Porque varios me lo pidieron en los comentarios...
Ahora veremos un poco de la vida del pequeño James Potter, es cortó si, pero yo creo que esta lindo :3 y abarque desde los 3 a los 5 años de la vida de James.
Espero que les gustes!
James sabía que su hermano era diferente a las demás personas que alguna vez conocería.
Incluso con tres años lo sabía.
Era algo que se sabía solamente al ver a su hermano.
Su mamá decía que su hermano fue bendecido al nacer… Pero James lo dudaba.
Su hermano no parecía feliz siendo quien era, aun siendo "bendecido" por los dioses, casi no decía nada y su expresión nunca cambiaba, incluso James se había llegado a preguntar si su hermano en realidad podría llegar a sentir algo.
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Él era diferente a su hermano.
Siempre lo supo.
Su hermano era genial, él era normal.
Su hermano era serio, él era alegre.
Su hermano nunca sonreía, él parecía haber nacido con una sonrisa pegada a la cara.
Su hermano no le gustaba hablar, él hablaba hasta por los codos.
Su hermano prefería la soledad mientras que él disfrutaba estando dentro de una habitación llena de personas.
Los dos son diferentes, los dos son hermanos… pero los dos diferentes al fin de cuentas…
Él lo sabía… siempre lo supo, entonces, ¿Por qué le dolía tanto que se lo dijeran?
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James tuvo una pesadilla…
Fue un mal sueño y su mamá le decía que nada malo podía pasarle cuando se despertara, pero había sido tan real… que tenía miedo a volver a cerrar los ojos.
Sus ojos avellana brillaban por las lágrimas contenidas… y soltó un sollozo.
Dio varias vueltas sobre su cama hasta que no pudo más.
Se levanto de un salto y fue corriendo hacía el cuarto de su padres… hasta que se acordó que habían salido a un baile…
Cuando detuvo sus pasos se dio cuenta que se encontraba en medio de un pasillo oscuro, él podía ver claramente como los monstruos se movían entre las sombras… intento ser valiente, intento ser fuerte pero… estaba asustado y fue a buscar a su hermano.
Cuando entro en el cuarto de su hermano se sintió extrañamente seguro.
Su hermano dormía tranquilamente en su cama y James dudaba sobre qué hacer, camino unos pocos pasos cerca de la cama para después quedarse parado a un lado de la cama preguntándose si debía de despertar a su hermano para que le hiciera compañía, porque dudaba muy seriamente que alguien como su hermano se molestaría en dejarlo dormir con él…
Pero esa decisión se escapo de sus manos cuando su hermano se recorrió a un lado, como si estuviera dándole espacio y con una mano levantó las mantas para él.
Avergonzado, James rápidamente tomó el lugar ofrecido entre las mantas y había terminado de acomodarse cuando sintió que los brazos de su hermano se cerraban sobre él, atrayéndolo hacía su cuerpo.
Se sintió tan tranquilo y seguro que… no se dio cuenta de cuando se durmió.
Desde esa noche, cada vez que James Potter tuviera una pesadilla, él se encontraría dormido a la mañana siguiente en los brazos de su hermano.
Para su eterna vergüenza y alegría de sus padres.
Su hermano como siempre no mostró ninguna emoción.
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Su hermano era raro.
No un mal raro, pero no uno bueno…
Simplemente era raro.
Él no mostraba sus emociones pero James siempre sintió que era querido por él.
¿Eso también le hacía raro a él? Bueno, James no podía estar del todo seguro.
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James tenía 4 cuando su hermano le mostró una sonrisa por primera vez.
Fue algo sorpresivo en realidad.
Nadie se lo esperaba, ni su papá ni su mamá estaban listos para ello.
Ciertamente, tampoco él.
Fue un día normal, su papá acaba de volver a casa de trabajar y su mamá estaba arreglando la mesa para una fiesta sorpresa para su hermano.
James sabía que su hermano sabía sobre la fiesta, pues él siempre parecía saber cuando alguien quería sorprenderlo.
Pero eso no desanimo a su mamá.
Así que, cuando llego la hora de cenar, se apagaron las luces y se espero pacientemente a que su hermano llegara.
Su hermano bajo las escaleras poco a poco y entonces todos gritaron:
–¡Feliz cumpleaños! – desde lo profundo de su pulmones.
Harry pareció sorprendido, él realmente parpadeo sorprendido varias veces antes de ver a su alrededor con los ojos abiertos.
Parecía que había olvidado el día de su cumpleaños…
Y poco después de eso fue cuando ocurrió, fue cuando su hermano sonrío.
Fue una sonrisa sincera y tan hermosa que James se quedo sin habla.
Y desde a aquel tiempo nunca ha podido olvidarla.
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Estaba enfermo.
No sabía cuándo o cómo se había enfermado pero estaba enfermo.
Su mamá lo había cuidado hasta que se quedo dormido, pero ahora se sentía la frente muy caliente y su garganta seca.
Pero también se sentía muy cansado, demasiado exhausto como para quejarse. Escucho como la puerta se abría…
'De seguro es mamá con la medicina' pensó, trato de abrir los ojos pero no puedo. Entonces sintió como una mano no muy grande descansaba sobre su cabeza… 'Esta fría…'
Dictamino poco tiempo después, la mano dejo su frente y James se quejo pero rápidamente la mano fue remplazada por un trapo húmedo, ¿Quién era? James volvió a tratar de abrir los ojos cuando una voz dijo:
–Todo estará bien James, - prometió una voz infantil, -Vuelve a dormir, yo te cuidare.
Y James decidió confiar en él dueño de esa voz.
Cuando James por fin despertó, ya curado, notó que su hermano mayor se encontraba dormido a su lado, de forma incomoda, sentado sobre una silla.
No supo porque… pero no pudo evitar sonreír al verlo.
Y, con cuidado de no despertarlo, arropo a su hermano un pedazo de su gran colcha antes de volver dormir, esta vez, agarrando la mano de su hermano con firmeza.
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Iban a una fiesta.
O al menos eso era lo que les había dicho su mamá.
Era una fiesta de cumpleaños, de su tío Regulus Black.
Harry no mostró ningún interés por la fiesta, pero a James no le importo, su hermano parecía no importarle nada, pero él, por el contrario, se encontraba demasiado emocionado como para pensar con claridad.
Por fin podría jugar con otros niños.
Con personas que eran como él, que si mostraban sus emociones.
Él no podía esperar.
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No fue como él se lo imagino.
La fiesta no era como las que celebraban en casa.
Los adultos estaban separados de los niños y estaba en una habitación diferente a ellos, James quería quejarse sobre ello pero no pudo.
Su hermano no se lo permitió.
Ya que cuando llegaron a la fiesta los demás invitados comenzaron a gritar y decir un montón de cosas con palabras grandes que él aun no comprendía.
Solamente sabía que la causa de esos gritos era su hermano, Harry.
Él sabía que su hermano era diferente… pero no sabía cuánto.
En esa fiesta ya sabía cuánto.
Y no le gusto la forma en la que algunos veían a su hermano…
Su hermano era suyo.
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'Las fiestas son aburridas sino había alguien con quien estar,' concluyo James, casi bostezando de aburrimiento.
Pero él tuvo la suerte de conseguir un amigo, su nombre era Sirius y algo. Era un chico divertido y le caía bien porque no se le quedaba viendo como idiota su hermano. Es un chico muy agradable.
La fiesta no fue aburrida nunca más…
Hasta que se fueron.
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James se quedo callado.
Algo raro en él porque sus padres dicen que habla hasta por los codos, pero es que hoy era un día diferente.
Su hermano tenia visitas.
Frunció el ceño.
Su hermano no le agradaban las otras personas.
Sobre todo si eran miembros de los sagrados 28.
Aunque sus ojos no podían negar lo estaba enfrente de ellos. Rabastan Lestrange y Evan Rosier estaban extremadamente limpios y bien vestidos…
¿Es que iban a una fiesta o algo así? James no podía estar del todo seguro…
Así como su presencia en su casa… ¿Eran amigos de su hermano?
O, más importante aún, ¿Su hermano tenía amigos?
– ¿Eres hermano de Harrison? – le pregunto con voz temblorosa Lestrange, y James pudo darse cuenta que se encontraba nervioso. –Hm… no te pareces a él, sabes, pero los dioses no bendecirían al mundo con otro ser parecido a él… no sería... imposible…
Entonces el Lestrange comenzó a murmurar en voz baja y James hizo una mueca ante su comportamiento. Su hermano no iba ser feliz… aunque parecía que casi nunca era feliz…
James atravesó la sala, pues quería salir a jugar y apenas había llegado a la manija de la puerta cuando una oyó a la voz gélida de su hermano pronunciar:
–¿Qué hacen aquí?
Y él no tuvo que voltearse para saber que Lestrange y Rosier no veían a su hermano con miedo, sino con otra emoción, aunque él no podría saber cual es con certeza.
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James Potter era curioso.
Cosa que era normal para un niño de cinco años… o eso se lo había dicho mamá…
Pero James no estaba del todo seguro sobre eso. Sobre todo teniendo en cuenta el objeto que había despertado ese… sentimiento?... emoción? Pero, como sea, ese no era el punto a tratar en este momento.
Hoy era unos de esos días donde su madre obligaría a su hermano a llevarlo al parque más cercano a la casa para que pudiera pasar algo de tiempo juntos, sólo los dos. Como ya era costumbre, Harrison lo llevo a una zona apartada, donde nadie más pudiera verlo, y jugaron por tiempo antes que él se cansara y su hermano decidiera que tuvieran suficiente por hoy y tomaran un siesta ahí mismo.
El pequeño James se quedo viendo a su hermano mayor, quien dormía plácidamente contra césped del parque, en uno de esos raros momentos donde él se relajaba lo suficiente como para bajar la guardia y quedarse dormido sin más… e interior mente se preguntaba si su hermano era consciente de… como llamarlo… escándalo? No… tumultos? No, tampoco… aunque tal vez si se aplicaba un poco pero no era la palabra que estaba buscando en el momento… ¡Merlín! ¿Cómo era esa palabra?...
– James,- alguien dijo su nombre, -¿Estás bien? ¿En qué piensas?- y poco después sintió como una cálida mano acariciaba su cabello de forma amable…
James bajo la cabeza hacia el origen de la voz y se topó con un par de ojos de un extraño color… siempre se preguntaba como su hermano consiguió ese tipo de color de…
– Estas en las nubes otra vez Jaime- dijo su hermano con voz patosa y el rostro de James se oscureció por el apodo por el fue llamado.
Apartándose bruscamente de su hermano James pronuncio:
–¡No me llames así!- gritando indignado mientras volvía a ver a su directamente a los ojos.
Fue solo por ese segundo que James fue testigo de algo que lo dejo sin aliento.
Se debió por algo muy sencillo en realidad y eso era la sonrisa de Harrison Potter.
Por primera vez, desde él puede recordar, su hermano le dirigió una dulce sonrisa que le llegaba hasta sus ojos…
Era algo tan simple, pero a la vez extraordinario, que James sentía que el tiempo mismo se había congelado y solamente estaban él y su hermano en el mundo…
Y era una sensación hermosa.
James jamás pensó que los ojos verdes pudieran ser tan increíbles y preciosos…
Se dio cuenta por primera vez que le encantaban los ojos verdes…
– JAJAJA ¡Si pudieras ver tu cara!- de repente exclamo su hermano en un ataque al momento que pasa de estar acostado a sentado- ¡Oh, Merlín! Es tan graciosa, ojala tuviera una cámara- dijo limpiando una lagrima de la comisura de sus ojos viendo con gran deleite como James cambiaba a un rojo más pronunciado.
–¡No te burles de mí!- profiero James indignado, pero su hermano continuo riendo y la vergüenza de James fue remplazada rápidamente por la furia - ¡No es divertido! ¡Ya basta!
– Si si, perdona, -concordó su hermano moviendo su mano de forma altiva, limpiándose las lagrimas de los ojos.
Hubo un silencio entre ellos mientras que el hermano mayor se calmaba cuando volvía a levantarse y el menor hacia pucheros aun sentado en el piso.
Fue entonces que volvió a ocurrir, la mano de Harrison Potter se posó sobre la cabeza de James para darle leves palmaditas reconfortantes. Le sonrió dulcemente al mismo tiempo que le ofrecía su mano en un gesto para ayudar a levantarlo, sus ojos, que normalmente eran duros y fríos, manifestaron una expresión tierna mientras que lo miraban esperando pacientemente que tomara su mano.
James volvió a dirigir sus ojos avellana a la misma dirección que a los ojos de hermano, volviéndose a perder en ellos.
'Los ojos verdes son hermosos' concluyo James mentalmente.
Tomó la mano de su hermano, sin perder el contacto visual en cualquier momento.
James siguió a su hermano cuando él pensó caminar.
Los niños Potter se dirigieron a su hogar, los dos caminaron sin soltarse de las manos en ningún momento.
Ese fue un buen día. Al menos para James.
Porque descubrió que le gustaban los ojos verdes.
Bien... querían un Harry cariñoso con su familia y aquí le traigo una Harry cariñoso... creó que lo maneje bien, ¿Qué opinan ustedes?
