Ya reviví! XD Ahora si me pase u/u perdonen, pero la verdad ni tiempo para leer ni nada de nada, espero y esto compense algo de lo meses de ausencia; por cierto gracias a ustedes es que me siento a escribir n.n así tenga mil trabajos siempre un parrafito a la vez, pasen ustedes a leer!
Noche de sorpresas (parte2)
Estacionamiento exterior 9:46 pm
Alto, joven, de basta cabellera rosa pálido y con ojos del color del más precioso de los metales, un muchacho de alrededor de unos 23 años aun cuando aparentaba menos…como siempre. La imagen de ese joven gallardo de tez pálida y traje negro que enmarcaba en su rostro una amplia sonrisa dejo a Radamanthis tan blanco y tieso como una columna de marfil, el recuerdo de aquel adorable e indefenso niño de siete años por el que había hecho cuanto pudo cuando apenas él era un crio de once se escabulló sutil por toda su mente, aparición o no, esa era la misma cara.
-Valentine…
El chico sonrío de medio lado, se agacho y tomo la canica para luego encaminarse hasta donde estaba su hermano y depositarla en una de sus manos y cerrarla bajo su propia palma.
-Te he echado mucho de menos…hermano.
De inmediato la mandíbula de Radamanthis comenzó a temblar y su puño se endureció así como la expresión de su rostro que destilaba un sabor dulce y amargo; bien dicen que la sangre llama y el clamor que corría por las venas de ambos hermanos era tan fuerte que los brazos de Radamanthis se alzaron con la rapidez y la fuerza de la sangre que en aquel momento le corría loca por todo el cuerpo para estrechar con fuerza a su querido hermano quien tampoco pudo contener más sus ansias y su desespero correspondiendo así al gesto de su hermano mayor.
-Cielo santo! HG!.. Estas vivo!-soltó el rubio con doloroso, pero agradecido alivio y con los ojos ya revestidos de un suave rojo-Gracias a Dios estas vivo!-proclamo ya con las lágrimas fluyendo una tras otra formando una delgada línea en cada una de sus mejillas-No sabes lo terrible que es creerte muerto!
-HK…No eres el único que ha llorado en una tumba vacía!-le protesto Valentine entre sollozos , lo cual hizo que Radamanthis abriera instantáneamente los ojos y al cabo de unos segundos… frunciera el ceño.
-¿Qué… acabas de decir?
Orfanato de la fundación Galard-misma hora
-Con cuidado Milo, no quiero que te lastimes ¿está bien?-dijo Saori al salir del auto que era conducido por su hermano Sorrento.
-No se preocupe, no me hare daño!-soltó el crio de lo más alegre al bajar de un salto y correr rumbo a la entrada, lo que trajo consigo una reprimenda por parte de Sorrento.
-Milo, te vas a caer!- el joven de cabellera lila salió corriendo detrás del menor, Saori se limitó a mirarles de lo más entretenida.
-Ya extrañaba esto-dijo para si al ver como su hermano se cargaba al más pequeño para que se estuviera quieto y es que ver al joven batallando con Milo era una cosa del diario, un poco tediosa, pero simp0atica desde cierto punto de vista.
-Bien, ahora que domamos al pequeño monstruo-espeto el muchacho con una sonrisa y sacando las llaves de su saco-Podemos entrar tranquilamente.
-Oye! Ya bájame!-alegó el chiquillo en los brazos del joven, fue ahí que Saori le indico con la mirada que era hora de dejarlo en el suelo y así lo hizo luego de haber abierto las puertas de madera-¿Por qué se ve tan oscuro?-indagó el de la melena azul al asomarse por un pequeño espacio por el que entraba la luz, cuando de repente…
-¡SORPRESA!
La carita del heleno se impregno de una felicidad plena y repentina, pues ahí, en el corredor de la recepción se encontraban todos sus amigos y su maestra, pero en donde su alegría explotó al ver a su mejor amigo en compañía del curiosito y adorable Shaka.
-Aioria!
-Milo!
Ambos chicos corrieron a abrazarse, en lo particular, Aioria procuro ser cuidadoso con el brazo de su amigo, cosa rotundamente contraria con Milo quien abrazo de forma efusiva a al de los ojos verdes.
-Milo, mira lo que te hicimos!-al hacerse Aioria a un lado, Milo vio venir una larga plancha de pastel de chocolate en manos de su maestra Medea, los turquesas del griego se abrieron maravillados al encontrarse cara a cara con su mayor debilidad.
-Me compraron un pastel?!-exclamo con entusiasmó casi sobre el postre.
-Corrección-se adelantó la dulce Fler matando casi del susto al castaño que no supo en que segundo ella se cambió de lugar-Te hicimos un pastel.
-¿Ustedes lo hicieron?-contemplo en pastel con asombro, no parecía venir de una repostería, al poner atención descubrió las inconsistencias en la forma de distribuir el dulce, pero ¿a quién le importaba eso? Sus amigos lo habían hecho y con mucho cariño pensando en él, en darle una gran y calurosa bienvenida; cualquiera se pondría igual de contento con semejante gesto, pero el entusiasmo de Milo se disipo de manera casi inmediata antes de poder morder el pastel.
-¿Qué pasa Milo?-se aventuró a preguntar Shaka al ser el primero en ver como la sonrisa de su compañero se hacía cada vez más pequeña cual si fuera un resorte que se estira y que se encoje.
-He?! A… nada-mintió con una risa nerviosa-Estoy bien ¿Por qué no comemos? Se ve muy rico. Se los agradezco mucho!
Rápidamente todo el mundo paso al comedor, ahí si estaba la verdadera fiesta, había dibujos pegados por toda la pared y todos con una apenas legible dedicatoria para Milo, unos cuantos globos y un tazón con caramelos sobre una mesa cubierta por un colorido mantel de payasos, en ella había leche, jugo y agua dulce, uno se imaginaria que el niño se pondría muchísimo más contento, pero su alegría fue más bien remordimiento.
Miró a ambos lados, contemplo cada uno de los dibujos e incluso intento leer lo que decían; entonces comprendió, lo afortunado que era al tener tan buenos amigos, tener a tantas personas que lo querían y que jugaban con él a diario, la soledad no le era para nada familiar, no teniendo la compañía de un niño tan amigable como Aioria…ahí se le vino a la mente el niño del hospital, Camus, su nuevo amigo especial y sintió acongojársele el corazón, en ese momento él se veía rodeado de todo lo que ese chico tan agradable no tenia, amigos, juegos, abrazos…sintió lastima, y también culpa esa fiesta debería ser para darle la bienvenida a Camus y no a él.
-Si tan solo pudiera hacer una fiesta para ti…-dijo cabizbajo y fue como una iluminación directa a su cerebro-Eso es!
Medical cosmos-cuarto de Camus.
El niño estaba sentado en la silla de ruedas a un lado de la ventana, miraba hacia el patio trasero, el mismo en donde ya había estado con anterioridad, veía con detenimiento el paisaje y disfrutaba de la luz de la luna, su mente que estaba en cualquier lado regreso cuando la luz del pasillo ingreso a su dormitorio.
-Buenas noches jovencito ¿Qué haces ahí? ¿No deberías estar durmiendo?
-Señor rector, buenas noches-saludo el crio de una forma amable y educada, pero lo que más le sorprendió a Hades era que lo hubiera reconocido-Perdón, es que no podía dormir y le pedí a una enfermera que por favor me pusiera aquí.
-Seguramente ha sido Shaina-divagó el de cabello oscuro al entrar-pero dime ¿Cómo supiste que yo era el rector?-para esto ya se había puesto de rodillas frente a Camus.
-Usted es Hades, lo sé porque el doctor Minos habló un poco de usted antes de irse a hacer su…
-Su última ronda-le atajo el mayor un poco distraído en la cara del chico.
-¿Qué pasa doctor?
-¿Eso en tu cara es chocolate?-con su pluma señaló el lugar donde se encontraba la mancha, justamente en la puntita de su nariz, de inmediato Camus se puso nervioso, ya le habían dicho que no le hacía bien comer dulces de noche-¿Te lo dio la enfermera verdad?-como respuesta el chiquillo le obsequio una sonrisa-Estos chicos de ahora…-articuló con resignación afable mientras le quitaba la mancha al niño con la manga de su bata.
-Muchas gracias.
-No es nada-le respondió con simpleza- Camus ¿Cómo te has sentido? Un pajarito me conto que hiciste un nuevo amigo.
-Sí, se llama Milo!-afirmo con entusiasmo que se podía ver reflejado en sus grandes cerúleos-Es muy divertido y dijo que quería que yo fuera su amigo especial.
-Eso está muy bien, Camus!-recalco alegre al erguirse-Dentro de poco tú también podrás ir al orfanato.
-¿También?-las extrañas cejas del menor se arquearon formulando físicamente su interrogante-¿Milo ya se fue?
-Hace un par de horas que la directora vino por él, pero no te apures pequeño-se apresuró antes de que la carita de Camus se pintara de gris-Los cuidados de Radamanthis están funcionando mejor de lo que esperaba, una semana más y estarás listo para ir a ver a tu amigo.
-Está bien…-dijo sin mucho ánimo.
-No pongas esa cara, puedo conceder un permiso para que venga a saludarte si quieres-le dijo como si se tratara del gran secreto y con una sonrisa incluida. El nene volvió a agradecerle con la misma dosis de alegría que cuando hablo de su amigo, lo que lleno de ternura a Hades, eso de que Camus se robaba el corazón de las personas no eran simples habladurías, no, ese crio tenía algo muy especial, más allá de la simpatía o la ternura, era un angelito en la tierra-Me recuerdas a mi hijo cuando tenía tu edad.
-¿Su hijo?
-Se llama Alone, ahora está un poco más crecidito, pero aún me acuerdo de cómo eran sus gestos cuando tenía siete años, jejeje.
-Doctor…-el galito interrumpió cohibido su risa-Usted cree…cree… ¿Qué alguien quiera adoptar a un niño como yo?
Y fue así, como el hombre más culto y sereno de todo el hospital se quedó por primera vez sin palabras y fuera de sí.
En el estacionamiento…
El rubio se separó de su hermano con la expresión más sorprendida, confundida y molesta que pudo formársele en el momento, misma que podía rivalizar ávidamente con la de Valentine que era tristeza, impotencia, coraje e indignación cien por ciento puro.
Con sus dos manos sosteniendo firmemente los hombros de su hermano menor, Radamanthis pregunto-¿De que estas hablando?
-Mira y júzgalo tú mismo-replico el muchacho al momento de sacar una hoja arrugada del bolsillo derecho de su saco y entregársela al de la bata blanca-Es tu acta de defunción…
-Mi ¿Qué?!
Más que tomarla, el traumatólogo se la arrebató de la mano a su hermano y procedió a leerla en su mente, lo único visible eran sus ojos fieros detrás del papel, ojos que a cada palabra, punto y coma se enfurecían cada vez más, cuando termino de leer el deplorable papel desquitó en este su furia, pero no le bastó con arrugarlo en su puño, no…jamás sería suficiente y lo sabía. Pero ese instinto humano que es la cólera le pedía a bramidos que le dejara libre y así lo hizo. Tomo el papel y lo rompió en mil pedazos para después azotar sus puños en el techo de un auto.
-Maldita sea! Maldita sea!-clamaba una y otra vez sin parar de golpear el vehículo y mientras su hermano maldecía, Valentine seguía con la misma cara…apretando los dientes y dejándose caer de rodillas sobre el pavimento, entre tanto que su hermano no se detenía y no paraba de maldecir, cosa que nunca le había gustado que le copiara a su no muy apreciado padre.
-Radamanthis…!-llamó a su hermano con la voz ronca y los ojos acuosos-Radamanthis…!-volvió a llamar, pero el rubio ni se molestó de verle-Radamanthis ya basta!-exclamó rompiendo con el nudo en su garganta-Te ves igual que él cuando haces eso!-le reprocho sin detener el torrente de sus ojos.
El rubio no dijo nada, pero no siguió, contrario a eso se apoyó con los brazos firmes en el automóvil y trato de tranquilizarse controlando su propia respiración ruidosa que se asemejaba al bufido de un toro de lidia.
Valentine seguía mirando al suelo aperlado con algunas de sus lágrimas cuando escucho los pasos de Radamanthis allegarse a él con prisa, lo vio tumbarse en el suelo derrotado y lo que vino después fue lo más emotivo que se pudo ver, puesto que Radamanthis prefirió tomar todo ese coraje y descargarlo sobre su hermano en forma de alivio desesperado con un desconsolado abrazo.
-TÚ ESTAS BIEN! ESTAS VIVO Y ES LO UNICO QUE IMPORTA…MI HERMANITO! MI PEQUEÑO HERMANO!..
Despacho de Minos 7:00 pm
Minos estaba sentado dándole la espalda a la puerta y con el respaldo reclinado hacia atrás, sus piernas estaban cruzadas y apoyadas en la pared, a simple vista diríamos que no está haciendo nada, que esta con la cabeza en cualquier lado, pero no es así.
Tan solo mirémoslo, miremos sus ojos que parecen perdidos en el techo, no lo están, porque su mente tampoco está en cualquier parte, esa seriedad y ese silencio… está meditando algo y ¿saben que es? Dejemos que él mismo nos lo diga.
-¿Me habrás perdonado ya… Shion?
Esas cinco palabras fueron lo suficiente mente altas como para llegar a los oídos de la única persona que en ese momento caminaba por el solitario pasillo, delante de esa puerta abierta.
-Tú también te culpas… sabiendo que yo soy el único responsable-gesticuló Albafica mentalmente al detenerse delante de la puerta de la oficina-Oye, Minos!-llamo sin voltearse a mirar al interior.
-¿Qué quieres?!-soltó Minos desde su lugar aun con los ojos en el techo.
-Hades dijo que empezaremos mañana, así que puedes irte cuando quieras!
-Perfecto, ahora retírate que no estoy de humor!
-Sigues fingiendo que eres fuerte…-Dijo mentalmente detrás de su murada vacía antes de irse sin decir nada, mirando al pasillo con desprecio-Pero al igual que yo…sabes que te está destruyendo por dentro, y me pregunto ¿Quién de nosotros se romperá primero?... ¿sobre quién…pesa más la culpa?
Una lágrima nació en uno de los ojos del pediatra, pero no la dejo salir, cerró los ojos y la disipó bajo su parpado.
Mansión de la familia solo 7:17 pm
-Déjame ver si entendí ¿dices que planeas robar los estados de cuenta del hospital…
-Tomar prestados-rectificó Kanon-Robar suena muy poco decente y no los tomaremos, nos los van a entregar, los compararemos con el monto de la fundación y si casualmente encontramos la cantidad faltante de ambos en cualquiera de las cuentas de Apolo entonces lo tendremos tan acorralado como un gato acorrala a una rata.
El joven empresario se quedó pensativo, sin duda era un plan perfecto y como en todos los planes perfectos ese era su más grande defecto, pues el mínimo error podía salir muy caro.
-¿Cuál es el riesgo en esto?-preguntó pasando su atención del fuego de la chimenea al hombre aspiraba el aroma de una copa de vino en el sillón lateral.
-Que Apolo nos descubra y no nos demos por enterados hasta que sea demasiado tarde… ósea hasta que nos mate-palabras muy frías para una garganta fresca, pero era la verdad.
-Entonces nuestro elemento esencial es ese doctor ¿verdad?
-El hermano de Valentine, Radamanthis Wyvern.
Departamento de Aiacos.
Desde hacía más de tres horas que el neurocirujano estaba pegado en el teléfono haciendo una video llamada con Violate luego de que ella llegara a su casa, porque así como entraba antes también salía antes y como la habían pasado tan bien ni él se cohibió al pedirle su Facebook ni ella se cohibió al dárselo.
-Estuvo delicioso, gracias por invitarme y además tienes una linda vista desde tu departamento-elogió Violate desde la pantalla.
-Si claro, sobre todo porque yo lo prepare con mis propias manos-se rio de si mismo al recordar cuando salió a comprar el espagueti instantáneo-¿Te gusto mi humilde hogar?-pregunto mientras caminaba rumbo a su dormitorio.
-Es muy acogedor y vaya que tienes buen gusto con la decoración-del otro lado se podía ver a la chica preparándose un emparedado con mantequilla de maní.
-¿Te soy sincero? Es la primera vez que como con alguien aquí, gracias Violate, por primera vez me sentí e un hogar…-hubo un leve mutismo por parte de ambos, hasta llego a pensar que había metido la pata al decir eso.
-¿Te soy sincera? Es la primera vez que me dicen algo como eso-dijo la chica con una sonrisa.
-JAJAJA en serio?-nervioso, pero feliz se rascarse detrás de la nuca hasta que…-Auch!-soltó adolorido llevándose una mano a la cabeza-Maldición…-se quejó dejando a Violate con cara extrañada.
-¿Te pasa algo Aiacos?
-No pasa nada Violate…HG! Es… solo una jaqueca-de inmediato el dolor se intensifico obligándolo a soltar el teléfono y llevarse ambas manos a la cabeza para presionar con fuerza-Rayos!
-Aiacos! ¿Estás bien?!
-Vi…Violate…-el muchacho se desplomo inconsciente frente a la pantalla de su celular.
-Aiacos?!...AIACOS!
Continuara…
¿Qué dijeron?... esta se nos fue y nos dejó en ascuas! Xp pues nooo! Bueno antes de disculpare con ustedes dejen me defiendo xp T0T NO FUE MI CULPA ESTA VEZ! 707 Tengo una maestra que me dejo tarea del ancho del muro de los lamentos x.x pero aquí estoy ;) tarde pero seguro jaja, pasen a leer y gracias por sus reviews
