Antes que otra cosa, quiero desearles un hermoso y feliz año nuevo, muchas gracias por seguir mis historias.

CAPÍTULO 5.

Cuando Ranma llegó, Akane ya estaba ahí como era de esperarse.

- Buenos días -

- Buenos días.

- Pasé por la cafetería y le traje un chocolate caliente...

Akane se frotó las manos.

- Muchas gracias.

- Quiero ofrecerle una disculpa por mi comportamiento de ayer...

Ella sonrió.

- No tiene por qué, no es de mi incumbencia...

- La verdad es que ese señor me saca de mis casillas...

- ¿Se refiere a santa? ¡Pero si es adorable!

- Si yo fuera usted, no confiaría en él...

Akane guardó silencio, sabía que había algo más pero no quería entrometerse...

- Y bien ¿Cómo va todo? Se ve bastante adelantado...

- Sí, ya sólo faltan un par de detalles y revisar la iluminación, estará listo para esta tarde así que... Ya no tendrá que soportar mi presencia...

- En realidad, creo que es lo que más extrañaré... Digo, porque ya me había hecho a la idea de que terminaría hasta mañana...

- No, mañana tengo otro compromiso.

- ¿Con Mrs. Davis?

- No, ¿Por qué tanta insistencia con Mrs. Davis?

De pronto la secretaria irrumpió en el salón:

- Señor Saotome, tiene una video llamada...

- Enseguida voy, gracias... Nos vemos después señorita Akane.

Ranma tomó la video llamada, era Kuno:

- Hola jefe ¿Cómo estás?

- Pues más o menos ¿Y tú? ¿Qué tal tu vuelo?

- Pues se retrasó un poco por el clima, acabo de llegar a casa.

- ¡Qué envidia me das! Me gustaría estar de vacaciones igual que tú...

- No te quejes, que tu padre te invitó a pasar con él la Nochebuena y tu no quisiste ir...

Ranma se quedó en silencio, Kuno sabía la razón.

- Bueno, cambiemos de tema ¿Qué tal las cosas por allá?

- Pues hasta ahora bien, no he tenido ningún problema...

- ¿Y la decoradora? ¿Es tan buena como dicen?

- Pues si, en un par de días terminó la decoración, debo reconocer que sabe hacer muy bien su trabajo, es lógico siendo una arquitecto profesional...

- Así que arquitecto eh?

- Sí, y también se especializó en diseño de interiores...

- Y ¿Cómo es que sabes todo eso? ¿Acaso leiste su currículum?

- No, lo que pasa es que... bueno, he intercambiado algunas palabras con ella...

- ¡Vaya! Y yo que pensé que ni siquiera asomarías las narices por ahí...

- Si, si, ya sé, pero tengo que estar al pendiente, además, ella no tiene nada que ver con mi aversión a estas fechas, y si la invité a tomar un café fue sólo por cordialidad...

- ¿La invitaste a salir? ¡Vaya! Apenas llevo un par de días fuera y ya me perdí de toda la acción...

- No, no, no, espera, no es nada de lo que estás pensando... Yo sólo quise ser amable... Además, ella ya tiene a alguien...

- ¡Vaya! ¡Qué lástima! Ya me había ilusionado...

- ¿Ilusionado? ¿Con qué?

- Ranma, has pasado demasiado tiempo sólo ¿No crees que ya es tiempo de que te des otra oportunidad?

- Si llevo mucho tiempo sólo, es porque me siento bien así, por favor, no vuelvas a insistir con eso...

- Está bien, no te enojes, cambiando de tema ¿Ya tienes todo listo para ir allá?

- Si, como todos los años.

- Ok, si necesitas algo, me llamas, ahora me voy porque ya me está llamando mi hermana, vamos a ir por el árbol...

- Está bien, luego nos vemos ¡Qué te diviertas!

- Bye.

A media tarde, Ranma volvió a pasar por el gran salón, se quedó en la puerta observando a Akane, quién estaba acomodando unas guías de luz en lo alto del techo, entonces observó todo el lugar, en verdad le había quedado perfecto, los árboles de las esquinas le hicieron recordar cuando de niño, adornaba el árbol con su papá, justamente como Akane lo había descrito aquella vez en la cafetería, también recordó las veces que Ukyo y él iban a la plaza a ver las decoraciones... Estaba por irse, cuando volteó y vio que la escalera donde estaba Akane, se movió y ésta perdió el equilibrio...

- ¡Akane, cuidado!

- Con una enorme habilidad, corrió a toda prisa para lograr atraparla en el aire...

- ¿Se encuentra bien?

- S...sí - Contestó asustada -

Ranma la abrazó para intentar calmarla:

- Tranquila, ya pasó, todo está bien...

Cuando Ranma la abrazó, sintió una sensación de calidez que le recorrió el cuerpo, la tenía tan cerca, que podía sentir los agitados latidos de su corazón. El tiempo de detuvo. Por unos minutos disfrutó de su delicado aroma, después se separó suavemente de ella.

- ¿Ya se siente mejor?

- Sí, muchas gracias, si no hubiera llegado yo... No sé qué hubiera pasado.

- No tiene nada que agradecer...

Sus miradas se cruzaron, podían ver su reflejo en los ojos del otro, luego de un tiempo ambos se dieron cuenta de la cercanía que tenían y se separaron repentinamente...

- Tengo que continuar...

- De ninguna manera, por favor, déjeme llevarla a enfermería para que la revisen.

- Estoy bien, de verdad, por favor, necesito terminar hoy.

- Entonces déjeme ayudarle.

- Está bien, gracias.

- Dígame ¿Qué hago?

Ranma terminó de colocar la guía del techo y acomodó las bocinas.

- ¿Hace falta algo más?

Akane suspiró:

- Nada, ya hemos terminado. Vamos a encender las luces para ver si quedaron bien...

En cuanto Akane accionó el interruptor, todo el lugar de iluminó como por arte de magia, Ranma quedó sorprendido, parecía un paisaje de ensueño, incluso para él, pero lo que más disfrutó sin duda, fue la sonrisa de satisfacción de Akane, quién de momento pareció olvidar el incidente anterior.

- ¡Wow! ¡Se ve increíble!

- Gracias, pero no tiene que fingir, sé de sobra que estas cosas no le gustan...

- Estoy hablando en serio, este lugar era tan frío y ahora luce tan acogedor, se siente cómo estar en casa...

- Entonces me alegra que le guste... Bueno, pues es hora de irme, nos vemos en la cena...

-¿Está segura que estará bien?-

Si, sólo fue el susto, ya me siento mejor...

Ella lo tomó de las manos.

- ...y nuevamente gracias, estoy en deuda con usted.

- Descanse, cualquier cosa, puede llamarme a la hora que sea.

- ¿Le puedo pedir un favor?

- Claro.

- No le comente nada de este incidente a Mrs. Summers.

- Descuide, no lo haré.

Al día siguiente Akane se alistó para dirigirse al orfanato, pues se había comprometido a realizar el belén para el nacimiento.

- Buenos días Akane, muchas gracias por venir. - Le dijo la directora del orfanato -

- No tiene nada que agradecer, yo encantada de poder ayudar.

- Bien, si necesitas algo, me avisas.

Una vez terminado el nacimiento, dieron inicio al festival, todos los niños estaban muy entusiasmados.

Akane charlaba con la directora.

- La felicito, todo le quedó muy hermoso...

- Gracias, pero yo no soy la responsable, venga, le voy a presentar a nuestro benefactor principal.

La directora la llevó hacia la puerta principal, en donde bien hombre recibía varias cajas con juguetes.

- Señorita Akane, déjeme presentarle al señor Ranma Saotome, nuestro principal benefactor, sin él nada de esto sería posible...

Akane sonrió:

- De modo que es usted.

-:-:-:-:-:-

AnIcHiBaG*