Los personajes no son míos, pertenencen a Rumiko Takahashi.
.
.
El alejamiento de Ranma..
.
Ranma y Akane corrían hacia el dojo, como era normal iban enfadado, no se hablaban, el motivo, la visita indeseada de las otras tres prometidas de Ranma.
Habían insultados a Akane, habían destrozado parte de la casa. El resultado fue que Ranma fue cogido por tres puntos y estirado a la vez por las tres chicas. El chico lo pasó mal, lo bastante mal para desmayarse al sentir que lo partían en tres trozos
Ranma acabó en el hospital con varias facturas no importantes, pero si esas chicas hubiesen seguido estirando unos segundos más, no lo hubiese contado.
Akane estaba furiosa Ranma no se había desecho de las tres chicas nada más aparecer, siempre hacía lo mismo. Si fuese claro con sus sentimientos eso no hubiese ocurrido. Ranma debía despertar y decir a quien quería. Pero ella sabía que eso sólo le traería a ella tristeza, por que Ranma no la elegiría.
Ranma unos metros más atrás, andaba pensando en el acoso del día anterior, y en anterior a ese. Bueno, pensaba en todas las veces que esas chicas se le habían echado encima desde la boda fallida. Siempre que aparecían su cuerpo reaccionaba de forma extraña, y cada vez esa reacción era más rara.
Quería hablar con Akane, pero cuando lo intentó el día anterior fue interrumpido por esas chicas. Ahora no podía hablar con su prometida porque estaban enfadados. Ella le había gritado después de llegar de volver del hospital.
Decidió pedir perdón a Akane, aunque pensaba que no tenía las culpas lo haría.
Adelantó a su prometida, esta se paró y lo miró con cara de enfado.
-Akane, yo… yo quería.
-¿ Tú que? Habla, deprisa que llegó tarde- Akane se mostró antipática hacia su prometido, se lo merecía.
-Necesito hablar contigo de algo- dijo el joven- yo no me encuentro bien…- entonces se puso blanco, su cuerpo se quedó rígido, notó que los bellos de su cuerpo se erizaban.
Akane siempre atenta a la reacciones del joven se asustó.
-¿Qué te pasa Ranma?- preguntó espantada.
-Ellas, se acercan ella. No sé como, pero ellas vienen hacía aquí. Mi cuerpo reacciona cuando ellas están cerca. – Akane se imaginó algo erótico, pero no se esperaba lo que le dijo el chico-Y cada vez va a peor. Mi cuerpo no las quiere cerca.
Akane lo miró enfurecida.
-¿Y a mi?, ¿Tampoco me quiere cerca?- preguntó con furia la joven, se esperaba una mala respuesta.
-Tú..- empezó Ranma.
En ese momento aparecieron las tres rivales de Akane, y se abalanzaron sobre Ranma que tenía los ojos rojos, como si se le hubiese roto una vena.
La primera en llegar fue Shampoo que la abrazó.
-¡Hoy Airen llevar. Llevarme a una cita- la chica china se restregaba con el chico, como si quisiera marcar con su olor a Ranma, y reclamarlo como de su propiedad.
-Ran- chan ven conmigo a…- Ukyo hablaba y le contaba a Ranma sus planes para tener una cita.
El joven miró a Akane y suplicante le pidió.
-Akane ayúdame, no me encuentro bien, me estoy ahogando.
Su prometida lo miró furiosa, y pensó en dejarlo sólo. Pero vio que la cara de Ranma cambiaba de color, alquería un color extraño y se abalanzó sobre las tres chicas y las separó de su prometido.
-¡Alejaros de él! ¡No veis que le hacéis mal!.- dijo la chica. Se giró y vio a Ranma de rodillas, le costaba respirar. Donde habían tocado las tres chicas tenía sarpullidos. Se alarmó lo que le pasaba a Ranma no era normal.
-Ranma, ¿Qué te pasa?- preguntó Akane.
El chico intentó hablar, pero no pudo.
Y de repente se desmayó.
.
Unas horas después en el hospital.
Ranma estaba siendo sometido a pruebas médicas, y salían negativas. El medico no entendía lo que le pasaba al chico. Ese chico estaba sano, no tenía que haberse desmayado.
Fuera en la sala de espera esperaban su familia y las tres pseudo prometidas, que se estaban peleando para disgusto del personal del centro y los enfermos.
-Han salido todas las pruebas bien, no entendemos nada
-¿ Y por qué se ha desmayado?- preguntó Akane- y los sarpullidos.
-Airen venir conmigo y yo dar buena medicina china, el curar y casarse conmigo.
-Ran- chan necesita comer bien, en casa de los Tendo no lo hace. Él vendrá conmigo y pronto se recuperará.
-Mi querido Ranma necesita mi amor por eso se enfermó.
Akane suspiró, lo que puso enfermo a Ranma era…, Ranma se puso enfermo a aparecer esa tres.
-Akane irse, ella no servir para cuidar a Airen- el desprecio de Shampoo hacía Akane era evidente.
-Pues fue aparecer vosotras y Ranma enfermó, como si fuese alérgico- Akane las miró, y una idea se metió en su mente- como si fuese alérgico a vosotras.
-Esa es una buena idea- dijo el medico.
Y empezaron hacer nuevas pruebas al joven, y a las cuatro prometidas.
Akane accedió, pero las otras tres, se negaron.
-Yo hacer pruebas, no necesitar, Shampoo no provocar alergia a Airen.
Las otras dos también se negaron por las mismas razones que Shampoo.
Fue Akane quien las atacó a su línea de flotación.
-¡Tenéis miedo!- dijo ella con orgullo- ¡si, miedo!, miedo a que seáis la alergia de Ranma. ¡No os atrevéis a hacerlo las pruebas!. ¡Os da miedo!.- Akane miró a sus rivales- ¡sois unas cobardes!.
Las tres chicas heridas en su orgullo decidieron hacerse las malditas pruebas.
Y esa tarde.
-Ya tenemos el resultado de las pruebas-el médico miró a las tres rivales de Akane, y soltó la bomba- Ranma Saotome se ha vuelto alérgico a vosotras tres. El señor Saotome tiene alergia nerviosa y en contra de vosotras tres.
Para las tres chicas eso no fue sólo una bomba, fue la total aniquilación de sus sueños. Habían perdido todo.
-¿Y no se puede hacer nada?- preguntó Ukyo-él es mi prometido, nos casaremos y viajaremos por el mundo cocinando.
-El cuerpo de ese joven no lo entiende así.- contestó el médico. Estaba harto de esas tres jóvenes, y de los tres locos que aparecían a veces para matar a Ranma-según parece la alergia ha sido provocada por algo psicológico. Como si el chico no las quisiera cerca, y al no poder decirlo… su cuerpo ha tomado medidas contra ustedes.
Si fuese el juego de los barquitos eso sería el tocado y hundido para las tres chicas.
Akane bajó la cabeza, ¿y si Ranma se hubiese vuelto alérgico a ella también?… no lo soportaría. Ella y Ranma habían pasado tanto juntos. No quería que el cuerpo de Ranma la rechazase.
-Y, ¿Yo?, ¿También… le produzco alergia a Ranma?- preguntó con miedo.
El médico la miró.
-En su caso es más extraño todavía. – El médico miró sus informes- según las pruebas, usted es necesaria para ese joven- todos los presentes miraron a Akane, las rivales estaban furiosas- Saotome ha desarrollado una dependencia de usted, necesita que usted esté cerca para seguir sano. Y según las pruebas, usted está desarrollando el mismo mal que él.
Soun se asustó.
-¿Qué quiere decir?, ¿Qué mi hijita está enferma?, ¿Qué se morirá?- El padre de Akane lloraba.
-¡Pare de llorar!, ¡Que provocará una induración- gritó el médico- no morirá, sólo que su hija y Saotome se necesitan cerca para seguir sanos. No sé si llamar a eso enfermedad. Hemos llamado a esta enfermedad o lo que sea, el síndrome de Saotome-Tendo. No es un virus y no es contagioso.
-¡Esto no quedar así!- gritó Shampoo, y se giró a Akane- yo no dejar Airen, el ser de Shampoo, yo matar, y después ir por Airen y reclamar como mío.
-Imposible- dijo el médico- Saotome, su cuerpo, la rechazaría, si se acerca a Saotome, incluso él podía morir.
-Yo sólo necesitar que él dar una hija. Después si morir a Shampoo no importar. Sólo querer que dar hija fuerte.
Las otras dos chicas dijeron lo mismo. Sólo querían un descendiente de Ranma. Ranma para ella sólo servía para tener un hijo, o una hija, del joven campeón de las artes marciales. Todos miraron a esas locas asustados.
-¡Me dais asco!, mucho asco-Akane estaba furiosa- nunca os ha importado Ranma, jamás lo habéis amado, sólo lo habéis visto como un trofeo, alguien que os de un hijo para perpetuar vuestro indigno linaje- la furia le impedía estar centrada, decía lo que primero le venía a la boca, sin pensarlo, como haría Ranma- No habéis pensado en los sentimientos de mi prometido- las miró y gritó- ¡Si, mi prometido!, ¡Mío!, no os dejaré que os acerquéis a él, sois dañinas para él. Lo protegeré de vosotras, como él me protege a mi. No os lo merecéis.
-Él no aceptar a chica violenta. Airen no querer.
Akane se rió.
-Pues para no quererme, no hay semana que no me invite al cine, a una cafetería o una heladería. – lo había dicho con sorna, se estaba burlando de esas tres, pero seguía furiosa, como nunca había estado.- no os quiero ver cerca de Ranma, vuestra presencia pone en peligro su salud, mi deber es protegerlo. Si él está en peligro yo lo salvaré, como él hace conmigo.
-¡Ran- chan es mi prometido!- dijo Ukyo- ¡no te lo dejaré a ti!.
-Podemos pedir un informe médico, llevarlo ante la justicia y pedir una orden de alejamiento- contestó Nabiki, las hermanas de Akane la apoyarían. Las dos sabían que debían hacer, el apoyo a la familia era fundamental, después Nabiki ya sacaría redito a esa ayuda.
Las tres chicas miraron a Nabiki y decidieron atacarla, cada una sacó sus armas, sin importarle nada.
-Si, producen destrozos en este hospital serán demandadas- el médico las miró furioso- no permitiré más peleas- las tres chicas se habían estado peleando entre ellas, y queriendo arrastrar a Akane a sus discusiones, pero esta no hizo caso. Había habido muchas quejas contra esas tres jóvenes.- si quieren pelearse váyanse a un sitio donde no hagan dalo ni destrozos.
Las tres chicas hicieron eso y en una llanura a las afueras de Tokyo lucharon. Allí pagaron su frutación por no poder quedarse con Ranma, por no poder acercarse al joven. El chico no las había rechazado, pero su cuerpo no las tolerará.
Las tres chicas recibieron heridas bastante graves, aunque algunas de esas heridas se las hicieron ellas misma al golpear por error el suelo.
Fueron llevadas a tres hospitales distintos, sólo una de ella se quedó ingresada en Tokyo, y no en Nerima, las otras dos fueron enviadas a otras ciudades.
No volvieron a ser vistas por Nerima, desaparecieron de las vidas de los habitantes de ese barrio, según dijeron los chismorreos, las tres se enamoraron de sus enfermeros y estos cayeron en sus redes, cosa que fue cierta, tres jóvenes enfermeros consiguieron conquistar los corazones destrozados de estas tres jóvenes locas.
.
Habían pasado semanas, Ranma había salido del hospital.
Como hacían desde antes de que Ranma fuese hospitalizado, fueron al cine era una película romántica y Ranma se durmió, Akane lo miró furiosa, que poco romántico era Ranma, miró la película y sonrió, entendía que Ranma se durmiese, era una película francamente mala, miró a su alrededor, era la única que estaba despierta, e hizo los que todos, usad esa película como somnífero.
Los dos salieron del cine bostezando, como todos los que fueron a verla.
-¡Es un telefilm!, ¡una maldita película para televisión!- exclamó Ranma furioso-¡Tu hermana nos ha engañado!, ¡cuando coja a Nabiki..!- la rabia del joven era evidente, pero no tan grande como la de su acompañante.
-¡Nabiki es mía!, tú si quieres puedes ayudarme a darle una lección- Akane no dejaría a nadie que le diesen una paliza Nabiki.
La hermana de Akane les había vendido las entradas para esa película.
Ranma no quiso que ese día saliese mal, debía reparar lo que Nabiki estropeó.
-¿No te apetece un helado?, ¿ o prefieres ir a una pastelería o a una cafetería?
Estaban tomando un helado. Ranma no se había transformado en chica, y Akane lo miró y sonrió
-¡Cómo has cambiado Ranma!, desde que ella no te acosan no estás más relajado.
-Estaba cansado, ya no aguantaba ese acoso, no sabía como decirles que me dejaran tranquilo, no me iban hacer caso, les había lanzado varias indirectas que no captaron, mi cuerpo actuó por mi y se volvió alérgico a esas chicas.- estiró los brazos- Ahora puedo ir más tranquilo por la calle. Y no tengo que estar tan preocupado porque esas tres te ataquen.
El chico se puso rojo cuando se dio cuenta de lo que dijo. Akane lo miró sonrojada, la chica juraría que a su acompañante le salía humo por las orejas.
-¿Te preocupas por mi?- el chico pensó en soltar una tontería, pero lo pensó dos veces y negó con la cabeza.
-Ya basta de ser tan idiota- lo dijo más para él que para su prometida, miró a Akane- hasta hora he sido un hipócrita contigo- suspiró, sabía que le iba a costar decirlo- lo siento Akane no te he sido sincero, jamás te he dicho la verdad, lo que dije en China y después negué es verdad. Yo… yo te…te quie..ro.
Akane lo miró y se le escapó una lágrima.
-No llores, no quiero ser tan mal hombre como mi padre. No quiero que llores. Si no sientes nada por mi me iré, y…
Se oyó un tortazo y todos miraron a la mesa donde estaban los dos prometidos, Ranma se tocaba la cara sorprendido, no había dicho nada, pero Akane lo miraba furiosa.-Tienes la lengua muy larga, Ranma, no lo permitiré, no dejaré que te vayas.- la rabia de Akane era enorme – acuérdate, eres mi prometido y me perteneces, y yo a ti. No te alejarás de mi- Ranma miró a su prometida asustado, esa Akane era muy posesiva, pero le gustaba- soy muy celosa, como tú, no te dejaré para otra, he luchado durante mucho tiempo para que seas mío, como tú has luchado por mí. – se acercó al asustado chico, y le dio un rápido beso en los labios- estoy enfadada contigo, no me hables, yo decidiré cuando perdonarte- se giró hacía la puerta, pero antes de salir miró a su prometida y le sonrió- una cosa más, yo también te quiero.
Ranma miró como su futura esposa salía de la heladería y sonrió como un tonto, ni el tortazo ni el beso de su prometida, quedarían sin respuesta. Se vengarías robándole un beso a Akane.
Salió de la heladería y gritó.
-¡Akane me vengaré!, ¡antes de llegar a dojo te atraparé y tus labios serán míos!.- la timidez había muerto, le dio igual que lo oyesen todo el barrio. Se había vuelto alérgico a esas tres chicas, y eso le había allanado el terreno para acercarse a Akane y ella a él.
Akane corría hacía el dojo y sonrió. Haría todo lo posible para que Ranma la atrapase, y le robase no sólo un beso, si no todos los besos del mundo.
-Y tanto que me besarás- pensó ella- te dejaré que me beses, por que tú eres mi prometido, y futuro esposo, y yo soy tu prometida y futura esposa.
Y corriendo por las calles ella fue perseguida, en espera que Ranma la atrapase y la besase como ella había planeado.
Fin.
.
Notas del autor:
.
Esta historia me salió de golpe, teniendo dos tres en el aire, me vino esta de golpe. Lo primero que me vino fue la idea loca de que si alguien podía ser alérgico a una persona. Cuando llevaba una parte escrito, miré en internet y vi la alergia nerviosa producida por el estrés y supongo que Ranma tiene estrés producido al ser perseguido por las tres chicas.
.
Agradecer a quien ha leído mi historia, y que perdone las faltas de ortografía, si hay alguna no las ha detectado el Word, y yo menos.
