Consejos sobre el amor
Hange estaba dormida, pero estaba mas inquieta de lo normal, ella se movía como si estuviera teniendo una terrible pesadilla. En sus sueños ella no dejaba de pensar en Erwin.
Ella se enamoraba con facilidad, primero se había enamorado de Shadis y ahora no podía dejar de pensar en su capitán, pero entonces un par de ojos grisáceos aparecieron en su sueño, esa mirada seria y penetrante que siempre fija sobre ella a donde fuera. Se sentía rara cada vez que veía al dueño de esta mirada.
Entonces se levantó de golpe, se limpio el sudor de su frente y trato de relajarse para volver a dormir mientras se preguntaba ¿porque había soñado con Levi?
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-Buenos días buntaichou -saludo Moblit mientras le entregaba una taza de café, ella sonrió y entonces Levi apareció y su sonrisa cambio, pero quería darle una oportunidad a Levi y compañía, así que se acercó a él y sus amigos de una forma amistosa.
Isabelle quedo complacida con los dulces que le dio Hange y Farlan no era difícil de hacer sonreír, pero Levi era otra cosa, él se limitaba a estar callado, serio y con su mirada fija siempre en ella, definitivamente era alguien raro.
-Así que dime Hange ¿ese chico rubio es tu novio? -pregunto Isabelle señalando a Moblit.
El plan para deshacerse de Hange había iniciado.
-¿Moblit? -ella le miro-. No, es solo mi amigo -sonrió-. Estoy más interesada en otro hombre, él es lindo, fuerte, amable, inteligente, valiente … -comenzó a enlistar.
-Más vale que sea real porque si no es demasiado patético -hablo Levi por primera vez desde que Hange se había ido a sentar con ellos.
-Oh es real -dijo Hange y se retiró.
Farlan le lanzo una mirada a Levi y él entendió. Se levanto y siguió a Hange.
-¿Entonces este tipo ya te invito a salir? -le pregunto.
Hange se sorprendió, ¿acaso Levi quería entablar una conversación?
-No, todavía no -contesto contenta, entones vio a Erwin caminando por el pasillo y sonrió- ¡Erwin! -le grito y agito su mano entusiasmada.
-¿Qué haces? -pregunto Levi.
Basto con una simple mirada rápida para entender de quien estaba enamorada Hange.
-Hola hange, Levi -saludo Erwin mostrando una gran sonrisa perfecta.
-Erwin sabes, habrá una gran exposición de pintura en este distrito y estaba pensando que quizás tu y yo podríamos ir el fin de semana -hablo nerviosa.
-Oh valla -la sonrisa de Erwin desapareció-. La cuestión Hange es que con todos los preparativos para la expedición yo no tengo tiempo…
-Entiendo ¿Qué te parece regresando de la expedición? -sugirió
Levi solo miraba y negaba con su cabeza. Esa cuatro ojos no sabia como invitar a un chico a salir.
-Hange un minuto -dijo y la jalo lejos del rubio.
En cuanto giraron en una esquina y Erwin ya no los podía ver Levi soltó a Hange.
-¿Qué haces? -dijo enojada.
-Te estaba rechazando -contesto.
-No lo estaba haciendo -se quejó Hange.
-De acuerdo, estará esperando a que regreses …
-¿Como lo sabes? -interrumpió.
-Porque se como piensan los hombres -contesto-. Escucha, si quieres que funcione con el cejotas tendrás que escucharme y hacer lo que te diga, quizás ya hiciste mucho daño con tu impulso agresivo y controlador, pero si logras salvar la situación no serás más Hange su apoyo moral y amiga rara.
-No soy rara -alego- ¿Soy rara? -pregunto tras meditarlo unos segundos.
Levi le lanzo una mirada de "lo eres"
-¿Te has escuchado una sola vez? -pregunto arqueando la ceja.
Hange asomo su cabeza para ver si Erwin seguía esperándola en el pasillo y así era, ella sintió pánico.
-Escucha a pesar de que no me creas, en el fondo sabes que yo se de lo que hablo, tú decides.
Hange medito unos segundos y entonces accedió.
-Muy bien ¿qué hago? -pregunto.
-Iras y le dirás que estas ocupada y que te espere, que tienes que reunirte con alguien mas y si te pregunta con quien dile que con un amigo con el que sales, pero que no es nada serio.
Hange asintió y camino hacia Erwin con poca confianza intentando recordar lo que Levi le había dicho.
-Hola -volvió a saludar Erwin.
-Lo siento tanto Erwin -se disculpó-. ¿Podrías esperarme unos segundos? Tengo que ir con… -ella se quedó pensando- Moblit -dijo finalmente.
-¿Moblit? -pregunto.
-Si, ya sabes mi amigo con el que salgo -ella aguardo unos instantes-. ¡Nada serio! -aclaro asustada y luego salió corriendo torpemente, giro para tomar otro pasillo y se topó con Levi- ¿Y ahora qué? -pregunto asustada.
-Esperamos -dijo Levi-. Si el sujeto se queda parado esperándote significa que le interesas, nadie espera a quien intenta rechazar.
-Espero tengas razón.
-Dame un poco de tiempo y ese tipo estará a tus pies.
-No lo quiero a mis pies. Erwin no se rebajaría, es un hombre centrado, capas de cosas profundas como el amor, cosas que tú no sabes.
-Tal ves no, pero si se de manipulación y seducción, cosas que tu no sabes -la escaneo-. Hagamos un trato cuatro ojos, si logro que Erwin se enamore de ti dejaras de fastidiarme y también a mis amigos. Sabes tan bien como yo que juntos podemos ayudar a la legión de exploración.
-Hecho -dijo contenta y le estiro la mano a Levi, él la miro con desagrado.
-Así déjalo, no se cuando fue la ultima vez que te las lavaste.
Hange frunció el ceño ofendida.
Ambos se asomaron y vieron que Erwin seguía esperando en el pasillo.
-¿Y ahora qué? -pregunto sorprendida Hange.
-Déjalo esperando -Levi camino y Hange lo siguió-. Regla número uno nunca critiques -dijo mientras Hange lo perseguía.
-¿Aunque sea una crítica constructiva? -pregunto.
-Jamás. Los hombres somos seres simples incapaces de cambiar, dejamos de madurar en cuanto dejamos los pañales -Hange miraba sin entender nada, todo resultaba nuevo para ella-. Regla numero dos, ríete de todos sus chistes, pero no te rías como loca.
-¿Y si no es divertido lo que dice?
-No importa, una risa falsa es como un orgasmo falso, es mejor que ninguno.
-Un orgasmo falso sigue siendo falso -alego Hange.
-Solo para ti, no eres la única en el cuarto, no seas egoísta -Hange soltó una pequeña risa-. Eso fue perfecto ¿real o falsa?
-Nunca lo sabrás.
-Regla número tres, los hombres son muy visuales -él miro a Hange y nuevamente la escaneo-. Debes cambiar tu aspecto y darte un baño.
-¿Qué tiene de malo mi aspecto? -dijo indignada.
-Tu aspecto dice no me toques ¿eres así de plana o usas vendas? -pregunto.
Y Hange más se indignó.
-Regla numero cuatro, nunca hables de tus problemas, a los hombres no les importa y no te escuchan.
-Algunos si -dijo pensando en lo atento que era Moblit con ella.
-No, algunos fingen que sí. Cuando preguntan ¿cómo estás? en realidad solo quieren sexo. Se que piensas que Erwin esta por encima de todo eso, pero es un hombre así que si está interesado en ti ya te imagino al menos una vez desnuda.
-¿Supones que todos los hombres son igual de degenerados que tú?
-No lo supongo, lo sé.
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Ambos habían ido de compras, según Levi Hange necesitaba ropa que la hiciera ver más femenina.
Al concluir las compras Hange se fue a cambiar mientras que Levi esperaba en su cuarto. Él miraba el desorden y soportaba el impulso de limpiar el desastre.
Hange entro luciendo diferente. Ella lucia hermosa con sus pantalones ajustados, blusa con escote, cabello limpio y suelto, además de que usaba unas botas altas de tacón.
Ella camino hasta Levi y se tropezó.
-No creo que estas botas sean útiles a la hora de matar titanes -dijo tratando de ponerse de pie a pesar de que las piernas le temblaban.
-No buscamos tu comodidad, lo que buscamos es que Erwin tire baba al verte, torpe cuatro ojos y quítate esos lentes -regaño Levi y la jalo del brazo para ayudarla a conservar el equilibrio.
-Pero sin mis lentes no veré nada -alego.
Levi no le hizo caso y se los arrebato, entonces noto que de hecho ella tenia unos ojos muy lindos.
-Está bien, puedes quedártelos -dijo colocándoselos de nuevo y luego se apartó-. Y ya te acostumbraras a los tacones.
Hange finalmente logro mantenerse de pie.
-Es que no quiero que piense que soy frívola -dijo mientras inspeccionaba su nuevo atuendo.
-No tienes que ser frívola, tienes que ser dos personas, la santa y pecadora, la desnudista y la bibliotecaria. Ahora debo enseñarte a seducir -dijo lamentando su suerte, esa mujer quizás nunca en su vida había escuchado esa palabra.
-Yo se seducir -dijo indignada.
-No lo creo, ya te imaginé, comenzaras a hablar sobre titanes…
Hange se acercó sonriente a Levi guardado solo unos centímetros de distancia, ella comenzó a pasar su mano por su pecho mientras le miraba fijamente a los ojos.
-¿Quieres dejar de hacer eso? -dijo con desagrado.
-Pensé que te gustaba -le dijo de forma coqueta y se acercó a su rostro con la intención de darle un beso. Levi no entendía porque simplemente no la apartaba, de alguna forma estaba cautivado por la mirada de la castaña o quizás era el olor a jabón que le llegaba proveniente de ella, quizás las caricias que le hacía. Para él había pasado un largo rato en silencio, para Hange apenas unos segundos y cuando vio la cara de consternación de su compañero no pudo evitar soltar una carcajada.
-Tu eres una persona muy perturbadora -dijo Levi volviendo a respirar, en algún momento su cuerpo había contenido la respiración.
-Deberías de ver tu expresión de idiota -continúo burlándose Hange.
El momento se vio interrumpido por alguien que llamaba a la puerta.
-¿Hange estás ahí? -pregunto Erwin tocando nuevamente.
-No estoy lista -dijo presa por el pánico- ¿Qué hago? -pregunto.
-Que la conversación dure menos de un minuto y se indiferente -le dijo y Hange camino hacia la puerta.
Levi se escondió debajo de la cama donde había un montón de suciedad, esa era la razón por la que él le había pedido que durara menos de un minuto.
-Hola -saludo alegre en cuanto abrió la puerta y Erwin se le quedo viendo sorprendido por su nuevo aspecto.
-Wow te ves… genial -dijo inspeccionándola de arriba abajo.
-Ah pues solo me di un baño -quiso restarle importancia.
-¿Y qué te paso hoy? -pregunto.
-¿A que te refieres? -pregunto Hange sin entender.
-Me dejaste esperándote en el pasillo por mas de dos horas -aclaro Erwin.
Levi escuchaba la conversación y rogaba por que esa torpe mujer dejara de hablar, entonces vio una araña que caminaba en su dirección y salió debajo de la cama, ni loco soportaría que un animalejo lo tocara.
Tanto Erwin como Hange escucharon el ruido proveniente del interior del cuarto, por suerte Erwin no podía ver al interior pues Hange solo tenía abierta la puerta un poco.
-¡Oh dios mío! -grito presa del pánico, no quería que Erwin descubriera a Levi en su cuarto -Se me olvido por completo -dijo nerviosa.
Entonces Erwin noto algo raro, ¿acaso otra persona estaba en el cuarto?, estaba por entrar, pero Hange le impidió el paso.
-Erwin, cuanto lo siento, pero tengo que terminar mi invento -dijo apresurada y le cerro la puerta en la cara.
-Qué asco ¿es que acaso no limpias nunca? -se quejó Levi mientras se sacudía el polvo de su ropa.
-Hange -hablo Erwin del otro lado de la puerta-. Me preguntaba si… ¿te gustaría salir este fin de semana?
Hange sonrió y dio unos brinquitos.
