Bueno... de verdad lamento la espera, pero se me presentaron contra tiempos. A demás del regreso a clase apenas e tenido tiempo para hacer cualquier cosa que no sea tarea e investigaciones... pero espero que les guste este cap. Esta hecho con cariño para ustedes :3
Por cierto, sí, hice a Harry ridículamente hermoso y ¿qué? Sí no les gusta no lo vean, y punto, fin de la historia, no tienen porque decírmelo o comentar groseramente en privado.
::::
Fiesta en la Mansión Black
::::
Harry tenía la pequeño mano de James entre las suyas, el niño de 3 y medio estaba ansioso, siendo esta su primera fiesta con otros niños de su edad o, incluso, con niños un poco más grande que él. Pero no era como si le importara la edad, la idea hacer nuevos amigos siempre le emociono más de la cuenta.
Eso era algo que Harry sabía de antemano y, la cual, a su vez, lo hacía sonreír. Obviamente nunca en público.
Pero, mientras que James sea feliz, Harry sabía que cualquier cosa que le pasara valía la pena si con ello conseguía poner una sonrisa brillante el rostro de su hermanito.
Por eso, cuando entraron el salón de los niños, Harry se preparó mentalmente para cualquier clase de conversación estúpida en que pudieran incluirlo, repaso su lista de Rey del hielo y corrigió su postura. Con el mentón en alto se adentró en la habitación, liberó la mano de James, que entro corriendo en el cuarto hacia un boquiabierto Sirius Black, siendo él el único que tuvo la decencia de cerrar la boca y apartar mirada cuando sus miradas se cruzaron, Harry inmediatamente le dio el visto bueno. Además, eso lo relajo un poco.
Ya que eso quería decir que su lista estaba funcionando. De seguro que se veía amenazador.
Con cierta satisfacción, Harry se alejó de los niños más pequeños que retomaban sus juegos tímidamente un poco intimidados por el recién llegado y se situó en una de las esquinas del cuarto para poder recargarse en la pared con la esperanza que nadie fuera a molestarlo en algún momento próximo. El tiempo pasó y Harry comenzó a sentir hambre.
Para su desgracia, cuando él se disponía a reincorporarse para ir por algo que comer en mesa de los refrigerios, encontró su camino bloqueado por dos niños. Ambos eran uno o dos años mayores que él, pero Harry no le importó, estaba hambriento, los ignoro pasando por un lado de ellos, lo cual pareció sorprender a los dos niños que apresuraron los pasos detrás y, que a su vez, trataban de llamar su atención. Internamente Harry se burló de ellos.
¡No por nada había vivido con James- dolor de cabeza- Potter por más de cuatro años de su nueva! Él estaba preparado. Los dos niños comenzaron un discusión de dios-sabe-que-cosa a su alrededor, como si a Harry le importara lo que dijeran, por su parte, se dedicó a llenar su plato con su comida favorita. Al cabo de unos minutos Harry comenzó a molestarse, ´¿Es que acaso no se dan cuenta que su compañía no es deseada?´ pensó para sí Harry. El Potter se preguntó si no era lo suficientemente claro con sus gestos para expresar sus pensamientos.
Soltó un suspiro mentalmente.
Y él que no quería hablar.
::::
::::::
Rabastan y Rodolphus Lestrange no era exactamente niños pequeños.
Rabastan era casi en sus diez años y su hermano hacía tiempo atrás que ya los había superado, por eso, cuando fue el único obligado a ir a la zona de los niños, él no podrían haber estado más indignado aunque hubiera tratado de hacerlo. Cosa que no mejoro al ver a Lucius Malfoy darles una sonrisa presuntuosa desde el lado de su padre en la zona de los adultos…
¡El muy maldito troll de la montaña que era!
Pero un día se las pagara, de eso él se encargaba.
Resoplando, y encerrado sobretodo en su mal humor, Rabastan ignoro a los pocos amigos que aún estaban con él en la zona de los niños. Sus ojos se centraron principalmente en la puerta, en la esperanza que uno de sus padres se lamentara el haberlo llevado ahí, pero al paso de unos minutos, y sin que nadie de su familia se acercara las esperanzas comenzaron a abandonarlo. El suspiro y vio como Rosier estaba a su lado sin mostrar algún interés sobre los demás ocupantes de la sala, el heredero Black estaba entre ellos, sí, pero Rabastan no tenía ganas de acercarse a adusto heredero, Sirius parecía tener una muy mala opinión sobre ellos y se podría decir que era una opinión mutua.
Entonces él llegó…
Hermoso y frío, como una noche de invierno con el cielo despejado, se abrió camino dentro de la sala, vio que traía a un niño pequeño de la mano cuando entró, pero Rabastan estaba seguro de que más de uno de los presentes no le dio importancia a ese niño con tal de concentrarse en el hermoso niño que escaneaba la habitación con ojos penetrantes.
Ojos que hicieron estremecer al Lestrange cuando se posaron en él, aunque fuera unos segundos. Hermoso como era, Rabastan no podía evitar verlo con la boca abierta y con los ojos en la misma condición. Vio acomodarse en una esquina, donde no se movió. Varios niños más grandes también lo veían con interés, incluso se atrevería decir que hasta con fascinación, pero nadie se atrevía a acercarse. Era como si hubiera una muralla o campo invisible que impedía el aproximarse a él, Rabastan se preguntó si era alguna clase de hechizo pero lo desecho rápidamente cuando a Rosier emprendió a aproximarse poco a poco al niño.
¡Él no podía quedarse atrás!
En un dos por tres se hallaba al lado de su amigo.
Los dos niños se pararon al frente de él, pero él no les hizo caso, al cabo de unos cuantos minutos se movió a un lado y se fue, dejándolos sorprendidos.
¡Nunca nadie los había tratado así!
Rápidamente lo siguieron hasta la mesa con la comida, observaron cómo manifestó su elegancia al extender su mano y elegir muy selectivamente su comida. Rabastan se encontraba impresionado, ¡Él no sabía que alguien se podía ver tan refinado eligiendo entre el puré de papas y los guisantes!
Se encontraba tan fascinado por el joven de cabello alborotado que no se dio cuenta de cómo Rosier trataba, infructuosamente, de copiar los elegantes movimientos. Rabastan Lestrange y Evans Rosier se vieron en pocos minutos con un plato de comida y hablando al lado del hermoso niño.
Los dos pura sangres se sintieron aún más presuntuosos al notar cierta cabeza rubia asomarse por la puerta y ver con apremio al joven a quien acompañaban. Rabastan esbozo una sonrisa fanfarrona '¡En tu cara de mandrágora Malfoy!' Pensó con superioridad.
Mientras que Rabastan no podría estar más complacido con los resultados del día, este solo pareció mejorar hasta el punto que el joven les hablo. Les hablo. A ellos de todos.
-¿Quién son ustedes?- Oh Merlín, Oh Merlín, Oh Merlín su voz era tan hermosa que Rabastan se quedó embelesado con ella.
Ciertamente podía morir feliz ahora.
-Yo soy Evan Rosier y, este que se encuentra tras de mí con cara de troll, es mi amigo Rabastan Lestrange, es un placer conocerte- ante su presentación, Rabastan frunció el ceño y vio a su amigo con disgusto.
Evan solamente le regreso una sonrisa presuntuosa como era ya su costumbre.
El joven, de extraordinarios ojos avellanas con un toque de verde se quedó viendo. Rabastan deseo haberse vestido mejor, porque se sentía como estuviera siendo inspeccionado, era casi como el joven se debatiera en decirles su nombre o no. Eso lo puso nervioso.
¡Él de verdad quería conocerlo!
Pasaron unos minutos, para él fueron horas, hasta que al fin les dijo su nombre.
-Un gusto- dijo secamente, pero sin dejar de verse hermoso- Mi nombre es Harrison Potter.
'Harrison Potter' Rabastan suspiro al recitar su nombre mental mente.
A partir de ese día ese iba hacer su nombre favorito para siempre.
Pero para su disgusto, después de esa breve platica, más personas comenzaron a acercarse a ellos. Al parecer, al ver que el joven se presentó por fin y hablaba "animadamente" con otros, los demás miembros del cuarto no pudieron resistir más y abalanzaron hacia ellos con el único motivo de presentarse y esperar que por un milagro el hermoso Harrison Potter se acordara de sus nombres.
De esa misma manera, Rabastan Lestrange conoció los celos primera vez en su vida…
No era una emoción muy bonita que digamos.
::::
::::::
Lucius Malfoy ya era considerado un adulto por los miembros de su familia al poco tiempo de haber recibido su carta a Hogwarts.
Y estaba orgullo de ello pero ahora… solo digamos que desearía volver a tener siete años y estar en la zona de los niños con lo tal de estar al lado de ese ángel que sólo alcazaba a ver a la distancia, eso debe principalmente a que su padre no le permite ni entrar a esa habitación.
Después de todo, los Potter se habían vuelto traidores de sangre y estar con ellos sería perjudicial para la reputación de una familia pura sangre orgullosa como la suya, pero viendo al hijo mayor de los Potter… Lucius llego a la conclusión de que no le importaría nada de eso… aunque…
'Algún defecto debía de tener, después de todo' pensó con ironía.
Volteo a ver a su padre, el cual se había acercado al conmocionado Regulus Black quien, por cierto, se vía un poco más pálido de que de costumbre.
-Te digo Regulus, deben de haberle puesto bajo de un hechizo o encantamiento, ¡Nadie nace luciendo así! ¡Es imposible!- aseguro el padre de Lucius con convicción.
A su lado, el señor Black negaba la cabeza repetidas veces.
-Y yo te digo mi amigo, que no hay ningún hechizo o brujería sobre ese niño. ¡Yo me habría dado cuenta de lo contrario!- el alterado señor Black aseguraba. Sus ojos jamás se apartaron de la puerta por donde había desaparecido el heredero Potter…
Misma puerta que Lucius tampoco podía apartar la mirada… ¡Demonios! ¡Él también quería conocer al niño Potter!
Cuando los dos adultos volvieron a adentrarse en una discusión sobre quien tenía razón Lucius lo aprovecho para escabullirse silenciosamente.
Lucius se reía silenciosamente en la victoria. Más fue su sorpresa encontrar la puerta de la zona de los niños rodeada por los otros adolescentes que hacía poco presumían el haber dejado dicha sala hacia pocas horas, Rodolphus Lestrange parecía algo avergonzado cuando su mirada topo con la suya, fue entonces que los dos chicos tuvieron una conversación silenciosa que concluyo con que Lestrange se alegara un poco y le cedió su lugar sin discutir al Malfoy que ni flojo ni perezoso tomó el lugar que le ofrecían.
A demás, él no iba negar que tuviera curiosidad por saber cómo se desenvolvía el joven mago.
Y por alguna razón, no se sintió desilusionado al verlo alejado del resto, aunque, por otro lado, no pudo evitar sentirse algo descolocado por los celos que lo invadieron al ver como el joven Lestrange y Rosier se acercaron algo y le hicieron compañía.
Y, para su desgracia, sus celos solo aumentaron cuando los vio hablando calmadamente y como que Rabastan comenzara a esbozar sonrisas bobas. Está bien, debía de comenzar a calmarse.
'Cálmate Lucius,' se dijo así mismo, 'No es como si tuviera otra opción de pues de todo'
Al recordar eso sus celos parecieron aplacarse un poco, pero cuando el Lestrange más joven se acercó de más (según su opinión) al heredero Potter Lucius comenzó a ver rojo.
'¡Alguien estaba a poco minutos de volverse hijo único!' Dictamino Lucius con algo de amargura.
::::
::::::
Siendo ajeno a todo lo que pasaba, Harry contaba los minutos para que su madre o padre fuera a salvarlo. Sí, se preparó mentalmente para conversaciones estúpidas, pero no para tantas ni para que lo jalonearan ni que le tocaran el cabello hasta que casi se lo arrancaran de la cabeza solo para ver si era tan suave como parecía.
Y él se encontraba próxima a gritar si no hubiera sido por Dorea (Bendita sea su alma) que ya había ido por él y James, así que, en menos de tres segundos, fue por su hermano y emprendió camino hasta su madre. Cuando escucho las exclamaciones decepcionadas de los demás niños, Harry supo que Dorea no pudo haber llegado en mejor momento.
Ella los recibió con una gran sonrisa, sonrisa que sabía que Harry no le devolvería. Pero no le importó, lo amaba de todas maneras.
Darea cargo a un cansado James en sus brazos y la familia Potter se retiró de la fiesta no antes de despedirse de su anfitrión, él los despidió con cierta dificultad, como si no quisiera que se fueran.
Una vez en casa, Charlus se llevó a James a arriba y lo rapo.
Mientras que Dorea y Harry se vieron el uno al otro.
-Entonces. ¿Te divertisteis, querido?- le pregunto la señora Potter con una gran sonrisa.
Harry solo gruño por lo bajo.
¡Nunca volvería a ir a otra fiesta otra vez mientas que viviera en ese cuerpo!
::::
Parque en Londres Muggle/ Dos meses después de la fiesta.
::::
Escondido detrás de un basurero de un parque público, Harrison Jacob Potter reflexionaba de su nueva vida.
… llegando una conclusión devastadora… para sus admiradores y ésa era…
Que Harry odiaba su nueva vida. Definitivamente la odiaba.
Pero, se preguntaran, ¿Por qué la odiaba? Bueno… era una pregunta muy fácil de responder a primera instancia. Aunque algo difícil de explicar.
Ya que esto se remota o, más bien dicho, comenzó en la fiesta de los Black. Es que, ¿Quién le iba a decir a Harry que los niños de sangre pura podrían llegar a tener tendencias maniáticas de acoso y persecución a edades tan tempranas? Demonios ¿¡Quién!?
Una advertencia nunca habría estado de más, es más, él hubiera esto agradecido por eso, pero no, nadie le advirtió, ni siquiera sus padres, de que entrando en la zona de los niños él debía de prepararse para defender su cuero cabelludo y sus ropas, ¡Su cabello y su ropa! Pero, ¿Qué infiernos era eso?
¿Dónde estaban los lindos niños que se pasan los días jugando y haciendo travesuras? Esos niños pequeños que los ves y solo te dan ganas de abrazarlos o jugar con ello…
En serio, ¿Dónde están esos niños? ¿¡Dónde!?
-¡A ha! ¡Señorito Potter! Por fin lo encuentre hehe~- ante esa sonrisa boba Harry se estremeció y salió disparado a su escondite con destino desconocido.
Él debió de haber sabido que su vida nunca era fácil.
-¡Harry, espéranos también!- al oír como el número de sus perseguidores crecía, Harry hizo lo único que se le ocurrió en el momento y sin ver atrás en ningún momento él…
… acelero el paso.
¿Ya había dicho antes que odiaba su vida?
Harry es dos años mayor que James, él tiene 5 años. Al final termine por cambiarle la edad, perdón si las confundo -_-
Ahora les pregunto: ¿Qué les gustaría que pasara en próximos capítulos?
¡Gracias por leer! :3
