Los personajes de esta historia no me pertenecen.
RRRRR: Los personajes Gritan.
"Rrrrrr": Los personajes piensan, o hablan por un micrófono.
1º. LA FUGA.
Los dos jóvenes huían, los perseguían una jauría, pero ellos eran los más rápidos. A veces cuando llegaban a una intercesión, los dos se separaban para volverse a juntar calles más abajo. Sus perseguidores también se separaban. Pero ellos notaban que cada vez había menos gente detrás de ellos.
Los dos jóvenes estaban más preparados, eran los dos más preparados para huir. Llevaban haciéndolo todo el día y el anterior, en realidad cuatro días. No podían salir de su casa, en cuanto salían sus locos compañeros de instituto empezaban a perseguirlos. Todo por un reto del loco del director. Un reto lanzado en venganza por la última humillación recibida por estos dos rebeldes.
- ¿No se cansarán? - dijo él- deberían saber que somos muy superiores a ellos. No lograran cógenos ni en mil milenios.
- ¡Que prepotente! - le contestó la chica.
-Venga Akane, tú sabe tanto cómo yo que no tenemos rival entre nuestros compañeros, tal vez Kuno y Ukyo se acerquen un poco.
-Aladea de superioridad y te ganaran, Ranma- le contestó ella- ¿Kuno? -dijo con desprecio- ese no se acerca ni un poco ni un mucho.
-Kasumi se va quedar sin el encargo que nos pidió- dijo Ranma- y todo por el loco ese del director.
En ese momento apareció delante de ello Kuno.
¡RANMA!, ¿COMO OSAS METERTE CON MI PADRE?, EL DIRECTOR DEL…- y fue arrollado por los dos jóvenes en su loca carrera y lanzado directamente a la torre de Tokyo, donde se incrustó.
- ¿Qué fue lo que se ha cruzado en nuestro camino?, No he llegado a verlo- dijo la joven con ironía.
-Creo… me parece… haber visto por un segundo a… ¿Kuno? - contestó con más ironía el chico.
-Pues parece ser que salió volando, espero que lleve paracaídas. - dijo Akane riendo.
Al rato dejaron de correr al parecer no los seguía ya nadie, y pudieron comprar el encargo, volviendo al dojo Tendo, en el camino encontraron a sus perseguidores tendidos por los suelos cansados de correr. Desde el suelo los miraban con frustración, no se aguantaban de pie, las dos presas estaban a centímetros y no podían ni siquiera tocarlos. Pero, aunque parecía que estaban a salvo los dos jóvenes, tenían cierta preocupación.
-Qué raro ha aparecido Kuno. Pero no Ukyo y lo ha hecho desde el primer día- dijo Ranma preocupado- Es compañera nuestra y ayer nos siguió y nos puso las cosas un poco difíciles.
-También aparecieron Ryoga, Mousse y Shampoo- dijo Akane con rabia- También se añadieron a la fiesta del director Kuno, aunque no pertenecen al Furinkan.
-Y la bruja de su hija-dijo Ranma- ¡Estate atenta estos cinco planean algo! y en breves momentos recibiremos su ataque… lo presiento
-Yo también, yo también.
Quedaba poco para llegar al dojo y los dos estaban seguros que sería en esa zona donde recibirían el ataque.
No se equivocaban, los dos jóvenes eran observados por cinco personas, hambrientas de victoria. Atacarían desde cinco puntos a la vez y si lograban conseguir que su plan fuese prefecto dejaría a los dos jóvenes acorralados, como si estuviesen en una jaula, sin ninguna posibilidad de escapar. No se acababan de fiar, Ranma y Akane parecían que se habían vuelto más fuertes desde de la fallida boda, hacía casi medio año. Parecían resentidos, sobre todo y únicamente contra ellos. Desde que Ranma estaba entrenando a Akane, esta era más hábil y fuerte.
-Sabéis lo que ha prometido el director Kuno-dijo Mousse- Debemos ganarles y dejar de lado sentimentalismos.
-No me gustaría hacerle daño a la bella Akane- dijo Ryoga con rabia. - No entiendo que ve en un imbécil como Ranma, que juega con cuatro novias.
-Y lo dice un imbécil que juega con dos o más chicas chicas-dijo Ukyo.
- ¡Ya tuvo que hablar la maniática de la espátula…! - y recibió una caricia de dicha espátula.
-No me tenía que haber aliado con vosotros-contestó Ukyo con furia- con los poco unidos que estamos fracasaremos.
-En eso estamos de acuerdo- dijo Shampoo- yo sola me basto para vencer a Airen y la chica violenta.
-Yo le llevaré a mi prometido y Akane Tendo a mi padre, ¡hohoho! - comentó Kodachi-unas personas de clase baja como vosotros no podéis competir conmigo.
Al pobre Mousse se la acababa la poca paciencia que tenía.
-Venga que se escapan- y los cinco "aliados" se lanzaron al ataque.
"Esto no va acabar nada bien"-pensaron varios de ellos.
-Akane, ¿has detectado esas auras de combate?, son elevadas.
-Si son ellos, Pero parece más preocupados en matarse entre ellos que atacarnos a nosotros.
-Ojalá se peleen entre ellos y nos dejen en paz, yo ya estoy harto de tanta persecución, vaya semanas nos esperan, si no hacemos algo.
-Si- dijo su amiga con cara de designación. - Pero eso no pasará, no nos dejaran en paz.
- ¡CUIDADO AKANE, QUE LLEGAN! -gritó Ranma
Fue entonces cuando los atacaron, siendo rodeados por los cinco jóvenes.
-Ya veo que no habéis caído en mismo error de ayer-dijo de forma prepotente Ranma. - Ayer no fue divertido acabar con vosotros de uno en uno. Hoy promete ser más divertido.
-Akane, por favor rendíos sin pelear-dijo Ukyo- No quiero haceros daños a ninguno de los dos.
-Lo siento Ukyo, pero no me rebajaré ante el director y sé que Ranma tampoco.
-Akane tiene razón. -dijo Ranma-No me dejaré controlar por el director Kuno.
-Ranma, Akane- suplicó Ryoga- rendíos, aunque yo a Ranma si le haría daño.
-De eso nada si alguien tiene que sufrir daños es Akane- dijo Shampoo y Kodachi dijo que si con la cabeza.
-A mí, Akane me da igual, prefería que no, no tengo nada contra ella- dijo Mousse- ¡PERO RANMA DEBE MORIR!-esto último lo dijo con mucha rabia y gritando.
-Este grupo nos tienen mucho aprecio- dijo Ranma con ironía.
-Demasiado- le contestó su amiga también irónica.
- ¡No es justo!, tú lucharas contra tres y yo con los dos estúpidos. - dijo Ranma
- ¿A quién llamas tú, estúpidos? - dijeron los otros dos chicos, y Ranma se los quedó mirando sin decir nada, pero con su mirada lo dijo todo.
-Claro que no es justo. Hay que librar a la dulce Akane Tendo y a la chica de la trenza de la esclavitud de Ranma Saotome y conmigo nadie cuenta.
- ¡El estúpido que faltaba por llegar! - dijo Ranma con fastidio.
- ¡Si, el estúpido de Kuno! -contestó Akane con designación.
-Akane…- dijo Ranma…
-. Que comience…-continuó su prometida.
-…El show- dijeron los dos. Y atacaron a sus rivales. El joven se enfrentó a los tres chicos y su amiga a las tres chicas.
- ¿No son muchos y fuertes? - preguntó Akane.
-No Akane, nosotros… -dijo el joven y cayeron derrotados Kuno y su hermana.
-…Somos mucho más fuertes…- continuó Akane y los derrotados fueron los dos chicos chinos.
-…Que ellos- acabó el chico de la coleta, y cayeron al suelo los dos últimos.
Los dos prometidos acabaron espalda contra espalda y en posición defensiva.
-Qué raro los creía más fuerte, antes teníamos más problemas para acabar con ellos. - dijo la joven sorprendida.
-Han debido dejado de entrenarse y han perdido potencial- le contestó su amigo- darte prisa que Kasumi está esperando su encargo.
-Si- dijo Akane recogiendo del suelo la compra que le había encargado su hermana.
Los dos siguieron andando hacia el dojo como si nada hubiese pasado.
los dos prometidos no se dieron cuenta que dos personas los miraban.
-No, te equivocas Ranma, no son ellos los que se han vueltos débiles. - dijo Cologne.
-Sois vosotros los que os habéis vuelto extremadamente fuertes- dijo Happosai.
-Hace tiempo que superan a sus padres, y son muchos más fuertes que tú y yo a su edad. Esto puede ser un problema para ellos, y para el resto de nosotros.
-No deben seguir progresando o nos superaran- dijo el viejo verde.
-Y tú ego machista y narcisista no lo soportaría- dijo la vieja.
-A ti tampoco te gusta que dos jóvenes te superen-le contestó su realmente viejo amigo- Hemos sido las dos personas más fuertes del mundo durante muchas décadas, ahora llegan dos niñatos y en casi dos años nos pasan la mano por la cara.
-Pueden ser un problema. Los dos son tercos, en la lucha empiezan a coordinar sus movimientos, tú y yo tardamos décadas en conseguir hacerlo de forma casi perfecta, ellos dos lo harán en semanas y será de forma completamente perfecta. Son rebeldes, no se dejan dominar, ni soportan la autoridad. Tenemos que conseguir tutelar a estos dos rebeldes.
-No podemos hacer nada si son acosados, por sus compañeros o sus ahora caídos amigos- dijo señalando a los seis jóvenes caídos y derrotados. - ¡Y tú tienes parte de culpa al incitar a tú biznieta!
- ¿Yo? - contestó la vieja bruja, haciéndose la inocente con una sonrisa falsa- venga ya, por intentar que mi "pobre" biznieta consiga un buen novio. Ja, Ja, Ja.
Los dos se separaron y cada uno volvió a su casa.
Los seis jóvenes se levantaron como pudieron y se arrastraron al Café Gato.
- ¿Dónde os habéis metido? -dijo Kasumi preocupada. -Ya pensaba que no llegaríais a tiempo para hacer la comida.
Ranma y Akane habían entrado a casa y fueron directamente a la cocina.
-Se han debido de entretener, correteando por ahí, jugando a pillar con sus amigos. - dijo Nabiki con una sonrisa pícara.
Akane y Ranma se quedaron mirando sorprendidos con la revelación de la hermana mediana, y los dos se giraron hacia Nabiki con una sospecha en la mente, y unas sonrisas sádicas en sus caras.
- ¿No nos habrás vendido...- empezó Akane
-. Cuando salimos a la calle...-continuo Ranma
-…A la gente del Furinkan y a nuestros "amigos"? - siguió Akane, acercándose con una sonrisa siniestra a su hermana.
-Como se coordinan estos dos últimamente- dijo Nabiki nerviosa intentando salir de la cocina, pero Ranma le cortó el paso, el joven la miró con una sonrisa maligna en los labios.
- ¿Ibas alguna parte?, queridísima Nabiki-dijo Ranma irónico.
Nabiki se asustó, ¿de dónde habían aprendido estos dos a ser tan perspicaces?, Ranma se acercó y ella retrocedió, entonces se dio cuenta que Akane le cerraba el paso por detrás. Parecían dos miembros de una manada acorralando una presa indefensa, y ese momento vio que estaba más indefensa que nunca y que era la presa perfecta ante los dos depredadores perfectos, estaba atrapada y no podía huir de ellos.
- ¿Es que no puedo conseguir unos dinerillos con cierta información? - dijo Nabiki con una sonrisa nerviosa en el rosto
- ¿Cuánto? - preguntó Akane furiosa.
- Cinco… cinco mil yenes- dijo fastidia Nabiki.
-Nabiki, Nabiki, Nabiki, ¡MIENTES! - Gritó Ranma con una sonrisa perversa. Pasándole un dedo por el cuello amenazador.
-Nabiki, debería darte vergüenza- dijo Kasumi.
-Una tiene gastos... –dijo asustada, riéndose nerviosa. Desde la boda fallida los dos prometidos tenían un humor explosivo, además ella pensaba que su hermana pequeña y su posible futuro cuñado la culpaban del desastre de la boda, como así era. Pero desde entonces y desde el entrenamiento que sometía Ranma a su prometida, los dos también se coordinaban mejor en sus ataques y estos ataques eran todavía más salvajes y algo le decía que hoy ella iba a salir perdiendo. -Kasumi al menos tú ponte de mi lado.
-Tú misma te lo has buscado- dijo la hermanan mayor, dejándola sola ante los dos más jóvenes.
- ¿CUANTO? - le preguntó Akane enfadada.
-Treinta… no cuarenta... no, no, son sesenta.
- ¿De veras? - dijo Ranma desconfiado e irónico.
Nabiki miró a los dos jóvenes estaban desafiantes no se contentarían con una mentira y con el carácter que tenían últimamente lo tenía extremadamente difícil engañarles. Parecían buitres que hubiesen encontrado carroña, su precioso dinero.
-Trescientos cincuenta mil- dijo ella al fin.
- ¿Es todo? - preguntó el chico de la trenza suspicaz
-No fue un millón de yens. -Reveló nerviosa en contra de su voluntad.
-Bueno Nabiki se buena y "dasno" el noventa y cinco por ciento, con eso estará bien, ¿no Ranma? - dijo Akane con una sonrisa nada simpática, y su prometido asintió.
- ¡No es justo!, ¡no lo es! - dijo Nabiki- yo he hecho todo el trabajo.
- ¡Claro que no es justo! - dijo Ranma mosqueado- tú nos traicionas, nos vendes y ¿no te lo vamos a tener en cuenta?, no nos conoces ni a tu hermana y ni a mí. Pues ya es tiempo de que lo hagas.
- ¿Justo dices? - colaboró Akane enfadada- deberíamos quédanos un noventa y nueve por ciento, por lo del hoy y por todas las fotos que has vendido a nuestra costa este último año.
Al final Ranma y Akane se repartieron seiscientos mil yenes y le dieron a una llorosa Nabiki cien yenes, lo que quedó se lo dieron a Kasumi para el mantenimiento de la familia.
- ¡Gracias Nabiki!, por tu generosidad- dijo Ranma irónico.
-Cuando quieras hacer negocio con nosotros. -le dijo su hermana pequeña riéndose- ya sabes a cómo esta nuestro precio.
Ranma y su prometida salieron alegres de la cocina, y bromeando entre ellos.
Nabiki llorosa sentada en una silla miraba el dinero que le queda. Parecía que se había visto obligada a vender hasta la última gota de sangre y su alma.
- ¡No es justo!, ¡no es justo!, ¡no es justo! - repetía llorando.
-No, No lo es, siempre te aprovechas de ellos dos, ten cuidado últimamente están muy resentidos y saltan a la mínima. Te aconsejo que cierres tú negocias respeto a ellos, o te acabaran arruinando.
-Pero, ¿Por qué lo debo pagar yo? - contestó su hermana. -yo que lo había ganado de forma honrada.
-No fue de forma muy honrada- le contestó su hermana mayor-Te has aprovechado de ellos durante mucho tiempo y se han cansado. Lo bueno es que ahora parecen estar más unidos y parece que no se pelean tanto.
-Pero a mí me despluman- dijo Nabiki. - y lo hacen juntos y lo que es peor, ¡con mis técnicas! y las utilizan aún mejor que yo misma. -Lloraba la siempre fría Nabiki.
Ranma y Akane salieron de la cocina y subieron al piso de arriba. Akane abrió la puerta de su habitación y el chico iba hacia la suya.
-Ranma, ¿quieres entrar a mi habitación?
Él entró, y se quedó mirando a su prometida.
Ella se acercó al escritorio y miró las flores que tenía en él.
- ¡Oh no!, ¡se están muriendo! -dijo ella con pena.
-Si quieres más ya te compraré otro ramo, aunque ese me costó bastante.
-Y con razón, -contestó la chica-solo se venden durante una semana al año, el resto del año se cultivan en invernaderos y no se venden, o se cultivan silvestres en un valle a medio día de aquí.
-Te prometo si quieres, que iré a ese valle y te traeré esas flores que te gustan tanto, pero no sé cuándo pode ir. -dijo él.
Akane, lo miró y sonrió, algunas veces era muy agradable, pero últimamente era muchas veces.
Ella se sentó en la cama y le pidió que se sentase a su lado.
- ¿Pasa algo que quieres? - dijo él preocupado.
-Nada quería pasar un rato tranquila, y supongo que tú también deseas un poco de paz, como ahora no tenemos casi ni un minuto de respiro, y algo me dices que en tu habitación no tardaran mucho en molestarte.
- Yo creía que me iba a proponer…- empezó con una sonrisa picarona.
- ¿QUE PENSABAS, ESTUPIDO Y PERVERTIDO? - dijo ella pegándole con su mazo.
-Nada Akane, nada- riendo con una risa incomoda y falsa, dolorido y tocándose la cabeza- que dolor, que golpe me has dado, que daño. Hoy no tengo ni ganas de empezar a discutirme contigo, ni tampoco quiero, estoy demasiado cansado. Han sido cuatro días agotadores.
Ella lo miró se había puesto serio de golpe. Últimamente estaba un poco extraño y se dio cuenta que ella también. Hacía tiempo que no buscaban pelease y parecía que les gustaba estar los dos juntos.
-Yo tampoco tengo fuerzas para tener una bronca contigo- y se apoyó en la pared, él la imito.
-Si nos viesen los pervertidos de nuestros padres así, dentro de una hora seriamos marido y mujer. - dijo el chico riéndose mirándola.
-Pues que no se enteren- dijo ella riendo con malicia- por eso he cerrado la puerta.
Él la miró con sorpresa y le sonrió agradecido. Pero en ese instante.
- ¡RANMA! – Se oyó una voz- ¡es hora de entrenar!
- ¡Mierda!, el viejo, no me podía dejar en paz. -dijo él fastidiado en voz baja.
-En su habitación no está- dijo Soun.
-Encima mi padre se ha añadido a la fiesta- dijo Akane en voz baja, fastidiada también.
-Akane, ¿está ahí Ranma? - dijo Genma.
La joven miró al joven y este negando con la cabeza, con la mirada suplicando ayuda.
-No, ¡no está! Cuando volvimos del encargo de Kasumi se separó de mí y no lo he vuelto a ver. No sé dónde estará.
-Si lo ves, bajad los dos al dojo. Queremos que tengáis una sesión de entrenamiento por parejas- dijo Soun.
Los dos jóvenes se miraron asustados. Últimamente estas secciones se repetían continuamente, los dos las odiaban. A ellos le gustaba entrenase juntos, sin mediación de sus padres, enfrentarse el uno contra el otro. Así, aunque no lo confesasen se divertían mucho. Pero luchar emparejados contra los locos de sus padres les producía agobio.
-Vale papá, si lo veo ya se lo diré- dijo Akane. Y sonriendo pícaramente a su amigo dijo en voz baja-Hasta la hora de comer no te espero ver, pero eso no significa que te vayas de aquí.
Él sonrió entendiendo la broma de su amiga y los dos se quedaron recostados en la cama apoyándose en la espalda en la pared. Haciéndole compañía el uno al otro, disfrutando de la tranquilidad relativa que se había roto el último día de clase de la semana anterior.
CUATRO DIAS ANTES…
Ranma y Akane corrían para llegar a tiempo al instituto, como siempre salían tarde, cuando no se levantaba tarde uno lo hacía el otro, o tardaban mucho en desayunar, o se pasaban entrenando y después tenían que ducharse y comer a toda velocidad.
- ¡Que llegamos tarde! - repetía la joven.
- ¿Y quién tuvo la culpa? Ayer te quedaste hasta tarde viendo esa película de terror tan mala. Y te has dormido.
- ¿Y quién se quedó conmigo? - le respondió ella enfadada.
-Me obligaste- se defendió él, la chica se pasó toda la película abrazada al brazo del chico con tal fuerza que el joven tenía marcas en el brazo.
De repente el joven se puso en tensión, cogió a su compañera en brazos y saltó subiendo al tejado de la casa más cercana.
- ¿Se puede saber qué haces? - dijo la joven enfadada. - cómo lleguemos tarde…
- ¡Calla! - le ordenó él en un susurro.
Ella se calló por qué en ese momento vio a Shampoo en la calle en su bicicleta.
- ¿Dónde debe estar Airen?, hace un momento que lo he visto por aquí con Akane- dijo la china.
Entonces cerca de allí apareció Ukyo, iba en dirección al Furinkan.
- ¡Tu chica maniática donde has escondido a mi Airen!
-No lo he escondido y si lo hubiese visto no te lo diría- dijo la otra chica enfadada- "Pero que confianza se cree tener esta tonta con mi Ran-chan"- pensó Ukyo.
La conversación fue degenerando hasta que las dos empezaron a luchar.
-Baja y contenta a tus dos novias-le dijo Akane con sarcasmo a su prometido.
- ¡Y un cuerno! - le contentó el chico con genio- No tengo ganas de ver a "esas dos".
La forma que mencionó a "esas dos" le hizo pensar a Akane que el joven estaba aún un tanto resentido contra las dos chicas y se lo quedo mirando.
-Vamos que llegamos tarde- dijo Ranma.
Y los dos corrieron por los tejados hasta llegar sin problemas a instituto. Y entraron, no sabían que allí les esperaba su peor mal de cabeza de las dos próximas semanas.
Mientras se dirigían a clase Akane pensó en la frase que había escuchado a su prometido: "y un cuerno", entendía el significado de la frase. "Ranma debería ver menos películas malas, que últimamente se le está poniendo un lenguaje muy soez. Para que después se queje de lo que yo veo", -pensó la joven.
-Que lenguaje más ordinario estás pillando, "¡nene!"- le dijo la chica, con una sonrisa burlona, remarcando nene.
-Mira quien habla, "¡nena!"- le contestó él también de la misma forma burlona.
Entraron en la clase y se sentaron en sus mesas y al mirar enfrente vieron en la mesa del profesor una figura de la cabeza del director, y la pizarra tapada con una cortina.
- ¿Qué nueva tontería ha maquinado este tío tonto? - dijo Ranma.
-No lo sé, pero pronto lo averiguaremos. Y parece que no nos gustará.
-Sí, este personaje esta tan loco como sus hijos.
Entonces entró Ukyo con aspecto de haberse peleado, tenía marcas de lucha y se apoyaba en su espátula.
-Hola Ran-chan, Akane. ¿Cómo habéis llegado hoy? No os es he visto.
-Hemos descubierto un atajo nuevo, lejos de "problemas"- dijo Ranma con frialdad.
- "No, aun no les ha perdonado la trampa que me tendieron, la semana pasada" · - pensó Akane.
Entonces entró el profesor y empezó la clase al cabo de un rato de la figura empezó a salir música y el director habló a través de ella.
- "Hola alumnos del instituto Furinkan, revisando los archivos he descubierto que no tenemos himno de le escuela..."
-Ya sabía yo que este hombre maquinaba algo.
-Me temo que habrá compuesto un horrible himno que quiere que cantemos. - comentó Akane.
-Pues lo tiene claro- le respondió su prometido- yo no voy a cantar nada compuesto por ese personajillo o mandado componer por él. Debe ser peor que malo.
"… Por eso para que cada mañana empecéis contentos el día, cantaréis un alegre un himno que será un canto a la gloria y de alabanza a vuestro amado y querido director, si miráis en vuestra pizarra leeréis la letra..."
Y el maestro con designación, cansancio y negando con la cabeza, no estaba de acuerdo con esa horrible idea, quitó la cortina y apareció ante ellos la horrible letra del nuevo himno de la escuela.
Entonces de la figura salió una horrible tonada tocada por el director con su ukulele y antes que el director empezase a cantar su himno, entre Ranma y Akane cogieron la figura y la lanzaron por la ventana, sus compañeros y el profesor los aplaudieron.
- ¡Qué idea más imbécil ha tenido hoy! - dijo Ranma enfadado.
-Como oiga esa canción necesitaré pastillas para el mal de cabeza- Colaboró Akane enfadada.
Al momento se abrió la puerta y apareció Tatewaki con la figura por sombrero.
- ¿Quién ha osado a lanzar esta birria sobre la estrella del Furinkan…?
No pudo seguir Akane de un golpe lo lanzó por la ventana que un momento antes había abierto Ranma.
- ¡Vete a tomar viento! - dijo la chica.
- "Esta Akane está aprendiendo un vocabulario muy divertido y florido"- pensó Ranma divertido.
- "Me da miedo la coordinación que tienen Ran-chan y Akane en los últimos días. No hace falta ni siquiera que se comuniquen. Cuando uno empieza algo, el otro lo comprender al instante y lo acaba. Qué envidia me dan. Se complementan a las mil maravillas. Como sigan así jamás estaré a su nivel"- pensaba Ukyo asustada.
Entonces por los altavoces de la escuela se oyó al director de nuevo.
-Que todos los alumnos se reúnan en el patio.
Al reunirse en patio el director fue a darle una de sus locas charlas.
- "Viendo el sabotaje del himno por parte de los dos alumnos más rebeldes y problemáticos del instituto. Me veo obligado a coger dos semanas de baja por depresión. En lo cuales vosotros os socializareis con vuestro amado director y no vendréis a clase."
-Bueno al menos ha tenido una idea buena este director- dijo Sayuri
-Si-contestó Akane.
-No me gusta, planea algo retorcido- dijo Ranma.
-Tú siempre tan desconfiado, Ranma-dijo Akane, pero ella opinaba los mismo.
- "Pero en esas dos semanas tendréis una actividad extra. Deberéis tráeme prisioneros a los dos responsables del destrozo."
- ¡Y UN CUERNO! - gritó Akane- ¡NO NOS DEJAREMOS COGER!
- "Todo se hará con estas condiciones:
1º. La hora límite será dentro de dos semanas y dos días, es decir lunes a esta misma hora. Las 9 de la mañana.
2º. Podrán participar todos, incluso lo que no son alumnos del Furinkan.
3º. Los únicos sitios que no podrán perseguirse será en la casa donde viven los dos rebeldes y recintos públicos, centros comerciales, tiendas, iglesias, templos, etc."
-Ya sabía yo que planeaba lago sucio- dio Ranma.
-Y tan sucio- le contestó Akane.
-….6º. El transporte público: estaciones de metro, ferrocarril, etc. y el Furinkan quedan excluidos del punto 3º.
7º. Cualquier estudiante que los ayude será castigado, eso incluye a Nabiki Tendo, al menos fuera de su casa."
Y siguió comentando las diversas condiciones.
-Me parece que voy a sacar algo bueno de esto- dijo Nabiki sonriendo, pensando en el futuro negocio que con esto se le abría...
- "Y ahora el premio… y el castigo:
-A quien o quienes me traigan a Ranma Saotome y Akane Tendo, antes del lunes a la hora establecida le concederé cualquier deseo que me pida."
Todos los chicos miraron a Akane, sabiendo el deseo que pedirían.
-Me imagino que quieren estos pervertidos-dijo Akane con miedo.
-Pues lo tienen claro- le respondió su prometido enfurecido- no pienso dejar que eso pase. Quien te ponga un dedo encima pasará una temporada en una cama comiendo sopa, por qué no tendrá dientes y todos los huesos rotos. Y no creo que el director cumpla con su palabra.
-Pues yo sé lo que voy a pedir cuando os capturé a uno de los dos- dijo Ukyo, mirando a Ranma, este y su prometida sabían a lo que se refería.
-Que te lo pienses. Lo que ha dicho Ranma de la paliza te pasará a ti si osas tócanos un pelo a uno de los dos, por mucho aprecio que te tenga Ukyo, te mandaré al hospital. -contestó Akane.
- "Si no lográis tráeme a esos dos díscolos, suspenderéis todo el curso y volveréis a repetir el año que viene y… el otro quizás"-dijo el director.
-Saotome, Tendo dejaos pillar que va en ello nuestro futuro.
-Por vuestra culpa nos castigaran a todos.
- "Si son capturados, los dos rebeldes limpiaran ellos solo el instituto hasta final del curso y el que viene quizá"-siguió el director.
-Estas condiciones no me gustan- dijo Akane
-Ni a mí, prepárate que me temo que vamos a tener que salir corriendo ya mismo- dijo Ranma.
"El tiempo para capturarlo empieza…A…HO…RAAAA"
Todo pareció moverse a cámara lenta todos los alumnos se abalanzaron sobre los prevenidos rebeldes. Ranma cogió a su prometida en brazos y saltó de cabeza en cabeza y salió huyendo. Cuando se alejó dejó a Akane en el suelo y se distanciaron corriendo del grupo de perseguidores.
-Ranma Saotome, déjate coger y permite que mi deseo sea sobre Akane y la chica de la trenza se haga real…- dijo Kuno blandiendo su espada de madera.
- ¡Ni en tus mejores sueños! - dijo Akane dándole un puñetazo en el costado derecho, mientras Ranma hacia los mismo en el izquierdo. Kuno cayó al suelo desmayado.
Los dos fugitivos saltaron la valla del instituto y se perdieron entre los tejados de Nerima.
-Pobre Kuno no está preparado para enfrentarse a esos dos- dijo Ukyo con lastima mirando a Kuno y dándole pataditas con el pie- Puede que yo tampoco, ni Ryoga ni Shampoo.
Ranma y Akane llevaban huyendo toda la mañana. Habían parado a descansar en un parque, pero fueron encontrados pronto por sus compañeros.
A la fiesta se juntó primero Kodachi, y después los dos chicos chinos y por último Ryoga. Ranma y Akane sabían que ganarían a sus "amigos" si estos actuaban por separado.
-No sé cómo pueden seguir las locuras de ese director- dijo Akane resoplando en un momento de reposo, apoyada a un árbol.
-Están amenazados, ese director… como se nota que es de la familia Kuno. -comentó el chico con rabia, a los dos les faltaba aire.
-Nadie se salva en esa familia-dijo Akane.
-Sí, les ha contagiado su locura a sus hijos, o es algo hereditario.
Se acercaron a una fuente y bebieron por turnos, mientras uno bebía el otro vigilaba.
-Venga ya tu padre este medio loco y tú no has salido al él, Ranma… bueno no eres tan loco como él. -dijo Akane riéndose.
- ¿Qué dices Akane? - dijo Ranma enfadado- mi padre no está loco, solo es un vividor, un timador, un estafador…-se lo pensó un poco- Si está loco, y el tuyo también y los dos por la influencia de ese… ese viejo verde y loco.
-Deberíamos huir de casa, y llévanos a Kasumi y a tu madre o acabaremos como nuestros padres.
- ¿Y Nabiki? -dijo Ranma.
- ¿Ella?... ya esta tan loca como ellos, es un caso perdido- dijo la chica con resignación, y los dos estallaron en carcajadas.
- ¡MIRAD ESTAN ALLI! - gritó alguien. Y los dos jóvenes volvieron a huir.
- ¡Mierda! - exclamó Ranma- ya tenemos aquí a esos de nuevo. Ahora que me lo pasando bien.
Así pasaron huyendo cuatros días, solo tenían paz cuando estaban en el dojo. Dentro del dojo se sabían observados y vigilados, y en cuanto salían empezaba de nuevo la persecución. No salían a la calle uno de ellos solo. Cuando uno necesitaba salir el otro lo acompañaba. Recibiendo ataques tanto de sus compañeros de escuela, como de Shampoo y los otros que eran vencidos con una rapidez fantástica.
-Shampoo y los otros siempre nos atacan en solitario- dijo Akane- Si se uniesen podrían ser terroríficos.
-Seguirían perdiendo-le respondió Ranma. - Ya no son rivales para nosotros, somos más fuertes y con mejor técnica que cualquiera de ellos.
-Que prepotente eres, si sigo escuchándote me volveré igual que tú.
-Normal-dijo él riendo- Los dos somos de principios de mayo, y tenemos una personalidad parecida, somos cabezotas y con mal genio y muy muy tercos. Es normal que nos parezcamos en lo prepotente. - dijo el riéndose
-Espero que yo no me parezca en eso, no.- manifestó ella aceptando la broma de su amigo. - Pero tú eres más tonto que yo- y empezó a reírse y salió corriendo.
-Ven aquí fea, que te voy hacer cosquillas, que sé que tienes muchas- respondió él riendo siguiéndola para cogerla. Los dos se reían, estaban contentos por tener al otro al lado.
No se dieron cuenta que alguien los espiaba. Un pato con gafas escondido los oyó y decidió reunir a los otros cuatro o cinco jóvenes. Ranma y Akane se tragarían sus burlas.
Y al día siguientes cinco jóvenes esperaban sus dos incautas e "inocentes" presas y…
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-Ranma, Ranma despierta- dijo Akane, preocupada por los movimientos de su prometido.
-Qué mal sueño- dijo el chico.
- ¿Tan malo era? - le preguntó ella preocupada.
- ¡He vuelto a revivir los últimos cuatro días! - exclamó él con un escalofrió.
-Eso sí que es una pesadilla- dijo ella riéndose.
- ¿Aún no ha hecho Kasumi la comida? - preguntó el chico. Tenía hambre, estar todo el día huyendo le daba apetito.
-Aún no – debe quedar aun una media hora.
Y a los dos le volvió a asaltar el sueño, y sin que se diesen cuenta sus manos se tocaron y se cogieron mientras dormían.
Cuando subió Kasumi a llamar a Akane, picó en la puerta.
-Akane, Akane, ¿estás ahí?
Al no recibir respuesta y encontrar la puerta cerrada, Kasumi buscó en sus bolsillos y encontró la copia de la llave del cuarto de su hermana. Y al abrirla vio a los dos jóvenes dormidos cogidos por la mano.
- "Que imagen más bella, ellos lo negaran por qué son muy orgullosos, pero estos dos se quieren, no le diré nada a nadie ni siquiera a ellos, no soy Nabiki, cuando estén preparados ellos mismos darán el paso por sí solos"- pensó la joven, salió y volvió a cerrar la puerta con llave y volvió a picar. "Akane ha escondido ha Ranma en su habitación para que no fuese molestado ni por su padre ni por el mío, los dos necesitan descansar. Haré como si no supiese donde está y simularé que no sé nada. Qué envidia me dan. Tengo celos de Akane, no sabe la suerte que tiene."
- ¡Akane!, ¡Akane! - volvió a picar un poco más fuerte.
Dentro Akane se despertó y aun medio dormida se soltó de la mano de Ranma, no tuvo constancia de cómo había dormido.
-Kasumi, ¿qué quieres?
-La comida ya está, busca a Ranma y bajad los dos a comer.
La chica miró a Ranma dormido, y le dio pena despertarlo y separase de él.
- ¿Por qué tengo que buscarlo yo? -simuló estar enfadada- Siempre me toca a mi
-Tú grita llamándolo, debe haberse quedado dormido en el tejado o por ahí, en su habitación no está-dijo Kasumi casi riéndose, y bajó a la cocina.
Akane miraba a su prometido y sonrió, ya sabía cómo despertad al chico, le metió el dedo en el oído a su prometido y este se despertó de mala forma.
- ¡Que bruta eres! - exclamó enfadado, pero en voz baja.-¿Me vengaré de ti- y le empezó a hacer cosquillas.
-¡Para ya !- dijo la chica riendo- ¿Qué nos van a descubrir, y no sabremos que decirles- el chico paró y cuando ella dejó de reír-Kasumi ha subido a decirme que la comida está hecha. Tienes que salir de aquí sin que te vean.
Él salió por la ventana y se subió a un árbol cercano.
Y entonces Akane haciendo teatro lo llamó.
- ¡Ranma!, ¡Ranma! la comida ya está hecha-gritó simulando estar enfada- Sal de tu escondite, sabandija y baja de una vez.
- ¡Ya voy!, ¡feúcha! -chilló Ranma simulando estar enfadado también.
Y saltó al tejado y se metió en la casa por la ventana de su habitación. En el pasillo se encontró Akane que le sonrió, y los dos empezaron a simular una fuerte discusión.
-Siempre igual, el señor Saotome se esconde y me toca a mí buscarlo- parecía furiosa de verdad.
-Tú siempre enfadada, no sabes decir las cosas bien- opinó él en apariencia furioso, pero bajando la voz y riendo le dijo- "¿sabandija?".
-Y el señor Ranma siempre escondiéndose-Y ella también bajó la voz riendo-" ¿feúcha?"
Continuaron por el pasillo y Ranma se detuvo y ella lo miró.
- ¿Qué pasa Ranma? -dijo ella intrigada en voz baja.
- ¿No te parece extraña tu casa?, este pasillo es muy largo, hay tres habitaciones, en cambio, si te fijas bien, en realidad debería haber cuatro, es como si una habitación estuviese tapiada.
-No digas tonterías-dijo ella, pero también se quedó pensativa, - debe ser un fallo de perspectiva no imagines cosas raras. - y se rió.
Él también se rió, y dejó de pensar en eso, y lo olvidaron por completos… por unos meses.
La falsa discusión elevó el tono y por la boca de los dos sonaron palabras más fuertes. A los dos les costaba aguantar la risa, pero siguieron con la comedia. Y se sentaron a comer.
Nabiki seguía llorosa, al verla los dos jóvenes casi se le escapó la risa. Ella al verlos con ese enfado decidió no decir nada, estaba bastante asustada de lo que le podían decir o hacer en ese estado.
- ¡Ranma!, ¡Akane! ¡parad ya de discutir! -ordenó Soun- y tener la comida en paz.
Durante toda la comida los dos jóvenes se mantuvieron en un enfado aparente, la única que se dio cuenta de la falsedad de la pelea era Kasumi.
- "Están haciendo comedia, los demás son tontos si no se dan cuentan. Esta pelea no la hacen en serio."- pensó.
La falsa discusión les salió bien, no era la primera vez que simulaban una y tampoco sería la última.
-Cuando acabéis de comer preparados para una sesión de entrenamiento por parejas- dijo Soun.
- ¿Después de comer? Me va sentar mal, no es bueno, necesito reposar un rato. -contestó Akane, realmente quería entrenar con Ranma. Si los padres se metían por medio, los dos tenían que bajar el nivel hasta el mismo que él de los dos viejos.
-Yo no quiero hacer pareja con Akane- respondió Ranma- le falta nivel. - Aunque pensaba que a los que faltaba nivel era a los dos padres.
- ¿Quién quiere hacer pareja contigo? -dijo Akane enfadada. Realmente los dos sí que estaban enfadados, pero era con sus padres.
-Eso digo yo- y la miró desafiante- "no puedo mirarla así o me acabare riendo Y ella también lo hará y descubrirán que esta pelea no va en serio"-pensó.
- "Está a punto de reírse, lo noto y yo también estoy a punto de reírme, pero esto debe seguir un poco más, aunque no mucho, no aguantaré mucho más esta comedia" -pensaba la chica.
Los dos giraron la cabeza simulando desprecio y antipatía mutua y se levantaron a la vez.
- ¿Se puede saber dónde vais? - dijo Soun enfadado.
-Yo a mi habitación- le soltó Ranma rabioso- Ella puede ir donde le plazca.
-Pues por eso mismo voy a la mía- dijo ella encarándose al joven.
Y los dos salieron enfadados de la sala.
-Cada vez se llevan peor, no sé si casándolos arreglaremos algo- dijo Nodoka.
-Con tiempo las cosas irán por donde deben ir. -Dijo Kasumi con una sonrisa. Ella sí que se había dado cuenta que los dos jóvenes actuaban- Todo se arreglará.
Akane llegó a su habitación y se apoyó en la puerta y miró a Ranma con una sonrisa pícara y seductora y los dos se rieron.
-Nos hemos pasado, si nuestros padres descubren que le hemos tomado el pelo nos castigaran.
-Me da igual, por un momento así de divertido, cualquier castigo es poco. -le contestó Ranma. Y se dirigió a su habitación.
-Ranma, ¿No entras en mi habitación y hablamos? -dijo ella tentadora.
-Me gustaría mucho, pero ¿Te olvidas que estamos, en teoría, muy enfadados? Sería peligroso que nos encontrasen a los dos juntos. Pero cuando tengas un tiempo quiero comentarte una idea que he tenido, para solucionar el problema del director.
- ¿Qué es? - dijo ella, aunque ya conocía la respuesta, por qué a ella también se le había ocurrido una y estaba segura que era la misma que a él.
-Ya verás cómo te gustara- intrigó él enigmático.
Ella se le acercó y le comentó algo al oído y le sonrió... Él la miró sorprendido ella había adivinado lo que él quería hacer. Le dieron ganas de abrázala, pero se contuvo.
-Bueno nos vemos cuando esos dos pervertidos vengan a buscarnos, y recuerda: "TÚ Y YO ESTAMOS MÚY ENFADADOS."
Dos horas después
Los dos jóvenes estaban en el dojo uno al lado del otro, aunque parecían que querían estar en otro lugar, era donde querían estar, pero les sobraba sus padres. Los combates con sus padres eran aburridos. Se habían dado cuenta que ya no podían aprender nada de ellos.
-Nos vais atacar queremos ver vuestro nivel-dijo Soun- Aún estáis lejos del nuestro. ¡Genma!, no hará falta que nos esforcemos en dos minutos esto habrá acabado.
- "En eso tenéis razón dentro de dos minutos estaréis los dos en suelo"-pensaron los dos jóvenes.
-Ranma lucharas conmigo y tu Akane con tu padre- dijo Genma.
Y empezó el combate de entrenamiento, los dos chicos se vieron superados ampliamente por sus padres, empezaron a retroceder.
-Esto va mal, Akane, espabila o esos dos cabezas huecas nos ganaran- le reclamó Ranma.
-Mira quien fue hablar- manifestó la chica enfadada.
No lograban romper la defensa de sus padres. Todo pintaba mal para los dos chicos.
- ¡AKANE!,- Gritó el joven cuando casi se había cumplido los dos minutos - ¡AHORA!
Y los dos jóvenes cambiaron de contrincante y de forma de luchar y en cinco segundos mandaron a los dos padres al suelo, dejándolos noqueados.
-Me parece que ya hemos superado a nuestros mayores, es hora de dejar paso a nuestra generación- dijo Ranma orgulloso. - esto ha sido solo un calentamiento.
-De ahora en adelante mirar nuestros combates y descansar-dijo Akane.
Y los dos jóvenes empezaron su entrenamiento de verdad, enfrentándose el uno contra el otro. Los dos hombres quedaron extasiados por los movimientos de sus hijos, eran perfectos. Uno de ellos hacía un ataque de forma prefecta y el otro lo bloqueaba de forma adecuadamente.
Los padres vieron la perfección de los movimientos de sus hijos.
-Ya nos han superado- comentó Soun llorando.
-Ya podemos celebrar la boda hoy… -No pudieron seguir sus hijos los noquearon en un instante.
- ¡De eso nada! - exclamaron los dos prometidos.
Salieron del dojo y se dirigieron a la casa.
- ¡Que peligro tienen los viejos! -dijo Ranma. - Bueno ahora toca una buena ducha y después descansa que… ya sabes.
-Si te parece bien me ducho yo primero y después tú. -dijo ella tentadora- descansa tú también, hasta la hora de la cena.
Los dos entendieron lo que quiso decir él otro. Y después de la ducha los dos se metieron cada uno en su habitación y estuvieron allí hasta la hora de la cena.
Una vez acabada la cena, que fue muy deprimente, con dos hombres llorando por ser superados por sus hijos, una Nabiki deprimida por ser superada por las mismas personas. Dos jóvenes muy alegres y muy diferentes a los que se habían sentado esa misma mañana, que bromeaban continuamente entre ellos. Y dos mujeres que no sabían realmente lo que pasaba.
Los primeros en levántese fueron Ranma y Akane.
- ¿Dónde vais? - dijo Nodoka.
-Yo a dormir hoy ha sido un día muy largo y cansado.
-Yo también. Me he pasado toda la mañana corriendo perseguida por unos locos- colaboró Akane- Y por la tarde un entrenamiento con dos personas que ya no están a nuestro nivel.
Y subieron a sus habitaciones.
-Después me llamaras prepotente-dijo Ranma riendo- pero te has pasado un poco con el comentario que has hecho.
-Se lo merecen-contestó ella también riendo- se han pasado meses sin entrenar jugando al shogi y sin entrenar, están gordos y pesados. A ver si espabilan.
-Bueno preciosa, pasa buenas noches- dijo él.
Ella se quedó parada con lo de "preciosa". Pocas veces, prácticamente nunca, le echaba piropos y no estaba acostumbrada, pero pronto se recuperó y entró en la habitación. Estaba contenta por el cumplido de Ranma, esa noche dormirían muy poco.
Él entró rojo a la suya, el piropo se le había escapado sin querer, aunque era verdad que lo era, no sabía cómo se lo había dicho, puede ser que en ese preciso momento estaba pensando que lo era. El chico realmente era muy tímido y decir cosas así se le hacía muy difícil. Se tumbó en la cama y dormitó un poco.
Esa tarde al Café gato de Cologne, habían llegado cuatro jóvenes heridos física y mentalmente, los hermanos Kuno, habían vuelto a su mansión, no quisieron acompañar a esos cuatros jóvenes. Los cuatros chicos tardaron horas en llegar a su destino.
Cologne miró como los jóvenes se curaban sus heridas. Sabían que los cuatros eran de los más fuertes de Nerima. Pero no podían compararse ya con el dúo que vivía en el dojo Tendo. En poco más de un mes de estar igualados, Ranma y Akane subieron mucho sus niveles.
-He visto vuestro intento de lucha, ¿Qué os ha pasado?
-Si lo ha visto, ¿para qué pregunta? - contestó Ryoga muy molesto por la pregunta.
-Quiero que me expliquéis vosotros mismo vuestra derrota.
-Teníamos que haber ganado éramos seis contra dos y en un momento. Se han ido deshaciendo de nosotros- dijo Mousse- no he visto como lo han hecho se han vuelto más… ¿rápidos, fuertes…? no sé. Parece que sean hecho más de todo.
-Eres miope tú no ves bien. -dijo Ukyo.
- ¿Y tú has visto algo? - le contestó incisiva Cologne.
-No, no, no he visto nada- le respondió la chica en voz baja y con vergüenza- hemos atacado, y ellos también, primero han atacado a los hermanos Kuno, al siguiente instante ya habían derrotado a ellos y se habían abalanzado sobre Shampoo y Mousse y al instante siguiente yo tenía a Akane encima y ya estaba en el suelo con un dolor increíble. Entre el ataque a Kodachi y a mí no han pasado más de cinco segundos.
-La chica violenta nunca fue tan precisa- detalló Shampoo- Me ha humillado a mí la amazona más fuerte, la retaré y…
- ¡Volverás a perder! - la contradijo Cologne con tristeza- Ya no están a vuestro nivel.
- ¿Cómo? - dijo Ryoga- yo y Ranma siempre hemos estado igualados.
-Sí, pero Akane hace más de un año que practica con Ranma cada día, que es el más fuerte de vosotros, ella se ha ido adaptado a la fuerza a y la técnica de Ranma. Al subir él del nivel, ella al esforzarse también subía de nivel. Últimamente se complementan en la lucha, si él pega a un costado ella pega en el otro, si una va a la izquierda él otro a la derecha. No le hace falta ni comunicarse entre ellos, para saber lo que hace el otro y apoyarlo adecuadamente. Eso se consigue con mucho tiempo de entrenamiento conjunto y tenerse confianza mutua.
-Y nosotros no lo conseguiremos nunca-opinó Mousse.
-Hay una forma- dijo la vieja.
- ¿Cómo? - le pidieron los jóvenes.
-Separarlos- dijo Cologne. Y vosotros luchar contra Ranma y ellas contra Akane, en eso que os ayuden esos dos hermanos tan desastres.
-No servirá- dijo Ukyo con pena- la semana pasada, tendimos una trampa a Akane. De alguna forma Ranma supo que estaba en peligro y apareció cuando Shampoo estaba a punto de darle el golpe de gracia.
-Airen nos amenazó, "si os acercáis de nuevo a Akane y le provocáis algún daño, olvidare que sois las tres mujeres y os matare", nos dijo. Desde ese día nos mira con rabia y nos habla con frialdad.
-Sois vosotras la que habéis hecho aumentar el nivel de fuerza de esos dos, impidiendo su boda, esa acción no os la perdonan y atacando con traición a Akane, los habéis provocado. No quiero que os acerquéis a ellos.
-Pero hace un rato has dicho…
-Hace un rato era hace un rato y ahora, es ahora- respondió la vieja- Os han cogido manía. Si seguís atacándolos ellos seguirán aumentando su rabia hacía vosotros y con ello su nivel de fuerza. Los dos únicos que podemos contrólalos somos Happosai y yo.
-No lo creo- dijo una voz.
-Nabiki. ¿Qué haces aquí? - dijo Shampoo.
-Están muy resentidos contra todos. Hoy les han dado una soberana paliza a los dos viejos. Si vosotros dos os metéis será como echar gasolina al fuego.
-Tu estás contenta, estos días has conseguido un buen pellizco a su costa. -dijo Ukyo.
Nabiki se reprimió y estuvo a punto de llorar
-Sí, tenía más un millón de yens, ¿y sabéis lo que me han hecho esos dos pequeños monstruos?, me lo han quitado. Yo que los había vendido a sus compañeros y a vosotros, y ellos me han quitado casi todo, se han quedado cada uno trescientos cincuenta mil, le han dado a Kasumi más de dos ciento cincuenta mil y me han dejado con cien míseros yens. Y lo peor que utilizado mis propias técnicas en contra mío y con mejor resultado- estaba llorando cosa que nadie había visto.
-Han adquirido inteligencia- dijo Cologne- De ahora en adelante deberéis tener cuidado con ellos, creo que pueden empezar a utilizar vuestras propias técnicas, en contra vuestra y con mejor resultado que si la utilizarais vosotros. Pueden que ya sean los mejores maestros de artes marciales de este país.
Esa noche en el dojo Tendo cuando todos dormían, hubo movimiento, pero nadie escuchó nada, y al día siguiente.
-Kasumi, sube a llamar a esos dos perezosos- dijo Soun enfadado- Que raro, hoy se levantan más tarde de lo habitual.
Kasumi subió y al cabo de un rato chilló.
-PAPÁ! ¡SUBE! - gritó la joven.
-Akane no está en su habitación- dijo Kasumi- se ha ido y se llevado cosas suyas y ha dejado esta carta.
-Ranma tampoco está, y no están sus cosas. -dijo Nabiki.
-Ranma y Akane, ¡se han fugado por amor! - lloraba Soun.
-Espera a ver lo que dice la carta. - dijo Kasumi con paciencia.
"Hola familia:
Después de estos cuatros días de agobio y de persecuciones ni Ranma ni yo aguantamos tanta tensión. Hemos decidido que lo mejor que podemos hacer es desaparecer hasta el día que se acabe el reto del director. Ese día iremos directamente al instituto. No os preocupéis por nosotros no pensamos hacer lo que os imagináis en estos momentos. No voy a dejar que Ranma me ponga un… bueno, que no ocurrirá nada. Cuando volvamos no pensamos casarnos así que haceros la idea no va ha...ber BO… DA, atentamente"
-Firman los dos- comentó Kasumi- pero está escrita por Akane conozco su letra.
-Seguro que Ranma ha secuestrado a mi hija- dijo Soun enfadado.
- Lo más posible es que sea al revés. -dijo Genma.
-No, ese par lo ha hecho de mutuo acuerdo- dijo Nabiki- tal como piensan últimamente, se le debe haber ocurrido la idea a los dos a la vez.
-No hay que decirle esto a nadie- exigió Kasumi- es lo que quieren Ranma y Akane.
-Pues esta información es muy jugosa- dijo Nabiki, frotándose las manos pensando cuanto podía sacar por hacer público los datos.
-Nabiki, cuando he dicho nadie es NA- DI- E, ¿COMPRENDES? - El tono de la hermana mayor contenía una amenaza que la joven nunca utilizaba. Nabiki comprendió que la peor de sus hermanas para tenerla como enemiga, podía no ser la pequeña.
-Vale, vale. Tus deseos son ordenes- sopló Nabiki, no desobedecería a su hermana mayor, no quería problemas. En menos de veinticuatros horas se le habían ido a bajo dos de sus negocios. Sus hermanas y Ranma eran los culpables. Su futuro empezaba a ser oscuro, muy muy, muy oscuro.
Una semana después:
-Nos ha llegado una carta extraña- comentó Kasumi.
- ¿Cómo extraña? - dijo Genma.
-Pone el destinatario, nosotros. Pero no el remitente, y viene según el sello de… de Hawái- comentó Kasumi extrañada- ¿conocéis a alguien en Hawái?
Los padres negaron con la cabeza.
-Ábrela y descubramos de quien es- dijo Nodoka.
Al abrir cayó al suelo una hoja y una foto que recogió Kasumi y...
- ¡OH, SON AKANE Y RANMA! -exclamó una sorprendida Kasumi, en la foto se veía a ellos dos sonrientes tomando el sol.
"Hola familia:
Como veis estamos disfrutando de un viaje a Hawái, gracias al dinero que Nabiki nos donó tan gustosamente. Hemos estado en Hiroshima, entre otros sitios y mañana nos iremos a Kyoto, hemos descuidado el entrenamiento y Ranma ha engordado dos kilos. Estamos disfrutando de este merecido descanso. Prácticamente nos hemos olvidado del tonto reto del Furinkan. Aunque no tenemos ganas de volver, el primer día de vuelta al Furinkan estaremos allí. Dentro de pocos días llegará algo a la costa. Nos encontramos al director Kuno aquí, lo atamos a una palmera y lo lanzamos al mar. Llegará en un día o dos al Japón. Por cierto, cuando volvamos no pensamos casarnos así que haceros la idea no va ha…ber BO… DA, atentamente:
Ranma y Akane.
-Bueno ya sabemos dónde están y quien fue él naufrago que llego ayer a Nagasaki- dijo Nodoka- aunque se han pasado un poco con el pobre hombre
-Es un Kuno y los Kuno están locos- comentó Nabiki- Ranma y Akane se han vengado, ellos no aguantan a la familia Kuno.
Unos días después en un café se encontraron cuatros jóvenes.
-Ukyo ¿es cierto que Ranma y Akane están desaparecidos? - dijo Shampoo.
-Sí, no se le ha visto en casi dos semanas o se han fugado o están enfermos y no salen de casa.
-Pueden que se hallan fugado para casarse- manifestó Mousse con alegría, y fue salvajemente golpeado por los otros tres jóvenes.
-Yo creo que han huido, por el reto de su director, están escondidos hasta que se acabe el plazo. -dijo Ryoga.
-Entonces, serán unos traidores y nosotros, los del Furinkan, tendremos que repetir curso- dijo Ukyo espantada- ¡yo no quiero repetir!
- ¿Qué piensas de lo que dijo tu abuela? - dijo Mousse
-No sé, no sé-dijo la china- ellos siempre han parecido que se lleven mal, pero por otra parte siempre se han ayudado y se enfadan si el otro sufre por culpa de alguien. Creo que en realidad están muy unidos, y que eso hace que ya no podamos ganarles.
-En resumen, que el cegato tenía razón en eso de que se han fugado para casarse. -dijo Ryoga.
-No lo creo, creo más que lo volveremos a ver cuándo se reanuden las clases-comentó Ukyo- son las personas más tercas y testaduras, cabezotas que conozco y ninguno de los dos daría sus brazos a torcer, y aunque me duela decirlo y a vosotros escucharlo, esos dos se quieren, aunque no lo reconocerían ni a punta de pistola.
-Normal que sean testarudos- dijo Ryoga- los dos tienen mucho carácter, pero los dos sé perdonan enseguida. No pueden vivir el uno sin el otro.
- ¿El cerdito ya ha renunciado a Akane? - dijo Mousse- normal tiene ya otra novia.
-El patito va tener problemas, y serás pato a la naranja-respondió furioso Ryoga. - Tú vas detrás del alguien y ese alguien pasa de ti.
-Mira quien habla tú también vas detrás de alguien que no te quiere- dijo Mousse picado- y parece que solo lo haces para vengarte de Ranma y provocarlo.
Los dos jóvenes se levantaron de las sillas y se prepararon para luchar. Bajo la mirada asustada de clientes y personal de la cafetería.
-Venga calmaos-pidió Shampoo- no hay que luchar entre nosotros,… al menos por ahora.
-Si. Cuando aparezcan esos dos ya arreglaremos nuestras diferencias. -dijo Mousse.
- "Con compañeros así no veo claro que ganemos ni a Ranma ni a Akane"-pensaron los cuatros jóvenes
Algunos días después ya de noche, en un descampado había una tienda de campaña y dentro de ella dos jóvenes.
- ¿Piensas que aquí no nos descubrirán? -dijo la chica incrédula- ¡Si estamos a la vista!
-Ya verás como no-dijo el joven-la mejor forma de esconder algo es poniéndolo a la vista y delante de quien quieres ocultarlo...
-Si tú lo dices- le contestó Akane incrédula - Pero yo no estoy tan segura como tú.
-Ya verás cómo todo va bien. -entonces el joven cambio de tema- Estas dos semanas han estado bien.
-Si han sido fantásticas, me lo he pasado muy bien- manifestó ella emocionada.
-Gracias, por estas dos semanas Akane
-No gracias a ti, tuya fue la idea de irnos a Hawái.
-Y tuya la de quitarle más dinero a Nabiki- contestó él riendo- con eso nos hemos pegado unas buenas vacaciones.
-Sí, pero se lo tiene merecido, ha ganado ese dinero gracias a nosotros durante mucho tiempo- estaba un poco furiosa- Y no hemos recibido compensación.
-Bueno cálmate y duerme que mañana nos tenemos que levantar muy pronto, que en estas vacaciones hemos cogido malos hábitos- dijo él riendo
-Si a dormir que la noche pasará muy rápido.
Faltaban poco minutos para completarse el plazo dado por el director. El alumnado del Furinkan estaba reunido en el patio. Y el director se dirigía a ellos.
-Veo que vuestros compañeros, no han tenido el valor de presentarse. Ya sabéis mis queridos alumnos habéis perdidos y repetiréis curso.
-Ranma y Akane son unos traidores nos harán repetir curso por su culpa.
-Faltan menos de dos minutos para que seáis repetidores, jajaja. - dijo el director.
Shampoo, Ryoga y Mousse veían la escena, veían la escena desde unos de los patios cercanos. Ukyo estaba con sus compañeros de clase.
-Me dan pena- dijo Ryoga.
-No habían cogido ni a Ranma ni Akane ni con un cohete. - contestó Shampoo.
-Si hay mucha diferencia.
Quedaban segundos y….
En ese momento aparecieron los dos chicos, Ranma cogiendo a Akane por el uniforme y Akane cogiendo a Ranma por su camisa roja.
-Yo entrego a Akane Tendo al director –dijo Ranma-.
-Yo entrego a Ranma Saotome al director- siguió Akane
- Esto no estaba previsto- opinó el director Kuno.
-Tampoco lo prohibían sus condiciones.
-Ya decía que se me olvido algo. - contestó el director.
-Como se olvidó decir que este reto lo tenía en mente desde hace meses, ¿No? -ironizó Ranma.
- ¿Cómo sabéis...?,- se le escapó al director, pero rectificó- ¡Eso es mentira!
-Hemos pasado los últimos dos días escondidos en el Furinkan- dijo Akane- hemos humeado un poco en su despacho. - y la joven sacó unos papeles- en estos documentos se explica cómo debería hacerse el reto y son de hace casi un año, has esperado un año que nos revelásemos para hacer este… ¿reto?
- ¡No es justo!, ¡no es justo! - exclamó contrariado el director.
-Yo ya he oído eso antes- recordó Ranma riendo.
Nabiki se enfadó al darse por aludida. Ranma y Akane le habían exprimido hasta el último yen.
-Ahora nos tiene que conceder a cada uno un deseo a cada uno. -dijo Akane- todo lo referente al reto quedará anulado, u otra oportunidad para repetir este reto o uno parecido o diferente, también las condiciones, castigo y recompensas, salvo la que pidamos Ranma y yo.
-Te estás pasando-la avisó el director.
- ¿Quieres tener otras vacaciones en el mar?, como la que le proporcionamos Ranma y yo.
-Vale concedido- se rindió el director asustado.
-Yo pensaba pedir un deseo muy bueno y divertido, hacer una hoguera y quemar al…-comentó Ranma mirando al director, que entendió sus intenciones- Pero he cambiado de idea. Nuestro castigo para limpiar la clase queda anulado, pero alguien debe limpiar y serán… - y miró con una risa de complicidad a Akane.
-Si, ya sé en los que piensas. - dijo ella sonriendo perversamente.
Shampoo y sus dos compañeros veían la escena de un poco lejos, pero oían bien lo que decían. Y entonces Ryoga se levantó corriendo y asustado.
-Corred, corred. Que ya se ha quienes van elegir como personal de limpieza. - anunció el chico de la cinta asustado- Ukyo y Kuno también lo saben y empiezan a huir.
Aquella tarde fueron contratados seis jóvenes para el servicio de limpieza, les ayudaría un director loco.
- ¡Algún día mataré a Ranma! - dijo Ryoga con rabia limpiando el suelo.
-Ponte a la cola- respondió Kuno furioso- Quien matara a ese plebeyo seré yo, alguien de mi nivel no puede limpiar.
-La que debe morir es Akane, influye mucho en mi Airen- proclamó Shampoo.
- ¿Desde cuándo es tu Ranma?, sucia plebeya Ranma será mío, jajaja- dijo Kodachi.
-Ni Shampoo ni yo somos de la escuela, ¿Por qué tenemos que limpiar? - intervino Mousse.
-Por qué os sumasteis al juego igual que Kodachi y Ryoga- dijo Ranma apareciendo de golpe. - Debéis ser castigados, os lo merecéis.
-Ranma ha venido a ver como limpio-dijo Kodachi- para animarme.
-No, nada de eso. Sólo quería decirte que no ensucies el suelo con tus rosas-comentó el chico- o tardareis más en limpiar.
-Y además traíamos a una fugada-apareció Akane llevando cogida por el brazo a su hermana, Nabiki que no parecía muy contenta y Akane tampoco lo estaba- pasa hermana, no nos hemos olvidado que tú también te mereces un castigo, al menos ganarás dinero de forma honrada.
Nabiki estaba furiosa hacerla trabajar, eso no iba con ella.
-Hermana alegarte si haces un buen trabajo le pediré a Kasumi que seas tú la que limpies la casa. -dijo Akane llorando de la risa. Su hermana la miró con rabia. Ranma y Akane habían cambiado. Notaba que de ahora en adelante le harían pagar sus desmanes con ellos.
- Oye, Akane, ¿no detectas ocho auras de combate muy fuertes? –le preguntó Ranma un poco divertido y riendo.
-Si, la deben estar aumentando para pelearse con las suciedades que hay. - contestó riéndose Akane-Nabiki no llegues tardes.
Salieron del instituto y Ranma se paró delante de Akane. Pareció que quería pedirle algo y no se atrevía.
- ¿Qué quieres?, ¿pasa algo? -dijo un poco inquieta por la actitud que tenía en eso instantes el joven
-Po… podía…amos ir…ir a to…to…to… tomar algo- tartamudeó Ranma- y así nos escaqueamos de entrenamiento de nuestros padres, que supongo que no han resistido aun, y esquivar su bronca por fúganos.
-Vale, aún nos queda algo del dinero que nos "regalo" mi hermana- dijo la chica sonriente. - y de paso podía cómprame algo de ropa, aunque sé que a ti no te gusta ir de tienda en tienda.
-Sí, vamos a una tienda unisex si-contestó él- Yo tengo que comprarme algo de ropa nueva, que estoy escaso de ella. Y me gustaría cambiar un poco el estilo de ropa que llevo.
-Se dónde ir-dijo ella alegre-vamos a cambiarte un poco el look, pero no mucho.
Los dos salieron alegres del Furinkan todo había salido como planearon incluso mejor y estarían tranquilos durante una temporada. Iban a ir de compras y a tomar algo. Aunque en realidad los dos querían pasarlo bien los dos solos y divertirse sin que nadie los molestarse.
Continuará…
Nota del escritor:
En todas mis historias se ve unos Ranma y Akane más cambiados, Más cercanos y con menos peleas. Me baso en que después de lo que paso en China y lo que pasaron los dos jóvenes, y el miedo de ambos a perder al otro, los ha vueltos más maduros, pero no mucho. Los dos temen por la seguridad del otro y temen alejarse mucho del otro. Se ven como trofeos, que sus presuntos pretendientes o prometidas los ven de esta manera y es algo que no aceptan. también ven que todos quieren controlar sus vidas y que ellos no tienen opción a elegir, los demás eligen por ellos sin que ellos dos tengan ni voz no voto.
