esperaba.
Las horas pasaron entre risas, bromas, una deliciosa comida; claro el recalentado era una de las mejores partes de estas fiestas, el pavo adoptaba los sabores de los condimentos al estar toda la noche reposando entre ellos, y los acompañamientos simplemente resaltaban cada textura y sensación, al momento de paladearlos con gusto en compañía de los seres queridos, una efervescente bebida la cual descansaba al lado de los abundantes platos llenos de comida, así fue esa helada tarde donde ambas familias convivían, poniéndose al tanto de los diferentes acontecimientos de cada integrante.
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Cuando todos permanecían junto al gran árbol, los ojos de Ranma observaron con detenimiento las decoraciones del pino navideño, cadenas de papel colorido, esferas probablemente decoradas por los sobrinos de Akane, pues los patrones de pintado lucían un tanto diversos y desprolijos, los ornamentos cargados a la parte baja de este, hacían que el árbol luciera un tanto desequilibrado, en conclusión había sido decorado por los más pequeños de aquel hogar
Mientras su mente imaginaba ese momento donde los infantes peleaban por colocar los ornamentos Ranma negó con la cabeza en un mudo gesto, dirigió su vista hacia la pequeña mujer de cabellos cortos azulados la cual abría regalos junto a sus sobrinos, sentada en el piso de madera junto al gran árbol navideño que se encontraba en la sala de estar de aquella tradicional casa.
El alto varón bebió de su taza de chocolate caliente, colocándola sobre la baja mesa de aquel comedor, de inmediato rememoró todo lo acontecido en su vida en los últimos casi dos meses que habia convivido con ella, enumerando los grandes cambios de su vida, todo aquello que llegó a odiar de esta temporada; ahora formaban parte de él, de una manera hermosa.
-¿Qué piensa Abogado Saotome? –habló seductora la mujer de cortos cabellos, en tanto se acercaba peligrosamente a él, colando su pequeña mano debajo de la mesa, rozando el masculino muslo -¿Necesitas más bombones para tu bebida? –ambos rieron ante el cuestionamiento de la mujer.
-Pensaba en lo mucho que me gusta la Navidad –
Para Ranma Saotome las navidades serian especiales de hoy en adelante, no era la fecha, no era el día, ni mucho menos la festividad, era estar con la persona indicada, era disfrutar cada momento, cada detalle y ver el lado positivo a todo.
En realidad la mercadotecnia, las miradas de las personas, los olores de las estaciones del año, el frio del invierno, las sonrisas, las bebidas calientes, los postres o dulces de temporada, las fiestas navideñas, el árbol navideño, la cena, los regalos y las reuniones familiares eran algo digno de disfrutar, eran momentos, eran vivencias que siempre deberíamos de atesorar, eso le había enseñado la pequeña hada invernal que le sonreía en ese instante.
Porque eso era Akane Tendo, un ser que las deidades enviaron a su vida para mostrarle lo bonito de esta temporada invernal y de la navidad.
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Fin (de las 12 cosas que Ranma odia y ahora ama jejejej)
Pero esto no es el fin de esta historia…. Mañana que es viernes de lemon, les tengo una sorpresa…. Esperenloooo… ojala les guste y ojala pueda subirlo a tiempo
Aquí les dejo el último aspecto que Ranma odio de este temporada, espero que este fic haya quedado un poquitín claro, quise retratar los cambios que una persona enamorada puede llegar a realizar, por ver a la otra persona feliz, dejando de lado sus propias creencias.
Gracias a todas las personas que me dejaron review en el anterior capitulo, a las que me marcan como favorito y a las que le dan seguir a mi perfil, de verdad mil gracias.
Gracias súper extra especiales a mi espectacular beta Ziari27, ella siempre está atenta a mis ideas y mis desvaríos, ella es parte de todas mis locuras
Gracias a la página de Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma y a la página de Inuyasha Fanfics por crear esta dinámica.
Gracias a la espectacular artista que creo la portada de esta historia SaoTendo mil gracias te quedo genial (la portada está en mi perfil de fb jejeje) corran a seguir a la artista en fb Ranko SaoTendo y en instagram como Saotendo_1957.
Gracias a todos… los leo mañana jejeje
Y como siempre me despido como los grandes
¡GRACIAS TOTALES…!
