Capítulo 23.– Amigos

Twilight estaba a punto de coordinarse con Rainbow Dash para atacar juntas a Reina y darles a Luna y Celestia un respiro, cuando el solo de guitarra de Pinkie Pie volvió a oírse, al tiempo que Fluttershy acompañaba con el bajo y Spike se subía a la batería. Al ver que Rarity había desarrollado su propio bigote sintió un inmediato alivio. ¡Gran idea Rarity! ¡Aunque no pararían a Reina por mucho, podrían así detener la pelea y ganar tiempo!

Villains come here to stay.

But very soon they find, our friendship is on the making.

Your friends, Queen, would have ran away...

If you ever had friends, which I think is not quite likely.

.

Got a villain to beat,

evil, ruthless and mean.

Impossible to defeat...

It's very eaaaaasy, love.

When you got friends you can trust!

El estribillo y su música retumbaron con la armoniosa voz de Rarity a través de toda la sala del trono, o al menos de lo que quedaba de ella. Twilight, esperanzada, vio como el cristal volvía a aparecer en las patas de Reina.

–¿Qué? ¡Otra vez! –gritó la draconequus–. ¡No aprendéis!

Friends will be friends,

when you're in need of love

they give you care and attention.

Celestia y Luna, con sendas coces, aprovecharon que Reina no se podía mover para arrancarle de las zarpas sus dos espadas de cristal.

–¡Eso no os servirá de nada! –rugió–. ¡Si quieres acabar con esto, Celestia, debes matarme! ¡Al menos conseguiré que los ponies tengan una monarca como es debido!

Twilight sintió lágrimas caer cuando Celestia acercó su daga al cuello de Reina.

–No –dijo Celestia–. No es el modo pony.

Y la guardó.

Friends will be friends...

When you're through with life

and all hope is lost...

Hold out your hooves...

'cause friends will be friends.

Right 'til the end.

Con el solo de guitarra de Pinkie Pie, el cristal volvió a subir por las patas de Reina mientras su furiosa expresión pasaba de escupir insultos a estar visiblemente confundida. Twilight lo comprendió al fijarse en lo que atrapaba a Reina: no era cristal.

Era diamante.

¡Rarity! ¡Eso era!

Twilight se sintió avergonzada: había estado tan preocupada por no poder cantar, por Celestia, que no se había dado cuenta de que había tenido la solución delante de sus ojos todo el tiempo.

–¿Qué está pasando? –se extrañó Rainbow Dash a su lado.

–¡Reina no conoce la Amistad! ¡No se espera esto! –explicó Twilight.

–¡Pero si la acribillamos con los Elementos de la Armonía! –protestó Dash.

–¡Con nuestra magia! ¡No con la suya! ¡No con la del portal! ¡Vamos! ¡Tenemos que ayudar a Rarity!

Twilight y Dash bajaron al lado de su amiga, mientras Pinkie acababa su solo.

Now it's a beautiful day,

the day we'll be free

from all your tricky magic.

You will be far, far away...

And we'll share our songs,

without more drama or panic.

.

As a matter of fact,

you should understand,

you got nopony, dear.

It's so easy, love...

'cause we got friends we can trust.

Applejack soltó su lazo y se unió al coro. Celestia y Luna hicieron lo mismo. Spike cantó desde su batería, Pinkie desde su guitarra y Fluttershy desde su bajo. Y todas, al unísono, acompañaron a Rarity en el estribillo.

Friends will be friends...

Luego Rarity siguió con la siguiente estrofa, lágrimas en los ojos, al verlas junto a ella.

When you're in need of love,

they give you care and attention.

De nuevo todas, la acompañaron.

Friends will be friends...

Y Twilight vio cómo Rarity ya no cantaba contra Reina, de diamante hasta la cintura, desesperada por escapar, sino por ellas, junto a ellas...

When you're through with life,

and all hope is lost...

Hold out your hooves!

Y de nuevo, todas le respondieron.

'cause friends will be friends

Rarity agarró el micro y más diamante creció sobre Reina.

Right 'til the end


Al pie de la montaña, Starlight agarró la gema roja mientras Trixie hacía lo propio con la azul. Ante la atenta mirada de los últimos Guardias Solares, Flash (recuperado del beso) y Cheese Sandwich, intentaban averiguar cómo demonio podían cerrar el portal. Al menos la mayoría de los ponies habían sido evacuados ya y por ese lado no había por qué preocuparse. Lo único que temía Starlight era no poder cerrar el espejo a tiempo y que sus amigas quedaran convertidas en cristal para siempre, tal y como temía Discord.

–¿Lo tocamos con las gemas y ya está? –se extrañó Trixie–. ¿Se cierra así?

Discord levantó una ceja.

–Creí que Celestia os lo había explicado.

–No nos dio muchos detalles –se encogió de hombros Starlight–. Dijo que debíamos tocar el espejo con las gemas y que eso lo cerraría.

Trixie suspiró exasperada.

–Es igual. Toquémoslo y veamos qué pasa.

Cuando estaban a punto de juntar las gemas con el espejo, el detector de Discord saltó en mil pedazos con una leve explosión y el portal comenzó a temblar y sacudirse como si estuviese sometido a un invisible terremoto que sólo lo afectara a él.

–¿Qué está...?

–¡Quietas! –ordenó Discord.

Entonces un arcoiris salió del espejo y subió como una cascada invertida de vuelta a la cueva de Reina.

–¿DISCORD? –preguntó Starlight ante aquella locura de luz y magia.

–¡No sé qué...! ¡Oh, claro!

Con un chasquido de dedos de Discord, Starlight dejó de ver el pie de la montaña y se vio de nuevo en la sala del trono de cristal... O lo que quedaba de ella... Pinkie Pie, con rizos húmedos y negros y un... ¿Bigote? estaba acabando un solo de guitarra... ¡Oh, mi diosa! ¡Todas tenían bigote!

El arcoiris las rodeaba en fuerza y luz, consiguiendo que los trozos de cristal del salón del trono refulgieran en un brillo sin fin.

–¡Creo que van a conseguirlo! –explicó Discord–. Aunque no me preguntéis por los bigotes, que no llego a tanto.

–¿Conseguir el qué? –se extrañó Trixie mientras se llevaba horrorizada un casco al labio superior.

–¡Encerrarla! ¡Debemos ayudarlas!

It's so easy, love...

'cause you got friends you can trust...

Así que Starlight y Trixie, y Cheese Sandwich y Flash y varios guardias que Discord había teleportado junto a ellos, comenzaron a cantar el estribillo cuando Rarity llegó a él.

Friends will be friends.

When you're in need of love,

they give you care and attention.


Twilight vio cómo Discord iba trayendo a todos los ponies de Ponyville con sucesivos chasquidos de dedos. Al señor y a la señora Cake. A Zecora. A las Crusaders. A Derpy, a Bulk, a Big Mac, a Granny Smith... Y todos, todos, siguieron el estribillo de Rarity como uno solo, hasta el punto que la música de Spike, Fluttershy y Pinkie apenas podía oírse entre el coro de voces.

Friends will be friends.

When you're through with life,

and all hope is lost...

Hold out your hoof!

'cause friends will be friends

Right 'til the end

Y Reina, un estertor de rabia desde su cuello ya atrapado, lanzó una última amenaza que el diamante logró acallar cuando con el último estribillo todo Ponyville, a una, acabó la canción.

Friends will be friends.

When you're in need of love

they give you care and attention.

.

Friends will be friends...

When you're through with life

and all hope is lost.

Hold out your hoof!

cause right 'til the end...

Friends will be friends, yeah


Y entonces se hizo por fin el silencio y con él, el arcoiris se desvaneció en mil brillantes perlas.

La sala del trono de cristal de Reina tenía el techo destrozado y suelos y paredes agujereados por roca, pero aún así seguía haciendo ecos, con la brillante estatua de diamante de Reina en su centro, en la soledad que siempre la había acompañado.

–Creo que... Se ha ido –informó Discord.

Rarity le vio acercarse a la estatua de diamante de Reina con una expresión triste.

–¡Rarity! –chilló Twilight al ir a abrazarla–. ¡Lo has conseguido!

Rarity se vio de repente achuchada por los bigotes de todas sus amigas. Cuando el pobre Spike fue a hacer lo mismo, salió rebotado como una pelota por culpa de la orden de alejamiento, aunque afortunadamente, Luna lo atrapó al vuelo.

Rarity devolvió el abrazo a sus amigas y con ellas se dirigió junto a Discord y a la estatua de diamante de la insufrible Reina.

–Lo lamento, Discord, querido –murmuró Rarity.

El draconequus se secó una lágrima antes de contestar.

–Es mejor así.

–Sí que lo es –sentenció Celestia acercándose–. De todos los finales que Reina podía tener, no se me ocurre otro que demuestre lo equivocada que estaba. Gracias, Rarity. Gracias Twilight. A vosotras y a las Portadoras y... A todos los ponies de Ponyville... Equestria os está agradecida de nuevo. Yo y mi hermana, lo estamos. No podéis imaginar hasta qué punto.

Y ante sus súbditos, Celestia y Luna, Princesas de Equestria con vaporosos y elegantes bigotes, hicieron una solemne y tranquila reverencia, agachando sus cabezas.

–¡Bueno! –saltó Pinkie Pie–. ¡Seguro que ahora que Equestria está a salvo de nuevo podemos hablar con la Juez Judy y sacar a mi familia de la cárcel!

Rarity vio a Luna y a Celestia mirarse con una expresión de intranquilidad.

–¿Qué? –se extrañó Pinkie Pie.

Rarity no estaba segura de qué pasaría con la familia de Pinkie Pie, pero por la cara de las Princesas, incluida Twilight, comprendió que en aplicación directa de la sentencia de la Juez Judy iban a tener que ir todas a la cárcel.

–Antes que nadie diga nada a ese insufrible de Black Coroner –demandó Rarity–, ¡como salvadora de Equestria exijo pasar por el Spa para depilarme el bigote!


La primavera acababa y en cumplimiento de las sentencias por haber violado el toque de queda musical, las Portadoras acabarían en unos días su sentencia de trabajo comunitario impuesta por la Juez Judy. No sirvieron de nada las apelaciones y la intercesión de Celestia y Luna (quienes también fueron condenadas a dos semanas de reclusión mayor y al pago de una multa), pero al menos Pinkie Pie estaba contenta porque su familia acabó saliendo de prisión en poco tiempo y porque, tras asegurarse de que el salón del trono de Reina había sido sellado para siempre, la prohibición de cantar había sido levantada.

–¡Me voy a cumplir condena, señor y señora Cake! –se despidió Pinkie Pie a la entrada del Sugarcube Corner.

–No te olvides que esta noche te toca hacer de canguro –recordó alegre el señor Cake.

Los señores Cake habían sido mucho más tolerantes con su estatus de convicta, especialmente desde que todo Ponyville había pasado por el trullo. Como recuerdo de la experiencia, el propio señor Cake se había hecho un tatuaje con rotulador que deletreaba la palabra "AMOR" en cada uno de sus cascos.

–¡Descuide señor Cake! ¡Hasta luego!

Pinkie Pie encontró a las demás cavando la tumba, mientras Black Coroner las vigilaba tras sus gafas de sol y su cara de duro. Había cambiado su traje de abogado y su bata de patólogo polipony por un uniforme de sheriff con acabados de oro que Rarity se había ofrecido a hacerle a cambio de que la dejara combinar su mono naranja de presidiaria (¡tenga compasión por la moda!) con un pañuelo azul. Pinkie había llegado a la conclusión de que Black Coroner podía ser un poco difícil a veces, pero que en el fondo tenía buen corazón.

–¡Hola Black Coroner! ¡He traído tarta de limón!

–Gracias, señorita Pie –contestó él–. Por favor, únase a sus amigas para seguir cavando.

–Oki-doki.

Pinkie Pie mordió su pala y empezó a sacar tierra de la nueva tumba de la comandante Huracán.

–¿Sabéis? –murmuró Rainbow Dash empujando una carretilla–. De todas las veces que hemos salvado Equestria, esta es la que nos lo agradecen de la forma más desagradable.

Pinkie Pie vio a Applejack encogerse de hombros.

–Al menos no estamos encerradas, azucarillo –sonrió tras secarse el sudor–. Un poco de trabajo duro nunca mató a nadie.

Applejack siempre se esforzaba por ver el lado bueno de las cosas, algo que a Pinkie Pie siempre le había encantado.

–Sí, bueno –murmuró Rarity, claramente molesta al clavar su pala en la tierra–. Esto no es mi idea de un buen rato, pero desde luego es mejor que pudrirse en una celda o recoger basura a los lados del camino.

Pinkie Pie observó cómo Fluttershy apartaba a una pareja de gusanos de tierra a los que el agujero había sacado a la luz.

–Lo siento, pequeños –se disculpó con un hilo de voz. Luego volvió su vista hacia Twilight, como si se acordara de algo–. ¿Cuándo es... El funeral?

Pinkie sacó tierra con otra palada. No le gustaban especialmente los funerales, pero desde luego aquel pondría un poco las cosas en su sitio con los pegasos. Aunque sacar los restos de la comandante Huracán no había sido culpa suya (¡mala, mala, Reina!), se sentía contenta por poder concluir aquel asunto de una vez. ¿Podría preparar una tarta de funeral? Nunca había hecho una tarta así...

–En dos días –explicó Twilight–. Celestia y Luna van a convertir el acto en algo oficial para evitar procesiones de antorchas.

Pinkie no entendía muy bien qué tenían de malo las procesiones de antorchas; quizás era porque imaginaba que se trataba de malabaristas de fuego o antorchas tiki de fiestas hawaianas y Twilight se refería a otra cosa. Por lo poco que entendía del asunto del enfado de los pegasos, además, sólo estaba segura que no se arreglaba con una fiesta. Lo había propuesto durante los preparativos del funeral, pero incluso Fluttershy y Rainbow Dash le habían puesto mala cara.

Suspiró.

A veces la vida en Equestria podía ser muy complicada.

–¿Sabéis lo que nos vendría muy bien ahora para ir más deprisa? –se le ocurrió.

–¿Una canción? –sonrió Twilight.

Pinkie Pie asintió animada.

A decir verdad, había pensado en traerse su retroexcavadora; pero una canción sonaba mucho más divertido.


FIN DE MELODÍAS PONY


NdA: Iba a hacer un epílogo, pero preferí pasarme del límite de palabras y cerrarlo de una vez. Además, si me pongo a hacer el epílogo, acabo ponificando otra canción fijo. "Friends will be friends" pertenece al álbum "A Kind of Magic". Escrita por F. Mercury y , en 1986, interpretada Queen.

Ha estado muy bien poder escaparme un poco de Guerra Civil con esto, pero alargarlo más no tenía sentido. Sentíos libres de usar la idea de ponificar canciones para los relatos que querais (en el fondo tampoco es que sea mi idea).

Gracias por leer.