—Entoncesss… ¿qué hace en casa de Kakashi sensei, desnudo? —dijo Naruto mirando confundido a Asuma, quien continuaba cubriendo su miembro con ambas manos.

—Amm… ¿q-q-qué hago aquí? ¡No es nada en realidad! Hehe… —respondió Asuma con una voz temblorosa y un rostro cada vez más rojo.

Asuma se sentía acorralado, no hallaba una salida a lo que le estaba pasando. ¿Qué diría la aldea entera si todos se enteran que Asuma Sarutobi, hijo del tercer Hokage y uno de los jonin más respetados y admirados, considerado el hombre más sexy, varonil y atractivo por muchas y muchos; da las nalgas por dinero? El sólo pensar en una posible respuesta lo aterraba aún más, cuando de la nada una idea había llegado a su cabeza.

—Verás, Naruto —dijo Asuma colocando sus manos en la cintura dejando de cubrir su miembro, queriendo mostrar confianza y seguridad. Naruto sólo pudo mostrar un rostro de sorpresa al ver el, aunque flácido, enorme miembro de Asuma —Kakashi solamente me pidió que viniera a su casa porque se encuentra en una crisis artística o algo así y le da por hacer pinturas por cualquier razón, y me pidió que fuera su modelo para su siguiente cuadro y, pues, acepté.

—Oooh! Ya veo —respondió Naruto aún sorprendido de la desnudez de Asuma —Y, ¿dónde está?

—… ¿Dónde está qué? —preguntó Asuma confundido

—Kakashi sensei, ¿Dónde está? Quiero ver ese cuadro —dijo Naruto ya dirigiéndose hacia las escaleras para buscar a su maestro.

—¡Espera! —exclamó Asuma apareciendo de la nada frente a Naruto cuando estaba a punto de poner el pie en el primer escalón, estirando los brazos a los lados para evitar que pasara —Kakashi se quedó sin suficiente pintura, por lo que salió a comprar más, es muy selectivo con la pintura que usa, así que tardará un muy buen rato.

Naruto solamente pudo dar unos pasos atrás sin gesticular palabra alguna, pues al aparecer Asuma frente a él, su rostro se encontraba a tan sólo milímetros de los gigantes pectorales del desnudo ninja, dejándolo atónito.

—E-está bien, creo que puedo volver d-después —dijo Naruto después de unos segundos de silencio.

—Sí, creo que sería lo mejor, Naruto.

—Ok! Bueno…pues…emmm…adiós Asuma sensei.

—Hasta luego Naruto, saluda a Sakura y Sai de mi parte ¿quieres? —dijo Asuma en voz alta, mientras Naruto salía por la puerta, cerrándola a su espalda.

Asuma suspiró profundamente mientras bajaba los brazos y se sentaba en las escaleras que llevaban al piso de arriba; se había librado de algo que podía haberle traído ENORMES problemas en el futuro. Después de esperar unos minutos para tranquilizarse, Asuma se dirigió a la puerta y colocó el seguro para asegurarse de no recibir otra "visita", después se dirigió nuevamente al dormitorio y, sin que nada lo detuviera, camino hasta donde se encontraba el bóxer negro, se inclinó para recogerlo del suelo y, metiendo una pierna después de la otra, lo deslizó hasta su cintura cubriendo su desnudez, sólo para después regresar al piso de abajo y poder, finalmente, desayunar.

—¡ASUMAAA! ¡YA ESTOY AQ…! ¡Oh, ahí estas Asumita! —exclamó Kakashi al ver que Asuma se encontraba sentado en el sofá de la sala mirando televisión.

—¿Dónde rayos estabas? —replicó Asuma presionando el botón de apagado del control remoto y poniéndose de pie, usando su uniforme de Jonin —Ya quiero largarme de este lugar pero no puedo porque tú no te aparecías.

—Oyeee tranquilo Asuma, pareces mi esposa. Sólo fueron 3 horas, además si querías "largarte" de aquí simplemente ¡hazlo! —contestó Kakashi en tono burlón.

—Debiste cerrar con llave cuando te fuiste, imbécil.

—Uuuy que agresivo… ¿qué se robaron?

—¡No se robaron nada! Iba a desayunar la comida que dejaste pero de repente entró Naruto y me vio desnudo ¿ya? —respondió Asuma molesto de recordar la situación.

—Bueno, lo lamento ¿sí? La próxima vez cerrare c…. espera…¡¿DIJISTE DESNUDO?! —gritó Kakashi de excitación al escuchar las palabras de Asuma colocando ambas manos en sus mejillas.

—¿Eso es lo único que te interesa, cerdo? ¡Sí, desnudo! Así bajé a desayunar.

—¿POR QUÉEEEEEEEEEEE? ¡MALDITA LA HORA EN QUE ME FUI DE AQUIII! Me perdí de algo sumamente hermoso… —Kakashi tenía cascadas de lágrimas saliendo de su único ojo visible.

—Tuve que decirle la estúpida mentira a Naruto de que estabas en una etapa de artista y que me habías pedido que fuera tu modelo para un cuadro —dijo Asuma, mientras tomaba un cigarrillo con sus labios directamente de la cajetilla y lo encendía con la misma mano con la que la sujetaba —Y ahora, si me disculpas, yo me voy de aquí.

Asuma salió del lugar, dejando a Kakashi aún en estado de shock debido a las palabras de Asuma, imaginándolo en su andar por toda su casa en su traje de Adán; sin darle importancia, Asuma cerró la puerta a su espalda y dirigió sus pasos hacia una de sus áreas verdes favoritas ubicada casi en lo más alto de una colina, donde se dedicó a uno de sus pasatiempos que más disfrutaba hacer, recostarse sobre la suave cama de verde pasto, con la delicada brisa del viento acariciando su rostro, quería desconectarse del mundo un rato.

No habían pasado ni 20 minutos cuando, repentinamente, Asuma sintió como algo bloqueó la luz del sol, provocando una sombra en su rostro. Abrió los ojos lentamente y de no haber sido por la silueta que tenía ese cabello en punta no habría sabido de quién se trataba.

—¿Naruto? —preguntó Asuma para asegurarse que se tratase de él.

—Hola Asuma sensei —respondió Naruto con una mano dentro de uno de sus bolsillos y saludando con la otra.

—¿Me…me seguiste hasta aquí? ¿Qué te ocurre? Te ves algo…amm…ansioso.

—Amm…¿cree que…podría venir conmigo a mi casa y podamos hablar ahí? —decía Naruto mientras jugaba con sus dedos.

—Comienzas a asustarme Naruto, dime de una vez de que se trata ¿qué te paso?

—¡Nada! ¡Nada! En verdad, pero por favor acompáñeme a mi casa.

—Hmmm… —exclamó pensativo Asuma mirando a Naruto con una cara de confusión mientras se levantaba de su posición hasta haber estado de pie —De acuerdo… vamos allá.

Después de haberse puesto de pie y sacudir la hierba que se había pegado en su pantalón, Asuma se llevó otro cigarrillo a la boca, lo encendió y se dedicó a caminar junto a Naruto hasta su hogar, una pequeña y modesta casa que le había sido regalada por Kakashi cuando Naruto pasaba por malos momentos.

Al llegar a la puerta de entrada ambos se detuvieron y Asuma arrojó la colilla del cigarrillo que había estado fumando al suelo para después pisarla mientras Naruto abría la puerta.

—Pase Asuma sensei —dijo Naruto abriendo la puerta con un brazo mientras se hacía a un lado para permitirle el paso Asuma.

—Gracias —dijo Asuma entrando a la residencia seguido del chico de cabello rubio, quien cerraba la puerta después de ambos encontrarse dentro de la casa.

Asuma observaba como era el interior de la casa, tan sólo entrar era un largo pasillo que llevaba hasta la sala de estar. A lo largo del pasillo, en la pared izquierda Naruto tenía colgados varios cuadros, uno de ellos era del equipo 7 original hace ya muchos años atrás: Naruto, Sakura, Sasuke y Kakashi; y del lado derecho del pasillo había una entrada que dirigía a la cocina, dentro de la cual había un pequeño cuarto de servicio.

—Continúe derecho Asuma sensei —dijo Naruto señalando el final del corredor.

Asuma caminó a paso tranquilo por el pasillo echándoles un corto pero buen vistazo a los cuadros de Naruto, frunciendo el ceño a la hora de ver a Kakashi en el cuadro del equipo 7. Al llegar a la sala Asuma pudo ver que era un espacio algo amplio, dos sofás largos y uno individual acomodados en un ángulo de 90 grados, una televisión de tamaño promedio en un mueble negro donde Naruto tenía varias cosas curiosas puestas, una alfombra que lograba cubrir la mayoría de la sala de estar, otro pasillo algo más pequeño que el ya recorrido con dos puertas, una de cada lado, supuso que se trataban del dormitorio y el baño; Asuma pudo concluir que se trataba de una buena casa, pero eso no era lo que lo había sorprendido desde el momento en que llegó al final del pasillo inicial, sino que, ocupando los sofás, se encontraban Kiba, Rock Lee, Shikamaru y Choji; quienes habían interrumpido su plática en cuanto vieron entrar a Asuma, dirigiendo sus miradas hacia él.

—¿Qué significa esto? —dijo Asuma con la mirada aún en los jóvenes ninjas pero dirigiéndose a Naruto con un tono algo molesto —¿No se suponía que querías que tú y yo hablaramos, Naruto? ¿Qué hacen tus amigos aquí?

—Siento haberle mentido Asuma sensei, pero es que…lo que quería hablar con usted, bueno…todos queremos hablarlo con usted —dijo Naruto titubeante, nervioso y algo tímido —Queremos pedirle algo.

Asuma arqueó la ceja derecha al escuchar a Naruto decir eso, empezaba a tenerle temor a las "peticiones", su corazón latía a mil por hora, pues no sabía a qué tenía que enfrentarse esta vez. Naruto tomó del brazo a Asuma y lo guió hasta el sofá individual invitándolo a que tomara asiento, mientras que él se ubicaba junto a sus camaradas ninja en los otros dos sofás, sentándose junto a Kiba.

—¿Pedirme algo? —preguntó Asuma haciendo una pequeña pausa después —Bueno, hablen.

—Asuma sensei —respondió Naruto después de unos segundos de ordenar las palabras en su mente —les conté a los chicos lo que paso esta mañana…en casa de Kakashi sensei.

Quizá Asuma no lo demostró pero en su interior, sintió como si todo el mundo se hubiera congelado en ese preciso momento, un terrible escalofrío recorrió en una milésima de segundo todo su cuerpo. Naruto les había dicho a todos los presentes que lo había visto tal y como vino al mundo, pero eso no era lo que lo había puesto así, sino el hecho de que nisiquiera se encontraba en su propia casa. Asuma sabía muy bien que si eso llegaba a oídos de más personas, esas personas se lo dirían a otras personas y así sucesivamente hasta haberse enterado toda la aldea, o incluso salir de ella. No podía permitir que eso sucediera, así que con todas sus fuerzas intentaba controlar el miedo que se había apoderado de él y, debía llegar a algún acuerdo con los jóvenes ninja.

—¿Qué?...¿Les dijiste qué?

—Les dije que…lo vi a usted, esta mañana….en casa de Kakashi….desnudo.

—No lo puedo creer Naruto. ¿Eso era lo que tanto querían hablar conmigo?

—L-lo que pasa, sensei, es que…nunca había visto un cuerpo como el suyo —dijo Naruto mirando a Asuma a los ojos —Cuando se…se apareció frente a mí para que no subiera las escaleras, tuve una sensación rara en todo el cuerpo. No me gustan los hombres Asuma sensei, pero su cuerpo sí…y pues…les conté eso a mis amigos.

—*Suspiro*E imagino que todos ustedes están aquí por queee… —dijo Asuma pudiendo adivinar lo que estaban a punto de pedir los jóvenes ninja.

—¡También queremos verlo desnudo Asuma sensei! —respondió Kiba con emoción —Queremos saber por qué Naruto dice todo lo que dice.

—¡Asuma sensei! —continuó Rock Lee inmediatamente después de Kiba —¡Como todos en este cuarto sabemos, Naruto, y yo, estamos locos por Sakura! ¡Por lo que Naruto no tiene ninguna necesidad de fijarse en los hombres! ¡No, señor! ¡Entonces, si Naruto está diciendo esto de usted Asuma sensei, Naruto debió haber visto algo extraordinario!

—Sí, vamos Asuma sensei —prosiguió Shikamaru —ni siquiera Choji o yo que sus somos sus alumnos, lo hemos visto a usted siquiera sin camisa.

—Emm…es que, que yo sepa, eso no está dentro de las obligaciones de un sensei, quitarse la camisa para que sus alumnos lo vean, ¿o sí? —respondió Asuma con una voz irónica desde el sofá donde se hallaba sentado.

—Asuma sensei —dijo Choji que por primera vez no tenía alguna bolsa de frituras en las manos —si acepta a hacer lo que le pedimos, tal vez nos ayude también a descubrir nuestra orientación sexual y le estaríamos muy agradecidos por eso.

—¿Ya no saben que estupideces decir para intentar convencerme, verdad? —dijo Asuma ya algo molesto debido a la petición que los curiosos ninja le hacían.

—¡POR FAVOR ASUMA SENSEI! —imploraron todos los jóvenes a la vez mientras se inclinaban en señal de petición.

—Hmmmpphhh… —refunfuñó Asuma llevándose ambas manos al rostro, notando la desesperación de los ninja, quienes casi se encontraban rogando para que accediera a despojarse de sus ropas —Está bien.

—¡¿EN SERIO ASUMA SENSEI?! —exclamaron los cinco ninja emocionados por las palabras de Asuma.

—Pero más les vale no andar de bocones con todo el mundo contando todo esto, ¿entendieron? —dijo Asuma levantando el dedo índice de la mano derecha queriendo dejar muy en claro ese punto.

—¡SÍ ASUMA SENSEI! ¡NO DIREMOS NADA A NADIE! —respondieron los ninja al unísono.

Asuma dio un gran suspiro y se levantó del sofá, quedando de pie en el centro de los exaltados jóvenes. Asuma comenzó por quitarse el verde chaleco, deslizando el cierre hasta abajo y una vez abierto dejarlo caer al suelo junto a él; prosiguió con la ropa azul que usaba por debajo de la prenda anterior, la tomó del extremo inferior con ambas manos, la deslizó hacia arriba para poder despojarse de ella y una vez fuera la dejó caer junto al chaleco.

Los jóvenes ninja quedaron impactados tan sólo con ver los grandes músculos que el sensei tenía: enormes pectorales, anchos brazos, bíceps y tríceps, abdominales sumamente definidos, la cintura exenta de grasa.

—¡Wow! Asuma…sensei… —Kiba fue el primero en alabar el cuerpo de Asuma —definitivamente tiene el cuerpo más increíble que he visto…

—¿Eh?... Oh, bueno…..gracias….—respondió Asuma, sonrojado de encontrarse con el torso desnudo frente a cinco estudiantes.

—¿Cree que podríamos…amm…usted sabe…tocar? —dijo Kiba levantando la mano, como si se encontrara en clases.

—Hmmmphh….. está bien, adelante —accedió Asuma encontrando algo de inocente curiosidad en los jóvenes.

Los cinco estudiantes se levantaron de golpe inmediatamente de sus asientos al escuchar la aprobación de Asuma, poniendo nervioso a este último por la manera en que las miradas de los estudiantes se hallaban clavadas sobre su musculoso cuerpo mientras, lentamente, se acercaban a Asuma con las manos al frente listas para darse gusto con aquel desnudo y perfecto torso.

A tan sólo milímetros de distancia entre la multitud de manos y el cuerpo de Asuma, este decidió cerrar los ojos y distraer a la mente con algún otro pensamiento, no era el hecho de que mostrara su cuerpo a otras personas puesto que eso lo había hecho muchas otra veces entre amigos suyos, pero esto era diferente, estaba dejando que otros hombres se deleitaran la vista con su desnudo torso, y no solamente eran hombres, eran jóvenes, estudiantes, dos de ellos eran alumnos de él; eso era lo que lo ponía incómodo ante tal situación.

Al momento que hicieron contacto, Asuma pudo sentir cada una de las manos posarse sobre su cuerpo, los cinco pares de manos se distribuyeron en todo su torso. Naruto, Kiba y Choji posaron las suyas en los masivos pectorales; Rock Lee se sintió atraído por el tan marcado y bien definido abdomen del jonin; y Shikamaru, por otro lado, se mantuvo a detrás de Asuma, admirando esa ancha y musculosa espalda que guiaba hasta la estrecha cintura del ninja.

Naruto y Choji estaban absortos en los grandes pectorales de Asuma, posando sus manos enteramente abiertas en ellos y dando apretones, y también acariciándolos en movimientos circulares.

—Nunca había visto cómo debería ser el pecho de un hombre ejercitado en persona… —dijo Choji mientras seguía masajeando el pectoral izquierdo de Asuma.

Kiba, aunque en un principio también tenía toda su atención en el desarrollado pecho de Asuma, no pudo evitar notar los oscuros pezones que este tenía.

—¡Wow! —exclamó Kiba al mismo tiempo que tomaba ambos pezones y les daba ligeros pellizcos.

—¡Oye! ¿Q-qué crees que haces? —reclamó Asuma después de un ligero sobresalto al sentir como sus pezones estaban siendo trabajados.

—Lo siento Asuma sensei, no pude resistirme a hacerlo —respondió Kiba con una voz que dejaba ver que el ninja comenzaba a excitarse. —Estaban tan solitos ahí sin nadie que les tomara en cuenta.

Rock Lee estaba extasiado con el perfecto abdomen de Asuma, pasaba sus manos una y otra vez por el marcado abdomen pudiendo sentir todos y cada uno de los músculos que lo conformaban; llegando al punto de pegar su rostro a él y restregarlo, como si de un lavadero se tratara.

Shikamaru, era quien se encontraba más silencioso de todos, se dedicaba a sentir cada centímetro de esos anchos hombros, esa musculosa espalda y esa delineada cintura; dando ligeros masajes, acariciándola y haciendo movimientos de arriba abajo y en círculos. Shikamaru seguía haciendo lo suyo hasta que moviendo su vista a lo largo y ancho de toda la espalda del musculoso ninja, clavó la vista en estrecha cintura por alguna razón y se dio cuenta que quería ver qué seguía de aquella cintura, quería ver más; después de todo, si algo se hablaba de Asuma, era del gran y bien formado trasero que este tenía; así que , decidido, Shikamaru tomó el elástico del oscuro pantalón y del ajustado bóxer a la vez.

—¡HEY, HEY, HEY! ¡Para tu tren, no dijimos nada de eso antes Shikamaru! —gritó Asuma apenas sintió como algo jalaba su pantalón hacia abajo, tomando ambos elásticos con ambas manos para detenerlo, por lo que Shikamaru sólo pudo bajarlo apenas unos centímetros.

—¡! —la concentración que los otros cuatro jóvenes tenían puesta en ese perfecto torso se vió interrumpida al sentir el brusco movimiento de sorpresa de Asuma.

—Por favor Asuma sensei, déjeme hacerlo —dijo Shikamaru que se hallaba detrás de Asuma, aun sosteniendo los elásticos de la ropa que aún tenía puesta el jonin—No estaré satisfecho si sólo lo veo sin camisa. Su cuerpo es perfecto, nunca antes había visto a un hombre que estuviera tan ejercitado como usted; además, Naruto ya tuvo la oportunidad de verlo desnudo, yo también quiero.

—¡Sí Asuma sensei! ¡Por favor! ¡Déjenos verlo desnudo! —rogaban los demás jóvenes despegando sus manos del cuerpo de Asuma y dando un paso atrás.

—No habíamos quedado en eso, niños —dijo Asuma en tono serio —Habíamos acordado que solamente me quitaría la camisa, querían ver mi cuerpo y ya lo vieron.

—De la cintura hacia arriba no es todo el cuerpo Asuma sensei —respondió Kiba con una sonrisa pícara.

Asuma tenía un gesto de seriedad y molestia, y mientras veía las miradas de súplica que los estudiantes dirigían hacia él no pudo evitar recordar el día anterior y lo que había hecho con Kakashi en su casa, tan sólo llegar esas imágenes a su cabeza su nivel de disgusto creció considerablemente, haciéndolo cerrar los ojos y dando un fuerte suspiro por la situación en la que ahora se encontraba.

Aun sosteniendo los elásticos de su pantalón y bóxer, Asuma no sabía que decisión tomar, nadie le estaba pagando por hacer lo que estaba haciendo, así que no tenía obligación alguna de desnudarse por completo frente a los jóvenes; pero por otra parte, la forma en que los estudiantes le rogaban que lo hiciera era lo que ponía a Asuma en esa encrucijada, ellos solamente querían satisfacer su curiosidad. Finalmente, después de un largo tiempo de silencio, Asuma aflojó lentamente sus manos, soltando así el elástico de sus ropas restantes. Justo en el momento en que Asuma dejó caer sus brazos a sus costados, dando por hecho que permitía que los jóvenes ninja admiraran su desnudo cuerpo, Shikamaru deslizó el pantalón y bóxer hasta los tobillos del musculoso ninja muy lentamente.

Los jóvenes ninja no pudieron articular palabra ante lo que tenían frente a sus ojos. Todos quedaron con la boca abierta, extremadamente asombrados y en shock de lo perfecto que era lo que aún no habían visto del tonificado y musculoso cuerpo de Asuma: las tonificadas piernas, las anchas pantorrillas y el considerable tamaño del miembro del jonin, que aunque se encontraba flácido, apuntando al suelo, podía saberse que poseía privilegiadas dimensiones, que hacían de ese hombre el más hombre de toda la aldea.

Mientras Naruto, Kiba, Choji y Lee se hallaban en shock solamente mirando el frente del viril sensei, Shikamaru también tenía puesto el ojo en algo, por no decir que estaba encantado, pues la posición de cuclillas en que se encontraba para poder bajar la ropa de Asuma anteriormente, le había hecho quedar justamente frente al gran, bien formado y redondo trasero del jonin. Shikamaru no daba crédito a lo que sus ojos tenían en frente, la gente no hablaba sólo por hablar, la retaguardia de Asuma era algo único, ninguna otra persona poseía un trasero como el de su maestro, y de alguna manera lo hacía sentir orgulloso el hecho de ser su alumno.

Siendo la tentación mucho más grande que toda su fuerza de voluntad, Shikamaru levantó un poco los brazos hacia el frente, dirigiendo sus manos hacia esos grandes globos de carne de su maestro, posando cada mano en una nalga, Asuma no hizo más que apretar los puños y alejar su mente de ahí, mientras su querido alumno se dedicaba a apretar, masajear y sentir su trasero en todo su esplendor.

Los cuatro jóvenes que se hallaban en frente de Asuma tampoco tenían planeado quedarse mirando solamente, por lo que todos, a rastras, se abalanzaron sobre las piernas de Asuma para poder abrazarlas, masajearlas, sentirlas y todo lo demás que se le ocurriera a sus curiosas mentes. Kiba era siempre el que no se quedaba dónde estaba el montón, a pesar de también haberse lanzado a los muslos del musculoso ninja, no tardó mucho en dirigir su atención a lo que colgaba entre ellos; con un brazo aun abrazando la musculosa y ancha pierna derecha, Kiba llevo su mano hasta el miembro flácido de Asuma. El desnudo jonin dio un ligero salto de sorpresa cuando sintió la hambrienta mano juguetear con su miembro, pues para ser simple "curiosidad" los jóvenes, en especial Kiba, se comportaban como si un hombre desnudo, musculoso, ejercitado, de cuerpo muy bien desarrollado y tonificado fuese lo que más disfrutaban.

Mientras Shikamaru seguía absorto en lo perfectas que eran las nalgas de Asuma, los demás jóvenes estaban extasiados con sus piernas; pero Kiba estaba deleitándose con el miembro del sensei, lo que empezó como simple jugueteo y pasar su mano por los testículos y pene de Asuma, en un repentino instante se convirtió en masturbación. Kiba comenzó a deslizar el prepucio del aún flácido miembro hacia arriba y hacia abajo, con movimientos suaves y gentiles, tal y como si le hubieran asignado una misión de seducción, y, al parecer, tenía experiencia haciéndolo.

—*Jadeo* ¿Por…por qué estás haciendo esto Inuzuka? —dijo Asuma con los ojos por fin abiertos después de un gran rato de mantenerlos cerrados —Pa…para ya.

—¡Oh, vamos Asuma sensei! ¿Es que me va a decir que no se siente bien? —respondió el canino ninja siempre con una sonrisa maliciosa en su rostro —Además, es lo mínimo que puedo hacer por usted por habernos permitido verlo tal y como vino al mundo, sensei.

Al terminar de hablar, la mano de Kiba se abrazó más al miembro de Asuma y aceleró el ritmo en que lo frotaba, aumentando el jadeo en el sensei y la excitación que este comenzaba a sentir. Nada de lo que había dicho era verdad, puesto que agradecerle al sensei el haberse despojado de sus ropas no le interesaba en lo más absoluto, había estado masturbándolo por el simple hecho de ver la viril herramienta del jonin erecta y en todo su esplendor; y no estaba lejos de poder ver su deseo hecho realidad, pues podía sentir como el miembro de Asuma comenzaba, poco a poco, a endurecerse por el trabajo que Kiba le proporcionaba.

—Inuzuka…*Jadeo*…basta, detente —decía Asuma, sin querer del todo que el joven se detuviera, pues hacía ya un buen tiempo que alguien más le daba placer manual, se sentía muy bien.

—¿En verdad quiere eso Asuma sensei? —respondió Kiba sabiendo perfectamente que Asuma estaba disfrutando —Ya llegamos hasta punto, no hay marcha atrás.

—*Jadeo* Idiota, si sigues así voy a…. —Asuma detuvo sus palabras al sentir que el trabajo de Kiba había dado sus frutos, su miembro estaba totalmente erecto y duro con una pequeña cantidad de líquido pre seminal en la punta del glande, ya no había nada que ocultar a los jóvenes ninja a su alrededor.

El miembro de Asuma era de gran tamaño y estandarte de la hombría del sensei; los jóvenes, aún abrazados a sus muslos, levantaron la mirada para ver el espectáculo que había entre las piernas de Asuma, Shikamaru mismo había regresado al lado de los demás jóvenes al escuchar a Asuma interrumpir lo que decía para ver que ocurría, y al ver el erecto miembro, se quedó ahí admirándolo.

—*Jadeo**Jadeo*…ya estarás contento…*Jadeo*…..

—Wow Asuma sensei —contestó Choji —nunca había visto algo como lo que usted tiene.

—Escuchen…*Jadeo*…esto se terminó, ¿ok? No pienso dejarles hacer algo más —dijo Asuma avergonzado dando unos pasos atrás, apartándose de los jóvenes intentando cubrir con sus manos la gigantesca erección de su miembro, lo cual le era imposible.

—Pensé que iba a venirse para nosotros —dijo Kiba cruzando los brazos y con cara de niño caprichudo.

—¿Qué estupideces dices? —reclamó Asuma al escuchar las palabras de Kiba, haciéndolo recordar en la misma manera en la que Kakashi se dirigía hacia él cuando se hallaban en su casa.

—¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR! —rogaban e imploraban los jóvenes ninja de manera desincronizada.

—¡Es lo último que le pedimos! ¡Por favor Asuma sensei! —decía Naruto en un acto desesperado por convencer al sensei.

Asuma comenzaba a ver las cosas desde otra manera al ver como actuaban los jóvenes cada vez que le pedían ver más, según palabras suyas ninguno de ellos era, o al menos eso creían, gay, incluso Rock Lee aseguraba que tanto él como Naruto seguían interesados en Sakura hasta antes de haber sido testigo del musculoso cuerpo de Asuma en casa de Kakashi. Pero, para no ser alguien que esté interesado en los hombres, los jóvenes actuaban sin vergüenza a nada frente e él, y las cosas que pedían eran un tanto extrañas. A estas alturas, Asuma quería que todo ese asunto terminara, por lo que hizo un último trato con los jóvenes.

—De acuerdo, lo haré. —dijo Asuma en un tono seguro y autoritario —Pero será lo último que permita y luego me largo de aquí.

Los jóvenes pusieron una enorme sonrisa en sus rostros al terminar lo que Asuma tenía que decir, Kiba, por otro lado, se abalanzó hacia donde estaba el jonin, estirando el brazo buscando volver a tomar aquel erecto miembro entre sus manos.

—¡PERO! —dijo Asuma tomando el brazo del canino con fuerza —Lo haré yo mismo. Ya no quiero que sigan tocándome.

—Hummm… —alcanzó a refunfuñar Kiba tras la condición del desnudo jonin.

Asuma sentía vergüenza de lo que estaba a punto de hacer, pues iba a convertir algo tan personal como la masturbación en un espectáculo para unos estudiantes "curiosos", su cuerpo empezaba a sufrir un ligero temblor por el miedo y vergüenza que le provocaban las miradas atentas de los jóvenes que no perdían detalle alguno de las acciones de Asuma.

Cuando por fin se decidió a comenzar, Asuma bajó la mirada hacia su aun completamente erecto miembro y su mano se ajustó al ancho grosor de este, y comenzó el trabajo lentamente, de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba, una y otra y otra vez. Los jóvenes estaban absortos en aquel enorme miembro siendo trabajado por su perfecto poseedor, nadie decía una palabra, la habitación se encontraba bajo un silencio absoluto, sólo se podían escuchar el sonido del prepucio siendo constantemente frotado y la pesada respiración de Asuma, quien mantenía los ojos cerrados imaginándose solo para alivianar su vergüenza y poder terminar de una buena vez.

Lamentablemente, su técnica no parecía tener un efecto positivo en él, pues podía sentir como el duro miembro perdía poco a poco su rigidez y tamaño; Asuma abrió los ojos para poder mirar lo que ocurría, maldiciendo a su propio pene por jugar en contra suya en un momento así, y aunque el avergonzado ninja seguía trabajándolo, acelerando el ritmo, este no daba señal alguna de que fuera a retomar la dureza de antes.

Antes de que su miembro volviera a estar completamente flácido, Asuma estaba decidido a no estar más tiempo con los cinco estudiantes, quería terminar todo de una vez, por lo que mientras con su mano derecha seguía trabajando su viril herramienta, movió su mano izquierda dirigiéndola hacia su pecho, específicamente hacia su pezón izquierdo y comenzó a retorcerlo y dar ligeros apretones con sus dedos índice y pulgar. Los jóvenes estaban extasiados ante tal acción del sensei, unos no pudieron evitar comenzar a "despertar" bajo sus pantalones ante aquél espectáculo de placer que el musculoso ninja estaba ofreciéndoles. Asuma pudo sentir en su mano como su miembro comenzaba a sentir placer mediante el trabajo que hacía a sus pezones, volviendo a endurecerse tomando su gran tamaño, por lo que continuó así sin interrupciones, cerrando nuevamente los ojos y levantando el rostro cediendo ante el placer que él mismo se provisionaba.

Tres de los cinco jóvenes; Kiba, Shikamaru y Lee, no se resistieron a tan sólo observar, por lo que decididamente liberaron sus miembros de la prisión en la que se había vuelto la ropa que llevaban puesta; por otro lado, Naruto y Choji sólo les era suficiente el sobar y masajear a su despierto "amigo" por sobre la ropa, sintiendo igual grado de excitación que el resto de sus colegas. Asuma comenzaba a jadear nuevamente y a emitir ligeros gemidos debido al nivel de excitación que su cuerpo entero estaba sintiendo, le parecía imposible parar en este punto.

Cuando pudo predecir que el momento de venirse estaba cerca, Asuma aumentó considerablemente la rapidez con la que frotaba su extremadamente duro y erecto miembro, a la vez que también aumentaba la fuerza con la que retorcía su pezón trabajado por su otra mano, bajó el rostro, abrió los ojos y pudo ver como los jóvenes no se quedaron atrás y también se masturbaban debido al placer que él les provocaba. Prácticamente sentía como el semen se movía desde sus testículos hacia su pene, por lo que Asuma dobló sus piernas aproximadamente unos 40 grados e inclinó un poco su espalda hacia adelante ante la gran cantidad de placer que ahora sentía, cada vez respirando más fuertemente y gimiendo más fuerte, mientras ambas manos continuaban haciendo su trabajo.

—¡AAAAAAGHHHHH! —exclamó fuertemente Asuma intentando ahogar el grito, mientras grandes y abundantes cantidades de semen salían disparadas constante y fuertemente desde el miembro del jonin, recorriendo largas distancias desde donde se encontraba de pie hasta donde estaban sentados los jóvenes ninja.

Los cinco estudiantes no quisieron quedarse atrás, por lo que entre gritos ahogados, gemidos y demás escándalo, los jóvenes se corrieron, disparando el blanco semen quienes sacaron sus miembros, y quienes no dentro de su misma ropa, haciéndose notar una enorme mancha en la parte de la entrepierna de sus pantalones debido a la cantidad de semen.

Asuma tardó varios minutos para poder descargar todo el líquido blanquecino, hacía bastante tiempo desde la última vez que se había masturbado, y extrañamente esta ocasión se había sentido bastante bien, el placer que sintió fue demasiado. Cuando su miembro finalmente se quedó sin más semen que expulsar, regresó a su flacidez y Asuma se sentó en el sofá donde ya se había sentado anteriormente, el sudor había recorrido todos y cada uno de los definidos músculos del agotado y satisfecho sensei, mientras que los jóvenes ninja, exhaustos de tanto placer manual y visual, se encontraban derrumbados, algunos en el suelo y otros en uno de los sofás, todos los presentes en la habitación intentando descansar y regular su respiración.

—*Jadeo*…*Jadeo*…Necesito tomar una ducha… —dijo Asuma más relajado pero aun jadeante reposando en el sofá individual —¿Por dónde está el baño?

—Por ese pasillo…*Jadeo*…la puerta de la derecha —respondió Naruto apuntando a un pasillo que se encontraba en la pared derecha de la sala de estar.

Asuma se levantó lentamente del sofá después de haberse respuesto un poco y se dirigió hacia donde, anteriormente, había estado de pie para recoger toda su ropa y dirigirse, tal y como se encontraba, desnudo, en la dirección indicada por Naruto, desapareciendo tras cerrar la puerta a su espalda.

—Tiene la verga más grande que he visto —dijo Kiba sonriendo, aun recostado sobre el sofá repondiendose del cansancio y excitación.

—¡Y yo que creía que Guy sensei tenía buen cuerpo! —admitió Lee haciendo mil y un ademanes que lo ayudaban a expresarse mejor.

—¡Sus pectorales eran como dos enormes montañas! —continuó Choji mientras abría una bolsa de frituras.

—Si crees que los pectorales eran como dos montañas, es porque no viste lo que yo vi Choji —dijo Shikamaru corrigiendo a su amigo —El trasero de Asuma sensei es increíble, nada puede compararse a eso, sus nalgas son tan firmes y suaves a la vez.

Los jóvenes siguieron intercambiando experiencias con el cuerpo de su maestro y entre tanto festejo y palabrería no notaron que uno de ellos se había excluido de toda plática y, apartado de los demás, se encontraba con una cara de afligido, Naruto; a pesar de estar satisfecho sexualmente hablando, no se sentía del todo bien pues en algún lugar de su interior algo le decía que lo que habían hecho no era algo correcto y se sentía mal con Asuma por haberlo inducido a que hiciera todo lo que los estudiantes, incluido él, le pidieron.