Los personajes no son míos, son de Rumiko Takahashi.
Notas:
-"Eres..."o "ERES...": Los personajes piensan.
-NOO o Noo: Los personajes gritan.
Titulo en negrita: Los personajes recuerdan o sueñan algo.
/.-.-.-.-.-.-.-.-.-.: Fin del recuerdo o sueño.
2º. EL ATAQUE A AKANE (resubida).
Era de noche el joven estaba centrado en un banco en la casi oscura sala de espera, nadie se sentaba con él. Su familia estaba sentada en los bancos más cercanos a la puerta del quirófano. Sabían que el chico quería estar solo. Aunque lo tenían vigilado.
- "Es culpa mía, es culpa mía. "- pensaba el joven lloroso- "No debí enfadarme con ella y debía de haberla acompañado y no le hubiese pasado nada", "¿Por qué fui tan idiota? Me merezco todos y cada uno de los insultos que me dice, por qué lo soy", "no me lo perdonaré jamás"
Se levantó y se empezó a andar como un animal del zoo encerrado en una jaula demasiado pequeña, le molestaba la incertidumbre. Estaba muy nervioso, al borde del colapso. Además, estaba terroríficamente furioso contra quien había provocado semejante mal, pero sobre todo estaba furioso contra él mismo y su estúpido orgullo y soberbia.
-Cálmate hijo- le dijo su madre- ya verás cómo sale bien.
Al lado de su madre estaba su padre y el mejor amigo de su padre y las dos hijas mayores de este.
Ranma miró a su madre como si no la conociese o como quien mira una pared y siguió moviéndose como un poseso.
-Ukyo, ¿te encuentras bien? - dijo Ryoga a la chica que estaba también como ausente.
Ryoga estaba con su novia Akari y le preocupaba su amiga.
- ¿Escuchaste el grito que dio? - preguntó asustada Ukyo y fuera de sí y se puso a llorar- Se me heló la sangre. No lo olvidare jamás, voy a soñar con eso toda mi vida.
Ryoga miró a sus dos amigos no parecían ellos. Él mismo se sentía furioso y nervioso al borde de romper lo que se cruzarse en su camino.
Entonces entró Mousse.
-Sé que os puede sentar mal que yo venga, pero ¿quiero saber cómo esta Akane?
- ¿Para qué has venido? - saltó Ukyo furiosa- para decirle a tu gata que ha tenido éxito.
-He abandonado a Shampoo y a la momia- dijo el chico desviando la vista- Shampoo no ha actuado de forma honorable y según las enseñanzas de las amazonas. En China se la condenaría y su abuela si quiere seguir siendo matriarca deberá hacerlo.
- ¿Y tú no soportarías ver como se la castiga?
-No, no lo soportaría, pero esta vez se lo merece y tendría que verlo con frialdad y como si no me importase y puede que sea lo bastante cruel para decirlo así. El castigo por eso es la muerte y yo debería a ser el verdugo. Si debo castigar a Shampoo u otra amazona con otro castigo lo haría, pero matar a alguien... me niego por completo.
-Si tú no puedes matar a Shampoo dejármelo a mí-pidió Ranma y en sus ojos en veía su odio y furia.
-Ranma no sea cruel-le recriminó Kasumi
-No soy cruel digo la verdad y no solo a ella, sino a Kodachi y a su puto hermano si se pone por medio- contestó con rabia el joven de la coleta.
Todos se callaron comprendía la furia del joven y al cabo de minutos salió el cirujano.
Y se acercaron a él.
-La operación ha sido un existo y hemos salvado a la paciente, ya está cociente quiere hablar con alguien.
-Mi hija quiere hablar conmigo- dijo Soun llorando.
- ¿Es usted Ranma Saotome?
-No, soy yo- respondió asustado el joven de la trenza.
-Entre en la sala-indicó el doctor.
Y el joven entró en la sala y cerró la puerta.
-Hay algo que no les he dicho, la joven quiso decírselo a él personalmente- explicó el doctor.
- ¿Qué le pasa a mi hermana? - dijo Kasumi sospechando algo malo.
-Akane se ha quedado invalida sin muchas o ninguna posibilidad de curación.
Todos se pusieron a llorar, Ukyo cayó al suelo de rodillas y golpeó al suelo con un puñetazo.
-Si hubiese corrido más, si hubiese avisado a Ranma unos minutos antes- dijo la chica.
-No es tú culpa-le contestó Ryoga- hiciste lo que pudiste.
- ¿NO TE HAS DADO CUENTA CERDO ESTUPIDO? -gritó Ukyo- ¿Cómo se lo tomara él?, ¿qué pasará con Ranma cuando se entere?, ¿cuál será su reacción? Por qué no será nada buena.
Ryoga sintió como si lo atravesase un rayo, la reacción del chico iba a ser terrorífica, no lo soportaría ni aceptaría y se culparía, intentó salir del Shock cuando se oyó un grito desgarrador.
-¡NOOOOOOOOOO!, ¡NO ES VERDAAAAD!- Ranma se acaba de enterar de la noticia.
Ukyo se desmayó, es lo que le faltaba. Si ya estaba afectada por el grito de Akane, ahora este con todo el dolor de Ranma. Sus nervios ya no aguantaron más.
-Teníamos una paciente-comentó Ryoga llorando con rabia- y ahora vamos a tener tres.
Horas después Ranma se despertó estaba en una cama y vio que estaba sondado y con las manos y pies atados. Se intentó soltar sin éxito, estaba débil debía estar sedado, sino hubiese roto los coreas
-Por fin despertaste- dijo Kasumi- tu madre se ha ido a dormir te ha velado toda la noche.
- ¿Qué me pasó? - una pregunta le rondaba la cabeza esperaba que todo fuese una pesadilla. Esperaba que se hubiese dado un golpe y todos fuese una alucinación.
-Tuviste una crisis nerviosa- dijo Kasumi- Te tuvieron que sedar.
Kasumi se quedó mirándolo, no quería contarle la verdad, era demasiado cruel, pero ella misma había pedido cuidarlo, y una lágrima se le escapó.
- ¿Es verdad?, ¿Akane estará invalida? ¿Para... para siempre? -preguntó él casi llorando.
La joven desvió la mirada y con eso el joven descubrió que lo del ataque a Akane no era una pesadilla, era aún peor, era realidad. Giró la cabeza y empezó a llorar.
-Kasumi. No lo acepto, ni ahora ni nunca, ¡NUNCA, NUNCA!. - masculló llorando sin tener vergüenza de llorar delante de la chica- Yo hare que ella vuelva a caminar a correr o volar.
Y se hundió en un pozo de amargura sin fin. Y el chico se volvió a dormir. Dormido por un tranquilizante, que se le introdujo al notar la maquinaria que su pulso se le alteraba mucho.
Kasumi se levantó y comprobó que dormía, y sintió un impulso y lo besó en los labios con todo su amor y cariño. Se fue a mitad de la habitación y se quitó el vestido que llevaba, quedando en ropa interior, se quitó el sostén y las bragas, quedando completamente desnuda. Se quitó el lazo del pelo y su pelo suelto quedo libre y le cayó por sus hombros y su espalda, y se acostó con él y lo volvió a besar aún más apasionadamente. Lo abrazó y cerró los ojos, hacer eso era algo que quería hacer desde tiempo atrás.
-Siento robarte unos besos, Ranma-dijo en voz baja acariciándole la cara y el pelo- Mi hermana me da mucha envidia, y le tengo inclusos celos. Jamás te tendré por qué tú quieres a mi hermana mucho, pero yo te amaré en silencio y de lejos, y estaré contenta por qué amas a la mejor mujer que conozco, a Akane. Y nunca me meteré entre vosotros dos. Estos han sido mis primeros besos. No he besado ni me habían besado nunca y estos dos besos los he guardado especialmente para ti y seguro que serán los últimos que te dé. Te tenía que haber elegido para mí y no dejarte para mi hermana- entonces lloró por la oportunidad pérdida-. Te quiero desde que conocí y te amaré siempre, pero es algo que tú ni nadie sabéis. Sé que cuidaras muy bien de Akane, y ella de ti por qué también te quiere mucho... aunque no lo queréis admitir."
Estuvo algunas horas durmiendo con su gran amor y después se levantó y se vistió lo miró y lloró y lo abrazó, lo quería con locura, pero jamás intentaría quitárselo a su hermana. Fue uno de los pocos actos de amor que tuvo nunca hacía Ranma y siempre lo guardó como un tesoro en su corazón. Pero Ranma si sabía lo que había hecho Kasumi. Se despertó y la vio durmiendo desnuda en su cama. Vio que tenía un cuerpo perfecto, la miró bien por todos los ángulos, pero él solo la quería siempre como una hermana. Y sintió tristeza hacía ella por no poderla complacer. La besó en la frente y en la mejilla con ternura. Jamás hablaría de esto con nadie. Y para él Kasumi siempre fue algo como su segunda y última novia o una hermana, y alguien que siempre quiso mucho. Y se volvió a dormir
Al despertar de nuevo vio a Ryoga.
-Hola Ranma, ¿Cómo te…te encuentras? - dijo el chico quiso ser animoso, pero él tampoco tenía muchos ánimos.
Ranma se quedó mirando a su rival, quiso contestarle muy mal, pero le vio ojeras, y los ojos rojos, también había llorado, vio las manos del chico vendadas. Se dio cuenta que se había hecho daño el mismo por la rabia que sentía.
-Mal, me siento peor que nunca, me siento frustrado, e impotente. Siento rabia contra esas... dos por el mal que han hecho a Akane… y a todos nosotros.
-Te pediría que te calmases, pero yo me siento también furioso.
-Si tanto que te has hecho mal en tu mano.
-Si todos estamos mal- dijo Ryoga deprimido.
El chico de la cama notó que algo le ocultaba, que tanto Kasumi como Ryoga le ocultaban algo.
-Me ocultáis algo- dijo Ranma- se os ve en la cara.
-No, no pasa nada- dijo Ryoga con una risa falsa.
-Esa risa tan falsa te delata P-chan, ¿Qué le pasa Akane? - dijo Ranma, y vio una reacción extraña en su rival- un momento, no es Akane. ¿Quien peor estaba en la sala, después que yo?. Es… ¿Ukyo?
Ryoga se asustó con la respuesta perspicaz de Ranma.
-Si es Ukyo- dijo Ryoga bajando la cabeza- ha tenido una crisis como la tuya, está también ingresada como tú y Akane.
-Y, ¿Cómo está? - dijo Ranma preocupado.
-Se está recuperando, poco a poco-dijo el joven de la cinta preocupado- le he dejado a Akari que la cuide. Como se entere Kasumi que te he contado esto, hará conmigo cerdito a la plancha,
-Y como tú no me cuentes las novedades que tengáis de Akane y Ukyo seré yo quien haga cerdito a la brasa, que por cierto me queda muy bien, algún día te invito. Y me dices.
-Sabes qué no como cerdo- dijo Ryoga ofendido- no como a seres de mí misma espe… tú ya me entiendes.
-Si te entiendo- dijo Ranma riendo, aunque Ryoga vio que era una risa falsa y que el chico estaba preocupado.
"Aunque lo acaba de insinuar no ha preguntado por Akane, tiene miedo de preguntar por ella, siempre he creído que no se la merecía, pero puede que cambie de opinión" –pensó Ryoga.
- ¿Cómo esta Akane? -preguntó Ranma, como si le hubiese leído el pensamiento.
-No ha habido mejoría y los médicos opinan que no la habrá-le sorprendió la pregunta del chico de la trenza.
-Seguro que en un par de días ese marimacho nos sorprende a todos y se levanta y con lo bruta que es y empieza a pegarnos golpes con su mazo- y se empezó a reír.
-"Retiro lo que se la merece, este tío no se merece…"-y entonces vio los ojos de Ranma- "esos ojos cuanta tristeza desprenden, jamás he visto tanto dolor en unos ojos y espero jamás verlo, ocultas tus verdaderos sentimientos tras una máscara de alergia. Te haces el fuerte, pero eres el más sufres. Sé que nada te separará de Akane, aunque es algo que no reconocerás jamás. No quieres que no preocupemos por ti, para tú poderte ocupar de Akane, aunque te creas muy fuerte… o te lo hagas, esto no lo podas soportarlo tú solo. No te eches el mundo en tus hombros. No estás solo, confía en los demás, tienes una familia fantástica… bueno alguno de ellos"
-Ryoga, ¿Cuándo se come aquí? Tengo mucha hambre- dijo Ranma con su aparente alegría.
-Ahora me informo de eso- dijo Ryoga sonriendo.
Salió de la habitación y Ranma se puso serio, le costaba mucho sonreír, para engañar a sus amigos. Estaba preocupado por sus dos amigas y algo le decía que ellos tres no eran los únicos afectados por esa crisis, que todos los demás también estaban afectados. Oyó abrirse la puerta y enseguida su cara cambio a esa mascara alegre que no sentía.
Durante las noches que se quedaba Kasumi ella dormía desnuda con él, Ranma se despertaba y la admiraba, pero nunca la tocó y fue algo que ambos mantuvieron siempre en secreto, alguna vez pensó en hacerle el amor, pero eso sólo duraba segundos y una vez que salió del hospital, estos encuentros fueron desapareciendo poco a poco y para siempre. Pero Ranma veía a veces como lo miraba Kasumi, y sentía pena por ella. Y fue entonces supo que si hago fallaba con la persona que él quería, la hermana mayor seria la elegida para ser su prometida, pero eso pensaba que nunca se cumpliría.
Mientras tanto Akane una vez recuperada de la operación tenía que asimilar que ya no volvería andar. Fue un golpe muy duro para ella, aunque no le dijeron nada que su prometido estaba en una habitación cercana por el shock recibido al enterarse de su lesión. Se acordaba constantemente del ataque recibido y cada vez que llegaba al momento de revivir el terrorífico golpe, sentía un terrorífico dolor en la espalda, los médicos le dijeron que era en parte psicológico y en parte real, esa herida no se curaría jamás y siempre le dolería. Se pasaba los días llorando y sin querer ver a nadie. Pero esperaba la visita de alguien. Esperaba a Ranma y él no venía, lo encontraba a faltar.
Al principio lo trató de cobarde y que no quería ver a una minusválida como ella y se había ido con alguien como Shampoo o Ukyo, pero por lo que pudo deducir de las conversaciones que tenía su familia, cuando pesaban que dormía descubrió parte de la verdad. Que a Ranma le había afectado mucho su estado y tuvo que ser ingresado y que Ukyo también fue ingresada por lo mismo. Se enfadó con las personas que tanto daño habían provocado a ella y a sus personas queridas en especial a Ranma.
-Nodoka, quiero ver a Ranma- dijo de forma triste y suplicante un día-necesito verlo.
La madre de Ranma la miró, los médicos no aconsejaban que se viesen, ninguno de los dos estaba lo bastante recuperados y podían recaer.
-Ahora está estudiando- mintió la mujer- tiene que hacer exámenes, que va muy atrasado si tú no le ayudas.
- ¿Por qué mientes? -dijo la chica llorando- os he oído, sé que está también ingresado, ¿Por qué no me lo habéis contado?, ¿Por qué no me habéis contado lo él y lo de Ukyo?
-No queríamos que sufrieras, - dijo la mujer acariciándole la cara- Los médicos han aconsejado que no tengáis contacto, podéis tener una recaída.
- ¡ME DA IGUAL !- gritó la joven llorando, - no acabare peor de lo que estoy. Quiero verlo, necesito verlo, por favor, tráemelo.
-No puede ser-dijo ella- entiéndelo, Ranma ha estado sedado una semana, se despertaba unos minutos y se volvía a dormir sedado de nuevo. Esta bajo vigilancia las veinticuatro horas del día y Ukyo también, siempre habrá uno en vuestras habitaciones.
- ¿y el padre de Ukyo? - preguntó Akane
-No hemos logrado contratar con él, según parece viaja mucho. Y Genma solo sabía su apellido y con eso no hemos logrado nada.
- ¿Y las dos brujas que me hicieron esto? - preguntó Akane.
-Desaparecidas. Mousse busca a Shampoo por orden de su bisabuela. Se ha cubierto de deshonor según sus leyes y tiene que ser castigada severamente, si su bisabuela quiere mantener su puesto como Matriarca debe castigar a Shampoo.
- ¿Y Kodachi? - preguntó la chica.
-Debe estar oculta en su mansión- dijo Nodoka- su hermano la debe estar ocultando.
-Temo que vuelvan a aparecer. Y se encuentren con Ranma, ya las amenazó una vez con matarlas si me hacían daño, creo que será muy cruel con ellas. Extremadamente cruel y no me daría pena lo pueda hacerles. Pero no quiero que Ranma se vengue.
-Por eso yo también espero que no se encuentren- dijo Nodoka.
Akane estaba cansada y se encogió para dormir, medio dormida pensó en escapase para ver a Ranma, le pediría ayuda a Kasumi.
-Kasumi-dijo Ranma, estaba completamente despierto ya no dormía con tranquilizante, y Kasumi se acostaba con él alguna veces- vamos a fúganos.
Ella lo miró y él con una risa picara la tentó.
- ¿Fúganos…? ¿Dónde...? - dijo asustada pensando lo peor.
-A la habitación de Akane-dijo él- llévame, por favor.
-No y no, aun no os han autorizado veros.
-O me lleva tú o me fugaré yo solo he iré a verla- amenazó el joven. -aunque no sé dónde está.
La joven no pudo oponerse a la amenaza del joven y a la forma que la miró le desmontó todas sus defensas y también sabía que nadie se lo quitaría de la cabeza.
-Tengo una hermana igual de cabezota que tú-dijo ella riendo- de acuerdo te llevaré y te diré una cosa. Ella también quiere verte y ya me veo ayudando a fugarse de sus habitaciones a dos jóvenes cabezotas.
-Hola Akane –dijo Kasumi, entrando en la habitación- ¿Cómo estás?
-Bien… aburrida- dijo y con una sonrisa traviesa le preguntó- ¿me ayudas a fugarme para ir a ver a Ranma?
-Los dos tenían que ser tauro- maldijo Kasumi-y tener ideas locas parecidas.
- ¿Ideas parecidas? - dijo la joven sonriendo y alegrándose- ¿quieres decir que...?
-Si-dijo designada la hermana mayor-Puedes entrar, no hay nadie.
Y entonces entró Ranma en una silla de ruedas. Los dos jóvenes se quedaron mirando, y a ella se le escaparon las lágrimas.
-Me puedes acercar Kasumi- dijo el chico- se me ha metido algo en el ojo y no veo bien.
- ¿No estarás llorando Ranma? - dijo Kasumi.
-Si, estoy llorando, ¿pasa algo? - dijo el joven.
-Os dejo solos, no os peléis- dijo Kasumi.
Y salió de la habitación llorando, no de pena por saber que su hermana le estaba ganando, sino de alegría por el reencuentro de las dos personas que más quería.
-Ya me he vuelto a fugar como cuando, nos fuimos durante el reto del director-dijo Ranma.
-Si, pero esta vez no iremos a Hawái, que pena.
Se miraron y ninguno se atrevió a hablar.
Al chico le dolía verla sentada en la cama sabiendo que no volvería andar y a ella le dolía que su estado le hubiese provocado tanto sufrimiento al él.
"Está muy delgado, se le ve en la cara que no duerme bien, ni come tampoco mucho, con lo comilón que es, Kasumi debe estar muy preocupada, pero no me han dicho nada no quería preocuparme. No tiene fuerzas ni para andar. Con lo fuerte que estaba últimamente. Estoy contenta que se haya escapado para verme"- pensaba ella.
"No aguanto verla en este estado, se la ve muy blanca, no deja que abran la ventana, está muy delgada, no le conocía esos brazos tan huesudos. Aunque yo también estoy en los huesos. Tiene los ojos muy tristes, no quiere que la miremos con pena, aunque creo que yo la miró ahora con ella y ella a mí. Pero de todas formas por fin puedo verla, ha sido muy duro tenerla tan cerca y que no me dejasen verla."-pensó él.
- ¿Cómo estás? - preguntaron los dos a la vez.
-Tú primero, Akane- dijo él
-Cansada de estar tumbada, quiero irme, quiero salir de esta habitación, quiero ver el sol, quiero andar por…- y se calló, recordó que se había quedado invalida y lloró con amargura, negando con la cabeza- no voy a poder andar nunca más, Ranma, no volveremos a entrenar juntos, ni a correr por qué llegamos tarde al Furinkan. Ni te pode pegar mis patadas favoritas.
Él se quedó parado, no encontraba ánimos para levantar la moral a su amiga, el también necesitaba que lo animasen.
-Venga calma, Akane- dijo el acercándose a la cama y cogiéndole la mano.
Ella lo miró y se llevó la mano de él a su cara y siguió llorando.
-Ranma, no me dejes, por favor no te vayas.
-No te dejaré-dijo el chico alarmado, se hacía el fuerte delante de ella, pero notaba que estaba a punto de llorar también- ¿Quién ha dicho eso?
-Mi padre y el tuyo, saben que soy una... inútil y planean cásate con Kasumi o Nabiki.
Él se quedó helado un instante. Y después se enfadó.
-No dejaré que ellos decidan por mí- dijo él- y ahora no es tiempo para hablar de novias, ni para romper relaciones. Yo estaré a tú lado mientras estés en ese estado.
- ¿Es que no te lo han dicho, Ranma? - dijo ella gritando con desaparición- voy a ser invalida para toda la vida. No volveré a andar nunca, ¡Nunca!.
- ¡No! - le contestó él con rabia- no aceptaré eso nunca, ¿me has oído?, ¡nunca! No me rendiré nunca hasta que vuelvas a ser la Akane de siempre. Volverás a andar, aunque tardes años. Yo no me rendiré nunca.
-Ranma.
-Hoy es tarde- dijo el chico calmado- pero te prometo que te sacaré al jardín de este hospital el próximo día que logre escaparme.
Ranma quería pedirle disculpas por la última pelea que tuvieron, quería decirle que todo era por su culpa.
-No te culpes. No fue culpa tuya. -dijo ella. Sabía lo que él pensaba. - No debí seguirlas.
-No debí enfadarme contigo. Tenía que estar contigo y nada de esto hubiese pasado.
-Nos enfadamos por culpa de una broma de Nabiki. Y no podemos culparla a ella por eso. Ellas querían acabar conmigo, me ven como un obstáculo para conseguirte. Si no hubiese sido entonces habían encontrado otra ocasión para atracarme.
Él la miró. No estaba de acuerdo. Siempre la metía en líos.
-Es culpa mía. Te atacan por ser mi prometida, ojalá no me hubieses conocido. Estarías mejor sin mí.
Ella lo abofeteó. El chico la miró, pero no reaccionó, siguió con la cara sumida en la tristeza.
- ¡Eres idiota! -le gritó enfadada- no puedes echarte la culpa por eso. Eso no te lo crees ni tú. No me arrepiento de haberte conocido. Y tú tampoco lo haces. No piense más en esto.
-De acuerdo- dijo él no muy convencido.
- ¿Y Ukyo, sabes algo de ella? - dijo Akane.
-Estaba con un shock nervioso parecido al que yo tuve. No he sacado nada a nadie, y me preocupa.
- ¿Qué tal si en la próxima huida vamos a visitarla? No tengo ganas de ir al jardín.
-Vale. Eso haremos.
Entonces entró Kasumi.
-Venga niños, me tengo que llevar a Ranma. Empieza a ser la hora que vuelvan nuestros padres, y como sepan que os he dejado huir me castigaran.
-Gracias hermana por tráeme a este joven díscolo- dijo Akane agradecida.
Y salieron al pasillo.
-Está extraña- dijo él muy triste.
-Venga Ranma es la misma Akane de siempre- dijo Kasumi riendo
- No, no los es- dijo él preocupado. -No deja que le dé la luz del sol. Le he propuesto salir al jardín en nuestra próxima fuga. Me ha dicho que quiere ver a U-chan, y que no quiere ir al jardín, su sonrisa es falsa.
-Como la tuya últimamente, a ti te preocupa Akane, y a ella tú y algo que no nos quiere decir. Y ¿os queréis volver a fugar? Como os gusta esa palabra.
Llegaron a la habitación de Ranma y entraron en ella.
Y ella se quitó el abrigo, Ranma se dio cuenta que bajo la camisa no llevaba sujetador. Y al girarse se fijó sin querer en el culo de su amiga y se le notaba un minúsculo tanga bajo el pantalón.
Ella cogió al nervioso joven y le ayudó a acostarse, pero tropezó y cayeron los dos en la cama, ella encima de él.
-Kasumi, no llevas… dijo un chico confundido.
-Sí, no llevo sujetador- dijo ella avergonzada-no sé lo que me ha pasado hoy, no he tenido ganas de ponérmelo y no me lo podre más. Estoy cansada de aguantarme lo que siento- dijo llorando- te quiero Ranma desde el primer día que te vi. No tenía que haberte dejado para Akane. Desde ese día no habido minuto que no me haya arrepentido. Sé que es un sentimiento que no debería tener, eres el prometido de Akane. Le quiero quitar el prometido a mi hermana, soy más perversa que Nabiki. Debes pensar que soy una ramera.
-Sabes que no puede ser, hay muchas razones, pero la principal que es muy peligroso que te enamores de mí. Hay muchas locas detrás de mí y no soportaría que otra chica sufriese algo igual o peor que tú hermana, y tú no estás tan preparada como ella. Y no te trates tan mal, no eres ninguna ramera, no puedes controlar de quien te enamoras, aunque que sea un poco bruta y un poco marima…-se calló y miró a Kasumi con timidez y colorado, ella entendió lo que quiso decir el chico y comprendió lo que sentía él realmente hacía Akane- Yo te quiero mucho. Pero… no como a ti te gustaría. Yo creí que tú estabas enamorada de…
- ¡Se fue y me dejó!, hasta que no desapareció no me di cuenta lo que sentía por él, lo veía extraño y me hacía gracia... Fui una imbécil. Tú y Akane no debéis hacer lo mismo que yo, nunca he sabido más de él- lloraba con rabia. Se había salido de encima de él y se sentó en la cama, no podía contener el llanto y temblaba- pase muchas noches llorando esperándole, pero nunca volvió. Ni una carta, ni una llamada. Nada, nada. Por las mañanas la dulce y sonriente Kasumi, una vez acostada y sola, una vieja amargada de 20 años.
-No llores, eres joven, encontraras a alguien que te acelere tu corazón.
-Eres más sensible de lo que intentas haces creer, mi hermana tiene suerte contigo.
Entonces fue él quien se deprimió y miró al suelo.
-Desde que llegue a vuestra casa solo os he traído problemas, sobre todo a Akane, por mi culpa ha estado a punto de morir varias veces, la han secuestrado, y ahora esto- dijo el joven, hablaba bajo y con pena y rabia- maldigo el día que mi padre me arrastró a vuestro dojo, he sido vuestra maldición.
-No, has sido la salvación de Akane. Antes Akane siempre estaba enfadada- dijo ella animándolo- odiaba todo, nunca sonreía. Desde que mi madre murió, Akane se enceró en su mundo, siempre estaba enfadada, se veía como si no fuera nada. Contigo cambio y se volvió más amable, y salió del cascaron en que ella misma se encerró.
-Kasumi, vales mucho- dijo el chico- Sé que esto no es lo que te gustaría oír, siempre he vivido solo sin familia con el loco de mí padre, sin amigos, siempre he sido un solitario. Cuando llegué al dojo me encontré descolocado, erais lo más parecido a la familia que nunca tuve. Mi padre me crio egocéntrico, creído y machista. No sabía cómo tratados. Durante este tiempo os he llegado a querer y mucho, ya no sabía vivir sin vosotros… aunque me desharía del viejo maestro. Tú y tus hermanas sois las hermanas, que, por la cabezonería de mi padre, nunca tuve, tu padre es el tío que nunca he tenido, aunque sea tan parecido a mi viejo que tengo escalofríos. Tú para mi eres mi hermana mayor, Nabiki es… Nabiki y Akane… – y se le iluminaron los ojos- es mi mejor amiga, compañera y confidente… y algo más. Y te prometo algo, que siempre estaré aquí para ayudaros, acabe como acabe esta estupidez de la promesa de nuestros padres.
Ella lloraba por el discurso de él.
-Eres mi hermano desde el momento que te prometieron a Akane y lo seguirás siendo. -y lo abrazó- Y aunque tú no quieres reconocerlo yo si se cómo acabará todo, y seré feliz cuando te cases con mi hermana pequeña. Pero lo más importante ahora es que Akane se cure. Los médicos no confían que lo haga. Pero tú si tienes una confianza ciega que lo hará, y yo confió en ti y en lo que tú crees.
Se levantó y lo besó en la mejilla.
-Vales mucho Ranma, no te dejes vencer nunca por nada, plántale cara a la vida.
-Gracias Kasumi, pero ahora vete al servicio y maquíllate- pidió Ranma-quítate los restos de las lágrimas o preocuparas a la familia.
Ella lo abrazó por el cuello y le besó rápidamente en los labios.
-Te quiero mucho-dijo- como hermana mayor estoy orgullosa de ti. Estoy contenta de tenerte aquí junto a nosotras y yo agradezco el día que apareciste como chica en casa.
Salió de la habitación y cuando regresó no parecía haber llorado, y parecía la Kasumi de siempre.
Aquella noche durmió con él, los dos abrazado, fue una de las últimas veces que lo hicieron.
-Me aburro-dijo Ukyo- ¡quiero cocinar!
-Qué mala paciente eres-dijo Ryoga.
-No seas malo- dijo su novia- ¿cómo puede meterte con ella?
-Por qué es verdad, incluso Ranma es más paciente- dijo el chico.
- ¿Dónde está mi espátula?, que quiero que le dé un beso a este desagradable- dijo Ukyo.
-En el dojo Tendo-dijo Akari- la familia Tendo te la guarda allí.
En eso se abrió la puerta y entró una enfermera empujando la puerta con su culo.
-Con permiso- dijo la chica con la cabeza baja- traigo una paciente para la cama continua a la suya.
La paciente en la silla de ruedas llevaba la cabeza vendada y solo se le veía los ojos.
-Se equivoca señorita- dijo Ryoga- esta habitación es para solo una paciente.
-No tengo esa notificación- decía la enfermera extrañada.
La paciente nueva se acercó a Ukyo, que ya sabía quién eran ella y la enfermera, y junto con la novia de Ryoga se empezaron a reír de la inocencia del joven de la cinta.
-Haber señorita no puede…-habló Ryoga y dirigiéndose a las tres chicas- a ver si dejáis de reíros que estamos en un hos… pital… - y en ese momento descubrió quien eran las dos chicas- ¿eres Ranma chica?, ¿me has tomado el pelo?
Tenía ganas de pegarle y de abrazarlo, aunque teniendo su rival ahora forma de chica se cortó. Mientras la paciente se quitó las vendas que le cubrían la cabeza, para descubrir la cara de Akane.
-Ha sido la única forma de fugarme- dijo Ranma- ya lo he hecho tanta vez, para ir a la habitación de Akane, que me tienen vigilado.
-También ha sido la única forma de sacarme de allí- dijo Akane riendo.
-Sois traviesos- dijo Ukyo riendo.
-Teníamos que venir a verte-dijo Ranma-y como no nos permitían que nos viésemos se nos ha ocurrido esto. Ha sido idea de Akane. Pero nos ayudó alguien.
Pasaron la tarde juntos hasta que Nodoka los descubrió. Y se llevó Akane y Ranma, pero aunque se hizo la enfadada, no lo estaba realmente y los apoyaba, también se imaginó quien los había ayudado.
-Teníais órdenes de no acercaros, esto puede repercutir en vuestra recuperación.
-Cada uno de nosotros estábamos cada vez más preocupados por los otros dos, eso si hubiese sido perjudicial para nuestra salud- replico Akane airada, los otros dos se sorprendieron, ella que era tan tranquila cuando estaba con Nodoka… a veces.
La dejaron en su habitación y continuaron a la del chico.
-Vestirse de mujer no es una actitud masculina, Ranma.
-Me da igual, cuando me convierto en mujer, soy físicamente una mujer. Y a parte ya estoy prácticamente curado, mañana me dan el alta. Y no me dejáis ver a mis dos amigas, me tenéis vigilado. Y he tenido que utilizar cualquier medio para escaparme de vuestra vigilancia. Lo hecho ahora y lo haría siempre. Si me preocupa alguien voy a verlo, pasando por encima de quien sea.
Era un desafío a su madre y esta lo comprendió.
-De acuerdo, pero no se volverá a repetir, ya puedes ver a tus amigas con libertad, te tenía que haber dejado antes, no llegue a sospechar lo importante que son para ti.
-Mucho, mucho. No sabes lo que significan para mí-afirmó el chico.
-Sobre todo una chica bajita y pelo corto y azulado y de ojos marrones- dijo su madre con una sonrisa pícara.
El joven se calló y se puso rojo.
Al día siguiente salió Ranma del hospital, esos quince días había sido una tortura para él. Lo llevaron al dojo y esa noche acostado en su futón recordó el fatídico día del accidente de Akane
EL ATAQUE A AKANE…(unos días antes)
Ese día había empezado mal, muy, muy mal. Akane se había enfadado con Nabiki y a él le tocó pagar los platos rotos. Se fue de la boca en momento menos adecuado y recibió el golpe preferido de su prometida. Después de semanas sin ninguna pelea, esa fue realmente fuerte. Destrozaron literalmente la mesa, mandaron al suelo la comida. Y los dos padres que se metieron por medio recibieron una paliza de proporciones épicas.
Él acabó incrustado en el muro de la casa. Y durante el camino al instituto la discusión siguió. Para aumentar el enfado de Akane apareció la joven bruja china, y se le echó encima a chico, buscando una cita que no consiguió. Lo único que consiguió fue una total furia en contra de Akane y un juramento de venganza de la china hacía la prometida oficial de su Airen.
A la hora de recreo los dos prometidos se alejaron el uno del otro,
"Imbécil, idiota, estúpido"-pensaba ella- "mira que ponerse del lado de Nabiki y después el muy…. llega la idiota de Shampoo y no sabe decirle que no, pero tampoco le ha dicho que si… Hoy que íbamos a ir tomar algo al acabar las clases. Ahora que se vaya solo para casa…"
"No es guapa, esa bruta, marimacho, Su hermana tenía razón se le ha quemado la carne, que lo acepte, después me ha dicho todo lo que ha querido, no atiende a razones y en el camino aparece la pesada de Shampoo, mira que le he dicho que cogiéramos otro camino para evitarla, y me culpa que ese pulpo con forma de mujer me abrace, esta Akane está cada vez peor…"- pensaba el chico.
"… Lo que pasa es que tiene celos de quien se acerca a mi"-pensaron los dos.
A la salida del instituto.
-Ranma voy con mis amigas a tomar algo, llévame la cartera a casa- ordenó ella. Cuando acabó de decirlo se dio cuenta que su tono era muy quisquilloso y orgulloso y se le olvidó un "por favor"
- ¿A mí que me dices?, Akane, llévala tú y después sales con tus amigas, yo he quedado también y no pienso llevar las dos. Y no me ha gustado nada tu tono, así no se pide un favor.
- ¿Con quién sales? ¿con Shampoo o ha sido con Ukyo o con Kodachi? - respondió enfadada.
-Con ninguna de ellas, he quedado con Hiroshi y Daisuke, aún sigo enfadado con esas tres por el motivo que tú has olvidado. -contestó el chico enfadado.
Y cuando se iban a separar los dos se miraron con rabia, una parte de ellos quería firmar la paz, pero el orgullo se lo impedía.
Akane se alejó, fue entonces cuando Ranma tuvo un presentimiento sobre ella. Uno muy desagradable, tuvo un escalofrió y dio un paso en la dirección donde estaba la joven, pero su orgullo se lo impidió. Y fue con sus amigos a una hambruguesería cercana a donde fueron Akane y sus dos amigas.
-Ya estoy harta que Akane siempre este cerca de Ranma – decía la chinita enfadada, que había reunido a las otras dos rivales de Akane- tenemos que acabar con ella de una vez y para siempre.
-Entonces mi Ranma se casará conmigo- decía una eufórica Kodachi.
-Os estáis equivocando-dijo Ukyo- si Akane sufre daño no quiero saber la reacción de Ranma, ya nos advirtió, yo no quiero desafiarlo.
-La chica estúpida tiene miedo- dijo Shampoo.
-Sí, tengo miedo, mucho miedo- contestó- quiero ganarle a Akane luchando con igualdad, o hacer que Ranchan se enamore de mí, y deje a Akane.
-Te estás retirando de la competición y echando a mi Ranma en brazos de nuestra principal competidora. -comentó la lunática del marjot-Mejor repartir entre dos que entre tres.
-No sois vosotras lo que lo lanzareis a sus brazos- dijo Ukyo-Hacerle daño a Akane y Ranchan aparte de vengarse, no la dejará en la estacada. Y se volcará en ella. Siempre lo ha hecho.
- ¿Entonces te retira chica imbécil? - preguntó Shampoo
-Sí, ateneos a las consecuencias-advirtió Ukyo- Ranma no descansará hasta castigaros.
Y se fue dejando a las otras dos solas
-La conducimos al parque la drogamos y acabamos con ella de un golpe-explicó Shampoo- y Airen elegida a una de nosotras.
"Que seré yo… Pero por si acaso me desharé de ti."-pensaron las dos.
Mientras Ukyo buscaba a Ranma, había oído donde iría. No le gustaba el local, servía carne de pésima calidad, pero al ser barato atraía a los estudiantes sin muchos recursos.
- ¡RAN CHAN! –gritó estando al local.
-Te he dicho que no saldré contigo- le dijo Ranma enfadado.
-Me tienes que seguir. Shampoo y Kodachi planean atacar a Akane, la drogaran y la atacaran con un salvajino no utilizado nunca, esperan vencerla y que tú te quedes con una de ellas. -la cara asustada de la chica le mostró que no mentía, o que era una muy buena actriz.
-Ukyo, ¿DÓNDE?, ¡ESPERO QUE NO SEA MENTIRA! -Gritó el joven enfadado.
"Si no me hubiese enfadado con ella, ahora estaría con ella, Shampoo sabía que yo estaba enfadado con Akane y ha avisado a Kodachi y Ukyo, pero esta se ha echado a atrás. Sabe qué pasará si le hacen daño a Akane. Sabe que me vengaré. Debo llegar a tiempo, Akane aguanta"-pensó el joven
Se encontró con Yuka y Sayuri y les preguntó alarmado.
- ¿Y Akane? -les preguntó él asustado al verla con ellas.
-Le han amenazado la chica china y la hermana de Kuno, las ha seguido hasta el parque.
- ¡No deberíais haber dejado que se fuese! -exclamó enfadado. Pero después se arrepintió- lo siento no debería haberos chillado estoy muy alterado.
Ranma seguía a Ukyo cuando se cruzaron con Ryoga.
- ¿Dónde vas cerdito? - inquirió Ranma
- Cuida tus modales nena, os sufrirás- le amenazó Ryoga- Necesito tu ayuda voy a un parque cercano, ¿me puedes ayudar a llegar?, he quedado con Akari.
-Síguenos cerdito, puede que necesite tu ayuda. Akane puede estar en peligro en ese sitio.
Muy cerca de allí Akane recibía ataque tras ataque, que eran esquivados. Sus rivales no lograban ganarle, hasta que cambiaron de técnica y las dos usaron necrotizantes para reducir la fuerza de Akane.
-Las muy…- se le nublaba las vista-me han drogado, es la única forma que tienen para ganarme.
-La chica bruta esta vencida y Ranma será nuestro – comentó Shampoo segura de su triunfo.
-Vez rezando, es tu ultimo día- fanfarroneó la loca de Kodachi.
-Me tienen en su manos-dijo ella cayendo al suelo.
No podía levantarse y vio como en un sueño acercarse a Ranma, su cara había cambiado era una máscara terrorífica, llena de rabia y odio, y su aura de combate era mayor que en su lucha contra Saffron. Muchas veces mayor y oscura.
Kodachi y Shampoo vieron acercase a Ukyo y a Ryoga y a un tercer personaje, que parecía haber salido de una historia de terror, era un monstruo con forma humana, algo que les daría un mal final. ¡ERA RANMA!, las mataría seguro, Ukyo tenía razón, por eso no se unió a ellas.
Entonces Shampoo tuvo una idea, y lanzó su bombori con toda su fuerza a la espalda de Akane.
Akane miró a Ranma, la había salvado, ahora él con razón le reñiría y la llevaría a casa. Se quería levantar y lo hizo y cuando lo iba a abrazar algo le dio en la espalda. Sintió un dolor inmenso y como si algo dentro de ella se rompiera en mil pedazos. Y de su boca salió un horrible grito de dolor. Y calló al suelo sin sentido.
-Akane, Akane, Akane- gritaba su prometido llorando, arrodillado a su lado. Las dos atacantes habían huido, pero él no las seguiría… por ahora, a él sólo le importaba solo y únicamente Akane, ella lo escuchaba muy lejano,
Se acercó Ryoga y vio el estado de Akane y se asustó.
-Ryoga-el chico oyó que lo llamaban y se giró, era su novia-Lo he visto, la han drogado y la han atacado de forma bestial.
La chica no había visto nunca nada tan bestial. Estaba asustada y llorando y Ryoga la abrazó y miró a su rival destrozado psíquicamente y se entristeció, le habían vencido. Lo que parecía imposible se había vuelto realidad y los habían hecho sin tocarlo, atacando lo que más quería.
-Y ¿Ukyo? - se preguntó Ryoga.
Entonces oyeron a alguien llorar, y vieron a la chica de la espátula llorando en el suelo, tapándose los oídos, ella también había quedado muy afectada por el terrorífico grito de Akane, un grito que ninguno de ellos se libraría nunca. Ella se sentía fracasada no había lograda llegar a tiempo. Tendría que haber buscado a Akane en lugar de Ranma y luchar junto a ella, ayudándola. Se había equivocado.
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Ranma volvió a la realidad, se levantó no podía dormir, notaba la casa muy silenciosa, sentía como si estuviera solo. Bajó a la cocina, y se preparó una infusión, y la tomó. Pensó en el día que llegó a la casa, y como enseguida se comenzó a pelear con Akane. En cómo su vida se comenzó a llenar con personaje molestos y divertidos, Kuno, Ryoga, Shampoo y otros. Que desde el primer momento le hicieron la vida imposible o le ayudaron. Ahora dos de estos personajes habían cometido una atrocidad contra alguien que él amaba. Se notó los ojos húmedos. Entonces supo por qué notaba una soledad tan grande. Le faltaba quien llenaba su vida de luz y de algún golpe, a estos también los añoraba.
-La echas de menos? - dijo Kasumi. Que entró en la cocina de repente.
Él se asustó, estaba tan metido en sus pensamientos que no la notó llegar.
-Tan fea soy que te asustó? - dijo la joven riendo.
A él se le cortó la respiración, el camisón de Kasumi era muy sexy, muy corto y escotado. Se le transparentaban los pechos, más grandes que los de Akane, y su maravilloso cuerpo, sólo abrazado, por él. Llevaba un tanga similar a el de otro día y al pasar por delante suyo para sentarse en la otra parte de él pudo verle sus preciosas y bien formadas nalgas, y por un momento deseó tocarlas. Aunque él ya la había visto desnuda se quedó maravillado. Era mucho más bella que Shampoo, para él, no tanto como el Akane.
-Oye Ranma, no me mires así- dijo ella con algo de vergüenza.- Aunque ya me has visto desnuda.
-Es que estás maravillosa, querida Kasumi. Con este ... camisón- dijo él avergonzado.
-Se lo compró Nabiki. Pero me lo dio-dijo Kasumi.
-Sí, ella no tiene un cuerpo tan bonito como tu ... o el del Akane.- dijo él riendo.
-La echas de menos, ¿no? - repitió ella.
-Sí, ya sus enfados. La casa está muy vacía sin ella.
-Alégrate en una semana tornarà.- dijo la Kasumi- Deberás ser atento con ella, será un nuevo empieza? N para ella. La vida le será muy duro de ahora en adelante. Debemos apoyarla mucho, sobre todo tú. Espero mucho de ti, no la dejes o le hagas daño.
-Si, sabes que nunca le haré daño a tu hermana, ni la dejaré, ella es muy importante para mí, lo que más. Nunca la dejaré.- y miró a la chica.- Nadie me obligará a dejarla - respondió él- y se levantó se acercó a Kasumi y le dio un beso en la frente- Gracias por todo.
Y se fue subir a dormir.
-Ranma -lo paró Kasumi- me pregunto si puedes dormir conmigo, necesito compañía.
-Si se como hermanos sí. - dijo él- no te puedo complacer de otro modo- miró a los ojos a Kasumi, sabía lo que ella quería- sabes que no puedo complacerte en esto. Te quiero mucho, pero ...- Kasumi supo lo que quería decirle al chico. Ranma no podía traicionar a su hermana por un deseo banal de ella
-Tan solo te pido que duermas conmigo.-Suplicó la muchacha- Solamente dormir, necesito alguien a mi lado.
Ella cogió por la mano al chico y subieron al piso de arriba de la casa, estaban solos en la casa. Kasumi lo llevó a su habitación, y en la puerta.
- Esperarme por favor, y vuelvo enseguida. - dijo el chico se fue a su propia habitación y se puso el pijama, no podía dormir con Kasumi sólo con boxers y camiseta.
Volvió poco después, la Kasumi le esperaba en la puerta, no había entrado, lo cogió de la mano y lo llevó a la cama y lo acostó, ella se acostó y lo abrazó, lo besó en la mejilla.-pero Ranma la besó en la mano.
Que tengas buenos sueños, sueña con ella- y -pensó con tristeza- "Que yo soñaré contigo y en esos sueños yo seré tu amor'
-Si, tendré buenos sueño- contestó él.
Y los se durmieron, abrazados, como hermanos. A medianoche la Kasumi se despertó, y miró a Ranma, sintió lástima y lo deseó, este chico nunca sería suyo, ya tenía dueña. Y cerró los ojos y negó con la cabeza, una lágrima salió de sus ojos. No haría como las locas que el seguían, renunciaría a él. Lo amaría, pero lo haría de lejos y en silencio, sin interponerse entre este chico y Akane. Ella durante años recordó la pasión con que amó a Ranma, pero nunca fue correspondida, aunque siempre supo, que él la quería más que a las locas que lo perseguían, aunque ese amor fue un amor fraternal.
Al día siguiente Ranma se levantó muy pronto preparó el desayuno y limpió parte de la casa, y se entrenó un rato. Se fue al instituto por primera vez en semanas.
Cuando Kasumi se levantó asustada, por haber dormido mucho, bajó sin vestirse y se encontró el desayuno hecho y se alegró que Ranma no fuese como sus hermanas y supiese llevar la casa. Después se vistió.
Al poco llegó Nodoka y ella se fue al hospital. Por la tarde el joven volvió de la escuela y comió con su madre y se fueron al hospital. Las noches que Kasumi y Ranma se quedaban solos dormían junto, pero ya no volvieron a hacer el amor, pero algunas mañanas se duchaban juntos.
Una semana después Akane llegó del hospital y se encontró a casi toda su familia reunida. Ranma y Nabiki estaban en el Furinkan.
Al llegar el joven a casa se la encontró ya en casa y se enfadó con él mismo, pensaba que él debería haber estado allí cuando ella llegase y recibirla como se merecía.
-Veo que la feúcha y marimacho ha vuelto-dijo riéndose.
Recibió el consabido mazazo y calló.
"Como he echado de menos su humor"- pensó el chico estaba contento, aunque estaba tumbado en el suelo del golpe y le dolía la cabeza.
-Eres idiota, imbécil y raro- gritó ella enfadada.
"No lo dice como antes, aquí hay algo raro, le falta… le falta…"-pensó Ranma, no lograba saber lo que le faltaba al enfado de Ranma.
-Ya es la misma Akane de siempre- dijo Soun
"No, no lo es. Hay algo raro en ella y no es por su nueva condición de minusválida, y no me gusta, no me gusta nada,"- pensaba Ranma, aunque parecía que estaba enfadado con su prometida realmente estaba muy preocupado por ella.
Esa misma noche, el chico se despertó inquieto, sus padres ahora dormían en otra habitación, no podía quitarse de la cabeza lo raro del comportamiento de Akane, tenía que hablar con Kasumi o con su madre o con las dos.
Se giró y cerró los ojos intentando coger el sueño, pero este era más rápido y se le escapaba. Y cuando al fin parecía que se dormía, un grito de horror, rompió el silencio de la casa. En un momento se levantó, sabía quién era quien lo había dado, juraría que lo presintió un instante antes de que saliese por la boca de quien lo dio. Era un grito que incluso sabía que ocurría desde antes de irse a dormir.
Fue a la habitación de Akane y estaba toda la familia en ella.
-Akane, ¿Qué te pasa? - Kasumi le preguntaba asustada.
-Me van a coger, me van a pillar- estaba histérica y llorando, con los ojos pidiendo ayuda dirigidos a Ranma.
-No hay nadie-la consolaba Nodoka- Nadie te hará daño, no dejaremos que nadie te haga daño.
-No, me cogerán- decía ella asustada sin apartar sus ojos de su prometido.
-Akane, nadie te hará daño, cariño-La intentó calmar Kasumi.
-No me dejéis sola, no quiero dormir sola- suplicó Akane llorando.
Ranma apartó la vista un momento, esta no era su Akane, no era la chica violenta, que él conocía.
-Bien me quedaré contigo- dijo Kasumi. Pero los ojos suplicantes de Akane seguían clavados en los de Ranma pidiéndole ayuda a él y solo a él.
El chico se acercó a Kasumi le puso una mano en el hombro y mirando a Akane.
-No Kasumi, me quedaré yo- dijo el chico y arrodillándose y mirándola- ¿es lo que quieres, Akane?
Ella le cogió su mano con las suyas.
-No me dejes Ranma, no dejes que me hagan daño- suplicó la chica llorando.
-Te prometo que no te harán daño. Nadie te volverá a hacer daño, ¡nunca!
El chico se giró y mirando a su padre.
-El futón, ¡tráemelo! - le exigió en tono que no admitía replica.
- Espero que no le hagas nada a mi…-empezó a decir Soun, pero la mirada seria del chico lo acalló, lo dejó helado, parecía más maduro y estaba muy furioso. Tenía cara de asesino.
"Kodachi, Shampoo, esta os la guardo. Vais a sufrir todo el mal que habéis hecho a esta familia, ¡MI FAMILIA!, yo pago mis deudas y está la vais a recibir con muchos intereses"-pensó el joven.
Su padre le trajo el futón y lo puso en el suelo y salieron todos menos él de la habitación.
-Ranma, si necesitas algo llámame-le pidió Kasumi
-Gracias Kasumi, eres el sol de la familia. -dijo Ranma.
-Una foto de esto y mañana me forro en el Furin...- pensaba Nabiki, pero no pudo seguir la asesina mirada de Ranma y que su hermana mayor se la llevó cogida del brazo impidió hacer lo que pensaba.
- ¡Nabiki!, haz una foto y te destrozo todas tus cámaras- amenazó Ranma muy furioso, la chica se asustó, no era el Ranma que conocía. -y lo que haré contigo lo recodaras como la peor de tus pesadillas, ¡si sobrevives! -Nabiki huyó aterrada hacía su habitación. El tono en la voz de Ranma era aterrador.
Ya nadie quedaba en la habitación y Ranma tumbado en su futón, ya había descubierto lo que le pasaba a Akane, había cogido miedo, miedo a todo.
-No dejes, Ranma, no dejes que me cojan y me vuelvan a hacer daño. -le pedía ella asustada,
-No te preocupe, Akane, jamás dejaré que vuelvan a hacerte daño.
Notó que ella se tranquilizaba y se dormía. Él lloró de impotencia y de rabia. Quería recuperar a Akane, a la chica bruta y torpe con la que se divertía tanto.
Al día siguiente la bajó al comedor y la dejó al cargo de Kasumi, le dolía dejarla. Pero tenía que ir a estudiar, ella descansaría unos días y después también iría a la escuela, aunque Ranma estaba en contra de eso.
No se dirigió directamente al Furinkan. Fue al Café Gato. El restaurante chino permaneció meses cerrado por reparaciones después de la visita del chico. La vieja bruja y el chico pato recordaron con horror la impotencia que sintió antes la furia desatada del chico. A Shampoo no la encontró… por suerte para ella. Sólo tenía que hacer una visita al director Kuno. Cuando lo hizo, este cogió una baja de dos meses.
Ranma iba corriendo echaba en falta a su amiga. Esquivó el sitio donde pensaba que estaba Shampoo, no estaba de humor para verla, si se le echaba encima no quería saber lo que le haría, pero no iba sobrevivir. Al entrar a instituto se encontró al idiota de Kuno.
- ¿Dónde has escondido a mi amor, Akane Tendo? - dijo Kuno
-Déjame hoy, no tengo humor para una estupidez de la marca Kuno.
- ¿Insinúas que los Kuno somos estúpido?
-Estúpidos no, sois unos grandísimos estúpidos, sobre todo la loca de tu hermana, ¿Por qué no la encierras en psiquiátrico? O si no dejármela a mí y la envío a un cementerio- y lo mandó directo de un puñetazo a su clase.
Y Ranma entró hecho una furia en clase.
-No deberías acércate a Ranma, Kuno. Él no olvida que tu hermana le hizo mucho daño a su prometida.
-No, es su prometida, Akane Tendo es mi futura esposa.
-Como sigas así. Toda la ira de Ranma te cogerá, y pagaras toda la rabia que lleva dentro, que es mucha y no creo que te recuperes nunca- dijo Nabiki. -… ¿No has oído los rumores? Ha destrozado el Café Gato. Quien ha visto a la vieja ha dicho que estaba muy asustada.
…
Al entrar en la clase el joven de la trenza, las amigas de Akane se acercaron.
- ¿Cómo esta Akane? - le preguntaron, al joven extremamente serio, - ¿Cuándo volverá?, ya está en casa, que buena noticia.
-No es buena, ni es nada- dijo él con rabia- la Akane que conocimos ya no existe. Haceros a la idea.
- ¿Qué dices Ranma? - le preguntaron asustadas.
Él las miró y no contestó, se fue a su pupitre y de allí miró al que ocupaba su amiga y se sentó en el de Akane, enterró su cara entre sus manos, estaba desesperado, se encontraba perdido, jamás se había encontrado tan… ¿indefenso?, tan vulnerable… tan derrotado.
Sus compañeros lo miraron, pero comprendieron que el joven necesitaba soledad para aclarar sus ideas, sus profesores también pensaron lo mismo. Jamás se había dejado vencer, siempre había luchado. Pero esta vez lo vencieron sin combatir. Las clases pasaron una tras otra sin que él las notases. Ya hacía mucho rato que el aula estaba vacía y a oscura cuando él reaccionó, cogió su mochila y volvió a casa. Y anduvo como un autómata sin percibir lo que sucedía a su alrededor. Sin darse cuenta estaba delante de dojo. No recordaba nada desde que salió del dojo esa mañana...
- ¿A qué horas llegas? - le chilló su padre enfadado, el chico lo miró como si no lo conociera. Y sin hacerle caso subió a su habitación y se encerró. Se sentó en un rincón en el suelo y lloró con una amargura sin fin.
Su padre quiso seguirle y obligarle a entrenar, pero Soun lo impidió.
-Dejarlo, es él que lo está pasando peor. En estos momentos necesita soledad y tranquilidad.
- ¿Ha vuelto Ranma? - preguntó Akane impaciente y preocupada, lo había echado mucho de menos, estuvo todo el día esperando la vuelta del joven. - No me ha saludado, ha tardado mucho.
-Ahora está en su habitación descansado- dijo Kasumi- Hoy ha sido un día muy duro para él.
-Si- dijo Akane más alegre. - pero que baje para cenar, quiero que me cuente lo que ha hecho hoy, se ha debido meter en muchos problemas sin mí.
Kasumi la miró, Nabiki le había contado el preocupante comportamiento de Ranma en el Furinkan y había oído que destrozó el Café Gato. No era bueno que Akane se enterase, y le preocupaba Ranma. El joven necesitaba que alguien lo ayudarse a seguir entero y salir del pozo donde había caído, y con esa familia de locos lo veía muy difícil.
"Ranma no te hundas, por el bien de Akane y el tuyo, no te vengas a bajo"- pensó Kasumi con desesperación.
Esa noche la cena fue triste, Ranma no cenó casi nada, ni habló, aunque le dirigiesen la palabra. Estaba en su mundo oscuro. Akane estaba muy triste, había pasado un día muy malo sin Ranma y ahora que cenaba a su lado, como siempre, lo veía muy recaído y triste y lo peor no le hablaba.
Durante los dos últimos días de la semana Ranma no volvió al Furinkan, pasaba las noches en la habitación de Akane cuidándola y por el día se arrastraba por la casa como un zombi. Cuando estaba con Akane era alegre, pero cuando ella desaparecía de la vista, su cara y sus ojos perdían vida.
Al comenzar la semana Akane le pidió que la llevase a clase que se habían saltado muchas. Y Ranma accedió con desgana, tenía la seguridad que pasaría algo.
El camino a la escuela fue nuevo, Ranma quería evitar cruzarse con Shampoo, no quería que esta atacase a Akane. Tampoco quería saber cuál sería su propia reacción ante dicho ataque. Empujar la silla de Akane enlentecía su marcha por eso debieron salir bastante antes que lo hacían con anterioridad.
Al llegar cerca de la escuela se les unió Ukyo.
-Hola- dijo alegre- veo que habéis decidido volver.
- ¿Y tú cuando regresaste? – Dijo Ranma-El último día que yo vine tú no habías vuelto.
-Yo volví el día siguiente al que tú desapareciste.
Al entrar en clase las compañeras de Akane se le acercaron y le hablaron y Ranma y Ukyo hablaron.
- ¿Qué le pasa la veo extraña? - dijo Ukyo-No parece ella. -Y tú también estas muy extraño. No parecéis los de antes.
- ¿Te has dado cuenta U-chan? -preguntó Ranma triste- parece ser la misma, pero no lo es. -el chico ignoró el comentario sobre él.
Las clases siguieron con normalidad, Akane parecía la misma de siempre, pero en todo momento estuvo vigilada por Ranma.
"Me da envidia Akane, Ranma no le quita un ojo de encima, aun cuando parece seguir la lección o estudiar. Él siempre lo negara, pero poco o mucho la quiere y está atento por si quiere o necesita algo"- pensaba Ukyo.
A la hora de la comida la chica fue a comer con sus amigas y Ranma se quedó cerca de ella, por si necesitaba algo.
-Tienes suerte Akane-dijo Sayuri- tienes a Ranma cerca de ti cuidándote.
-Sí, pero parece muy cambiado- dijo Yuka- está muy serio y triste, no parece el mismo Ranma de siempre.
-Antes lo ha desafiado Kuno-dijo otra chica- Y lo ha atacado de una forma que jamás lo había hecho. Ha sido muy cruel y bestial con él. Aunque Kuno se lo merecía.
Ranma desde encima un árbol miraba la escena, le preocupaba la chica, le daba miedo que volviese a tener un ataque de nervios como él de aquella noche. Y lo peor es que sabía que tarde o temprano eso ocurría.
Pasaron varios días y el chico en lugar de tranquilizarse se mantenía en alerta, nadie se hubiese dado cuenta de su actitud, salvo Ukyo, y Ryoga al que vieron un día de vuelta a casa.
Un día que hablaba con Ukyo en un descanso entre clases.
-Ra-chan- dijo Ukyo- estará bien, cálmate
-No lo está-negó él- aun duermo en su habitación, no quiere dormir sola, le asusta todo, pero sobre todo la oscuridad. Cuando debe ir al aseo, la bajo y debo llamar a Kasumi, para que entre con ella.
-Aquí también lo haces- le intentó animar su amiga- tú la llevas al lavabo y alguien entra con ella. Pero me he dado cuenta que ella te vigila en todo momento, si no te ve se pone nerviosa y se asusta. Aunque creo que soy la única que se ha dado cuenta. Cálmate que caerás enfermo.
Habían salido al pasillo y se habían alejado un poco. Al darse cuenta de la lejanía con Akane se puso nervioso y decidió volver y al ir a entrar oyó un alboroto en clase, y un grito de espanto.
- ¡AKANE! - gritó Ranma y corrió a ayudarla.
-Mira quien tenemos aquí, la que me quiere robar mi Ranma querido-decía Kodachi acosándola- No hicimos un buen trabajo. Pero eso lo solucionaré enseguida.
Akane estaba aterrorizada, en sus ojos llorosos se veía el miedo más atroz, ella que jamás le había tenido miedo a Kodachi, ahora la temía. Estaba encogida y con los brazos tapándose la cara.
-Hohoho, mira la pequeña Akane, el terror que le inspiro. En eso se demuestra que no está al nivel de mi Ranma.
- ¿Desde cuándo soy tu Ranma? - se oyó decir una voz muy furiosa- no soy nada tuyo, loca. Hazte a la idea.
-Tú serás mío…- intentó contestar la loca gimnasta.
- Yo jamás seré tuyo- la contradijo el chico con crueldad- Hace tiempo te advertí que no te acercaras ni dañaras a Akane- el chico dejó ver su aura de combate inmensa, sus compañeros se alejaron de él. Sus ojos demostraban furia ciega. Ukyo se asustó este no era el Ra-chan que ella conocía. - aléjate de ella o te destrozo. - su tono de voz era espantoso, su aura negra, parecía más un demonio que una persona. Todos se dieron cuenta que Ranma mataría a Kodachi si esta atacaba a Akane.
Kodachi, no vio en esto la amenaza que era y quiso atacar a Akane con la cinta, pero Ranma cogió la cinta y se la arrancó de la mano.
-Sal de mi vista o utilizaré esta cinta para estrangularte y no me arrepentiré de hacerlo, estoy deseando hacerlo a ti y a la otra ramera y os devolveré a vuestras familias en pedazos. - dijo el chico con furia. Tenía cara de asesino. Ukyo se dio cuenta que cumpliría con la amenaza, que estaba deseando cumplirla.
Kodachi, sacó otra cinta y se subió a la ventana.
-Queridísimo Ranma nos volveremos a ver-saltó, con una risa de loca y desapareció.
En ese momento Ranma se relajó y se acercó a Akane. Se arrodilló para verla bien.
- ¿Estas bien, te ha hecho daño? - preguntó él preocupado, lo que temía había pasado y ahora su amiga estaba en estado de shock llorando y asustada. Ella lo miró y lo abrazó llorando, él la acarició la cara y dejó que se desahogase.
-Llévame a casa, llévame a casa. No debería haber salido de allí-decía llorando asustada- por favor aléjame de aquí, no me dejes, no dejes que me hagan daño, no quiero salir de casa nunca.
Él la miró serio, y se levantó, se limpió las lágrimas que le caían de los ojos, le importaba poco que sus compañeros le viesen llorar, no era fuerte, si lo fuese Akane no estaría en ese estado. Ninguno le dijo nada comprendían el dolor del joven e incluso lo compartían.
-Ra-chan -dijo Ukyo, estaba muy alterada- no quise créete, pensaba que eran imaginaciones tuyas.
- ¿Qué vas a hacer, Ranma? - dijo Sayuri llorando.
-Haré lo que me ha perdido, la llevaré a casa-contestó el joven, él también estaba muy alterado-le pediré a la profesora Hinako que nos ayude a estudiar a distancia.
- ¿Nos?, ¿Piensas quédate con ella en casa? - le preguntó Hiroshi.
-Sí, ya no me fio de esas dos pequeñas arpías- dijo él con rabia- no creo que la dejen en paz, y quiero estar a su lado si la ataquen.
Abandonó la clase. Sus compañeros no tuvieron ánimos para seguir las clases, a ellos también les afectó el ataque. Estuvieron varios días muy afectados por el estado de los dos chicos.
Desde del despacho de la profesora Hinako llamó al dojo, para que cuando llegasen a casa estuviesen preparados.
La vuelta a casa fue triste, Akane no hablaba y se agarraba a los brazos de la silla asustada, miraba a todas partes con miedo, como si esperase un ataque que no llegó, a los dos se le hizo muy largo el viaje, y cuando llegaron se sintieron más tranquilos.
-Lo ha pasado muy mal-dijo el chico- No quiere salir de casa, le asusta salir fuera. Tiene miedo que vuelvan atacarla, no es la silla de rueda la que la ata, es su mente, tiene miedo a todo.
-¡Noooo!- lloraba Soun- mi hija esta traumatizada o loca.
Ranma se abalanzó sobre él y lo cogió por el cuello y lo empujó contra la pared, estaba muy furioso.
-No repitas eso, no vuelvas a repetir eso- dijo el chico en un tono lento y amenazante. -Ni tú ni nadie de la familia, al próximo que diga algo parecido lo mato. ¿En-ten-di-do?
Estaba fuera si y Soun lo miró asustado y dijo si con el cabeza asustado. Sus padres se quedaron congelados, es no era el Ranma normal. Ninguno de los dos chicos eran los de antes.
-De ahora en adelante la cuidaremos entre todos- dijo Ranma, viendo la falta de madurez de los mayores decidió hacerse cargo de la situación. - ¡Kasumi!, tú, mi madre y yo nos haremos cargo de sus necesidades, tú la ayudaras a vestirse y la acompañaras al servicio y a ducharse, si no puedes tú lo hará mi madre. Yo la llevaré donde tenga que ir, y la vigilaré que no le pase nada. -se quedó mirando a la hermana mayor- confió más en ti en estos dos viejos.
-Es mi hija, no puedes apartarme de ella.
-Cierto-respondió el joven- por eso tú y mi padre evitareis a toda costa que el viejo verde se acerque a ella. Si Happosai la asusta o se aprovecha de ella en su estado. Vosotros dos seréis responsables. No lo quiero ver cerca de Akane. Pobres de vosotros si ese le hace algo.
-Hijo estoy orgullosa de ti- comentó Nodoka- pero necesitaras ayuda, no puedes cuidar a Akane tu solo, o acabaras enfermo.
-Madre, ya lo estoy- dijo él furioso- siento mucha furia. Tengo ganas de venganza, siento que me hierve la sangre. Por lo más queráis no me enfurezcáis por qué no sé lo que podía hacer.
Subió a su cuarto. Akane estaba al cargo de Kasumi y de Nodoka y sabía estaría bien.
Horas después.
- ¿Dónde está mi pequeña Akane?, ahora tú Happosai cuidara de ti.
- ¡El viejo verde! - dijo Ranma con furia y saltó por la ventana y se preparó para la lucha.
El viejo se acercó a una aterrada Akane.
-Yo cuidaré de ti, como has visto ni Soun ni Genma son capaces de cuídate-decía el viejo con lujuria.
Los dos padres estaban en el suelo heridos.
-No te acerques a mi hi… -dijo un Soun sin fuerzas.
-Calla mal aprendiz- le respondió el viejo- lo vuestro es mío, y lo mío es… mío. Tu hija es mía. Y hoy jugaré con ella.
La chica estaba asustada y llorando.
- ¡Déjame!, ¡no te acerques!, ¡no me toques! -suplicaba la joven asustada.
-Ya verás cómo los pasamos….
- ¡DEJALA DE UNA PUTA VEZ!, VIEJO TARADO-gritó Ranma más furioso que nunca- si le toca, aunque sea un pelo, será lo último que hagas. Hazlo y te mato.
- ¡Ranma! - contestó el viejo con rabia- no te metas, si no quieres salir lastimado como esos dos inútiles.
-Yo no soy como ellos- le contestó el joven- ataca cuando quiera.
Happosai vio el aura de combate de Ranma y se confió, no le dio importancia que aumentarse hasta hacerse mayor que la suya. Él lanzó sus cohetes, pero Ranma se los devolvió y les explotaron cerca y el viejo salió volando.
-Me las pagaras- dijo Happosai.
Y entonces Ranma le atacó. Utilizó todos sus ataques y lo lanzó lejos, tanto que no volvieron a verlo en muchos meses.
Se acercó a los dos viejos y los miró con desprecio.
-Habéis fallado-les comunicó con voz tranquila pero amenazante- durante un mes quiero que limpiéis la casa cada día, al levantarme no quiero ver ni una mota de polvo. Y nada de escaquearse, jugando a shogi o cualquier juego. Ni transformase en panda, para libarse de los problemas, o te regalaré al zoo de París, y tú Soun, te iras con él a hacerle compañía en la misma jaula.
Aquí empezó una vida para todos. Nabiki se iba a la escuela, era su último año, después iría a la universidad. Ranma y Akane estudiaban a distancia. Y los padres se dedicaban a la limpieza de la casa. Una descansada Kasumi hacía la comida con ayuda de la madre de Ranma y ambas ayudaban a Ranma al cuidado de Akane.
Recibían pocas visitas, sólo de los amigos o amigas de los dos chicos. Ryoga no se acercaba a la casa no quería ver a ni Akane en ese estado, ni a Ranma, había oído rumores de él preocupantes, y Ukyo tampoco iba por razones parecidas a Ryoga.
Varias veces Ranma quiso sacar a su amiga a dar una vuelta por la zona y al parque, pero nada más salir la chica se ponía histérica y tenían que volver.
Por las noches, Ranma dormía en su futón al lado de la cama de Akane, notaba cuando se despertaba la joven y al instante él se preparaba por si ella necesitaba ayuda. Algunas de esas noches tuvieron que ahuyentar a las dos chicas que habían provocado la tragedia.
Los dos jóvenes comían solo para mantenerse, habían pedido algunos kilos y ninguno de los dos recuperaba peso y eso angustiaba a Kasumi y Nodoka, que veían caer a los dos chicos caer en un pozo sin fin.
Al principio Ranma llevaba a Akane a sus entrenamientos, pero enseguida vio la desesperación en la cara de la chica, ella quería entrenar. Él vio sus lágrimas por el deseo de entrenar con él y pronto dejó de llevarla, sabía que para ella era un sufrimiento, tanto como para él. Ranma necesitaba entrenar con ella, lo deseaba con todas sus ganas, la necesitaba allí con él. Empezaba a odiar las artes marciales, pensaba en dejar de practicarlas, no podía seguir sin que ella estuviese a su lado. Y sus entrenamientos acababan de rodillas llorando, derrotado por la situación que vivían.
Un día de esos cuando estaba derrotado sentado en el suelo, entró Ryoga.
-Te dejas vencer por tu sombra, eres patético- dijo el chico de la cinta.
-Déjame en paz, sucio puerco-le respondió Ranma enfurecido.
-El Ranma que yo conocí, no se dejaría vencer por nada- se burló Ryoga.
-El Ranma que conociste, tenía una amiga fuerte, alegre y que luchaba por lo que quería.- dijo el chico de la trenza con pena- El nuevo Ranma ve como su vida y la de su amiga se viene abajo por dos zorras.
-Lloras como la niña que eres- dijo Ryoga sabía que eso lo enfurecía… en el pasado. Pero ese día no lo lograba- No eres capaz de luchar, te has vuelto débil.
En ese instante Kasumi llevaba a su hermana pequeña al dojo y se quedaron fuera escuchando.
-Déjame, en paz, tú no sabes nada.-dijo Ranma hundido.
-¿Sufres?, como todos que queremos a Akane, como su padre y hermanas, o tus padres, como Ukyo, o yo, o sus amigas- dijo Ryoga enfadado- ¿qué tienes tu para sufrir diferente?
-DUERMO EN UN FUTON EN SU HABITACION, SE DESPIERTA CONTINUAMANETE, CON CADA RUIDO SE ASUSTA, SE ASUSTA CON NADA Y POR NADA, NO QUIERE SALIR A LA CALLE. LE ASUSTA SALIR- gritó Ranma con desesperación- Según tú me vuelto débil, ella también o ¿reconoces con todo lo que he dicho a la Akane que tu conocías?-había bajado la voz, pero su tono era igual, un tono lleno de armagura.
-Cuanta amargura tienes dentro Ranma, si sigues así te destruirás y a Akane contigo. -El chico pensó un momento-Aunque ella parece que te arrastra a ti.
Ranma se estaba enfureciendo, si esta conversación continuaba más podía dejar a su rival muy malherido o peor. Y se giró para irse.
-¿Huyes?, ¡cobarde!- preguntó con desprecio Ryoga.
-Puede que sí que huya y que sea un cobarde-dijo Ranma enfadado- Pero tú no has estado aquí- y siguió hacía la puerta.
-Vámonos de aquí- dijo Akane, no sabía lo preocupado de estaba Ranma por ella. Lloraba de amargura. El alegre Ranma que estaba a su lado y parecía que no se preocupaba por nada no existía realmente. Él realmente lo pasaba realmente mal y ella era la responsable, Pero lo conocía mucho, él no admitiría nunca su dolor.
-¿Te vas cobarde, donde?, Vete lejos, no te la mereces-dijo Ryoga.
Sí, me voy a buscar a alguien.
-¿A una chica?; ¿A una de tus otras novias?- El tono del chico de la cinta era de desprecio.
-Si voy a buscar a una chica- le respondió Ranma como si estuviese ausente.
Akane al oír esto se desesperó.
"No, me quiere. Se irá y me dejará, y eso que dijo que no me dejaría nunca"-la joven Tendo lloraba, mientras su hermana la intentaba consolar."
-Eres despreciable, la dejas ahora que está en silla de ruedas, la dejas por estar inválida. La abandonas cuando más te necesita. ¿Por quién?, ¿a quién buscaras a Shampoo, a esa loca de Kodachi, o a Ukyo que es la que siempre te ha caído mejor después de Akane?
-¿ RYOGA ERES IMBENCIL O QUE?-gritó Ranma exaltado- A QUIEN BUSCO ES A TENDO… A AKANE TENDO, A AKANE, LA AUTENTICA AKANE TENDO.- y bajando la voz para que nadie lo escuchase-Busco a mi Akane. A la que yo…
-Y yo…. No lo soy- oyeron una voz llorosa.
Los dos chicos se giraron para ver en la entrada a Akane en su silla y más atrás estabaa su hermana mayor, las dos llorando.
-No, tú no eres Akane- dijo Ranma con antipatía.
-Entonces, ¿Quién soy?- dijo ella llorando.
-No lo sé, pero Akane no lo eres- dijo Ranma y se la quedó mirando y con una sonrisa sarcástica y un tono burlón- Akane es fea, no es sexy y es bruta, es en lo único que te pareces.
-¿Cómo se atreve a háblale…?-dijo Ryoga, pero Kasumi lo cogió por el hombro y negó con la cabeza-¿quieres que los deje a los dos que…?- y la chica asintió.
-¿Que soy fea y nada sexy?- dijo la joven de pelo corto.
-Sí y tanto que lo eres- contestó él riéndose.
-¿FEA?, ¿NADA SEXY?- Un grito luchó por salir de su boca y al final… salió- "RANMA ERES IDIOTA"
- ¿Idiota? - preguntó él y con ironía- ¡Este marimacho!
-Raro, extraño, prepotente, ¿Qué te has creído? - Akane estaba enfadada como hacía semanas que no lo estaba. Vio que el chico se ponía en una posición extraña y no entendió por qué lo hacía.
- ¿Algo más o ya se te ha acabado tu repertorio de insultos?
Ryoga y Kasumi se quedaron con la boca abierta, estaban asombrados por lo que veían.
- ¿Cómo, como es posible? - preguntó Ryoga, pero Kasumi estaba tan sorprendida que no le contestó.
- ¿Pero ¿quién te piensas que eres? -chilló Akane con rabia.
-No sé, no se- dijo el con una sonrisa pícara y guiñándole un ojo- Alguien que cuando se moja con agua fría se vuelve en una chica más maja que tú.
Eso fue lo más que pudo aguantar y le dio al chico un buen tortazo.
-Bueno, parece que ha vuelto la Akane de siempre-dijo el chico tocándose la cara.
- ¿Me has insultado a propósito?,¿para qué me enfadarse? -preguntó ella sorprendida.
-Sí, pero he conseguido también algo que no me esperaba, algo muy agradable- dijo el chico con lágrimas en los ojos.
Ella no entendió al principio y entonces notó cierta debilidad en las piernas. Estaba de pie, se tuvo que apoyar en Ranma. Se giró y vio la silla a más de diez metros de ella, durante el enfado se había levantado y Ranma había ido retrocedido y ella lo siguió sin darse cuenta. Entonces comprendió por qué el chico se puso antes en esa posición, estaba preparado para cogerla si caía.
Su prometido la cogió en brazos y la llevó a la silla.
-Parece que he encontrado a la chica que buscaba y la he traído de vuelta, y con un regalo. -dijo él riendo y con lágrimas en los ojos.
-Ranma, perdona el golpe- dijo ella llorando abrazada a él.
-Es algo pequeño, comparado con la recompensa que hemos conseguido. -le contestó él.
-Gracias Ranma- dijo Kasumi emocionada- eres una bendición para la familia, aunque tú no opines lo mismo. Hemos recuperado a Akane… y a ti también, nos teníais los dos muy preocupados, ahora solo falta que Akane vuelva andar.
-Yo por ahora estoy contento que vuelva ser la misma de siempre, en cuanto andar no me preocupa, lo volverá a hacer- dijo Ranma alegre, y entonces se puso serio. - Pero sigo pensando que soy vuestra maldición. Siempre os he traído problemas y siempre lo haré.
-Ranma, ¿me llevas fuera?, cuando me recupere quiero volver a entrenar contigo.
-Lo haremos Akane y volveremos a dejar a nuestros padres en ridículo. - y salieron los dos del dojo riendo.
-Ha usado la misma táctica que cuando Akane perdió la memoria- dijo Ryoga.
- ¿Qué esperabas?, son Ranma y Akane. -respondió Kasumi llorando.
-Ninguno de los dos son los mismos que han entrado en el dojo- dijo Ryoga emocionado- No he reconocido a ninguno de los dos cuando los he visto hoy por primera vez, y ahora vuelvo a conocerlos, eran dos personas hundidas y desesperadas y han salido del pozo donde estaban. Pienso que Ranma tenía razón, que Akane volverá a andar.
Esa noche fue la última que durmieron juntos, aunque los dos echaron en falta la compañía del otro cuando cada uno durmió solo.
Al día siguiente Ranma la llevó al parque y ella disfrutó del día. Poco a poco fue recuperándose y volviendo andar y en pocas semanas ya era la misma que antes.
Días después fue al médico y al volver.
-Los médicos no entienden nada, no saben cómo me he curado- contó Akane- han comparado la radiografía con mi lesión y la actual, es la misma columna, pero ahora está sana.
-No sé- dijo Ranma riendo- como eres un poco especial.
-Defíneme especial- dijo la chica con una sonrisa.
- ¡TÚ! - dijo Ranma riéndose alejando se de ella. - Te has curado por qué querías sanar y volver a entrenar conmigo, para volver a ser los más fuertes de Nerima y darles una paliza a nuestros padres...
- ¡Yo te voy a dar a ti especial! - dijo ella riéndose intentando cogerlo, estaba contenta que él la hubiese cuidado, cuando lo cogiese le daría un golpe flojo en la cabeza.
El primer día que entró en el dojo para entrenar.
-Hace semanas que te espero con ansiedad-dijo él.
-Pues he vuelto, pero primero suave que aún estoy débil.
- ¿Débil tú?, Ja- le contestó el chico con ironía, y empezaron a entrenar.
Era el primer día de escuela para Akane, Ranma ya hacía pocas semanas que había vuelto. Era un día como del ataque, empezó mal, a Akane se le quemó la carne de nuevo. Y su hermana mediana se discutió con ella, para reírse de ella y de Ranma.
-No sabes cocinar hermanita- dijo Nabiki burlona. - ¿Verdad Ranma?
Ranma miró a Nabiki, buscaba de nuevo jaleo, quería reírse a costa de él y de Akane, y después miró a su prometida y se puso serio.
-A Akane se le ha quemado la carne-Se calló un momento y volvió a mirar a su prometida con una sonrisa extraña, que ella entendió-Pero al menos ella intenta hacerlo bien y eso ya es mucho, y jamás se dará por vencida, hasta que le salga bien. Más que otra que ni lo intenta- mirando directamente a Nabiki con una risa burlona. - lo siento Nabiki esta vez no caeré.
- ¿Qué insinúas, Ranma? - dijo Nabiki. Estaba sorprendida que defendiese a su prometida, en eso.
-Nada Nabiki, nada, ¿Verdad Akane?
-Eso mismo pienso yo, nada-dijo Akane con una sonrisa picarona- Es hora de irnos Ranma o llegaremos tarde. Kasumi, volveremos tarde, Ranma y yo iremos de compras y a tomar algo.
- ¡Vamos! - dijo él. Y salieron corriendo los dos de casa. Como siempre hacían.
-Mira quien viene por ahí- comentó una chica china-una idiota que no aprende lecciones.
-Pues se la volveremos a enseñar- dijo una chica con traje de gimnasta.
-Akane sé que puedes con ellas, pero hazlo rápido, no estás de todo recuperada y si tardas mucho te cansarás y llegaremos tarde a la escuela, demuéstrales lo que vales, devuélveles todo el daño que te hicieron. No tenga piedad, ellas no la tuvieron contigo. -dijo Ranma.
-Sabes motivarme- dijo Akane con una sonrisa- Si no acabo con ellas en un minuto, llegaremos tarde.
- ¿Un minuto? - preguntó Ranma con una sonrisa pícara y burlona,
-Tienes razón en un minuto estaremos corriendo hacía la escuela- dijo ella alegre- estas dos no nos duraran ni treinta segundos.
Veinte segundos después dos chicas estaban en el suelo, una china y una gimnasta.
-Qué bien se queda una cuando devuelve lo que debe a la gente y con intereses-dijo alegre una chica de pelo corto y de un tono azulado. Se había vengado, les había devuelto a esas dos todo lo que le hicieron.
A su lado su prometido sonreía, mientras corrían para no llegar tarde.
"Todo ha vuelto a ser como debía ser"- pensó.
Continuará…
Notas del autor:
Cambié los deseos carnales de Kasumi sobre Ranma, y su noche de pasión, he cambiado ese trozo. La razón, he cambiado de opinión y no veo esa relación necesaria, y dejó de gustarme ese trozo, cuando la traduje al catalan, ya cambié ese trozo. Ranma siente por Kasumi amor fratenal y nada más, y no puede ayudarla en eso. No siente lo mismo que Kasumi.
A quien no le guste ese cambio lo siento. Recibí quejas por ese hecho y tenían razón. Lo tenía que haber cambiado cuando hice el cambio para subirlo en catalan... pero me dio pereza.
Poco antes de escribir esta historia, ley dos comics eróticos por internet. En uno de ellos hay una relación entre Kasumi y Ranma. En el otro, Happosai embruja a Akane y la transforma en una genio, con su lampara, Ranma la salva y la vuelve humana con su tercer deseo, pero antes tienen su momento de sexo. No pondré el nombre de ninguno de los dos, por qué son para mayores de edad y no sé quien puede leer esto.
La primera de esas historias, me inspiró para el crear el enamoramiento de Kasumi por Ranma, esta relación será algo puntual que ni afectará a la relación de Akane y Ranma, ni se repetirá en ningún capitulo, tampoco padará de un enamoramiento. En toda la historia Ranma verá a Kasumi como su hermana mayor, y Kasumi verá a Ranma como su hermano. En "Rompiendo una relación" insinué que Kasumi se enamora de Ranma y en "Asesina" se casa con Ranma, después de que Akane enloqueciera. Todos ellos inspirados muy lejanamente por esa historia que leí.
Pero este cambio me obliga a cambiar los dos cspitulos finales.
En este capítulo Ukyo y Ryoga son aliados de Ranma. Como en la serie y en el manga, el comportamiento de estos dos jóvenes va cambiando, en unos episodios son aliados y en otros son rivales. En varías de mis historias pongo a Ryoga como un mujeriego y un aprovechado, que duda entre liase con Akane o Akari. aunque parece que quiere quedarse con las dos. En el manga, en el ultimo volumen, el 38, Mousse le dice a Ryoga que juega con dos barajas, insinuándole que tiene una novieta, Akari y aun se quiere liar con Akane.
Hoy es 24 de abril de 2022: Gracias a un review me he dado cuenta de un fallo en la historia, y he puesto un review, pero me ha salido bajo el nombre que tengo en mi cuenta en catalán.
