DISCLAIMER: La historia de "Shingeki no Kyojin" no me pertenece, es de Hajime Isayama. Pero diré que sí es mía para ver si cierto que demandan a los autores de fanfics cuando no ponen el mentado disclaimer. Gracias.

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Drabble #2:
Annie Leonhart

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No sé si lo que hice fue un acto suicida, uno heroico, o uno de total y completa cobardía.

Lo cierto es que parezco una tortuga asustada, aquí encerrada en mi caparazón de cristal, tratando de evadir la realidad, el castigo que me espera o quizás la guerra que sé muy bien se acerca y en la que no deseo participar.

¿Por qué hice esto? Me lo he preguntado un millón de veces desde mi autodestierro y aunque sé la respuesta me niego a creerla: Porque me encariñé con esta isla.

Yo, la fría Annie Leonhart, me encariñé de esta gente. De sus chicos nobles y princesos, sus Hanji's inteligentes, sus Sasha's tragonas… sus Mikasa's obsesivas.

Aún recuerdo la madriza que me acomodó "la china" aquél día. Y ni así le guardo rencor. Todo lo contrario: Me siento totalmente imposibilitada de volver a matar a algunas de estas personas. Nunca más.

Nunca jamás.

A pesar de mi aburrimiento y del dolor que sentía por estar lejos de mi padre, ser parte de los cadetes 104 sanó todo dolor que me hubiese causado Mare en el pasado.

Me contaron historias catastróficas sobre esta isla antes de venir. Me contaron sobre supuestos demonios que mataban sin piedad a otros demonios. Me contaron de seres malignos que hurtaban, violaban, estafaban a otros sin piedad. Y, aunque no son santos, tampoco son peores que los malditos de Mare.

Cómo desearía haber nacido aquí, ¡desde un principio haber estado aquí! Que mi papá y yo hubiéramos crecido en alguna de las aldeas, adentro de los muros.

Entonces los dos hubiésemos sido libres. Hubiésemos sido una familia feliz.

¿Pero para qué me pongo a soñar en vano? Me lastimo yo sola soñando fantasías donde Mare nunca destruyó mi vida.

Ahora entiendo tanto a Reiner, sus frustraciones, su dolor… y su doble personalidad toda tan pendeja que el pobre ya no sabía si iba o venía.

De vez en cuando alguno de los chicos me viene hacer guardia, y se la pasan pique y pique el cristal a ver si ahora sí se quiebra.

¡Qué se va andar quebrando! Si acá adentro del cristal me la paso a toda madre. Después de todo, parece que huir de los problemas no es tan malo como parece. Fracasé como guerrera de Mare, pero desde mi punto de vista YO GANÉ. Gané mi libertad, irónicamente encerrándome yo misma.

Me doy cuenta de todo lo que pasa a mi alrededor porque, a pesar de estar en animación suspendida, mi conciencia sigue viva. Veo y escucho todo.

Eren, Mikasa, Jean, Sasha, Connie, Armin.

Armin…

Si él supiera lo feliz que me hizo cuando me dijo que yo era una buena persona. ¿Yo? ¿La zorra asesina? ¿Cómo es que para alguien yo era una buena persona?

A veces ninguno de mis ex compañeros anda por aquí, y entonces ponen a otros desconocidos a hacerme guardia.

Odio que hagan eso, porque anda un pelotudo degenerado que no me gusta cómo me mira, y el otro día hasta se atrevió a tocarse enfrente de mí. Sí, ahí… aún lado de mis paredes de cristal. Estoy casi segura que es uno de la Policía Militar.

Eso sí, limpió todo su marranero antes de que llegara el Capitán Levi. Nunca falta el baboso depravado. Y encima se pone a bromear con otro más cerdo que él: —¿Marría un pajote?, jajajaja…

Cómo lo odio, ojalá un día el Capitán lo sorprenda.

El Capitán…

¿Aún tendrá deseos de matarme? Después de todo yo asesiné a su primer escuadrón. Pero a cambio, se ganó a un escuadrón mejor: Precisamente mis ex compañeros de la 104. A ver si luego me lo va agradeciendo.

De vez en cuando se queja de ellos con la comandante Hanji como si se trataran de niños. Lo he escuchado varias veces: —¡Me tienen hasta la madre, no limpian bien!… Se creen que se mandan solos… No les gusta bañarse… orinan donde quieren…

Pero se hace tonto. Adora a su nueva élite, la mejor que ha tenido. Reniega de ellos con un deje de cariño, prácticamente como un padre que regaña a sus hijitos y es evidente lo orgulloso que siente de ellos.

Si yo hubiera nacido aquí en esta isla también fuera parte de su escuadrón. También yo acataría sus órdenes, practicara con Mikasa, saldría a una cita amorosa con Armin, haría las labores de limpieza junto con Sasha y Connie, y…

¿Para qué me hago ilusiones? Eso nunca pasará. Y no pasará en primera porque soy la "zorra traidora", y en segunda, porque pronto he de morir.

¿Será por eso que me siento a momentos tan feliz? ¿Tan liberada?

Lo mismo me pasó aquella vez que me "agarró el tonto" en las puertas del subterráneo, cuando no pude parar de reír como loca enfrente de Armin, Eren y Mikasa. Esa vez me sentí liberada también porque ya me habían descubierto y, para bien o para mal, ya podía soltar ese secreto que estaba guardando durante todos estos años.

Aunque generalmente me siento tranquila o de "buen humor", otras veces es inevitable que llore. Entonces, el que me esté haciendo guardia de turno me mira asustado a través del cristal y va avisarle a Hanji o a quien tenga cerca.

—¡Mira! ¡Mira pelón —le dice de repente Jean a Connie está llorando!

Pero para cuando llega Levi o Hanji, yo he vuelto a ser el mismo maniquí de siempre.

A veces escucho a Armin y Eren planeando conspiraciones contra Mare, y esa es la mejor parte, la que más me gusta: Ya lo saben todo y eso le quita un enorme peso de encima a mi alma.

He de morir muy pronto y lo sé. Por eso estoy aquí, encerrada cual pendeja adolescente emberrinchada en su habitación, esperando a que sus papis le cumplan algún capricho típico de la edad. Pero no soy ninguna adolescente.

¿Alguna vez lo fui? Mare me quitó todo. Mi familia, mi adolescencia, mi infancia. También me quitó mi inocencia.

Ojalá me hubiesen aventado a los perros para que éstos me comieran como lo hicieron con la tía de Eren. Ojalá me hubieran matado a orillas del río y así mi cuerpo hubiera servido por lo menos de abono a la tierra.

Pero no. A mi cuerpo le dieron otro uso justo aquella madrugada, cuando irrumpieron a mi casa y le "avisaron" a mi padre de que yo era la elegida para ser un "Guerrero". Era apenas una nena, pero así de la nada, esa misma noche dejé de ser una niña.

Eran dos soldados...

Y me arrancaron todo, mi pasado, mi presente, mi futuro. Y le dijeron a mi padre que la única manera de mejorar nuestra miserable existencia era que yo me convirtiera en Guerrera. ¿Cómo no iba aceptar, si ya habíamos recibido un castigo anticipado?

Tenía razón mi papá cuando dijo que siempre viviría en mi corazón. Siempre lo está, siempre latiendo el suyo junto al mío, me consuela con sus manos invisibles y yo le limpio sus lágrimas de fantasma. Vive siempre en mi corazón y así será por siempre y para siempre.

¿Ya? ¡¿Ya se han cumplido los 13 años?! No puede ser…

Descubro horrorizada que el cristal se ha roto en un millón de pedazos. Se acabó todo, es mi fin como Annie y ahora comienzo una nueva existencia, una como otro eslabón más de las tantas titanes hembras.

Nunca me casaré, ni seré mamá, ni tendré jamás una tarde de amigas, de compras, de pic-nic. No sé por qué todo esto me pasa por la cabeza tan de repente, y entonces no puedo evitar el llanto.

Muchos ojos me miran, pero solo los de Eren son amables. Me sonríe y le sonrío. Él es la Coordenada, así que él sabe qué estoy planeando.

—¿Estás seguro que podemos confiar en ella? —le pregunta Hanji, pero ni bien ha terminado de hablar cuando Eren ya se planta frente a mí.

—Gracias —me dice de la nada, y entonces no puedo evitar sonreírle mientras lloro un poco más.

Finalmente los demás también lo entienden: Voy a darles a ellos mi Titán Hembra. Voy a hacer por lo menos una vez en la vida lo correcto.

—Soy una erdiana, Eren, erdiana como tú y como ellos. Por nuestra libertad —y prosigo a hacer el saludo de la Legión.

Fue evidente la emoción de Eren. Si viviéramos en otras circunstancias, juraría que los demás también se hubieran acercado a abrazarme, justo como lo hicieron él y ahora Armin. Pero veo que siguen dudando.

—¿Quieres elegir tú misma a tu reemplazo? —me pregunta Armin.

—Ya elegí —le contesto y dirijo mi vista hacia las únicas tres mujeres que nos acompañan: Mikasa, Sasha y Hanji.

Las tres se miran sorprendidas.

—Mi reemplazo será ella —apunto con mi dedo índice a la susodicha.

—¿QUÉEE? ¿YOOO? —y responde impresionada.

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¿A quién eligió? Ni yo sé, queda a preferencia del lector.

Hay partes en las que Annie no pensaría o hablaría de la manera en que la expongo acá, y encima están las groserías. Pero a veces me resulta inevitable no hacerle algunos pequeños cambiecillos de personalidad a los personajes, es mi vicio.

Hay dos teorías sobre Annie: 1) Está esperando a que pasen los 13 años para heredar su Titán a alguien de la isla a favor de Eren y compañia. 2) Está esperando a que sus amigos de Mare la rescaten.

Desearía mucho que fuera la primera :( .

Att:

Nancy

30/Julio/2017