Dos meses han pasado y ahora mamá Ikuko se siente renovada y agradece a su difunto esposo el que la haya ayudado a sobrevivir, pues cuando más mal estaba lo pudo ver en sus sueños y platicó con él, sobre su vida y sus tesoros, sus hijas. Le pidió que las cuidara y que el día que se casaran las entregara ella personalmente a sus esposos.

Las chicas entrenan para otra carrera, el mundo habla de ellas, y las entrevistas no se han hecho esperar, Haruka ha conseguido buenos patrocinios y tienen muchos planes.

Michiru y Mina se llevan muy bien a pesar de Yaten, quien comparte tiempo con Harumi.

Y hablando de Yaten. Al recuperarse puso la denuncia correspondiente junto con Para Para, Elsa y Michiru. Narraron lo sucedido y así la investigación dió por comenzado. Descubrieron quién saboteo el auto de Yaten y quién dió la orden dejando como culpable al señor y a la señora Kaioh.

Los padres de Michiru no se intimidaron ante las denuncias, pues tenían poder e influencias para salir más que librados, alegaron injurias, difamación y chantaje. Pero no contaban que Haruka podía más que ellos, ella agregó mas pruebas que los implicaban en lavado de dinero y desvio de fondos de la fundación. Su fortuna estaba sustentada en negocios ilícitos y con ellos cayeron socios, después quisieron culpar a otros diciendo que los estaban extorcionando y casi finalmente, culparon a Michiru. Por ella hicieron todo, la querían en lo alto de un pedestal y que a sus pies todos estuvieran, le forjaron un futuro y ella los despreció entregándose a un don nadie y sobre todo con una bastarda en brazos que al principio creían hija de Haruka (y pensando que era hombre, sobre todo, por su forma de protegerlas).

Por su parte Michiru ya no le hacian daño las palabras de sus padres, pero en contra de su pequeña, eso no, con ella no se deben meter jamás. Les juró que su pequeña nunca crecería entre la ambición, el poder y la avaricia. Ella debía tener una vida normal, sin menospreciar a nadie para que pueda ser feliz, escoger al hombre de su vida y que sea correspoondiada de la misma manera.

Entre ir y venir a las audiencias y las entrevistas en los medios ya sea por una o por otra razón, se mantenía un poco inquieta, ya no quería hablar de sus padres en las entrevistas, solo lo que realmente le importa, su carrera profesional.

Yaten, tuvo que aclarar su mente con la vida que ahora tenía, Michiru era la madre de su hija a quien le tenía un profundo cariño; también estaba Mina, a quién desde que conoció le pareció una chica excelente. Pero tenía que ser honesto, su vida ya no era la de antes.

Dos semanas despues de salir del hospital estuvo tratando evitar hablar sobre sus sentimientos con Michiru, sólo se limitaba ver a su hija y pasar el mayor tiempo posible con ella. Muchiru por su parte, evitaba el mismo tema y dejaba a Harumi en casa con su padre o dejaba que se la llevara de paseo o a casa de sus hermanos, ya que los hermanos siempre se la pasaban pegados a su pequeña sobrina consintiéndola y comprándole ropa y juguetes.

Mina, matenía distancia con Yaten, se limitaba a salir sólo por que sus hermanas y amigas se lo pedían, lo veía feliz sonriendo o jugando con su hija que se le anudaba el corazón, pero ella era una mujer fuerte y podía soportarlo todo. Aunque en la soledad de su habitación lloraba por el amor perdido, algo que no podía evitar hacer. Llamó a sus padres y la invitaron a visitarlos o a pasar una temporada con ellos ya que Ikuko estaba fuera de peligro, y ella tomó la desición de alejarse y sanar su roto corazón.

Pero el destino ya estaba escrito; antes de irse sus amigas vieron lo que sufría y le pidieron ayuda a los chicos para que hablaran con Yaten y así poder hacer algo. Aunque ni él sabía como hacerlo.

Muchiru decidió hablar con él primero, se quedó sola en la casa con Harumi para que nadie los interrumpiera y así le relató su vida desde que se quedó sola y embarazada. Le quitó un peso de encima cuando le dijo que en Haruka encontró más que amistad, que incluso hace pocos meses iniciaron una relación; sólo esperaba que la entendiera y que no la juzgara. Se sintió tan aliviado que le deseó lo mejor a ella y a Haruka y se fue a encontrar a Mina para decirle que la amaba y que deseaba compartir su vida con ella, junto con Harumi.

Y así fue como Mina se sintió de nuevo viva, con un corazón revitalizado y lleno de más amor que antes. En una cena donde se declaraban su amor. Ambos prometieron amarse para siempre.

Todas las chicas encontraron su felicidad. A Michiru le pidieron que renovará la fundación de la que antes sus padres se hacían cargo, se quería negar pero sólo ella que ha vivido en carne propia un sufrimiento tan grande podía hacerlo. Sus amigas la apoyaron y Haruka le propuso ayudarla en todo, incluso una parte de las carreras se donarían a la fundación y ella personalmente se encarga ahora de administrar y evaluar todo, busca que ninguna mujer sea maltratada y que ningún