Antes de iniciar este capítulo quiero advertirles que a partir de este punto habra mucho material adulto por lo cual recomiendo su lectura solo para mayores de edad ya que abordará algunos temas como la sumisión y el dominio sexual, no me refiero a ninguna clase de violación ya que siempre será consensuado pero a muchos lectores no les agrada ese tipo de relaciones, aunque cabe resaltar que no siempre será sumisión femenina. Sin más que decir comencemos con esta nueva parte recordándoles que di algo no es de su agrado pueden abandonar la lectura en cualquier momento.


El sabado por la mañana Ranma y sus amigos regresan a Tokio, como era de esperarse Mouse y Ryoga irán a la fiesta de Yuka en compañía de sus respectivas parejas, era menester tras no verlas varios días, Saotome igualmente planea asistir a la reunión pues tanto él como Akane también han sido invitados para acompañar a Sayuri y Daisuke en su noche de compromiso, pese a que nadie sabe aún de que su relación con Akane ha mejorado infinitamente Ranma no quiere desaprovechar la oportunidad de estar con la peliazul y finalmente comenzar a revelar que ellos dos ya no se odian.

El evento será formal y con código de vestimenta, ambos habían acordado asistir a la gala, lo único a lo que esperarían sería la hora en que se verían pues eso dependería del regreso de Ranma, ahora que él está aquí no pierde tiempo para mensajear a Akane y afinar los últimos detalles.

— ¿Cómo despertaste?, ya estoy de vulta —

Ranma utilizó varios emojis para expresar su felicidad.

— ¡Muy bien!, ¿Cómo te fue? —

La platica fue breve, ambos debían terminar algunos pendientes y arreglarse si querían estar a tiempo en la reunión así que se centraron en acordar la hora.

— Paso por ti a las siete, ¡se que te verás muy linda! —

Puntualmente Ranma llegó a la casa de los Tendo, saludó educadamente y se presentó ante Nabiky que fue quien le abrió, con mirada pícara la castaña le guiño un ojo mientras le decía que su hermana bajaría en unos momentos, al ver descender la figura de Akane por las escaleras, la joven se despidió riendo divertida.

— ¡Usen protección! —

Saotome casi se atraganta con el comentario, Akane enojada le suplicó a su pariente dejarlo en paz, Nabiky obedeció y se retiro feliz por su travesura, el rostro de Ranma que ya ardía en rubor empeoró cuando contempló a la ojicafé posarse frente a él, para la ocasión la peliazul decidió usar un vestido circular negro corto que resaltaba sus fuertes muslos, el escote era pronunciado pero no exagerado, elegantemente dejaba asomar la parte superior de sus abultados pechos, delgados tirantes recorrían hasta sus hombros dándole un toque de sensualidad, el atuendo se completaba con un ligero sobrepuesto de gaza y zapatilla oscuras con vivos rojos, la electricidad que recorrió a Ranma fue suficiente para sacarlo del hechizo y obligarlo a invitarla a subir al auto, si esperaba un segundo mas su exitación sería visible y quería evitarse tremenda pena, esa hermosa chica era una bendición pero también un castigo para su cordura.

En la fiesta organizada para anunciar el compromiso todo salió magnificamente, los novios lucían radiantes, sus padres se sentían complacidos con el evento, amigos y familiares disfrutaban de la reunión excepto Akane y Ranma que prácticamente pasaron separados hasta la mitad de la fiesta debido a que sus amigos en común estaban presentes en el lugar teniendo que disimular el nuevo trato que había entre ellos, pero no todo fue malo, esta era la ocasión perfecta para comenzar a cambiar la percepción que sus amigos tenían de ambos, aprovechando que Shampo, Mouse, Ukyo y Ryoga pasaban casi todo el tiempo juntos al ser parejas, Akane y Ranma usaron los largos momentos en que quedaban solos para comenzar a platicar, ese sería el pretexto perfecto para explicar el repentino cambio en la forma en que se trataban.

— ¡Disculpanos, Akane!, te has tenido que quedar con Ranma mientras saludamos amigos —

La castaña y la pelimorado trataban de que su amiga no les guardará rencor por dejarla en esa situación.

— ¡No se preocupen, chicas!, conozco a la mayoría aquí, si quisiera podría levantarme a hablar con cualquiera pero saben que no me gusta —

Ukyo y Shampoo sabían de sobra que a Tendo le costaba socializar con otras personas, especialmente con varones, pero les parecía extraño que ella prefiriera estar en compañía del azabache en lugar de escapar a la terraza como siempre hacia al aburrirse, ante la mirada curiosa de la chicas Akane reaccionó con eficacia.

— ¡Ranma es un bobo pero al menos sabe de astronomía, lo descubrí en una entrevista donde le preguntaron sus aficiones, no es que me interesara su vida pero pasó en un programa de deportes que acostumbro ver, así que le pregunté si era verdad lo que dijeron y parece ser que si —

La plausible explicación convenció a las mujeres, estaban sorprendidas pero agradecidas de que no hubiese enojo entre ellas, Ranma no estaba en mejor situación, Ryoga y Mouse se sentían consternados por la actitud de su amigo, al inicio de la fiesta estaban preocupados de que Saotome los odiara por dejarlo en compañía de Akane pues sabían del rechazo mutuo pero a la vez les pareció extraño que se quedara platicando tranquilamente con ella cuando bien podía ir con otras chicas, su popularidad y buen fisico le hacían estar rodeado de ellas, pero no parecía interesarle.

— Saotome, ¿te sientes bien?, es curioso ver que no pelas a las chicas que te buscan aunque toleras estar cerca de Tendo? —

La consternación de sus camaradas era válida y genuina pero Ranma supo como salir del apuro con agilidad.

— ¡Ya salí con la mayoría de ellas y son aburridas!, la gorila es una violenta pero al menos sabe de astronomía, dice que vió una entrevista que me hicieron donde comenté mis gustos, me preguntó si era verdad y sorpresa, resulta que es la única con la que almenos puedo conversar —

En verdad era extraño oír lo que Ranma decía pero no tenían intenciones de averiguar más, que él y Akane pudieran llevarse relativamente bien les hacía sentir alivio, si bien no eran amigos al menos no intentarán matarse como solían hacer, eso representaba paz, era tanta la alegría de los jóvenes que ninguno reparo en pensar que la famosa entrevista que sirve de pretexto a ambos en realidad no existe, todo fue causado por la platica pasada en la terraza de esa misma casa.

Mouse y Shampoo se despidieron agradeciendo la velada, era tarde pero tenían planeado ir a algún lugar romantico, mañana tendrían el día libre y querían aprovecharlo, al poco tiempo Ryoga y Ukyo siguieron sus pasos, ellos pasarían el resto de la noche en casa de Ukyo que vive sola desde la muerte de su padre hace un año, en la fiesta aún quedaban muchas personas y Akane comenzaba a sentirse cansada, libre de sus amigas buscó a Ranma para despedirse pues tomaría un taxi para ir a casa, no deseaba hacerle salir para ir a dejarla cuando a un departamento de distancia se encontraba el del chico, pero como por arte de magia el de trenza se esfumó, extrañada Tendo detuvo su búsqueda cuando Yuka le llamó para pedirle un favor.

— Akane, ¿podrías ir por favor al departamento de Saotome y ayudarle con la tarea que le encargué?, es muy importante —

La petición resultaba bastante rara para la de ojos marrones pero supuso que se trataba de alguna sorpresa para los invitados y sin cuestionar mucho accedió al pedido, la curiosa sonrisa de Yuka era poco común pero decidió no darle importancia, cruzó al departamento de junto sabiendo que Ranma estaría ahí, lo que explicaba su desaparición, al entrer todo parecía normal, la casa estaba ordenada, las luces eran tenues y el azabache estaba recargado sobre una puerta.

— ¡Pensé que nunca vendrías¡ —

Exclamó el chico con cierta intriga.

— ¡Lo siento!, Yuka apenas me dijo que viniera —

Akane aún no entendía la verdadera razón de su estadía en ese lugar, al acercarse pudo ver a Ranma con mas claridad, ya no traía el saco negro de su smoking, la camisa ceñida a su cuerpo le hacía lucir muy varonil, sus fuertes músculos se marcaban sobre la tela delatando su atlética figura, Tendo trago saliva, la visión le hizo despertar tentaciones, para intentar controlarlas cuestionó de inmediato cuál era la importante tarea que les habían asignado, pero al ver a Ranma sin ninguna preocupación comenzó a sospechar que no existía ningún encargo.

— La tarea que Yuka quiere que cumplas es que te diviertas —

Las palabras del joven helaron a la peliazul que comenzó a caminar rumbo a la salida sin saber muy bien que hacer, pero el azabache la tomó de la mano para detenerla mientras le hablaba en tono suplicante.

— ¡Por favor, no te vayas!, quédate con migo —

Se arriesgo a soltar en un osado albur en el que confesaría sus sentimientos pese a la posibilidad de ser rechazado, al instante la jaló hacia su cuerpo, con fuerza la detuvo por la cintura y la beso profundamente, como primera reacción Akane quedó inmóvil, no se resistió al ósculo que en el fondo también anhelaba, pero al reaccionar intentó liberarse del agarre para salir huyendo aunque los fuertes brazos que la detenían se lo impidieron.

— ¡Ranma, por favor déjame ir! —

Gritó Akane tratando de disuadir a Saotome quien la acorraló contra la pared, la sujeto de las muñecas haciendolas quedar a la altura de su cabeza, repitió el beso y luego deslizó sus labios por el delicado cuello de la chica llenandolo de caricias mientras ella intentaba resistirse y en voz casi quebrada le pedía parar.

— ¿De verdad quieres que me detenga?, Si ese es tú deseo lo cumpliré sin cuestionar —

Respondió Ranma a la vez que soltaba una de sus muñecas y comenzaba a pasear su mano por los turgentes senos de Akane haciéndola temblar.

— ¡Mírame de frente y pídeme que pare, dime que tú no deseas esto tanto como yo! —

Con cada beso, con cada rose, con cada caricia Ranma le impliraba saber la respuesta, ella lo desquiciaba, lo hacía arder en deseo.

— ¡Yo si muero por ti! —

Ranma se apoderó nuevamente de la cintura y labios de la peliazul, su miembro erecto rozaba la entrepierna de la chica haciendolo gimier placenteramente, el silencio de Akane y los quejidos que de ella comenzaban a emanar le hacían pedir con desespero la respuesta que ya conocía pero necesitaba saber.

— Te gusta torturarme, ¿que quietes para darme una respuesta, saber que te deseo, saber que soy tu esclavo si así lo decides, saber que puedes hacer con migo lo que quieras —

El calor aumentaba en sus cuerpos, Ranma libero la otra muñeca de Akane y sujetandola por los muslos la alzó dejando abiertas sus piernas para posarse entre ellas, en un vaivén de sensaciones sus sexos se restregaban dejado escapar gemidos de autentica exitación, Tendo paso sus brazos al rededor del cuello de Ranma y aceptó el nuevo beso sin objeción alguna, solo se dejó llevar, su silencio y sumisión eran la respuesta, Akane no deseaba que se contuviera quería que la hiciera suya tanto como ella deseaba tomarlo como propio.

El azabache no dejaba de tatuar con besos el delicado cuello de su amada, con suavidad deslizó los ligeros tirantes que cubrían sus hombros solo para continuar dibujando un camino con sus labios, poco a poco bajo el cierre del vestido dejando los pechos de la peliazul al descubierto, eran tersos, redondos y de rosados pezones, ninguno soportaba más ese castigo, con ferocidad Ranma tomo a Akane y la llevó hasta el sillón de la sala donde la recostó sin separarse de sus labios, con sus traviesas manos desabotonó el pantalón y lo bajo lo suficiente para dejar salir su palpitante y grueso miembro, hizo a un lado las bragas rosas de la peliazul y comenzó a penetrarla, ella estaba completamente húmeda por la exitación facilitando la entrada del órgano viril que sin tregua se hundía en ella con fuertes y rápidas estocadas, los gemidos inundaban el lugar, Saotome la mira con lujuria, después se acerca a su oído para susurrarle que es dueña del coño más apretado que ha probado y como compensación por ese atributo la follara toda la noche.

El encuentro apenas comienza, sin salir de su entraña Ranma se yergue para deshacerse de la camisa y camiseta que le estorban solo para continuar con su danza de amor, se detiene sólo para llevarla en brazos hasta su alcoba donde la deja de pie junto a la cama, le arrancarle el vestido que lo separa de su total desnudez, al lograrlo la avienta al colchón, se deshace de las prebdas extras propias y extrañas, separa las piernas piernas de la joven y continúa poseyendola con absoluto dominio, por instantes aprisiona sus muñecas como si fuera su esclava, una a la que hace morir de placer cada vez que la penetra y restriega con fuerza, después cambia de idea y toma a la chica por sus tobillos para alzará ligeramente permitiendo que su pene se introduzca más profundamente.

— ¿Quieres mas, princesa? —

Ranma la cuestiona, ella asiente con una expresión de inocencia y sonrojo a la vez que un cortado suspiro escapa.

— ¡Si! —

El timbre infantil en la voz de la chica no hacen más que exitarlo con más fuerza, quiere oírla, saber que le gusta, que exige más de ese placer.

— ¿Te gusta, dulzura? Pidemelo, dime lo que quieres —

Akane no se resiste, necesita gritar lo que siente, lo que esta apuntó de alcanzar.

— ¡Me gusta mucho, quiero más!, por favor, no te detengas —

Ranma obedece el deseo, sus embistes aumentan en velocidad y Akane se desborda al alcanzar el climax, Saotome disfruta el momento, las contracciones vaginales y los cálidos fluidos que se derrama lo hacen enloquecer más, es como un animal en celo que no se detendrá hasta que ambos queden saciados, esto aún no termina, una corrida es poca cosa para él que solo piensa en complacerla, para lograrlo gira las piernas de Tendo dejándola de lado y nuevamente comienza a amarla, los gritos de Akane son endemoniadamente deliciosos, el azabache la toma de la cadera y la coloca en cuatro asegurándose de que su cabeza toque la cama, una vez conseguido vuelve a introducirse en ella, se apoderá de sus glúteos para controla el ritmo y profundidad, agachandose sobre ella usa una de sus manos para estrujar los frondosos senos de Akane con rudeza, con la otra sujeta los dedos de la ojimarron y los lleva hasta el clitoris para que se autocomplazca mientras él la penetra una y otra vez hasta hacerla estallar dos veces más, en acto final Ranma sujeta los brazos de Akane y los estira hacia atrás como si se tratara de su esclava, los gemidos son cada vez más fuertes y llegan a su cúspide cuando Saotome alcanza el órgano que le da alivio por esta noche, al culminar no hay palabras, solo un calido abrazo, un beso y un susurro pronunciado por Ranma.

— ¡Te amo! —

Las sábanas cubren los desnudos cuerpos, Akane se refugia en los fuertes brazos que la rodean, siempre deseo ese sexo salvaje que acaba de recibir, si algo odiaba de su antigua relación era ser dominada en todos los aspectos menos en la cama, la idea de experimentar sexualmente siempre la atrajo pero a su ex novio no parecía agradarle la idea pues según él sólo las piruetas asoiran a eso, eso la desanimo mucho tiempo pero el encuentro de hoy ha sido completamente diferente, Ranma la ha dominado totalmente pero antes de hacerlo él le suplicó permitirselo, le imploro saber si ella lo deseaba o no, él actuó solo hasta que ella confirmó con su sumisión y sonrisa.

Doce horas han pasado desde que Akane entró al departamento de Ranma, al principio quizo huir pero al final decidió no hacerlo y agradece no haberlo hecho o se habría perdido del mejor sexo de su vida hasta ahora, uno que añoche inició de forma salvaje y brutal pero que por la mañana se transformó en el mas dulce y romántico cuando Saotome cambió radicalmente su forma de amarla, esta vez las caricias y los besos tiernos fueron la constante, la exitación la logró bebiendo de su entrepierna y recorriendo con la yemas el fino cuerpo femenino hasta hacerlo temblar, esa fue la señal que necesitaba para hacerla suya por segunda vez pero ahora de forma lenta y tierna que los llevó a un climax compartido. La intimidad entre ambos parece que no sera monótona y predecible, por el contrario, Ranma puede ser brutal pero también romántico, Akane quiere saber si hay más facetas de él por descubrir y si por primera vez epodrá experimentar como siempre quizo.


Llegamos a la mitad de esta historia y tenía que ser memorable, aún falta por descubrir más experiencias de esta pareja que nos recuerda que no siempre la primera impresión es la correcta.

Anque tarde les dejo un lemon como regalo de Reyes pata tod@s los que se han portado muy bien y muy mal.