Típico Disclaimer: El mundo y los personajes son de JK Rowling. Yo sólo los hago sudar frío.

Aviso: Ésta viñeta participa en el minireto de Diciembre de La Copa de la Casa 2015-16 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.

Palabras: 400


Gryffindor

El chico llamado James le da un codazo y va a preguntarle qué le pasa cuando nota la alta figura que flanquea las puertas del comedor.

El hombre comienza a hablar, pero a Sirius no puede importarle menos lo que dice, está muy ocupado mirando a su al rededor extasiado. Por fin está en Hogwarts, y lo mejor es que ha encontrado nuevos amigos.

—Las casas son Hufflepuff, Gryffindor, Ravenclaw y Slytherin —el hombre sigue con su discurso con voz enérgica y James le susurra al oído:

—Puaj, Ravenclaw. Papá dice que nunca sacan las narices de la biblioteca, pero al menos no son Slytherin ¿eh?.

Sirius le sonríe nervioso, toda su familia ha ido a Slytherin y los que no... bueno, mamá dice que ya no son su familia. Un sudor frío comienza empapar su frente. ¿En qué estaba pensando? No podía quedar en otra casa, no debía.

Las puertas se abren y por un segundo se le olvidan sus problemas. El tío Alphard le había hablado de las enormes mesas y los ventanales y las cientos de velas que iluminaban el Gran Comedor, pero no había dicho nada sobre el techo. Peter tuvo que recordarle que cerrara la boca.

La voz del hombre lo devolvió a la realidad llamando a Abbott Carter al taburete donde el Sombrero Seleccionador lo mandó a Ravenclaw. El sudor volvió y Sirius apretó los puños tan fuerte que quedaron blancos. Los apellidos con A se acababan más rápido de lo que le hubiera gustado y pronto anunciaron su nombre.

—Black, Sirius —Peter abrió mucho los ojos al escuchar su apellido y James lo miró extrañado, como preguntándose cómo era que un Black fuera tan... bueno, tan poco Black.

El sombrero le tapó los ojos por completo y Sirius lo agradeció, así no tendría que ver la cara de decepción de sus amigos cuando lo enviaran a Slyhterin.

«¡¿Slytherin?! ¿Qué te hace pensar eso chico?» dijo una voz en su cabeza. «Ah, ya veo. No dejes que tu apellido te defina muchacho, para bien o para mal careces de las cualidades necesarias para Slytherin. Sin embargo veo que eres muy leal... quizás... no, no, demasiado vago para la buena Hufflepuff. Ni hablar, tú eres...»

—¡GRYFFINDOR!

Y Sirius camina hacia su nueva casa como sonámbulo. Está feliz, fuera de sí. Pero no deja de sentir que les ha fallado a sus padres una vez más.


Nota de autor: El reto que me ha puesto Drarina 1737 consistía en escribir sobre la selección de Sirius y esto es lo que ha salido. He notado que mi Sirius es algo diferente al Sirius de los demás, pero aún así me encanta escribir de él y espero que lo disfruten.