Capítulo 13.– La reina de la noche (reprise)
La noche comenzaba a caer sobre Equestria. Ya fuera del castillo, Flash intentó escabullirse y regresar a su puesto, pero Shining Armor se lo impidió pasándole la pata por encima del hombro.
Twilight había conseguido convencer a la Princesa Celestia, y la Guardia Solar había aplazado su ataque; no obstante, y como medida de precaución, también había ordenado a Shining que volviera con la Princesa Cadence al Imperio de Cristal: si las Portadoras no conseguían detener a Reina, sería cometido de la Guardia Solar hacerlo; si todo fallaba, la única esperanza de Equestria estaría en la resistencia del Imperio.
Flash sentía que el suelo se hundía bajo sus cascos y no por estar obligado a ir a una cita con Twilight Sparkle: haber sido testigo de la preocupación de la Princesa Celestia ponía una gravedad inesperada a lo que al momento sólo había temido se trataba de contener a pegasos nostálgicos y ofendidos.
Observó entonces a Twilight Sparkle dando instrucciones a sus amigas; ella no parecía ni nerviosa, ni en zozobra, ni dubitativa. Encontró que no sólo era la pony más guapa que había visto en su vida, sino que además parecía fuerte, y decidida, y lista, y...
– Sólo recuerda –murmuró Shining Armor–, que si me entero de que intentas besarla en la primera cita, te saco los dientes de una coz. Muy bien, hermanita –habló inmediatamente después hacia Twilight sin darle tiempo a replica–. ¿Cuál es el plan?
– Aun no lo sé –admitió Twilight–. Tú debes volver con Cadence y Flurry al Imperio para preparar a los ponies de cristal. Celestia nos ha permitido una oportunidad antes de enviar a la Guardia Solar, así que tenemos un día para llegar al escondite de la Reina de la Noche y rescatar a Luna: por lo que sabemos, sólo ellas dos juntas tienen el poder para detenerla. Discord –dijo hacia el draconequus–. ¿Podrías llevarnos allí? ¿Esta misma noche?
– Sólo cerca –suspiró Discord–. Reina habrá puesto trampas mágicas para impedirme llegar directamente. Es muy posible que en su escondite ni siquiera podamos usar magia.
– Excepto la suya –recordó Twilight.
– No lo entiendo, Discord –se preguntó Fluttershy–. Todo lo que hace Reina es magia. Pero nos explicaste que cuando la creaste, no le diste poder.
– ¿Quizás lo esté obteniendo de algún lugar? –aventuró Rarity–. Discord dijo que Reina era capaz de manipularla, ¿verdad? Y Celestia ha dicho que ha tenido que encontrar una fuente.
– Así es... Y eso parece razonable –murmuró Discord–. ¿De dónde creéis...?
– ¡Agh! ¿No está claro? –saltó Pinkie Pie–. ¡Esta música no es de este mundo! ¡Tiene que venir de otro! ¡DEL OTRO, tontitas!
Flash vio a Twilight pensar a toda velocidad.
– ¡El espejo! –pareció comprender de repente–. ¡La puerta al mundo de los humanos! ¡Discord! ¡Llévanos de vuelta al castillo, por favor!
Twilight vio desaparecer y aparecer el mundo en un instante y tal y como temía, de vuelta en su castillo en la sala del Espejo lo único que quedaba de él era un enorme hueco.
– ¡Esa hechicera de tres al cuarto nos ha birlado el espejo! –gruñó Rainbow Dash–. ¡Como coja del pescuezo a esa Reina de pacotilla...!
– Así que ese espejo es un portal entre mundos... Misterio resuelto –murmuró Discord–. Sus referencias postmodernas eran demasiado específicas.
Twilight suspiró; sus amigas del otro lado quizás estaban en poder de Reina también. No quería ni imaginarlo.
– No tiene sentido –pensó en voz alta–. Ese mundo no tiene magia. Precisamente siempre han tenido problemas con ella por nuestra culpa. ¿Cómo Reina iba a sacar magia de un mundo que no la tiene?
– Sea como sea si el espejo es importante para sus planes –opinó Flash Sentry–, deberíamos encontrarlo y arrebatárselo.
Twilight iba a decir que era buena idea, pero Pinkie Pie se adelantó con los ojos encharcados.
– ¡Oh! ¡Eso ha sido tan...! ¡Twilight...!
– Sí... Claramente están hechos el uno para el otro –sonrió Applejack.
Twilight sintió que de lavanda pasaba a ponerse carmesí.
– ¿Es... Una buena idea tener una cita en una crisis como esta? –murmuró indecisa Fluttershy.
– ¿QUIÉN HA HABLADO DE CITA? –chilló Twilight sin poder controlarse.
– Shining Armor. Lo sabemos todo –carraspeó incómodo Spike.
Twilight sintió que se desmayaba de la vergüenza. ¡Iba a matar a Shining! Aunque era verdad que él y Cadence habían venido del Imperio a convencerla precisamente para aquello, no estaba en absoluto dispuesta a dejarse convencer... ¡Y menos aun con una crisis entre cascos!
– Flash Sentry ha... Tenido una buena idea –intentó Twilight cambiar de tema–. Recuperar el espejo debería ser también nuestro objetivo.
– Y darle una oportunidad al amor, cariño –sonrió Rarity con un guiño de ojo.
Twilight trató de pasar por alto el último apunte.
– Nos dividiremos. Nosotras junto con Discord, iremos a hacer frente a Reina. Entretanto, Starlight, Trixie, Spike y... Flash... Irán a buscar el espejo. Si no está aquí –razonó Twilight–, es porque Reina lo debe tener cerca. Si nosotras no conseguimos sacar a Luna, al menos serviremos de distracción: sin ese espejo es posible que Reina quede indefensa y ni siquiera sea una amenaza.
– ¿Qué haremos si encontramos el espejo? –preguntó Flash.
Twilight tomó aire. Era mejor no volver a ver nunca a Sunset Shimmer y al resto de sus amigas que la alternativa: ambos mundos esclavizados por una draconequus fuera de control.
– Si no podemos esconderlo de Reina, vuestras órdenes son destruirlo.
Flash asintió y pidió quedarse a solas con Twilight. Tras un colectivo "uuuuuuuuhhhhhhhhh", Discord se apiadó de ella y chasqueó los dedos para ir a buscar a Trixie y Starlight (quienes aun seguían con Zecora), haciéndoles desaparecer a todas menos a ellos dos,
Flash carraspeó. De repente sintió que la boca se le había quedado seca y que las alas se le habían pegado a los flancos.
– Princesa... Yo... Sólo quería decir que siento... Shining Armor no me dijo...
Flash vio a la Princesa Twilight Sparkle dudar un poco y por primera vez desde haberse tropezado con ella, le pareció dubitativa y nerviosa; al poco pareció rehacerse y abrió sus alas de alicornio, firme.
– Flash... Conocí a tu otro yo en el mundo de los humanos: era un joven encantador –dijo ella poniéndole una pata en el hombro–. Estoy segura de que tú también lo eres, pero quizás deberíamos dejar el asunto de la cita... Para otro... Momento...
Flash asintió. Hasta aquel momento en su vida no había creído posible sentirse tan aliviado y tan decepcionado al mismo tiempo.
– Lo entiendo. Cumpliré con mi misión, Princesa –prometió Flash.
– Te lo agradezco. Verás... Tengo mis dudas con respecto a si enfrentar a Reina servirá de algo –se sinceró Twilight–. Necesito estar segura de que si algo falla al menos podréis encontrar el espejo y destruirlo. Nunca había visto a la Princesa Celestia tan afectada: el destino de Equestria puede que esté en nuestros cascos.
– Comprendo. No fallaré.
Tras una detonación mágica, el resto del equipo apareció en lo que parecían unas butacas de auditorio... En directa contemplación de la escena... Comiendo palomitas...
– ¡Os dije que no aprovecharía para besarle! –se jactó Rainbow Dash.
– ¡Bueno! ¡Otra vez será! –suspiró Rarity.
– ¡No les presionéis! –sonrió Applejack–. ¡Todo a su tiempo!
– Discord... ¿Podemos irnos ya? –gruñó Twilight
Aparecieron en mitad del bosque, al pie de la montaña, y Applejack vio cómo Discord entregaba su detector de magia a Starlight Glimmer. Sin decirse mucho más Spike, Flash Sentry, Trixie y Starlight empezaron a subir la montaña por otro lugar, siguiendo la señal del chisme. Discord les vio irse con algo que a Applejack le pareció temor. Que la pusieran a tirar de un carro lleno de rocas si no había visto al pobre Discord más nervioso en su vida.
– ¿Te encuentras bien, azucarillo? –le preguntó.
Discord se convirtió en un terrón de azúcar y se tiró en una taza de té.
– A decir verdad, estoy poco concentrado... Casi... Disuelto.
Applejack se echó el sombrero para atrás.
– No es tu primer rodeo. Sólo sigue el plan y todo irá bien.
– Temo que mi presencia aquí pone en peligro la misión –explicó Discord–. ¿Y si Reina se enfada más al verme?
– Discord... Ha secuestrado a Luna y planea conquistar Equestria –trató de razonar–. No creo que enfadarla cambie las cosas.
– No sé, la verdad... Supongo que no se me dan bien los sentimientos... Demasiadas cosas olvidadas...
Applejack se encogió de hombros y siguió a las demás sin hacer mucho caso a Discord; finalmente y en silencio, comenzaron a subir la montaña. El dónde ir quedó claro a la mitad del ascenso: de una gruta salía más de aquella condenada música tan rara.
Acabaron llegando a la entrada de la gruta y en silencio y cautela siguieron la melodía; Applejack no pudo por más que quitarse el sombrero al llegar al final del corredor.
– ¡Por todos los...! –exclamó.
En la inmensa y brillante gruta de cristal, una sala de trono diez veces más grande que la del castillo de Canterlot estaba llena de brillantes joyas, luces de colores y hermoso cuarzo. A la derecha del trono, Applejack creyó reconocer a la Phillyarmonica de Canterlot; a la izquierda, los músicos de Neighpan de los que había hablado Cadence tocaban también y en el centro, rodeada de un acompañamiento de danzarinas grifo, pony y dragón, vio la que debía ser Reina.
Era una draconequus, como Discord, pero con rasgos más femeninos. No tenía barba de chivo y su cuerpo a pedazos la verdad era que... ¿Tenía un buen tipo? Era difícil de saber, porque vestía una especie de armadura plateada por debajo de varias hileras de collares de perlas en un acabado que a Rarity la dejó con la boca abierta.
Nada más verlas, la música cambió y Reina empezó a cantar seguida de impresionantes juegos de luces.
I've got the stuff that you want.
I've got the thing that you need.
I've got more than enough.
To make you drop to your knees.
– Sip –comprendió Applejack–. Directas a una trampa.
'Cause I'm the queen of the night
(The queen of the night)
The queen of the night
Oh yeah, oh yeah, oh yeah
– Es... Buena –apreció Twilight tras tragar saliva.
Don't make no difference if I'm wrong or I'm right.
I'll own Celestia and Equestria tonight.
Well I ain't nopony's angel...
What can I say, I'm just that way...
Las coristas siguieron sus pasos con una armonía y precisión pasmosa y un público de ponies se materializó de la nada volviéndose loco con su diva.
– Nah –gruñó Dash con el gesto que ponía cuando no decía la verdad–... No mola tanto.
I've got the stuff that you want.
I've got the thing that you need.
I've got more than enough.
To make you drop to your knees.
.
'Cause I'm the queen of the night.
The queen of the night.
(The queen of the night.)
Oh yeah, oh yeah, oh yeah
'Cause I'm the queen of the night
The queen of the night
(The queen of the night)
Oh yeah, oh yeah, oh yeah
– Quiero conocer a su sastre –opinó Rarity.
– Esta fiesta es alucinante –murmuró Pinkie Pie claramente acomplejada.
You've got a problem with the way that I am.
They say I'm trouble and I don't give a damn.
But when I'm bad I know I'm better.
I just want to get you, and rule forever all of you.
.
I've got the stuff that you want.
I've got the thing that you need.
I've got more than enough.
To make you drop to your knees.
.
'Cause I'm the queen of the night
The queen of the night.
Oh yeah, oh yeah, oh yeah
'Cause I'm the queen of the night
The queen of the night
Oh yeah, oh yeah, oh yeah
La música cesó y el número de baile con él, con un aclamador cascoteo y entregada ovación de los ponies presentes.
– ¡Oh mi diosa! –murmuró Fluttershy–. Creo que... Estamos en serios problemas.
FIN CAPITULO 14
NdA: "Queen of the night" interpretada por Witney Houston en la BSO de "El Guardaespaldas". Los autores, internet dice que fueron I.S. Brown, J.P. Edmonds, A.R. Gosine, D.D Perera y M.M. Tabb. La batalla final por la música en Equestria ha empezado. ¿Lograrán las Mane Six vencer a Reina? ¿Encontrará el resto el espejo? Este capítulo va dedicado a FHix. Gracias a ella descubrí Equestria Girls que aunque no es MLPFiM, tampoco está mal. :)
NdA2: Lo sé. Esta canción no está tan ponificada. Pero es que le pegaba a Reina :)
