Capítulo 32: En nombre de la ley

Después de haber permanecido un tiempo entregándose mutuamente, el atardecer moría lentamente. Dante no dudó en desempacar algunas cosas como bolsas de dormir y algunas prendas básicas para estar cómodos, sin contar los repelentes para insectos.

La noche había cubierto el cielo con su manto estrellado mientras una pequeña fogata iluminaba la parte delantera del tráiler. Todo indicaba que Dante había tomado las precauciones correspondientes porque estaban asando bombones frente a las llamas.

Lily permanecía apoyada en el pectoral de Dante mientras él le envolvía en un abrazo protector. El sonido que provocaba la leña consumiéndose, como el del cauce del agua se convertía en la música de fondo para disfrutar el momento.

-¿Recuerdas la primera vez cuando me dormí entre tus brazos? – Preguntó la chica tímidamente.

-En esa ocasión la lluvia nos atrapó y corrías el riesgo de enfermarte y decidí brindarte mi calor, bueno, de forma respetuosa.

-Pensé que ese beso lo había soñado. – Un rubor en su rostro apareció de forma repentina mientras dejaba escapar un suspiro.

-Deseaba ir poco a poco, conocerte y bueno… tú conocías una faceta que sólo fue un reflejo tanto en la serie animada como en las películas, con la salvedad que hay partes ciertas y otras quienes exageran.

-Pero lo que queda demostrado Dante es el hecho de ser el líder que ante todos los escenarios no se cansa de luchar y procura la unidad.

El autobot no respondió pero esbozó una leve sonrisa mientras besaba el hombro de Lily.

La pareja empezó a degustar los bombones sintiendo la consistencia suave y sabores delicados convirtiéndose en una delicia para el paladar. Dejaron de hablar por un momento y disfrutar del silencio. Como si estuvieran sincronizados ambos levantaron la vista hacia las estrellas observándolas titilar. Quizás en ese momento se preguntaban cómo dos seres de universos distintos pueden estar unidos con lazos más fuertes.

Se acercaba la hora de dormir mientras la fogata continuaba iluminando débilmente el espacio; Dante preparaba lo que sería el lecho que compartirían. Sería en una bella experiencia dormir bajo la protección del cielo infinito.

-Dante – Susurró la mexicana. –Deseo hacer las cosas bien.

El susodicho sonrió mientras acariciaba el cabello de aquella mujer.

-Lo sé mi amor, te prometo no defraudarte y…

Se interrumpió por un momento cuando ella tomó sus mejillas perdiéndose en su mirada.

-Habrá momentos difíciles y momentos en que nuestra alegría será inevitable. Estaré ahí para ti como sé que tú también darás lo mejor de ti. – Mencionó la chica.

-Tu confianza no será defraudada y pensando en ello…

El británico besó a su amada Lily caía rendido ante ella por medio de caricias, adueñándose de ella sin dejar duda de sus sentimientos. Aquella fémina disfrutó de la entrega, olvidándose de los principios morales, fundiéndose con él.

Le llamaba por su nombre (el real y humano, respectivamente) en aquellos momentos de intimidad.

Actuar conforme a conciencia

Amaneció y los rayos matinales empezaban a iluminar al Columbia. La pareja había despertado e iniciaron a recoger las cosas como en el arreglo y aseo personal. Recogieron la basura para depositarla en donde corresponde. Lily pidió conducir en ésta ocasión mientras con la mirada se despedía de aquel lugar en el cual le había permitido consumar su amor con Dante.

El británico conversaba con ella respecto a los proyectos que vendrían para ellos como equipo, sugiriendo comunicarse con Michael y Jerzy; sin embargo.

-Dante – Interrumpió la conversación mostrándole que un dron sobrevolaba el área. – Creo que tenemos compañía y con la maldita Ley de Seguridad Interior no creo que sea nada alentador.

Todo indicaba que las actualizaciones de Dante hacían recordar sobre la famosa aprobación de la Ley de Seguridad interior en donde militares tienen el derecho de reprimir o estar presentes en un lugar para "salvaguardar" a la población.

-Se supone que habíamos logrado erradicar el avance de SILVERTECH al destruir su centro de operaciones. – Expresó la mexicana.

-Pero adivina qué país le otorgó las facilidades para establecer el control militarizado. – Respondió con ironía el británico. – Sin embargo distingo que hay tráfico lento por lo mismo de la medida.

-Espero que los militares no abusen de su autoridad porque no me contendré con ellos.

-Por ahora no lo harán. La sociedad está furiosa.

Habiendo logrado pasar con éxito la revisión, ambos continuaron su camino observando que del dron tenía un recorrido lineal de ida y vuelta.

-¿Qué pretenden? – Cuestionó la mexicana.

-Alguna fechoría en nombre de la ley, créeme.-Dijo el británico.

-¿Podemos espiarlos? Bueno, siempre y cuando no se encuentren cerca más drones.

-Eso nos demorará un poco pero a estas alturas de la vida todo puede suceder, según mis cálculos hay poblaciones que están aledañas pero con historias en común.

-Ahora que observo a detalle los señalamientos, papá me comentó que hace algunos años existió una masacre por culpa de un gobernante que quiso comprar las tierras de unos ejidatarios para construirle una casa a su amante en turno.

-¿Fue cerca de aquí?

-El señalamiento que hemos dejado atrás indica el camino a la colonia: "Wolonchán". Fue aquel horrible escenario. Pero aún no ha cambiado nada en estos tiempos.

Dante observaba el cielo cerciorándose que no hubiese otro dron en el cielo.

-Puedes desviarte en la siguiente comunidad y quedarte a una distancia respetuosa. – Indicó aquel hombre de la mirada zafiro – mientras ubico si existe alguna información relevante en la red.

Lily no cuestionó la orden e hizo lo que le había indicado su pareja quien por ahora estudiaba profundamente la situación. Para fortuna de ellos el desvío se encontraba a dos kilómetros, lo suficiente para desviarse. Y como en la mayor parte del camino había establecimientos que les permite vender alimentos a los viajeros. El ambiente del lugar era sumamente tranquilo donde se sentía el humo del fogón que se dedicaba mantener caliente el comal para disfrutar de unas deliciosas tortillas de mano, frijoles de olla y una suculenta carne de res, sin contar un delicioso café de grano caliente y exquisito.

Se sentaron en una banca hecha de tabla de madera mientras la mesa en donde probarían alimento estaba cubierta por un mantel color marrón de plástico decorado con rosas rojas.

-Será mejor que desayunes, aunque comprendo la inquietud. – Mencionó Lily mientras probaba bocado cuando notó que al paso de carretera transitaban varios vehículos del ejército respaldado por los vehicons.

Dante observaba la dirección que llevaban.

-La sospecha tiene un fundamento y he aquí la respuesta. – Expresó aquel hombre mientras mostraba una especie de dispositivo holográfico a partir de su muñeca – Una caravana de maestros realizará protestas en la capital por la ausencia de pagos.

-Entonces; no hay tiempo que perder. – Reafirmó la chica mientras pedía que le colocaran el desayuno para llevar.

De inmediato, la pareja entró en acción para poder dar seguimiento a las acciones. Sin embargo, Lily tomaría el control del vehículo, o en otras palabras: Ella entrará en combate. Procedió a cambiar la apariencia del vehículo y permaneciendo a una distancia alejada de los drones procedió a seguir a los militares cuando se observó a cierta distancia que los vehicons se encontraban rodeando a un autobús que no tenía alguna leyenda de transporte comercial, salvo un letrero pegado en el cristal de enfrente que decía: "Especial".

Al parecer la intención de los uniformados consistía en que bajaran los pasajeros del automotor o tomarían medidas drásticas. Sin embargo, no contaban con la presencia de Optimus Prime quien estaba decidido a embestir a las unidades; Los vehicons procedieron a transformarse con la salvedad que el mech autobot había previsto los movimientos; procedió a transformarse mientras disparaba al centro de aquellas máquinas.

Los militares respondieron con sus armas disparando al mech pero, para evitar herirlos; Optimus hizo gala de su espada incrustándola con violencia para levantar el asfalto lo que ocasionó que ellos salieran proyectados.

-¡Continúen su camino! – Se escuchó la voz de Prime quien se dirigía a los pasajeros del camión que, no tuvieron necesidad que les fuese repetida la orden.

Lily, quien controlaba a Optimus, había extendido la diestra para utilizar un arma que poseía en las muñecas para disparar a quemarropa a los soldados.

-¡Ustedes juraron proteger al país, pero han exterminado a sus hijos por la ambición de sus jefes! – Se notaba una luz brillante mientras los soldados en vano intentaban levantarse. ¡El país les pide cuentas por la sangre derramada y los ha encontrado culpables!

-¡No lo hagas! – Expresó Dante quien había bajado del vehículo anteriormente impidiendo la acción de la mexicana. – Si tú haces eso, serás como los personajes que has detestado en tu vida.

Lily sentía la furia correr por sus venas, pero debía admitir que él tenía toda la razón. Procedió transformar el vehículo para que el británico se subiera mientras ella tomaba el volante. Él pudo observar como los ojos de aquella mujer estaban cubiertos de lágrimas.

-Recuerda Lily – Dijo mientras enjugaba sus lágrimas. – No necesitas caer en su juego para convertirte en alguien respetable.

Ella suspiró con dolor mientras giraba la instrucción de abrir un portal de viaje dejando atrás aquel suceso que pudo terminar en tragedia.