Perdidos

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Nabiki colgó el teléfono dando un bufido, era la decima sexta llamada que no le retribuía ningún resultado y siendo sincera, ya se sentía frustrada, sobre todo, porque los lloridos de su padre no la dejaban concentrarse.

- ¿Puedes por favor controlarte? – Le habló rechinando los dientes.

- ¿Cómo pudo pasar esto? – Lloriqueó sorbiendo por la nariz. – Si hubiera sabido que esto pasaría no la hubiese dejado ir… bueno, no es que no me preocupe por Ranma, pero… - volvió a llorar más fuerte.

- Cálmate papá, verás que pronto los encontraremos.

El sonido de la puerta de entrada resonó y Soun de inmediato se puso de pie, antes de que se moviera, apareció la pareja Saotome.

- Tenemos los boletos. - Anunció Genma con premura.

- Son boletos para viajar sin equipaje, pero eran los únicos que quedaban para la salida más próxima.

- ¿A qué hora salimos? - Preguntó Nabiki levantándose también, era mejor dejar de lado la búsqueda por teléfono ya que no rendía resultados.

- Dentro de tres horas.

Todos corrieron a preparar algunas pertenencias básicas para viajar hacia Hokkaido.

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Eran cerca de las seis de la tarde cuando la familia Tendo y Saotome salieron del aeropuerto. Nabiki sacó su agenda del bolso que cruzaba su torso.

- Tengo aquí algunos lugares por revisar. Primero tengo tres compañías de taxis que trabajan con el aeropuerto y otras cinco que son aledañas al lugar. Kasumi, ¿puedes ir con papá? - Pidió a su hermana, sabía que, aunque Soun tratara de conservar el aplomo, cualquier factor podría hacerlo perder la cabeza y ya no necesitaban más problemas.

- Claro. - Contestó de inmediato.

- Los demás iremos solos. - Todos asistieron. Repartió las listas en papel que había hecho previamente. - Bajo las compañías de taxi, están escritos algunos hoteles y hostales a los alrededores, pero por favor primero hay que comunicarnos por si encuentran algo con los taxis para saber a dónde movernos. Tengan su celular a la mano. - Asistiendo, todos se distribuyeron.

Hace relativamente poco Ranma había sido invitado a un torneo de artes marciales en Hokkaido, las preliminares habían sido programadas para Febrero y había comenzado a alistar sus preparativos, sin embargo, para ese momento, Ranma ya tenía cierta categoría como peleador y el torneo no era tan conocido, así que al confirmar su asistencia, había recibido repentinamente una invitación a la ciudad cede para revisar los preparativos y dar su visto bueno, así mismo, habían invitado a Akane con el propósito de recibir algunos consejos y abrir la rama femenil el siguiente año.

Los jóvenes recibieron los tiquetes de vuelo y la confirmación de su reserva en el hotel patrocinado por los organizadores, y hasta ahí, todo había estado bien, incluso la familia los había ido a despedir al aeropuerto y poco más de dos horas después, recibieron la llamada de Akane, avisando que habían llegado con bien.

Al siguiente día a primera hora, Soun había llamado a su hija para calmar su ansiedad por separación como buen padre, encontrándose que su teléfono estaba apagado. Había decidido por consejo de sus otras dos hijas esperar a que al menos fueran las 08:00hrs.

"- Seguro se le acabó la batería, o tal vez apagó su celular sabiendo que algún obseso - Miró a su padre con mala cara por haberla despertado. - trataría de llamarla a las seis de la mañana. - Nabiki agitó la mano yendo de nuevo a costarse.

- Mejor duerme un rato más padre. - dijo bostezando Kasumi."

Soun también había intentado llamar a Ranma pero había sido el mismo resultado.

Horas después la familia comenzó a preocuparse de verdad cuando ya pasaban de las cuatro de la tarde y ninguno de los dos contestaba; tratando de calmarse, esperaron hasta la noche, tal vez habían tenido un día ocupado y por eso no habían tenido oportunidad de nada, pero... no habían tenido ningún resultado.

Al siguiente día, Soun ya estaba más que desesperado y había puesto a Nabiki a investigar el teléfono del hotel, aunque habían visto la reserva en el papel, nadie se había quedado con ninguna copia. Cuando dieron con el dichoso número, resultó ser que los muchachos nunca habían aparecido para hacer el check in. Nabiki se había pasado el resto del día tratando de encontrar el contacto de los organizadores del torneo.

Al siguiente día, por fin habían dado con los encargados del torneo, solo para enterarse de que ellos no habían planeado tal revisión de preparativos, menos aun se habían hecho cargo de ningún viaje.

Soun entró en crisis existencial, Nodoka estaba muy afectada, y hasta Genma estaba ansioso como no lo había estado en toda su vida; las únicas que se mantuvieron con la cabeza fría habían sido las hermanas Tendo.

Habían llamado al aeropuerto para pedir información, pero todo era difícil por teléfono y tardaron un día completo para poder darles datos. Resultó ser que efectivamente aparecían el las grabaciones al arribar al lugar, también mientras caminaban dentro de las instalaciones, vieron a Ranma hacer una llamada casi al mismo tiempo que Akane hacía la llamada a la familia, hacer una parada en los taxis que trabajaban ahí, pero había una larga fila y no les sorprendió verlos moverse afuera. El último video mostraba verlos tratando de conseguir un auto, cada vez más alejados del aeropuerto y al final, a Ranma levantar la mano haciendo una parada a un vehículo que no alcanzaba a salir en el ángulo de la cámara.

Habían hecho muchas deducciones sobre con quien hablaba Ranma porque era claro que no había sido con la familia y tampoco tenía muchos amigos a quien quisiera contactar, de todas maneras habían hablado con sus conocidos cercanos pero nadie sabía nada. Las conclusiones finales, entonces, apuntaban a que los muchachos habían sido embaucados por algún impostor para vaya saber que malévolo propósito.

Nabiki también se había encargado ya de llamar a todos los hoteles y posadas cercanas en la zona, pero ninguna los tenía registrados, habían llamado igualmente a hospitales y a la policía, que por cierto estos últimos no parecían movilizarse con rapidez alegando poco personal. En conjunto habían pasado cinco días y nadie sabía nada.

Pasaron dos días más, en total una semana y estaban comenzando a perder las esperanzas. En el modesto hotel donde estaban alojados, los empleados ya conocían bien los lloridos de Soun y las caras preocupadas de la familia en general, todos sintiendo mucha pena por estas pobres personas que buscaban a sus parientes desaparecidos.

Ese día en la mañana la familia se encontraba reunida en una de las mesas de la cafetería del hotel desayunando, preparándose para otra jornada de búsqueda, cuando el celular de Nabiki sonó.

- Buen día, ¿habla la señorita Nabiki Tendo?

- Soy yo.

- Habla el encargado de la investigación sobre la desaparición de la señorita Akane Tendo y el joven Saotome Ranma.

- Dígame, ¿encontraron alguna pista? - su tono había sido moderado, pero como pocas veces se notaba que estaba muy preocupada.

- En realidad... esta madrugada... - hizo una pausa. - Encontramos el cuerpo de una chica con las características de su hermana, queremos que alguien venga a la morgue a reconocer el cuerpo. - Nabiki dejó caer el vaso de vidrio que estaba en su mano al oír aquello.

A la sala de reconocimiento de la morgue tuvo que entrar Nabiki, por ser hermana consanguínea de Akane, ya que Soun no estaba ni medianamente en condiciones de hacer aquello, Kasumi no quiso hacerlo, y por primera vez en décadas dejo ver su lado débil al pedirle directamente a la tía Nodoka que la acompañara, la mujer había asistido con la cabeza manteniendo el aplomo.

Al salir del cuarto frío, la mujer mayor abrazaba a Nabiki que estaba más pálida que en toda su vida y tenía lágrimas en los ojos, además su expresión era de que vomitaría en cualquier momento.

- Es... es... -tartamudeo sin completar la frase y salió corriendo al baño.

- Es otra chica. - completó Nodoka, Soun, Kasumi y Genma volvieron a respirar. - Iré a ver como está, además yo también necesito recomponerme un poco. - Se abanicó el rostro, también se veía mal por aquella experiencia.

- Las acompaño. - Ofreció Kasumi.

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Esa noche, ya estando en el hotel, Nabiki recibió otra llamada, la cual alertó a todos y salieron inmediatamente a la dirección dada.

Al llegar al destino, los esperaba una cuadrilla de policías.

- La encargada del lugar dice que no nos dará acceso hasta que consigamos un permiso para revisar la propiedad y eso puede tardar de 24 a 48 horas, por eso creímos prudente llamarlos, si consiguen por las buenas convencerla y que les dé acceso sería más rápido. - Explicó uno.

- Yo lo arreglo. - Dijo decidida, sin embargo Soun se fue por delante, entró al lugar y tocó el timbre de la recepción como poseído.

- ¡¿Pero qué pasa?! - Salió una mujer menuda a atender el llamado de mala manera del cubículo adjunto.

- ¡Mi nombre es Soun Tendo y exijo... - gritaba con autoridad, pero antes de que hiciera enojar más a la señora, Kasumi le tapó la boca, y Genma se encargó de arrastrarlo a un lado para que Nabiki se hiciera su "magia".

- Buscamos a dos personas, los policías dicen que pueden estar aquí. O nos deja revisar si están o...

- ¿O qué? - dijo altiva, esa señora se notaba muy experimentada en su ramo. - Conozco mis derechos, se meterían en problemas si entran sin permiso, si intentan algo los acusaré de invasión de propiedad.

- Como decía... o nos deja revisar, o se perderá de una compensación de más de cinco cifras, nosotros echamos rápido un vistazo y nada pasó aquí. - Dijo con gesto de tiburón a punto de comerse a su presa.

- Que sea rápido. - Dijo a penas Nabiki puso varios billetes en su mano. - 10 A.

La familia corrió dentro de la edificación, era una especie de conjunto de apartamentos y estaba muy tranquilo, aunque podría bien ser por las altas horas de la noche.

Soun comenzó a tocar como desesperado la puerta indicada.

- No vayas a romperla, ya desembolsé mucho y pagarás lo que rompas. - Dijo su hija mediana.

De pronto la puerta se abrió.

- ¿Qué demonios pa... - su frase quedó a la mitad al ver los cinco pares de ojos viéndolo con la quijada desencajada. - Mierda... - musitó asustado.

- ¡¿Dónde está mi hija?! ¡¿Qué le hiciste degenerado?! - Lo zarandeó con fuerza.

- Soun, Soun cálmate. - Genma lo separó como favor especial a su hijo, sobre todo porque la cobija que cubría su cuerpo de la mitad para abajo estaba a punto de soltarse.

- ¡Akane! - Kasumi entró buscando en el lugar al igual que Nabiki, Soun las siguió prontamente, en pocos segundos dieron con la recámara y Tendo al ver a su hija se desmayó. - Es mejor que te pongas algo, hermana. - Kasumi le palmeó el hombro al ver que se había quedado estática, para luego cubrirse la cara al ser encontrada enredada en las mantas sin vestir nada más que su vergüenza.

Una hora más tarde la familia terminaba de instalarse en el pequeño departamento, si Ranma lo había pagado por adelantado, era mejor que seguir pagando el hotel, ya mañana regresarían todos juntos a la casa. Como solo había una habitación, las mujeres durmieron en la recámara; los hombres durmieron en la sala, Ranma muy bien vigilado por su suegro, aunque ciertamente, ya lo hecho, hecho estaba; sin embargo, todos estaban tan cansados de los días anteriores que, en seguida entraron en un sueño reparador profundo y ambos prometidos pudieron escaparse a hablar en el pequeño balcón.

- Te dije que era mala idea escaparnos con una mentira tan grande. - dijo ella suspirando, recargando su cabeza en el hombro de su prometido y el la abrazaba.

- Debes de admitir que mi esfuerzo rindió frutos, incluso logré engañarte a ti hasta que llegamos a la ciudad. - Akane bufó. - Me esforcé mucho, si inclusive, cambié el lugar de alojamiento por si acaso.

- Si, pero te dije que debíamos comunicarnos o comenzarían a sospechar, mira las consecuencias.

- Tampoco es que te hayas esforzado demasiado Akane. - Le recriminó. - Además, que culpa tengo yo de que nuestra loca familia nos haya dado por perdidos. Ahora tendremos que regresar una semana antes de lo planeado.

- En vez de lamentarte agradece que tuvimos una semana sin interrupciones. - Se quedaron un buen rato en silencio, hasta que de pronto, Ranma casi bruscamente le tomó el mentón y la besó como desesperado.

- ¿Y si nos perdemos nuevamente? - Preguntó al separarse.

- Olvídalo, pobrecillos, ya pasaron por mucho. Hay que reconocerles que estuvieron bajo mucho estrés. Y aunque la verdad, ahora mismo, si estoy un poco molesta por su entrada tan... invasiva... - dijo tratando de no sonar grosera. - Recuérdame agradecerles cuando regresemos por buscarnos tan fervientemente.

- ¿Agradecerles? A la única que voy a agradecerle es a cierta mujer, cuyo nombre no recuerdo, que lleva bata blanca y tiene una especialidad en ginecología.

- ¡Ranma! - Le golpeó el hombro por sus insinuaciones.

- A ella y a ciertos fármacos que además de ayudar a mi prometida, me la ofrecieron en bandeja de plata.

- ¡Eres un idi... -volvió a besarla con fuerza, la cargó entre sus brazos y se la llevó a buscar algún otro departamento vacío, no iban muy lejos, pero si estarían perdidos por un par de horas más.

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FIN

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N/A.

Para el 15, solo diré que esto está en el mismo universo de "Akane es mujer" y "Saber qué Estás", sobre todo lo menciono, porque, aunque traté de describir todo como siempre, como una historia que se pueda leer por separado, si siento que toma más sentido leyendo "Saber que Estás", pero bueno...

Originalmente esta historia se iba a llamar "Hokkaido" donde precisamente Ranma se llevara a Akane al torneo, pero al final decidí que no, porque el nombre de la ciudad se me hacía muy obvio y porque, pensándolo bien, no creo que el trenzudo hubiera aguantado tanto tiempo sabiendo de la existencia de la medicina de su prometida.

Gracias a todos, en especial a:

· BereNeST

· Juany Nodoka (x2)

· Lelek An3li

· Benani0125

· Guest (01)

· gatopicaro

· Kris de Andromeda

· Rowenstar,art

· Akai27

· Psicggg

· arianne luna

· Guest (02)

· Nita-chan84

· YokoLyn

· Santelll

· Adrit126

· Pao Vedder

· Miztu of the Moon

Un saludo a todos, gracias por el apoyo, de este lado del ciber mundo, AkaneMiiya.