Atención: Miraculous Ladybug y todos sus personajes no me pertenecen a mí, sino al grandioso Thomas Astruc. Únicamente la trama de este fanfic le pertenece a mi cabecita.
¡Lamento mucho no haber podido actualizar antes! ¡Muchísimas gracias por todo el apoyo que he recibido, no tienen idea de lo que signifca para mí! ¡Espero que disfruten el capítulo!
El hombre akumatizado era un pobre actor de teatro. Su nombre original era François Aaron. Había perdido la audición más importante de su vida, ante un muchacho que acababa de entrar a la compañía de teatro. Dolido, lleno de furia y decepción fue la presa perfecta para Hawkmoth . Este le había asignado el nombre de El Intérprete. Le dio los medios para que toda París fuera espectadora de su maravilloso talento, con la condición de obtener los miraculous de Chat Noir y Ladybug.
Había destrozado la mitad del Puente de las Artes cuando nuestros héroes llegaron. Gran parte de las personas habían logrado huir tan rápido como vieron al nuevo villano aparecer pero la pequeña parte que no pudo fue presa del encantamiento que su laúd producía. Entre carcajadas hacía que las personas a su alrededor bailaran al compás de su música. Vestía con un gracioso traje del periodo renacentista, faldón y jubón purpura.
-Hay que admitir que tiene buen ritmo –Chat Noir aterrizó junto a Ladybug en uno de los techos aledaños. Tenían la vista perfecta para estudiar los movimientos que darían. Ambos querían acabar rápido con todo el tedioso enfrentamiento. Ladybug quería estar en su casa, hecha un ovillo en su cama e intentar olvidar el fallido intento de confesión de ese día. Mientras Chat Noir quería regresar a su clase de esgrima lo más pronto posible, y en el camino asegurarse de que Marinette se encontrase a salvo.
-¿Dónde crees que se encuentre el akuma, Chatton?
-Casi seguro que en ese laúd, es lo que le da su poder. Además no puedo ver si tiene algún otro objeto importante
-Muy bien, hay que pensar en algo rápido antes de atacarlo –cerca del puente no había un lugar conveniente en el cual pudieran esconderse y atacarlo por sorpresa, por lo que todo indicaba que debían vencerlo justo en esa zona -¿Qué hacemos, Chat? ¿Chat? –muy tarde la heroína se dio cuenta que su compañero ya estaba a medio camino de llegar hasta la multitud de personas danzando. ''¿Por qué tiene que ponerse siempre en riesgo?''
Aplaudiendo se acercó al grupo de personas. La música se detuvo, poco a poco le fueron dando paso hasta estar frente a frente con El Intérprete.
-No puedo negar que posee usted un gran talento –al hacer una de sus famosas reverencias, Chat Noir pretendía observar más de cerca al sujeto, algo que no hayan notado antes, cualquier detalle; en caso de que estuvieran equivocados con la ubicación del akuma.
-Eso es obvio, nadie es más talentoso que yo y se lo demostraré a todo Paris –El Intérprete hinchó el pecho lleno de orgullo y convicción. ¡Bingo! Exclamó internamente al notar un libro que se asomaba por una alforja que llevaba en su cintura.
-Se equivoca, amigo mío. Conozco una doncella mucho más talentosa –guiñando un ojo, Chat pudo sentir como sus palabras empezaban a tocar una fibra en el hombre. Sus gruesas cejas negras se unieron en una expresión de desagrado.
-¡Mientes! –señaló con un dedo amenazador al gato. ''Quítale el miraculous primero, ya después es todo tuyo'' la voz de Hwakmoth resonó en la cabeza de El Intérprete –Eres un mentiroso, y como castigo me entregaras ese lindo anillo tuyo.
-¿Mi anillo? Es precioso, ¿verdad? Gracias, pero es una reliquia familiar –actuando lo más rápido que pudo, estiró la vara y le propició un golpe en las piernas a El Intérprete para derribarlo. Aprovechando la confusión se agachó para arrebatarle la alforja y salió corriendo con todo y libro. -¡Vayan por él! –El villano gritó a todo pulmón -¡Aún no he presentado mi último acto! –las personas bajo el encantamiento se empezaron a movilizar detrás de Chat rápidamente. Ladybug apareció justo a tiempo para apartar a Chat del camino y llevarlo hasta otro edificio aledaño.
-¡Estás loco! ¡No puedes arriesgarte tanto! –Ladybug tenía el corazón en la mano. El plan de Chat había resultado bien, pero fue suerte. ¿Qué hubiera pasado si El Intérprete hubiera empezado a tocar nuevamente su laúd y Chat Noir hubiera caído en el hechizo? -¿Qué es eso qué tienes ahí?
Chat sacó el libro de la alforja, era una copia de Le Misanthrope de Molière. Las letras del título estaban en negro y el resto del encuadernado era púrpura. -¿Para qué trajiste esto, Chat? ¡Le hubieras arrebatado el laúd!
-Mi lady, calmate y confía en mí… -Chat no pudo terminar, El Interpreté había resultado ser más ágil de lo que habían imaginado. Él y todas las personas hipnotizadas se encontraban expectantes esperándolos abajo del edificio.
-¡O me devuelven mi amado libro y me entregan sus miraculous! O colapsaré el edificio –parecía que el hombre fuera a expulsar humo por los oídos de la furia con la que los miraba.
-¡Hawkmoth nunca obtendrá nuestros Miraculous! –Ladybug respondió desafiante.
Sonriendo, El Intérprete tocó un par de acordes con su laúd. Esta vez las vibraciones no tuvieron efecto en las personas, sino que provocaron que el edificio se sacudiese terriblemente. Ladybug tomó a Chat (que aún sujetaba el libro) por la cintura, y ayudada por su yoyo se balanceo hasta el edificio más cercano. Apenas pusieron pies en él este también empezó a temblar.
-¡Maldición, no podemos hacer nada si esto sigue así! ¡Ocupamos deshacernos de ese maldito laúd! –El gato miró a su compañera esperanzado –Haz algo, mi lady. Tal vez tu amuleto encantado nos sirva.
Aguantando todo el equilibrio que era capaz, la joven heroína invocó a su amuleto, cayendo en sus manos un par de tijeras.
-Y… ¿de qué nos pueden servir? –Ladybug analizó las tijeras rojas con motas negras. El hecho de que el edificio temblara le impedía concentrarse todo lo que quisiera, pero una idea surgió rápidamente – ¡Chatton, baja y distráelo! Tengo una idea.
Feliz, el gato no tuvo ningún problema en seguir las instrucciones. Saltó desde el edificio y antes de llegar al suelo extendió su vara, cayendo a la par de El Intérprete; este asustado dejó de tocar, sosteniendo el laúd a un costado -¡Que sorpresa! No esperaba que nos volviéramos a encontrar tan pronto –Chat estiró los brazos y sonrió ante la expresión irritada del villano. Vio como Ladybug se columpiaba hacia otro edificio que se encontraba dándole la espalda al akumatizado –Deberías considerar agregar otro tipo de actos a tu repertorio. Hacer temblar edificios deja a los espectadores un poco mareados
-Maldito, gato, ¿Qué esperan? ¡Atáquenlo! –antes de que se lanzaran hacia él, Ladybug apareció balanceándose por detrás de El Intérprete, con una mano sosteniéndola y la otra lista con las tijeras abiertas. Siguiendo la dirección de la mirada de Chat, el villano se empezó a dar la vuelta, justo a tiempo para que Ladybug pasara a su lado cortando las cuerdas del laúd. Chat aprovechó para escabullirse de la conmocionada multitud y arrancar una página del libro.
-¡Mi lady! –La pequeña mariposa negra salió volando del libro.
Deteniéndose en el suelo, Ladybug abrió su yoyo y lo giró a gran velocidad –No más maldades para ti, pequeño akuma ¡Es hora de terminar con la maldad con la maldad! –exclamo triunfante atrapando a la mariposa antes de que esta escapara. Al abrir nuevamente el yoyo, una mariposa blanca emergió de él – ¡Adiós, mariposita! ¡Ladybug milagrosa! – al lanzar las tijeras al aire todo se vuelve a su normalidad. Desde el puente que había sido destruido hasta las personas que habían sido presa de el encantamiento.
-¡Ganamos! –los héroes chocaron los puños como siempre, satisfechos por haber terminado con su labor. Los aretes de la joven empezaron a sonar, indicando el poco tiempo que quedaba.
-Debo de irme, mi lady, me urge llegar a un lugar –esta vez fue Chat Noir al que le urgía irse. No hubo ningún comentario coqueto ni una broma, simplemente se despidió y se alejó, dejando un vacío en el estómago de su compañera.
Marinette llevaba alrededor de una hora con la cabeza en la almohada, y envuelta en su cobija rosada. Todo el valor que había ganado para confesarse ante Adrien se había esfumado tan pronto como vio a Kagami aparecer. Aunque pensándolo bien, Adrien se había comportado muy extraño; como si no quisiera siquiera hablar con ella.
-¿Será que ya no quiere estar cerca de mí? ¿Habré hecho algo para molestarlo? –la mente de Marinette trabajaba a mil para hallar una posible solución a lo que ocurría –. Tikki, creo que lo mejor será no volverle a hablar y ver como él se termina yendo con Kagami. Ahí va mi sueño de casarme con él…
-¡Marinette, no sobre pienses las cosas! –El pequeño kwami se acercó mucho a la cara de la chica –posiblemente le urgía llegar a su clase de esgrima y lo estabas reteniendo.
La joven sabía que su kwami tenía razón, esa era una posibilidad. Debía aferrarse a la idea de que Kagami no era más que una compañera de esgrima para Adrien, incluso si llegaban a ser amigos no debería significar nada para ella. Eso disminuía un poco el peso en su pecho, pero había otra cosa que la tenía mal. Por más que no le gustase aceptarlo, el hecho de que Chat se fuera tan rápido, sin ningún otro comentario ni chiste, hizo que se sintiera un poco mal. Fuera como fuera él era su amigo, y en muchas ocasiones deseaba saber quién era él y si tenía algún problema en el cual pudiera ayudarlo. Después de la noche anterior, en el cuál él la escuchó, sentía la necesidad de devolverle el favor, sin saber si era correcto devolvérselo como Marinette o como Ladybug.
-¡Marinette! ¡Ocupo un favor! –la voz de Sabine la sacó de sus pensamientos.
-¡Ya voy mamá! –Saltó rápido de la cama, dejando la cómoda cobija de lado –Vamos, Tikki
Cuando Adrien Agreste llegó a su clase de esgrima, no se libró de una buena reprimenda por haber llegado más de 15 minutos tarde. Explicando que su padre lo había retenido en unos asuntos, logró calmar al maestro y continuar con la lección. Por suerte Kagami no le hizo ninguna pregunta al respecto, habiendo estado con ella poco tiempo antes de que El Intérprete atacara.
Se sentía mal consigo mismo, todo el problema de Marinette lo tenía confundido y jugaba con su paciencia. No sabía que quería. Como Adrien quería mantenerla alejada de él, evitando así cualquier posible confesión que debiera rechazar. Pero siendo Chat Noir tenía ganas de irla a visitar, pasar tiempo con ella… La pregunta era, ¿por qué le molestaba que Marinette tuviera sentimientos por él?
''Porque a ella le gusta Adrien, la imagen que han fabricado sobre él. No conoce realmente al verdadero yo'' pensó. Hacia frio y había empezado a llover. Luego de haberse asegurado de que Plagg se alimentara bien, estuviera recargado y de que nadie fuera a molestarlo por un buen rato, salió por la ventana nuevamente transformado en Chat Noir dispuesto a despejar la mente.
Al estar oscureciendo y lloviendo a la vez, eran cada vez menos las personas que se veían por la calle, justamente lo que él necesitaba. Buscó una banca en el parque y se sentó. Cerró los ojos sintiendo las gotas bañando su cara. Por más que decían que a los gatos no les gustaba el agua, él compartía una opinión completamente distinta.
¿Qué podía hacer? No quería perder a su amiga, tampoco quería ser él quien le rompiera el corazón. Marinette se había convertido en alguien muy especial para él en muy poco tiempo… curiosamente al igual que su lady. Al recordar a Ladybug su corazón se enloqueció como siempre y una pequeña sonrisa se formó en sus labios. Pero tan rápido como la imagen de Ladybug apareció en su cabeza así se desvaneció, dando paso a la de cierta peliazul que últimamente no dejaba de rondar sus pensamientos. Pero la sonrisa no se desvaneció del rostro de Adrien. Tenía una graciosa imagen de Marinette grabada en la cabeza. La vez que le prestó su paraguas y sin querer se le cerró encima a la pobre chica. Adrien no pudo evitar reír aquella vez. Recordaba haber pensado que era alguien especial. La idea de ser amigo de alguien así lo había ilusionado. Se veía sencilla, simpática y graciosa, además de leal a sus amigos y adorable. Adorable.
-¿Chat? –como por arte de magia Chat escuchó, por encima de la lluvia, la voz de la joven que protagonizaba sus pensamientos -¡Gato tonto, despierta! –dejó de sentir las pequeñas gotas caer en su rostro y abrió los ojos sorprendido. Estaba siendo tapado por un enorme paraguas, que era llevado por nada más ni nada menos que Marinette Dupain-Cheng sosteniendo el paraguas de tal forma que cubriera a los dos.
-¿Princesa? –el héroe la miró, sin creer lo que sus ojos veían. La había visto muchas otras veces, pero jamás como aquella ocasión. Su cabello estaba recogido en dos coletas como siempre, pero esta vez con pequeños mechones ligeramente mojados por la lluvia. Pero fueron sus grandes ojos azules los que hicieron que el mundo se detuviera para Adrien.
-¿Qué haces aquí tan solo, Chat? ¿Algo te pasó? –su voz se oía preocupada. Ya venía pensando en él de camino al supermercado, ahora se lo topaba con una expresión de pesadumbre, ¡y además se estaba mojado!
-¡Eso debería de preguntarte yo! Esta anocheciendo, Marinette
-Mi madre me mandó a conseguir un par de cosas que se le olvidaron comprar –mostrando el paquete de leche y huevos Marinette sonrió nerviosa. La forma en la que Chat dijo su nombre le envió una descarga por toda la columna provocó que la sangre empezara a subir hacia sus mejillas. ¿Qué podía significar todo aquello?
-Vamos a casa, princesa, y te explicaré –Chat Noir ofreció su brazo a la chica, quien lo tomó gustosa, intentando ocultar el fuerte color carmesí en sus mejillas mientas el héroe estaba en las mismas circunstancias.
¡Gracias por leer! Este capítulo me costó bastante, nunca había hecho antes una escena en donde se enfrentaran a un akuma. Fue algo nuevo para mí y espero poder seguir mejorándolo con el paso del tiempo. ¡Espero poder actualizar pronto! Y nuevamente gracias por todo el apoyo que me han mostrado, es completamente increíble.
Antes de irme quisiera dejarles un pequeño posible spoiler sobre el próximo capítulo: Puede que decida experimentar un poco con Luka, el nuevo personaje que amenaza con ser un posible rival para Adrien ;)
¡Ojala les haya gustado! ¡Los amoooo! ¡Muchas pero muchas gracias por leerme!
