Hola a todos, para comenzar estoy tan apenada por tardar tanto, pero es que las ideas no salían de mi mente a pesar de que tenía ya partes escritas del capitulo, y algunas que escribía no encajaban con mi idea sobre fanfic o con el capitulo en sí, por ello, mientras que vuelvo a acostumbrarme a escribir les dejo este capitulo, que espero les guste.
Incomodo.
Una simple palabra que describía fácilmente su nueva vida.
−Entonces… iremos juntos a Hogwarts− murmuro suavemente Rabastan mientras que veía sus pies con un aspecto casi tímido.
Casi como un fan ante su amor platónico…
Harry apenas pudo evitar estremecerse cuando los ojos del joven Lestrange se encontraron con los suyos bañados con un enfermo tinte de adoración y de esperanza al mismo.
Por Merlín, por favor NO!
:::. Unos días antes… .:::
Si alguien le hubiera preguntado, Harry habría respondido que odiaba ir de compras, sobre todo si se trata de ropa, pero como nadie le pregunto (porque muy posiblemente sabían la respuesta) era ese motivo por el cual Harry Potter, de 11 años, se encontraba frente de un pequeño grupo de espejos mientras que una joven (y muy emocionada) Madam Malkin le ayudaba probarse una túnica tras otra.
La emoción de la bruja era tan grande que al momento que los Potter se le acercaron, la bruja mayor casi parecía una niña pequeña cuyos padres le habían regalado una muñeca nueva (la cual era Harry) con todo un set ropa sin estrenar, y si Harry no tuviera que mantener cierto papel frente a lo demás se habría estremecido y su rostro blanquecido del miedo cuando, al ser presentado a la ya conocida modista, Madam Malkin casi lo arranca del suelo para alzarlo frente a su rostro (que parecía brillar, se debe agregar) y era víctima de dos topacios brillantes y esperanzados mientras que su dueña le gritaban mil y un cosas, la mayoría sobre su apariencia, sin olvidar como una ellas era una súplica para que trabajara de modelo para su tienda, pero Harry rápidamente rechazo la idea, lo último que quería era que su número de acosadores aumentara sin que él supiera quienes eran.
A la vez que Dorea veía con orgullo lo guapo que su hijo se encontraba mientras que las túnicas se iban acumulando en una esquina casi formando una pequeña montaña de ropa a lado de futuro estudiante de Hogwarts. Y aunque Charlus y James no tenían mucho que decir sobre el tema, más que no estaban interesados en la ropa, no pudieron resistir la tentación de ver a Harry lucir en todo su esplendor esas túnicas, que en otras personas, según ellos, seguramente no tendrían el mismo impacto. De hecho, era asombroso como el aura y presencia de una persona cambiaba debido a su atuendo.
Pero, volviendo a Harry, este sentía que como su ira iba creciendo.
Amaba a su familia, eso era algo no había cambiado a lo largo de los años, pero su paciencia está llegando a su límite.
¡Él no era ninguna muñeca para vestir!
Solamente necesitaba un juego de túnicas, no túnicas de fiesta ni deportivas ni de diseño ¡Maldición! Solamente quería su estúpido conjunto de túnicas de Hogwarts,
¿Era demasiado pedir?
Una parte de él quería gritar y decir que solamente había venido por su ropa para Hogwart, pero a la vez se decía que era un tempano de hielo y por lo tanto no podía mostrar sus emociones, por ello mantuvo sus labios cerrados sin comentar nada.
Sin embargo, su aura y mirada eran otra cosa. Su mal humor parecía estar creando unas ondas oscuras que salían de él y comenzaban a expandirse a su alrededor al mismo tiempo que sus ojos se oscurecían, provocando que las personas a su alrededor se sintieran nerviosas y dándole cierto atractivo peligroso que en seguida encanto a las brujas del lugar haciéndolas gritar como un grupo de niñas fanáticas. Harry se estremeció ante el recuerdo.
Aunque, cabe resaltar, que no solamente las mujeres eran víctimas de su encanto peligroso. No, claro que no. Muchos de los hombres presentes vieron como su preferencia sexual era brutalmente atacada cuando esa peligrosa frialdad brillaba en esos ojos únicos. Ojos únicos sí, pero que seguían perteneciendo a un niño que muy bien podría ser el hijo, nieto o hermanito de más de uno de los presentes, así pues, con la cabeza baja y con cierta vergüenza, muchos hombres se apresuraron a abandonar el lugar como si el mismo cerberos fuera detrás de ellos.
Eso fue solo en inicio.
.:::.
.::::.
¡Felicidades, acabas de dominar la Técnica de Seducir con la mirada!
Los ojos de Harry se abrieron una milésima de segundo cuando escucho la voz burlona de la muerte cerca de su oído. El joven mago respondió refunfuñado de cómo odiaba la moda y como algunos magos y brujas eran tan estúpidas como para no diferenciar correctamente una mirada amenazante de una asesina.
Después del incomodo viaje para comparar las túnicas para Hogwarts, Harry ya no tenía energía para ir a ningún otro lado, y al verlo tan exhausto, Dorea y Charlus no tuvieron ningún inconveniente al posponer las compras para otra ocasión.
James por otro lado, parecía como si acabara de tener una gran revelación. Sus ojos castaños veían con asombro a su hermano mayor y un ligero tinte brillaba en su rostro cuando pensaba en Harry. Sobre todo cuando uso esas túnicas rojas y doradas que le daban el aspecto de un héroe de leyenda que… James soltó un suspiro soñador al recordarlo, al mismo tiempo que Harry se estremecía a unos pocos pasos frente de él.
Por favor no… la desesperación en esa simple oración hizo reír a la muerte.
.:::.
.::::.
Ya las próximas idas al callejón Diagon no fueron tan incomodadas como la primera. De hecho, si no fuera por las miradas estúpidas que algunas personas le daban a Harry, los Potter serian otra familia cuyo hijo necesitaba sus materiales para Hogwarts.
Pero cuando el numero de miradas aumentaban, James Potter, fiel defensor de su hermano, se pego como lapa al niño mayor al mismo tiempo que lanzaba miradas hostiles a más de un sujeto que se quedara viendo, a su opinión, por demasiado tiempo a su hermano. Algunos incluso llegaron a compararlo con un perro que defendía a su hermoso filete miñón de otros pobres y hambrientos perros indefensos. Como nota, esos perros indefensos" era el resto del comunidad mágica.
Si, era una situación muy trágica.
Pero si cabe resaltar algo, eso sería como Harry Potter se la paso teniendo escalofríos a lo largo de esa visita.
.:::.
.::::.
Sirius Black no puede evitar fruncir el ceño.
Y eso no era común en él, de hecho, su forma de ser animada y un tanto "rebelde" era causa de conflicto en su hogar. Su madre quería que él fuera más "Slytherin" y su padre, bueno, él no parecía muy interesado en su hijo rebelde como para tratar de interferir, pero como sea, no su familia la que le provocaba ese entrecejo fruncido, no, ellos no eran. En esta ocasión al menos.
Si no que era ese tipo al lado de James, su hermano. El gran Harry Potter. El niño que hoy era celebrado por su carta de aceptación para Hogwarts. Al mirarlo su ceño siempre se fruncia.
Siempre había sabido, gracias a James, que Harry Potter era peligroso, y si era sincero, él nunca lo había creído. Es que bueno, si era honesto, el rostro de Harry parecía tan peligroso como un gato mojado, y Sirius odia los gatos, por ello no sintió gran atracción hacia el hermano mayor de los Potter, pero ahora, con once años, Harry era aterrador y por lo que tenía entendido, era incontrolable cuando estaba enfermo. De hecho, su última visita a la casa de James se vio interrumpida porque Harry estaba enfermo y James no lo consideraba lo suficientemente seguro para que él vaya. Al final, parece que Harry le hizo algo a James que dejo a su amigo aturdido por varios días cada vez que Harry estaba cerca.
Si era honesto, él temía saber lo que paso, sin embargo era curioso sobre el asunto pero cada vez que preguntaba James se sonrojaba y evitaba el tema.
No dudaba que debió de haber sido una experiencia desagradable.
O eso pensó en su momento, ahora, con esa extraña atracción de desprendía Harry en los meses, Sirius sentía que debía de saber le había pasado a su amigo que lo hacía tan protector con el mayor de los Potter. Al mismo tiempo, Harry A instintivamente levanto su mano para saludarlo y le dio una pequeñísimas sonrisa a la vez que intento acercarse al heredero de los Black, pero tan pronto como Sirius lo noto sus mejillas adquirieron un tono rosado y desvió rápidamente la mirada mientras se alejaba en otra dirección. En seguida sintió como su corazón empezaba a latir como si una manada de hipogrifos locos estuviera corriendo dentro de él. Sin embargo, Harry se sintió algo herido por el gesto, sabía que no era cercano al Sirius de este tiempo pero no pudo evitar que la decepción la invadiera cuando esté aparto rápidamente la mirada mientras que actuaba como si no lo hubiera visto.
Soltando un leve suspiro, Harry se dio la vuelta para reincorporarse a la pequeña reunión a la cual podría decirse era el anfitrión en seguida notó como James rápidamente dejo su lado y corrió hacia Sirius que mantenía ojos vigilantes en Harry, como si él fuera un auror que vigilaba a un mago tenebroso que contaba con libertad condicional.
Harry suspiro.
.:::.
.::::.
−¡HHAAARRRYYY!"
No obstante, un grito lo hizo voltear en otra dirección y gemido lastimoso dejo sus labios, pues cierto Lestrange y Rosier se estaban acercando a él lo más rápido que podían en una habitación llena de gente.
Uno tiene que reconocerles su perseverancia, ya que, después de que Harry los arrojara a un lago, uno pensaría que posteriormente a dicho evento la amistad entre ellos se vería truncada, pero no, ocurrió algo completamente diferente, y eso fue que esos dos niños se volvieran más apegados al mago de cabello desordenado.
Si… Harry nunca entendería la mente de los magos oscuros.
.:::.
.::::.
Los meses pasaron, y Harry se preguntaba si Sirius lo odiaba.
El hijo mayor de los Black lo evitaba, casi como si tuviera la peste o viruela de dragón, cada vez que iba a visitarlos y, cuando el traba de acercarse, Sirius le gruñía (si, le gruñía) antes de darse media vuelta e irse corriendo en dirección opuesta.
Tal vez esto era una señal de que los Merodeadores no tenia espacio para otro miembro en esta vida.
Eso es algo triste.
−¡Harry, espérame!"
'Maldición', y con eso se empezó a caminar más rápido mientras que era perseguido por un grupo de niños y niñas locos que le chillaban cosas que no le veía el punto tratar de entender.
.:::.
Actualidad
.::::.
Harry aun trataba de recuperarse ese traumático encuentro Rabastan.
El juraba que por todo lo que era mágico que ni muerto iría a la misma casa que él. De hecho, temía por su integridad si terminaba compartiendo la misma habitación con él.
Escalofrió.
'¿Por qué nadie le había advertido que el mundo mágico era así de extraño?'
Con ese último pensamiento, Harry vio la carta en su escritorio.
Dentro de seis días se iría a Hogwarts y el destino no se pondría en marcha hasta que James se graduara. Bueno, al menos sobre su muerte.
La sola idea de que James muriera le provoco un gran malestar a Harry.
Ese niño de pies fríos que se metía en su cama por las noches era su hermano y había sido padre en otra vida. Ese niño que ahora se encontraba dormido en su cama iba a morir sin siquiera llegar a la edad de treinta años, sin ver a su hijo crecer.
Eso era triste.
Sin embargo, eso le hacía preguntarse si era por eso que él estaba ahí, en ese tiempo y con esa familia. Posiblemente nunca respondería esa pregunta, pero haría todo lo que estuviera en sus manos para ayudar a su hermano.
Ya que, eso es lo que hacían los hermanos, ¿no?
Bien, como ven Harry no tiene idea de porque esta ahí, así como todos nosotros no sabemos porque estamos esta vida, este tiempo y con nuestras familias, todo lo que sabe Harry es que él fue el niño que vivió y que él puede ser de gran ayuda en la guerra si ocurre, al mismo tiempo que Harry encuentra una nueva resolución para luchar la guerra, y ese es su hermanito, James, lo cual lo considero un poco irónico.
Con esto termino, gracias por leer.
