Disclaimer:
Esta es una transcripción de AMANTE FANTASMA (Phantom Lover) de SHERRILYN KENYON que se encuentra dentro de la saga " Cazadores Oscuros".
Ninguno de los personajes de Naruto me pertenece, derechos reservados a Kishimoto
.
.
.
Dos años más tarde
Hinata estaba acostado sobre el sofá con su pequeño hijo dormido sobre su pecho. Miraba fijamente la maraña de rizos rubios, curioso sobre lo que el estaría soñando. Él sintió que su esposa estaba de pie sobre ellos. Levantando la mirada, vio la magnífica sonrisa de Naruko.
—Hola —dijo él, preguntándose que se traía entre manos. Había un destello en sus ojos muy parecido al que había tenido el día que le había dicho que estaba embarazada.
—¿Adivina qué? —le fijo, su voz llena de entusiasmo.
—¿Estás embarazada otra vez? Ella puso sus ojos en blanco.
—Sólo han pasado tres meses desde que tuvimos a Boruto.
—Suele pasar.
Ella le hizo un sonido ordinario, luego sacó su brazo de su espalda y puso un libro en sus manos. Hinata lo miró inexpresivamente hasta que vio el nombre que estaba en la portada.
—Oh mi Dios —susurró, —es tu novela.
-Lo sé —dijo ella, dando brincos. —¡Mi editor me envió la primera copia! Será enviado a las tiendas la semana que viene.
Cuidando no despertar al bebé, Hinata lo dejó sobre el sofá para tomar a Naruko en sus brazos. Naruko suspiró al sentir sus labios sobre los suyos. Incluso ahora, esos labios podían incinerarla. Y su olor... Dios mío, cómo le gustaba el olor de su piel.
—Gracias, Hinata —dijo ella, separándose para mirar fijamente aquellos hechiceros ojos perla. —Yo nunca lo hubiera escrito sin ti.
—Y yo nunca hubiera vivido sin ti. — se miraron a los ojos
—Quiero una niña— Declaro Hinata
—Ya te dije que es muy pronto. — sonrió
—Tal vez en un futuro, uno no muy lejano por supuesto— acoto con voz juguetona y melosa.
Naruko lo sostuvo cerca, encantada con lo que sentía por él y su hijo. Los dos fueron el mejor regalo que Naruko jamás hubiera esperado. —Tal vez —Accedió rendida pero divertida.
Y fue entonces cuando ella comprendió que hasta de la pesadilla más oscura, podía venir algo bueno. Le había costado fuerza y coraje, pero al final, había merecido la pena la batalla.
—Te amo, Naruko —susurró él contra su pelo.
—Te amo, Hinata, y siempre lo haré.
FIN
.
.
Espero que les halla gustado
