DOMINGO

Haruka llegó a las 6:00 am a la casa Tsukino. Ellas ya estaban listas, con sus cosas en la camioneta, con Lita al volante.

Haruka decidió llevarse a Serena en su coche, siguiendo con sus coqueteos hacía la pobre nerviosa y sonrojada rubia.

El viaje sólo duró media hora, pues su mansión no estaba tan lejos de la ciudad.

Cuando llegaron ya Michiru y Setsuna las esperaban con té y bocadillos para romper el hielo, pues si serian un equipo lo mejor sería conocerse.

Las chicas les comentaron el porque les interesa tanto la carrera (pagar la cirugía de su madre) y Haruka por su parte les dijo que

sólo lo harían por el placer de hacerlo, no tenían un interés en especial, solo de fastifiar a sus contrincantes, pero harían todo lo posible para ganarlo.

Despues de una amena plática Haruka las llevó a sus pistas privadas que mandó a construir cerca de su mansión, claro que lo hizo para pasar su tiempo libre y sólo sirve de entrenamiento.

Las chicas bajaron sus motos, unas presiosas Ducati, muy bien cuidadas.

Michiru: —¡Wow! ¡Estan presiosas!— Sin poder ocultar su asombro.

Mina: —Gracias, gracias, la verdad esque la belleza se lleva en el alma pero siempre es bueno darse una ayudadita.— Ganándose la risa de todos los presentes.

Lita: —Mina, se refiere a las motocicletas.—Mina: —Oh, disculpa Michiru.—Haruka: —Bueno, la verdad esque las motocicletas estan preciosas al igual que sus dueñas— Con voz coqueta, con una sonrisa impecable y acompañado de un guiño que hizo sonrojar a las tres chicas.

Setsuna cargando a Harumi decide salir al rescate y les cambia el tema de conversación.

Setsuna: —Muestrennos lo que saben hacer. Si no se inician las prácticas de inmediato no podrán hacer mucho y seguramente habrá muy buenos contrincantes.— Con tono serio.

Lita: —Les presentamos a nuestras chicas, esa es cristal de plata, obviamente por su hermoso color plateado— Señalando la motocicleta de Serena. —Esa es Venus, según Mina porque parece una diosa.— Una hermosa moto color naranja. —Y está es trueno, tiene una super potencia.— Tocándo su moto verde esmeralda. —Las tres están en perfecto estado, por ahora no necesitan cambio de piezas ni mantenimimiento ya los hemos revisado, todas las piezas estan en su lugar, buena suspención, motores en excelentes condiciones, todo muy bien si quieren pueden revisarlos.—Setsuna: —¿Ustedes los revisaron?— Las chicas asienten. —¿Saben de mecánica?— Las tres vuelven a asentir. —Vaya, ustedes me sorprenden— Las tres e Ikuko sonrien satisfechas.

Haruka: —Bueno, menos plática más acción. Preciosas ¿me los prestan?.— Serena y Mina asienten ruborizadas. —Vamos Michiru, demos una vuelta, quiero sentir su potencia.—Michiru: —Mejor ve con Setsuna, yo te veré desde aquí.— Toma a Harumi, Setsuna y Haruka toman las motos y se van a la pista y Michiru y las otras se sientan bajo un techado a platicar.

Mina:—Muchiru, ¿te puedo hacer una pregunta?— Jugando con las manitas de Harumi. Muchiru asiente. —¿Como te conquistó y cómo supiste que estabas enamorada?— Sorprendiendo a Muchiru con su pregunta y a las otras. —Cuentanos tu historia de amor.— Sus hermanas se acercan a ellas y le insisten y ella no le queda más remedio que hablar pues esas niñas quieren saciar su curiosida (al igual que mis queridas lectoras ;-)).

Michiru: —Verán, yo era todo lo contrario a ustedes que son la personificación de la libertad, mis padres eran controladores conmigo, me decían que hacer, como, donde y cuando, yo sólo obedecía, vivía en una burbuja. Un día estaba dando un concierto en una subasta de beneficencia de la fundación de mis padres, cuando me sentí incomoda, rara, como si alguien en particular me observara, pero no supe quién, cuando terminé de tocar fuí directo a mi camerimo y encontré una rosa blanca con una tarjeta que decia:

He encontrado a la más hermosa criatura, a una sirena que me atrae con su hermosa melodía... Me has hipnotizado y no creo poder escapar de tu hechizo.

No tenía firma y yo no sabía de quien era esa tarjeta.

En los siguientes eventos que participé me sentía de la misma manera y de la misma forma encontaba una rosa y un mensaje en mi camerino y así estuve por dos meses, intentando ponerle cara y nombre a esa persona. Un día decidí poner una cámara oculta en mi camerino y cuando regresé, ahí estaba la rosa y la tarjeta, no quería que mi madre se enterara así que tuve que esperar a llegar a casa y encerrarme en mi cuarto para ver la grabación, vi un hombre colocar ambas cosas y cuando se paró de frente a donde puse la cámara pude ver su cara y sus hermosos ojos, y me fascinó, por fin pude saber quien y como era. Se podría decir que me enamoré de inmediato. En el siguiente concierto lo busqué con la mirada y cuando lo encontré cerré los ojos al sentir su mirada y me puse nerviosa, sentí un escalofrío por todo mi cuerpo, algo que nunca había sentido, a pesar que tenía pretendientes jamás había experimentado esa sensación, intenté controlarme y me concentré en seguir tocando, aunque tenía los ojos cerrados, sus ojos verdes traspasaban mis párpados y sentí como si nos mirarámos fijamente. Cuando terminé de tocar, abrí los ojos y pude ver que se dirigía a mi camerino, sólo sonreí y toqué la siguente pieza, cuando terminé no fui a mi camerino sino que pedí que llevaran mis cosas y fui donde estaba él, junto a las mesa de bocadillos y tomé uno y copa de champagñe y me atreví a hablarle, alguién lo tenía que hacer y yo necesitaba hacerlo, mi hombre misterioso ya tenía rostro ahora sólo necesitaba ponerle voz para escucharlo a través de sus mensajes escritos.

—Hay muchas delicias por aquí.

—Claro, con sólo ver se antoja.

Yo muy nerviosamente tuve que responder.

—Si, dan ganas de comerse todo.

Se que logré ponerlo nervioso, lo supe por su tono de voz. Tomó mi mano y la besó y me dijo.

—Fue un placer conocerla en persona señorita, pero si me disculpa me tengo que retirar.—

Y sin más se retiró rápidamente, ni siquiera me dió tiempo de preguntarle su nombre ni nada. Fuí al camerino y tomé su rosa y tarjeta, tenía su aroma impregnado.

Todas las noches soñaba con él y en el día pensaba sólo con él. No había dudas, me había enamorado de un desconocido.

Las chicas estaban emocionadas e imaginándose todo cuando Haruka volvió y les dijo que las motos son verdaderamente impresionantes, buena suspención, excelente motor, etc etc. Y ya no pudieron saber más por que Haruka las arrastró casi casi para que se pusieran a practicar si querían ganar la carrera. Y así se pasaron más de la mitad del día practicando mostrando el porque son hijas de "la bala Tsukino" pues él les enseñó las técnicas nesesarias para ser ganadoras, Michiru también entrenaba para aprender de ellas, aunque Haruka ya le había enseñado bastante, con ellas podía aprender más y demostrar que ella también podía ser capaz de ser una buena corredora, que una traje de motociclista le quedaba igual de bien que un vestido de seda.

Las chicas se despidieron, pues los deberes las llamaban y quedaron de verse todos los días en las tardes y practicar lo suficiente.

NOTAS:

Hasta aquí otro capitulo.

Que cursí me vi, bueno eso creo.

Espero sus comentarios. ¿Que les pareció?