La fiesta de viernes terminó con sorpresas para Ranma y Akane que no pudieron evitar continuar la platica por horas, toda la afinidad que no pudieron encontrar en meses llegó en una noche, Tendo tenía que llegar a casa, al no ir en compañía de Shampoo o Ukyo no había pretexto para quedarse, Saotome no se daría el lujo de dejarla ir como si nada arriesgándose a no hablar nunca más, de inmediato le ofreció llevarla en su carro hasta la puerta de su casa, Akane no quería marcharse sola y en el fondo tampoco deseaba que aquella conversación terminará asi que aceptó sin pensarlo mucho.

— La próxima semana habrá una convención de astronomía ¿Te gustaría ir? —

Ranma cuestionó con pena, los atónitos ojos de Akane se abrieron de golpe, siempre había querido ir acompañada a alguno de esos eventos pero a ninguno de sus conocidos les importaba mucho, con un poco de duda finalmente decidió ir, el viaje y la platica llegaban a su fin pero la promesa hecha les permitiría volver a verse.


El dia apenas clareaba cuando Akane se levantó para salir a correr, no entendía si era obra del destino o un plan orquestado por Ranma pero en medio del camino estaba él haciendo la misma actividad.

— Vuelvo a preguntar, ¿me estas siguiendo? —

Tendo cuestionó riendo abiertamente, era difícil imaginar que ese sábado se encontrarian nuevamente.

— ¡Claro que no!, solo salí a calentar el cuerpo pero verte es una grata sorpresa que solo puede significar una cosa —

Akane lo miro desconcertada, quería saber a que se refería

— ¿Qué cosa? — Increpó curiosa.

— ¡Que debes darme tu número telefónico! Ayer olvide pedírtelo —

La de ojos avellana no podía dejar de reír, la invitó a una convención pero no le pidió esa importante información, de no ser por esa conveniente casualidad no habrían podido ponerse de acuerdo o peor aún, el de trenza probablemente hubiese tenido que sacar la información por medio de sus amigas, gracias al cielo no fue así, pensaba la peliazul, tras intercambiar números ambos se despidieron, él debía continuar con su entrenamiento y ella tenía que terminar pendientes escolares.


Discreta Akane pasó el Domingo con sus amigas, la mataba la idea de que se enteraran que en algunos días iría en compañía de la persona que tanto decía detestar, para Ranma el asunto no era mejor pero su deseo e interés en conocer a la joven le hacían olvidar cualquier verguenza, antes de dormir envío un mensaje de whats sencillo pero lindo, "Gracias por la plática, ya nadie ve al cielo", la frase llenó de alegría el corazon de la peliazul, ella pensaba lo mismo y contestó su cumplido, "Gracias a ti por mirar al cielo con migo", el azabache sintió paz, ella era más de lo que habia esperado.


Al fin era lunes, solo faltaban tres días para la anhelada convención pero Ranma no podía esperar más para volver a ver o al menos oir a la chica que invade su mente, gracias al arduo entrenamiento lograba ocupar su mente en otras cosas pero no quería esperar mas, recién caída la noche Saotome llamó por teléfono a Akane.

— ¿Estás en casa? —

Tendo respondió con tranquilidad.

—Si, ¿Porqué? —

Ranma le explicó que en breve tocarían a su casa para entregar un paquete, quería que lo recibiera y le dijera si era de su agrado. Sorprendida Akane hizo lo indicado cuando el repartidor llegó, subió a su alcoba para descubrir que lo que había en el interior de la caja era un telescopio nuevo, la peliazul no pudo evitar llorar al comprender que eso bobo, como solía decirle, había puesto atención a su platica, hacia meses su telescopio se había dañado pero no había podido comprar uno nuevo. El mensaje que ella le devolvió dió esperanza al azabache, "Gracias, cada vez que mire las estrella te recordaré" .


El martes fue un día muy atareado para ambos, Ranma tendría entrenamiento con Happosai, el Torneo Nacional estaba proximo a comenzar y necesitaba estar en forma, Akane tenía que comenzar con los tramites para su examen de titulación así como recibir las ultimas revisiones de su trabajo final, para darse apoyo dos mensajes se enviaron: "Les encantará tu trabajo, eres la mejor" / "Cada entrenamiento te acerca más a la victoria, dentro de poco estoy segura serás campeón".


El día de la convención finalmente llegó, la tarde de miércoles fue estupenda y la noche aún mejor, cada uno tenía su carta estelar y un telescopio para divisar lo que desearan.

— ¿Qué estrella quieres ver? —

Cuestionó Akane con indiferencia.

— Empecemos por algo sencillo pero simbólico, Polaris —

Sonrojado respondió el azabache.

— ¿Simbólico? —

La ojicafé preguntó confundida.

— Por ella estamos aquí, si no la hubiera mensionado todo seguiría igual —

Akane se volvió carmín por la vergüenza, intento balbucear algo pero no pudo, Ranma lucía la misma tonalidad, ninguno logró soportar mirar de frente al otro y en un impulso evasivo ambos voltearon intentando observar por el telescopio pero al tener la misma idea lo único que lograron fue acercar sus caras aún más. Pesé a lo embarazoso del momento la velada fue fantástica, de regreso cruzaron algunas palabras y para romper el hielo tras lo ocurrido Saotome preguntó algunos detalles.

— Recuerdo que alguien mencionó que te gustan las artes Marciales, ¿cierto? —

Akane confirmo con poca emoción.

— Si, pero casi no las puedo practicar —

El dejo de tristeza presente en los ojos de la peliazul permitió iniciar una sincera conversación con la cual comenzaron a conocerse mejor, ella le explicó que siempre ha amado esa disciplina, cuando pequeña su papá solia enseñarle Artes Marciales pero tras la muerte de su madre todo cambió, Soun se sintió culpable por no haber podido pagar la operación de su esposa a causa de no tener muchos recursos económicos, como artemarcialista y preparador físico no ganaba lo suficiente, por esa razón el desolado hombre no deseaba que su hija recorreriera los mismos pasos, no le prohibía practicar pero no aprobaba que se dedicarse de lleno a ellas, sin embargo Akane se sentía incompleta sin las dos cosas que mas amaba en la vida, la astronomía y las Artes Marciales, sabedor de esa parte Ranma de inmediato supo como volver a verlay a la vez hacerla feliz.

— ¿Te gustaría entrenar en el dojo del maestro? —

Ese era el sueño de Akane pero ser admitido en ese lugar era muy difícil.

— Mañana debo ir a una revisión de mi tesis —

Ranma admiraba a esa chica, practicaba deportes de contacto, sabía de astronomía, estaba a punto de graduarse y era condenadamemte hermosa.

— Y por la tarde ¿Podrías? —

Tendo confirmó animosanente con un pequeño movimiento de cabeza acompañado de una dulce sonrisa.

— Termino mi práctica a las tres, paso por ti a donde me digas y regresamos al dojo, por lo de ser admitida no te preocupes —

La nueva cita estaba acordada, los nervios y las mariposas comenzaban a revolotear en su interior.


Jueves por la mañana Akane y Ranma se dedicaron a sus actividades personales, mas tarde mientras él la esperaba afuera de la Universidad de Tokyo, el de trenza se detuvo a pensar que se sentiría ir a ese tipo de instituciones, por su demandante deporte solo pudo estudiar el grado de forma virtual.

En el dojo Akane no dejaba de pensar en qué diría a Mouse y Ryoga cuando estos los vieran juntos, de seguro sus amigas se enterarian al poco tiempo, por suerte ninguno de ellos estaba presente, la práctica comenzó, Ranma probó las técnicas de la joven en un pequeño combate, para su sorpresa el nivel que tenía era más alto del que esperaba aunque cometía errores muy básicos a consecuencia de carecer de guia o maestro, eso hizo entristecer al azabache, era una pena que Akane no pudiera explotar todo su talento, tanto él cómo otro de los miembros del gimnasio se percataron de la habilidad de la chica y le dieron la bienvenida, Ranma asistirá diariamente como siempre pero ella irá lunes, miércoles y viernes, la peliazul no puede creer que uno de los deseos que pidió se esté cumpliendo junto con el de tener a alguien con quien hablar de las estrellas.


Para poder acomodarse a su nueva dinámica Akane a decidido iniciar sus entrenamientos formalmente hasta el proximo lunes, por ahora dedicará el viernes para reunirse con sus amigas, si las descuida ellas comenzarán a deducir que algo está pasando y eso es lo último que desea por ahora, ya habrá tiempo para explicaciones, Ranma hace lo propio con Mouse y Ryoga, por ese día la conversación entre ambos fue virtual, ya eran amigos en redes sociales y aunque hubo que hacer algunos ajustes en la privacidad para que nadie más lo supiera tenerse agregados les permitía aprender sobre los gustos y vida del contrario.


El sabado Ranma recuerda que el cumpleaños de su hermana Ranko está próximo y estás vez quiere darle un regalo especial, siempre termina obsequiandole cosas que no son de su interés y para evitar que suceda lo mismo le pide ayuda a Akane para salir avante de tan complicada elección, ella acepta gustosa y pasan la tarde en la plaza, el resultado parace convencer al azabache que se siente conforme con el regalo elegido y por poder pasar tiempo junto a la ojicafé.


El domingo Akane se queda en casa, Kasumi vendrá a visitarlos y Nabiky también estará presente, hacia tiempo que eso no sucedía y la de ojos marrones no podía sentirse más feliz, cuando se lo platicó a Saotome por messenger elpudo sentir la alegría que embargaba a la joven, compartió su emoción y siguiendo el consejo de Akane llamó a su madre con quien desde hace varios días no habla, era el momento de hacerlo para contarle lo bien que se ha sentido en Tokio.


Para la practica del lunes Ranma se aseguró de que Mouse y Ryoga visitarian a Ukyo y Shampoo, eso daría tranquilidad a Akane, sabía que pronto debía hablar con ellos y sincerarse respecto a Tendo pero necesitaba un poco más de tiempo, al termino del entrenamiento general de los alumnos del dojo solo Ranma y Akane quedaron en el lugar decididos a entrenar un poco más, pero el cansancio de Tendo y la distracción de Saotome provocaron que la peliazul tropesara cayendo directamente en los fuertes brazos del de trenza, el sonrojo, los balbuceos y las disculpas no fueron suficientes para esconder los sentimientos que comenzaban a aflorar cada vez con mayor fuerza.


El martes fue un día mas tranquilo y el último que se verian antes de la nueva reunión en casa de Yuka, Ranma, Ryoga y Mouse saldran tresdías de la ciudad a un entrenamiento especial en las montañas, no podran comunicarse porque esta prohibido utilizar teléfonos durante el tiempo que estarán ahí, para aprovechar el tiempo Ranma invita a Akane a comer, quiere contemplarla antes de marcharse, por la noche él le envía un mensaje, "voy a extrañarte, no olvides ir a tus practicas", Akane también lo echará de menos aunque solo sean unos cuantos días.


Desconozco si en Japón pueden estudiarse algunas carreras de forma virtual como ocurre en latinoamericana, sabiendo que son los reyes de la tecnología no lo dudo pero no estoy segura, busque información al respecto aunque no encontré mucho así que si alguien gusta iluminarme se lo agradecere, solo quería explicarles que esa pasaje lo base en esta parte del mundo ya que no sé realmente como funcionen las universidades niponas.

Espero esten iniciando el año con el pie derecho y feliz día de reyes.

Benani0125 y descubriran más que eso.

gatopicaro831 a mi también me encantó todo lo que aprendí al buscar información para este fic, el descubrimiento fue mutuo.