Bien, espero que les guste.
Harry sabia que nadie podría saber o ver sus verdaderas emociones.
−Harry asegúrate de abrigarte muy bien, mamá se preocupara de otra manera. ¡M-mamá t-te a-ama MUCHO!
Sí, me quedo claro desde hace dos meses, no tienes que llorar, UHG ¡No abraces tan fuerte, no respiro! Oh no, tranquila, tranquila y no lo grites, no llores ¡Que ya llamamos mucho la atención!
−Harry debes de tratar de no enfermarte, ¿entiendes?
¿Crees que voy a olvidar algo que me has repetido desde que soy un niño pequeño? ¡Aunque sería más fácil si me explicaras el motivo! Siempre, cuando me enfermo, nadie me dice que pasó para que dejen de hablarme y eviten mirarme a la cara por semanas.
−Harry… n-no o-olvides… m-escribir cartas…. *sonido de llanto*
¡James Potter! No me traiciones ahora, debes contener a mamá, no unirte. De otra manera no me soltara. ¡Alguien! ¡Ayuda!
Soltando un suspiro imperceptible, tratando de tomar aire, Harry se preparo.
No le habían dejado otra salida.
Contrayendo los músculos, rígidos por el poco uso, una suave y pequeña sonrisa empezó en abrirse paso en su rostro.
Esa sonrisa fue un "Knock Out" directo para todos los espectadores, al verlos tan embelesados, Harry aprovecho la oportunidad. Liberándose de los fuertes brazos de su madre, fue corriendo al expreso de Hogwarts mientras que le decía "Adiós" a su familia.
Había pasado mucho tiempo desde la última vez que se alegraba de subirse en un tren.
::::
Pero nada dura para siempre y parece que la felicidad, junto con los momentos que la acompañan, son los más efímeros.
Ya que no había pasado NI un maldito segundo desde que encontró un compartimiento vació y lo ocupo, cuando un dúo de idiotas lo encontró. Fue entonces que ocupo su lugar en silencio mientras que resistía con gran valentía.
−¡Haarrryyyy!
¡No digas mi nombre cantado es espeluznaste!
Claro, eso quería decir, pero no podía.
No dejaría que sacaran ninguna reacción de él.
Nunca les daría el gusto.
−Espero que estemos en la misma casa Harry
Nunca ha dicho.
−¡Incluso podríamos ser compañeros de cuarto!
¡NUNCA!
::::
'¿Esto se volverá rutina o que esta pasado?'
Se pregunto Harry cuando salió del tren, pues se repitió la misma escena cuando estaba en el andén.
¿Cuál escena? De seguro se preguntan.
Bueno, explicándola de manera sencilla, esa escena consistiría con que la gente se sonrojaba cuando lo veían cara o que evitaban el contacto visual y físico con él, provocando así que se abriera un pasillo para que él pudiera pasar sin que nadie lo tocara hasta el frente.
Si… es raro. El propio Harry no entendía del todo, pero tampoco hizo nada para corregirlo, si lo dejaban tranquilo mejor.
−¡Como era de esperarse de Harry!
−¡¿Qué es tan haciendo? Háganse a un lado para que Harry pase!
Si solamente pudiera que esos dos actuaran igual que ellos… eso le felicitaría en gran medida la vida.
Pero en estos momentos Harry se preguntaba si alguna vez tendría un momento normal en esta vida.
−¡Wow! ¡Muy hermoso!
¡Ah! ¡Hagrid no los alientes, no te sonrojes también!
Hasta el momento no había señales que eso vaya a ocurrir.
::::
Decir que la maestra McGonagall se sorprendiendo cuando lo había visto seria decir poco.
Pero aun así había una incógnita.
Esa sería: ¿Cuál es la causa? ¿Su rostro o el hecho que todos los alumnos (más el propio Hagrid) estuvieran de tras de él a cierta distancia?
Como sea, ella mostró su profesionalismo al recuperarse rápidamente y dar una breve explicación sobre cómo se llevaría a cabo la selección de casas. Nada muy diferente de cómo fue seleccionado la primera vez.
Si solamente dejaran de mirarlo como su fuera un endemoniado animal de zoológico todo estaría bien.
::::
La selección no fue la gran cosa.
Ignorado los jadeos y gritos que hubo cuando fue su turno… bien, no había grandes cosas a resaltar.
El que el sombre seleccionador lo colocara en Gryffindor fue una alivio para Harry. Con Lestrange seleccionado en la casa de las serpientes… Harry no mentira que sintió verdaderas ganas de sonreír de corazón, pesar que ahora el más joven Lestrange parecía que su alma salía de su cuerpo y dejando atrás una cascaron vació. Él no se arrepentía de nada. Era mejor estar en una ambiente familiar que en uno desconocido, aunque no negara que la palabras del sombre le preocuparon un poco.
¿Qué habrá querido decir con; Sin duda eres demasiado Gryffindor actualmente para ir a otra casa?
¿Por qué siente que no lo dijo como cumplido?
−Hola, soy Lance Po…
Si, si. ¿Qué estará tramando ese malvado sombrero?
Así Harry, sin querer, se perdió en sus pensamientos e ignoro su entorno
::::
Evan Rosier sonreía presumidamente mientras que esperaba que el Sombre hiciera su elección. Había sido claro, él quería ir a Gryffindor.
No le importara lo que dijeran, ni siquiera el propio sombre.
Estar en la casa de rojo y oro sin duda le daba más oportunidades para hacer eso y aquello con Harry y…. jejejeje.
Una sonrisa pervertida se posó en el rostro de Rosier mientras que el pobre Sombre Seleccionador se estremecía, su pudiera sudar, lo estaría haciendo en esos momentos.
Sabía que hay niños más hormonales que otros pero… ¡Aún así no estaba preparado para eso! Así que, cuando grito Slytherin, no se arrepintió de nada.
−¡J*DID* SOMBRERO DE ME*R-…!
−¡Señor Rosier!, ¿Cómo se atreve a tratar los tesoros de la escuela de esa manera y qué hay de ese lenguaje jovencito? ¡Que no lo pise he dicho!
Bueno… tal vez un poco.
::::
'Los odio a todos…'
Fue lo que pensó Harry cuando el banquete de bienvenida termino.
Su rostro no mostró emoción o sentimiento alguno, pero un aura negra oscurecía sus ojos con ondas peligrosas saliendo de su cuerpo, mientras que las personas se le quedaban viendo fijamente. De hecho, estaba comenzó a dudar si estas personas estaban bien de la cabeza.
Ni siquiera habían cruzado palabra alguna y había varios que actuaban como si estuvieran frente de su alma gemela o algo parecido. Estaba comenzando a preguntarse si debía de tomar medidas drásticas al respecto.
−Ejm, ejm,− tosió el director, logrando, por fin, que le prestaran atención,− Como decía; El banquete ha terminado, la hora de dormir se acerca. Prefectos, sean tan amables de guiar a los primeros años a sus respectivas casas, sin nada más que añadir, deseo que todos tengan un esplendoroso comienzo año aquí en Hogwarts.
Y como se ordeno.
Los prefectos guiaron a los primeros a sus casas.
Todo habría sido más que normal si no hubiera un gran espacio vacío que rodeaba a cierto estudiante.
'Su aura es tan poderosa… ¡Que no me deja acercarme a él!'
Fue el pensamiento de más de un estudiante. El propio prefecto no sabía cómo actuar, este era una estudiante de primer año, los primeros años normalmente son lindos y tímidos, no intimidantemente hermosos. ¡No deberían de tener la capacidad provocar que alguien se sintiera feo!
Levantando el mentó, el adolescente con lagrimas en los ojos, trato de parecer seguro, y algo arrogante, vio al heredero Potter mientras que todo su lenguaje corporal decía: '¿Qué si eres hermoso? ¡Sí, soy feo comparado contigo, pero no te tengo miedo, te mostrare que la belleza no lo es todo!'
Todo lo que Harry respondió fue una mirada en blanco al mismo tiempo que pensaba: '¿Quién eres y porque me miras así?'
Si el pobre prefecto supiera eso, su corazón se habría hecho pedazos, ya que su nombre fue lo primero dijo cuando Harry ocupo el lugar a su lado durante el banquete. No obstante, dicho Potter no sabía que esto era solo el comienzo de una caot *ejem**ejem* vida llena de aventuras en Hogwarts.
.
Gracias por leer :3
