6º. ILUSIONES.

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1º. SUEÑO: NIÑOS.

En un prado había dos niños jugando, el de ojos azules y pelo oscuro. Ella de pelo azulado y ojos marrones, aunque hacía pocos días que se conocían se llevaban muy bien, dormían juntos, se bañaban juntos e iban a todos los sitios cogidos de las manos.

El chico y su padre iban a pasar unos días en el dojo de ella, desde el primer momento congeniaron y sus padres los miraban ilusionados. La madre de la niña, fue amable con el chico que no conocía la suya, lo habían separado de ella cuando no tenía uso de la razón.

Los dos niños se habían conocido días antes.

En el momento de conocerse. el niño se escondía detrás de su padre y ella de su madre.

-Avanza Ranma- le dijo su padre- estas niñas son hijas de mi amigo y estaremos unos días con ellos.

El niño se adelantó con timidez y sin hacer caso a las dos niñas mayores se acercó a la que tenía su edad.

-Mi nombre es Ran... Ranma Saotome, ¿Y tú cómo te llamas? -le preguntó el niño con timidez.

-Mi nombre es Akane, Akane Tendo-respondió ella también con timidez. Y le alargó la mano.

El niño la miró y la cogió y sonrió, ella le devolvió la sonrisa y se lo llevó dentro del dojo a su habitación. Allí jugaron y se divirtieron, El niño pasó las dos mejores semanas de su infancia.

En el pardo los dos niños jugaban bajo la atenta mirada de una mujer.

-No me gusta tú padre bebe mucho- le dijo Akane- y se ríe muy alto.

-Pues me va hacer el más fuerte de Japón-dijo el niño enfadado- Pero es algo que una niña fea como tú no entendería.

-Ya, por qué un idiota como tú no entiende que su padre es tonto.

-Y un marimacho poco femenino que me va enseñar. Seguro que no sabes ni cocinar.

- ¡RANMA ERES IDIOTA! - dijo la niña y se pelearon, usaron golpes, patadas, mordiscos. - ¡te odio!

- ¡Hey niños! ¿qué hacen dos amigos como vosotros peleándose? - dijo la madre de la niña.

-Se ha reído de mi padre- dijo Ranma.

-Y él se ha metido conmigo-dijo la niña.

-Os apreciáis mucho y siempre os estáis peleando-dijo la mujer- prometerme que no os volveréis a pelear.

-Si -dijeron los dos.

-Lo siento no volveré a decir nada de tú padre- dijo la niña.

-Y yo no volveré a meterme contigo-dijo él.

Los dos se miraron y se sonrieron y ella salió corriendo, y cuando el niño se iba a ir detrás de la niña.

-Ranma ven un momento- le pidió la mujer.

-Sí, ¿Qué quiere? - dijo Ranma

-Mira yo dentro de un tiempo me iré y dejaré sola Akane.

- ¿Y dónde va?, ¿se va de viaje? - dijo él

-Sí, algo así, pero Akane se quedará sola, tiene a sus hermanas, pero estará muy solita. Quiero que cuando seas un poco mayor, vuelvas y la cuides, sé que entonces serás muy fuerte, y la cuidaras mucho.

-Sí, yo siempre cuidaré de Akane- dijo el niño orgulloso.

-Sé que lo harás, y ahora ves con Akane que te está esperando.

Y el niño se fue con su amiga.

-Me gustaría ver lo fuerte que te vuelves y como proteges a mi hija, - dijo la mujer y riendo con tristeza- y como te peleas con ella cada día. Pero no veré nada de eso. Por favor quereros mucho. Pero conociendo a los dos os costará mucho expresar lo que sentéis el uno por el otro.


Días después los dos niños se tuvieron que separar y…

-Papa, no quiero que se vaya, ¿no podemos quedándolo? -dijo Akane abrazada a Ranma.

-No, no nos lo podemos quedar… aún, pero dentro de poco volverá- dijo su padre.

- ¿Cuándo es dentro de poco? -, ¿mañana, pasado? -preguntó llorando la niña, pero ilusionada con que su amigo volviese pronto.

-No, dentro de unos diez años- dijo su padre.

- ¡NOOO! Eso es mucho-dijo ella llorando con más fuerzas, sin soltarlo, ahora si no quería dejarlo ir- no quiero que me deje.

-Te prometo que volveré-dijo él, no le gustaba verla llorar. - y entonces seré muy fuerte y tendremos muchas aventuras. Y no te dejaré, ni dejaré que te hagan daño.

-Sí, y te casaras conmigo-dijo ella ilusionada.

-Puede ser que si-le contestó él- pero te protegeré siempre y no te dejaré nunca sola.

-Acuérdate me lo has prometido- dijo la madre de la niña muy triste.

-Si es lo que haré- dijo éste.

Y los dos niños se besaron en las mejillas y se abrazaron llorando.

Ranma y Akane se quedaron mirando y pasó un viento que levantó el polvo del suelo que los ocultó, cuando se fue el viento, esos dos niños eran dos adolescentes de dieciséis años.

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En una habitación de un hospital yacía un joven, a su lado había una chica de su misma edad, hacía días que el chico estaba allí, y la joven apenas se separaba de él. Parecía que no le quedaban lágrimas en los ojos. Nadie la separaría de su lado. Ella no sabía que le había pasado al chico, sólo que un día estaban comiendo, esa comida que había traído esa maldita Shampoo, el chico empezó a tener convulsiones y se desmayó. Ahora los dos dormían y estaban soñando.

Akane se despertó del extraño sueño, Eso no era realmente un sueño era… ¡un recuerdo! Había olvidado por completo eso. Ella y Ranma se conocieron de pequeños y fueron buenos amigos. Pero ya se peleaban y sonrió y recordó otra cosa, en el pardo los dos niños escondieron algo…. Pero ¿que era?

En esos momentos Ranma estaba medió despierto. Había soñado lo mismo que Akane, pero en esos instantes no lo sabía. Le había prometido a la madre de su prometida que la cuidaría, y en realidad había fallado a esa promesa. Le había prometido a Akane que tendría aventuras, y por desgracia las habían tenido.

Estaba débil, vio a Akane durmiendo en la silla al lado de su cama. Sonrió y volvió al reino de los sueños.


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2º. SUEÑO: Rabia...

En la cama la chica lloraba, se odiaba a ella misma y odiaba a todo el mundo, le acababan de fastidiar la vida. Aquellos que se denominaban sus amigos, la acababan de traicionar de la peor forma.

- ¿Por qué me han hecho esto? -decía- ¿Por qué no me dejan vivir como yo quiero y con quien yo quiero?, ¿Por qué tienen que prevalecer sus deseos sobre los míos? -cada pregunta la decía con más rabia y rencor que la anterior.

Los odiaba con toda su alma, se preguntaba que había motivado a esas personas a actuar tal como lo habían hecho. En ese momento no podía soportar seguir viviendo, sabía que iba hacer mal a una persona, pero no podía seguir aguantando eso, se quitaría de medio pronto.

Kasumi, miraba a su hermana pequeña, ella tampoco entendía nada. Había llorado tanto como Akane, tenía una especie de vacío dentro del cuerpo. Ella que nunca había odiado a nadie, ni cuando la persona que amaba desapareció, conoció lo que era el odio y el desprecio. Ahora quería matar a los que le habían hecho a Akane tanto daño, a los que la habían humillado. Las dos creían que todo había acabado, que ahora iría a mejor, pero estaban muy equivocadas.

-Kasumi, ¿Dónde está Ranma?,-preguntó Akane-Quiero verlo, necesito hablar con él.

-No sabemos nada, Akane-dijo muy triste la hermana mayor, -lo estamos buscando, hemos avisado a la policía-no quería ocultarle la verdad. -Sospechamos que él también fue atacado cuando te atacaron a ti.

-No, le pasara nada, ¿verdad?, ¿no me ocultas nada? - preguntó Akane preocupada.

-No, sabemos nada, ojalá supiéramos algo…-contestó Kasumi muy triste. Entonces entró Nabiki, estaba muy seria, ella también había llorado, y miró a sus hermanas. No se parecía a la Nabiki de siempre.

-No, se cómo deciros estos, -dijo la chica. -han encontrado a Ranma, lo han encontrado en la puerta de este hospital. Lo han drogado con la misma sustancia que a ti. Akane…

- ¡Sigue! - exigió Akane.

-Pero a él le ha provocado una reacción alérgica…-la fría Nabiki no podía seguir, le costaba contar lo que pasaba.

- ¡Nabiki! -le dijo Kasumi, como Akane veía que algo malo le ocurría al joven. Estaban las dos al borde del shock.

-Los médicos no saben si saldrá- dijo Nabiki triste- presenta también pruebas que le han querido provocar una relación sexual no deseada. Ha sido un intento de violación, y supongo sabéis quienes han sido.

Akane se desmayó. No aguantó tanta tensión y su cuerpo se vino abajo.

- ¿Por qué Nabiki? - dijo llorando Kasumi. ¿Por qué tanto interés en separarlos?, ellos dos casi habían aceptado su relación. ¿Por qué no los dejan en paz? No se han dado cuenta que los acaban de destruir.


Horas después Akane se despertó y a su lado estaba Nodoka.

- ¿Ya te has despertado? -dijo la madre de su prometido.

-Sí, creía que todo era un sueño, pero ahora me doy cuenta que la pesadilla es cuando me despierto.

-No, hables así-dijo la mujer intentando animarla.

- ¿COMO QUIERES QUE HABLE? -dijo Akane con sarcasmo- ¡ME HAN VIOLADO! TRES PERSONAS QUE DEBERIA CONFIAR QUE NO LO HARIAN, ¡LO HAN HECHO! OTRAS TRES LO HAN INTENTADO CON RANMA Y CASI LO MATAN. LO HAN DEJADO TIRADO EN LA ENTRADA DE HOSPITAL COMO SI FUERA BASURA. ¿Y TODO POR QUÉ?, ¿SABES POR QUÉ?, POR QUÉ RANMA, AUNQUE NO LO DIGA, ME QUIERE A MI Y NO A ELLAS Y POR QUÉ YO QUIERO A RANMA Y NO A ELLOS. TODO HA SIDO POR CELOS.

Estaba gritando, enfurecida y en contra de todo y de todos.

-Nos habíamos aceptado como pareja, aunque ninguno de los dos podíamos decidle al otro "te quiero", ya éramos una pareja casi formal. Siempre hemos tenido que huir de esos seis locos, y la bisabuela de una de ellas, y el padre de otros dos. Pero los últimos meses han sido bestiales, cambiamos de ruta al instituto cada día, no seguíamos siempre la misma ruta. Para que Shampoo no nos encontrase. No teníamos tranquilidad ni al ir, ni en la escuela, ni al volver, ni siquiera en casa, se volaban allí cuando querían.

Paró necesitaba descansar un rato y tomar aire.

-Me dejaron en una silla de rueda, acusaron a Ranma de violador, un poco más me tengo que casar con el idiota de Ryoga. Provocaron la destrucción del escenario de un concierto que fui con Ranma y mis hermanas, han amenazado a Kasumi e incluso a ti. Y ahora con esto no han querido separarnos, lo que han querido acabar con los dos y me temo que lo han conseguido. Lo que no han conseguido combatiendo, lo han hecho con malas artes.

Se puso de nuevo a llorar. Nodoka no sabía cómo consolarla. Entendía la rabia de la chica. Miró su katana y pensó en los tres chicos que les hicieron tanto daño a su hijo y a la prometida de este. Y sintió mucha rabia, ella que era muy tranquila sintió un profundo odio.


Ranma abrió los ojos y enseguida se dio cuenta en la situación que estaba.

-De nuevo en un hospital, pero no me acuerdo que me paso, había ido al cine con Akane y sus amigas, al salir las acompañamos a sus casas. Íbamos al dojo con tranquilidad, ninguno de los dos queríamos llegar, o los dos viejos no nos dejarían en paz. Y sé que llegaron esos seis locos. Luchamos y no recuerdo más….

Y entonces se acordó de la pregunta que se estaba haciendo, aunque no era cociente de ella.

- ¡AKANE! - Llamó y notó una mano en su frente.

-Ya estas despierto-dijo una voz de una mujer que en un principio no conoció- nos has tenido preocupados, has estado muy mal cuatro días.

-Kasumi, ¿Qué me ha pasado? - dijo el chico-recuerdo que nos atacaron y ya no recuerdo nada hasta que he despertado.

-Os drogaron…- dijo ella, le quería ocultar cuanto pudiese la verdad.

-Kasumi, no sabes mentir. Di toda la verdad, algo me dice que es peor que la última vez, mucho peor.

La chica empezó a llorar.

-Os drogaron a los dos y los chicos se llevaron a Akane dormida, y las chicas a ti y…

Él abrió muchos los ojos y se empezó a imaginar lo que seguía. No podía ser verdad, jamás imaginó que les podían hacer eso. Se podían decir que eran amigos, aliados. Y eso no lo hacen los amigos.

-Dime que no es verdad, dime que no se han aprovechado de Akane, ... y de mí. –Estaba fuera de sí, se llevó las manos a las sondas para quitárselas. -No es cierto. Los mataré, no dejaré nada de ellos ni las cenizas, morirán por haber tocado un solo pelo de Akane.

El chaval se puso a llorar de frustración, de impotencia, de furia. Se quería levantar, pero no tenía fuerzas.

Kasumi lo abrazó intentándolo consolar.

- ¿Por qué Kasumi?, ¿Por qué nos quieren obligar a querer a uno de ellos?, ¿Por qué se meten en medio de nosotros dos? ¿Por qué en dos años no nos han dejado vivir en paz? Nos destrozaron la boda, y desde entonces nos han atacado con más violencia. Desde que los conocemos no nos han dejado en paz. ¿Es que nunca aceptaran que los vemos como amigos, no como pareja? - lloraba desconsolado.

-Akane le dijo a tu madre que lo han hecho por celos- dijo Kasumi.

-Otra cosa Kasumi, ¿Cómo que estoy tan débil? - preguntó el chico-no creo que un intento de violación me produzca tanto cansancio.

-Eres alérgico a un componente de la droga que te dieron- dijo ella no podía deprimir el llanto. -por su culpa has estado a punto de morir.

-Ojalá, me hubiera matado sigo siendo un peligro para Akane- dijo él llorando con desesperación.

- ¿ERES IDIOTA O QUE?, MI HERMANA TIENE RAZON, "RANMA ERES IDIOTA". ESTA VEZ MIRANDOLO DESDE DE TÚ PUNTO DE VISTA, TÚ ERES UN PELIGRO PARA ELLA-Gritó la joven-Y ELLA ES UN PELIGRO PARA TI. Eres un estorbo para los que quieren a mi hermana, y al revés ella es un estorbo para las que te quieren a ti.

-No dejaré a tú hermana sola, ya te lo dije una vez-contestó serio el joven-Esto lo afrontaré a su lado. Lo quiera o no.

Días después se reunieron cuando Nodoka llevó a Ranma a la habitación de la chica.

-Esto se está volviendo una mala costumbre- comentó la mujer. -os pasáis más tiempo aquí que fuera- intentaba alegrar a la pareja, pero no consiguió nada.

- ¿Cómo estás? - dijo él muy triste.

-Bien- contestó ella desanimada.

Aunque estaban contestos de verse. La depresión anidaba en sus cuerpos.

Él se acercó y le acercó su mano a la cara, pero ella se alejó. Él se tomó mal el rechazo, pero pensó en la terrorífica experiencia de la joven, y calmó su ira contra ella, pero aumentó con los que habían provocado ese estado en la chica.

-Lo siento Akane-dijo él serio- yo no quería…- No sabía cómo expresar lo que sentía, y se le escaparon las lágrimas.

-No quería ofrendarte Ranma-dijo ella- pero ahora no estoy para que alguien me acaricie.

Pasaron le tarde juntos, ella se aguantaba las lágrimas, y él también.

"Quiero que me abrace, quiero sentirme protegida. Quiero que me haga reír y enfadar, pero es un chico y no soporto que me toque un chico, quiero librarme de este miedo, para que Ranma me abrace y me haga sentirme protegida de nuevo."

"¿Por qué me rechaza?, ¿será por qué soy un chico? Quiero volver a protegerla, que me insulte, que me pegue y reírme con ella, tenerla a mi lado y no me tema como lo hace ahora. No soportó que me rehúya."

- ¿Qué te pasa Akane?, ¿Me temes por qué soy un hombre y tienes miedo que te haga lo que te han hecho esos…? - terminó Ranma, no pudo acabar la frase sentía mucha rabia.

-Sí, tengo miedo a que me toque un hombre, que se repita lo de la otra noche, y ya sé que tú dirás que me protegerás y lo harás, aunque incluso a ti te tengo mucho miedo.

-Lo que me costó quitarte el miedo cuando te dejaron inválida- dijo él frustrado mirándola a los ojos. -Pero tengo una solución.

Y se levantó cogió el florero y se mojó, convirtiéndose en chica.

Y se sentó al lado de Akane.

-Sé que esta no es una solución definitiva-dijo Ranma chica- Pero es lo que te puedo ofrecer por ahora, pero te tendrás que acostumbrar a mi cuerpo de chico, y acuérdate en casa están mi padre y el tuyo.

Ella miró a la chica y todo el miedo a la parte masculina de Ranma desapareció. Y se abrazó a la chica pelirroja.

- ¿Qué nos han hecho, Ranma?, ¿Por qué nos lo han hecho? - dijo Akane llorando.

Ranma no tenía respuesta ni como hombre ni como mujer y abrazó a Akane, y le importó poco que no fuera un comportamiento masculino, lloró delante de su madre, pero esta no dijo nada, ella también se sentía abatida y se le escapaban las lágrimas.

Cuando Ranma volvió a su habitación con su madre.

-Ya sé que llorar no es un comportamiento masculino, pero me lo voy a saltar- dijo él emocionado.

-Y, ¿Quién te ha dicho eso? - dijo su madre con voz muy triste.

-Mi padre- dijo Ranma estaba llorando de pena, de frustración, de rabia, de ira. Y escuchó la katana de su madre.

-Pues tu padre está muy equivocado, y en eso te ha enseñado mal. Desahógate Ranma y limpia tu corazón de tristeza siempre que sea necesario. Cuando llegue a casa tu padre me va oír.

-Ojalá no hubiese hecho el viaje de entrenamiento con él- dijo Ranma llorando- Ahora sería un chico mejor y más amable. ¿Por qué me dejaste partir? ¿POR QUÉ? -gritó.

-Eran otros tiempos, pero yo estoy orgullosa de ti- dijo ella- No sólo eres fuerte por qué eres un gran luchador, lo eres por qué te preocupas por quien quieres y de es eso de lo que más orgullosa estoy de ti.

-Pues te equivocas, si realmente fuese fuerte nadie hubiese hecho daño a Akane. -El chico no soportaba el dolor que sentía.

-Esa parte de ti que sufre por Akane, no es propia de tu padre, que es un egoísta, eso lo has aprendido de Akane y Kasumi y creo de mí. Puedes llorar cuando te emociones, los sentimientos no se deben deprimir, seas hombre o mujer. Sé que también sientes rabia. Controlará y utilizarla cuando sea necesario, pero sin excederte, y sé que quieres vengarte, pero hazlo con cuidado, que no te pase como a ellos. Querían separarte a ti y Akane y que acabaseis en sus brazos. Y lo primero no deben conseguirlo y lo segundo no lo han conseguido, por qué ahora estáis los dos en contra de ellos, y mucho más que antes.

Pasaron los días y salieron del hospital volviendo los dos a casa. Los primeros días no volvieron al Furinkan. Y empezaron a entrenaban, pero un poco flojo. Akane no acababa de encontrase bien, aunque ya permitía que Ranma chico le cogiese del hombro, de la mano y la abrazarse.

Al final fueron al instituto, los dos sabían que el primer día iba a ser la prueba de fuego. Durante todo el curso, Ranma, había tenido que parar los pies a varios idiotas de primero, que insultaron a Akane, por ser la prometida de un chico que se transformaba en chica, se atrevieron a criticar su tendencia sexual…

Esto iba a ser peor. Al acercarse al instituto las compañeras de Akane se acercaron a ella y la animaron, Ranma dejó ellas se hicieran cargo de la chica, y al llegar a la puerta del instituto un grupo de primero le cerró el paso.

- ¡Akane Tendo! -dijo el cabecilla- sabemos que has mantenido relaciones con tres chicos en un día, un comportamiento así no se tolerara en este instituto, por eso el Grupo de Moralidad, recién formado te expulsa de la escuela.

- ¿Y quién sois vosotros para expulsar nuestra compañera? - dijo una chica de la clase de Akane.

-No se puede consentir que una puta así, estudie con nosotros… -dijo uno del grupo.

- ¿QUE HAS OSADO DECIR MALNACIDO, O ES QUE TE HAS CANSADO DE VIVIR? -La voz de Ranma era un susurro cortante, con toda la rabia que tenía el joven y toda ella resudaba de la peor amenaza y maldad que jamás había oído nadie en esa escuela. Paso un dedo por el cuello del imbécil. Tenía los ojos semicerrados y cargados de un odio sin límites, su sonrisa era siniestra y perversa. Aun así, los del Grupo de Moralidad no supieron ver la amenaza real a la que se enfrentaban.

El alumnado de segundo y tercero se puso en guardia y se alejó, suponían con razón que el Grupo de Moralidad iba a quedar disuelto en segundos. Y sus miembros ingresarían en un hospital y permanecerían en él durante muchos meses.

-Se ha acostado con tres chicos, seguro que ella disfrutó. -dijo el cabecilla, y mirando a Akane- ¿Cuánto cobras, puta? - escupió el insulto con maldad. -Akane estaba asustada. Por una parte, por los insultos del canalla. Y por otra lo que haría Ranma con ese grupo. Ranma tenía mucha rabia dentro de él y la iba hacer explotar con ese grupo.

-Tú te pareces a alguien que conozco- dijo Ranma en mismo tono cortante que antes- él es miope y no ve lo que tiene a medio paso, tu no ves donde te estas metiendo. Akane fue violada por tres chicos, que iré pillando y acabando con ellos. Pero antes me divertiré con vosotros- se calló un instante y mirándolos dijo con un gran desprecio-Pero será aburrido no me durareis ni una milésima de segundo todo el grupo, Jajajaja.

- ¿Fue violada? - dijo el cabecilla- Pues que mal gusto tiene algunos…

-Tú aparte de ciego eres sordo y tonto, seguro que has oído hablar de mí, - dijo Ranma- entonces sabrás que ya estas vencido. No soportó que insulten a Akane.

-Pero ¿tú sabes quién soy? Soy el mejor artista marcial del Furinkan. Soy el subcampeón de torneo de Tokyo de este año, solo perdí contra-… contra… contra Ranma Saotome-dijo el cabecilla asustado. Empezaba a ver a quien estaba desafiando.

-Aquel día no me empleé a fondo- dijo Ranma- te has metido con Akane y te atendrás a las consecuencias. Akane es la persona más querida aquí. Metete con ella y tendrás a todo el alumnado en contra. Si te fijas estas rodeado por todos los equipos del Furinkan y por el resto del alumnado de segundo y tercero… y algunos de primero. Dejaré a tu segundo y alguno más a Akane. El resto al alumnado. Pero tú serás mío y hoy me emplearé a fondo, - y sonrió. -Ven alejémonos de aquí, no quiero victima colaterales.

Y entonces empezó una batalla campal, el Grupo de Moralidad quedó disuelto en segundos por Akane y sus compañeros. Solo quedó su cabecilla que cayó en la trampa de Ranma y cuando estaba en el centro de la espiral se oyó

-Hiryu shoten ha- soltó Ranma y se formó un tornado que atrapó al incauto, cuando este caía los compañeros de Ranma le oyeron gritar-Tenshin amaguri ken- y Ranma atracó con fiereza al cabecilla, que cayó al suelo derrotado y desmayado, y prácticamente desnudo.

Al levantarse unas horas después, ya había anochecido, huyó a su casa, y no volvió a desafiar a Ranma ni a nadie.

- ¿Estas bien, Akane? -dijo Ranma acercándose a ella.

Ella lo miró y asintió con la cabeza. Él vio en ella un poco de temor y miró a su alrededor, la gente de primero la miraban en su mayoría con asco. Y él se puso a su lado y la cogió por el hombro y ella lo cogió por la cadera.

-El imbécil que quiera meterse con Akane que antes venga a mí- dijo muy serio- aún tengo ganas de practicar algunos de mis ataques. Si una de vosotras intenta hacer algo a mi prometida- miró a las alumnas de primero mal- vendrá una prima mía que sabrá cómo trataros.

Y fueron a entrar en el interior del edificio. Pero en la puerta había una chica que los paró.

-Él tiene razón no debería estar aquí, es una apestada, y según oído tú un travesti, vaya pareja la lesbiana violada y el travesti-dijo riéndose.

Akane se quedó helada. Tenía miedo de lo que podía hacerle su prometido a la chica. Ranma estaba furioso, y no tendría piedad de nadie, fuese hombre o mujer.

-No sé de qué hablas, si hay una apestada eres tú-soltó Ranma muy sarcástico- apestas a alcohol barato y a tabaco. Y también hueles a… ¿marihuana?, ¿fumas porros? Eres demasiado joven para esos vicios. No vuelvas acércate a nosotros pueden pensar que somos como tú.

La chica lo miró sorprendida. Y los dejó pasar asustada. Ese chico tenía cara de asesino, si intentaba algo, la mataría.

Las clases comenzaron. Y al cabo de unos minutos Ranma fue llamado a despacho de director.

El chico fue, sabía para que se lo llamaba y estaba preparado.


Encontró al director con su traje hawaiano, tocando el ukulele.

"No sé cómo se lo monta, pero cada vez toca peor, para ya que me destrozas los tímpanos, lo tenían que detener, por violador de la música. De un padre así, que basura de hijos tiene."

-Haber Ranmita, adivina para que te he llamado- dijo el director con una risa estúpida.

-No sé, va comunicarme que se jubila y se retira, con sus hijos y los otros cuatro animales a una isla desierta donde van hacer pueblas termonucleares. -contestó Ranma y con disimulo encendió el micrófono de toda la escuela.

-Has logrado disolver el Comité o Grupo de Moralidad que yo mismo creé para castigar a gente disoluta como tú y tu prometida. Gente que tiene relaciones sexuales.

-Gente como yo y mi prometida que es drogada y violada, por personas celosas. Entre ellos sus dos hijos. Que pésima educación han recibido. Teniendo un padre como usted...

-Y ¿Quién te va hacer caso a ti? - dijo el director y se puso serio- un plebeyo de clase baja, si "my" hijo violó a tu amiguita, ella debería sentirse satisfecha que alguien de clase alta se rebaje, y le haga un favor.

- ¿Un favor dice?, fue ¡violada!, ¡VI-O-LA-DA!, - gritó-por tres salvajes, que no deberían existir, y a mí un poco más y me matan. Nos drogaron, abusaron de nosotros, a mí me dejaron en un hospital tirado como si fuese basura.

-Mi hija hizo lo que debía, intentar tener relaciones y dejar de lado a la persona con quien se tuvo esa relación. Es una costumbre de la familia Kuno.

-Vosotros necesitáis un psiquiatra. - dijo Ranma con asco- una violación, un intento de homicidio, y es algo normal.

-Ranma Saotome te voy a expulsar del instituto, y a tu prometida también, no podéis aprobar por qué yo haré que no os admitan en ninguna escuela.

- ¿Por qué?, ¿Para acallar que fuimos tratados por sus hijos como objetos? - dijo Ranma enfadado- es un mal director, lo tendrían que suspender y poner a alguien que sea un ejemplo para el alumnado, no como usted. Es usted quien ha fomentado que las clases no miren mal a mi prometida y a mí.

- No tienes pruebas y nadie te creerá.

- ¿Seguro? - dijo Ranma con sorna señalando el micrófono encendido.

-Serás…-dijo el director.

-Eeeh- advirtió Ranma- vamos a hacer un acuerdo, ha admitido que está a favor de que sus hijos nos drogaran e hicieran lo que quisieron a mí y a Akane. Puedo denunciarlo.

- ¿Me vas a chantajear? - dijo el director asustado.

-Se puede decir que… sí. No quiero que vuelvan acosarnos nunca más ni a mi prometida ni a mí. ¿Sabe por qué digo mi prometida en lugar de Akane? - el director negó con la cabeza- pues mira, estoy advirtiendo a mis compañeros que quien haga daño a Akane me lo cargo. Hacerle daño a ella es como si me lo hicieran a mí.

-Eso qué pides es imposible-dijo el director- Sois mi mejor diversión.

-Y quiero que los seis implicados salgan a la luz, sé que están escondidos en su casa.

- Me niego- dijo el director.

-Bueno entonces iré yo y lo sacaré a la fuerza, y destrozare su casa, aunque se oponga Sasuke.

- ¿Sasuke?, ¿Quién es Sasuke? - preguntó el director.

-Un criado-ninja suyo bajito-dijo Ranma con cara de sorpresa- con cara de tonto y de cual abusan sus hijos.

-Mi familia nunca ha tenido un criado así y menos a un ninja, ¿de dónde ha sacado esa tontería? - dijo el padre de Kuno.

-Pues no lo sé-dijo el chico rascándose la cabeza y riendo tontamente- de algún anime malo. - y se puso serio-bueno quiero los seis implicados, o usted la próxima semana recogerá cartones.

Al día siguiente al salir de clase los seis implicados estaban en el patio del Furinkan.

-Me alegro veros-dijo Ranma crujiéndose los dedos y con una sonrisa salvaje y los ojos rojos de la rabia.

A su lado estaba Akane al igual que Ranma estaba muy enfadada.

-Quiero que me dejes a Ryoga- dijo Akane con rabia.

-De eso nada guapa, a Ryoga lo mato yo-dijo Ranma furioso.

- ¿Qué pensáis hacerme? - dijo el chico de la cinta asustado-Mira que somos amigos.

- ¿Amigos tuyos? -dijo Akane-los amigos no violan a sus "amigas", tú no eres ni amigo mío ni de Ranma, siempre te has aprovechado de tu amistad conmigo para atracar a Ranma.

-Akane no hables con ese muerto-le aconsejó Ranma.

- ¿Muerto yo? -dijo Ryoga enfadado.

-Dentro de un instante lo estarás-contestaron Akane y Ranma con voz salvaje- y los otros también.

Y empezó el ataque. Ranma y Akane uno al lado del otro, se lanzaron sobre Ryoga, él quiso atacar a Ranma, pero una lluvia de golpes lo dejó con la mayoría de hueso rotos. No sintió daño en donde le golpearon, el daño que sintió desde el primer golpe fue en todo su cuerpo. No volvería a poder luchar jamás. La siguiente fue Kodachi con el mismo resultado de Ryoga. No hubo piedad con ellos y pronto los seis jóvenes estaban en el suelo imposibilitados por vidas para practicar cualquier deporte. Es más, la mayoría de ellos ya no podía andar bien en su vida.

Y apareció Cologne.

-Os habéis pasado, no deberíais haber atacado a una amazona como Shampoo, ni a un hombre de dicho pueblo como Mousse.

-Ellos no deberían haber interferido en nuestra relación-dijo Ranma- ni hacer lo que nos hicieron a Akane y a mí.

la mujer los miró e ignoró lo que dijo Ranma.

-Tengo más de cien años niños-dijo Cologne enfadada-No sois más que aprendices.

La abuela de Shampoo no tuvo en cuenta la rabia de los dos jóvenes y atacó confiada y esa fue su perdición. En un minuto estaba con su biznieta en el suelo, imposibilitada para volver a luchar por vida.

-Abuela Cologne-le habló Ranma- hasta ahora la respetaba, pero la culpa de todo es suya, ha consentido demasiado a su bisnieta, ninguno de vosotros ha tenido en cuenta los sentimientos de Akane ni los míos. Habéis tenido que imponer los vuestros, aunque no quisiéramos.

-Usted es como el director Kuno, -dijo Akane- todo vale para conseguir lo deseado, yo y Ranma forjaremos nuestros futuros como queramos él y yo sin que nadie nos imponga nada.

Y se alejaron. Aunque no volvieron a ver a sus enemigos en mucho tiempo los efectos de la violación se dejaron ver meses después.


- ¿QUEEEEEÉ?, ¿QUE ESTOY EMBARAZADA? - gritó Akane, y su mundo se vino abajo.

No se esperaba esa noticia no sabía cómo comunicarla a su familia, uno de los tres animales que la habían mancillado había dejado su semilla dentro de ella y esta estaba germinando. Ya veía el comportamiento de su padre y el Nabiki, y él de los padres de Ranma. Kasumi había ido con ella al ginecólogo, y se enteró cuando ella de la terrible noticia. No quería tener la criatura. No quería tener un hijo de uno de esos tres animales, que por su suerte ahora se pudrían en prisión. Las tres brujas, y la bisabuela de una de ellas, que casi mataron a Ranma también estaban entre rejas. Y ahora que estaban más tranquilos que nunca. Las cosas se complicaban.

Mientras iban a casa Akane era un mar de lágrimas.

-No te preocupes ya verás cómo entre todos cuidamos al niño- decía Kasumi intentando darle ánimos a su hermana pequeña.

- ¡No lo quiero!, ¡no es hijo del amor!, no lo quiero, quiero abortar o darlo en adopción, no lo quiero.

-Nuestro padre es muy tradicional, no te dejaras abortar ni darlo en adopción.

- ¡Es mi elección! ¡Yo soy quién tengo que elegir ¡-dijo ella.

Kasumi vio que eludía un problema, y adivino que le daba miedo hablar de ese tema. Algo que la joven omitía, ¡no había mencionado aun a Ranma!

- ¿Qué te da miedo?, ¿temes la reacción de Ranma? - dijo Kasumi.

- ¡Me va a dejar!, se va ir-dijo llorando Akane- no se hará cargo del hijo de otro, y en eso le doy la razón. No quiero que se vaya.

-No se ira, confía en él-dijo Kasumi- Ya verás como no se ira. Siempre desconfías de él y no se lo merece.

-Pues yo no estoy tan segura-dijo Akane llorando.


La noticia del embarazo cayó como una bomba sobre la casa. Era una desgracia más, en una familia que iba de desgracia en desgracia en los últimos meses. Soun no paraba de llorar.

- ¿Que le han hecho a mi hijita? - decía.

-Un bombo, le han hecho un bombo-dijo Nabiki en broma, pero la cara con que la miraron le indicó que no era momento de gracias.

- ¿Qué vas a hacer, Akane? - le preguntó Nodoka.

-No lo sé, quería abortar, pero ahora no lo veo tan claro. -dijo Akane.

-Soun como bien sabe, el compromiso de Akane y Ranma no puede seguir adelante.

Akane se quedó helada, esto es lo que temía.

-Ya lo sé Genma, y por eso le daremos elegir a Ranma, entre mis hijas mayores.

Akane se puso a llorar la iban a separar de Ranma, al menos estaría cerca, y entre las dos hermanas prefería a su hermana mayor. Ella cuidaría bien de él.

- ¡ME OPONGO A ESO! -dijo una voz.

Akane se giró y vio a Ranma estaba furioso, ella pensaba que estaba con Hiroshi y Daisuke. Lo que no sabía que el chico se empezó a notar intranquilo, como si presintiese que a Akane le pasase algo, y volvió a casa, y escuchó toda la conversación. Estaba furioso. Por una parte, por lo que le habían hecho a Akane y por otra por qué sentía que al cortar con ella era como si la dejase tirada, y él se negaba a abandonarla.

- ¿No tienes honor? Es el hijo de otro- dijo su padre.

- ¡Me da igual! - contestó fríamente el chico-cuando nazca le pondremos mi apellido, y el padre biológico será como si no existiese. Es más no existe.

-Hazle caso a tu padre-dijo Soun- ¿Por qué quieres hacerte cargo de un hijo que no es tuyo?

Él buscó una respuesta y todos pensaban que se había rendido. Pero no, él no sabía expresar lo que sentía, no encontraba las palabras adecuadas.

Kasumi se dio cuenta de lo que le pasaba al chico, pero no podía intervenir.

- ¡No dejaré que te ates a mí por lástima!, -dijo Akane llorosa- ¡No dejaré que destroces tu vida por mí!

-Suficientemente me han destrozado la vida quien ha querido, para una vez más no importa- dijo Ranma sarcástico-Pero esta vez no veo que vaya a destrozar mi vida por ti, te prometí que te defendería y protegería y creo que también se lo prometí a otra persona. Y no pienso échame atrás.

- ¿Eres idiota o eres burro? -dijo Akane exaltada- ¿Cómo puedes unirte a alguien solo por qué espera un hijo y encima de otro? -su tono era burlón. Le dolía mucho dañarlo, estaba llorando en apariencia por su embarazo, pero realmente lo hacía por qué le estaba haciendo mal a Ranma para que la dejase.

-No voy a caer en tu trampa Akane- dijo Ranma- nos conocemos bien para saber que realmente quiere el otro, y tú me quieres enfadar para que te deje y no lo haré.

-No te quiero- dijo Akane llorando- no te… quiero. No te quiero-su llanto amargo demostraba mucho su dolor y contradecía lo que decía- No te quiero en mi vida, puedes salir cuando quieras.

-Si hubiese querido salir de tu vida, ya lo hubiese hecho, el segundo día de estar aquí para ser precisos-dijo él con amargura, bajó la voz y con tristeza siguió- Pero conocí alguien testadura, tanto como yo, que me llevaba la contraria, alguien con quien me divertía peleando. Era mal pensada, bruta, pero si la necesitaba estaba a mi lado sin impórtale el peligro. Ahora no quiero salir de su vida, por qué su vida forma una importante parte de mi vida. Y salir de ella es como si me tuviese que cortar una mano. Eres una parte de mí de la que no quiero separarme. ¡NUNCA!

- ¿Por qué?, ¿Por qué? - dijo ella llorando estaban frente a frente y él la cogió por los hombros. - ¿Por qué me lo pones tan difícil?, no entiendes que no te quiero en mi vida, cuidaré yo sola del niño. Mañana no te quiero ver, no te quiero volver a ver más en mi vida. ¡NUNCA MAS! -Gritó.

Y subió a su habitación llorando.

Él se quedó mirando el lugar donde momentos antes estaba su prometida.

Y se giró y salió de la casa.

- ¿A dónde vas, Ranma? - preguntó Kasumi alarmada.

-No lo sé Kasumi, no lo sé – dijo rabioso y con lágrimas en los ojos- tal vez a mirar las estrellas, a ver si me tranquilizo y se pasan las ganas de destrozarlo todo- y desapareció.

Akane se pasó toda la noche llorando, ¿cómo podía haber tratado así a Ranma?, ¿cómo había podido pedirle que se fuera?, no quería que le hiciese caso. Lo quería tener a su lado.

Él estuvo casi toda la noche en el tejado mirando las estrellas, recordaba cuando llegó al dojo y por qué se pelearon la primera vez. Esta vez no quería alejarse de ella. Y decidió no hacerle caso. Dejaría de lado su estúpido orgullo y no se iría esta vez. Y pasaría de lo que su padre llamaba honor, para él en este caso esa palabra no existía. Si ahora abandonaba a Akane, se arrepentiría siempre, toda la vida y eso sí sería un deshonor.

Bajó al dojo quiso entrenar, pero no podía, y se dejó caer al suelo, con las manos se cogió las rodillas y lloró con amargura.


Kasumi se despertó intranquila, le preocupaban los dos jóvenes, temía que hicieran alguna locura. Se acercó a la habitación de Akane y desde la puerta oyó como lloraba. Después se acercó a la habitación de Ranma y al no escuchar nada la abrió la puerta, al no ver a nadie se asustó. Bajó al dojo, pensaba que allí estaría y acertó. Vio al chico destrozado por la pelea con Akane.

Ella se asentó a su lado y se lo quedó mirando.

-Ranma vas a coger frio, subes y acuéstate, duerme, mañana no iras a la escuela, creo que tampoco irán ni Akane ni Nabiki, ha sido un día terrible para todos-dijo Kasumi con pena.

El chico la miró y se le abrazó al cuello.

- ¿Por qué me rechaza? -dijo él llorando- Se piensa que le tengo pena y que le pido que me deje estar con ella por eso. No quiero que me eche de su vida. No puedo vivir sin ella, ya no puedo estar lejos de ella.

-Y, ¿Por qué no se lo dices a ella? - dijo Kasumi.

-Por qué cuando la veo y me mira me pongo nervioso y no sé qué decirle-dijo el chico.

-Eres muy tímido, pero debes tener fuerzas para decirle que la quieres.

-Pero es tan difícil- contestó Ranma.

-Ya sé que para ti lo es. Pero creo que ya se lo has dicho hace unas horas, con otras palabras-dijo Kasumi- ¿Qué piensas del niño?, ¿piensas críalo como hijo tuyo?

-Es lo que quiero, no quiero ser como mi padre, quiero que sea un chico normal, no quiero que aspire a ser el más fuerte. Quiero que estudie, que tenga amigos y amigas y que no tenga el mismo carácter que yo. Eso sí es chico. Si es chica que tenga algo de las Tendo, que sea idéntica a Akane, un poco mandona, y tozuda, y tenga siempre una sonrisa como la tuya.

Kasumi asintió, y se le escaparon las lágrimas.

-Serás un buen padre, y no temas, tú no te parecerás al tuyo, y tendrás a tu lado a Akane.

-Si el niño nos tiene a su lado a mí y a Akane, me da pena, pobrecillo. Tener dos padres como nosotros.

-Ahora nosotros estamos peor, tenemos dos padres como el tuyo y el mío, un maestro salido, y suerte que tu madre controla que no comentan desmanes. Bueno chico como dentro de cinco minutos no estés hayas acostado te mando a tu madre y a su katana.

-Ahora subo-dijo Ranma riendo.

Kasumi salió, y subió a su habitación, no vio que en la oscuridad había una sombra.

Akane había escuchado toda la conversación. Había escuchado la puerta de la habitación de Kasumi abrirse, y como su hermana se paraba en la suya, cuando se alejó se levantó abrió con cuidado la puerta y vio cómo su hermana abría la puerta de la habitación del chico y miraba dentro y la cerró de golpe. Vio la cara asustada de su hermana y se alarmó. Ranma no debía estar y se asustó. Pensó que se había fugado y se entristeció. Siguió a Kasumi, con cuidado y se paró junto a la puerta y espió lo que ocurría dentro, ella ya sabía del interés de Kasumi por su prometido, y que aquella sería elegida en su lugar si decidían que ella no era una candidata apta para Ranma, pero también sabía que su hermana no se interponía entre ella y el chico.

Al ver que Ranma abrazó a Kasumi se enfadó, pero al oír la conversación se fue tranquilizando. Y descubrió que el chico realmente no quería dejarla sola en ese mal trago, y empezó a llorar, ella tampoco podía vivir sin él. Quería que la abrazase, y la protegiera. Cuando vio que su hermana iba a salir se ocultó y después subió a su habitación, se acostó, al rato oyó subir a Ranma y como se metía en su habitación. Entonces ella se durmió.

Al día siguiente se despertó muy tempano y al abrir los ojos vio delante suyo a Ranma, sentado en la cama, él le tapó la boca.

-Escucha Akane, hoy me voy de entrenamiento, volveré esta noche muy tarde, tú no sabes nada. Necesito poner en orden mis ideas, pero con los dos viejos va ser más que imposible. Te llevaría conmigo, me gustaría mucho que vinieses, pero en tu estado va ser difícil, y más siendo un viaje rápido.

-No me dejes sola, por favor. -suplicó Akane- No quiero que te vayas, anoche estaba histérica. No sabía lo que decía. Te necesito cerca, a mi lado. Por favor, vuelve pronto-estaba llorando y se abrazó a él.

-No te preocupes solo serán unas horas. No te voy a abandonar, estaremos juntos ahora y siempre. Formas parte de mí, como yo formo parte de ti. -le contestó él sonriéndole y acariciándole la cara, limpiándole las lágrimas- Si los viejos quieren que cortemos, darles largas, y te has olvidado de algo muy importante. Lo que pasó durante el viaje aquel. Días antes de…

Ella se acordó de golpe y se llevó las manos a la boca y se puso muy roja. El chico se levantó y le dio un beso en la mejilla, ella se le tiró al cuello abrazándole. Estuvo un rato abrazada a él llorando. Ranma la abrazó para consolarla. Se separaron y el chico se fue.

Durante todo el día buscaron a Ranma, Akane se hizo la ofendida por la desaparición del chico. Pero Kasumi se olió algo, pero no preguntó nada.

Al día siguiente al levantarse vio en su escritorio un ramo, eran sus flores preferidas y en esa época del tiempo solo se cultivaban en una región apartada de Japón y se necesitaba todo un día para ir y volver. Recordó el día meses atrás que Ranma le dijo que le traería unas. Cuando bajó a desayunar se encontró al chico en la mesa.

-Akane, ¿quieres preguntarle a tu prometido donde estuvo ayer? - dijo Soun enfadado. –Seguro que fue a ver alguna novia postiza.

Ella miró a su padre y sonrió.

-Seguro que fue a buscar algo… que le prometió a alguien hace tiempo. -dijo sonriendo.

Y los dos chicos salieron andando para el instituto. En la calle lejos del dojo ella lo abrazó y le besó en la mejilla, estaba muy agradecida por el regalo del chico. Él le sonrió y le acarició la cara.

-Gracias por las flores. Te estoy muy agradecida-dijo ella muy contenta.

-Te lo prometí hace mucho tiempo. Me hubiese gustado ir antes. Pero volveré a buscarte más. No tienes que agradecerme nada… por ti lo haría todo.

Al llegar al Furinkan se encontraron con la chica del otro día.

-He oído que te han hecho un bombo-dijo riéndose con sarcasmo, los dos prometidos la miraron mal, esa chica era una impertinente, aunque ella era de primera y ellos de tercero, esa idiota no los respetaba. Esa chica no sabía a lo que se enfrentaba y saldría dañada si seguía metiéndose con ellos.

-Y yo he oído muchas cosas de ti y ninguna buena-dijo Ranma enfurecido.

-También he oído otra cosa- dijo la chica con chulería y dejó0 pasar unos segundos, y viendo que había gente mirándola- Me han dicho que cuando te violaron, se dieron cuenta que ya estabas estrenada… que alguien te había desvirgado antes, supongo que tu prometido estará contento de tener a su lado a alguien como tú. Ves cómo eres una pu…-decía la chica.

Hasta aquí llegó la paciencia de Ranma, que se preparó para darle una lección a esa tonta.

-A mí también me han contado cosas de ti-dijo Ranma en un susurro amenazante, con los ojos semicerrados y llenos de rabia y odio. Y en voz baja que sólo lo escuchó la chica y Akane-Que te gustan los viejos, que los seduces, los drogas y los robas. ¿Ahora quién es la prostituta?

La chica se lo quedó mirando asustada, era cierto, ¿cómo lo había averiguado?

-Si te pregunta quien se fue de la lengua preguntarle a tu cómplice, ese primo tuyo o lo que sea tuyo. Un mal día tuvo una pésima ocurrencia y se metió con Akane y le arranque la confesión de una forma nada ortodoxa y su petición de traslado a otro instituto. -dijo Ranma amenazante. -contigo puedo hacer lo mismo, o mejor se lo dejo Akane. O incluso se lo puedo contar a Nabiki y ella se encargará que se entere todo Japón.

La chica muy asustada negó con la cabeza y salió corriendo, ya no volvió a insultar a los dos prometidos ni a nadie. Poco después se trasladó y nadie supo más de ella.

-Creo que no volverá a meterse contigo Akane. - Dijo Ranma.

-Gracias, Ranma.


Los meses se sucedieron con rapidez, pero… en el séptimo mes de embarazo Akane perdió al bebe. Se despertó en una cama de un hospital, y vio al su lado a Ranma, el chico tenía los ojos rojos de llorar, y se le veía deprimido, ella sabía lo ilusionado que estaba con ser padre.

-Lo siento Ranma, te he fallado, - dijo ella con pena. -es un castigo por no quererlo al principio.

- Tú no me has fallado-la intentó animar el chico- no tenía que nacer, es una pena. Tenía ganas de tener un niño, al que llamar hijo y oír cómo me llamaba papá.

-La próxima vez ya verás cómo…- empezó ella, pero se calló a oírse lo que decía.

- ¿Ya quieres una próxima vez? - dijo él riendo. - Si quieres te complazco.

-Eres un pervertido- dijo ella haciéndose la enfadada- ¡PERVERTIDO!

-Aquella vez, durante las vacaciones, los dos pusimos cada uno lo suyo. - se defendió él.

-Este niño podría ser realmente tu hijo biológico, Ranma. -dijo ella con pena-Sí, tú fuiste mi primera vez y me alegro por qué así no fueron esos… yo pienso que cuando esos me cogieron ya… tú y yo … ya íbamos a ser padres… que yo en ese momento ya estaba… embarazada.

- ¿Sabes qué? - preguntó él- realmente me importaba poco quien era su padre biológico, en el momento de nacer seria nuestro hijo, solo tuyo y mío, y lo criaríamos para que fuera una gran persona. Mejor que lo que he sido yo. No quiero ser como mi padre. No quiero que mi hijo sea ni el más fuerte ni el mejor en todo. Quiero que sea alguien amable y respetuoso, no como el idiota de su padre.

-Algún día tendremos nuestros hijos-dijo ella- y ese sueño se cumplirás, tú no serás ni como tu padre ni como el mío, por qué tú eres ya mejor que ellos.

Y él se levantó y se acercó a ella y se besaron…

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Akane, se despertó, estaba sentada en la silla de la habitación del hospital. Ranma seguía durmiendo se despertaba unos momentos y se volvía a dormir, y volvían a soñar esos sueños tan raros. Este sueño había sido un sueño extrañamente largo. Entonces se dio cuenta a que estaba llorando. Y pensó en su personaje dentro del sueño, pobre había sufrido mucho y como la quería su Ranma. Y también se notó enfadada por lo que le hicieron y por quien se lo hizo, que fuese un sueño no significaba que no se enfadarse por cosas así. Pero se sonrojó esa Akane y ese Ranma habían tenido relaciones…

Ranma estaba despierto, él también lloraba. El Ranma de su sueño era muy fiel a sus ideas, y quería mucho a su Akane, y ella a él. Los dos sufrieron mucho, cuanta tristeza y rabia había en ese sueño, solo en pensar en el dolor de los dos jóvenes del sueño lo enfurecía. Esperaba no pasar por una experiencia parecida. Por qué no dejaría a Akane y reaccionaria muy mal con quien la hiriese de esa forma. Pero esos Akane y Ranma de su sueño ya habían tenido valor de declararse su amor y consumarlo.


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3º. SUEÑO: Crónica de una venganza.

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1ª. (Parte: Diario de un destino)

¿Cómo empezar? ¿Por dónde? ¿Qué contar?

¿Qué el idiota de mi padre me arrancó de los brazos de mi madre y me llevó a un absurdo viaje de entrenamiento? ¿Qué me prometió con una de las hijas de su amigo Soun? ¿Qué la chica elegida era torpe, mal pensada y siempre me culpaba de todo? ¿Que yo era insolente, bocazas y siempre me metía con ella?

No sé, siempre he sido palco de palabras y no sé hace una disertación como es debido.

He dicho que la chica era torpe, también mala cocinera y no sabía de manualidades del hogar como coser, fregar. Todo debido a que su madre murió cuando mi prometida era muy joven. Pero la chica siempre se ha esforzado en superar esas carencias.

Desde el principio nos llevábamos no mal, si no lo siguiente a eso… peor, pero cuando uno de nosotros necesitaba ayuda, el otro estaba allí para ayudarlo, y por desgracia situaciones así se han repetido durante toda nuestra relación.

Pronto aparecieron rivales que nos desafiaron, y peor, presuntas prometidas mías. Que quisieron obligarme a romper mi relación con Akane. Pero a ella también le salieron pretendientes que me desafiaron para quedarse con Akane.

Desde el primer ataque a mi prometida. Me di cuenta que yo le traía problemas a ella. Pensé en alejarme de ella, pero algo me detenía junto a ella. Tarde mucho tiempo en averiguar que era.

Pasaba el tiempo y nuestra relación no avanzaba, es más parecía que retrocedía. Nuestras peleas eran grandes y destrozamos más de una vez el dojo. Pero enseguida nos reconciliábamos.

Nuestros rivales intentaron separarnos de todas formas.

En la escuela teníamos a Kuno, era un loco que estaba enamorado de Akane… y de la chica de la trenza pelirroja… y ¿Quién era esa chica?... pues yo, era yo cuando me transformaba por culpa de una estúpida maldición.

De vez en cuando aparecía la loca hermana de Kuno. Kodachi, con una personalidad parecida a su hermano. Estaba "enamorada" de mí, odiaba a Akane y a mi personalidad femenina.

También llegó Ryoga, durante un tiempo mi mejor rival. Se convertía en el cerdito que tenía como mascota mi prometida. Me metió en muchos problemas ese cerdo.

También llegaron Shampoo y Mousse, dos chicos chinos. Ella se consideraba mi prometida y él estaba enamorado de la chica china. Y con ellos la abuela de la chica.

Y por último Ukyo. Un amigo de infancia…que resultó ser… realmente amiga. El loco de mi padre estafó al suyo, diciéndole que sería mi prometida. Por suerte no me prometió a nadie más… que yo sepa.

Estos seis locos y algunos más hicieron todo lo pusieron para poner en peligro mi relación con Akane. Y a veces no solo nuestra relación, sino también nuestras vidas.

Akane tenía dos hermanas.

Kasumi, la chica dulce de la familia. Era quien se dedicaba a la labor de la casa. Habilidosa, cariñosa y muy simpática. Todo lo contario de su hermana menor.

La otra era… ¡Nabiki!, si Nabiki… con cierto tono de fastidio. Timadora, chantajista, ruin. Parecía más hija de mi padre que de Soun. Nos metió a mi prometida y a mí en muchos problemas. Vendía fotos de su hermana y de mí. O si salíamos a tomar algo iba con el cuento a los seis locos. Akane descubrió que también vendía fotos de Kasumi mientras se cambiaba de ropa. La propia Kasumi me regaló unas cuantas, la chica no era tan inocente e ingenua como aparentaba.

Después de un encuentro con la tribu del fénix. Nos quisieron casar y llegaron nuestros rivales y no pudimos casarnos. Akane y yo nos echamos la culpa el uno a otro del fracaso de la boda. Pero los dos nos dimos cuenta que la culpa no fue sólo nuestra. Hubo algunos que tuvieron más culpa que nosotros.

Fue durante ese combate con la tribu del fénix, cuando describí algo importante. Gané el combate, pero implicaron a mi prometida y durante unos minutos la creí muerta. El mundo se abrió a mis pies. Y entonces descubrí, lo que ya sabía, que la quería y que no podía vivir sin ella. Pero yo como soy imbécil no pude decirle lo que sentía por ella cuando Akane recuperó el conocimiento.

Después de ese fracaso de boda, nuestra relación cayó en picado, los dos temíamos el rechazo del otro y nuestra propia cobardía nos hizo callar. Pero poco a poco fuimos recuperando confianza en el otro, hasta llegar a ser más íntimos que antes. Empezamos a salir juntos. Al cine, a la discoteca… dejamos de lado nuestras peleas por idioteces. Aunque nos seguimos peleando, pero ya lo hacemos por diversión.

Y hemos estado saliendo durante cerca de dos años. Ya nos quedan pocos meses para ir a la universidad. Los dos estamos ilusionados con alejarnos de los locos que nos rodean.

Nuestra peor crisis. Fue cuando yo la encontré en brazos de mi gran rival, Ryoga. Y ella me encontró a mí en situación parecida con Shampoo. Eso rompió en pedazos nuestra relación y a nosotros como personas. Nos convirtió en dos personas resentidas y durante mucho tiempo no confiamos en nadie.

Todo empezó cuando me llegó un comentario de alguien, que mi prometida se veía con alguien. Me dieron la dieron la dirección y fui. Lo que vi me hundió, eran mi prometida y Ryoga en la cama, los fotografié para poderla acusar. Entonces encegado no me di cuenta de un detalle. Hasta muchos días después no me hicieron verlo.

Corrí por Nerima destrozado y cuando llegué al dojo me esperaba Akane. Era una Akane distinta a la de los últimos meses. Estaba más furiosa que nunca. Me acusó de serle infiel, me había encontrado en la cama con Shampoo, al igual que yo hizo fotos. Y yo le respondí que la infiel era ella. Nos acusamos mutuamente y allí quedó rota nuestra relación.

Durante días, mientras se revelaban las fotos ni siquiera nos hablamos. Nos mirábamos con mucho odio. Era compresible, habíamos sido infieles.

Cuando tuvimos las fotos estalló la gran batalla final.

-Aquí se demuestra que me engañaste con el idiota de Ryoga- dije yo enseñándole las fotos que la acusaban.

-No soy yo. Yo no he estado nunca con Ryoga. Cosa que no puedes decir lo mismo con Shampoo. Mirad las fotos.

-La señora Akane se defiende acusándome a mí. Yo no he estado nunca con Shampoo.

-Saotome nuestros hijos son unos ingratos. Nos han traicionado-dijo Soun llorando.

No nos dimos cuenta que Nabiki había cogido las fotos y las miraba extrañada.

-Yo no he sido infiel ha sido…- dijimos los dos.

-Ninguno ha sido infiel-aclaró Nabiki- son los dos muy inocentes y se han dejado engañar. Mirad bien las fotos.

Y nos entregó una foto de cada uno. Al principio nos vimos nada raro y seguimos acusándonos uno al otro.

-Qué extraño se parecen mucho. Parece la misma habitación- dijo Kasumi.

- ¡Es la misma habitación! -dijo Akane.

-Y parece la misma pareja… un momento…-dije yo- me vas a matar, pero… en esa foto tienes los pechos mucho más grandes.

-Cuando acabé esto te mataré-dijo Akane furiosa por mi comentario-tú y Ryoga tenéis la misma cicatriz y los pechos de Shampoo y de la falsa Akane son idénticos.

Nos miramos sorprendidos.

-No había mucha luz e iban disfrazados para la ocasión. Solo sé de dos capaces de estos. Cuando fuiste tú, él se hizo pasar por mí y ella no se disfrazó.

-Cuando fuiste tú, paso todo lo contario.

-Os han engañado como a idiotas. -dijo Nabiki.

-Nos han engañado como lo que somos, UNOS GRANDISIMOS IDIOTAS DE CAMPEONATOS-dijimos los dos.

-Ahora que ya está todo resuelto…-empezó Soun.

-No hay nada resuelto. Es todo peor-dijo Akane.

-Y de ahora en adelante todo empeorada, mucho más. -Acabé yo.

Y los dos nos miramos con odio y rabia. Pero ese odio y rabia no iba dirigido a nosotros, sino a los causantes de todo. Ahora ya jamás nos tendrían, por qué de ahora en adelante a esas dos personas que jugaron con nosotros sólo les tendríamos un sentimiento… nuestro mayor odio.

Tardamos una semana en hacer las paces, no la hicimos antes por la rabia que sentíamos. Y no nos queríamos hacer daño el uno al otro, ya que por una pequeña tontería podíamos enfurécenos. Y ya nos habíamos hecho mucho daño.

Cuando acabó el periodo de rabia y nos calmamos y supimos que no nos pelearíamos por nada, la invité al cine y ella aceptó. Los dos deseábamos volver a estar juntos como durante el último año.

Nuestra venganza fue terrible. ¡Se lo contamos todo a Mousse! Y él descubrió más aún. Realmente tanto Shampoo como Ryoga se dejaron llevar en su interpretación, el deseo se interpuso, tuvieron sexo y repitieron a menudo. Cuando Mousse supo la verdad los siguió y los pilló en plena faena. Ryoga corrió desnudo por todo Nerima perseguido por un chico chino con ganas de matarlo. También lo persiguió Ukyo, también la engañó a ella, como engañó a su propia novia, Akari. Shampoo se avergonzó delante de su abuela. Shampoo y Ryoga prometieron vénganse de mí y de Akane.

Al hacerse más fuerte los ataques de nuestros rivales empecé a enseñarle técnicas mías a Akane. Aunque no le dije tenía, y tengo, un mal presentimiento y era bueno que ella no estuviese indefensa, si se quedaba sola y no podía ayudarla.

En los últimos seis meses todo ha empeorado. No podemos salir, siempre hay alguien detrás de nosotros. Tengo que esquivar los tres locos, y huir de los brazos de las tres brujas que me acosan. Y a mí prometida le pasa al revés. Huye de las tres locas y esquiva a los dos idiotas que la acosan. No tenemos ni un día de paz.

Tan mal está la cosa que Akane y yo hemos tomado dos decisiones. Una la pusimos en práctica ayer, nos ayudaron Kasumi y nuestros mejores amigos de la escuela. Por fin he descubierto que me ataba junto a ella. Yo siempre la he querido. No podía vivir lejos de ella, y sin ella. Y a ella le pasa lo mismo… conmigo.

Kasumi se ha llevado a toda la familia de viaje. Y Akane y yo disfrutamos anoche de una noche solos. Aunque no es la primera vez que nos quedamos solos, anoche fue la más especial de todas.

Hoy la llevaré a varios sitios. Estaremos todo el día fuera de casa y al volver… por la noche, encasa… pondremos en práctica la segunda parte del plan.

Espero que todo salga bien. Como hemos planeado Akane y yo.

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2ª. Parte: (Diario de un tormento).

Cuando me quedan horas para que vengan a por mí. En mi última noche en la tierra, dejo unas letras explicando mi historia. Una historia de amor, celos, rabia y venganza...si, venganza. La mía. Contra los seis malditos que me quitaron la razón de mi vida, los que me robaron aquello que más quería y los que me lanzaron a la desesperación y al abismo más negro.

Pero empezaré por el principio.

Acababa de cumplir los dieseis años. En mi mente tenía todas ilusiones que tiene una chica de esa edad. Un novio cariñoso y amable. Una vida tranquila y sin preocupaciones. Y ¿Qué es lo que tenía? Un compañero loco, Tatewaki Kuno, que promocionó un concurso tan loco como él. Quien quisiera ser mi novio me debería vencer. Todos los equipos de la escuela se lanzaban sobre mí para vencerme, ¡cada mañana! Cada día los vencía a todos y el último de todos era Kuno, al cual vencía con sumo facilidad. Y entonces llegó él… o, mejor dicho, llegó ella.

Cierto día, mi padre nos habló de la llegada al dojo de un amigo suyo y su hijo, que sería el prometido de una de nosotras. Y llegaron al dojo un panda y una chica. Después de la sorpresa inicial me llevé la chica al dojo a hacer un pequeño combate y me ganó con suma facilidad.

Pero la sorpresa mayúscula me la llevé al entrar al baño. Yo esperaba encontrar a Ranma, la chica, y me encontré un chico desnudo. Los dos nos miramos sorprendidos, yo también estaba desnuda. Fue entonces cuando descubrimos el secreto de Ranma. ¡ Era un chico que por una maldición se volvía chica! El agua fría lo convertía en chica y con la caliente revertía a su cuerpo real. Su padre se convertía en panda por una maldición parecida.

La cosa no empezó bien y empezamos a peleanos. Encima fui yo la elegida para ser su prometida. Era un chico egocéntrico, creído, machista, bocazas y muchas cosas más. No paraba de insultarme y yo a él. Los hicimos mientras duró la relación.

Los peor es que los dos conocimos a ciertos personajes que se metieron por medio de nosotros.

Kuno que se enamoró de Ranma chica y odiaba a su parte masculina, lo veía un impedimento para estar conmigo y la chica de la trenza o sea Ranma chica.

Ryoga un excompañero de Ranma que lo perseguía por culpa de una estúpida pelea de comida. En su primera lucha por culpa de ellos perdí parte de mi cola. Años después descubrí que se convertía en el cerdito con que yo dormía. Mi venganza fue terrible. Fue el mayor rival de Ranma. Estaba enamorado de mí, y me utilizó para vengarse de Ranma.

Kodachi, la hermana de Kuno, tan loca como su hermano. Se enamoró de Ranma. Y nos odiaba a Ranma chica y a mí.

Shampoo, quien tenía más peligro de todos. Ranma chica la venció y la chica debía matarla para recuperar su honor. Pero para salvarme a mí, Ranma chico la venció… y Shampoo debía casarse con él. Fue una enemiga con muchas técnicas y malos trucos. Se convertía en gata... y Ranma les tenía fobia a los gatos por culpa del loco de su padre.

Mousse. Un cegato del mismo pueblo chino que Shampoo. Odiaba a Ranma. Estaba enamorado de Shampoo. Se convertía en pato.

Y por último Ukyo. El padre de Ranma, un estafador de cuidado aún más que mi hermana Nabiki, engañó al padre de Ukyo para robarle el carrito de okonomiyakis... diciéndole que Ukyo sería la novia de Ranma. Siguió a Ranma y fue la última de las prometidas de mi prometido.

Todos estos personajes que creyeron que tenía derechos sobre nosotros dos, provocaron a la larga el desastre que me destrozó la vida. Me dejaron sin la luz que iluminó durante casi tres años mi vida. Fueron ellos los que me alejaron de mi prometido. Y dejaron destrozadas mis dos familias, la Tendo y la Saotome.

No contaré como Ranma conoció a su madre y como esta buena mujer entró en nuestras vidas. Tampoco contaré como apareció el maestro Happosai. El viejo loco y pervertido maestro del padre de Ranma y también de mí padre. Tampoco hablaré de Cologne, abuela de Shampoo y amor de juventud de Happosai. Aunque estuvo implicada en los hechos que me llevaron a esta noche.

Como he dicho Ranma era creído, prepotente, bocazas y yo era tozuda, torpe, muy mal pensada y siempre… siempre lo culpaba de todo, aunque no tuviese la culpa. Nuestras peleas eran grandes y destorzamos varias veces el dojo y el mobiliario. Pero poco a poco nos empezamos a gustar, pero éramos demasiados orgullosos y no queríamos admitir que nos queríamos.

Tuvimos muchas aventuras de la que salimos a salvo, en muchos casos por los pelos. Estuvimos a punto de morir los dos, siendo Saffron nuestro peor enemigo. Poco después de derrotarlo estuvimos a punto de casarnos, pero aparecieron los seis de siempre y nos destrozaron la boda… Y no nos casamos.

Meses después mi relación con Ranma mejoró. Salíamos juntos al cine, a la discoteca y a más sitios. Dejamos de pelear tan a menudo y casi fue una relación normal de novios… Casi… si no fuera por unos padres que se metían en todo, una hermana que vendía a nuestros rivales donde íbamos. Y unos rivales que querían que cortásemos nuestra relación a toda costa. Y estuvimos así dos años.

Cuando salíamos algún sitio lo hacíamos en secreto por qué si se enteraba mi hermana Nabiki, vendía el secreto a nuestros rivales. Fueron dos años de citas secretas, de ocúltanos, de ir a todos los sitios con el miedo en el cuerpo por si nos seguían o nos encontraban, de esquivar a los rivales en cuanto los veíamos. Fue un amor casi prohibido, ya que había personas en contra de él.

En ese tiempo Ranma me entrenó de forma rigurosa, no quería que mis rivales me dañasen. Con eso superé a las tres chicas… y aunque no me lo dijo a los tres chicos. Me volví sin saberlo en el mejor rival de mi prometido. Fueron casi tres años de entrenamientos exhaustivos y agotadores, donde aprendí más de él que en todo el tiempo que me enseñó mi padre.

Tanto Ranma como yo nos sentíamos frutados. Éramos una pareja a la que no le dejaban vivir su relación en paz. Tuvimos muchos ataques, estuvimos a punto de caer muchas veces y logramos superar todos los ataques… menos el último. En el que yo debería haber… ¡muerto!… pero Ranma me salvó… ¡a un precio muy alto!

Nuestra última noche, nuestra última cita. Era una noche estrellada. Volvíamos al dojo después de pasar todo el día fuera. Desde el día anterior estaba la familia de viaje y teníamos todo el dojo para… nosotros. Habíamos ido a un concierto por la mañana, después Ranma me invitó a comer en un restaurante. Fuimos a tomar un helado y después a la discoteca. Después volvimos a cenar a un restaurante. Fue un día muy bueno, el mejor que habíamos tenido en casi tres años. Los dos disfrutamos del momento, lo cogí por el brazo y andamos por las calles contentos. Él me prometió volver a tener más días como ese. No podría cumplir su promesa.

Volvíamos al dojo cuando aparecieron los seis personajes que torcieron mi vida. Ni Ranma ni yo suponíamos como acabaría todo. No sabíamos que vivíamos los últimos momentos de nuestra relación. Que en poco momento esas seis… personas si merecían ese calificativo, lograrían su objetivo… de sepáranos. Pero no como ellos esperaban.

El ataque llegó por sorpresa. Ranma y yo íbamos cogidos por el brazo y llegaron esos… seis. Nos quisieron obligar a separarnos. Kuno le reclamó a mi prometido que me soltarse y Ranma no le hizo caso. Shampoo y Kodachi me reclamaron lo mismo a mí, pero yo tampoco les hice ni el menor caso.

El cerdo de Ryoga le dijo a Ranma que no era digno de mí. Él que tenía una novia y que la olvidaba cada vez que me veía. Él que jugaba con dos barajas, llamándole la atención a mi prometido por qué lo perseguían tres chicas más, más que lo perseguían los últimos meses los acosaban. Ranma me había confesado estaba cansado de huir de esas tres. Que no lo dejaban en paz cuando salía a la calle. Quería irse de Nerima y… que yo le acompañarse. Íbamos a huir en pocos días. Después de lo que hicimos el día anterior lo deberíamos hacer.

Ni Ranma ni yo sabíamos que dos de las chicas planeaban un mal final para mí. Planeaban mi muerte, así tendrían vía libre con Ranma, o eso pensaban ellas. Pero sus planes tomaron un giro inesperado. Un giro hacía un destino que nadie se esperaba.

Empezó el ataque y superamos claramente a nuestros rivales, en esa época los habíamos dejado muy atrás. En pocos minutos los habríamos vencidos, si no hubiesen jugado tan sucio. Shampoo desapareció un momento y por desgracia no les prestamos atención. Cogió algo que tenía escondido cerca y lo lanzó en mi contra.

Kodachi me había atado los pies con su cinta, no podía moverme y vi la lanza, era eso lo que me lanzó la china. Vi acercarse la lanza. Me creí muerta, cerré los ojos y me despedí del mundo y de mi prometido y esperé el golpe… pero entonces… cayó sobre mí la mayor de las desgracias.

Oí un gemido. Y al abrir los ojos… el mundo se abrió a mis pies. Vi a Ranma, se mantenía de pie con dificultad y algo le salía por el pecho. Al mirar mejor vi con horror que era la lanza que lo había atravesado cuando se interpuso para evitar mi muerte. La batalla se paró y esos seis cobardes desaparecieron dejándome sola con un Ranma herido… muy mal herido.

No recibí ayuda de ninguno de esos seis personajes, huyeron como los cobardes que siempre fueron. Si hubiesen ayudado a Ranma ahora él…

El trayecto en la ambulancia fue una pesadilla. Yo le cogía la mano y él me limpiaba las lágrimas. En el hospital se me unieron a mí, la que yo consideraba y considero mi familia. Mi padre, mis hermanas y los padres de mi prometido. Fueron horas de incertidumbre mientras operaban a Ranma y cuando salió el cirujano me derrumbe por la cruel realidad.

Caí al suelo llorando. Me levanté y fui como pude donde estaba mi prometido. Pensaba que era una broma suya. Quería que se levantarse y se riese de mi por ingenua. Pero no lo hizo. Ya no volvió a levantarse.

El abatimiento se apoderó de mi familia. Habían matado a Ranma. Habían utilizado todos los medios para separarnos… y al final lo habían conseguido. Pero a un alto precio. Ahora basura como Ryoga o Kuno vendían a declararme su amor. ¡Y yo les declararía mi odio eterno! Y así fue, el mismo día del entierro de mi prometido aparecieron los dos y yo los mande al hospital, no podrían tener ya descendencia. Los hubiese mandado a acompañar a Ranma. Pero mis hermanas me detuvieron. Esa vez tuvieron suerte… esa vez.

Les pedí a los señores Saotome la coleta de Ranma como recuerdo y ellos accedieron.

Pronto se supo quién fueron los asesinos. Y comenzó una campaña para desacreditarme. Los contactos de la familia Kuno y los chantajes de Cologne, lograron lo increíble, ponerme de culpable… Si culpable de querer a Ranma. Culpable de no dejarlo a sus otras tres ¿Prometidas? Culpable de no acceder a los deseos de Ryoga y Kuno. Fui tratada como una ramera por tener media escuela enamorada de mí. Mis amigos me abandonaron. Solo mis dos mejores amigas y los dos mejores amigos de Ranma me han sido fieles hasta el fin. Y yo se lo agradezco mucho.

Y empezó la parodia de juicio. En que fui condenada por ser la prometida de Ranma y no dejárselo a ninguna de mis rivales. Los seis asesinos fueron absueltos. Por culpa de un juez corrupto comprado por el poder de la familia Kuno.

A mí se me declaró culpable de falsedad y tuve una orden de alejamiento de los seis asesinos, no podía acercarme a ellos. Pero yo logré una orden idéntica para ellos.

Acabé mis estudios en otra escuela. Fui expulsada del Furinkan. Esa vergüenza del director apoyó a sus hijos. Me humilló delante de toda la escuela. Y yo delante de todo el Furinkan lo dejé igual de impotente que a su hijo. Pero mi rival Ukyo fue despreciada por mis antiguos compañeros y se tuvo que buscar otra escuela, aunque no acabó sus estudios, en la escuela que fue llevó su mala fama y fue despreciada, tuvo un intento de suicidio, pero incluso en eso fracaso.

Nabiki me consiguió fotos y grabaciones del soborno del juez y de los periodistas que mancillaron mi honor. Los empleé en restaurar mi honor. El director Kuno fue expulsado del Furinkan y sus empresas empezaron a caer, sus sobornos provocarían su ruina. No tuve piedad, acabé con la carrera profesional de todos ellos, como ellos acabaron con mi honor y sentido de la justicia.

Meses después el juez se suicidó quedó claro que aceptaba sobornos y era responsable de la condena a muerte de inocentes. Antes de que lo cogiese la justicia se mató. No sentí su muerte, se la merecía.

Los periodistas también cayeron en desgracia. Se les descubrió tratos sucios y la mayoría acabó en la cárcel y muchos de esos periódicos o canales de televisión de mala muerte cerraron. Y ¿los asesinos de Ranma? ¡No les paso nada! Aunque parezca mentira salieron indemnes. No fueron juzgados de nuevo… por la justicia. Pero yo si lo hice.

Me había trasladado a Kyoto. Así que nadie sospecharía de mí. Creyeron que quería olvidar todo el mal que me causaron y empezar desde cero.

Y pasaron dos años en los que practiqué todas las técnicas de mi prometido y las usé para hacer justicia. Él me las había enseñado por si las necesitaba.

Con veinte años recién cumplidos, empecé a vengarme de esos seis.

Una noche en un bosque había una tienda de campaña y dentro un joven. Yo lo había seguido durante semanas. Ya sabía el secreto que me escondió durante años. Era Pchan, sólo por eso lo mataría.

Había abandonado a su novia, Akari, para hacer un último acercamiento conmigo. Él lo tenía planeado todo. Pero yo también.

Me acerqué a él y lo seduje, fue muy fácil, era muy crédulo, más que Ranma. Él esperaba una noche de amor. Pero de mí sólo consiguió una noche de odio, violencia, venganza y… muerte.

Me alejé un momento de él prometiéndole algo divertido. Pero no fue lo que ese cerdo esperaba.

Delante de él apareció una figura encapuchada. Vestida con una camisa roja. Unos pantalones negros y una coleta. Era una persona que Ryoga conocía. Y ese fue el nombre que se le escapó.

- ¡Ranma! No es posible tú estás… ¡muerto!

El chico de la máscara hizo sus ataques clásicos. Si algo le pareció indicar a Ryoga la identidad de su atácate fue el ataque Tenshin Amaguri Ken. Ryoga se enfadó y no se dio cuenta que el enmascarado lo llevaba en una elipse y le lanzó Ryu Shoten Ha.

Ryoga cayó mal herido y Ranma se acercó y se quitó la máscara. ¿Ranma? No era Ranma, fui yo, su prometida.

El chico me miró asustado.

Matasteis a mi prometido, sobornasteis para salir impunes. Me destrozasteis la vida y la de mi familia. Es hora que pagues tu crimen

Y usando las técnicas de Ranma acabe con él. Lo transformé en cerdo y lo llevé a la puerta del restaurante de Ukyo. Lo transformé en Ryoga. Y me escondí. Aún recuerdo el grito de horror de la cocinera. Supo al momento que era un aviso. Como suponía, se creyó que el asesino era Ranma resucitado y que iría a por ella y que sería la siguiente.

Se equivocó, antes de ella iría por los dos chicos chinos. Eran los más peligrosos.

Dejé pasar un mes. Los cinco sabían que alguien había acabado con Ryoga. Estaban asustados. Alguien iba a por ellos y pensaron que era Ranma resucitado o su fantasma, que buscaba venganza. Vivian atemorizados y en constante estado de alerta y terror.

Cierto día supe que Shampoo y su bisabuela se fueron a China dejando solo al chico-pato. Y yo me presente como Ranma en Restaurante.

A los pocos días volvieron las dos brujas y nada más abrir vieron a Mousse, en su forma de pato pegado en la pared. Llevaba muerto varios días. Al acercarse vieron una foto mía disfrazada de Ranma y… al cogerla el Café-Gato voló por los aires desapareciendo para siempre. Ardió por los cuatro costados. Los investigadores de la policía lo achataron a un desperfecto en la conducción del gas. Encontraron huesos humanos de dos personas y de un pato. Ya había acabado con cuatro personas. Los supervivientes se pusieron muy nerviosos.

Los siguientes serían la familia Kuno al completo. Tardé tres meses en actuar y los liquidé con una diferencia de quince días entre uno y otro.

El primero fue Tatewaki. Me siguió hasta el dojo, él iba vestido todo de negro y enmascarado. Después de la muerte de Ranma se había vuelto un maniaco acosador sexual, había acosado y abusado de muchas mujeres. La policía lo perseguía sin saber quién era. Al llegar al dojo llamé a la policía diciéndoles que me seguía el acosador. Kuno entró al dojo y allí junto con mi familia lo atacamos. Al llegar la policía se llevó el cadáver. Kuno había estado acosado a mis hermanas días antes, y entró en casa como un ladrón asustando a mi familia. Quedó como defensa propia.

La familia Kuno después de este incidente quedó muy tocada. Y sus negocios se acabaron de hundir, quedando en la miseria. Kodachi no pudo soportar su nuevo estatus social y se suicidó… aunque realmente fui yo quien la mató. El director acabó en un psiquiátrico y allí se suicidó.

Había acabado con casi todos los que participaron en la muerte de Ranma… bueno me quedaba Ukyo. Y acabé con ella un mes después que con Kodachi. La ensarte con la misma lanza que mató a mi prometido… ¿prometido?... No, no era mi prometido. ¡Era mi esposo! Nos casamos un día antes de que él muriese. Sólo lo sabían mi hermana Kasumi y nuestros mejores amigos. Lo hicimos para líbranos de esos seis locos… no sirvió de nada. Si nos hubiesen intentado atacar un día más tarde… no nos hubiesen encontrado. Teníamos planeado fugarnos en cuanto llegásemos a casa.

Una vez acabada mi venganza, acabé con mi corazón igual de roto que antes de empezarla. Esa venganza no me trajo a Rama de nuevo conmigo. Él seguía muerto, pero aparecía en mis sueños… y me entregué a la justicia. Relaté las muertes de mis víctimas.

En el juicio me condenaron a muerte como yo quería. Así me podré juntar con mi esposo, que sé que me espera. ¿Por qué sé que me espera? Por qué lo he visto y me ha guiado.

Hubo alguien que me dijo que Ranma estaría triste por volverme una asesina, y que él no haría igual que yo en caso que la muerta hubiese sido yo. Yo le dije que se equivocaba, si me hubiesen matado a mí, Ranma se hubiese vengado como hice yo.

Ahora descansaré hasta que vengan a buscarme para ajusticiarme. Después de dos años me reuniré con mi amor. Dejaré estos escritos a mi hermana Kasumi, como le dejé mi legado y él de Ranma. No tengo miedo de morir por qué no estaré sola en ese viaje.

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3ª. Parte: (Diario de una tristeza).

Han pasado siete años desde que mi hermana pequeña murió. Que fue ajusticiada por haber dado fin a quienes destrozaron su vida.

Akane, mi hermana fue prometida con dieseis años al hijo de un amigo de mi padre. Fue un principio horroroso. No se soportaban, se peleaban continuamente. Pero poco a poco cambiaron y se enamoraron, aunque ellos lo negaban. Eran los dos muy tercos, orgullosos y muy tímidos. Y durante años no reconocieron abiertamente que se querían.

Pero… los dos tenían otros problemas, los dos tenían un grupo de supuestos prometidos, tres chicas y tres chicos que querían que cortasen por qué se consideraban los prometidos oficiales de Ranma y Akane. Bueno uno de ellos seguía a una de las supuestas prometidas de Ranma y le molestaba el prometido de Akane, como a los otros dos que querían a mi hermana. Pero ni mi hermana ni Ranma estaban de acuerdo con eso.

Fue pasando el tiempo y la relación de los dos se fue estrechando, salían juntos, no se peleaban tan a menudo, se cogían las manos o iban cogido del brazo por la calle... se dieron los primeros besos. Y… los ataques de los seis rivales se volvieron cada vez más fuertes. Pero Ranma y Akane entrenaron para ser más fuertes y para vencerlos.

Al final solo vieron una solución. Y esta solución fue… ¡casarse en secreto!

La noche del día que se casaron, yo me llevé a toda la familia de viaje, para poder dejar a los recién casados solos y que disfrutasen de la noche de boda. Cuando volviéramos, Ranma y Akane darían la noticia a todos… pero nos llamaron y tuvimos que volver y entonces nos dieron la fatal noticia.

La vida de todos cambios, faltaba un miembro de la familia. Akane se hundió en la tristeza y desesperación, al resto de la familia nos pasó algo parecido. Encima esos seis asesinos la culparon de la muerte de su prometido. Según sus retorcidas mentes la culpa fue de mi hermana por no darles a ellas su prometido.

La intentaron hundir y casi lo consiguieron. La trataron de lo peor. Pero algo de Ranma quedó en ella y no se rindió.

En el juicio aun sabiendo que eran unos asesinos salieron libres de cargos. No así Akane que fue culpada por injurias. Cargos que quedaron anulados cuando se descubrió que todo el juicio había sido manipulado por la familia Kuno.

Pero mi hermana tuvo un segundo juicio contra los asesinos de su esposo. La noche de boda Akane quedó embarazada de gemelos. Cuando se supo la noticia. Tanto la familia Kuno como Cologne reclamaron a los niños, se lo quisieron arrebatar. Después de la vergüenza de juicio en que fueron absueltos los asesinos, la justicia no pudo darles la razón y Akane se quedó con la custodia de sus hijos.

Pero Akane previó que volverían a intentar robárselos y me cedió la custodia legal a mí, su hermana mayor. Y ella se fue a vivir a Kyoto. Y empezó su venganza, en parte para vengar a Ranma, en parte para librar a sus hijos de las pérfidas manos de sus rivales. Al culminar su venganza se entregó y ella misma pidió su condena... ¡La Pena de Muerte…! y se la concedieron.

Su muerte sería retrasmitida a todo el país, como castigo por ser tan... ¿infame? Y por ser responsable de la muerte de nueve personas. Aún la seguían haciendo responsable de la muerte de su prometido… pero durante la ejecución de mi hermana…

El día de su ejecución salió de su celda iba muy tranquila. La noche anterior me dijo que Ranma iría a buscarla, creí que el miedo la hacía delirar. Pero ese día iba relajada. Estábamos toda su familia para acompañarla. Me entregó su diario y…

-Cuida de mis hijos-me dijo serena- cuida de los nuevos Ranma y Akane- que fue el nombre que les dio a mis sobrinos.

Lo que pasó a continuación fue algo difícil de explicar.

A mi hermana la asesinaron, si la asesinaron. Eso jueces tan sabios se respaldan en las leyes para asesinar con impunidad. Como decía a Akane la asesinaron con la inyección letal y en el momento de su muerte. Apareció… Él. Era una figura luminosa con forma humana. Había atravesado la pared. Se vestía con su típica camisa china roja y sus pantalones negros. Se podía decir que era Ranma ya que el espíritu se le parecía. Se acercó al cadáver de Akane y alargó la mano. El espíritu de mi hermana salió de su cuerpo y se incorporó y cogió la mano de su esposo.

Y se quedaron de pie los dos. Parecían los dos jóvenes de dieseis años, la edad a la que se conocieron y se empezaron a querer. Se quedaron mirando y se sonrieron.

Pensé que sufría una alucinación por la pena. Pero al girarme vi a mi familia igual de sorprendidos que yo, ¡ellos también los estaban viendo! Todos lo que asistimos al ajusticiamiento los vimos, y se grabó en el video, fue la razón por la que no se emitió, aunque mi familia consiguió una copia.

-Te he echado de menos-dijo Ranma. Me sorprendí que hablasen.

-No menos que yo-dijo mi hermana. No sé si un espíritu puede llorar, pero Akane lo hacía.

Se abrazaron y se besaron. Miraron hacía nosotros y desaparecieron.

Volvimos a casa triste por la muerte de mi hermana. Furiosos por qué no querían darnos el cuerpo, lo querían para hacer experimentos. Pero las amenazas de Nabiki y sobre todo una oportuna aparición de los fantasmas de Ranma y Akane los convenció de que debían revolvernos el cuerpo de mi hermana de inmediato.

Desde entonces se dice que el dojo Tendo esta embrujado. Que viven en él dos espíritus que lo protegen y… tienen razón.

Por las tardes se oye en el dojo ruidos como si entrenasen dos personas. Se les oye combatir, hablar y reírse… pero cuando entramos ¡no hay nadie! Pero todo indica que ha habido una sesión de entrenamiento.

Cierto día, oí risas en el jardín y vi, me pareció ver, a dos jóvenes que se perseguían riéndose, jugando a pillar.

-No me pillaras- decía Ranma riendo. -eres tan torpe y lenta como cuando estabas viva.

-Cuando te coja te daré una buena paliza-le contestaba Akane riendo. Pero fue Ranma quien cogió a Akane, la abrazó y se besaron. Sé que no es una alucinación, mi padre y Nabiki también los han visto. Y los padres de Ranma cuando vienen de visita también.

Pero ese día me quedé asombrada. ¡Mis sobrinos también los vieron!

-Tía Kasumi-me dijo Ranma hijo- ¿Quiénes son esos dos chicos que a veces juegan en el jardín o entrenan en el dojo? Se nos parecen mucho a mi hermana y a mí.

-No es la primera vez que lo vemos. Aparecen y desaparecen. Siempre están juntos y parecen que son muy felices. A veces me despierto y están a mi lado o de mi hermano. Es como si nos cuidasen, nos acarician y después se van.

-En la escuela dicen que son espíritus malignos que nos vuelven malditos a los de las familias Saotome-Tendo -continuó mi sobrino- pero yo creo que son buenos y que nos protegen.

Decidí contarles la toda verdad, no les oculte nada. Les enseñé las fotos de sus padres.

- ¿Por qué les hicieron tanto daño? -dijo mi sobrina, Aka-chan llorando- ¿Por qué no les dejaron ser felices? Y… ¿y estar con nosotros?

-En la escuela dicen que mi madre fue una asesina-dijo Ran-chan, mi sobrino-pero de ahora en adelante la defenderé. No dejaré que nadie insulte a mis padres. Ellos vivieron como quisieron. Y muy poca gente los dejó vivir tranquilos. Por eso... murieron. No es justo. -él también lloraba. - No es justo, no es justo- decía con mucha rabia.

- ¡Niños! haced como vuestros padres, no os dejéis dominar. Enamoraros de quien queráis, vivir como queráis y nunca dejéis que otros os obliguen a seguir por el camino que vosotros no queráis ir.

- ¡Si tía Kasumi! - dijeron los dos niños.

Y se fueron a entrenar en el dojo. Saben técnicas que no había visto en años, sólo sé de dos personas que pueden hábleselas enseñado. Si yo fuese otra persona diría que eso es imposible, que esas dos personas llevan muertas muchos años, pero viviendo en el dojo Tendo me lo creo todo.

Pero estos dos niños son igual de tercos y cabezones que sus padres. Y me dan muchos dolores de cabeza.

-No te preocupes-me dice Ranma, cuando decide aparecer y háblame- tus sobrinos son creídos por qué son Saotome y tercos y por qué son Tendo. No son muy diferentes de cómo éramos Akane y yo.

-Pero no los prometas ni permitas que nadie los prometa, que elijan ellos a quien querer. Ni permitan que tengan varios prometidos o prometidas-dice Akane apareciendo a su lado.

A veces suelen aparecer alguien de la familia a mí y a Nodoka para cuídanos y darnos consejos. A los dos padres y a Nabiki… cuando cometen o van cometer alguna maldad, para reñirles. Cuando comemos siempre dejamos vacío el lugar donde se sentaban ellos y en esos momentos los sentimos con nosotros.

Sabemos que ellos estarán siempre cerca cuidándonos. Ahora ellos están juntos sin que nadie los moleste y parecen al fin felices… pero si ellos están aquí, ¿Dónde están sus rivales?

Hace poco descubrimos a sus rivales. Andan por Nerima, como almas en pena… ¡pero si son eso!, pero no pueden entrar ni al dojo Tendo ni acercarse ni molestar a su inquilina… estén estos vivos o no. Ese es su castigo eterno. Estar cerca de Ranma y Akane, mirar cómo están juntos y no poderse acercar a ellos.

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Ranma se despertó y miró la silla y no encontró allí a su prometida. Se asustó se incorporó en la cama y oyó un ruido y se giró. Y vio a Akane mirando por la ventana, se apoyaba en ella. Por su forma de moverse se dio cuenta que estaba llorando con amargura. Se levantó y se acercó a ella y le puso una mano en el hombro. Ella se giró y se abrazó a él enterrado su cabeza en el pecho del chico.

- ¿Qué pasa, Akane? -preguntó el chico, acariciándole la cabeza- ¿No me digas que lloras por un simple sueño?

-Tú como eres un insensible y un…- se calló vio que él también tenía lágrimas en los ojos…- ¿Por qué no lo dejaron ser… felices… como ellos… querían? ¿Por qué solo cuando estuvieron muertos pudieron… ser… libres… para amarse y estar juntos? - hablaba entrecortada e hipaba. Lloraba con mucha pena.

- ¿Celos… envidia…? No lo sé Akane, no tengo respuestas para eso. -dijo él triste- Ojalá lo supiera.

-No quiero que nos pase a nosotros. No quiero que te maten. Por qué haría lo mismo que ella. - y lo abrazó con más fuerza.

-Ya lo sé. Y yo también lo haría si te lo hicieran a ti. Cuando salga de aquí te enseñaré algunos de mis ataques. Quiero que seas más fuerte que ellas… y que ellos. No me fío de lo que pueda pasar. - el chico lo había pensado durante meses, pero ahora estaba decidido. No dejaría que su prometida fuese ni infravalorada ni que la volviesen a dañar.

Estaban abrazados y los dos compartían la pena por los dos personajes de su sueño, como la sentían por los personajes de otros de sus sueños. Durante mucho tiempo tuvieron un sentimiento de dolor por los Ranma y las Akane de algunos de sus sueños. Los dos pensaban que eran versiones alternativas de ellos, y por ello tan reales como ellos.


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4º. SUEÑO: Un nuevo comienzo.

-Debes quedarte aquí- dijo Ranma a la chica- no puedes seguir.

- ¡No quiero! Debo estar a tu lado-dijo Akane abrazada a él llorando. Tenía una herida en el brazo, una gran herida.

Estaban en un camino en medio de dos edificios que parecían templos, la luna se elevaba en el horizonte. A su alrededor había un viento muy fuerte que movía los árboles, como si fuesen espigas de trigo.

-No puedes venir conmigo, será muy peligroso, estás herida. - señaló el chico- No quiero que mueras, aquí estarás a salvo.

-Me da igual, no quiero separarme de ti-contestó ella- después de dos años y con lo que hemos pasado, no quiero que mes dejes. ¡Me lo prometiste!

- ¡Sé lo que te prometí! -afirmó el chico- pero también te prometí que te protegería.

Ella lloraba desconsolada, Habían perdido en esa lucha a todos los que consideraban amigos-rivales, ¡a los seis! A las tres chicas y los tres chicos. No habían podido hacer nada para salvar a ninguno. Eran los dos únicos supervivientes.

Él le acarició la cara y la besó, ella le devolvió el beso, estuvieron un rato con los labios pegados, ella no quería que se acabase jamás. Y él le acarició la espalda y buscó el sitio preciso de esta y le dio un pequeño golpe, pero efectivo.

-Este truco me lo enseño Cologne-comentó él- durante unos minutos no te podrás mover. No quiero que mueras-dijo acariciándole la cara con cariño- Te quiero, te quiero mucho, demasiado. Y no soportaría verte morir.

- ¡No me dejes! -suplicó Akane, su llanto era degradador.

-No me lo pongas más difícil- contestó el chico con amargura- Me es muy difícil sepárame de ti. No quiero hacerlo, pero lo debo hacer. Pero te juro que volveremos a vernos, volveré contigo.

Y corrió hacía el edificio.

-RANMAAAAAAAAAAAAAAA- Chilló la chica. Y todo se volvió blanco.


Akane se despertó en su habitación, se tocó la cabeza, le dolía y el brazo también, lo miró y vio la herida. No sabía cómo había llegado allí, estaba con… Y notó algo extraño, su pelo… era una coleta larga… ¡pero si hacía más de dos años que se lo cortó! Se levantó y miró el calendario. No podía ser, ese calendario era de dos años antes.

Bajó al comedor y miró las noticias en la televisión, era la fecha que indicaba su calendario. Entonces todo referente a Ranma era un… ¿sueño?... ¿El chico realmente no existía? ¿Solo era producto de su imaginación? Subió a su habitación se sentía triste, muy triste. Y entonces notó que aún le dolía el brazo y se quedó mirando la herida. La misma que en ¿el sueño? No podía ser, si era un sueño, ¿Cómo es que tenía la misma herida que en el sueño?

Se vistió, y miró su pelo largo y con tintes azulados. En el sueño lo perdía y desde entonces lo llevaba corto. Se curó la herida, aunque su hermana Kasumi al verla se asustó... Akane se sentía perdida, notaba que le faltaba algo muy importante. Como si hubiese perdido algo y no supiera que.

Fue al instituto, y tuvo que deshacerse de sus compañeros, ese día lo hizo con más furia de lo habitual. Recordó algunos de los trucos que aprendía en el sueño, y los utilizó dándole buen resultado. Después de los chicos apareció Kuno y le ganó con demasiada facilidad. También salía en el sueño, igual de patético que en la realidad, aunque al fin moría.

Pasaron unos pocos meses

Una tarde volvió al dojo se cambió y salió hacer footing, al volver a casa se preparó para entrenar y vio a su hermana Nabiki haciéndole fotos y esta le comentó que su padre les tenía que comunicar algo. Empezó a llover.

Al reunirse las tres hermanas en el comedor, su padre dijo que en breve llegaría un amigo suyo y su hijo y que una de ellas sería su prometida. Eso le sonaba. Ella ya lo había… ¿vivido?

En eso llegó un panda con un bulto a cuesta.

- ¡Suéltame! -dijo el bulto. Al dejarlo en el suelo resultó ser un chico con una cinta en la cabeza.

- ¿Eres, eres R…? -dijo Soun.

-Me llamo Ryoga…-dijo el chico, pero no pudo continuar apareció de golpe una chica con el pelo rojo y le dio una patada y el joven salió volando. Esa extraña la chica se encaró con el panda.

-A ver si miras bien, ¡cegato!, me dejas inconsciente, me sueltas en el suelo para comer y coges el primer bulto que encuentras sin mirar-dijo la chica enfada-Me has cambiado por el idiota de Ryo…

- ¡Ranma, prepárate a morir! -dijo el chico de la cinta que volvió a aparecer.

Intentó atracar a la chica y ella lo mandó al estanque de una patada, cuando salió era un cerdito. La chica extraña lo cogió, le dio una patada y el cerdito voló por todo el país, cuando aterrizó, se dio un golpe en la cabeza y perdió la memoria, tardaría meses en volver a encontrar a Ranma y jamás recordaría ese encuentro en casa de los Tendo.

-Hola, ¡soy Ranma Saotome! -se presentó la chica.

Soun se abalanzó y la abrazó y descubrió que era una chica y se desmayó. Akane sentía como si eso ya lo hubiese vivido… o de forma muy parecida.

-Me llamo Akane, ¿Quieres venir al dojo?

Esa chica se parecía a la pelirroja de su sueño, y decidió hacer un experimento.

La llevó al dojo.

-Espérame ahora vuelvo-dijo Akane a la chica.

- ¿Dónde ira ahora está?, es muy guapa, tanto como… aunque con el pelo corto lo será mucho más…-se preguntó en voz baja la chica.

Akane fue a la cocina y cogió agua caliente en una tetera y la llevó al dojo, dejándola escondida.

Y las dos chicas empezaron la lucha.

Akane atacó a su nueva amiga y esta esquivó todos sus ataques, cuando vio que no podía con ella se rindió.

-Bueno, he perdido- dijo Akane con resignación y mirando la chica, le sonrió, ¿Me haces un favor?

-Claro- dijo la chica de la trenza.

-Siéntate aquí, de espaldas a la entrada- le indicó la chica de pelo azulado, Ranma le hizo caso.

"NO ME FIO; ¿QUÉ PIENSA HACER?"-pensó la chica de pelo rojo, lo supo pronto, Akane le vació el agua muy caliente de la tetera por encima. En el lugar que antes había una chica ahora había un chico de pelo oscuro. El agua esta muy caliente y el chico casi se abrasó.

- ¡YA LO SABÍA!, ¡LA SEÑORA AKANE TENDO, SIEMPRE TAN BRUTA! -gritó el chico enfadado.

- ¡Y EL SEÑOR RANMA SAOTOME, SIEMPRE TAN GROSERO! -gritó la chica no menos enfadada.

Se quedaron mirando los dos en silencio y se empezaron a reír.

-Te juré que volveríamos a vernos. He vuelto contigo. -dijo él- aunque tuve un fallo, hemos vuelto al principio. Al día que nos conocimos. Es volver a conocernos

-No importa-contestó ella emocionada. - Lo importante que has vuelto y volvemos a estar juntos.

Se miraron y se lanzaron el uno en brazos del otro.

-Estos meses te he encontrado mucho a faltar- dijo él acariciándole la cara.

-No menos que yo a ti-le contestó ella llorando. -Ya sabía lo que encontraba a faltar esos meses, al chico, encontraba a faltar al chico...

Acercaron sus labios y se besaron, fue un beso tierno y cálido. Fue largo y ninguno de los dos quiso que acabase, cuando separaron sus labios, se sonrieron… y oyeron el grito de espanto de Kasumi.

- ¡Akane!, ¿Qué estás haciendo? -dijo Kasumi acalorada-Lo aca…. Lo acabas… lo acabas de conocer y ya lo estas besan… besando. No pensé que fueras así-y salió espantada.

-Pobre Kasumi, ella siempre tan inocente-dijo Akane-ahora llamará a mi padre y al tuyo.

Cuando llegaron los dos padres y las hermanas mayores, Ranma estaba detrás de Akane cogiéndola por la cintura. Los dos sonreían.

-Saotome, ¿Cómo ha seducido tu hijo a mi hija? Esto requiere una compensación.

-Eso mismo digo yo-dijo Genma asustado. No entendía el comportamiento de su hijo. En los últimos meses se había vuelto muy extraño. No quiso visitar la aldea de las amazonas. Y cuando llegaron a Nerima parecía conocer el camino al dojo Tendo. Había llegado sin saber dónde estaba. Y ahora hablaba con la hija de su amigo como si se conociesen de hacía tiempo y hubiese algo entre ellos… Algo más que amistad.

-No nos vamos a casar… aún-les informó Akane iracunda- así que se os quite de la cabeza-pensó en algo un rato- ¿Kasumi, me haces un favor? ¿Me puedes cortar el pelo? -Kasumi la miró asustada y su hermana sonrió coqueta- a Ranma le gustó más con el pelo corto.

-Nabiki, Kasumi, ¿Os importa que elija a Akane como prometida? - las dos chicas negaron asustadas con la cabeza- Otra cosa, Nabiki no venderás esta información a nadie y menos a Kuno o te cobraremos el noventa y nueve por ciento. Y se acabó lo de hacer fotos y venderlas. Si lo haces te cobraremos casi todas tus ganancias. Sabemos dónde los escondes.

Nabiki se asustó, como sabia ese desconocido eso de ella. Y parecía que su hermana apoyaba a ese chico tan extraño. No podían saber que escondía sus ganancias en…

-Las guardas en la pata derecha de tu cama… esta hueca- dijeron Ranma y Akane a la vez. Nabiki se quedó blanca. ¿Cómo lo sabían? Ese chico era muy extraño, y su hermana… también. Parecían saber cosas que aún no habían ocurrido. Era como si ya lo hubiesen vivido antes lo mismo.

-Papa y tío Genma, - comentó Akane- ¿os acordáis de Happosai?, dentro de unos meses volverá, no lo queremos aquí. Como se quede aquí... Os echamos a la calle-dijo la chica, Soun y Genma, se asustaron mucho y se pusieron blancos. Ranma comentó algo al oído de Akane y ella sonrió- Tío Genma, ¿Y Ukyo y Nodoka?, ¿Y eso de haceros el sepukku?

El padre de Ranma, se volvió a asustar más, tanto que se desmayó.

-Un momento, -preguntó Akane- ¿y Shampoo?

-Aunque no pude evitar caer en Jusenkyo, pero si evité la luchar con ella, pero todo lo que aprendí de su abuela en el... ¿en el otro tiempo?, lo puedo utilizar como si realmente lo hubiese aprendido en este mundo.

-Pero de verdad ¿era otro tiempo? y ¿perdimos en nuestra última batalla y volvimos al principio? -dijo Akane.

-Si. Yo diría que fue otro tiempo y nos acordamos como si fuese un sueño. Creo que somos los únicos en recodarlo. - dijo Ranma- y no perdimos, ¡ganamos!, pero no pude restablecer el tiempo donde debía... me equivoqué- dijo él riendo.

-No te preocupes por eso, volvemos a estar juntos- dijo la chica y lo abrazó, y se besaron. Cuando se separaron sus labios ella lo miró y él la cogió por cintura, era muy feliz de volver a tenerla a su lado, pero descubrió que añoraba sus peleas.

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Los dos chicos despertaron. Akane se levantó de su asiento.

- ¿A dónde vas Akane? -dijo él riendo y con ironía-No quiero que me dejes solo, me asusto si tú no estás.

-Ahora mismo estoy de vuelta- dijo ella riendo de forma sádica.

Él sabía dónde iba, esa noche el hospital tendría un paciente más… Si sobrevivía.

-Hola Akane, ¿Cómo esta Ranma? -el chico oyó decir a su madre.

-Está bien. Riogita, ¿puedes venir conmigo? -oyó decir a Akane de forma sádica- Tengo que confirmar algo.

Kasumi entró en la habitación de Ranma y se acercó al paciente y lo besó en la frente.

- ¿Cómo estás? -dijo la chica- prácticamente no te vemos, Akane está siempre dentro y no nos deja entrar.

-Estoy bien, a Akane atarla y llevarla a casa, antes que se ponga enferma.

- ¿Sabes dónde se ha llevado a Ryoga? - preguntó la chica.

-Al matadero-dijo Ranma riendo a carcajadas- al matadero.

En ese momento se oyeron los gritos más espantosos que nadie había oído jamás.

-Parece que están degollando un cerdo-dijo Kasumi asustada.

-Te acercas-dijo Ranma riendo. - Te acerca mucho, querida Kasumi

-Deben estar torturando a alguien-dijo Kasumi mirándolo espantada.

-Esa forma de tortura está prohibida por la conversión de Ginebra. -dijo el chico aun riendo.

No debía ser el mejor día de Ryoga, pobre, aunque Ranma estaba disfrutando. El cerdito le había buscado muchos problemas y enfados con Akane.

Al poco entró Akane restregándose las manos como si las limpiase. Satisfecha y con una gran sonrisa en la cara. Kasumi salió asustada por los gritos que oyó.

-Qué bien se queda una cuando se desahoga un poco-dijo ella, y mirando a Ranma de forma poco amable y amenazadora-tú lo sabias, ya puedes empezar a cantar.

Él la miró asustado y tragando saliva. Le esperaba un mal momento y cuanto ante empezase ante acabaría.

-Bien… ¿Por dónde empiezo? - dijo el chico con cara contraída por el miedo y tragando saliva.


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5º. SUEÑO: Cumpleaños.

Era el cumpleaños de Ranma y desde el primer momento fue un día horrible, para los dos más jóvenes del dojo Tendo.

Nada más levantarse el chico tuvo que soportar a los dos patriarcas, que quisieron que les ayudase a vaciar a unas botellas de licor, pero fue salvado por su madre.

Pero Nodoka quiso algo a cambio, le exigió que ese año se casase con Akane y le diesen un nieto, la mujer decía que ya era mayor y quería un nieto.

Ranma vio que ese día sería pésimo, y no se equivocó.

Estaba amozando y llegaron las tres pseudo-prometidas, exigiéndole al joven una cita. Nabiki había alquilado al joven ese día. Ranma vio que Akane se enfurecía, resultado el chico recibió un golpe de su prometida oficial.

-Este día va ser un día horroroso-pensó el chico fastidiado. Él que quería pasar estupendo y pasarlo bien con Akane. - Entre todos va a fastidiarme el día de su cumpleaños. Ahora que yo y Akane hemos…-no pudo seguir, se le echaron encima las tres fastidiosas presuntas prometidas.


Horas después, a la hora de comer. Las tres supuestas novias de Ranma se peleaban quien se sentaba a su lado y que comida se comería. Akane lo miraba furiosa, y su familia con una sonrisa en los labios.

El chico intentaba en vano escapar de sus acosadoras, notaba que una parte de él se iba enfureciendo. Miró a Akane, suplicándole ayuda, pero su prometida giró la cara.

En ese momento llegaron los tres rivales de Ranma, con la sana idea que el joven dejase ese día de cumplir años.

Ranma estaba al borde del estallar, y ese estallido lo causó Nabiki.

-Después de comer, haremos un sorteo, y quien gane de vosotras saldrá con Ranma- les dijo a las chicas, y mirando a los chicos- y quien gane de vosotros le pegará una paliza a Ranma.

Ranma miró a su cuñada asombrado, y Akane le entraron ganas de matar a su hermana, como podía sortear a su prometido… y no contar con ninguno de los dos.

- ¿Lo sortearas entre nosotras tres? - dijo Shampoo- ¿Sin contar con Akane?

Nabiki miró a su hermana con una mirada burlona.

-Si, Akane no ha pagado la cuota para entrar en sorteo.

Akane tenía ganas de pegar una paliza a Nabiki, se lo merecía, Pero notó un peligro, miró a Ranma y vio que el joven estaba muy furioso, y supo que el chico iba provocar un caos.

Ranma miró a todos furiosos.

- ¡Basta! ¡Basta! ¡BASTAAAAAAAA! -gritó el joven. Miró a todos desafiante- esperaba un buen cumpleaños y entre todos lo habéis jodido…Ahora lo celebraré solo sin vuestra molesta presencia. Sólo sabéis joderlo todo, sois peor que una peste.

Se levantó saltó y antes que nadie reaccionase cogió en brazos a Akane y se la llevó, cuando quisieron reaccionar el chico estaba muy lejos y no lo encontraron.


- ¡Déjame! ¿Qué estás haciendo? ¿Quién te crees que eres? - preguntó furiosa la chica, mientras le golpeaba en la cabeza. Pero Ranma no hizo caso a esos golpes.

Corría por los tejados, y parecía que iba en una dirección concreta.

-Hoy quería que fuese un día grande y bueno- dijo el chico con tristeza- y entre todos lo han jodido, no pueden dejarme en paz. Quería pasar un buen día y esos lo han estropeado del todo.

Ella lo miró y se le pasó el enfado. Y sintió compasión por el joven lo entendió, ella sufría también esa presión, el día de su cumpleaños también fue un día horroroso, también lo estropearon esos idiotas.

- ¿Dónde me llevas? - Preguntó la chica.

-Iba a llevarte a centro comercial, quería pasar el día contigo- contestó el joven- es mi primer cumpleaños en que ya somos novios, aunque nadie lo sabe.

La chica lo miró, la declaración que le hizo Ranma el chico el día de su cumpleaños fue el mejor regalo, y lo único bueno que paso ese día.

-Ranma, ¿Podemos ir a casa de Sayuri? Me compré un vestido y lo dejé en su casa- él la miró extrañado- Lo dejé en su casa para que Nabiki no me lo quitara.

Él asintió y la llevó a casa de la amiga de ella.

Akane picó en la puerta de la casa de su amiga y esta salió.

- ¡Akane! ¡Saotome! - dijo la chica-¡Entrad!.

Los dos prometidos entraron en la casa, Ranma no vio la mirada de complicidad entre Akane y Sayuri.

Ranma se encontró que Akane le había montado una fiesta sorpresa. De alguna forma iba a sacarlo de casa, pero la llegada de esos locos complicó las cosas, pero fue Ranma quien la sacó a ella.

Ranma estaba hablando con sus amigos, cuando se le acercó Akane y le pasó las manos por el cuello.

- ¿Te lo pasas bien? -dijo la chica- pensaba que no podíamos hacerlo, pero al final hemos podido escapar de esos. - llevaba el vestido que le dijo que dejó en casa de su amiga, para Ranma era visión maravillosa. - hemos podido venir, creía que no podíamos salir de casa, con esos pelmas molestando, me había enfado contigo sin que tuvieras culpa.

- Si, ¡gracias Akane!, hoy es un día grande, el mejor cumple de mi vida. -la miró con ternura y le dijo insinuante- después lo celebraremos como debemos tú y yo a solas, y así te pediré perdón.

- ¿Pero no puedes pasar ni un rato conmigo ahora? -dijo ella-acuérdate que ya somos algo más que prometidos- y sonrió.

Él no pudo resistirse a la mirada de esos ojos que adoraba, y notó que esos labios estaban llamando a los suyos, él se dejó llevar y la besó a con pasión, los dos sintieron un placer sin límite y como la temperatura se elevaba, un fuego ardió en sus entrañas. Mientras parecían que se querían comer el uno al otro. Al separar sus labios había amanecido, se dieron cuenta que se habían besado durante minutos. Se miraron y volvieron a besarse.

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Ranma dormía en la cama del hospital, Akane se despertó acalorada por el beso del sueño, por la pasión y el ardor de ese momento, y deseó que el chico que había dormido en la cama fuese capaz de besarla con esa pasión.

- ¡Hola Akane!, ¿Cómo esta Ranma? -dijo Nodoka, había entrado con Kasumi y Ukyo.

-Bien, el medico ha dicho que pasado mañana le dará el alta.

- ¿Akane, que te pasa? -dijo Ukyo al ver a la chica tan sofocada.

-Nada, nada-dijo con una risa falsa y cerrando los ojos- un sueño. Un sueño que he tenido.

-Seguro que era erótico-dijo Ukyo- y me imagino con quien.

-No, era un sueño "bestial"- dijo ella, mentía, no quería explicar lo que soñó, sobre todo el beso que le dio el Ranma del sueño.

- ¿Qué le pasa a Ranma? -dijo Kasumi asustada.

Akane se giró, el chico se movía mucho en la cama y su prometida se acercó. Acercó su cara a la del chico y no se dio cuenta que Ranma estiraba los brazos, el chico los cruzó por detrás del cuello de la chica, la atrajo hacía él y la besó, En realidad Ranma no se había despertado del todo, seguía en el sueño. A ella le pilló tan de sorpresa que no reaccionó, después se dejó llevar por el momento y de un deseo deprimido durante casi dos años, y no ofreció resistencia, es más se entregó al beso por completo.

Sintió una pasión sin límites, los labios del chico la transportaron al paraíso, a un éxtasi total, perdió la noción del tiempo y del espacio. Se dio cuenta que era algo que había deseado del momento que vio por primera vez a Ranma. No tenía ganas de que eso acabase. Sabía que el aún estaba casi dormido, pero no le importó. Y de pronto él soltó la presión y ella involuntariamente se separó y se giró.

Vio a las tres mujeres con la boca muy abierta y los ojos muy grandes, estaban como en trance, las llevó fuera de la habitación, hasta unos minutos después no reaccionaron y salieron del trance y tardarían más en explicar lo que creyeron ver. Akane entró y cerró la puerta, y deseó poder cerrarla con una llave o un pasador para que nadie entrase.

Akane volvió al sillón y se sentó, estaba eufórica y alegre. Y estuvo punto de gritar un "¡POR FIN!", en estéreo, en mayúsculas, en tres dimensiones y con luces de neón.

Ranma se despertó por completo y notó una dulce sensación en los labios, le sabían a algo dulce y agradable, muy agradable. Miró a su prometida y le preguntó.

- ¡Hola Akane!, ¿ha pasado algo?

- ¿Por qué?, ¿tenía algo que pasar? - dijo ella como ida, con los ojos muy abiertos, sonriendo tontamente y chocando continuamente sus dedos índices y moviéndose de adelante a atrás…


Ranma ya sabía lo que le había pasado ese tiempo. Había sido una droga de Shampoo para que olvidará a Akane, a la cual le presentó alergia y aunque no fue grave tuvo convulsiones y fue ingresado en un hospital. De alguna forma como efecto secundario de su estado enfermizo, arrastraba a Akane, o ella a él, a sus sueños. Aunque ahora creían que eran versiones alternativas de ellos.

Recordaba con horror la pelea que tuvo con Akane, cuando descubrió en uno de los sueños, quien era realmente Pchan, se salvó por qué él intentó siempre que el cerdito no durmiese con ella, cosa que ella ya sabía y que en aquel tiempo la chica no comprendía y creía que eran celos por un animal. Los dos se pidieron perdón.

Había logrado que ella se fuese algunas noches a descansar, pero no lograba que estuviese más de un día en su casa. Ella siempre volvía y se mostraba muy posesiva con el cuidado del chico. Celosa como una madre felina cuidando sus cachorros.

Al final ella le confesó que él la había besado medio dormido. El chico se sonrojo, y le pidió perdón diciéndole que aún estaba metido en el personaje del sueño, esperaba que ella lo matase, pero ella no le pareció darle importancia, y casi le dio las gracias por el beso. Él no lo entendió. Akane estaba muy contenta y extraña, pero a él le gustó este cambio. Hasta tiempo después ella no le explicó que había disfrutado mucho con ese beso.

En cambio, Soun y Genma quisieron celebrar la boda, pero la negación de los dos jóvenes y la amenaza de una katana lo impidieron… pero los dos hombres volverían a intentarlo.

Continuará...


Notas del autor:

Este capitulo consta de cinco sueños, después de cada sueño Ranma y Akane despiertan y piensan en el sueño que han tenido. Y vuelven a soñar y compartir el sueño. Es un capitulo extraño, pero los sueños también los son.

Los cinco sueños son recuerdos del pasado, (Niños). Avisos del futuro, (Rabia... , Crónica de una venganza), o deseos de los dos jóvenes (Cumpleaños). y todos tendrán repercusión en el futuro. Aunque son sueños tienen recuerdos de cosas vivida por los auténticos Ranma y Akane de fuera del sueño.

Comentarios:

Niños: Siempre me gustó que Ranma y Akane se hubiera conocido de niños, no soy el único que lo ha hecho, hay más historia que delatan un encuentro de los dos prometidos de niños. Los dos prometidos olvidaron ese encuentro, en apariencia.

2º. Rabia... , Crónica de una venganza: Con estas dos historias quise poner las cosa muy mal a los dos prometidos, mostrad la lealtad que se profesan y su apoyo. y ponerlos en guardia contra sus perseguidores.

3º. Un nuevo Comienzo: En este sueño los personajes luchan contra un rival que controla el tiempo, y Ranma y Akane son los únicos supervivientes. Y Ranma se enfrentará a ese rival, se verá desde el punto de vista de Akane ya empezara la lucha y cuando sean los dos últimos. Al ganar Ranma vuelven al principio de todo y vuelven a conocerse, aunque recuerdan todo, y se declaran delante de todos. Esta historia fue hecha para que Akane descubriese quien era realmente Pchan.

4º. Cumpleaños: Esta historia la cambie por completa. La original iba de una temática de aventura fantástica con seres mágico, princesas rebeldes, Akane enfrentada junto a su novio, Ranma, a un tiránico rey y a su consejero- brujo, Soun y Genma respetivamente. Lo único que conserve del original es los besos que se dan en el sueño. y la conversación de Akane, una vez despierta, con las tres mujeres... y el beso de Ranma medio dormido a Akane, que es lo que importa.

De esta historia quité varios sueños, tres de ellos los subí de forma independiente, y un cuatro dentro del fic "Cuando Anochezca"