Tipico disclaimer: Nada es mío, todo es de Rowling por los siglos de los siglos amén.
Esta viñeta participa en el minijuego de Diciembre para "La Copa de las Casas (2014/2015)" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.
Atrapado en las raíces.
— Tengo que escapar de todo esto. — Gritó Percy, sin poder contenerlo un segundo más.
El Señor Weasley se quedó trabado donde estaba, como si alguien le hubiera maldecido.
— ¿Escapar… de tu familia? — La Señora Weasley había retrocedido hasta casi sentarse en el sofá de la pequeña salita.
— Esta familia no me ha dado más que dolores de cabeza, tener que intentar hacer a mis hermanos personas de provecho después de que ustedes les permitieran hacer lo que querían. Matarme estudiando para que me dieran un buen puesto al salir de Hogwarts porque no somos nadie. Ya no voy a seguir soportando que tu ego me hunda en la mediocridad. — Contestó el hijo señalando a su padre con la barbilla.
— ¡No le hables así a tu padre! — Dijo Molly Weasley, sin un ápice de autoridad, la voz débil y el cuerpo colapsado. Era un milagro que siguiera de pie, pues tenía cara de estar aguantando el peso del mundo sobre ella.
— ¿Eso es lo que crees? ¿Que no quiero que llegues más lejos que yo? Te he enseñado todo lo que he podido, sobre ser una persona que puedas ver al espejo todos los días y estar tranquilo. Es lo único que deseo. — Arthur sostuvo la mirada airada de su tercer hijo, los demás miembros de la familia, helados en sus lugares, sin poder recordar un sólo momento en que sonara más frío que ahora.
— Se nota. — Replicó Percy. — Y los demás nos podemos ir al carajo ¿no?, aguantarnos la vergüenza de no tener nada nuevo nunca, de que a penas alcance para comer todos, de no tener ni un ápice de privacidad en ésta pocilga a la que llamas casa. Todo para que papá pueda ir a jugar con sus cacharros muggles mientras en el ministerio se burlan de él. ¿Qué importa eso si puedes verte en el espejo y estar tranquilo? —
— ¡Lárgate entonces! — Vociferó el Señor Weasley, la cara morada de ira y los puños cerrados con fuerza. Su esposa y sus otros hijos que espiaban desde las escaleras retrocedieron asustados. Ninguno como Percy, que casi se cae de la impresión. — ¡Ya no eres parte de ésta familia! -
La madriguera quedó en silencio por lo que parecieron horas, un sollozo de Molly bastó para regresarlos a la realidad.
— Bien.— Fue la respuesta de Percy, quien agitó la varita, y salió dando un portazo. Un baúl flotando tras él.
No sé si le he hecho justicia al Señor Weasley enojado, pero siempre es divertido escribir sobre personajes que no tienes idea de cómo te saldrán. Además, nadie más Gryffindor que la familia pelirroja por excelencia :D
