La última esperanza capitulo: 26D Nightmare arco 3: La Academia
DICSCLAIMER: Los personajes que aquí se muestran no me pertenecen son de riot por lo que si coloco esto no pueden demandarme por copyrigt jajajajajajaja en fin solo la trama y los personajes inventados por mí me pertenecen sigamos con esta historia con poco público._.
Desperté con un fuerte dolor de cabeza, mire a mi alrededor y me encontraba en un cuarto con paredes acolchadas y solo una puerta apenas distinguible por el acolchado. Rápidamente intente mover pero algo me impedía moverlos de la posición en la cual estaban sobre mi pecho, rápidamente identifique como una camisa de fuerza
"NO. NO. NO." Pensé mientras me temía lo peor "¡Rexiaar!" exclame mentalmente, pero no hubo respuesta. Durante varios minutos estuve en silencio pensado que diablos pasaba y que estaba haciendo en este lugar, hasta que la puerta se abrió y un hombre fornido con una bandeja de comida en la mano y un bastón extensible en la otra, entro en la habitación con cuidado y recelo
-¿no vas a atacarme?-pregunto mientras me veía fijamente
-¿atacarte?-dije con la mente dando vueltas-llevo un buen rato preguntándome donde estoy, crees que atacaría a la primera persona que veo-respondí mientras trataba de levantarme-ahora dime ¿dónde estoy?-
-que acaso no recuerdas nada-dijo mientras dejaba la comida en el suelo sin dejar de verme fijamente
-solo recuerdo estar en mi cuarto y luego todo se vuelve borroso-mentí pues mi último recuerdo era la pelea con la chica kabuki
-estas en el hospital psiquiátrico santa 'o-respondió el hombre quien un me miraba raro
-¡que ¿Por qué iba yo a estar en un hospital psiquiátrico?!-exclame preocupado
-no tengo tiempo para explicarte eso-dijo mientras salía de la habitación-cada día están más locos-murmuro mientras cerraba la puerta
Estaba asustado, recordando todas las veces que pensé que podría estar en coma o en un hospital psiquiátrico, luchaba por pensar en cómo podía descubrir si esta era la realidad o simplemente una creación de mi cerebro. Paso un tiempo el cual medí como horas aproximadamente, hasta que entraron 2 hombres fornidos al cuarto y me sujetaron por unas agarraderas de cuero en la camisa de fuerza
Me llevaron durante por varios pasillos y salas del edificio hasta llegar a una puerta con la inscripción
-doctora Beatriz Choz…-susurre al leer en la puerta. Abrieron la puerta y me introdujeron a la sala, me sentaron en una silla y sujetaron las correas de cuero a la silla, despues de eso salieron dejándome solo en la sala la cual estaba a oscuras
-es un gusto verlo Sr "Dante"-dijo una mujer por cuya voz deduje que no era un hombre, las luces se encendieron revelando una oficina con varios títulos cuadros y estanterías llenas de libros decorando las paredes
-¿Dante?-pregunte fingiendo confusión
-esto es nuevo, ya antes habías logrado tener momentos de cierta lucidez. Pero nunca uno como este-dijo mientras daba la vuelta a su silla revelándola, era una mujer de unos 35 a 40 años con cabello negro con algunos mechones tintados de azul oscuro y ojos café, iba vestida con una blusa blanca de botones con solo un botón desabrochado, un saco negro con botones en la manga, una falda negra del mismo material del saco y panti medias de color negro
-sinceramente no tengo ni idea de cómo eh llegado aquí-dije tranquilamente
-actúa muy tranquilo para el gran cambio de paradigma que ha sufrido, según el enfermero que me hablo de usted, dijo que lo último que recordaba era estar en su habitación. ¿Cierto?-dijo la doctora mientras me apuntaba con una pluma
-así es, lo último que recuerdo es haber estado en la computadora y sobre mi tranquilidad, digamos que eh aprendido a estar tranquilo en esta clase de situaciones-dijo con media sonrisa
-gracias a "league of legends"-dijo la doctora mientras me veía fijamente
-¿Cómo sabe que lo jugaba?-dije con curiosidad
-era desconocido para mi hasta que tu comenzaste a hablar de su historia, de cómo estabas teniendo una épica aventura en un mundo mágico y de cómo ese juego era un escape para tu mediocre realidad-dijo la doctora con una sonrisa
Esas palabras me cayeron como un balde de agua fría, todos mis temores se volvían realidad frente a mis ojos. Tuve miedo un miedo que nunca podre describir, sentía que ese sería mi final
-de hecho, en base a tu caso se comenzó a limitar el uso de videojuegos a nivel mundial. Hasta que finalmente con apoyo de la iglesia católica las principales 20 potencias mundiales y otros 30 países más, pidieron a la ONU que se prohibieran los videojuegos a nivel mundial-dijo la doctora con una sonrisa de satisfacción
Yo estaba en shock, eso me había debajo con ganas de morirme. Que por mi culpa, millones de personas se quedaran sin empleo, varios millones más sin entretenimiento de calidad y que varios otros millones se quedaran sin un escape de su miserable vida que no fueran las drogas. Eso me devasto
-al juzgar por tu cara de tragedia, parece que te afecto mucho-dijo la doctora con una cara de placer absoluto-adoro cuando un paciente se recupera, descubre que el mundo ya no es lo que era y se quede con esa cara de idiota durante varios minutos
-perra-dije mientras la veía fijamente
-me dijiste perra-dijo la doctora, se levantó y acerco a mí. En ese momento note que llevaba tacones altos
Se sentó sobre mis piernas y dijo
-dime perra de nuevo-dijo en tono de amenaza
-no te diré perra, porque tú eres la ¡reina de las perras!-dije mientras me sacudía
-oh parece que el paciente intenta atacarme-dijo para despues levantarse y decir-¡pasen! Llévenselo a electro choques-
Los dos guardias me tomaron fuertemente y me llevaron atravez de los pasillos durante varios minutos. Hasta que entramos a una sala con varias camillas y múltiples maquinas con medidores de voltaje y electrodos saliendo de las mismas
-¿electrochoques? Que no habían dejado de usarlos en los 90s-dije notando la clase de aparatos que había en la sala
-si pero fueron aprobados como método para curar la adición electrónica. Al fin algo bueno en este trabajo-dijo un doctor mientras se me acercaba con múltiples electrodos
-¡carajo!-dije mientras ataban mi pecho y piernas en la camilla. El doctor me puso los electrodos sin mayor problema a pesar de mis constantes movimientos
-espero que puedas hablar con tus amigos imaginarios, "Dante"-dijo el doctor el tiempo en que comenzaba a mover varios interruptores y la carga eléctrica comenzó a circular por mi cuerpo…
/Nota/
Este es el primero de 4 capitulos
