11º. SECRETOS DEL PASADO. ( resubida. versión alternativa)

Los dos chicos entraban en el Furinkan y se quedaron parados, era el primer día de su último curso allí. Ya no estaban ni Nabiki vendiendo fotos e intimidades, ni Kuno.

-Lo voy a echar de menos-dijo Ranma riéndose- con su:" Akane Tendo te librare de la tiranía de Ranma Saotome"

-O su: "Akane Tendo y chica de la trenza me casaré con las dos"- dijo riendo Akane.

-Lo malo es que el año que viene puede que nos lo encontraremos en la universidad-dijo Ranma. -a él y a Nabiki. Sólo de pensarlo me entran escalofríos.

Akane llevaba el nuevo uniforme del Furinkan, con una falda verde demasiado corta para su gusto y él de su prometido. La chica tenía frio con esa minifalda. Ranma había cambiado su típica vestimenta china por el uniforme escolar.

"Hay que adaptarse, ya no somos los criajos de primero. Pero tu nuevo uniforme no me gusta, vas a pasar frio, el director es un pervertido o un pederasta."-le dijo a Akane.

Como últimamente, iban cogidos de la mano y al entrar se los quedaron mirando.

- ¿Qué Saotome ya has formalizado tu noviazgo con Akane? -dijeron sus compañeros.

Ellos se pusieron rojos, pero no se soltaron y no contestaron. Vieron a Ukyo, ésta se giró y los miró. En su cara vieron rabia, furia, pero también vergüenza, parecía que quería decirles algo, pero no se atrevía. Se había cambiado su típica ropa de trabajo por el uniforme del Furinkan.

-Pobre Ucchan-dijo Ranma- se portó bien con nosotros, pero también muy mal. Ha estado muchos años detrás mío, por culpa de mi padre. Y ahora le digo que no quiero saber nada de ella. Que sólo la quiero como amiga.

-Está mucho más delgada, ¿Por qué no vuelve con su padre? -preguntó Akane.

-Para ella sería un deshonor-respondió Ranma- se prometió casase conmigo, y ha fracasado.

- ¿Y ese chico con quien vive? -preguntó Akane- ¿no le atrae?

-Parece que no, pero él si la quiere-dijo Ranma- aunque durante un tiempo pensé que se juntaría con Ryoga, hacen una buena pareja.

-No te burles de ellos-lo amonestó Akane, pero se dio cuenta que ella también pensaba igual- Tienes razón, hacen mejor pareja que con Akari, la novia que tiene Ryoga. ¿Te acuerdas cuando esos dos nos llevaron a esa cueva que separaba parejas?

-Si fue allí donde pesamos que ellos eran pareja. Vaya donjuán, estuvo mucho tiempo, enfadado con que yo perseguía a tres chicas teniéndote a ti como prometida…

-…Y él iba detrás de Akari, de mí, y puede ser de Ukyo-dijo Akane riendo. -Pero a ti perseguían, como no decías nada, parecía que te gustaba que te fuesen detrás.

-No veas a Shampoo, lanzándose con su bici a la cabeza, yo terminaba con mal de cabeza, siempre llevaba encima pastillas para el mal de cabeza. -sé quejó él. -y ya sabes lo que me pasó por eso, esta cicatriz no se ira nunca- se llevó la mano a la cabeza y recordó lo que paso meses antes…

-Hace tiempo que no sabemos ni de ella ni de Kodachi. Me temo algo. -dijo Akane.

Subieron a su clase y entraron como siempre se sentaron uno al lado de otro.

- ¿Qué Akane ya has pensado que carrera cursaras en la Uni? - dijo Sayuri.

-Yo estudiaré medicina- respondió Akane.

- ¿Y Ranma, estudiara para profesor de educación física? -preguntó Yuka.

- No, en principio pensamos estudiar las dos medicinas. - dijo Akane- pero nos dedicaremos a especialidades distintas Ranma lo hará de medicina general, y yo aparte de eso me dedicaré aprender para ser quiropráctica.

- ¿Intentareis reabrir la clínica de doctor Tofu? - le preguntaron.

-En principio sí, pero nos gustaría cuidar más a los pacientes, y curarlos tanto de un refriado como de una torcedura de pie o un masaje. -comentó Ranma.

Siguieron hablando de sus proyectos.

-Y el dojo- preguntó Hiroshi- ¿No pensabais unir vuestras escuelas?

-Esperamos tener tiempo para todo-dijo Akane.

-Habláis, como si pensarais casaros, siempre habéis dicho lo contario- dijo Yuka.

-La gente cambia y puede que algún día nos obliguen a casarnos-dijo Ranma.

-Que vosotros aceptaríais de buen gusto-era una voz con ira y resentimiento. Ukyo aun los miraba con rabia, sobre todo a Akane.

-Ucchan te dije desde el principio que éramos sólo amigos- dijo Ranma.

-No sabes el mal que me habéis hecho-dijo ella llorando- ¿Por qué Ranma?, ¿Por qué quieres a Akane? ¿Por qué no a mí?, ¿Es que no soy guapa?

Ranma se quedó parado, y miró a Akane ella estaba igual que él. No podían calmar o animar a la chica, ellos no. A los dos les dio pena y se entristecieron. Ukyo abandonó el aula y no volvió en todo el día ni el siguiente, es más pasaron varios días sin que volviese.

-No sabía el mal que le hacíamos. Ella me da pena, pero no Shampoo ni Kodachi. -comentó con pena Akane.

- ¿Te arrepientes de que salgamos juntos? -preguntó Ranma. - Si seguimos siendo pareja haremos mal a alguien, y si ellos nos hacen cortar seremos nosotros dos los dañados. Siempre habrá alguien que sufra. Pero nosotros también debemos ser egoístas y pensar sólo en nosotros.

-No, de ninguna forma me arrepiento-contestó ella- estoy muy contenta de estar contigo.

El resto de las clases continúo. Volvieron a casa sin ningún tropiezo.

Paso la semana y sin ningún problema, a los tres días del incidente con Ukyo esta volvió, seguía triste y sin acercarse a nadie, pero miraba a los dos prometidos con una mezcla de sentimientos, rabia, odio, frustración, pero también cariño y amistad.

"La culpa ha sido nuestra. Estaban muy cercanos y los hemos ido echado él uno en brazos del otro, aunque de toda forma nunca hubiéramos podido hacer nada. Lo que hemos hecho ha sido echar gasolina al fuego. No hemos logrado destruir su amor, todo lo contario era fuerte y lo hemos vuelto mucho más fuerte. Desde el principio me di cuenta que se querían, pero no quise ver lo evidente, estoy más cegata que Mousse. Pero no soporto como se miran, me da envidia, es más tienen una familia alrededor que los aprecia, en eso también me dan mucha envidia, más que la que me dan como… pareja."-pensó la chica.

Se les acercó durante un tiempo libre de entre clases.

-Podemos hablar a la hora del almuerzo os espero en la terraza, no temáis no os hare nada.

A la hora indicada los tres se juntaron.

-Siento mucho los problemas que os he causado estos años-dijo ella llorando- No quería ver la verdad, que os queríais. Lo vi en nuestro primer encuentro, pero me negué a aceptarlo. Yo quería que Ranchan te dejase para que estuviese conmigo, quería separarlo de ti, Akane. Sabiendo que era imposible, él no te dejara nunca, si no lo ven las demás es por qué son idiotas. No quiero que me odiéis.

-No te odiamos Ucchan- dijo Ranma- eres nuestra amiga, nos ha atacado, pero también nos has ayudado.

-Anímate Ukyo-dijo Akane-nos tienes preocupados, estas muy delgada, te tienes que recuperar.

-Pero es que no tengo a nadie. -dijo ella llorando con más fuerza- No tengo a nadie que me quiera, no tengo amigos, ni familia. Abandoné a mi padre por una quimera. No puedo volver, soy una mala hija, no me acogerá.

-Nos tiene a nosotros-dijo Akane llorando- No te dejaremos, somos tus amigos, lo seremos siempre.

-Puedes contar con nosotros-dijo Ranma también con unas lágrimas en los ojos- yo digo que tengo dos hermanas, Kasumi y Nabiki, tú también eres mi hermana, eres de mi familia.

-No me dejéis por favor, no me dejéis sola, no quiero estar sola. -dijo abrazándose a sus dos mejores amigos.

-No te dejaremos-dijo Akane- pero te tienes que cuidar, queremos tener de nuevo con nosotros la Ukyo de siempre, la alegre.

-Prométeme los dos que cuidareis el uno del otro o me enfadaré con quien haga daño al otro-amenazó Ukyo.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Aquella tarde Ranma se reunió con su padre en el dojo, el resto de la familia y Ukyo se quedó fuera y oyeron los gritos del muchacho. Ranma estaba muy furioso.

-Dime, ¿Por qué? -dijo el chico- Fuiste tú el causante de todo.

-Yo te di a elegir o el carrito o Ukyo, tú cogiste el carrito. -le contestó su padre con una risa falsa.

-Tenía cinco años, tú me matabas de hambre-confesó el muchacho- Yo siempre tenía gana por el hambre que me hacías pasar. Tú comías bien en restaurantes y te ibas sin pagar. Mientras yo debía comer lo que me encontraba en el camino, incluso a veces me robabas la comida. Por eso cogí el carro.

-Pero lo vendimos-dijo Genma con una riendo con falsedad- y nos dimos una buena comida.

- ¿Nos dimos? -respondió el chico irritado- Tú te la distes, yo no vi nada, y te pasaste del presupuesto- estuve tres semanas trabajando para ese restaurante, tenía cinco años. ¡Un niño de cinco años trabajando por tu mala cabeza! Mientras tanto tú te distes a la buena vida.

-Lo pasamos muy bien esa temporada- dijo Genma riendo.

- ¿Lo pasamos?, ¡Tú lo pasaste de fábula! Yo debía pagar tus desmanes, trabajé para muchos restaurantes de los que te fuiste sin pagar o en lo que me alquilabas por un plato de comida. Ahora que lo veo desde la distancia, lo que me hiciste fue lo que el viejo maestro os hizo a ti y Soun. -opinó el chico- Yo no lo pase nada bien hasta que vine al dojo y las hermanas Tendo me dieron toda amistad y cariño que no encontré en ti, junto con mi madre son la única familia que tengo. Sigo teniendo pesadillas de esa época.

-No podemos adoptar a Ukyo, su padre ha adjurado de ella para castigarla. No podemos meternos entre ellos dos. -dijo Genma.

- Tú prometiste que nos la llevaríamos como hija tuya, no cumpliste como siempre hiciste-dijo Ranma. - ¡cúmplelo ahora!

-No puede ser-respondió Genma- No te veo capacitado para ser mi sucesor, mañana nos iremos a un entrenamiento de dos meses.

Akane fuera del dojo se quedó helada, no quería que Ranma se fuese, si se lo llevaba Genma no se fiaba cuando lo dejaría volver.

-No pienso ir-dijo Ranma para alegría de Akane-Tú no estás capacitado para enseñarme, no tienes nada que enseñarme, parece una huida; ¿de qué huyes? Aparte estoy en mi último curso no puedo perder más clases por tus locos caprichos.

-Tú no iras a la universidad, serás el maestro del dojo-contestó su padre- Soun vendrá con nosotros, haremos de ti un buen maestro para el dojo y un buen marido para Akane, que ahora no lo eres.

-Claro que iré a la universidad, mi vida es mía, no tuya para llevarla a tu antojo, como siempre has hecho. Ahora me llevó bien con Akane, ella sabe mis expectativas de futuro y las apoya y confía en mí para que cumpla lo que espera de mí. No quiero defráudala, no quiero que te metas en medio-contestó Ranma desafiante-cumple con lo que debes y adopta a Ukyo, se lo merece.

Ranma abrió la puerta del dojo y salió, se encontró toda familia, miró a su madre.

-No puede ser-le dijo-No podemos adoptar a tu amiga. Algún día lo sabrás, pero hoy no. No preguntes.

Ranma no le contestó. Estaba muy dolido con sus padres.

Akane se le acercó, y lo miró con ojos brillante, él supo al instante que le diría.

-No te dejes vencer, Ranma. Hemos hecho planes para el futuro, son nuestros y no pueden destruirlos por un capricho de dos niños en el cuerpo de dos adultos.

- ¡Akane!, el padre de Ranma tiene razón. No puedes inmiscuiste en esta discusión. -dijo Soun-mientras tu prometido no esté preparado, vuestra relación queda anulada. Es decisión mía y de Genma.

Todos quedaron parados. Akane empezó a llorar y Ranma miró a los hombres furioso. Akane se abrazó a Ranma y este la abrazó.

- ¡Me niego!… ¿Me has oído bien? ¡Me niego! -dijo Akane- no me vais a separar de Ranma, no podéis. Vosotros me juntasteis a él y ahora me lo quedéis quitar, no os lo permitiré. - los dos jóvenes habían cambiado ahora que estaban más unidos que nunca, no dejarían que nadie los separarse.

- ¡Si lo podemos! Soy tu padre y puedo, debes obedecerme.

Los dos jóvenes se sintieron acodalaros y se miraron y asintieron.

- ¡Oh no!, lo van a hacer-dijo asustada Kasumi. Nodoka y Nabiki, la miraron sorprendidas. -Sentaos, lo que viene a continuación es para estar asentado.

-No me alejareis de Akane-dijo Ranma cogiéndola por la cintura-Por dos razones- y mirándola- por qué no puedo vivir lejos de ella. Si me intentáis separar de Akane, a la menor oportunidad me escaparé e iré a buscarla. - y miró mal a los dos padres - estáis haciendo sufrir a Akane, y no dejo que nadie le haga daño- y los amenazó- si seguís así me vengaré de vosotros, como he hecho de todo aquel que ha hecho daño a mi prometida.

Era una advertencia a los dos padres, pero estos no hicieron caso.

-No dejaré que te alejen de mi- dijo ella riendo y dirigiéndose a su padre- Si os lleváis a Ranma os seguiré y le ayudaré a huir y no nos veréis hasta que acabemos nuestros estudios. Y con algún niño de los dos.

- ¡Si lo hacéis os desherraremos! y ¿la segunda? -dijo Soun riendo creyéndose ganador.

- ¡Nos da igual que nos desherréis! Hace meses que planeamos huir, si vosotros o nuestros rivales nos lo poníais difícil, ¡YA ESTAMOS HARTOS QUE TODOS OS METAIS EN NUESTRAS VIDAS Y OS QUERAIS IMPONER! -gritó el joven. -La segunda razón es...-y miró a Akane.

- ¡POR QUÉ TENEMOS QUE DAROS UNA NOTICIA! - dijeron los dos jóvenes desafiantes.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Los dos padres estaban tumbados en el suelo, se desmayaron al oír que los dos jóvenes tenían una noticia que darles. Se imaginaban lo peor.

Los dos jóvenes se habían decidido a contar todo, sus averiguaciones. Pero para esto habían convocado a casi todos sus rivales. Estaba Ukyo aun llorosa, Ryoga y su novia y los dos chicos chinos, y las hermanas Tendo y Nodoka.

-Nos han convocado para hacer oficial mi matrimonio con Airen-dijo Shampoo.

-No, seguro que Akane, está embarazada-dijo Mousse. Y atrajo la mirada cargada de odio de todos.

-No, Akane y Ranma se casarán-dijo Ukyo, estaba segura que esto sería la noticia- y espero que sean muy felices.

- ¿Ya te has rendido? - preguntó Shampoo, y Ukyo asintió- pues solo quedo yo, como prometida y me casaré…

-No, todas las respuestas no incorrectas-dijo Ranma riendo-No tenéis ni regalo de consolación. Es sobre otra cosa, y os hemos llamado por qué hemos descubierto algo y que algunos de vosotros estáis muy implicados, totalmente implicados, aunque no lo creáis.

-Hace varios meses-empezó Akane- Un día que nuestra familia no estaba, descubrimos una habitación secreta, estaba bien camuflada, entre mi habitación y la pared de la fachada, allí descubrimos algo muy interesante. Una foto y unos documentos.

- ¿Qué tiene que ver eso con nosotros? -dijo Ukyo.

-Veras Ucchan-dijo Ranma- hace poco más de diez años, yo ya estuve aquí en este dojo, unos días. Durante esas semanas yo me hice amigo de una niña, Akane, y le prometí volver para ser su prometido.

-Conforme pasaron los años los dos nos olvidamos de ese encuentro, quedó un pequeño recuerdo, que despertó cuando Ranma estuvo enfermo en el hospital.

- ¿Y qué tiene que ver eso con la habitación oculta? -dijo Ryoga.

-La foto tenía polvo y al limpiar la mitad descubrimos a las tres hermanas Tendo con su madre y al lado de Akane, cogiéndola de la mano estaba yo-dijo Ranma.

-Ya de pequeño te aprovechabas de Akane-dijo Ryoga con ira.

- Hemos dicho que limpiamos…-dijo Akane-la foto se nos cayó y en el marco descubrimos un secreto escondido de la familia Tendo.

- ¡No puedes contarlo! -dijo Nabiki- ¡No lo deberías saber hasta que estuviese casada!

-Pues ya lo sabemos-dijo Akane-y es justo que se sepa. -descubrimos detrás de la foto… otra foto idéntica, pero en ella había en un lado se veía otro niño o niña, muy separado de nosotros, pasaron varios segundos hasta que descubrimos quién era, sólo teníamos la luz de una linterna.

-Era un niño que no quería que me acercase a Akane, la consideraba suya, nos peleamos mucho por ella-dijo Ranma- ella me elegía a mí para jugar. Por eso cuando nos hicieron la foto, se separó de nosotros.

- ¿Qué esta insinuando? -dojo Mousse- ¿no estarás insinuando que esa persona está aquí?

-Eso mismo Mousse-dijo Akane- fue el primer rival de Ranma y el mío también, torturaba a Ranma cuando lo pillaba desprevenido. Pero Ranma siempre se vengaba con mi ayuda. Ese niño era un poco cobarde.

-Esa persona que se interpuso entre Akane y yo era…-dijo Ranma- según los documentos que encontramos…

-Su primer novio…-dijo Shampoo riendo, pero al ver la cara con que la miraban los dos prometidos se calló avergonzada.

-No, no y no-dijo Ranma cansado-esa persona era su propio…

-…HERMANO MELLIZO-Dijeron Ranma y Akane.

-No es posible. Akane no puede tener un hermano gemelo- dijo Ukyo.

-No, si lo tiene-dijo Kasumi- lo entregamos en adopción, después de la muerte de mi madre por orden suya, a unos familiares, unos primos de mi madre, no podíamos mantener un niño más. Y mi madre no quería que mi padre hiciera otra promesa que pusiese en peligro la de Akane y Ranma.

-Akane y yo fuimos a visitar a sus tíos, lo curioso es que yo los conocía, y desde antes de llegar a Nerima hace dos años. -dijo Ranma.

-Les mostramos los documentos y nos contaron la verdad-siguió Akane.

-Ese niño era yo ¿verdad? - dijo alguien- recuerdo esa rivalidad con Ranma, por qué me quería quitar, bueno me quitó a mi compañera de juegos.

Si, eres tú-contestó Akane mirando a esa persona con cara seria- Mi hermano se llamaba Tendo… Ryoga Tendo y los familiares que lo adoptaron se llaman Hibiki.

-Te reconocimos por la foto- comentó Ranma- Los dos nos quedamos pasmaos. Nos enfadamos mucho con la familia y nos fuimos a vivir a la casa de mi madre y desde allí investigamos todo. Pero aún quedan cosas que no sabemos.

-Entre los documentos que leímos, había algunos eran muy interesantes-dijo Akane- vinculaban nuestras familias con la tribu de las amazonas de Shampoo.

-Eso es imposible-dijo Shampoo sorprendida y miró a Mousse que estaba igual de sorprendido- el primero que conocimos fue Airen, -comentó Shampoo.

-Esos documentos son de hace más de veinte años-dijo Ranma- no descubrimos nada.

-Fue un fallo dejar esos documentos a la vista-dijo Cologne que apareció de golpe-pero creo que la señora Tendo los dejó ahí para que los descubriesen Ranma y Akane, después de su boda. Debió instruir a Kasumi para eso.

-Sí, lo hizo, como hacer olvidar a mi padre y a Nabiki el recuerdo de la estancia aquí de Ranma. -dijo Kasumi. -yo debía vigilar que todo se cumpliese y que esos dos se casasen y viviesen tranquilos, en lo segundo fracase, en lo primero aun no lo he conseguido.

-Abuela ¿qué haces aquí? - dijo Shampoo sorprendida.

-Hoy se revelarán datos importantes, te prohibí seguir intentando casarte con Ranma, hoy sabrás por qué.

-Eso lo diré yo abuela-dijo Nodoka-hace años que no nos vemos.

Todos se sorprendieron, la madre de Ranma y Cologne se conocían

-Ahora caigo, cuando yo estaba en el hospital tuvimos una conversación sobre mi ataque y tú pronunciaste el nombre de Cologne, no deberías saberlo. -comentó Akane.

-Efectivamente yo soy la hermana de la madre de Shampoo-dijo Nodoka. - Me enviaron a Japón junto con un primo mío para cuidarme. Nos integramos en dos familias japonesa descendiente de nuestro pueblo. Hemos crecimos como japoneses.

-Esto se parece a un culebrón-dijo Mousse- solo falta el malo rico.

-Eso ya llegara-dijo Soun, se había recuperado. -pero antes debemos aclarar todo.

-Eso quiere decir que Ranma es mi primo, según nuestras leyes no podemos casarnos. -dijo Shampoo desconsolada- he perdido dos años tontamente. Nos lo podías decir al principio.

-Y ¿perderme la diversión? -dijo Cologne riendo- han sido dos años muy divertidos.

-Nosotros no le vemos la maldita gracia-dijeron todos enfadados.

-Que poco sentido del humor tenéis los jóvenes- dijo la mujer.

-Mi primo se casó y tuvo una niña… en apariencia-dijo Nodoka- cuando nació Ranma yo sabía la promesa de Genma y Soun. Pero había otra promesa de ellos con otra persona. Si yo tenía otro hijo o hija, seria comprometida con uno de los descendientes de esa persona… y tuve una hija. Ranma tú también tienes una hermana gemela.

-Yo, yo… una hermana, ¿Cómo pudiste darla? -dijo Ranma enfadado.

-Esa tercera persona fue Kuno, el actual director del Furinkan. Los Kuno y nuestras familias, la Tendo y la Saotome, han sido rivales durante siglos-dijo Genma-Nodoka no quería casar a nuestra hija con Tatewaki. Y tu madre se la dio a su primo y este la ocultó poniéndole su apellido, su apellido era Kounji.

- ¿Yo soy la hermana de Ranma? -dijo Ukyo llorando- ¿Por qué lo hicisteis? Me habéis destrozado la vida durante casi dieciocho años. -rió con tristeza- Al menos no estoy prometida a Kuno.

-Por eso no podíamos adoptarla, ya era hija nuestra- dijo Nodoka. Y mirando a Ukyo-Fue para sálvate de los Kuno. Separarme de ti, fue muy doloroso, pero necesario, no dejaría mis hijos a ningún Kuno. Prefería entregarte a mi primo que casarte con Tatewaki. No arruinaría tu vida por una promesa idiota.

-La promesa de unir las familias Tendo y Saotome se hizo hace trecientos años. Hasta ahora no se ha podido cumplir. -dijo Genma- Akane y Ranma son los elegidos. Por fin hemos ganado a los Kuno, nos han boicoteado la unión de las dos familias durante siglos.

-Estos dos años hemos sufriros por vuestros secretos-dijo Ranma furioso-No sois unos ejemplos a seguir.

- ¿Y qué vinculación tiene la madre de Akane con nosotros? - dijo Mousse.

-Era la hermana de padre de Shampoo-dijo Cologne- también es prima tuya Shampoo. Pero hay algo que debéis saber. La mujer de Kuno… era una expulsada de nuestra tribu. Su familia fue expulsada. Eran rivales de nuestra familia, aunque lejanamente emparentados con la familia de Mousse. – miró al chico chino-Por culpa de esa familia tu abuela cayó en desgracia, pero se vengó de ellos, los delató.

Mousse la miró asustado. No sabía nada de eso.

-Esa familia prometió vénganse. Por eso tuve que enviar a Japón a vuestras madres siendo niñas, pero las siguieron. Vino una amazona y su hija, una niña de la edad de Nodoka y de la madre de Akane Las descubrieron cuando eran novias de Genma y de Soun. – continuó Cologne.

-La niña cuando creció se casó con Kuno. Y entre los dos quisieron arruinar nuestras vidas. Kuno hizo tratos con Genma y Soun. Y le salieron mal, se quisieron timar entre ellos. Fue entonces cuando Genma y Soun decidieron unir las escuelas y cumplir esa vieja promesa. -explicó Nodoka- la madre de Tatewaki, me retó varias veces, y la vencí siempre, era la primera amazona que vencí.

Todos guardaron silencio. La familia Kuno había sido el enemigo de las dos familias durante siglos, al unirse a los enemigos de la familia de Cologne, se habían vuelto más peligroso. De ahora en adelante los allí reunidos debían tener cuidado con esa familia.

Shampoo estaba confundida. Había hecho mucho daño a Akane. No entendía el motivo y así lo expresó.

-Me hiciste atacar a mi prima, ¿con que objetivo? -exclamó furiosa Shampoo. -Me dejaste que le hiciese parecer que se quedó invalida, dando le en un punto concreto. He hecho sufrir a Ranma y Akane inadecuadamente.

-Teníamos que hacer que Ranma y Akane progresasen. -dijo Cologne.

-Nos habéis utilizado a los seis como títeres-dijo Ranma furioso- cuando acabe esta conversación me iré a casa de mi madre. No quiero volver a saber nada de vosotros.

-Yo no estaba de acuerdo con esto fue mi madre quien me hizo hacer la promesa de vigilar a los dos jóvenes-dijo Kasumi con pena- Nabiki se enteró por entrometida. Me tuve que enfadar con ella para que no vendiese el secreto. No pude evitar que sufrieran, soy una fracasada.

Estaba al borde del llanto.

-Kasumi no pasa nada-dijo Ranma- siempre nos has intentado proteger, no has revelado el secreto que Akane te confió.

- ¿Secreto?, ¿Qué secreto? -dijeron todos.

-Sentados lo necesitareis-dijo Akane riendo- os acordáis cuando Ranma y yo nos quedamos solos, que Shampoo echó aquella porción al pollo. Algo os salió mal. La verdad que en la receta con la que hicimos el pollo, llevaba vino, demasiado vino, se no fue la mano. La mezcla fue terrible.

-Si después de comer nos sentimos embriagados-dijo Ranma- como borrachos.

-Yo me quedé en ropa íntima delante de Ranma-dijo Akane avergonzada.

- ¿Cómo pudiste hacer que la bella Akane se desnudarse delante tuyo? -dijo Ryoga llorando.

-Fui yo quien lo hizo-dijo ella enfadada- él se asustó mucho, pero yo no podía controlarme y…

- ¿Y qué? -dijo Nabiki, deseando haber grabado eso.

-Yo avanzaba y Ranma retrocedía yo seguía avanzando y él retrocedía asustado. Ya no recordamos nada, hasta el día siguiente. -dijo- Akane rascándose la cabeza y con una risa falsa. Todos cayeron al suelo, esperaban que hubiera pasado algo emocionante.

-Nos despertamos en… en el mismo futón, con dolor de cabeza-dijo Ranma lo que venía a continuación le costaría la vida, miró a Akane y ella sonrojada asintió-yo iba sin camisa y en pantalones… y… con las braguitas de Akane.

-Ranma te voy a matar por lo que hiciste a mi hija-grito Soun enfadado. Ryoga estaba furioso.

-Eso no es comportamiento muy masculino. -dijo Nodoka.

- ¡SILENCIO! -Gritó Akane furiosa- yo llevaba su camisa y sus… calzoncillos.

- ¿Qué hicisteis en la cama?, ¿cómo cambiasteis de ropa interior? - pregunto Shampoo.

-No lo sabemos-dijo Akane- yo salí avergonzada de la habitación de Ranma y cuando me acababa de vestir oí gritar a Ranma, era un grito de horror. Al volver vi a Ranma mirando algo en el escritorio.

-Era, era-dijo el chico, no puedo decirlo-dijo Ranma.

-Una caja de peserva…-empezó a decir Genma riendo.

-NO- gritaron los dos- ERA UN DOCUMENTO CONFIMANDO NUESTRA BODA CIVIL.

Todos se callaron y los miraron con los ojos abiertos. El primero en reaccionar fue Ryoga.

- ¿COMO PUDISTEIS HACER ESO? - exclamó furioso.

-No sé, literalmente no lo sé-dijo Akane y se puso irónica-Fue hace casi un año, pero creo recordar que alguien nos drogó- y miró a los implicados en eso con rabia- y que no fuimos dueños de nuestros actos por eso- estaba furiosa por la pregunta.

-Un año casado y no decís nada-dijo Nodoka.

-No quería poner a Akane en peligro-dijo Ranma.

-Has deshonrado a mi familia-dijo Soun.

-Tú querías de ellos dos se casasen-dijo Kasumi furiosa- pues ya lo están, y te quedaras callado.

-Ahora el heredero-dijo Genma.

-Dejar eso para más adelante-dijo Ranma- Akane y yo queremos acabar nuestros estudios. Ya veis que no podéis sepáranos. Ni hacer con nosotros lo que queráis. Si queréis algo de Akane tendréis que contar conmigo y al revés si queréis algo de mi debéis contar con Akane. Si no nos gusta lo que proponéis… no lo haremos.

-A partir de hoy Ranma dormirá conmigo y no queremos que nos espiéis-advirtió Akane.

-No es justo –dijo Nabiki -He perdido dos años detrás de vosotros para haceros la foto de vuestro compromiso y venderla, para que ahora que ya estás casado con Akane. Siempre dijiste que no la querías y que no era maja.

-No decía la verdad, me daba vergüenza decir la verdad, y todavía me da. Y también quería salvarla de esas locas y de cualquier loco que me retase, era...es mi punto débil. -explicó Ranma. -Me di cuenta cuando luché con Saffron.

-Todo está bien menos en un punto-comentó Shampoo- ya no os volveremos a atracar, pero y la loca y su hermano.

-Cuando sepan la noticia vendrán eso seguro y entonces ya veremos lo que pasa. -dijo Akane sonriendo- Nunca han sido más fuertes que nosotros y ahora tanto Ranma como yo somos más fuerte y ellos prácticamente siguen igual.

-No es justo-dijo Genma – celebrareis una boda sin nadie de nosotros, deberíamos celebrar otra.

Ranma y Akane se quedaron mirando.

-De acuerdo, pero esta noche misma- dijo Ranma- pero sin invitados… o muy pocos, muy íntima, solo los que hay ahora aquí y algunos amigos. Y nada de vender la exclusiva a nuestros compañeros y menos a nuestros rivales, por qué ya sabes nuestro precio, ¿verdad Nabiki? - Nabiki lo miró con horror, esos dos chicos eran capaces de dejarla sin nada. Eran unos terribles adversarios.

Se cambiaron y se vistieron muy elegantes. Ukyo se vistió con un traje de Kasumi. Había elegido el nombre de Ukyo Saotome-Kounji, no se quiso quitar su apellido. Ryoga siguió con su apellido, llamó a su novia, que llego con rapidez al dojo.

Antes de empezar la celebración y Ranma y Akane llamaron a sus mejores amigos del instituto y quedaron todos en el dojo. Cuando los cuatros entraron en el dojo descubrieron la verdad y se alegraron, pero decidieron mantenerlo en secreto, hasta que los casados los revelasen por sí mismos. Habían escondido el teléfono para que Nabiki no llamase a los "amigos" de Ranma Akane y venderles la noticia. Kasumi la tuvo todo el tiempo vigilada, para su fastidio no pudo ponerse en contacto con nadie.

De forma secreta invitaron a un sacerdote amigo de los Tendo al dojo y allí formalizó la boda y la pareja quedó unida como matrimonio por segunda vez y esta vez delante de su familia.

Soun y Genma se estaban emborrachando y querían emborrachar a Ranma y sus amigos, pero no los encontraron, ni a las chicas tampoco.

Unos minutos antes.

Después de la celebración los más jóvenes se escaparon a la discoteca, motivados por los recién casados.

-Venga vámonos, chicos que como nos pillen los dos viejos tendremos problemas. -dijo Ranma esperaba que su padre y su suegro no se diesen cuenta de su fuga.

-Mientras mama Nodoka los distrae nosotros escapamos. -dijo Akane, contenta de tener una madre.

Los jóvenes iban a disfrutar a la discoteca. Ukyo se asustó al entrar con esa música tan fuerte, y esas luces, pero pronto se adaptó. Ranma bailó con su prometida toda la noche. Akane lo acaparó y no se lo dejó ni a Kasumi.

Todos pasaron una buena noche y salieron de la discoteca muy tarde.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Días después, Ranma y Akane se dirigían al instituto. Después del fin semana movido que habían tenido. Ese día sería distinto, sus compañeros se enterarían de la verdad.

- ¡Hola!, ¿Habéis descansado? - dijo una voz por detrás y alguien los abrazó. Ukyo estaba contenta. - ¿Habéis tenido problemas?

La chica había vuelto a su restaurante. Iría al dojo algún día a la semana. Pero seguiría haciendo vida como hasta entonces. Ryoga también lo haría…siempre que encontrase el dojo.

- ¡Hola Ukyo! -le respondió el chico-No, por ahora. En casa se han comportado. No nos han espiado, ni Nabiki nos ha hecho fotos.

-Debes ser que tía Nodoka se puso firme. Pensamos ir un par de día a casa de la madre de Ranma. Como viajes de novios. Dejaremos para más adelante el auténtico viaje de novios, cuando tengamos vacaciones.

-Veamos la conmoción que causamos hoy- dijo Ukyo. Y los tres se rieron.

Entraron en el instituto y se dirigieron a su aula. Entró el profesor y empezó a pasar lista.

"Ahora viene cuando todo cambiara"-Pensaron los tres chicos con una sonrisa perversa. Los otros cuatros chicos que lo sabían también sonrieron.

-Saotome…-comenzó el profesor y se calló sorprendido. Cuando continuase se iba crear la primera conmoción. -Saotome Ukyo...

- ¡Ranma eres un traidor! Has dejado Akane por Ukyo. -dijeron sus compañeros. Todos empezaron a murmura y mirar a Akane con pena, que sonreía y hablaba con Ukyo.

-No soy la mujer de Ranma, hemos descubierto que soy de la familia Saotome, realmente soy la hermana gemela de Ranma. Es algo que nos escondieron durante muchos años.

Los estudiantes se sorprendieron. No sabían si era una buena o mala noticia. Había chicos que le habían echado el ojo a Ukyo… y al saber que era una Saotome...

-Ahora viene la gran sorpresa-dijo Akane con un poco de maldad a su amiga. Y esta le sonrió perversa.

-Saotome…-siguió el maestro y se calló. Dejó caer la lista y miró a Akane y Ranma sorprendido. Los que sabían el porqué de la reacción del profesor sonrieron. -Saotome… A… Aka... Akane.

Ahora si estalló una bomba en el aula. Los implicados sonrieron.

-Si. Nos casamos el sábado. Aunque realmente nos volvimos a casar. Estamos casados desde hace casi un año. Aunque no lo sabía ni nuestra familia-dijeron los jóvenes riendo. -Solo invitamos, esta vez, a la familia y a unos amigos. Cuantos menos lo supieran mejor.

Los chicos miraron a Ranma con rabia, y alguno lo felicitó. Y las chicas felicitaron Akane, pero alguna la miró con envidia y rabia.

-Esto llegara pronto a oídos de vuestros rivales, si no ha llegado ya. Va ser un día muuy movido-Les avisó Ukyo.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

La noticia se expandió por el instituto con rapidez. Toda la mañana tuvieron que aceptar felicitaciones y alguna bronca de sus profesores sobre todo de la profesora Hinako, que tenía envidia de ellos.

.La noticia se expandió por el instituto con muchísima rapidez. Toda la mañana tuvieron que aceptar felicitaciones y alguna bronca de sus profesores sobre todo de la profesora Hinako, que tenía envidia de ellos.

A la hora de la comida huyeron en la azotea, sus compañeros de clase despistar a que querían acosar con preguntas.

-Ukyo tenía razón esta siendo un día movido y algo me dice que hoy tendremos clase de baile con "nuestros amigos" -dijo un cansado en Ranma.

-Ya sabíamos a lo que nos exponíamos Ranma. Te arrepiente de haberte casado conmigo? -Le preguntó su mujer seria.

Él se la quedó mirando sorprendido cerró los ojos y negando con la cabeza sonrió.

-Nunca. Es lo mejor que he hecho nunca. Para lograr ello, he tenido que vencer a mi peor enemigo ... a mí mismo, a mi timidez, a mi cobardía y al miedo a tu rechazo. Pero no me arrepiento, ni lo haré.

- Ni cuando te haga la comida?, Ni cuando no te lo bien la ropa? Reconozco que soy muy torpe-dijo ella con pena bajando la vista-No soy la mejor opción que tenías.

-Estás mejorando en las dos cosas por qué te esfuerzas. Y eso yo lo valoro mucho. Y no eres la mejor opción le respondió. Ella cerró los puños con fuerza, se estaba enfadando. El chico miró a el cielo y sonrió-Eras la única opción, siempre lo has sido, aunque yo lo negara. Y eso equivale a ser la mejor opción. Me he casado con la mejor mujer que conozco. Con tus cualidades y defectos, y no te cambiaría por nada del mundo.

Ella se lo quedó mirando y le besó en la mejilla, tenían miedo de besarse en los labios por el desmayo de Ranma.

-Tú también fuiste la única opción que tenía. Las otras quedaron anuladas al aparecer ti. Y no fueron nuestros padres quienes las eliminó, fui yo misma.

-En mi caso las opciones aparecieron después. Pero en realidad sólo fueron una ilusión. Ni Shampoo ni Kodachi fueron lo que ellas querían. Ukyo sólo fue un amigo, que luego se transformó en amiga y ahora a hermana. Tú nunca te quisiste imponer, nunca me obligate a amarte como hicieron las otras. Pero siempre que te necesitaba estabas. Arriesgaste tu vida por mí. No me gustaba ni me gusta que arriesgues tu vida es mucho más valiosa que la mía.

- ¿Y Kasumi? -dijo el Akane-Sé que dormiste con ella, pero que lo hicisteis como hermanos, me lo contó ella.

- Kasumi, la dulce Kasumi. - comentó con desgrana, ironía y algo de furia, el chico. Kasumi le caía bien, pero tenía que librarse de ser la criada de casa, la había hablado con Akane, y ella estaba de acuerdo. No le contaría al Akane todo, no le contaría que vio desnuda a Kasumi, y que ella se metía en su cama desnuda. Tampoco le contaría que le pidió que le hiciera el amor y que él se negó.- Si, dormí con ella. No pasó nada. No pienses mal ... No hicimos nada, para mí es una hermana.

-Yo no he pensado mal, no te estaba atracando-dijo ella, no estaba enfadada- No tengo nada que decir a eso. Mi hermana y tú dormisteis juntos y punto, lo hicisteis como hermanos, eso es cosa de ella y tuya, como si fueran entre ella y la Nabiki, no es cosa mía. -, ella sabía todo, que su hermana tentó a su prometido y éste la rechazó, Ranma había actuado bien y no tenía nada que decir, y por eso cambió de tema -Yo entonces estaba en el hospital y caí dentro de un pozo. Pero tú también caíste al vacío, yo te arrastré. En aquel momento no tenías a nadie en que apoyarte, yo no te apoyé !, estaba metida en un pozo oscuro y te traje conmigo.- le digo con mucha pena.

-No me arrastraste. Acababas de quedarte paralítica y yo no veía la salida del túnel, pensaba que la situación mejoraría cuando volvieras, y te curarías en unos días- bajó la vista y dijo con mucha pena-me equivoqué, empeoró. La chica que volvió del hospital no eres tú, era una chica cobarde y llorona, Todo lo contrario que tú. Tú siempre habías luchado y nunca te rindas ... y esta Akane que volvió se rindió y se acobardó por todo .. Yo también me vine abajo. Te necesitaba, y no estabas. No estaba mi Akane para pelearme con ella, ni divertirme ... ni para entrenar. Empecé a odiar todo. Estuve a punto de dejar incluso las artes marciales. A final estaba en el límite, si no hubiera vuelto a ser tú, en un par de días más yo ... había terminado mal, muy mal.

Ella lo miró y le sonrió. Nunca le había contado eso. Se había guardado para él todo el dolor que sufrió esa temporada. No hablaría más de eso con el chico. Aunque hacía más de un año, tanto Ranma como ella no estaban recuperados del todo.

La chica se lo quedó mirando y de pronto se acordó de algo que vio cuando él estuvo falsamente acusado de violación y tuvo que huir

-Ranma… cuando Shampoo y su bisabuela… aquella vez que te acusaron de violación… durante un tiempo dormí en tu habitación… e incluso me ponía tu pijama-se puso roja avergonzada. Su marido la miró y sonrió- encontré algo en tu habitación… una caja muy maja y elaborada y dentro había cosas que parecían muy importante para ti…

-Se a la caja que te refiere. No te lo voy a negar, ahí dentro hay cosas importantes para mí... la foto del último instituto que fui con mis compañeros, está Ryoga- ella asintió- la tarjeta de un restaurante en el que trabajé por culpa de mi padre, me trataron muy bien, me dio pena irme. Los he visitado varias veces. Y lo más importante tu… tu…

-Mi cola, el trozo de pelo que perdí en tu primera lucha contra Ryoga.

-Es muy importante para mí… Ya entonces lo era. Tú lo has sido desde que nos conocimos lo has sido… para mí tu cola era… como si tuviese algo tuyo, tenerte cerca en una época que no me atrevía a decirte lo mucho que me importabas.

-Por qué eras tonto-dijo ella riendo- éramos los dos tontos. Lo que nos llegamos a perder por orgullosos.

-Aunque en parte fue lo mejor- dijo él serio- Si me hubiese declarado entonces esas tres locas te hubiesen atacado y era algo que no quería.

-Y ahora, ¿Continuaras conservando ese trozo de pelo, cuando tienes a su dueña para ti?

-Y tanto que sí. Me trae recuerdos de una jovencita de cabellos largos con quien me divertía mucho…-calló y la miró, ella se puso nerviosa- Pero con esa misma jovencita con el cabello corto también me lo he pasado muy bien. Me aburró mucho si no está cerca de mí.

Ella se lo quedo mirando. Se acercó y le dio un beso rápido, pero intenso.

-Eso es una de las razones por que te quiero. Ranma, ¿Cómo llegaste a quererme y a invitarme?

-No lo sé-ella lo miró extrañada- ¡Si, no lo sé! Fue como cuando venimos a la escuela, nos esperamos uno al otro. Empezamos a ir a todos sitios juntos. Cuando me di cuenta ya era habitual salir contigo, lo necesitaba, si no me acompañas me siento perdido. Lo mismo pasó con dejar de hacerte enfadar, fue algo que me propuse mil veces y nunca pude cumplir… y de golpe dejé de hacerlo sin proponérmelo y no me arrepiento. ¿Cómo te quise?... de principio me gustaste, fue un flechazo… no me pude resistir a ti. Y con el trato de cada día mi… cariño, amistad… llamarlo como quiera fue aumentando.

-Pues en esa época me odiabas, parecía que no me querías, eras tan egocéntrico...

-Todo eso era pura fachada, lo hacía para desmostarte que era el mejor, solo lo hacía para que me viese como el mejor… no sabía cómo acercarme a ti… me asustabas.

- ¿Te asustaba? Ni que fuese un monstruo…

-No te enfades… no sabía cómo comportarme contigo. Te veía superior a mí e inalcanzable. Te veía como un castillo y a mí como a un guerrero armado con un palito. No sé cómo llegué a derribar la muralla que te rodeaba… o fuiste tú. Por qué creo que no lo logué yo solo. Me asustaba por qué eras como si fuese una carrera y yo él menos capacitado para ganarla.

-No me ha gustado tu última comparación… pero la ganaste… y ¿ahora qué?

-Viene lo más difícil. Ser felices, será difícil… pero podemos conseguirlo. Te hago la misma pregunta que tú me hecho. ¿Cómo llegaste a quererme a invitarme?

- ¿Invitarte? Fue por la misma razón que tú. Me gustabas y empezamos a salir. Empezó casi por un tonto reto. Cuando nos dimos cuenta se había vuelto algo habitual y más tarde no podíamos dejar de salir juntos algún día a la semana, lo necesitábamos como comer. Como tú, me gustaste desde el principio. Tarde un tiempo en ver que detrás de esa fachada de prepotente se escondía un gran tímido, fue entonces cuando descubrí que no habías tenido mucho contacto con chicas. Y las únicas con quien habías tratados fuimos yo y mis hermanas. Tampoco sabía cómo acercarme a ti. Con el tiempo me ibas gustando más y más. Pero éramos idiotas y cobardes y no nos atrevíamos a dar el paso para ser lo que realmente queríamos los dos.

Él la miró y sonrió, estaba contento de ser su esposo y no la cambiaba por nada. Conocerla era lo mejor que le había pasado.

Sonó la campana de vuelta a clase y Ranma se levantó. Le tendió una mano a su mujer y ella la cogió. El chico la ayudó a levantarse y aprovechó para agárrala por la cintura y la besó… en la mejilla, aun no atrevía a besarla en los labios, aunque ardía en deseos de hacerlo.

Cuando se separaron ella lo miró sonriendo y con la cara roja.

-Ranma está muy bien esto, de estar los dos solos… pero debemos volver a clase.

-Si volvamos. Por qué no quiero permanecer en el pasillo contigo castigado… eres demasiado tentadora para permanecer quieto a tú lado-contestó él con una sonrisa pícara. Ella se puso roja y sonrió.

Volvieron a clase cogidos por las manos. Y sus compañeros bromearon sobre si habían encargado al niño en el tiempo de recreo. Los chicos se pusieron rojos y no contestaron.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Al acabar las clases salieron del instituto con Ukyo, bromeando entre ellos y al cruzar las puertas de salida a la calle se encontraron con una sorpresa que ya sabían tarde o temprano volvería aparecer en sus vidas.

-Mira, mira Akane. Tenemos visita-dijo el chico con sorna- ¿No querías ver a nuestros rivales? Pues aquí los tienes.

-Vamos a tener baile-dijo su antigua prometida con un tono de aburrimiento- No creo que les haga gracias que nos haya casados. ¿Piensas que vienen a felicitarnos? -ironizó la chica

-Sería un detalle. Pero eso no ocurrirá. ¿Quién puede ser él se ha ido de la lengua? - preguntó Ranma y se quedó mirando a su mujer. Ella de golpe se sorprendió, había descubierto el traidor. Ranma también adivinó quién era.

- ¡Nabiki! -exclamaron los dos con cansancio

-Esta nos la paga, con lo que le hemos montado antes y nos sigue traicionando-dijo la chica-Podíamos haber disfrutado de algunos días más de fiesta sin estos cerca.

-Ahora no te tortures, cariño-Respondió cogiéndola por los hombros- Ya no nos pueden separar. Y si lo intentan no lograran nada. Y si lo consiguiesen ellos seguirán siendo nuestros rivales. Y en peores términos que ahora por qué los odiaremos por el daño que nos causarían.

- ¿Cómo te has atrevido a casarte con mi diosa Akane Tendo? - comentó un lloroso Kuno.

Ranma miró a su mujer y sonrió.

-Pues bien, Kuno, nos drogasteis y en lugar de hacer lo que vosotros queríais- dijo Ranma- hicimos lo que realmente nosotros queríamos en el fondo de nuestro corazón y de nuestra alma, ¡CASARNOS!

Akane miró sorprendida a su marido y se dio cuenta que tenía razón. Aunque ya habían hablado de esos antes.

-No permitiré que sigas con Akane, romperé esa relación- dijo furioso y colérico Kuno-No te la mereces.

- ¡Anda el mujeriego!, va detrás de todas las chicas. Se piensa que todas están enamoradas de él. Has ido detrás de Akane, ahora ya casada. Y hubo un tiempo que persiguió a mi versión femenina. ¡Qué asco que me tocases!

Kuno se estremeció, no olvidaba que se enamoró de una chica que era en realidad un hombre.

-Me engañaste Ranma Saotome. Te mataré por eso. Y me quedaré con tu viuda.

-Yo me quedaré con Ranma. Pero antes me desharé de su esposa. Ranma es mío.

-No pensamos sepáranos, ya podéis llorar o patalear. Sois unos egoístas.

-Mi querido Ranma se ha equivocado, se tenía que casar conmigo, la bruja de Akane- dijo Kodachi-Yo matare a Akane, y Ranma...

-…Acabará contigo y te llevará en pedazos al imbécil de tu padre. No somos tus juguetes. Me he casado con quien ¡yo quiero!, ¡con quien yo siempre he querido! Tócale un pelo a mi esposa y morirás…- dijo Ranma con furia, sus ojos destilaban mucho odio, tanto que sus rivales retrocedieron asustados.

-Tu chica fea, ¿Cómo has podido quitarme mi Ranma? Una plebeya como tú. Cuando acabe contigo. Ranma volverá a mí con los brazos abiertos. -dijo Kodachi.

-Dirigidos a tu cuello-dijo Akane- Conozco a mi esposo, y él no siente nada por ti, bueno algo si… desprecio. Y yo no os consiento que os acerquéis a él. ¡ES MIO, Y SOLO MIO!

-Bien dicho, aunque muy posesiva, cosa que no voy a critícate. No le toquéis un pelo a mi esposa u os matare. Me dará igual que seáis hombres o mujeres. Si no nos dejáis en paz estaréis muertos.

-No te mereces a Akane- repitió Kuno- es demasiado buena para ti. Haremos que os divorciéis.

-Kuno, ¿tu padre esta viuda? -Preguntó Ranma sonriendo. - ¿Dónde está tu madre?

Kuno lo miró asombrado. Era verdad, hacía tiempo que no había pensado en su madre. Su padre le dijo que murió. Pero conociendo a su padre podía ser mentira.

-No os metáis con mi familia-dijo un enfurecido Kuno cerrando el puño con rabia- No consiento que nadie se meta con mi familia. Él que se mete en medio de una familia solo por destruirla debería estar colga…- y se cortó cuando se dio cuenta lo que decía.

-Continua Kuno- dijo Akane irónica- ¿quieres decir colgado? ¿No es lo que tú estás intentando hacer con nosotros dos? ¡CONTESTA! - gritó furiosa- Nos intentas separar contra nuestra voluntad. Te mereces que te pase lo mismo que quieres para nosotros. Parece que Ranma te hecho mucho daño a preguntarte por tu madre.

-No lo hará, no es capaz de contestar. Vienen a sepáranos, no le importa nuestros sentimientos, son unos egoístas. -dijo Ranma rabioso- Realmente no están enamorados de nosotros, para ellos somos meros objetos, premios, algo que mostrad a su rival, para indicar su supuesta superioridad.

-Tenéis razón y lo sé por qué yo era igual que ellos- dijo Ukyo-Me he dado cuenta de algo. Realmente yo no quería a Ranma como novio, lo quería como amigo. Me engañe yo misma, pensaba que sentía algo no sentía. Ranma es mi hermano gemelo y Akane mi hermana. No pienso dejarlos solos. Son la única persona que me apoyaron en mis peores momentos.

-Te has dejado engañar por los Saotome, para que esos dos tengan el camino libre.

Ukyo se quedó parada y miró a la pareja, y volvió a mirar a los cinco chicos y sonrió, "Nos traicionará"- pensaron Ranma y Akane y "un aliado más"- pensaron el resto. La chica estalló en carcajadas

-No, la verdad que desde el principio vi que estaban enamorados -dijo con pena-. Pero los dos eran tan tontos, tan tímidos, tan tozudos, que no querían reconocer sus sentimientos. Ahora que lo han hecho los voy a apoyar. Son mis amigos, no mejor… son mi familia, Kuno. Creo que vosotros sois unos niños mimados, siempre habéis tenido lo que se os atojaba. Pues Ranma y Akane no serán vuestros

-No te meta Ukyo, esto no van contigo- dijo Kodachi.

-Me parece que no me has oído-dijo Ukyo con ironía- son mis hermanos, legalmente. Los ayudare en todo para que sean felices o si tienen problemas. Ellos se quieren y jamás ganareis en eso. Si lucháis tanto si ganáis como perdéis, no logareis nada. Esta pelea es una pérdida de tiempo.

-Ukyo tiene razón, si a mí me pasa algo, Akane se vengará, -Ranma miró a su esposa y esta asintió con la cabeza- y al revés, si a ella le pasa algo yo me vengare. Ya os lo dijimos hace tiempo, no consentiremos que se le haga mal a nuestra pareja. Yo quiero a Akane, es mi prometi…mi esposa, os matare si la tocáis.

-Yo quiero a Ranma es mi… esposo, no quiero que lo toquéis ni os acerquéis. Os matare si sufre por vuestra culpa.

Aun a los dos se le hacía difícil tratarse como en su estado civil actual. Para ellos seguían siendo prometidos

-Atacad cuando queráis, pero ya habéis perdido, aunque ganéis la pelea- dijo Akane. -Pase lo que pase no me separaran de ti, Ranma.

-Ni a mí de ti, Akane-le respondió él- Acuérdate que tenemos que ir de compras y a tomar algo.

Y empezó la pelea.

-Necesitamos una cama de matrimonio- dijo Akane esquivando el ataque de Kodachi.

-Sabanas- le contestó Ranma. Estaba pegando un motón de golpes a Kuno. Esquivó la cinta de la hermana de este, que cogió por el cuello a Kuno y lo hizo volar. -y alguna manta.

-También podíamos comprar dos almohadas-dijo Akane se pararon el uno enfrente del otro. - Y pijamas.

Ya habían caídos los Kuno, se habían peleado entre ellos. Y estaban los dos tumbados en el suelo, habían sido rematados por Akane y Ranma.

-Que pronto se ha acabado-dijo Ranma- Se han vuelto muy débiles.

- ¿No será que vosotros os habéis vueltos muy fuerte? -preguntó Ukyo.

-No, imposible- negaron los dos esposos mirándose-no nos lo creemos.

-Sois extremadamente fuertes. Ni Ryoga se puede comparar con vosotros.

-Si. Tienes razón. -dijo con orgullo Ranma-si tú te entrenas con nosotros, en poco tiempo, seremos los tres más fuertes de Japón.

-No seas creído Ranma-lo amonestó su mujer.

-Vale, pero debes entrenar con nosotros y en poco tiempo superarás a Shampoo. A Kodachi ya hace tiempo que lo hiciste. -dijo Ranma riendo-A esa loca la supera cualquiera, como a su hermano. -Y se rieron. - Estoy contento, tengo una mujer preciosa, una hermana nueva. No puedo pedir más. Tengo a las dos chicas más guapas en mi familia.

-Supongo que hablas de nosotras dos. -dijo Akane.

- ¿No habrás creído que hablaba de Nabiki y Cologne? -dijo Ranma riendo- vosotras dos sois lo mejor que tengo, junto con mi madre.

Ella lo miró a la cara sorprendida y le sonrió y se tiró encima abrazándole por el cuello y lo besó, pero no en los labios.

-Este es el Ranma que más quiero-dijo ella contenta.

-Me gusta que me comprendas, por qué a veces ni yo mismo lo hago- le respondió su marido-Ukyo te esperamos dentro de una hora y media o dos horas en nuestra heladería favorita

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Los dos esposos compraron lo que necesitaban, e hicieron que lo enviasen al dojo Tendo. Su habitación sería la que ocupaba Ranma. Amueblarían adecuadamente para transformarla en la habitación de matrimonio de los dos jóvenes.

A la hora indicada Ukyo llegó. Debería llevar a Ryoga y Akari, pero no los encontró, se habían pedido o como tuvieron una cita se escondieron muy bien.

Tampoco llevó a Shampoo ni a Mousse, habían partido a China, estarían unas semanas allí. Los tres sospecharon que se casarían. Durante la boda, los dos chicos chinos se lanzaban unas miradas que Ranma y Akane conocían bien, y tanto que conocían esas miradas. Eran las que ellos se lanzaban cuando no querían reconocer su amor y se seguían con la mirada por qué realmente no podía vivir él uno sin él otro.

Pasaron un rato hablando de lo que habían pasado. Ukyo quiso saber sobre la aventura de Jusenkyo, pero Ranma esquivó el tema. No le gustaba hablar de eso. Y las dos chicas se imaginaban por qué.

-Bueno-dijo Ukyo se sentía una molestia- Solo estamos nosotros tres y como yo no quiero molestar me largo al Ucchan que ya es hora que lo abra.

- ¡Esta Ukyo!, debemos líala con ese camarero que tiene- dijo Akane.

- ¡Calla! - dijo Ranma escandalizado, y ella lo miró sorprendida- Si hacemos eso nos pareceremos a los dos viejos.

-Tienes razón- dijo ella riendo. - No quiero parecerme a esos dos. -y después le llamó la atención- ¡Ranma! - exclamó ella y lo miró de una forma que el chico se preocupó.

- ¿Qué pasa? ¿No estarás embarazada? Aunque no me desagradaría. Pero me gustaría que antes acabásemos nuestros estudios. Y disfrutar un tiempo de nosotros dos solos.

-No es eso-dijo ella roja-No seremos padres, por ahora. Pero está relacionado con eso. Cuando seamos padres… No quiero que prometamos nuestros hijos con nadie, quiero dejarlos elegir. Con nosotros acertaron nuestros padres. Pero lo que no quiero es que pasen por lo mismo que nosotros.

-En eso estoy de acuerdo- le contestó su marido- En todo, quitando todas las prometidas supletorias o chicos que se proclamaron prometidos tuyos, tú y yo lo pasamos mal. Unos padres que se metían en todo. Nuestras peleas por idioteces. No reconocer lo que realmente sentíamos él uno por él otro. Si nuestros hijos salen con nuestros caracteres, serán muy cabezotas.

Ella serió. Y lo miró con picardía. Él tenía razón sus hijos serían muy difíciles de controlar.

-Tu hermana nos debe una por irse de la lengua, la debemos escarmentar de una vez y para siempre, para que no sea como el viejo maestro y nuestros padres. Ya debería conocernos, pero no aprende.

-Estoy de acuerdo contigo, esta vez sufrirá terriblemente.

Aquella noche Nabiki perdió las ganas de hacer negocios a costa de su hermana y el esposo de esta. Cerró su negocio de vender información de la pareja, de forma permanente y definitiva. Como prueba del miedo que pasó se le quedó un mechón blanco en el pelo como señal.

Pagaron y salieron a la calle.

- ¿Sabes una cosa que voy a extrañar? Los jaleos que nos metíamos o nos metían. Voy a echar de menos un poco de movimiento.

-Esos seis locos no estarán lejos- dijo Ranma- Y ya verás cómo nos lían en sus jaleos. No vamos a estar muy tranquilos, ya lo veras. Cada vez que tengan un problema nos vendrán a buscar para que los ayudemos. Aunque los problemas de pareja que los resuelvan ellos solos.

-Sí, por qué ellos te buscaran a ti y ellas a mí. Y por ayudarlos nos enfrentaremos tú y yo- dijo ella riendo. - No quiero saber nada de sus peleas de pareja.

-Además tal como somos los dos, no necesitamos que nos metan en peleas.

- ¡Nosotros dos somos una fuente de jaleos! ¡No necesitamos a nadie que nos meta ni en peleas ni en jaleos! -Dijeron los dos riendo.

-Eres cabezota y no voy a poder convencerte nunca de lo contario que tú pienses. Hare lo que tú quieras, aunque no quiera o no este del todo convencido. -dijo él riéndose- ella se abalanzó sobre él y lo besó en la mejilla.

-Tú también eres un cabezota. Pero eres el mejor marido que nadie pueda tener- dijo ella.

-Tú no eres la mejor mujer que se pueda tener- dijo él se giró y no vio a su mujer como se enfadaba. -No sabes cocinar, no sabes coser, eres torpe... pero me gustas tal como eres y eso significa que para mí eres la mejor mujer que se pueda tener, y no te cambio por una mujer perfecta, no lo eres ni quiero que lo seas.

Ella cambio su estado de humor.

-Tú tampoco eres prefecto te falta humildad, eres un bocazas y no dices muchos halagos, pero para mí eres el marido prefecto.

-Me gustaría decirte mejores cosas de la que te digo, pero no se ser romántico- se disculpó él- No sé si has hecho una buena elección al casarte conmigo.

-Y tanto que si la he hecho.

-Y yo también he hecho la mejor elección de mi vida-dijo él.

Estaban abrazados y mirándose a los ojos.

-Te quiero-dijo ella- Te amare más allá de la muerte, cuando volvamos a nacer, volveremos a ser él uno del otro. Y jamás nada podrá sepáranos.

-Siempre hemos sido él uno del otro, en esta vida, en las que hemos tenido antes de esta… Y en nuestras vidas futuras. -dijo él- Nuestro destino es ese, solo nacimos para encontramos y ser uno solo.

Se miraron ahora eran felices, se habían librado de todos sus problemas y ya nadie intentaría separarlos y si alguien lo intentaba fracasaría. Estaban unidos por algo más fuerte que el destino.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Unas horas después Ranma estaba tumbado en el tejado del dojo y recordó un hecho en especial, le vino a la cabeza de golpe sin pensarlo... Algo que le ocurrió poco tiempo antes.

EL RECUERDO DE UNA HERIDA

Era de noche y los dos jóvenes estaban tranquilos. Pero sabían que esto no duraría mucho. Pronto serian molestados. No lo dejarían pasar la noche en paz.

El chico estaba muy enfadado.

-Cálmate Ranma, no puedes hacer nada. Es lo de siempre. Cada vez que nos quedamos solos vienen a molestarnos.

-Y a ti Akane, ¿No te molesta que no nos dejen en paz? Ni aquí, ni camino de la escuela, ni en ella, ni cuando salimos a tomar algo… -dijo Ranma-pues yo ya estoy muy harto.

-Sí, yo siento lo mismo que tú…

Entonces vio que él se quedaba blanco y se llevaba la mano a la cabeza.

- ¿Qué te pasa Ranma?, ¿Sé que me ocultas algo? -dijo ella preocupada. -hace semanas que te pasa algo y me lo ocultas.

-No lo sé Akane. Hace tiempo que no me encuentro bien. Tengo visita con el medico el lunes.

- ¿Por qué no me lo dijiste? -dijo ella muy enfadada-Voy a ir contigo quieras o no.

-No quería que te preocupases. Viene mi madre conmigo-se defendió el chico- Pero si quieres venir no te lo voy a prohibir, no me harías caso.

- ¿No será por los golpes que te da tu "prometida "Shampoo con su bicicleta? -dijo ella un poco resentida.

-Creo que tienes razón-dijo él-Siempre que me da, tengo dolor de cabeza durante horas.

Estaba sorprendida le estaba dando la razón. Su prometido no le había contrariado ni se había enfadado.

Pasó un rato y oyeron un ruido.

-Por ahí llega el primero-dijo Ranma resignado.

-Si. Por una vez me gustaría que nos dejasen tranquilos-dijo Akane.

-Hoy que no están los locos de nuestros padres. Vienen estos otros locos-dijo el chico-No tenemos ni una pizca de suerte.

Se oyó un ruido fuerte en la pared y esta se rompió y apareció Shampoo.

-Hola Airen- dijo la chica-Veo que también está la molestia de Akane.

-No, siendo esta mi casa la molestia eres tú-contestó Akane enfadada.

- ¿Qué haces aquí?, ¿Y por qué entras así? ¿No te han enseñado a usar las puertas? - Preguntó Ranma molesto y con voz cansina, Shampoo no se fijó en el tono desdeñoso del chico, pero Akane si y se sorprendió.

-Vamos Ranma sal conmigo y deja la chica tonta en casa-pidió la chinita.

-No tengo ganas de salir, me duele la cabeza-comentó Ranma- Y tengo ganas de acostarme y que nadie me moleste.

Akane se lo miró, estaba siendo muy frio con Shampoo, con ella no se había comportado de esa forma. Estaba pidiéndole a la chica que se fuese.

-Si quieres puedo acostarme contigo yo sé una forma de que se quite ese dolor de cabeza-respondió Shampoo tentadora.

Al chico le cambió la cara. Akane al mirarlo supo que estaba furioso. Era la chica china una de las personas que le provocaban el mal de cabeza. Y se lo iba a decir y no de forma amable. Pero ella se adelantó

-Shampoo, mira hoy ha sido un mal día para Ranma, dejarlo descansar y ya lo veras otro día-a Akane también se le acababa la paciencia.

-Hazle caso a Akane-comentó Ranma con ojos fiebrosos-Vete a tu casa, estoy muy cansado ya nos veremos-y pensó "Un día de estos, pero cuanto más lejano sea ese día mejor para mi cabeza ".

Ella, aunque pareciese raro hizo caso y se largó, pero aparecieron los otros cinco que fueron rechazados de parecida forma.

Al final de reparar la pared, Ranma se dejó caer en el suelo y allí se durmió.

- ¡Ranma!, ¡Ranma! -lo llamaba su prometida. - ¿Qué te pasa?

Estaba asustada. Ranma tenía mucho aguante, pero últimamente siempre se cansaba con facilidad.

-Akane, déjame descansar un poco…-dijo él-me encuentro muy cansado.

-Vamos al hospital hoy. No aguanto hasta el lunes, no me gusta como estas. -estaba muy asustada por el estado de su prometido.

-Solo quedan dos días, no pasara nada. Me encuentro así desde hace semanas, tú lo sabes.

Ahora que ella sabía la razón del cansancio estaba muy preocupada. No quería que nada le pasase. Y de pronto tuvo un presentimiento. Si se enterasen sus rivales… y tuvo un escalofrió.

Lo ayudó a subir y lo metió en su propia habitación y lo acostó en su cama. Ella se sentó en su silla y lo vigiló toda la noche. Recordaba cuando él la cuidó cuando se quedó paralitica. Negros pensamientos vinieron a su mente y lloró. No quería que el chico… la dejase.

Cuando se despertó se encontró que se había recostado en la cama y había usado sus brazos de cabecera. Le dolía todo el cuerpo por la mala posición y notó que alguien la llamaba con suavidad.

-Akane, despierta. Acuéstate en el futón de Ranma y descansa ya lo vigilo yo-le costó reconocer la voz de Nodoka. Pero hizo caso. Se levantó horas después casi restablecida.

Bajo al comedor y se encontró a toda familia por sus caras supo que sabían lo que le pasaba a su prometido y que se lo habían ocultado.

- ¿Por qué? ¿Por qué me lo habéis ocultado? Yo soy de la familia, en teoría soy su prometida. Yo debería saberlo. -Estaba muy enfadaba y se le escapaban las lágrimas.

-Ranma nos pidió que no te lo contásemos. No quería que te preocupases. Sabía que te afectaría mucho-le contestó Kasumi.

-Si me hubieses pagado bien…

-Sabes lo que te dijo Ranma con vender esa información-le dijo Nodoka a Nabiki-No queras volver a pasar por eso.

Akane no supo lo que le dijo su prometido a su hermana. Pero la fría Nabiki se puso blanca, empezó a temblar y el terror invadió sus ojos.

-No quería que te preocupases por mí-dijo una voz. La chica se giró y vio a Ranma. Parecía él de siempre, pero ella notó que no estaba bien.

Se le echó encima y lo abrazó. A ninguno de los dos le importó que la familia estuviese delante. Nabiki sacó su cámara, pero Kasumi se la quitó.

- ¿Cómo has podido hacerme esto? Deberías habérmelo dicho-estaba llorando.

-Era temporada de exámenes, no quería que tuvieses en la cabeza tantas cosas. Te preocupas mucho por los demás. -la intentaba tranquilizar.

-Yo pensaba que te dolía la cabeza de estudiar, pasábamos muchas horas estudiando.

-Siéntate-No sabía cómo decírselo. Ella al oír la petición de Ranma se asustó. El chico la cogió por los hombros-No te preocupes no es nada muy grave… espero.

Ella le hizo caso y se sentó, él lo hizo delante de él muy cerca.

-Por los continuos golpes en la cabeza de Shampoo con su bici y de otras personas, tengo un coagulo en la cabeza… No es nada grave… aún. Pero si lo golpes siguen o si dejamos pasar mucho tiempo puede volverse un grave peligro.

Ella se sintió impotente. No podía hacer nada. A él lo operarían y ella solo tenía que esperar que todo fuese bien.

-No es justo. No es justo. Me has excluido. ¿A tus otras prometidas se lo has contado? -lloraba y estaba histérica. - No por apártame para que no sufriese lo lograrías. ¿Sabes por qué? Por qué al enterarme lo haría, sufriría igualmente.

-Sé que no es justo haberte excluido. Tenías que saberlo desde el principio, deberías ser la primera en saberlo, pero ya te lo ha dicho era semana de exámenes tenías que concertante en ellos, no te podías distraer. Y no, mis otras "prometidas" no saben nada y no quiero que se enteren. Ni ellas ni nadie. Podía ser peligroso para todos nosotros, para nuestra familia, sobre todo para mi… y para ti.

-De acuerdo. Pero el lunes si vas al médico iré contigo y siempre que vayas-dijo ella mirándolo con furia y advirtiéndolo con la mirada que no le ocultarse nada.

-Estoy conforme pero no vendrás siempre. No puedes perder muchos días de escuela. Este año hemos perdido ya muchos.

El lunes fueron a la visita. Akane acompañó a su prometido y a la madre de este.

El chico la presentó como su prometida y la joven preguntó todo lo que creyó conveniente, para saberlo todo sobre el estado de salud de Ranma. No salió muy convencida. Temía lo peor.

La operación se realizó varios días después y Akane se saltó sus clases de ese día.

Cuando el cirujano salió y les comunicó el éxito de la operación, ella se relajó. Había estado en tensa durante días. Ella fue la primera en entrar a verlo. Nodoka se lo ofreció, pero Genma se opuso, pero Nodoka logró que su esposo claudicase.

Ranma se despertó y lo primero que vio fue a su prometida dormida en el cómodo butacón del acompañante.

- "¿CUANTO TIEMPO HE DORMIDO? SEGURO QUE ESTA "TONTILLA" SE HA QUEDADO TODO ESTE TIEMPO. ME ALEGRO QUE ESTE AQUÍ, ME GUSTA VERLA DORMIR, PARECE UN ANGEL. SEGURO QUE SE HA APODERADO DEL CARGO DE CUIDADORA Y NO SE LO DEJA A NADIE. NO LE VOY A CRITICAR POR ESO. LA PERFIERO A ELLA QUE…"-se quedaba dormido- "A Mi… MADRE… O A KA…SU...MI"

Cuando despertó a su lado estaba su madre.

- ¿Ya te has vuelto a despertar? -le preguntó la mujer.

- ¿Volver? ¿Cómo sabes eso? -le preguntó el chico.

-Akane se ha pasado aquí contigo las tres noches que has estado sedado. Ahora está en la escuela. ¿Cómo estás?

-Me duele la cabeza y me siento mareado, supongo que es normal. No debéis permitir que Akane se agote de esa manera, no debe descansar nada.

-Si es normal, el medico ha dicho que la operación ha salido bien debes estar un tiempo en observación y en una semana o mejor dos puedes hacer vida normal. Pero en un mes no puedes hacer esfuerzo. Nada de entrenamiento o peleas.

-Que rabia con lo que me gusta entrenarme.

-Si sobre todo con tu prometida. Os he visto como entrenáis, se nota que os gusta más así que cuando lo hacéis con vuestros padres. Vosotros solos disfrutáis, os lo pasáis bien. Para vosotros es como un juego.

-No te lo voy a negar, con ella logro dar más de mí que con mi padre. Al principio era aburrido ella estaba muy por debajo mío. Pero se ha ido superando y ahora es una buena rival. No, es mi mejor rival. Supera ya de mucho a Ryoga. Pero no se lo digas a ella, no quiero que se vuelva orgullosa o engreída.

-Tú la quieres… y ella a ti. Se nota como os miráis. ¿Por qué no sois capaces de deciros la verdad?

-Yo no he dicho nunca que la quiera -miró a su madre. La inquisidora mirada de esta lo puso nervioso. Era como si viese su alma y sus secretos más íntimos-tal vez… un poco… solo un poco.

-Ese poco para otra persona sería mucho-no lo dijo, pero había tenido una conversación parecida con la chica y ambos habían dado respuestas prácticamente idénticas.

El chico se durmió y al despertar estaba de nuevo su prometida.

-Hola Akane-Chan -aunque le gustó tenerla junto a él decidió que tenía que mandarla para casa para que descansarse. Se la veía muy agotada por falta de horas de sueño. Era por eso que no quería que ella se enterase de su enfermedad. -Akane escúchame. No te enfades, pero quiero que pases un par de días sin venir…

- ¡Ya está! ¡El señor Ranma quiere que se quede otra de sus prometidas! ¡No me quieres ver!, entonces me voy y…

- ¡Ya está la señora Akane ya se ha enfadado! ¿Por qué no me dejas acabar? No te quiero aquí, éstas agotada. Por las noches me cuidas y por el día vas a la escuela. No descasas, no quiero verte hasta que hayas descansado lo suficiente. Puedes venir a verme, pero no quiero que te quedes por la noche, al menos todas las noches, no quiero que acabes enferma.

- ¡Me da igual acabar enferma! Quiero estar aquí-dijo ella enfadada- ¡No quiero dejarte ni una noche!, soy tu… es… tu prometida. Y…

-Yo tampoco quiero que te vayas… pero tú… me preocupas. Mientras ha durado esta conversación te has quedado pálida, has tenido un pequeño mareo y te has quedado un momento dormida. Esto no puede seguir. Has estado a punto de irte de la lengua. Un poco más y se te escapa aquello que no podemos decir, debemos tener cuidado. Suerte que no había nadie.

Ella lo miró tenía razón, pero no quería separase de él.

-Estaré bien me cuidaran mi madre o Kasumi, tú te puedes quedar dentro de algunos días, pero quiero que descanses.

Ella se levantó de la silla y fue a mirarse al espejo. Y se asustó, tenía ojeras, estaba delgada y muy pálida.

-Tienes razón…pero alguna noche me quedaré-dijo ella-no te voy a dejar suelto o te desmadrarás.

-Vale, tengo tu palabra, no te eches atrás. -dijo él sonriendo- ahora dime lo que dicen en la escuela sobre mi desaparición.

-Yo les he dicho que te has ido de viaje de entrenamiento… pero ni mis amigas ni Ukyo se lo creen y no son las únicas. Las malas lenguas decían que te habías fugado con una de tus prometidas-y sonrió- pero al aparecer Shampoo y Kodachi dijeron que en una pelea yo te mate y que estas enterrado bajo el tatami del dojo. Quieren ir a ver si es verdad.

Los dos se rieron.

-Cuando vuelva seré un zombi. Me tendría que maquillar para la ocasión-dijo él riendo y mirándola pensó-" He logrado que se ría. No creo que lo haya hecho últimamente".

-No digas tonterías Ranma. Vas a lograr que me duela la mandíbula y el estómago de tanto reírme.

-Me gusta verte más así que como cuando me he despertado. Estas noches no te quiero ver, pero mañana si esta descansada ven, pero solo de visita.

-De acuerdo… pero de aquí dos o tres días me quedaré contigo. Tampoco debemos cansar a tu madre o a mi hermana. Que se pueden quedar tu padre o el mío.

- ¡No!, ¡eso no prefiero que me golpes a eso! -dijo el chico riendo. Ella se lo quedó mirando extrañada y después también se puso a reír.

En ese momento entró Kasumi.

-Os veo muy contentos. Akane es la mejor terapia para que te recuperes. Pero debe irse a casa está muy cansada-estaba preocupada por su hermana.

-No te preocupes hermana. Ranma me ha convencido que debo descansar un par de días, solo un par.

-Akane recuerda que la falta de sueño es el peor enemigo de la belleza-dijo el chico sonriendo.

Ella se quedó parada. No sabía si lo decía en serio. Pero se lo tomó como si fuese así.

-Gracias Ranma, aunque no lo digas en serio. -dijo ella.

-Y ¿por qué no lo digo en serio? -se enfadó el chico-Como siempre bromeo con esto ahora no me crees. Siempre dices lo mismo y yo siempre te contesto lo mismo.

-No te enfades Ranma me lo voy a tomar en serio. -se acercó a él y lo besó en la mejilla.

- ¿Por qué me has…?

-Hace tiempo me propuse que cuando me tratases muy bien. Te daría un beso en la mejilla. Y hoy te lo merecías. Adiós Ranma, hasta mañana.

Y salió de la habitación. El chico se quedó sorprendido, pero contento. Kasumi miró a su hermana con cierta envidia. Aún seguía enamorada del prometido de Akane, pero no haría nada para quitarle el chico, sabía de todas formas que no tenía nada que hacer. Él se sentía muy atraído por su prometida… aunque no lo confesase.

Ranma se despertó. Habían pasado varios días. Ya se levantaba. Akane se repartía el trabajo de cuidadora del chico con su hermana mayor y la madre del chico. Esa noche se había quedado ella. Las otras dos noches el chico no había dormido bien, se encontró inquieto. Su madre y Kasumi opinaban que él había echado de menos a Akane, pero él lo negó, pero… tenían razón la echó de menos.

Miró a la silla y la encontró vacía, se asustó la notaba cerca, pero no estaba sentada en la silla. Notó un bulto en la cama a su lado. Y lo tocó con la mano y notó algo blando. Al girarse y mirar se asustó. Akane estaba tumbada en la cama durmiendo y le había tocado un… pecho. Si hubiese estado despierta ahora estaría muerto.

La miró, no podía quitarle la vista de encima, la encontraba bellísima y muy sexy. Sonrió, la tenía a centímetros suyo. Sólo con alargar la mano… pero en lugar de abrazarla, le apartó un mechón y le acarició la cara con suavidad.

-Hola preciosa-dijo en voz muy baja- me gusta tenerte aquí, cerca de mí. Ahora pareces un ángel, pero a veces pareces un demonio. No sé cuál de estas dos facetas tuyas… me gusta más. Sé que me porto mal contigo. Pero la verdad es que no sé cómo acercarme a ti. Mi padre no me lo enseñó y es algo que no se aprende ni en la escuela ni en ningún sitio. No merezco que me aprecies, no hago nada para merecer tu cariño. - tuvo un impulso y la besó en la mejilla.

Se volvió a dormir. Ella abrió los ojos. Ranma le había tocado… un… no quería pensarlo. Sabía que no lo había hecho a propósito. Le oyó su declaración y se alegró, ya sabía que el chico sentía algo por ella. Pero con lo que le dijo estaba pidiéndole perdón por ser grosero con ella y no saber ser cariñoso. Se acarició la mejilla allí donde él le dio un beso y sonrió. Estaba contenta era el primer besó que le daba el chico por propia voluntad.

-Ya se lo que sientes por mí. Sé que lo negaras, como hago yo. Y sí que haces cosas para que te aprecie, siempre que he tenido un problema has estado allí para ayudarme. Eres la persona más importante para mí. No me dejes nunca-y lo besó en la mejilla, como hizo él. Pero de golpe tuvo una tentación y quiso ponerla en práctica. Se acercó al chico para besarlo en los labios, pero cuando estaba cerca vio que él la miraba entre extrañado y asustado.

- ¿Qué pretendías hacer Akane? -En su tono no había enfado y si preocupación.

-Nada, nada. Sólo…- dijo ella avergonzada.

- ¿Nada? Me querías besar y ¿Dices que no es nada? Que peligro tienes, no sé qué podías hacerme estando yo dormido. - dijo él entre divertido y tentador. Y simulando un enfado que no sentía-Suerte que me he despertado si no…

-Que insinúas que te quería viola…?

-Eso mismo. Aunque siendo tú… tal vez… me hubiese dejado- se estaba riendo. Fue entonces cuando ella se dio cuenta que él bromeaba y ella no quiso ser menos.

-Pues podemos seguir desde donde lo dejamos-y se puso en plan provocativa.

El chico no se pudo contener. Sabía que Akane bromeaba, pero hacía tiempo que él quería besarla.

-Estoy de acuerdo, querida Akane- y los dos se acercaron para besarse. Ninguno lo dijo, pero los dos esperaban que algo fastidiase ese momento tan mágico, como pasaba siempre. Y entonces oyeron ruido al otro lado de la puerta y esta empezó a abrirse.

Cuando entró Genma, Ranma estaba acostado, girado mirando por la ventana. Su prometida estaba sentada en el sillón. Pocos segundos antes ella estaba acostada junto al chico y antes de un segundo ya estaba en la silla.

- ¿Cómo estás hijo? Veo que ya puedes entrenar. En cuanto te recuperes podemos ir a la montaña.

-Para eso queda un tiempo, el medico dijo que debía estar un mes de reposo-dijo el chico. Miró a su prometida que estaba enfadada por la interrupción, aunque Genma no se dio cuenta de eso. - ¿Has venido para llevarme a la montaña ya? ¿Sin tiempo para recuperarme? En lugar de eso podía ir a ver cuándo se come aquí tengo un hambre de lobo y ni se te ocurra quitarme parte de la comida o me chivo a mi madre. O mejor ves a comprar algo para mí y para Akane que ella también esta hambrienta. Que ayer noche entre tú y Soun nos robasteis nuestras cenas y llevamos mucho tiempo sin comer.

Akane se dio cuenta que era una excusa para que se quedasen solos, aunque los dos tenían hambre. Pero Genma salió y tardó mucho en volver.

-Ha faltado poco- dijo él.

- ¿Para qué ha faltado poco? ¿Para besarnos o para que no pillasen acostados juntos y besándonos? - le preguntó ella.

-Para las dos cosas-dijo él enfadado- que poco ha faltado. No podía haber venido un par de horas más tarde. Tu padre y el mío siempre estropeando las grandes ocasiones, ¡Que rabia! No creo que tengamos otra ocasión en meses. Siempre alguien se pondrá por medio. -se sentía frustrado, por una vez que tenían valor para ir un paso más allá aparecía alguien para fastidiar.

- ¿De qué te quejas? Es lo mismo de siempre. En cuanto tenemos un acercamiento, siempre aparece alguien para fastidiar el momento. Pero estoy harta, creo que ha llegado el momento de decirles a toda la verdad. - estaba enfadada, muy furiosa, no con el chico si no con la situación en que vivían. No poder expresar ni siquiera su amistad por el miedo a la reacción de los demás. Ni revelar su secreto.

-Nos buscaríamos problemas y a nuestra familia también. A mí también me gustaría revelar nuestro secreto, pero con los seis locos sueltos… imagínate lo que pasaría.

Los dos se quedaron callados. Ahora estaban en el hospital por culpa de uno de sus ¿amigos?, y no era la primera vez que pasaba algo parecido. Si esos seis supiesen la verdad las consecuencias serían nefastas.

-En ningún caso podemos revelar aún que… nos casamos por… ¿accidente? -dijo ella.

- ¡La culpa fue de ellos! ¡Mira que dróganos, es algo que no les perdono!

- ¿Te arrepientes de ello?, ¿de casarnos? - preguntó ella.

-Si quieres la verdad… de la boda… no… pero de… como lo hicimos…no sé cómo explicarlo… No éramos conscientes, no éramos nosotros mismos. Si alguna vez lo debimos hacer…. Tenía que ser convencidos los dos del paso que debíamos dar.

-Se lo que quieres decir y opino lo mismo que tú. Pero creo que en ese estado hicimos lo que realmente queríamos. Sin ninguna barrera impuesta por nosotros mismos.

Él la miró y se dio cuenta que su "prometida" tenía razón.

- ¿Estás diciendo que lo que realmente queríamos era cásanos? - se la quedó mirando y ella dijo si con la cabeza- yo he llegado a la misma conclusión, pero es algo que no podemos decir.

-Esta conversación ya la hemos tenido antes. Nunca escogemos, lo que pienso es, que realmente tanto tú como yo deseamos. Y sé por qué. Arruinaríamos nuestro futuro, todo lo que queremos estudiar… nuestros planes. Todo se iría al suelo.

-Te equivocas en un punto, no arruinaríamos nada...-dijo él con tristeza- nos lo arruinarían. Ya se encargarían ellos de hacerlo.

-Tienes razón. Debemos tener cuidado que no lo digamos de forma accidental. -cambio de tema- …. ¿Te duele algo?

-No, ya me encuentro mucho mejor. Creo que en un par de días saldré de aquí-se la quedó mirando y le dijo- ven siéntate a en la cama- señalándole donde sentase.

- ¿Qué quieres? -le había hecho caso al chico.

Él también se sentó en la cama.

-Me acabo de inventar un nuevo juego-y antes de que ella se diera cuenta le dio un beso en la mejilla. Ella se puso roja un instante y sonrió.

-Ya me imagino que juego es-y le devolvió el beso. - pero tu padre estará a punto de volver.

-Me importa poco-la besó en la frente.

-Si a ti no te importa, a mí tampoco-acabó dándole un beso en la barbilla.

Siguieron jugando durante un rato. Los dos sabían dónde acabaría el último beso.

- "Está muy bien este juego… pero tengo un mal presentimiento. No llegará ese beso que queremos los dos"-pensaron los jóvenes.

- ¿No te has dado cuenta? -dijo él.

- ¿De qué? -contestó ella asustada.

-Tienes algo en los labios… parece azúcar, ahora te limpio.

-Adelante, a ver si te atreves-le desafío ella con una sonrisa tentadora.

-Pues... ade… lante- estaba nervioso… pero había decidido no echarse para atrás. Ella lo esperaba con ansia.

Sus labios se acercaron, quedaban pocos centímetros para unirse y… se abrió la puerta. Entró Kasumi. Los chicos se separaron… demasiado tarde. La chica se dio cuenta de lo iban a hacer y sonrió.

- ¡Que traviesos sois! ¿Qué pretendíais hacer? Suerte que he sido yo. Imaginar que hubiese sido otra persona, como Nabiki, en media hora lo sabía toda Nerima.

Ellos la miraron nerviosos, pero no arrepentidos. Tendrían que pasar meses para que volviesen a intentar besarse.

-He visto a tu padre Ranma. Me ha dado esto para ti y para Akane- le dio la comida que el chico le había pedido- se ha juntado con el mío… - y dijo con fastidio- y se han ido a un salón de maquina a apostar.

- ¡No se puede confiar en esos dos! -dijo el chico mientras comía. Tenía un hambre atroz y su prometida también. Comían con ansia y en un momento acabaron con todo que trajo Kasumi.

- ¿Desde cuándo no coméis? -preguntó la chica. -Debéis tener más cuidado en lo que hacéis. Si os descubren vuestros rivales o descubren vuestro secreto…

-Ayer tu padre y el mío nos robaron la cena. Llevamos sin comer casi veinticuatro horas.

-Ya sabemos lo que debemos hacer… pero estamos cansados de ocultar todo… no podemos ser nosotros mismos. Debemos ocultar nuestro secreto… si se descubriese. No quiero ni imaginar lo que pasaría.

-Tener paciencia, todo se aclarada.

-Incluso la paciencia se agota Kasumi. Cuando salimos a tomar algo o al cine o de compras vamos siempre con algo de miedo…

-… Por si no descubren y nos fastidian el día. ¿No pueden dejarnos en paz? Nos gustaría disfrutar de un paseo tranquilo. Pero en lugar de eso siempre debemos mirar por encima del hombro por si no siguen.

-Nos han destrozado muchos buenos momentos que disfrutábamos tu hermana y yo. Ella y yo hemos hablado incluso de fugarnos y cámbianos de nombres y apellidos. Lo haremos una vez acabemos en el instituto si no ha cambiado nada.

-Hasta que no acabemos la carrera que quedemos hacer no volveremos. Supongo que ya habrán perdido esa fijación con nosotros. No sabréis nada de nosotros incluso vosotros.

-Tened paciencia, todo se aclarada. -repitió Kasumi. -Solo tenéis que esperar y llegara el momento que podéis vivir como quedáis y sin miedo.

- ¡No quedemos esperar más! ¡Somos jóvenes queremos disfrutar de ello! y de nuestra amistad o amor, llamarlo como quieras, salir juntos y divertirnos abiertamente. No salir y escóndenos para que no nos vean. Esto no es vida. Queremos tener la libertad para querernos.

-No dejaremos que nuestros rivales nos quieran imponer a quien querer. ¡Estamos hartos! No nos separaremos por qué unos estúpidos egoístas así lo quieran. Es nuestra vida y ya hemos elegido a quien querer. No daremos nuestro brazo a torcer. Somos una pareja de prometidos para todos… pero realmente estamos casados y no hemos podido vivir como tales. Casi un año casado y tenemos que ocultarlo… es frustrante…

- ¡Kasumi, estamos cansados! ¡Queremos ser nosotros mismos! Quiero pasear libremente con tu hermana, y agarrado del brazo o de la mano, y que no salte sobre mí una de mis pretendidas prometidas o un admirador de Akane. En dos meses empezamos el último curso. Si cuando acabe no ha mejorado. Desapareceremos durante años, como ya te hemos dicho.

Kasumi los miró. Ellos tenían razón. Los apoyaría en todo incluso si debían huir.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Una semana después. Ranma hacía pocos días que había salido del hospital, se preparaba para volver a la escuela. Su relación con Akane había vuelto a ser como antes de ir al hospital. Eran fríos entre ellos y se peleaban igual que antes… en apariencia. Aunque ahora no se peleaban en serio, era una forma de diversión. Akane ya no lo mandaba a volar, y él no usaba sus peores insultos. Casi seguían un guion. Pero nadie se dio cuenta, solo Kasumi y Nodoka que se olió algo.

La realidad era que se llevaban mejor que nunca. Desde hacía meses su relación mejoraba cada día. Pero tenían que hacer comedia para no tener problemas. No solo tenían que ocultar que se tenían aprecio, si no también que eran buenos amigos. Su familia no los entendía, que se llevasen tan mal y que no hubiese semana que no saliesen juntos a tomar algo, al cine…

El chico estaba en su habitación preparando todo para volver a la escuela, cuando entró su prometida.

- ¡Hola Ranma! Mañana vuelves a clase. ¿Ya estas a punto?

- ¡Hola Aka-chan! Si ya me he puesto al día, gracias a ti. Gracias por tu ayuda.

-Pero será tu prueba de fuego. Nabiki se ha ido de la lengua y les ha vendido tu vuelta a ya sabes a quiénes. Saben que mañana iras al Furinkan… Nos esperaran.

-Iremos por otra ruta. Lo malo es que ya conocen todas nuestras rutas alternativas. Tendremos que improvisar.

Ese día con las prisas usaron el camino de siempre. Cuando estaban llegando oyeron el timbre de una bicicleta.

- ¡Shampoo! -dijo Ranma con genio y se agachó, a su vez Akane se quitó de medio, justo a tiempo. Una bicicleta pasó volando junto a ellos y no pudo evitar meterse en una cristalería por el aparador

- ¡Ya estoy harto!, ¡ya es la quinta vez que te metes en mi tienda y lo destrozas todo! Y me vienes con la excusa de querer darle un golpe cariñoso a tu "Airen" con tu bicicleta en la cabeza, la gente normal no hace eso. Algún día le provocarás algo grave al pobre chico, si no se lo has provocado ya. Conozco al joven que dices, deberías dejarlo tranquilo. Él ya ha hecho su elección, lo siento por ti. Hablaré de nuevo con tu abuela. No creo que este muy contenta. Ya me han reformado la tienda muchas veces por tu culpa. Y mi tienda no es la única que has destrozado, como mínimo cinco solo en esta calle. He oído que veinte en todo Nerima. Y todo lo ha tenido que pagar tu abuela…

Ranma y Akane oyeron parte del discurso. Pero antes que la chica saliera de la tienda ya hacía rato que estaban camino a la escuela.

-Estará furiosa por su fracaso-dijo Akane. - hoy no te ha podido decir nada.

-Me da igual. Lo he pasado muy mal por su culpa, se merece esa bronca y más. Pero mañana iremos por nuestra ruta… ya sabes cual-dijo el chico con picardía. Ella lo miró y sonrió.

En el trayecto tuvieron que esquivar a los otros cuatro rivales, aunque se toparon con Mousse y no lo pudieron esquivar, no les hizo nada, solo los saludó. Y se alegró de ver bien a Ranma, había descubierto la enfermedad del chico por causalidad, pero no se lo dijo a nadie, y verlos más juntos que nunca le alegró.

Al día siguiente cinco de sus rivales les esperaban en las rutas por las que pensaron que pasarían los dos jóvenes. Menos en una, nadie iría por ahí… nadie menos Ranma y Akane. Ellos nunca revelaron que camino era ese, y sus rivales jamás lo descubrieron. Ni siquiera Nabiki o Kasumi lo supieron. Fue otro de los secretos de la pareja.

/…/

Akane subió al tejado y vio a Ranma tumbado con los ojos cerrados.

- ¿Qué haces? ¿Te has quedado dormido?

-Hola Akane-chan. No, estaba pensando en los días que tuvieron que operarme. Me ha venido a la cabeza sin motivo, de repente.

-Lo pasamos muy mal. Yo pensé que te podría pasar algo malo. Me temí lo peor.

- ¡Que pesimista! -dijo el haciéndose el enfadado, dándole un golpe suave en la cabeza-Tanto tú como yo somos muy resistentes. Hemos estado los dos muy mal y hemos salido los dos airosos. Somos súper-resistentes.

Los dos se rieron y se quedaron mirando el atardecer.

Horas después seguían sentados en el tejado del dojo abrazados y sin ganas de bajar. Era de noche, una de las noches más brillantes y con más estrellas que habían visto desde que se conocían. Parecía que era una noche especialmente creada para ellos dos.

Los dos jóvenes estaban alegres, aunque se habían librado de casi todos sus perseguidores…, pensaba que faltaba poco para ello, quedaban los Kuno... Se habían librado de la manía de sus padres de casarlos, pero ahora pedían un heredero y un viaje de entrenamiento. Ranma se negó por completo a ese viaje y Akane lo apoyó. No harían ese viaje. Al heredero lo entrenarían en el dojo. Y deberían esperar algunos años para tener uno.

- ¿Crees que los hermanos Kuno volverán? -preguntó Akane. -Tengo la sensación de que no tardaran a volver a perseguirnos.

-No lo sé guapa, pero si lo hacen será una batalla como no hemos tenido nunca contra ellos. Deberemos dejarles claro de una vez por todas que no lograran nada. Siempre hemos sido superiores a ellos, pero no debemos confíanos. -ella asintió y se apretó contra él.

Le gustaba estar al lado del chico, pero presentía que sus rivales volverían, esos hermanos estaban locos y siempre volvían. Ranma tenía el mismo presentimiento que ella. Pero estarían preparados para eso.

- ¿Dejaras que tu padre entrene a nuestros hijos cuando nazcan? -preguntó ella asustada, no quería que eso pasase. No le gustaban los métodos de Genma, y a su esposo menos.

-Ni loco. -dijo el joven espantado- Los sometería a unos entrenamientos barbaros como hizo conmigo. Si quiere entrenar a alguien que se compre un peluche y lo entrene.

Ella lo miró un poco más alegre. El chico la acarició en la cara. Akane le había expresado sus temores. Ranma la calmó. Nadie los obligaría a hacer nada que no quisieran. Vivirían como ellos querían.

-Tienes miedo a que vuelvan nuestros rivales o que mi padre y el tuyo se lleven a nuestro futuro hijo a un viaje de entrenamiento. -Ella lo miró seria y asintió preocupada, él le acarició la cara-no te preocupes a nuestros rivales los volveremos a ganar. Y a nuestros padres ya le dijimos que no habrá viajes de entrenamiento. Tanto unos como otros si no nos hacen caso… peor para ellos.

Ella se tranquilizó.

- ¿Y los otros cuatros? -preguntó Akane.

- ¿Te refiere a nuestros hermanos y a nuestra nueva prima?

-Si, a ellos.

-Ryoga, se fue enfadado, no me ve capacitado para ser el esposo de su hermanita, me retó y perdió… después desapareció…

-Yo lo vi, me miraba de forma extraña, con miedo. Creo que ahora ve con horror cuando dormía conmigo, dormir con su propia hermana. La palara incesto se repite en su mente. -dijo Akane. Miró a su esposo y lo vio sonreír con tristeza.

-Antes lo veía con rabia, pero ahora me da pena. Hace algún tiempo me hubiese burlado, pero no sé por qué ahora siento compasión por él. Aunque no se la merece.

-Hablé con Akari. ¡Ryoga le ha propuesto matrimonio! -dijo ella.

Ranma la miró asombrado.

- ¡No me lo puedo creer! -dijo riendo- Pero me alegro. Esperó que inviten a tus tíos, sus padres adoptivos. Me caían bien. Y se lo merecen, han cuidado de él mucho tiempo.

-Espero que sean felices-dijo Akane.

-Yo también, aunque espero que Ryoga se cure de su pésimo sentido de la orientación. Es un Tendo y vosotras no lo tenéis. Eso le viene de sus padres adoptivos. -los dos se rieron

- ¿Y Shampoo? Fue una sorpresa que fuese tanto prima mía como tuya.

-Si. Pero Cologne lo sabía desde el principio. Nos engañó a todos. Y mi madre también lo sabía.

- ¡Pero casarse con Mousse! ¡Si no le había ganado!

-Sí que le ganó. El día después de nuestra boda, por eso salimos Ryoga y yo. Nos llamó Cologne. Mousse la retó y la ganó con facilidad. Mousse es muy superior a ella.

-Eso lo dices por qué es un hombre.

-No, al principio, ella era mucho mejor que él. Pero Mousse ha ido progresando. Ha luchado contra mí y contra otros muchas veces. Shampoo no ha progresado y se ha estancado, como dijo Mousse durante el torneo, no se entrenó en serio estos dos últimos años.

- ¿Y Ukyo? ¿Cómo te sienta tener una hermana y no ser único?

-No lo sé. He sido único casi dieciocho años. Los últimos dos años he tenido cerca de tres chicas que han sido lo más cercano a tener unas hermanas. No sé cómo reaccionar ni cómo tratarla. Pero una cosa es segura. No me gustaría que hubiese otra promesa y la obligaran a casarse con… Kuno. No quiero que se case con él. Ni Ryoga con Kodachi. Me opongo a esos matrimonios.

-Yo también. En cuanto antes se casen Ryoga y Akari, mejor. Pobre Ryoga si ahora lo empieza a perseguir Kodachi. Y Ukyo sigo opinando que debería casase con su camarero.

Se rieron y estuvieron un rato callados.

Ella se acercó y le pasándole el índice por el tórax y mirándolo tentadora.

-No sé si te has dado cuenta, pero haces días que no te transformas cuando te mojas-dijo Akane con picardía- debió ser por mi beso.

-Sí, me he dado cuenta. Eso me hace pensar en los cuentos. En ellos el príncipe, que siempre es azul, rompe el hechizo besando a la princesa. Yo he tenido una bella princesita azul muy sexy, que me besó y rompió el hechizo. - y los dos se rieron.

-Aunque me da lástima la chica pelirroja. Me caía bien. Era una buena amiga… mi mejor amiga, la encuentro a faltar-lo dijo seria. Era verdad echaba de menos la parte femenina de Ranma.

-Pues te tienes que conformar con… "su hermano". No pienso ir a Jusenkyo a buscarla. - y los dos se rieron. -Aunque tú también eras su mejor amiga. Para ella eras alguien en quien confiar y a quién apreciar.

-Que locura de familia, ya verás como cuando entremos a la habitación nos espían, aunque no lo han hecho los últimos días. -dijo Akane y se calló, se puso seria y miró con una cara extraña a su esposo- Pero yo espero algo de alguien. Espero algo de ti. Nunca me has dicho lo que sientes por mí. Se lo has dicho a los demás, pero personalmente a mí no, nunca me has dicho que me quieres. Lo proclamas a los cuatro vientos y se lo dices a los todos, pero nunca me lo dices a mí.

- ¿Cómo qué no? -dijo él enfadado- Te he dicho que estaría junto a ti siempre. Que no quiero separarme de ti. Que no me separaran de ti, ¿verdad? Y tú también lo has dicho.

-Si lo has dicho y yo también-se quejó ella enfadada. -Pero no me has dicho nunca…

-Akane-dijo él mirándola a los ojos-Todas esas frases esconden una, ¿sabes cuál es? - preguntó él y dejó esperar un rato-Pues esa frase es: Te quiero. Te quiero más que a mi vida. Te quiero desde el día que mi padre me llevó como chica al dojo Tendo y vi la hermana pequeña de las Tendo. Me pareció la mujer más bella del mundo y me dejó alucinado, deseé no separarme nunca de esa belleza. Me llevaste a practicar artes marciales y me hiciste conocer sentimientos que no conocía. Cuando me dieron a elegir entre las tres hermanas, hubiese matado para que tú fuese la elegida, quería que fuese tú. Si no me hubieses gustado, no había estado aquí ni horas. Siempre has sido la única, desde el primer momento que te vi. Te quise hace doce años y te volví a querer ese día que nos volvimos a conocer. No he dejado de hacerlo ni un solo segundo. Ni dejare de hacerlo. Me hechízate, ni pude ni quise deshacer el hechizo.

Le acarició la cara y la miró con cariño. Ella lo miraba entre asombrada por su discurso y emocionada. Estaba risueña y muy contenta.

-Eres tonto, ya lo sabía. Yo también te quiero desde ese día. -Le respondió ella sonriéndole con picardía. -aunque creo que eso ya lo hemos dicho antes los dos de otra forma. Yo también te quise cuando nos conocimos de niños y te quiero desde el día que te trajo tu padre como chica. Me hiciste conocer sentimientos que jure no tener nunca, como el amor...o los celos. Eras creído, tonto, machista. Pero también agradable y nunca me has dejado sola cuando tenía algún problema.

El chico la miró y se le acercó. Ella se asustó a principio, pero sabía que Ranma no le haría nada que ella no quisiese y se tranquilizó.

-Ahora me gustaría hacer algo quiero hacer desde hace años y que siempre nos han interrumpido o hemos tenido miedo de hacer. -dijo Ranma. - Aunque tú sí que lo hecho… conmigo.

Y la cogió por la cintura con fuerza y la besó en los labios como siempre había deseado. Sin miedo a nada. Fue el beso que los dos deseaban desde tiempo atrás. Los dos jóvenes se sintieron transportados a otro mundo, todo a su alrededor desapareció. Y solo existían ellos dos en el mundo, un mundo creado solo para ellos dos. Akane sintió un placer inmenso sin fin, fue mucho mejor que él que ella le dio al chico en el dojo. Era algo que los querían hacer desde el día que se conocieron.

-POR FIN, YA ERA HORA Y NADIE NOS HA INTERRUPIDO-gritó Akane cuando se separaron, estaba eufórica, contenta y él la miraba y se orgullecía de ser su esposo. Era sin duda la más bella y mejor de sus ex prometidas.

-Ranma, Akane es hora de cenar-oyeron que Kasumi los llamaba. Llevaba un rato llamándolos… pero ellos no la oyeron.

Los dos se quedaron mirando, no querían bajar.

- ¿Tienes hambre? -preguntó ella tentadora.

-Sí, un poco… pero, ¿sabes qué?... -preguntó con malicia. Y dejo esperar unos segundos y después continuó con un dejé tentador -no me apetece bajar. Prefiero estar aquí arriba contigo.

-A mí me pasa lo mismo, tengo hambre, pero no tengo ni las más mínimas ganas de bajar-le contestó ella sonriendo.

-Los dos viejos preguntaran después que hemos hecho-dijo el chico.

-Y querrán castigarnos. Pero ya no respondemos ante ellos. Estamos casados yo debo responder ante ti y tú ante mí.

Ranma la abrazó y se la quedó mirando a los ojos y sonrió. Ella le vio una seguridad que no le conocía.

- ¿Repetimos? - le preguntó seductor Ranma, sin rastros de la timidez que siempre lo dominaba.

-Pobre de ti que no lo intentes-dijo amenazándole Akane, sonriéndole tentadora.

FIN


Notas del autor:

Esta historia es prácticamente idéntica a la ya subida, pero tiene algunos cambios.. y como cambié el episodio tres he tenido ha er cambios enr este.

Estos son las cambios entre las dos versiones, normal y alternativa. Al cambiar sólo unas líneas por episodio y ser prácticamente iguales no iba a subir las dos versiones. Este episodio lo he subido entero por que cambia más. aunque muchas de las conversaciones se mantienen igual en ambas versiones, aunque el protagonista de esas conversaciones es distinto.

.

Capítulo 2: el ataque a Akane.

Versión normal:

¿Y las dos brujas que me hicieron esto? - preguntó Akane.

-Desaparecidas. Mousse busca a Shampoo por orden de su bisabuela. Se ha cubierto de deshonor según sus leyes y tiene que ser castigada severamente, si su bisabuela quiere mantener su puesto como Matriarca debe castigar a Shampoo. –

¿Y Kodachi? - preguntó la chica.

-Debe estar oculta en su mansión- dijo Nodoka- su hermano la debe estar ocultando.

-Temo que vuelvan a aparecer. Y se encuentren con Ranma, ya las amenazó una vez con matarlas si me hacían daño, creo que será muy cruel con ellas. Extremadamente cruel y no me daría pena lo pueda hacerles. Pero no quiero que Ranma se vengue.

-Por eso yo también espero que no se encuentren- dijo Nodoka.

Akane estaba cansada y se encogió para dormir, medio dormida pensó en escapase para ver a Ranma, le pediría ayuda a Kasumi.

.

Versión alternativa:

¿Y las dos brujas que me hicieron esto? - preguntó Akane.

-Desaparecidas Mousse busca a Shampoo por orden de su bisabuela. Se ha cubierto de deshonor según sus leyes y tiene que ser castigada severamente, si Cologne quiere mantener su puesto como Matriarca debe castigar a Shampoo.

- ¿y Kodachi? - pregunto la chica.

-Debe estar oculta en su mansión- dijo Nodoka- su hermano la debe estar ocultando.

-Temo que vuelvan a aparecer. Y se encuentren con Ranma, ya las amenazó una vez con matarlas si me hacían daño, creo que será muy cruel con ellas, extremadamente cruel y no me daría pena lo pueda hacerles. Pero no quiero que Ranma se vengue.

-Por eso yo también espero que no se encuentren- dijo Nodoka.

Akane estaba cansada y se encogió para dormir, medio dormida se dio cuenta que en la conversación que acaba de tener había algo que no cuadraba, algo que se había dicho y lo había pasado por alto. Se olvidó por completo de esa conversación y hasta mucho tiempo después no descubrió la verdad oculta en esa conversación. También pensó en escapase para ver a Ranma, le pediría ayuda a Kasumi.

/.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-/

Capítulo 5: Una terrorífica traición.

Versión normal:

Las dos jóvenes entraron riendo. Pero Nodoka sintió que era observada y a girarse vio en tejado a la bisabuela de Shampoo.

"Esa es la abuela de esa chica china ¿Qué hace aquí? ¿Viene amenázame?, no, a quien busca es mi hijo "-pensó Nodoka- No te dejaré que hagas daño ni a mi hijo ni a Akane- le dijo a la vieja mujer. - inténtalo y acabaré contigo, no serás la primera amazona con quien lucho… y no serás a la primera amazona a la que venzo.

Cologne se sorprendió,

"¿Es ella la madre de Ranma?, muy, muy interesante, no me lo esperaba. Pero esto trastoca mis planes totalmente. Por ahora no hablaré ni con Shampoo ni con Mousse, también tendría que hablar con Ranma y las hermanas Tendo si mis sospechas son correctas. La madre de Ranma oculta algo más. Tiene una fuerza muy elevada, y tiene algo que recuerda a su hijo. Debo tener cuidado con ella… y con Kasumi, tienen casi tanto potencial como Ranma y Akane."." ¿A quién debió vencer? ¿A qué amazona ganó? Tengo un mal presentimiento.

.

Versión alternativa:

"Esa es la abuela de esa chica china "¿Qué hace aquí, después de tantos años? ¿Viene amenázame?, no, a quien busca es a mi hijo "-pensó Nodoka- No te dejaré que hagas daño ni a mi hijo ni a Akane- le dijo a la vieja mujer.

Cologne se sorprendió,

"¿Es ella la madre de Ranma?, muy, muy interesante, no me lo esperaba. Pero esto trastoca mis planes totalmente. Por ahora no hablare ni con Shampoo ni con Mousse, también tendría que hablar con Ranma y las hermanas Tendo si mis sospechas son correctas. La madre de Ranma oculta algo más. Tiene una fuerza muy elevada, y tiene algo que recuerda a su hijo. Debo tener cuidado con ella… y con Kasumi, tienen casi tanto potencial como Ranma y Akane." ¿A quién debió vencer? ¿A qué amazona gano? Tengo un mal presentimiento, esa mujer me recuerda a alguien, pero no sé a quién, no logró recodar"

/.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-/

Capitulo 6º Ilusiones:( Niños)

Versión normal:

-Acuérdate me lo has prometido- dijo la madre de la niña muy triste.

-Si es lo que haré- dijo éste.

Y los dos niños se besaron en las mejillas y se abrazaron llorando.

Ranma y Akane se quedaron mirando y pasó un viento que levantó el polvo del suelo que los ocultó, cuando se fue el viento, esos dos niños eran dos adolescentes de dieciséis años.

.

Versión alternativa:

-Acuérdate me lo has prometido- dijo la madre de la niña muy triste.

-Si es lo que haré- dijo éste.

Y los dos niños se besaron en las mejillas y se abrazaron llorando.

Ranma miró la puerta del dojo y por un instante le pareció ver a un niño de su edad, mirándolo con cara enfadada.

Ranma y Akane se quedaron mirando y paso un viento que los ocultó cuando se fue el viento eran dos adolescentes de dieciséis años. -

/.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-/

El capítulo 5 alternativo cambia en la forma que Ranma "secuestra" a su prometida. En ese capitulo sufre una maldición con caducidad, dura un mes, y se puede convertir en lo que quiera sólo con pensarlo. Utiliza esa maldición para seguir, junto Akane, a sus rivales. Pero la historia es idéntica a la subida, no cambia casi ni en los diálogos.

Esta historia tenía un epilogo, pero en una actualización del mobil lo perdí. También puede que lo tenga pedido entre los archivos del disco duro. En estos momentos no sé que pasó con ese epilogo, lo tenía a medio hacer. Si lo encuentro y lo acabo lo subiré. Mientras la pondré como completa.


A todos los que habéis seguido, puesto reviews y leído esta historia mucha gracias. Espero que os haya gustado la historia. Fue muy divertido escribir esta historia mientras iba y volvía del trabajo. Fueron unos meses apasionantes. Fueron muchas revisiones de la historia, como todas las demás que he subido, y cambiando cosas hasta el momento de subirlo. No encontrándome de todo satisfecho y viendo mil fallos y cosas que corregir. Pero no por eso dejar de intentar mejorarlo. De nuevo muchas gracias. Y hasta otra historia.