Disclaimer: Ninguno de los personajes de Inuyasha me pertenecen, sólo los utilizo para la creación de este Fic.
Este Fic participa del Mini-reto estacional del foro ¡Siéntate!
• Mis variables son verano y felicidad
• Además, forma parte de una serie de Fics que planeo subir en torno a ciertas palabras. De ahí su nombre, cuya definición es cuando las nubes adquieren un color rojo al ser iluminados por los rayos del Sol
Arrebol
Por Franela
II
:::::
La joven paseaba por los jardines del palacio de su padre con tranquilidad, aliviada de tener al fin un momento de soledad. Estaba agobiada de tener tanta persona en el palacio dando vueltas, que le pidieran hacer una demostración de su habilidad con el koto, que no le permitieran encontrarse con aquel yōkai que la visitaba de vez en cuando y sólo cuando ella se encontraba sola.
Aguardó pacientemente bajo la sombra de un árbol, resguardándose de los rayos del sol. Quería volver a disfrutar de algo de privacidad al interior del palacio. Tanto su cuerpo como su alma aún recordaban aquel momento de soledad con el yōkai en la intimidad de su habitación, sin siquiera la pulga Myōga cerca.
Sabía que su deseo se haría realidad en cuanto sintió una leve brisa, muy escasas por aquellos soleados días. El yōkai vestía la misma armadura de siempre, usaba la misma ropa de siempre, tenía el mismo rostro de siempre.
—Hime-sama —la llama él. Ambos hacen una reverencia. Extiende su mano hacia ella—. Esto es por su aniversario —añadió, abriendo su palma para dejar a la vista una pequeña concha marina—. Myōga dice que es algo que usan las princesas humanas.
—¡Por supuesto! ¡Y las princesas con la sangre más fina y dulce! —exclamó Myōga, defendiendo su consejo, saltando hacia la joven. Por supuesto, había sido él quien informara al yōkai de la celebración que hasta el día de hoy mantenía el palacio con más humanos de los habituales—. Izayoi-hime, se le ve muy saludable hoy, más radiante que siempre.
—Myōga. —El tono de voz empleado por el yōkai detuvo el hábil movimiento de la pulga en dirección al cuello de la princesa.
—Gracias, Myōga-jiji, Yōkai-sama —dice la joven, cerrando sus manos en torno a la concha marina y haciendo una reverencia.
—Taisho —dice él. Ella le mira confundida.
—Oyakata-sama pide que lo llame por su nombre, Izayoi-hime —contesta Myōga habiendo vuelto al hombro del yōkai.
—Taisho-sama —repite ella con una sonrisa, juntando sin querer sus párpados—. Muchas gracias.
El yōkai asiente ligeramente, sin entender por qué ella luce tan feliz ante una insignificancia tan grande como la de saber su nombre. Por lo demás, él sabía el de ella hacía mucho tiempo.
—¡Izayoi-sama! —gritó una mujer desde el interior del palacio; antes de que la joven se volteara hacia el demonio para despedirse, él ya se había marchado—. Izayoi-sama, ¿por qué está sola?, ya le he dicho muchas veces lo peligroso que puede ser.
—Lo siento, no volverá a pasar. —La joven aún conservaba rastros de la sonrisa que antes ofreciera a aquel yōkai de cabello plateado, dejándose guiar obedientemente de vuelta a sus obligaciones con los invitados de su padre.
Myōga, por su parte, va saltando al interior del palacio siguiendo de cerca a la princesa, atento a cualquier novedad para avisar a su señor. Aunque claro, también podría divertirse un poco en el palacio humano como hasta hace unos días.
:::::
¡Hola!
Pues, aquí llego con un drabble (según word son 497 palabras, y drabble creo que son hasta 500(?)), y me anoté de nuevo en el reto jajaja
Quisiera saber qué opinan, no acostumbro a escribir capítulos tan corto (al menos no por voluntad propia), así que quisiera saber si se están entendiendo las variantes del reto.
Oh, los capítulos no son lineales, ¡lo siento! habrán varios saltos en el tiempo ^u^
¡Nos leemos~!
