Día 4: Virtudes.

Muy bien, Denki casi la había besado el día anterior.

¡Pero eso no significaba que estuviera ganando la apuesta! Se vio al espejo del baño pasando agua por su rostro múltiples veces, tenía que recuperar la compostura porque casi sintió la tentación de besarlo en ese momento.

—No puedo creer que alguien con el coeficiente intelectual de una patata esté manipulando mi cabeza—Pasó una toalla por su rostro para secar el excedente de agua, se sentía una total imbécil por caer en sus trucos pero no dejaría que esto volviera a pasar, estaba segura que lo apago completamente con el truco de "Química" así que seguro estaría algo triste, de hecho ese día en clases solo la había saludado de forma casual como si nada pasara—Quizá lo hice desistir de la idea de conquistarme—Murmuro para sí misma mientras caminaba fuera del baño.

La pobre y dulce hija del verano que no sabía lo que el cruel invierno le deparaba . . . Justo mientras salía parecía haber una conmoción en la sala principal, todos discutían en voz medianamente alta pareciendo incluso que pronto acabarían gritándose.

—¡Pero es turno de Mina! —Se escuchó a Hagakure mientras agitaba sus brazos.

—¡Nunca en la vida, es turno de Hanta y Todoroki! —Los aludidos reaccionaron de maneras contrarias a lo dicho por la chica de piel rosada, el primero se ofendió totalmente levantándose de su sitio mientras el segundo solo alzo una ceja.

—¡De ninguna manera, el príncipe de hielo y yo fuimos la semana pasada! —Ante el apodo Shouto solo murmuro "¿Príncipe?" confundido por esto, pero no lucia ofendido en lo mínimo—¡Es turno de Jirou y Yaoyorozu! —Señaló al todo poderoso calendario rotativo de actividades, claro que alguien fue cruel y borro las fechas solo dejando a las parejas para ir de compras cada semana por lo que no sabían si efectivamente era turno de las dos chicas o no.

—¡Pero tengo un compromiso! ¡Shouto y yo tenemos una cena! —La chica desfalleció en su sofá en un gesto exageradamente dramático, más de uno sintió una gota de sudor recorrerles la mejilla.

—No podemos cancelar, la reservación es muy difícil de conseguir—Completo el hijo de Endeavour con un tono totalmente neutro.

La joven heroína auditiva no entendía que estaba pasando, parecía que alguien borro las fechas del calendario y ahora nadie quería ir a comprar la comida, bueno las botanas pues la U.A. proveía los alimentos esenciales a los alumnos, pero lo que eran sus propias golosinas y cosas para prepararse comidas complejas corría por sus cuentas. Mientras la joven de alta alcurnia seguía sumida en su pesar una mano se alzó entre todas las voces alzadas.

—Yo puedo ir con Kyoka si gustas, Yaomomo—Claro que debía de ser el, reprimió con inhumano esfuerzo levantar los ojos y apretar la mandíbula pues su rubio idiota estaba seguramente buscando pasar la tarde con ella.

—¡¿En serio?! ¡Kaminari-san, eres mi salvador! —Que alguien le diga a Yaoyorozu que le bajara dos rayitas por favor.

—Digo, si a ella no le molesta—Al instante un mar de miradas se fue a fijar directo en la chica que venía saliendo del cuarto de baños, suspiró pasándose una mano por la cabeza.

—No queda más, todo sea por Yaomomo—Si le hubieran dicho que tener una mejor amiga implicaría estas cosas se hubiera quedado sola y sin amigos en sus primeros días de la U.A.

—¡Muchas gracias Kyoka, eres la mejor de las amigas! —En serio: Dos rayitas.

—Vamos entonces, que si Bakugo no tiene sus botanas con salsa tabasco se pondrá agresivo . . . Más de lo usual—Bromeo el rubio levantándose del sofá antes de pegar un salto y evitar que la mano de Bakugo le atrapara mientras se carcajeaba.

—¡Repíteme eso electro-idiota! —No lo volaba en pedazos porque luego nadie iba por la despensa.

—Mejor movámonos o terminaras asesinado y yo cargándolo todo—La muchacha suspiro apuntando hacia arriba—Solo iré por mi móvil, lo deje arriba—Y ante las palabras de la chica el rubio solo pego un quejido similar a un infante.

—¡Pero quiero mis Pop Tarts! — Que el verdadero y único amor del rubio eran esas tostadas dulces, todos lo sabían.

—Joder, vamos entonces, pero no te atrevas a dejarme sola que no tengo con que comunicarme—Y solo se dirigió a la entrada, pudo sentir una docena de miradas en su nuca pues la primera parte de su frase quizá pudo interpretarse de forma romántica si se le escuchaba sin contexto.

—Oh, Kyoka . . . ¡Yo jamás te abandonare! —Y el imbécil se dio cuenta usándolo en su contra, la chica suspiro tomando una chaqueta para el frio y solo camino colocándose los zapatos en la entrada siendo seguida por el rubio que no tardó en estar listo por igual.

—No te retrases—Se quejó acomodándose la chaqueta, no estaba tan frío como otras noches, pero sin dudarlo podría resfriarse de no llevar dicha prenda.

—¿No eres tú la que siempre dice que soy un retrasado? Mensajes confusos—Tuvo que morderse los labios, no quería reírse de sus bromas.

—Idiota—El ambiente se relajó entre ambos casi al instante, a veces se preguntaba si el poder hacer bromas y hacer a las personas felices era otro Quirk de Kaminari pues parecía tener esa capacidad innata de iluminar hasta la más oscura de las habitaciones.

—Por cierto, no vas a creer lo que descubrí—Habló en ese tono animado característico del Kaminari, la chica le vio con una ceja alzada.

—¿Al fin encontraste tu cerebro? —Se mofo, pero lejos de ofenderse el contrario agito su cabeza repetidas veces.

—Que te equivocaste ayer, nosotros no tenemos clases de biología juntos—Maldición, si recordaba el . . . Espera ¿Biología? Parpadeo confundida.

—No dije que tuviéramos biología, dije que teníamos Química—Le corrigió pues parecía que al eléctrico héroe se le cruzaron los cables, pero lejos de esto ella caminó directo a su trampa pues en cuanto completó su frase este chasqueo los dedos y le apunto con los mismos.

—¿También crees que tenemos química uno con el otro? ¡Estupendo! — Se quedó petrificada en su lugar, no podía creer que en serio había caído en ese flirteo barato por parte de Denki y que de nuevo se veía derrotada por alguien con el coeficiente intelectual ¡De una maldita patata hervida!

—Por cosas como estas es que sigues soltero—A pesar de su intento de burla en sus mejillas se podía notar un tenue sonrojo.

—Estoy trabajando en solucionar eso, ¿Recuerdas? —Y allí iba de nuevo, soltó un bufido de molestia desviando la mirada mientras guardaba las manos en bolsillos de su chaqueta para resguardarlas del frío.

—Lo que digas . . . —No quería hablar más al respecto de su tonta apuesta, mientras caminaban por las calles ya a distancia de la U.A. se percató de algo curioso, habían pasado ya varios minutos desde que salieron de los terrenos de la Academia, pero ella ni siquiera se había dado cuenta por tener al rubio a su lado y estar concentrada sólo en él.

—¿Sabes? Si tienes frío puedes tomar mis manos—Comentó extendiéndole una de sus palmas, ella no iba a aceptar semejante cosa—Recuerda que mi cuerpo es siempre cálido, hombre batería y todo eso—Agito su mano ligeramente en señal que la tomara, pero ella se negó rotundamente, ante su rechazo el chico solo froto su mano con el codo de la chica de forma insistente que sintió como se le inflaban las venas de coraje.

—Kaminari, prefiero amputar mis dos manos a dártelas en público—Fue su cruel y rauda respuesta, pero a pesar de esta el chico no se detuvo en lo mínimo.

Pero bebe, esta frio aquí afuera—Le estaba cantando, en plena calle, maldición no fue buena idea introducirlo al mundo de la música.

—No intentes cantar a India Menzel, te lo advierto—Apuntó a su rostro de forma amenazante, que la chica adoraba a esa cantante.

—¡Pero te encanta esa canción! Además, esta frio ¿Porque no cantarla? Las calles están vacías de todas formas y hasta podemos bailar—A la poca distancia ya se podía ver el Súper mercado donde harían sus compras, la chica rodó los ojos.

—Yo no bailo Denki, primero muerta — Uno podría apreciar la tristeza en los ojos dorados del chico que la seguía con su ánimo claramente golpeado.

—¿Nunca bailas? ¿Ni en los bailes? —Ya que lo recordaba durante su segundo año se les había organizado un baile de otoño, pero él no había visto a Jirou esa noche, ni siquiera con sus amigas—De hecho, no te vi en el del año pasado, el que hicieron después de la octava invasión de villanos—Eso pasaba tristemente seguido.

—No me recuerdas allí porque no fui, nadie me invito y no quise ir de mal tercio con alguna de las chicas—El estómago se le hundió ante semejantes palabras, ella no parecía afectada por ello en lo más mínimo pues en verdad no significo nada más que una noche de paz y tranquilidad en el dormitorio. Ambos entraron al supermercado, rápidamente tomando un carrito para lo que llevarían.

— ¿Y durante la secundaria? ¿No tuviste uno cuando te graduaste? —Pregunto ahora mientras la chica se subía al carrito, sentándose sobre este mientras indicaba con una mano que impulsará dicho vehículo y la llevará a través de los pasillos para comprar todo de la lista que le habían dejado sus compañeros.

—Si tuvieron un baile, yo no fui—El chico arrugó los labios ligeramente.

—¿Demasiado lerdo para alguien tan cool como tú? —Trato de relajar el ambiente, pero noto cuando la chica bajó la mirada ligeramente jugando con el cierre de su chaqueta.

—Un chico me invitó a ir. . .—Esto no podía ser bueno—Hablábamos en clases a veces, era agradable, me invito a una semana del baile y yo sabía que era su "última opción" pero me hizo feliz que alguien me invitara—Esto definitivamente no era lo que él esperaba de esa conversación—Mi madre se puso muy feliz, me compro un estúpido vestido a la medida y todo—Lanzo una sarcástica risa nasal.

— . . . ¿Y qué paso? —En parte no quería saber la respuesta a esa pregunta, con una mano le paso a la chica varias cajas de galletas que estaban en la lista y ella solo las fue acomodando en el carrito junto a ella asegurándose de no aplastarlas.

—Llego el día, me puse el tonto vestido, me hicieron un tonto peinado . . . Y él jamás apareció—De nuevo una risa nasal, esas que la chica soltaba cuando en verdad no quería reír, pero prefería eso a parecer lastimera—¿Sabes lo que es más patético? Que de hecho pensé que sería divertido ir, no sé ni por qué. Los bailes son estúpidos, la gente se reúne con trajes incómodos, bailan mala música y todo eso—Hizo la cabeza hacia atrás para ver al Kaminari, estaba triste y eso era obvio, pero aun así lo veía a los ojos—¿O tu qué opinas? —

— . . . Yo opino que eres muy afortunada—Comentó sin tapujos mientras encogía los hombros, Kyoka no esperaba esa respuesta—Piénsalo, pudiste perder tu baile-virginidad con un idiota que te vio como opción cuando tú eres la respuesta A, B, C, y todas las anteriores—Y aquí es donde activaba su segundo Quirk haciéndola sonreír—Así me da oportunidad de ser el que te invite a un baile—Le guiño un ojo suavemente antes de pasarle un bote con salsa tabasco, esa que Bakugo bebía como si fuera jarabe de maple.

—Primero muerta antes de ir a un baile contigo, Kaminari—Rodó los ojos, pero no borró su sonrisa en lo mínimo, sabía que él decía todo esto por esa tonta apuesta entre ambos, pero siempre era lindo ser apreciada por otra persona, en especial por alguien cuyo tono hacia que sonara casi como si fuera verdad.

—Pero si soy un grandioso bailarín, además que sería súper romántico; tú, yo, la luz tenue mientras danzamos uno junto al otro—Maldita sea, su impulso primordial debería de hacer un gesto de asco, pero la idea de hecho sonaba bastante . . . Bien.

—Primero-muerta—Repitió pues en verdad no quería imaginarse con el rubio en tal situación o acabaría sonrojándose mas de la cuenta. Denki termino haciendo un ruidito de queja.

—Por cierto, ¿Que paso con el vestido que te compraron? —La chica alzo las cejas preguntándose al respecto, si lo pensaba bien lo tenía guardado todavía entre sus ropas.

—Ya que lo mencionas, creo que esta en mi closet en la U.A. porque mi madre me hizo prometer lo usaría en alguna fiesta o algo—Irónicamente solo en su viaje a la isla de héroes había usado vestido, pero no fue el de su juventud pues no pensó en llevarlo cuando fue allí—¿Porque la pregunta? —Le dio curiosidad y este solo puso ojitos juguetones.

—Ya verás . . .—Murmuro mientras pasaban frente a un estante que tenía gran cantidad de flores para regalo, una sonrisa se le dibujo en el rostro al rubio—Dime ¿Cuál es tu flor preferida? —Pregunto para cambiar el tema y la chica arrugo la nariz en instantes.

—Detesto que se regalen flores, me parece cruel cortar una planta solo para un banal obsequio—Esa era la respuesta más "Jirou Kyoka" que él hubiera escuchado jamás.

—Suena lógico, ¿Pero no te gusta ninguna? Digo, detestas el concepto de cortar flores, no las flores en sí . . . ¿Verdad? —Esa parecía una mejor forma de preguntarlo, unos segundos de deliberación llevaron a la chica a responder.

—Me gustan los lirios—Respondió escuetamente sacándole una risa al rubio—¿Qué te parece tan gracioso? —Se quejó estirando sus Jacks para recoger unas cosas más de la lista de compras.

—Que los lirios son morados, algo totalmente "Jirou"—Respondió con esa radiante sonrisa suya, es que todo con ella debía de ser Punk-Rock incluso las flores.

—Me gusta el morado, ¿Algún problema? —Ahora usó sus extensiones para golpearle los hombros.

—¡Auch! ¡Solo decía! —Comentó entre risas antes de detener el carrito y ayudar a la chica que bajara de este—Escucha, iré a recoger el pan, tu ve por los productos de higiene femenina—Sonaba lógico, pero aun así le haría algo de burla.

—¿Te da vergüenza comprar tampones, Denki? —Decía con descaro pues sabía que muchos chicos les daba pena esos temas, pero el negó suavemente.

—¿Te recuerdo que hace un mes que vinimos Bakugo y yo de compras a él se le ocurrió mandarme por esas cosas? Termine comprando pañales, no me preguntes siquiera como termine en la sección de maternidad—Al instante se le escapo una carcajada, había olvidado ese pequeño "incidente" que causó una semana ininterrumpida de burlas al de relámpago en el cabello, sobre todo cuando este aceptó una apuesta de ponerle uno de esos pañales a Mineta ocasionando una campaña de todos vs el de mediano tamaño.

—Buen punto, no quiero subestimar tu estupidez de nuevo—Le palmeo la cabeza suavemente—Te veré aquí mismo en diez minutos, no te tardes que recuerda no tengo mi móvil conmigo—Este asintió repetidas veces.

—¿Acaso me crees tan tonto para perderme? —

15 minutos después.

Bueno, el tonto se le había perdido. Por suerte para ella se había llevado el carrito para llevar las cosas así que podría pagar todo, ya que también le dejaron el dinero pues nadie en su sano juicio le dejaría a Kaminari el efectivo si había otra opción, cualquier opción en realidad.

—Al diablo, iré a pagar sin él—No podía estarlo esperando por más tiempo y no evitó maldecir al chico de nueva cuenta pues tenía una sola maldita tarea y esa era no perderse—No puede ponerse peor—Pero, de nuevo, ley de Murphy.

—" Jirou Kyoka, Jirou Kyoka favor de reportarse a caja cinco, su niño perdido la está esperando. Jirou Kyoka a caja cinco por favor"—Se escuchó una voz por el altoparlante del sitio haciendo que sus ojos se abrieran lo más que pudo tratando de despertar de lo que debía ser una pesadilla.

—Hijo de su-

Menos de un minuto después ya estaba en la mentada caja cinco, allí estaba Denki cruzado de brazos mientras delante suyo descansaba una bolsa de papel con el pan que se le había ordenado ir a comprar, Kyoka estaba enrojecida de coraje y vergüenza mientras avanzaba hacia él con ganas de pincharle los ojos.

—¡Kyoka! —Alzó las manos con alegría de verla, pero solo se le acercó ella le clavó ambos Jacks en los ojos haciéndole retorcerse de dolor—¡¿Y eso por qué?!—Se quejó al aire pues no podía ver nada con los ojos heridos.

—Te dije dónde nos veríamos, te perdiste y luego tuviste la falta sesos como para hacer que me vosearan ¡Como si se me hubiera perdido un hijo! —No le daba otra puñalada a la retina porque luego nadie le ayudaba a llevar las bolsas de vuelta a la Academia.

—¡Pero es que te perdí! —Se trató de defender mientras acariciaba sus ojos, ya veía borroso, pero poco a poco recupero la vista al 100%—Y me preocupé al instante, me dije; "¡¿Qué tal si la secuestraron los villanos?!" ¡Puedo vivir en un mundo sin Midoriya, pero no sin ti! —No supo si sonrojarse por sus lindas palabras o sentir pena por Midoriya que no contaba con un amigo en Denki.

—Eres un idiota, vamos a pagar—No haría más barullo al respecto, ya había tenido suficiente al respecto, el chico suspiro melodramáticamente mientras asentía de forma ligera siguiéndola a pagar.

Por suerte para ambos la fila para los pagos era nula, pocas personas estaban de humor para hacer las compras los lunes si no era día de rebajas así que pudieron pagar en un par de minutos y estar fuera con el rubio llevando cinco bolsas de papel y la chica dos con el resto de las cosas.

—Creo que llevamos todo—Suspiró aliviada pues cuando algo faltaba de las listas la persona que encargaba dicho artículo faltante solía hacer una rabieta mundial, no importaba si se tratase de la persona más seria del salón o la más ordenada, todos sacaban ese lado infantil si faltaba algún pedido.

—Sin duda, por eso es bueno formar un equipo con la inteligente y el bestia—La chica negó suavemente con la cabeza.

—No soy tan inteligente, solo que tú eres muy tonto—No solía alabarse a sí misma por su intelecto, o por ninguna otra de sus cualidades, ni tampoco dejar que otros la alabaran por ellas.

—¿Bromeas? Eres súper inteligente, ¿O acaso no vas a admitirlo señorita séptimo lugar en cuanto a notas? —Con esto le causó otro maldito sonrojo, ¿Cómo podía recordar su puesto en los últimos exámenes? ¡El idiota a veces olvidaba la fecha del día!

—Son solo exámenes, Denki, no definen nada—Como siempre trato de rebajar sus propias cualidades, pero esto era algo que él no iba a permitir.

—Definen que eres muy inteligente—Era gracioso verlo caminar con tantas bolsas en las manos.

—No soy tan inteligente como Yaomomo—Murmuró la chica y esto hizo a Kaminari detenerse con el ceño fruncido.

—¿Podrías dejar de hacer eso por favor? —Kyoka se giró por tales palabras, no comprendía a qué se refería—Siempre que te digo algo bonito de ti misma lo primero que haces es compararte con otra persona y menospreciarte a ti misma—Esto la hizo fruncir el entrecejo.

—¿De que estas hablando? —Chargebolt dio un par de pasos para dejar las bolsas que llevaba consigo sobre una banca antes de encararla nuevamente, tomó las que ella tenía en brazos para dejarlas de lado.

—Siempre haces lo mismo; si digo que eres inteligente te comparas con Yaomomo, si te digo que eres linda te comparas con Uraraka, si te digo que eres graciosa te comparas con Mina. ¿Porque no puedes apreciarte a ti misma tanto como yo te aprecio? —Su mirada dejaba ver shock total ante lo que le decían, ni siquiera noto cuando fue tomada por los hombros.

—Yo. . . —No tenía una buena respuesta para ello, solo apretó los dientes y bajó la mirada—No tengo nada de especial, no soy más que las demás en algo. No soy la más inteligente, ni la más guapa, tampoco la más simpática. Soy solo "La chica del montón"—Le costaba trabajo no verse a sí misma de tal forma, nunca se sintió destacada en algo, nunca fue la particularmente buena en nada. . . Solo era Jirou, la chica del fondo con ojos cansados.

—¿Estas bromeando? Kyoka, tu eres estupenda ¡Demasiado estupenda! —Maldita sea con esa sonrisa, la hacía feliz hasta cuando quería estar enojada—Eres inteligente, eres astuta, sagaz, demonios apuesto que Yaomomo te tiene envidia por lo rápido que sabes pensar en una batalla—Eso era una broma sin duda ¿Momo? ¿La perfecta Momo celosa de ella? ¡Ni en sueños! —Eres la persona más confiable que conozco, si tú me dieras órdenes en una pelea te obedecería ciegamente porque sé que tienes la capacidad para ello—Lo peor de todo es que no podía detectar que la estuviera engañando, no lo decía de dientes hacia afuera. . . El en verdad pensaba así de ella—Además que eres súper linda ¿Te has visto a ti misma jugar con tus Jacks? —Sufrió un ligero escalofrió de lo linda que se veía la chica al hacer esto causándole un mayor sonrojo pues ella lo consideraba un gesto tonto y hasta patético, pero él hablaba de ello como si fuera lo más adorable que hubiese visto.

—. . . ¿Porque? ¿Porque siempre me dices estas cosas sabiendo que yo no las voy a aceptar? —Pregunto en un tenue murmullo mientras bajaba su mirada como si los zapatos del contrario fueran la cosa más interesante del mundo.

—Es fácil—La tomó del mentón obligándola a subir la mirada y enfrentar esos ojos dorados de nueva cuenta—Porque debo recordarte lo increíble que eres, ya que pareces olvidarlo—¿Desde cuando el sol brillaba a las nueve de la noche. . .?

—Dios, eres un idiota—A pesar de su insulto se abalanzo contra el chocando su frente con el pecho ajeno, no quería que viera su sonrisa bobalicona así que lo abrazo tan fuerte como pudo—Gracias por recordarme las cosas buenas que hay en mí. . . Denki—Murmuró en un tono tan bajo que parecía que no quería ser escuchada, pero la pudo oír sin problema alguno.

—No hay de qué. . . Kyoka—Murmuro de vuelta besando su cabeza suavemente, esto la hizo apenarse aún más, pero lo encontró perfecto para la situación. No se movieron por casi dos minutos, dos perfectos minutos donde el calor ajeno les hacía compañía en esa fría noche—Creo que deberíamos volver. . . —Pero como todo lo bello, debía de terminar.

—Si. . .—Intentó separarse para ir por las bolsas, pero una mano la hizo detenerse—¿Pasa algo? —Noto entonces como el rostro de Denki estaba enrojecido, demasiado de hecho, incluso más que el de ella.

—Sí, no, bueno, espero que sí. . . Digo—Trago saliva, esto era demasiado incómodo para el aparentemente—Escucha. . . Quiero invitarte a cenar mañana—Eso era todo, la chica suspiro viendo de lado, menudo idiota.

—Si es eso, no hay-

—Pero—Siempre había un bendito, pero— . . . Quiero invitarte a cenar a mi casa, fuera de la Academia—Eso fue como un ladrillazo a su frente.

"A mi casa, fuera de la Academia . . . A mi casa fuera de la Academia . . . A mi casa fuera de la Academia"

Las implicaciones de esto eran demasiadas, ellos eran jóvenes, estaban en sus recién cumplidos 18 años y si uno lo pensaba apropiadamente sólo podría llegar a un resultado de semejante propuesta.

—" Dios mío, ¿Él está proponiendo lo que creo que propone? ¡No puede proponer lo que creo que propone!"—Comenzó a hiperventilar, o al menos estaba por hacerlo, suerte que estaban afuera con el clima frío o seguro se desmayaría por el bochorno—Yo. . . Yo . . . —No sabía qué responder, su parte lógica decía que no, pero una ascendente voz dentro de si decía que debía aceptar.

—No tienes que hacerlo si no deseas, digo, sé que es algo repentino y-

—Acepto—

Y ella en verdad no sabía a donde se había ido a meter. . .

"¡Paso número cuatro para conquistar a una chica!:

Si estas aquí es porque la chica significa el mundo para ti ¡Hazle saber eso! Recuérdale todo lo que la hace fabulosa a tus ojos (No hables solo del cuerpo Bro)

Todas las mujeres son Reinas, dile que la hace tan especial para ti, lo que te gusta de ella en especial si son cosas que otros no notan ¡La harás sentir como se merece sentirse; alegre!

Regla de Oro: Si tiene algún gesto o actitud que ella considere tonto, pero tú encuentres lindo ¡Líneas delanteras!"

Y tras volver a dejar las cosas en la cocina . . . Se termino el cuarto día . . .