Hola, lamento que no he tenido el tiempo pero la escuela no me he dado un tiempo mucho tiempo libre UnU, pero no dejé mis historias y seguiré trabajando en ellas pero un poco más lento ...
Bueno, ya no les molesto y los dejó leer. ¡Disfruten su Lectura!
El hermoso rostro de Harry no mostró reacción alguna, con él controlando todos sus impulsos con gran maestría, o eso era lo que muchos pensaban a primera vista y dando simplemente su opinión o dándolo por sentado, ya que paresia un hecho obvio, incluso se podía llegar a pensar que no poseía ningún sentimiento o emoción significativos, pero no era así, ya que lo que en el interior de su mente era completamente diferente a lo que se permitía expresar en su rostro.
Debido a que en la mente de Harry, esté se encuentra gritando y jalándose los cabellos debido a la frustración que lo invadía en esos momentos y se vía obligado a esconder.
Soltando, disimuladamente, un suspiro profundo, el maestro de la muerte tomó un sorbo de su jugo de calabaza que Dorea, muy amablemente, había hecho traer para él y ... ' SUS dos acompañantes que visitan a su hermoso niño esta tarde en la mansión Potter. 'Pensó el Potter con total desagrado mientras que repetía las palabras de la bruja en su mente. Pero ignorando eso, Harry decidió que mejor se concentraba en sus dos invitados ya que Rabastan Lestrange y Evan Rosier era niños muy, pero MUY , raros.
¿Por qué? Bueno, eso se debía a que no importaba que tan frió o estoicamente los tratara o que tan mordazas fueran sus palabras, ellos parecían no tener nada que ver con lo más mínimo ... De hecho, se atrevería a decir, parecía que cada vez que era era o cruel con ellos que parecía profundizar su ... (¿Se podría decir ...?) ¿Afecto por él ...?
Cual era empezando a hacer muy perturbador ...
¿A quién quería engañar?
¡Oh por Merlín! Que decirlo
Es muy aterrador
Harry se puso reflexionar sobre el tema un poco, no es que pudiera hacer otra cosa, tomando en cuenta que SUS DOS "invitados" parecían sobrellevar de manera excelente su falta de participación de su plática y tratamiento poco cortes, que muchos hubieran podido llamar cruel, pero, si lo pensaba más profundamente esto era... hm... se como decirlo;¿Tal vez esto era una demostración de sus futuras tendencias sádicas y psicópatas? Si uno lo pensaba detalladamente esto parecía muy lógico, tomando en cuenta la clase de personas en las que se convertirían al crecer.
Ante el recordatorio de lo que estos dos niños serian en futuro hizo que Harry se tuvo que calmarse antes que su rostro lo traicionara, mientras que lo así, observo a ambos niños hablar entusiastamente sobre un tema en específico que Harry no se había molestado en seguir por el simple motivo que no le importaba… Al menos no del todo.
"Entonces Lucius dijo: 'Es indispensable para un Malfoy estar vestido a la moda, ya que, de esa manera, demuestra su poder y estatus ante los de sangre inferior' , ¡Ja! ¡Debo reconocer que ese comentario es más apropiado para una mujer que para un hombre, aunque con su cabello largo no se sabe! −narro Rabastan entre risas.
Olviden la última parte.
No le importaba nada en lo absoluto.
Bajando su vaso, Harry se recargo contra el respaldo de su silla al momento que recargaba su barbilla contra el dorso de su mano de manera elegante (como siempre) a la vez que miraba a sus invitados con gran aburrimiento, y con creciente irritación.
Volvía a decir: No podía llegar a comprender el porqué de su a pego.
Con tranquilidad, dejó a los dos niños siguieran hablando y hablando, más de una vez tuvo que abstenerse para evitar lanzarles unos hechizos al par a su lado. Dorea había sido más que clara esa vez, y ella quería que su hijo mayor tuviera amigos.
Cosa innecesaria pero la bruja no estaba para prestar oídos a su joven y reprimido hijo.
De manera distraída, Harry posó la punta de su dedo índice sobre el contorno de su vaso, lentamente, en poco comenzó a trazar su forma al mismo tiempo que su mirada se perdía en la lejanía mientras veía el exterior atreves de unas de las ventanas.
Ser niño era aburrido.
Estar junto con los demás niños era aburrido.
Y pronto entraría en Howgarts, lo cual era alarmante, ya que no estaba al tanto de los hechos importantes que estaban pasando en el mundo mágico. Aunque, con padres tan sobre protectores como Dorea y Charlus Potter, no era de extrañar.
Pero eso era algo que él no podía permitirse.
Por el bien del futuro de James no podía hacerlo.
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Si Harry no hubiera estado tan distraído por sus deprimentes pensamientos, muy posiblemente, y eso era un hecho, se habría dado cuenta de cómo la monótona, y aburrida, conversación entre los dos adolescentes se había detenido y de como ambos chicos se le quedaron viendo como si fuera la ultima rana de chocolate en el mundo.
Y eso se podía decir por la forma que el joven Rabastan lo veía con los ojos bien abiertos y brillantes, casi como si estuviera viendo a un dios que se encontraba ensombrecido por las penas del pesado, se veía tan perfecto ante sus ojos que al momento que Harry suspiro, el Lestrange no pudo evitar sonrojarse del mismo modo que lo haría una joven colegiala enamorada y no un futuro noble mago de sangre pura.
'¡Demonios!' exclamo mentalmente, '¡Rodolphus me ahorcara si se entera de esto!'
Incomodo, y avergonzado, Rabastan se revolvió en su asintiendo sintiendo una extraña sensación en la parte baja de su abdomen. Casi como si quisiera ir al baño.
Hm… tal vez debía de hacer eso…
Pero Rabastan no había ni empezado a abrir la boca cuando Evan Rosier se levanto de un salto de su asiento, con la mejillas revoloteadas con un rojo profundo, el heredero Rosier se excuso para irse al baño y tan pronto termino la oración el joven salió corriendo de la habitación sin tener contacto visual con nadie en ningún momento.
Potter y Lestrange se quedaron en su lugar, el primero desconcertado y el segundo sorprendido, los dos compartieron una mirada, Rabastan aparto la suya la rápidamente cuando recordó con quien era con que compartía la mirada. Ese extraño calor se instalo de nuevo en sus entrañas para después sentirlo desplazarse hacia sus zonas más bajas que no sabía que podían sentir tales cosas.
Cosa que empeoro cuando se dio cuenta que la mirada castaña verdosa aun se posaba sobre su figura.
Rabastan sintió como sus mejillas comenzaban a volverse más rojas, e incluso llegó a considerar de si su sonrojo se habría vuelto de un tono rosa intenso, y a la vez que sus pantalones parecían en cogerse, provocando que estuviera saltando sobre su silla de manera incomoda unos segundos, y la situación estaba llegando a tal punto que él joven no se lo pensó dos veces para levantarse y exclamar:
−¡Yo también debo de ir al baño!
Harry lo vio alzando una ceja, escondiendo el asombro que sentía por su extraña declaración tan alta, lo cual solamente provoco que las mejillas rojas del Lestrange se acentuaran aun más y saliera corriendo de la habitación con sus manos cubriendo su entre pierna.
El desconcierto de Harry solamente se acentuó al verlo salir corriendo de su habitación de tras del heredero Rosier.
¡Estos chicos son extraños!
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−¡Rápido chicos! –grito Dorea emocionada, viendo hacia el frente.−Son las dos, tenemos tiempo de sobra para pasar por Madam Milkin- murmuro la bruja alegremente mientras se alejaba.
Atrás de ella, sus hijos le veían marchar.
El menor con extrañeza y el mayor con impasibilidad, ya que estaba acostumbrado al comportamiento casi infantil de su madre cuando la ropa estaba involucrada, Harry volteo a ver James a su lado, el más joven de los Potter parecía cervatillo encandilado por los faros de un auto mientras que las puertas del Callejón Diagon se terminaban de abrir ante él.
La mirada de Harry se regreso de James (pequeño y flaco como era él en su primera vida) a su madre, quien se alejaba cada más de ellos, notó como las personas se movían de un lado a otro, casi empujándose unos a otros por avanzar por el concurrido callejón. Algunos de esos magos y brujas se paraban para verlo estupefactos, y quedándose boquiabiertos en el proceso, o sonrojándose furiosamente antes de alejarse rápidamente al mismo tiempo que murmuraban frenéticamente algunas cosas que, siendo sincero, no le importaban y prefería no saber.
Los particulares ojos de Harry se dirigieron de nuevo a James, preguntándose si sería capaz de pasar entre tanta gente sin problemas y mantener el paso.
Harry comenzó a caminar hacia delante, escuchando como unos pequeños pies le seguían el paso rápidamente.
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James se sintió extraño.
Había tantas personas y tantas cosas que no sabía qué hacer.
Era tan extraño
Entonces vio como la alta figura de su hermano se movió hacia adelante, adentrándose en el mar de personas.
Y él no dudo en seguirlo…. Fue entonces que se dio cuenta de su error.
Varios adultos comenzaron a empujarlo de un lado a otro mientras que caminaban o le bloqueaban el paso, debido a su baja estatura muy fácilmente fue hecho a un lado cuando trato de apartar los cuerpos que se le ponían en frente, las quejas y reproches venían de todos los lados pero James los ignoro optando mejor por no apartar la vista de la espalda de su hermano y acelerar el paso.
Una extraña sensación se apodero de James mientras que observaba como las demás personas comenzaban a tapar la espalda de su hermano hasta casi desaparecer lo por completo de su vista, en seguido se encontró extendiendo una de sus manos y exclamando:
−¡Herma…! –la palabra murió en su boca cuando una persona detrás de él termina por empujarlo hacia adelante.
Los ojos de James se abrieron cómicamente al notar como el piso se acercaba rápidamente contra su rostro, automáticamente cerró los ojos y se preparo para el impacto.
Entonces sintió como un brazo fuerte lo rodeo por la cintura, deteniendo su caída.
−Jamie, ten más cuidado por favor –le pidió Harry con cierto tono de regaño, lo cual contradecía el semblante en blanco que se encontraba en su rostro.
James abrió los ojos… solamente para encontrarse cara a cara con su hermano… ¡Estaban demasiado cerca! El color rojo cubrió las mejillas del niño más pequeño al tener el rostro de su hermano frente de él, no sabía (o entendía) que tenía su hermano, pero debía de ser muy poderoso si siempre lograba hacer sonrojar a todas las personas a su alrededor todo el tiempo. Harry continuo viendo al joven James Potter, tratando lo mejor que podía no levantar una ceja de manera burlona, después todo, el actual más de los Potter seguía siendo su hermano menor.
Soltando un suspiro cansado, Harry busco con su mirada a Dorea, la cual seguía exactamente donde la había dejado, enfrente de la tienda de Madam Milkin y aun continuaba hablando con una antigua compañera con la que se había reencontrado en el proceso. Viendo eso, Harry tomó en consideración la posibilidad de seguir caminando hacia ella con James siguiéndolo, pero entonces recordó que tan bien había funcionado la primera vez que lo hizo y casi termino por esbozar una mueca. Una vez consideradas sus posibilidades y opciones, opto por cargar a James en sus brazos, alzándolo precipitadamente en el proceso.
Después de todo, esto no podía considerarse una muestra de emoción o sentimiento… ¿No? Sin darle un segundo pensamiento, Harry fue al encuentro con su madre.
Y si Harry se hubiera molestado en prestar atención, se seguro hubiera visto como el rostro de James se volvía rojo al mismo tiempo que acercaba su rostro al cuello de Harry y tomaba una gran bocanada de aire para aspirar su olor…
Por extraño que parezca… su hermano mayor olía a Lirios. Un olor muy agradable...
Flor que decidió volver su favorita.
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James jamás en su vida se había imaginado que terminaría así algún día.
De hecho, no creía que eso fuera posible.
Todo había empezado muy temprano esa mañana, cuando su hermano había amanecido con fiebre, su mamá había corrido precipitadamente a la cocina con las mejillas rojas gritando que su papá debía de ir al cuarto de Harry, ya que este se encontraba enfermo con fiebre.
Su papá no se lo pensó y salió corriendo al piso de arriba subiendo las escaleras de dos en dos, James siguiéndolo de cerca mientras que ignoraba los gritos de su mamá que le decía que no era algo opto para niños, aunque no entendía lo que eso significaba.
O eso fue hasta que entro en la habitación de Harry.
Ahí se encontró con la extraña escena de su padre acostado en la cama de su hermano, con este encima de él, al mismo tiempo que su papá gritaba desesperado:
−¡Harry, soy yo, tu padre! ¿¡Acaso no me reconoces!? –entonces soltó un chillido muy poco masculino cuando su hermano se inclino sobre él y… ¿¡Le mordió la oreja!?
La boca de James cayó cómicamente hacia el suelo cuando su padre trataba por todos los medio quitárselo de encima pero no podía, por alguna extraña razón. James vio como su hermano se enderezo y comenzaba de quitarse la parte de arriba de su ropa, su papá, Charlus, gritaba desesperadamente como él estaba casado y que no estaba bien lo que estaban haciendo y de cómo eran padre e hijo, y sí, lo grito en ese orden.
Su hermano no parecía importarle nada más, de hecho, James se sorprendió al ver a un par de elfos domésticos tirados en el suelo murmurando palabras incompresibles mientras que se tapaban las caras y se sonrojaban, el más joven de los Potter dejo el extraño comportamiento de los elfos domésticos para después y decidió intervenir justo en el momento en que Harry bajaba la cabeza hacia su padre con toda la intención de besarlo.
−¡Harry! –llamo y su hermano se detuvo a medio camino de unir sus labios con los de su padre.
−¡No James!, ¡Corre y sálvate! –pidió Charlus, pero en realidad parecía no estar muy disgustado por su posición actual.
James lo ignoro y volvió a llamar a su hermano, Harry dejo a su padre lentamente antes de emprender su caminar hacia él, el cabello cubría sus ojos por lo que James no podía saber con seguridad lo que su hermano estaba pensando.
−Harry… −dijo, esta vez inseguro, no sabiendo muy bien lo que hacía− Debes de recostarte, mamá dice que estás enfermo y…
Y fue de esa forma que recibió su primer beso, la explicación de como se encontraban actualmente con James entre los brazos de su hermano mientras que esté lo besaba con entusiasmo. James, por el contrario, se encontraba conmocionado, ¡su hermano mostraba interés por algo! Él no salía de su asombro hasta que escucho un claro y sonoro: "¡Desmaius!" desde atrás de su hermano.
En seguida Harry cayó entre sus brazos, dormido, levanto la vista y se topó de cómo su papá comenzaba a arreglarse la ropa viéndose muy avergonzado, pidiéndole de favor que no le dijera nada a mamá pero James, que no entendía del todo el porque, termino por asentir dando su palabra de mantener silencio.
Ese día, James se entero que cada vez que su hermano sufre de algún tipo de fiebre muy alta su comportamiento, normalmente impasible, cambia radicalmente de tal modo que termina por actuar de… manera inapropiada hacia otras personas, sus padres no sabían el porque de ello y la ultimas vez que habían acudido a un sanador para contestar esa pregunta las cosas se les habían salido de control y el sanador casi había terminado en la cárcel.
Fue en ese momento en donde James se dio cuenta de lo importante que era el mantener a su hermano vigilado.
Cuando Harry se recupero, después de unos laboriosos días de trabajo en equipo para darle su medicina y evitar el contacto físico con él (aunque eso no evitaba que su hermano tuviera un… comportamiento muy "sensual" e inapropiado para su edad, como diría su mamá, muy abochornada), el hijo mayor de los Potter actuaba como si nada hubiera pasado, no obstante sus padres se avergonzaban cada vez lo veían junto con los dos elfos domésticos a los que James había visto en el piso del cuarto de su hermano, sin embargo, James no era ajeno a ese evento, ya que cada vez que su hermano lo miraba esté terminaba por sonrojarse de pies a cabeza recordando ese beso.
Lo que hizo desear que Harry no volviera a enfermarse jamás.
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Cumplir once años nunca dejaba de ser un evento importante.
Sobre todo si provenías de una familia de magos sangre pura.
− ¡Ya está aquí! –grito James emocionado.
−¡Harry, mi Harry! –exclamo Dorea con gran alegría.
La matriarca Potter parecía a punto de llorar debido al orgullo que sentía mientras que veía a su hijo mayor con todo el amor que sólo una madre podría dar a un hijo a la vez que Charlus sonreía orgullosamente a su hijo, hijo que simplemente veía la carta, que la lechuza le había traído, con el más mínimo interés. Y aunque la mayoría de la veces los demás Potter actuaban de forma muy extraña, Harry no podía negar que los quería pero…
Como era de esperarse.
Los cambios se estaban acercando más rápido que lo que esperaba.
Y él tenía que empezar a moverse rápidamente.
N / A: El comportamiento de Harry mientras que esta enfermo está inspirado en un personaje de un manga que leí hacia tiempo llamado: usotsuki lily siendo An (el hermano mayor del prota masculino) la inspiración o referencia para este caso.
Espero que le allás gustado.
Gracias por Leer. UWU /
