Doce Bōnenkai
#12 _eventos_decembrinos
Dinámica Mundo Fan fics Inuyasha y Ranma.
—¿Es en serio?— El hombre no se detuvo a ver a su compañero mientras revisaba varios papeles.
—¡Pero claro que sí! ¿No te parece una excelente idea?
Ranma le dedicó una rápida mirada con una ceja levantada.
—¡Ay vamos Ranma! No seas amargado— dijo su amigo y compañero poniendo ambas manos sobre el escritorio.
Ranma no se inmutó cuando los papeles saltaron en su lugar.
Ryoga lo conocía muy bien, cuando se ponía en modo "fin de mes" no había cómo distraerlo, pero él era un hombre con un objetivo y haría lo que fuera para convencer a su amigo, esta vez. Sonrió de lado mostrando los colmillos.
—me parece que hay una chica nueva, dicen que es muy bonita.
Ranma suspiró y se pasó una mano por la cara — Así que de eso se trata, andas detrás de una mujer…¿Y qué pasó con U-chan?— dijo deteniéndose al fin con algo de preocupación.
La expresión decidida de Ryoga se fue al piso — U-chan me llamó ayer para decirme que no podía seguir con una relación a distancia— dijo con la voz entrecortada.
Ranma se paró del escritorio sintiéndose adolorido por no haberlo hecho en todo el día.
—Lo siento Ryoga — le dijo poniéndole una mano en la espalda.
Ryoga se tiró en el asiento y escondió el rostro en sus manos—me dijo que no le gustaba una relación a distancia.
Ranma abrió los ojos, no había pensado que U-chan sería capaz de dejar a Ryoga.
Ryoga lloró aún más fuerte lo cual hizo sobresaltar a Ranma, a parte de las palmaditas en la espalda, no sabía qué más hacer por él.
—No te preocupes Ryoga, haremos los…— Ranma hizo una pausa, pensando en la estupidez que estaba por decir, pero no le quedaba más remedio para ayudar a su amigo —doce Bonenkai y así te distraes un poco.
—¿De verdad?— preguntó Ryoga limpiándose la cara — Gracias Ranma, voy a ultimar los detalles y regreso.
Ryoga salió de la oficina, al cerrar la puerta mostró una gran sonrisa, no había rastro de lágrimas ni tristeza en su rostro. Lo que Ranma ignoraba es que Ukyo y él habían terminado su relación en buenos términos y que en realidad nunca tuvieron mucha química.
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bōnenkai uno: Contabilidad y Finanzas.
La madre de Ranma había heredado una fortuna de uno de sus familiares lejanos, ignorando a su esposo Genma, invirtió parte de aquel dinero en educación de primera para su único hijo y el restante se lo entregó al salir de la universidad. Ranma sabiamente inició con una academia de artes marciales, junto con su compañero y amigo Ryoga Hibiki, reuniendo su pasión por el deporte junto con sus estudios en finanzas, poco a poco el negocio fue creciendo, requiriendo más y más personal para impartir clases, luego tuvo que construir oficinas para las áreas administrativas, expandirse a otras ciudades y finalmente consolidarse como una de las empresas más prósperas de Japón y él como una de las personas más adineradas.
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Ryoga se había encargado de contactar con los jefes de departamento y distribuir el presupuesto. La despedida de año del departamento de finanzas se llevaría a cabo en uno de los amplios salones de la sede principal.
— Ryoga, te parece si nos quedamos un rato y luego regresamos a la oficina, tengo algunos pendien…— Ranma abrió la puerta y se encontró con una veintena de personas que lo miraban curiosas, la mayoría, mujeres de mediana edad, llevaban gruesos anteojos y sweaters de lana.
Retrocedió dos pasos en dirección a Ryoga quien observaba al grupo sin decir nada.
—Bienvenidos Jefe Saotome, Jefe Hibiki— cantaron al unísono el grupo de contabilidad y finanzas mientras hacían una reverencia.
Los hombres se miraron entre sí e hicieron lo mismo.
Una de las chicas más menudas se acercó a ellos y los condujo hacia la mesa principal donde una mujer resaltaba entre todos, de cabello castaño corto y vestida de gala Nabiki Tendo jefe del departamento hizo una pequeña inclinación.
—Jefe Saotome y jefe Hibiki es un placer tenerlos con nosotros, puedo llamarlos Ranma y Ryoga ¿Verdad?
—Si claro señorita Tendo— sonrió Ryoga.
—Nabiki—corrigió ella — tengo que decirles que cuando me comunicaron de este evento me puse en marcha para que todo fuera inigualable, no te preocupes Ranma, moví mis influencias para que los eventos corporativos tuvieran lo mejor en comida y eventos pero al mejor precio.
Ranma se detuvo a pensar que al parecer la mujer había hecho un buen trabajo.
— le agradezco señorita Tendo, si no le incomoda ¿podríamos comenzar?.
Nabiki asintió, todos tomaron asiento en sus respectivas mesas.
La aburrida cena transcurría con algo de música de fondo, de vez en cuando Ranma le dirigía la palabra a alguna de las mujeres lo cual ocasionaba que se sonrojaran y cuchicheran entre ellas.
—Ryoga, haz un brindis y larguémonos— susurró Ranma.
Ryoga se paró de un brinco que casi hace caer la silla —Agradecemos mucho a todos nuestros colaboradores del departamento de finanzas que son una parte muy importante de nuestra compañía ¡Kampai!
—¡Kampai! — se escuchó a coro en todo el salón, seguido de efusivos aplausos.
Los meseros empezaron a servir whisky en las rocas . Ranma le hizo señas a su amigo para escabullirse, pero este gesto no pasó desapercibido para Nabiki, quien acercó su silla a los jefes.
—Esperen un momento que ya viene lo divertido— les guiñó un ojo—¡Compañeros ahora!— ordenó haciendo escuchar en todo el recinto.
Las mesas vestidas de mantel blanco fueron giradas a gran velocidad para dar paso a todo tipo de juegos de azar. la mesa principal era ahora una ruleta, los meseros se acercaron para entregar fichas a cambio de dinero.
—no estarían pensando que en Finanzas no nos sabemos divertir ¿Eh?— Nabiki sonrió y por alguna razón Ranma sufrió un escalofrío.
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Ryoga y Ranma caminaban cabizbajos rumbo al auto, sin corbata y con la camisa fuera de lugar.
— ¿Cuántos miles de yens perdiste?— preguntó Ranma
— ¿Mi-miles?—Ryoga perdió el color de su rostro.
Ranma sorprendido se detuvo —¿Millones?
Ryoga se revolvió el cabello con rabia —¡Maldita Nabiki!
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bōnenkai dos: Mercadeo y publicidad
—más te vale que no quedemos sin dinero hoy también— resopló Ranma.
—No te preocupes hoy vamos al departamento más di-ver-ti-do— canturreó.
Ranma le dió una mirada de advertencia a Ryoga quien lo ignoró por completo.
Decidieron ir en metro ya que la reunión iba a ser en un lugar algo retirado.
Nada más llegar Ranma se sintió muy fuera de lugar, los adornos de navidad eran demasiado ¿cómo decirlo?…¿modernos? ¿Exóticos? Un intento de árbol de navidad metálico colgaba del techo, adornos de colores negros y fluorescente colgaban de las paredes, las mesas estaban decoradas con flores negras y luces azúl neón.
—Vaya…qué…
—¿Horrible?— preguntó Ranma.
—iba a decir creativo… ejm, vamos busquemos a la jefe del departamento, Shampoo.
Entre las luces intermitentes, los hombres se abrieron paso entre varios jóvenes hombres y mujeres con vestidos igual de brillantes y exóticos que aquel lugar.
—¡Jefe Saotome ser bienvenido!— saltó una mujer entre la multitud hacia Ranma.
El aludido hizo una reverencia formal — señorita Shampoo, un placer conocerla.
—Shampoo y Ranma ya conocerse en la reunión de unos meses atrás.
—¡Ah, sí claro que sí! Que torpe soy— mintió.
Ryoga carraspeó sintiéndose ignorado.
—Entonces también conoces al Jefe Hibiki— dijo Ranma empujando a Ryoga hacia adelante.
—Si— Shampoo movió ligeramente la cabeza a modo de saludo— vamos Ranma, Shampoo tener un gran espectáculo con el generoso presupuesto que enviarnos.
—¿Ah sí? Creo que estoy muy generoso últimamente — Ranma le dirigió una mirada a Ryoga quien rió torpemente.
Shampoo tenía preparada una mesa principal que quedaba frente a una enorme tarima, después de la cena no tardó en llegar el licor. Ranma tomó un primer trago de su bebida y no pudo evitar arrugar la nariz, no era algo a lo que él estuviera acostumbrado.
—¿Muy fuerte para el jefe?— dijo Shampoo e inmediatamente acabó con su bebida sin inmutarse.
—Ranma es un poco débil para la bebida— se burló Ryoga imitando a Shampoo y terminando su trago. Tuvo que disimular una arcada tragando con fuerza.
Ranma no pensaba quedarse atrás, Ryoga sabía cómo provocarlo y lo había logrado. Empuñó el trago en la mano y lo tragó sin pensar. Un escalofrío le recorrió la espina mientras que un ligero tic le hizo temblar el párpado, se sintió mareado de inmediato pero no hizo ningún comentario al respecto, prefirió atacar los bocadillos.
—Jefes no embriagarse todavía — advirtió Shampoo— show principal estar por llegar.
—¿Jou?— preguntó Ryoga con las mejillas llenas de comida, tratando de pasar el sabor amargo al igual que Ranma.
Shampoo subió al escenario caminando perfectamente en sus tacones de 12 cm, como la gran supermodelo que era.
—Para el departamento de Mercadeo y publicidad es un honor contar hoy con la presencia de los jefes Saotome y Hibiki, queremos presentarles la nueva línea de ropa deportiva y trajes de baño de la compañía S&H.
Los empleados, supermodelos, fotógrafos y demás se pusieron de pie para aplaudir.
—Cómo es que puede dar un discurso perfectamente en japonés, si hace un momento no le entendíamos nada— susurró Ranma.
Ryoga le señaló una pantalla a los pies de Shampoo — usa teleprompter.
El desfile comenzó con los diferentes trajes de baño de la línea masculina y femenina, había que reconocer que Shampoo tenía un buen equipo de trabajo y desde que la compañía había incursionado en la industria de la moda había tenido excelente acogida.
Ryoga por poco se atraganta cuando vió una de las modelos más jóvenes que lucía un vestido de baño de una sola pieza, le llamó la atención su cabello ondulado con destellos verdes y por supuesto su cara angelical. Ranma le dio un codazo que lo tomó desprevenido — por lo menos disimula— se burló.
Ryoga se frotó el costado sin dejar de mirar a la chica.
—Se llama Akari— le dijo Shampoo con una sonrisa cómplice.
—A-ka-ri— repitió Ryoga memorizando el nombre.
Aquí vamos de nuevo pensó Ranma dando un suspiro.
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—¡Kampai!
—¡Kampai!
Los hombres no salían de su impresión al ver como todas aquellas jóvenes modelos tomaban ese trago amargo sin ninguna muestra de ebriedad. Según Shampoo la bebida era típica de alguna región de China de donde ella era originaria, muchas de las supermodelos de la compañía provenían también de aquella región, Ranma pensó que por eso estaban tan acostumbradas a aquel horrible sabor, sintiendo nuevamente el mareo, se lamentó de haberle seguido el juego a Ryoga. Pero él era el gran Ranma Saotome y no podía perder ante su amigo. Uno tras otro los vasos fueron quedando vacíos en la mesa.
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Ranma sintió el agua fría en el rostro pero el mareo ya era demasiado, sentía pesada la lengua y le costaba enfocar la vista, trastabilló y por poco cae, pero sintió una mano delicada que lo sostuvo, lo siguiente que supo es que estaba sentado en un sillón que adornaba el baño. Distinguió el color rojo del vestido de lentejuelas que llevaba Shampoo el cual brillaba con las luces.
—¿Sha- Shampoo?
—Ranma no preocuparse, Shampoo hacer todo el trabajo.
Shampoo de pie frente a él, le acarició los brazos con la punta de sus dedos y subió hasta el cuello.
Ranma se tensó cuando la sintió sentada sobre él.
—Relajate, Shampoo sabe que hacer— le dijo al oído para después besarle el cuello.
Ranma trató de empujarla varias veces, pero además de ebrio se sentía sin fuerza.
—No,espera, yo no— dijo con voz apagada.
La mujer no perdió tiempo y empezó a desabrocharle la camisa, lo besó en el pecho dejándolo húmedo. Llegó al pantalón bajando el cierre y le dedicó una mirada lasciva.
Ranma apretó las piernas de golpe tratando de oponerse.
—¡Jefe Shampoo! — se escuchó un grito en la puerta.
Shampoo dió un brincó y gritó algunos insultos en mandarín.
—Shampoo estar ocupada ¿Akari no saber?
La joven se frunció en su lugar— lo siento Jefe, ocurrió un accidente, el árbol de navidad que colgaba del techo cayó.
Shampoo miró a Ranma que continuaba desparramado en el sillón —Ranma esperar aquí.
Salió a toda velocidad para evaluar lo sucedido, nada podía salir mal en su despedida de año nuevo. Desde que le habían avisado que el propio jefe Saotome asistiría, sabía que debía utilizar la bebida ancestral de sus antepasados amazonas, que solo embriagaba y debilitaba a los hombres, obligándolos a someterse a la voluntad de ellas.
Mientras tanto, Akari miraba con pesar a Ranma.
—Jefe Saotome, déjeme ayudarlo por favor.
Ranma intentó levantarse apoyándose en la pared, Akari pasó la mano de Ranma por sus hombros y lo ayudó a caminar fuera del lugar, sin dejar de mirar a todos lados.
Shampoo trataba junto con otras de las modelos mover la pesada estructura metálica que había caído en la pista de baile.
Salieron por la puerta trasera, donde Akari prácticamente dejó caer a Ranma.
—tomen esto— dijo poniendo una bebida en las manos de cada hombre— los hará sentir mejor… regresen a casa, yo entretengo a la jefe Shampoo.
Ranma distinguió a su amigo tirado como un muñeco de trapo a su lado. Se bebió lo fuera que le había pasado Akari y ayudó a Ryoga a hacer lo mismo. De inmediato sintió una considerable mejoría, estaba mareado pero ya no se sentía débil, se puso en pie y el estómago le dió un vuelco, vómito una y dos veces hasta que se sintió mejor.
—¿Ryoga?
Su amigo tuvo la misma reacción, vómito y luego se puso en pie.
Apoyados el uno en el otro buscaron la estación del tren.
Se dejaron caer de cualquier manera en uno de los asientos, a esa hora no había nadie en ese vagón.
—Idiota, por tú culpa casi me viola Shampoo.
—¡Cállate imbécil! Al menos fue una mujer.
Ranma miró con los ojos desorbitados a su amigo.
Algunas de las modelos de Shampoo, resultaron ser hombres, uno de ellos, Konatsu había aprovechado el lamentable estado de Ryoga para llevarlo a un rincón apartado.
—no me mires así, si no fuera por Akari…— Ryoga se estremeció —lo mataré, te juro que lo mataré.
A la mañana siguiente Ranma solo tenía recuerdos parciales de la noche, recordaba el desfile y la competencia de bebida, lo demás lo había olvidado, al igual que Ryoga, no supieron cómo llegaron al apartamento de Ranma y amanecieron tirados en la costosísima alfombra vomitada.
bōnenkai tres: Departamento de alimentación saludable.
— te prometo que nada puede salir mal con la jefe de departamento: Kasumi Tendo— aseguró Ryoga.
—¿Tendo? ¿Cómo Nabiki Tendo que por poco nos deja en la ruina?
—No exageres Ranma, además Kasumi es una santa, de verdad que será un evento muy tranquilo.
El departamento de alimentación saludable se encargaba de crear los más variados platillos con el mínimo de calorías y el mejor sabor posible. En principio solo se distribuían a los deportistas pero luego se empezaron a vender en supermercados e incluso había planes de alimentación personalizados donde le enviaban el plan completo de un mes en alimentos congelados.
Kasumi Tendo vestida con un recatado vestido en tonos pasteles salió al encuentro de los jóvenes dueños de la compañía.
—Bienvenidos a la despedida de año del departamento de alimentación saludable— hizo una reverencia formal a la cual respondieron ambos hombres.
La decoración navideña tradicional vestía hasta el más mínimo de los detalles, cubre asientos bordados a mano, manteles pintados con cardenales rojos, un gran árbol de esferas rojas y dorados, todo hermoso y acogedor.
Por fin algo normal pensó Ranma relajándose en su lugar. Los últimos dos días había presentado debilidad ocasional y una migraña que no lo dejaba en paz, sospechaba que tenía que ver con la bebida de Shampoo, pero por algún motivo no quería ni siquiera llamarla para preguntar.
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Las palabras de Kasumi sobre unidad, familia y bondad hicieron llorar a más de uno de los presentes, incluso Ryoga tuvo que limpiarse más de una vez los ojos.
La cena estuvo por demás deliciosa, variedad de carnes frías, arroz y vegetales cocinados en su punto por la misma Kasumi.
—¡Oh sí delicioso! — se regodeó Ryoga tocándose el estómago —¿Vés Ranma? te dije que no saldría nada mal.
—ya era hora — respondió mientras probaba un poco más del postre.
—Jefe Saotome, Jefe Hibiki— preguntó Kasumi acercándose a la mesa — nos gustaría tener su opinión sobre algunos platillos que saldrán en nuestra nueva línea de alimentación saludable S & H.
—Señorita Tendo, aunque estoy bastante satisfecho, sería un honor probarlos—Ryoga dijo animado.
—Por su puesto —agregó Ranma
—Le agradezco su colaboración Jefe Saotome, Jefe Hibiki.
Kasumi se retiró para regresar con una bandeja llena de pequeñas degustaciones.
Ranma probó primero unos fideos verdes —están deliciosos.
— son fideos hechos de espinaca Jefe Saotome.
Ranma la miró sorprendido, nunca le habían gustado las espinacas pero podría comer esos fideos hasta hartarse.
Ryoga probó las barras energéticas dándoles el visto bueno.
— Este va a ser nuestro producto estrella, es una malteada energética muy saludable — dijo Kasumi pasándole un vaso a cada hombre.
Ambos lo bebieron rápidamente.
—¡Delicioso!— exclamaron al unísono.
— Señorita Tendo, usted cocina— Ranma tosió un poco —cocina delicioso, además es muy — tosió de nuevo— creativa.
— Jefe Saotome ¿Está usted bien? ¿No me diga que es alérgico a algo?— Kasumi se llevó una mano a la boca con preocupación.
—No, no para nada, solo soy alérgico a unas raíces que cultivan en — de nuevo un ataque de tos lo interrumpió —Hakone y no creo que…
— ¡Llamen al dr. Tofú! — gritó Kasumi
—¿Qué pasá?— preguntó alterado Ryoga
—Las raíces de Hakone son el principal ingrediente de la malteada— Kasumi palideció.
— Puede que solo sea una…¡Ahh!— gritó Ryoga viendo a Ranma
—¿Qué pasha?— al escucharse distorsionado Ranma se llevó una mano a la cara sintiéndose muy inflamado.
La cara de horror que tenían todos lo que lo rodeaban no presagiaba nada bueno.
— El medicamento ¿Lo tienes?— Ryoga preocupado comenzó a buscarle en los bolsillos.
—No lo tra-je— dijo Ranma con dificultad.
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—Es cuestión de tiempo, por ahora está estable, gracias a que actuaron rápido.
Ranma escuchó una voz lejana y desconocida, quiso hablar pero entonces fue consciente del dolor y ardor en la garganta.
Se llevó las manos al tubo y lo haló con fuerza.
—Señor Saotome, tranquilo, está en el hospital, tuvo una reacción alérgica severa
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¡Oh si! Nada más divertido que las fiestas decembrinas en la empresa S&H
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Continuará
una historia escrita en una sola sentada, perdonen alguna falta, le dí 2 leídas rápidas
feliz navidad a todos que tengan una linda noche buena
